Cap. 3 "Encuentro"
-¡Señorita Hinata! –llamaba una sirvienta de mediana edad en la entrada de la puerta de la enorme Biblioteca Hyuuga
-¿Si? –contesto la peliazul, saliendo de detrás de unos estantes cargada con unos libros polvorientos.
-El señor ha ordenado que se presente en su despacho inmediatamente –le informo la mujer
La noticia casi le hace tirar los libros a la joven, no obstante, resistió, y compuso una amable sonrisa producto de años de práctica
-Gracias, iré en seguida
La mujer hiso una leve reverencia a modo de respuesta y se retiro, dejándola sola, entonces, sin mas, Hinata se dejo caer en la silla mas cercana.
-"¿Qué será esta vez?" –se pregunto angustiada- "Ya no he faltado ni llegado tarde a clases y mis calificaciones son nuevamente buenas. Además, casi no he salido… no desde que puso a esos guaruras a vigilarme durante el día… A menos que…" -una oleada de pánico la invadió e instintivamente aferro con fuerza los libros que aun sostenía- "… se halla dado cuenta."
De ser así, estaba perdida, y seria un milagro si salía con vida a ese encuentro. Y no es que hubiese hecho algo malo… o por lo menos no conscientemente, aunque lo cierto es que daba igual, porque su padre nunca le creería ¿Quién lo haría? ¡Pero era la verdad!
Desde hacia unos días (exactamente 1 semana después de la llegada de los guardaespaldas que contratara su padre por consejo de un socio para controlar "la rebeldía de su hija mayor"), sufría extraños episodios de sonambulismo que cada vez iban a peor. No estaba segura de cómo sucedían, pero al dormir, tras un sueño inquietante, despertaba descalza en la calle o en el bosque, vestida únicamente con su pijama, a varios km de su casa.
¿Cómo había llegado ahí? ¿Cómo había logrado salir "así" de su casa? Y ¿Cómo había burlado la estricta seguridad de la mansión? Eran incógnitas que la abrumaban y preocupaban constantemente, sobre todo porque no le había sido fácil ocultar los "incidentes". Además cada noche que pasaba se alejaba más y más, y por ende, le costaba mas trabajo y tiempo regresar. Motivo por el cual empezaba a ponerse nervioso el vigilante que lograra sobornar para que la dejara entrar cada ocasión sin decirle nada a nadie.
-"¿Qué voy a hacer?" –se pregunto desesperada. No sabía porque sufría esos episodios de sonambulismo ni como detenerlos… o si acaso quería hacerlos.
Sí, porque, curiosamente, conforme se alejaba, en vez de experimentar miedo, se sentía… ¿expectante?.. ¿Emocionada?... ¿Ansiosa? Como si estuviera cada vez mas cerca de aquello que había estado buscando toda su vida… lo que sea que esto fuera ¿O acaso simplemente era solo producto de su imaginación?
-"No" –se dijo convencida- "Estoy segura de que es real"
Por eso, dedicaba cada momento libre del que disponía para investigar cualquier pista que le revelara lo que le sucedía, ya fuese en la red… o en los libros, como en ese preciso momento, puesto que la biblioteca de su casa albergaba una amplia variedad de ellos. No obstante…
-"Puede que sea en vano" –se dijo, colocando los libros sobre la mesa e incorporándose para ir a enfrentarse a su padre.
Instantes después…
Toc, toc
-Adelante –respondió la voz severa de Hiashi Hyuuga que no se molesto en levantar la vista de su trabajo para darle la bienvenida a su hija mayor.
-¿Q-querías verme, padre? –dijo Hinata nerviosa y temerosa
-Si –contesto Hiashi sin darse cuenta de la ansiedad de su hija, inmerso en la revisión de los documentos que tenia al frente- He dispuesto ya, que mañana la limosina te recoja a las 11:30 am en la puerta principal de tu colegio, así que asegúrate de avisar a tus profesores para estar ahí a tiempo, puesto que pasaras de camino por tu hermana a las 11:45 en punto y no quiero que la hagas esperar, ya que a diferencia de ti, ella si trabaja duro por esta familia, ¿entendiste?
-S-si, padre –contesto Hinata bastante confundida por todo lo anterior
-Bien, en ese caso, es todo, puedes retirarte. Mañana las veré a ambas en el aeropuerto –pero la peliazul no se movió, por lo que añadió- ¿Qué sucede?
-Etto.. –inicio Hinata dubitativa
- Habla ya, no tengo todo el día, estoy ocupado
-Etto… ¿a-a a-adonde vamos?
Repentinamente el rostro de Hiashi se endureció, congestionándose de ira.
-¡Estas burlándote de mi! –espeto furioso
-Y-yo… -retrocedió Hinata asustada
-¡O es solo que eres tonta! –rugió Hiashi- ¡Que incluso te permites olvidar que mañana es el aniversario de la muerte de tu madre! –Hinata negó horrorizada- ¡Fuera! –le grito- ¡Fuera de mi vista!
Como pudo, Hinata salió a toda carera del despacho de su padre, cubriéndose los oídos con las manos, para no escuchar las blasfemias que le eran dirigidas por parte de su progenitor, y no paro hasta que llego a su habitación.
-"Tonta, tonta" –se dijo llorando sobre la cama- "¿Cómo pude olvidarlo"
Su madre, el único ser que alguna vez fuese amable con ella, la única que en su vida le hiciera sentir que era parte de ese mundo que le resultaba ajeno... aquella que sacrificara su vida para proteger la de ella… lo había olvidado… o tal vez, es que simplemente no quiso recordarlo. Como querer hacerlo, cuando el resto del año su padre se encargaba de recordárselo, de hacerle saber que había sido su culpa, que si no fuese por ella, aun la tendrían a su lado. Seguramente, habría preferido que ese fatídico día la muerta hubiese sido ella, en vez de su madre. Saberlo, era una agonía tan grande para Hinata, que deseo en mas de una ocasión poder intercambiar lugares, pues en ese mundo, a nadie le importaba su existencia.
-"Hinata"
La repentina voz varonil la sobresalto e incorporándose rápidamente, miro en todas direcciones en busca de su origen, pues le resulto extrañamente familiar
-¿Quién esta ahí? –pregunto asustada al no encontrar a nadie en su campo visual. No obstante no obtuvo respuesta, por lo que se pregunto, si habría sido su imaginación. Entonces, agotada por tanto llorar, se recostó nuevamente, dejándose vencer por una agradable somnolencia, mientras creía escuchar entre sueños, nuevamente a aquella voz, que le decía:
-"Te sigo esperando"
Al día siguiente, tras regresar de su reglamentaria incursión nocturna, se preparo para el colegio, al cual llego, como siempre, demasiado temprano. Los pasillos aun estaban vacios, y aparentemente el personal se había tomado la mañana, porque no vio por ningún lado a los conserjes o a los jardineros que normalmente se encontraba en su camino rumbo a la biblioteca.
-"¿Qué extraño?" –pensó, mirando a la derecha, hacia uno de los campos de entrenamiento, donde generalmente los deportistas sobresalientes practicaban antes de clases. En eso…
-Auch –había chocado con algo muy duro y caía al suelo cuando…
-¿Estas bien, jovencita? –dijo la voz de un hombre que detuvo su caída- No deberías caminar sin mirar por donde vas. Es peligroso
-G-gomenasai –se disculpo Hinata, levantando la vista hacia el hombre con quien había chocado. Fue extraño, pero solo verlo, experimento una inmediata sensación de rechazo hacia el.
-¿Ocurre algo, jovencita? –inquirió el hombre de cabello corto de color negro que usaba gafas oscuros y vestía un impecable traje de diseñador.
-N-no –balbuceo Hinta, retrocediendo para librarse de su agarre y poder alejarse de el- D-disculpe mi torpeza. T-tendré más cuidado. C-con su permiso –e intento darse a la fuga, pero el hombre le corto el paso- D-déjeme pasar –suplico, empezando a sentir pánico.
-Se lo que estas buscando… Se lo que anhelas… y yo te lo puedo dar –le dijo el hombre, haciendo caso omiso a su petición.
-N-no se… -poniéndose rígida ante sus palabras- de que habla
-Ah, ¿no? –con voz fingida- Entonces, me habré equivocado, pero… si cambias de opinión… -pasando a su lado y siguiendo de largo- búscame hoy a las 11:00 en punto en la salida trasera del colegio. Claro -añadió con énfasis- si es que quieres saber, quien es el chico de los ojos azules de tus pinturas.
Hinata abrió desmesuradamente los ojos, sorprendida porque supiera de la existencia de los cuadros que ella pintara y de los que no había mostrado ni mencionado a nadie.
-¡Espere! –grito, dando media vuelta para confrontarlo- ¿Cómo…? –pero ya no estaba… había desaparecido.
Las siguientes horas después de eso, Hinata las paso como un zombi, apenas si se daba cuenta de lo que ocurría a su alrededor, inmersa en un mundo de dudas y confusión, sin saber que hacer o en que creer. Aunque de esto, ni sus compañeros o profesores parecían darse cuenta, por lo que las clases transcurrieron sin ninguna novedad, y así continuaron hasta que las manecillas del reloj de la pared marcaron las 10:45 am, entonces, repentinamente, se instalo en el ambiente un escalofriante silencio, tan ensordecedor, que sobresalto a la peliazul, haciéndola reaccionar.
-Señorita Hyuuga –le hablo de pronto el profesor
-H-hai –contesto Hinata titubeante, poniéndose en pie con torpeza
-¿A que hora dijo que debía retirarse?
-Antes de las once –respondió Hinata maquinalmente, sorprendiéndose a si misma, al no saber cuando es que había tomado esa decisión.
-En ese caso –dijo el profesor consultando su reloj- Creo que va siendo hora de que lo haga
-H-hai –dijo Hinata, comenzando a recoger sus cosas.
-Dele mis saludos a su padre –añadió el profesor, mientras Hinata salía del aula
-Hai
Con aparente calma, Hinata recorrió los numerosos pasillos y salió del edificio, luego, siguió el sendero que la llevaría hasta la parte trasera del invernadero. Una vez ahí, miro a sus espaldas y en derredor, asegurándose de que nadie la viera. Comprobado esto, hecho a correr hacia el edificio contiguo, que era el de suministros, y que le permitiría llegar a la salida trasera del colegio sin que la notaran.
Al llegar ahí, le extraño que ningún vigilante o policía estuviera a la vista, porque no solían abandonar sus puestos sin importar la circunstancia.
-"Es raro" –se dijo, experimentando una creciente intranquilidad conforme se acercaba a la caseta de vigilancia y a la enorme verja, últimos obstáculos para salir- "¿Dónde están todos?" –mirando a ambos lados a cada paso que daba.
En eso, el sonido del motor de un auto al detenerse en la acera del colegio atrajo su atención al frente, haciéndole percatarse de que ya estaba a escaso un metro de la reja de salida.
-Bienvenida –escucho decir la voz de un hombre que reconoció como perteneciente al individuo de esa mañana que se acercaba con pasos lentos hasta quedar a la misma distancia de la reja (pero del otro lado) experimentando un estremecimiento al verlo- Veo con agrado que decidiste venir –quitándose las gafas y revelando unas pupilas carmesí- a nuestro… "Encuentro"
Ok, primero que nada ARIGATO a todos por sus comentarios me hacen muy feliz con ellos ^^
Y ahora vamos a los comentarios ^^
Narutosengan: gracias por continuar leyendo y comentando y aunque no del todo casi le atinas a lo q pasa en la historia
Cyberakuma1: lo se u.u se q este inicio es triste y durante otro ratito puede q parezaca q todo empeora pero es parte del desarrollo de la misma para q vayan descubriendo lo q paso para llegar a este punto
Annie Thompson: alguien mas q casi le atina! ^^ en los sig caps lo averiguaras, no todo es lo q parece muajaja Ah, y ARIGATO por continuar leyrndo y comentando n.n
Derama17: me alegra q te haya gustado y espero q este tambien te guste ^^
hiNAru Aburame: y te prometo q se pondra mas interesante aunq temo q la proxima vez tal vez tarde en actualizar, gomen u.u lo explico abajo
Guest: de hecho tu comentario es acertado, se iran desenredando algunas incognitas pero a la vez habra mas debido a los sucesos q dieron lugar a toda la trama, espero continues siguiendo el fic para q lo averigues
yoyi: lo se jeje y cada cap se pondra mejor espero satisfacer tu curiosidad con los caps siguientes
Por ultimo y les tengo no muy agradables noticias u.u en este momento me acaba de surgir un PROBLEMON en mi casa (no, no voy a abandonar el fic) pero probablemente tarde un poco en actualizar, ya q como veran hasta ahora relativamente no he tardado mucho pero ahorita no se exactamente cuando pueda hacerlo, espero no tardar mucho a lo mas 3 semanas, por lo q les pido paciencia y comprension, encuanto resuelma mis asuntos regresare al ataque bye
