Aclaraciones: Los personajes no me pertenecen, son del afamado Yuki Nobuteru y de Shoji Kawamori. Yo sólo los utilizo para este humilde Fanfictión
[Re-editado]
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天空のエスカフローネ: 私の場所
La visión de Escaflowne: My place.
Capitulo dos : No me dejes
Aclaración: Los personajes no me pertenecen, son todos de la propiedad de Yuki Nobuteru, Shoji Kawamori y Kazuki Akane
- Majestad, ¿Desea algo más? -dijo una sirvienta en la habitación.
- No gracias, puedes retirarte -dijo el muchacho apoyado en el marco de su ventana abierta, el pelo azabache se le movía al compás del viento; Su mirada estaba perdida entre los campos que rodeaban al reino de Fanelia. La sirvienta, una chica de unos 14 años lo observó de perfil; Se sonrojó
- Con su permiso entonces - dijo la chica haciendo una reverencia, dándose vuelta camino hacia la puerta, la abrió y la cerró.
- Qué estará pensando su majestad...- habló en tono suave y silencioso para ella misma -...es el Rey de Fanelia -dijo apoyándose en la puerta.- ahhh-suspirando- ..Un chico mayor por dos años, desgraciadamente tiene que comportarse como un hombre -dijo ella apenada y comenzando a caminar...
...
- Gaea ahora esta e Paz, pero tengo esta inquietud…Que pasaría si el reino de Zaibach quisiera atacar...-dicho esto se tocó el pecho - donde menos lo esperamos.
Tengo miedo de esta tranquilidad - si, estaba diciéndole al viento sus temores; De nuevo esos temores que no lo dejaban soñar, además de recordar todo el tiempo a esa chica.
- ¿Nos volveremos a ver? - al decir esto recordó la bella imagen de Hitomi sonriendo inocentemente, llamándolo. Se sonrojo
- parezco un idiota - de repente vio como el pendiente de Hitomi empezó a brillar; destellaba un extraño color rosa pálido dejando cegado a Van.
-¡Hola!... ¿Hay alguien ahí?-dijo el ángel dragón blanco que no sabía dónde estaba- alguien contesté…-dijo van asustado. Algo que sabía era que estaba ahí por la culpa de ese pendiente. Era la primera vez que era enviado a algún lugar; Cuando estaba con Hitomi, nunca tuvo la oportunidad de ser tele-transportado, lo cual se asusto muchísimo.
- por favor que alguien conteste -dijo Van asustado, esto ya era un temor, pensaba que nunca podría salir de ahí.
- Sería más fácil si estuvieras, Hitomi - habló Van resignado, cerrando sus ojos - ¡Ya sé! -dijo Van - Debo buscar una salida...-dijo van mirando el pendiente.
- Indícame la salida -cerrando sus ojos empezó a imaginar como el pendiente empezaba a oscilar indicándole el camino. De repente se vio en rodeado de una luz blanca que provenía del pendiente, luego todo su cuerpo empezaba a desaparecer
- Estoy preparado -concentrado cerró sus ojos para volver a su habitación.
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- Hitomi, ¿te lavaste los dientes? -Escuchó el joven ángel. De un golpe abrió los ojos...
- ¿Hitomi? -viéndose rodeado de un pasillo muy pequeño, las murallas estaban tapizadas por un mural de color beige, estaba pisando una alfombra muy delgada de color café con algunas decoraciones, como líneas y curvas.
Vio que en el pequeño pasillo habían puertas cerradas, puertas chicas de madera
- Si mamá -vio como una de las puertas, que en total eran cuatro, se abría.
Miro como una joven chica de pelo un corto, color cenizo, ojos verdes salían desde esa puerta; Vestida con una prenda muy ajustada, unos shorts color rosado, con una blusa blanca con una figura de un conejo.
- ..Hi...Hitomi -dijo Van impresionado al ver a su amiga frente Ella. Hitomi, su querida Hitomi, la chica que lo conquisto poco a poco, hasta el punto de dar su vida si fuese necesario. La chica de la luna Fantasma estaba frente a él.
Observo contemplado y preocupado como su rostro lucía depresiva; su expresión denotaba un vació del cual a Van le hizo preocupar. Quiso avanzar para cogerla en sus brazos y darle consuelo, pero no podía, existía una fuerza sobrenatural que le detenía el paso; sus piernas no respondían y sólo podía quedarse ahí observando como Hitomi le miraba sorprendida.
- Van - susurró la chica con sus ojos dilatados. Se miraron a los ojos, las palabras sobraban en ese mili segundo. Una tierna sonrisa se formo en su labios rosados.
- Hitomi -Susurro algo preocupado pero esa preocupación se disipo al ver como sus bellos ojos verdes brillaban por él...solamente por él.
Pequeñas lagrimas de alegría se estaban asomando en sus ojos y solamente podía decir lo que tanto ansiaba en esos meses . -Van Viniste a verme...- y antes de terminar la oración, el cuerpo de Van Fanel estaba desapareciendo.
- Hitomi... yo... -escucho Hitomi; Empezando a desesperarse corrió para alcanzarlo.
- Van no me dejes... - pero ya era demasiado tarde... él ya no estaba con ella, ya no estaba en su mundo, ni en su planeta. ¿Era otra ilusión estúpida de su mente? que maldita era entonces...
Su corazón empezó a palpitar con todo el dolor; sus ojos no paraban de llorar y su mente no para de gritar el porqué de aquel sufrimiento.
Ahora caían lagrimas que anteriormente eran de felicidad ahora eran de dolor, aún más fuerte.
- ¿Por qué Mente eres tan perjudicial en mi corazón?.. intento olvidarme de el, pero aún así estas ilusiones me hacen caer de nuevo -dijo la chica llorando mirando techo, pensando otra vez..
-Nandetto ...-
-Te extraño-
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Un chico de blusa color fucsia con detalles en las mangas largas abiertas de campanilla y en el cuello en corte de V, se arrodillaba de tal sensación, o mejor dicho, experiencia totalmente dolorosa y melancólica... ¿Era quizás un sueño? ¿ o un espejismo de haber estado por algunos segundo con Hitomi?. Van miro el pendiente atento a que esta le diera una señal, quizás vaga, pero que la diera... pero nada. El pendiente ya no brillaba con ese color rosado pálido que había obtenido minutos antes; Se encontraba en la habitación de su pieza, los rayos del sol de un anochecer entraban por la ventana, iluminando parte del cuerpo de esté.
- ¿Por qué me llevaste Allá?... ¿Por qué no me dejaste unos segundos más? -apretando sus puños con fuerza el pendiente que estaba en su mano derecha; Su rostro era tapado por los flecos de su cabello negro.
- Hitomi... ella debe estar sufriendo... y todo por mi culpa..-dijo el chico recordando la imagen de Hitomi saliendo del baño con su cara vacía de sentimiento.
- ...Pero cuando me vio - el chico recordó de nuevo esa escena. Su cara, su querido rostro con lágrimas en los ojos, en donde sus bellos labios pronunciaban su nombre.- parecía tan feliz ...y pensó que...-pensó el chico- había venido a buscarle -dijo el chico, al decir esto se quedo sin pestañear.
- Me encantaría poder hacer eso pero... no puedo, ni tampoco debo -
- Nuestro destino es permanecer en distintos mundos - pronunció el Rey levantándose, con su cara tapada por los flecos de su pelo; se acomodó su cinturón.-...Si te fuera a buscar, sería un cruel acto de egoísmo porque te alejaría de tu familia y de tus amigos..- confeso resignado mirando ya el crepúsculo cielo que se matizaba con el color azul del cielo, indicándole que comenzaría la noche.
Las bellas lunas que adornaban el cielo empezaban a brillar con tal intensidad que iluminaban la cara de van con algunos rastros de agua...
Recordando una y otra vez las palabras que escuchó antes de desvanecerse en ese sueño o realidad...
"No me dejes"
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- Hitomi...¿Y esa cara? - preguntó Yukari. El rostro de Hitomi lucía hinchado y sus ojos rojos mientras caminaban hacia la pista de atletismo de la escuela.
- No es nada ...- susurro Hitomi tratando de sonreír.
- Hitomi... -giró su cabeza para observar el perfil de su amiga que estaba agachado mirando hacia el cemento.
- ¡Hitomi-sempai! -grito una chica parando sus flexiones en el campo atletico. Corriendo abrazó a la chica de pelo cenizo.
-hola Sakura-dijo Hitomi, sonriendo muy feliz, olvidando todo el suceso que ocurrió anoche.
-¿Cómo has estado?-preguntó Hitomi.
-Muy bien...pero y ¿Tú?, ¿por qué nos dejaste?-dijo Sakura con su rostro un poco apenado.
-Bueno.. es que tengo que subir mis calificaciones, si quiero ingresar a la universidad de Tokio-dijo hitomi sonriendo nerviosa- y como esa es mi meta, no he tenido tiempo-dijo hitomi un poco apenada, de verdad ella quería volver a atletismo pero esas ilusiones eran muy dolorosas.
-buuu- sakura con rostro apenado.
-pero ...cuando tenga tiempo volverás ¿Verdad?-dijo Sakura, con sus ojos café mirando a la ojos verdes.
-Ten lo por seguro-respondió Hitomi con un rostro feliz..
Sentada estaban hitomi y yukari en el pasto, mientras el cielo con una pequeñas nubes, daban una día hermoso para practicar el hermoso deporte como lo es el Atletismo. Comiendo unos emparedados que había preparado la madre de hitomi para su salida.
-Hitomi..está muy rico el pan, además el día esta refrescante y lindo ¿no crees?-dijo Yukari mirando y perdiéndose en la pista atlética.
- Sí , es hermoso-miró hacía las nubes-La tierra es hermosa ¿no crees?-dijo susurrando esta ultima oración.
- ¿Eh?-yukari la miró- Claro que si, la tierra es hermosa, todo lo que lo rodea es hermoso, hasta el más pequeño animal o insecto es hermoso por que nos da la respuesta que todos vivimos-dijo yukari sonriéndole. Hitomi impresionada ante esta respuesta solo sonrió y viendo su emparedado lo mordió y luego lo mastico.
-HITOMI-SEMPAI-grito una de las chicas ya lista para correr.-tiene que verme correr-sonriendo y haciéndoles señas.
-si-gritaron juntas, yukari y hitomi.
-En sus marcas, listos...-el entrenador yamada con su cronómetro en su mano listo para pulsar el botón para darle inicio- ¡YA!-grito.
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-Amo Van...Amo Van-grito la chica entrando al comedor. Estaba sentado con una persona sentada a su lado, disfrutando el desayuno.
El salón era grande, con un gran ventanal hacía el lado izquierdo de Van, con las cortinas abiertas, dándole un paisaje hermoso, donde se podía ver hasta el horizonte con el cielo despejado y la luna fantasma brillando con la luz natural del sol.
Una mesa rectangular que comenzaba a unos pocos pasos de la puerta y que terminaban a donde se situaba el rey de Fanelia.
- Merle, no grites que no soy sordo-Joven chico tapándose so oreja derecha- No ves que hay visitas..-dijo el chico indicándole con su brazo izquierdo a la persona que se sentaba a su lado.
- Allen -gritó la chica gato, y corriendo, el chico se paró ya sabiendo que iba a suceder. la chica se lanzó a sus brazos y escondió su cabeza en su pecho-Allen.. -lo miró y sonrió.
-Merle -sonrió el chico.
Allen Schezar, el joven caballero Celestial del reino de Asturias.; Vestido formalmente con su uniforme azul que lo reconocía a él. La batalla contra zaibach ya se había llevado su rostro duro, ahora se le vía una sonrisa encantadora y esperanzadora.
- ¿Cómo has estado?-dijo la chica gato, soltando el abrazo y sentándose, al igual que él, en la mesa. Viniendo unas sirvientas para atenderlo.
- Muy bien, ahora estoy residiendo en las fronteras entre Asturias y Freid; ahí podemos tener más lazos entre nuestro reino y el vecino-dijo esté tomando la taza.
- Bien por ti-van sonrió ante esta respuesta-y ¿cómo está tu hermana Celena?-dijo este tomando una tostada y mordiéndola.
- ¡ohh sii! me han dicho que todos están detrás de ella, por su belleza-dijo merle dandole un codazo a Allen y sonriéndole con picardía.
- Los chisme vienen enseguida-dijo Allen soltando un suspiro- si es verdad, pero yo he sido muy duro es mi hermana pequeña, además recién viene saliendo de un situación muy complicada-Allen un poco serio ente estas últimas oraciones.
- sí, yo creo que más adelante pueda conseguir a alguien -dijo Van masticando la tostada.
- No si yo lo veo antes que salga con el- suspiro Allen algo serio.
- ¡Uy!... se nota que eres un mandón. Ella ya esta grandecita para buscar un hombre que la respete y la ame tal como es-sonriendo-tranquilo
- Vaya parece que esta muchacha sabe harto sobre este terreno-dijo Allen gracioso
- no...Claro que no-dijo Merle colorada hasta sus orejas peludas, mirando sus dedos índices juntos.
-... y ¿cómo ha estado su majestad?-pregunto Allen moviendo sus manos delicadamente, haciendo una reverencia
- No tanta formalidad Allen-rio van- acuérdate que tú me tratabas con un niño durante las batallas -se rió un poco.
- Pero ya eres todo un rey, mira tu pueblo, ya lo has levantado completamente, otros reyes se demorarían años-dijo Allen mirando el gran ventanal-es hermosa...-
- si... Fanelia es hermosa y todo gracias a Van y a Hitomi por regresar la paz a Fanelia-al decir lo último, Merle se tapo la boca; Vio como la expresión de su amo se volvía melancólica. Allen se percata
- Merle- habló de forma esabrupta a la niña gato - Porqué no vas a mi recámara y buscas por ahí, te tengo un presente -dijo sonriendo
- m...claro Alle n-se levantó y dirigió un última mirada a van, que tenía su mirada ausente y salio del comedor.
- ¿Qué ocurre Van? ¿Por qué esa cara? ¿hechas tanto de menos a Hitomi? -pregunto Allen un poco sereno.
Hubo un silencio el cual Allen al no recibir respuesta observó al chico y esté al verlo se paró y se dirigio al ventanal gigante.
-Van... si quieres volver a ver a Hitomi, sólo tienes que ocupar el pendiente y...-dijo Allen mirando su taza de té.
- ¡Yo!...- interrumpió a Van - Yo...ya la he visto -
- ¿La visitaste? -dijo Allen sorprendido- pero...-
- No sé lo que ocurrió ayer, pero estaba en mi habitación pensando en aquellos meses que estuve con ella y viviendo esa guerra -dijo Van apenado- cuando de repente el pendiente de Hitomi empezó a brillar de un color blanco que me cegó completamente - agarrando el pendiente y mirándolo, seguidamente con la mirada de Allen-y luego abrí mis ojos y me encontré en un lugar completamente oscuro...-
-pero..¿no sabes qué lugar es ese?-dijo Allen
-no..estaba oscuro. Me empecé a desesperar y intenté buscar una salida y eso llegué a imaginar un salida y...-dijo van no pudiendo decir palabras.
-¿y?-dijo Allen impaciente.
-me encontraba en el hogar de Hitomi...o algo así-dijo van suspirando apoyando su mano en el vidrio de la ventana, con su rostro abajo.
-¿en su hogar?-dijo Allen
-sí... No lo entiendo...-dijo van-yo buscaba una salida no me esperaba eso
-y... ¿hitomi? ¿la viste?¿No es así?-Allen empezó a preguntar impacientemente.
-...si...-dijo van mirando hacía la luna fantasma.-Estaba hermosa...-dijo van dejando a un Allen sorprendido; ya que Van no era de esos hombres que decían cosas bellas o también decía su opinión sobre alguien que vestía bien.
-Ella me miró y solo vi lagrimas en sus ojos y una frase que se me repite a cada rato..-van un poco serio-"Van, viniste a verme" eso fue lo que escuché -Van con sus ojos brillosos ante esa escena feliz pero luego recordó la siguiente oración que lo dejó culpable.
-lagrimas...-susurró Allen.
-No me dejes..-susurro van, el cual llegó a los oídos del caballero celestial
-¿Qué?-preguntó el chico.
-no me dejes fue lo último que dijo antes que yo me desvaneciera-
-¿desvanecer?..-
-si..Estuve un lapso muy corto en la luna fantasma, fue lo más doloroso que he sentido. Tuviste que ver su rostro Allen, al comienzo era de felicidad y luego fue de dolor, y desesperación-dijo van mirando con detalle la luna fantasma.
-Debes ir a buscarla...-dijo Allen parándose de la mesa.
-No-gritó el joven rey- ... sería un cruel acto de egoísmo, llevármela y alejarla de sus seres queridos, sería doloroso para Hitomi, además no quiero que ella pasé lo mismo que yo...-dijo el recordando como su familia era alejada él a través de la muerte de cada uno
- Pero.. ya viste como está sufriendo Van, viste sus lagrimas, su felicidad al verte, que otras pruebas necesitas -grito Allen golpeando la mesa- ella debe está sufriendo muchísimo más que tu..por qué ella no tiene ninguna posibilidad para regresar acá. Mientras tú tienes a Escaflowne y el pendiente de Hitomi-
- Pero Escaflowne duerme, solo puede ser despierto cuando el pueblo de Fanelia está en peligro, o cuando hay una guerra en Gaea -dijo Van dando esa excusa, aunque más una excusa una razón para no poder ir a buscarla.
-¿y el pendiente?-dijo Allen dando por fin un ataque del cual no podría escapar.
- Yo..yo..-
-por favor Van -dijo Allen sonriendo sarcásticamente.
El joven rey se sonrojo y bajo su mirada. Estaba claro como funcionaba. El Corazón, los sentimientos de Hitomi lo habían llevado hacía ella. El deseo de hitomi que querían que él la fuese a buscar, pero…entonces, ¿Cuál era el deseo de Van?
Por supuesto que su deseo era tenerla a su lado, pero ¿ A qué costo? era acto egoísta lo que Allen quería que él hiciese.
- Allen -hablando muy duro, destacando su voz profunda y masculina- Gracias por tu ayuda, si me permites tengo asuntos que atender con el comandante -diciendo eso, Allen hizo una reverencia diciendo:
- Adelante su majestad -mostró una sonrisa irónica.
Vinieron algunas sirvientas a retirar las cosas de la gran mesa. Allen se retiro del comedor, entrando a la vez un comandante, vestido con una armadura de pecho plateada con su centro con líneas curvadas de color verde esmeralda. Debajo de su armadura había un camisón color negro con cuello beatle ; Su cinturón era color café oscuro con una hebilla de forma de dragón, en su orilla se veía una espada con una manzana color verde; sus pantalones era color negro plomo, y unas botas color negro con acompañamiento de acero en su planta.
- Majestad -dijo. Su apariencia era de unos 21 años, su tez era trigueña, con unos ojos profundamente verdes, en donde su pelo era café oscuro, el peinado era un flequillo un poco largo que terminaba en sus cejas, con mechas puntiagudas, lisa. Al final del peinado había una pequeña coleta que sujetaba un poco su pelo.
- Ren -dijo van sonriendo- ¿Cómo has amanecido?-preguntó indicándole que se sentará.
- Bien su majestad-
- ¿Cómo ha avanzado el escuadrón de caballeros fanelianos?-
- Los avances han sido buenos. Cada vez los nuevos hombres ha podido manejar mejor los Guymelef-
La conversación siguió en su curso, concentrando a Van sobre el tema de los Guymelef, dejando de lado y en un rincón de su mente sobre la visión que tuvo de Hitomi.
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- Hitomi, entonces...¿Nos vemos el lunes? -preguntó Yukari en el paso nivel que separaba la calle principal.
- Sí, lo pase muy bien hoy día Yukari-sonrió- Gracias-
- sabes que no tienes que agradecer, sabes que esto lo hago para que estés feliz -sonrió yukari
-sakura estaba muy feliz ¿notaste?- preguntó Yukari sonriendo.
- Si -dijo Hitomi feliz- no paraba de decirme que la observara.-
Hubo unos segundos de silencio
- nos veremos luego -se dio vuelta yukari para empezar a caminar, mientras la joven de pelo cenizo empezó a caminar hacia la estación, para que la llevara a su hogar-
-por favor, metro con dirección a hane shiroi (plumas blancas) dirigirse a lado 2A-
Al escuchar eso se dirigió a ese lado. Caminado como una zombie, sin escuchar nada, sin ver nada y sin sentir .se sentó en uno de los asiento del vagón, dando su rostro a la ventana de aquel vagón semi-vacío.
-Tochude kofuku itami -pensó la chica al observar los edificios que veía desde la ventana del vagón (Entre la felicidad y el deber).Esta interrogante se le vino porque había recordado esa ilusión reciente.
-y...¿si volviera?- se pregunto Hitomi pensando y al apoyando su mentón en sus manos a la orilla de la ventana..
- Sería feliz con él y con la gente que tanto me hizo feliz...pero- sus ojos volvieron a no tener brillo.
...y ¿la felicidad de mi familia? mi madre, lo que más quiere es que yo sea una profesional, mi padre quiere que yo forme una familia, como he de defraudarlos, sería una persona y como hija, egoísta..pero si volviese, volvería a ver a Van
- Van...-
-¿Quien es Van?-preguntó una voz en su oído derecho, un suave aire cálido hizo que se le pusiera la carne de gallina.
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Hola a todos(as) acá regreso con el segundo capitulo de My Place.
Este pequeño encuentro fortuito entre Van y Hitomi desatará un nuevo destino...
[re-editado]
se Despide
Ca211
