天空のエスカフローネ: 私の場所

La visión de Escaflowne: My place.

Capitulo Cuatro : Un asunto complicado.

Aclaración: Los personajes no me pertenecen, son todos de la propiedad de Yuki Nobuteru, Shoji Kawamori y Kazuki Akane

[Re-editado]

.


.

.

Aunque sabía que debía hacerlo, aunque su corazón latiera mil por hora y bombeara sangre por todo su cuerpo, y la lluvia caía como piedrecillas sobre su cabeza, aún así dudaba

¿Por qué ahora tenía que atacarlo este tipo de dudas estúpidas?. ¿ Porqué justamente debía aparacer el qurido amigo remordimiento?

- Mierda -gritó el joven soberano agachando la mirada. Por un par de minutos no hizo nada, solamente permitió que la lluvia tranquilizara las aguas turbias de su mente y de sus deseos. Se subió a los zapatos de Escaflowne y miro hacia arriba para soltar una grosería y arrugar el entrecejo

- ¡Maldición! - Se había olvidado de que la querida piedra, el Energist estaba en el recién reconstruído templo Ryû

Agacho el rostro temblando del frío, pero, más que aquello era de la rabia de ser un estúpido sin un plan.

.


.

6 meses después [n/a Con esto se cumple 1 año y 4 meses desde el viaje a gaia]

- Van - abrió sus ojos en medio de la noche. Estaba sudando y su rostro estaba pálido. Miro el reloj despertador que estaba en su velador; las 3 de la madrugada.

- Van...- nuevamente lágrimas caían y mojaban el rostro pálido. Odiaba esos días en que tenía fiebre porque siempre soñaba relacionado con aquel joven de blancas alas que la rescato de una muerte segura de una caída de un acantilado. Aún sentía el bello viento floral de Fanelia y los rayos del sol calentando su piel.

- Hitomi -escucho la tarotista. dándose vuelta y observó a la hermosa Fanelia . Estaba igual como el primer día que había llegado a Gaea. Sus casas, sus calles y toda esa gente que transitaba en ellas, eran vida y eran gratificante para la chica que sonreía.

- Hitomi -volvió a escuchar esa voz que se le era misteriosa, volvió a darse vuelta y vio que estaba Merle con unos pequeños niños. Estaba feliz y su rostro lo mostraba.

- Hitomi - escuchó de nuevo esa voz que provenía de algún lugar de todavía no descubría.

- Hitomi -esta vez reconoció su voz. Era grave y varonil. Estaba susurrando y se encontraba en dirección al bosque.

- Hitomi - la chica empezó a correr a esa dirección. su rostro estaba feliz; iba a encontrar a su compañero de aventuras, a ese Ryûjing y descendiente de los dragones; a aquel chico que la llevo a ese fantástico mundo de Gaia y que le enseño a su infantil corazón a amar y querer.

- ¡Van! -gritó la chica empezando a correr con todas sus fuerzas, aunque había dejado el atletismo, su acondicionamiento aún estaba con ella de forma intacta.

- Hitomi - La diosa Kamikaze por como algunos ancianos la llamasen, se llevó una gran sorpresa.

- ¡Van! - Observo el cuerpo del joven que tenía sus brazos abiertos; Su vestimenta era la misma con la cual luchaba en la guerra que tuvieron con Zaibach; su blusa roja , pantalones cafés y sus botas negras, pero, no tenía sus guantes, estaban sus manos descubiertas.

Corrió lo más rápido para llegar a los brazos de el. Van sonrió y camino un poco. Sus cuerpos chocaron pero aún así el abrazo fue llenador de energía y amor. Hitomi junto más su cuerpo con el pecho del hombre que tenía frente suyo, escondiendo su rostro en el hombro y respirando agitadamente, mientras que sus ojos verdes se llenaban de lagrimas.

-Van..estoy acá contigo…-soltó un suspiro y miró al chico que le sonreía y le tomaba el rostro con sus manos morenas y fuertes, acercándose un poco a ella.

-Aún no Hitomi…- Los ojos de Hitomi se abrieron algo preocupados.

- ¿Qué intentas decir…?- susurró Hitomi asustada. De repente no pudo decir otra cosa, sus labios estaban siendo invadidos por los labios del Rey que rozaban sus labios de forma lenta y suave que hizo que la chica se sorprendiera y soltara un poco el agarre de sus manos en las mangas de la blusa del joven.

Entre abrió un poco los ojos para ver al Rey que la besaba. Vio como el Rey continuaba la danza de sus labios en los suyos. Se separó un poco y miró a Hitomi serenamente.

-Aún no Hitomi…Quizás nuestro destino no es estar juntos -susurró el chico para fundirse otra vez en los labios de la chica. Está giro su cabeza asustada soltando su brazo de forma brusca y ruda.

- ¿Qué dices Van? ¿Nuestro destino? El destino lo construimos nosotros... - callo por unos segundos y sonrió burlescamente - Aunque sabes Van, tienes razón, Aún no estoy contigo porque...

- ¡POR QUE TÚ NO ME HAS IDO A BUSCAR! - retrocedió un poco chocando con Escaflowne.

- Es que ese no es mi destino...es el tuyo- estiro su mano a la chica- ¿Tu me amas verdad?

- ¿Y cómo quieres que vaya a buscarte, Van? Eres un maldito hipocrita... el ir a buscarme depende de ti...-

- Entonces espera...-

- No quiero esperar más...¡NO QUIERO ESPERARTE! - gritó Hitomi enojada cerrando sus ojos molesta y aguantando el ardor de sus lágrimas que intentaban escapar.

- ¡Te odio por ilusionarme de algo que no sucedera! -grito Hitomi

- Te extraño y te odio...- habló Hitomi mirando hacía la pared de arriba. Sus lagrimas caían y mojaban su frágil y blanco cuello. su rostro estaba con un semblante de dolor.

...

- ...Hitomi -grito Yukari esperando a Hitomi que empezaba a acercarse a la puerta de la preparatoria.- vamos apúrate o si no llegaras tarde; no Escuchaste que ya toco el timbre-rió un poco cuando esta llegó y empezó a refregarse los ojos.- ..Parece que no dormiste bien ¿no?-dijo sonriendo.

- m..si...-dijo Hitomi-solo tuve una recaída nada más -dejando un poco desconcertada a Yukari.

- Debes comer más, Hitomi. Siento que cada día estas más delgada y me preocupa-

- Yukari, de verdad como es sólo que...- silenció lo ultimo agachando el rostro.

- Es por aquel viaje ¿Hitomi? - preguntó acercándose a su amiga. Si, Yukari por fin sabía sobre aquel fantástico viaje y poco creíble , luego de la 1º vez que Hitomi le había mencionado, que su querida amiga había hecho.

- Por favor no sigas...-

Yukari quedo callada y no prosiguió sobre el tema, Hitomi estaba horriblemente afectada sobre el comentario que había hecho. Pero, algún día tenía que volverlo a conversar para así cambiar el semblante de Su amiga; siguieron caminando hacía la preparatoria y a sus respectivas salas

- Hitomi...-susurro un chico que estaba a su diagonal de atrás. Giró su rostro y vio que estaba Shinji sonriendo, se fijo en sus ojos y vio como su boca se movía lentamente.

-¿Que?-susurró Hitomi

- Qué si quieres ir hoy día a un Centro cultural de música-dijo un poco sonrojado.

.


- ¿Ah?- soltó el grito Yukari al escuchar aquello. Sus palillos para comer su bento casi se caen de sus manos. – Eso queda en Shibuya Bajo. Esos lugares transcurre mucha gente, han habido robos y mucha violencia…-

- Si..pero tuviste que ver la cara de Shinji suspiro Hitomi- además ya le he defraudado varias veces-

-Te puedo preguntar algo, Hitomi -dejo sus palillos y miro seriamente a la ojos verdes

- Claro Yukari-respondió tranquila.

- Me doy cuenta que quieres ir, pero... ¿Quieres ir porque le debes algo a Shinji, o Simplemente por estar con él?-

Luego de unos minutos callada mirando un punto fijo, llego a una simple y quizás absurda conclusión: Iba solamente para distraerse. Y aunque Yukari le había preguntado de forma recriminadora, entendía el porqué ya que ella siempre hablaba de Van y actuaba con Shinji de una manera muy amistosa, hasta posiblemente confudirse con sentimientos amorosos. Pero Hitomi sabía que para Shinji esto solamente era una amistad, y pensaba y estaba segura que él también lo veía así.

Durante los meses que llevaba conociendo a Shinji, él siempre se mostraba sociable con ella y con una buena voluntad de hacerla sentir mejor, que valía la pena sacar los estudios; le explicaba Algebra y algunas materias de las cuales ella no podia entenderla. Y cuando salía con él y sus amigos de la banda, lo pasaban increíble , se divertían y reían como nunca. Le gustaba eso, que la alejara un poco sobre su Tema, Su Tema.

El tema relacionado con los sueños y pesadillas que tenía cada cierto tiempo, y todos esos relacionados con ese hombre, ese joven que sacrifico su vida por ella incalculables veces...

- Aún lo amo…-

- ¿Hitomi?- dijo Yukari agitando su mano frente de ella- ¡Tierra llamando a Hitomi! - preguntó un poco Extrañada.

- ¡Ah disculpa!-sonrio cansada. - Con Shinji solamente tengo una amistad... mis sentimientos por... por - calló al no poder responder más de lo que podía. Hitomi recordaba nuevamente la pesadilla de la noche anterior.

- ¿Y cómo quieres que vaya a buscarte, Van? Eres un maldito hipocrita... el ir a buscarme depende de ti...-

- Entonces espera...-

- No quiero esperar más...¡NO QUIERO ESPERARTE! -

- Mira Hitomi, no te compliques en responderme, pero te dire una cosa. Debes tener claro tus sentimientos, pensamientos y todo lo demas se aclarara y se solucionara de alguna u otra forma - sonrió de forma amable la chica de ojos café y cabello rojo.

- ¡Yukari... yo yo..! - Yukari le abraza con una sonrisa y recibe en sus brazos a Hitomi llorando desconsolada por la situación que se encontraba

.


.

- ¡Aargg! - Van atacaba desde su derecha al contrincante en el campo de entrenamiento del palacio, pero fue rápidamente bloqueada por el otro.

- Majestad, debo decirle sinceramente que ha mejorado harto desde la última vez que nos enfrentamos - Ren murmuro con una sonrisa al hombre que se encontraba frente a él, cara a cara.

- No bajes la Guardia - dijo Van estoico al separarse de él de un salto.

Volvieron a la batalla de espadas. Si, Van había mejorado impecable en los ataques a campo abierto con una espada. Desde hace meses que veía que Van todos los días desde el anochecer hasta media noche se quedaba practicando las poses de combate que Valgus le había dejado como escrito.

- Gané-sonrió Van al ver como Ren yacía en el suelo con los ojos con sorpresa. ¿Desde cuando Van había atacado desde la espalda? Al parecer para la próxima debería dejar de pensar en tantas cosas.

Van le ayudo a pararse. Ren le observó algo molesto por ese ataque.

- ¡Hey! en las batallas todo vale, querido amigo. -

Se estrecharon las manos y vieron como algunos Guerreros que estaban viendo la batalla aplaudieran y silbaran de forma alegre. Algunos guerreros y campesinos que aprendían a utilizar algún arma molestaban al Comandante.

- ¡Van sama!- grito Merle desde la entrada del campo. Al llegar al lado de Van no dudo en abrazarlo melosamente como siempre. Van la acobijo en sus brazos.

- ¿Desde cuando te hiciste más alto, Van? - pregunto con una molesta risa Merle. Van simplemente no contesta y le pregunta el porqué de su visita acá.

- Hoy tienes una junta real con cierta personita...¿Qué no lo recuerdas? ¡Uy! esto de pelear te quita de la mente otros asuntos importantes- refunfuño

Claro, la reunión con la Reina Millerna

- Tsk! Maldición…- chiflo fuerte y de repente del establo apareció un animal muy similar al caballo,era de color negro solo que este tenía el pelo gris y largo que colgaba por debajo del cuello - Vamos amigo, llevadme al castillo- Y con las riendas tiro del cuello del animal, que empezó a cabalgar de forma rápida hacia el palacio

- Y yo ahora tendré que devolverme a pie nuevamente...- susurro Merle molesta perdiendo aquellas palabras al viento, creía ella.

- Señorita Merle, yo también voy al palacio. Se me ha olvidado buscar unos planos. Si desea usted podría llevarla...Claro su usted quiere - sonrió de forma amable a la chica gato. Merle se sonrojo tiernamente.

- Esta bien -


.

-Van…-sonrió Millerna al verlo entrar en la sala de juntas de los reyes. Vio agitado vestido con una hermosa chaqueta color negro con botones en el lado izquierdo. Sus pantalones estaban manchados con barro, y ni hablar de las botas que estaban pegadas con paja.

- ¿ Y así te presentas ¡Oh Rey de Fanelia ?- Pronunció Millerna con una tierno sonrisa en sus bello rostro. Van se sonroja avergonzado.

- Perdona por presentarme así pero...-

- ¡Ay Van! no te estoy pidiendo explicaciones. Entiendo que tenías deberes antes de esta junta; además sabes que solo te molesto - soltó una muy suave risa, digna de una Reina.

- Pero - habló antes del que chico pronunciare una réplica - Para la próxima se más responsable con tu higiene -

Van con el rostro tímido y molesto, se acerco a Millerna a pasos lentos, hasta colocarse frente a ella y darle una reverencia. Millerna le saca un paja que tenía en el cabello con ternura.

- Sigues siendo un niño, Van -

Van le tomo del dorno de la mano y beso con delicadeza su guante de fina tela

- Disculpeme Alteza - aquel acto la tomo por sorpresa y se sonrojo. Wow a veces Van se ve muy apuesto y Masculino, pensó Millerna sonriendo como una hermana o madre. Van había madurado demasiado, Parecía un verdadero Rey, Un Verdadero Hombre que algún día se casaría y gobernaría con justicia y templanza.

- Estás más alto, Van - confesó Millerna con una sonrisa al empezar a caminar hacia la mesa donde estaba unos papeles y carpetas sobre acuerdos comerciales. Van le observa algo feliz

- Merle me dijo lo mismo esta mañana, Gracias por el elogio - Millerna le indica que se siente al joven.

- Esa Merle tampoco se ve ha escapado de la vista. Cada día se ve más una señorita... deberías contratar a una Institutriz para que la eduque. - Van rió con un poco de nerviosismo. Si le dijera él mismo a Merle, le saltaría las garras de ataque y se negaría rotundamente...

- Lo se…pero Merle tiene su carácter y sabemos que se negaría -suspiro el chico algo agotado. Hubo unos segundos de silencio antes de que Millerna empezará a hablar sobre el tema que la convocaba.

- Van, sabes bien que mi amistad y por relaciones diplomáticas me han traído a tu Reino, pero mi amistad por ti también lo ha hecho, y es por eso que debo hablarte sobre este tema, que quizás ya te ha hablado el Consejo de Ancianos y algunos diplomáticos de otros reinos, pero que pronto deberás afrontar-

Y al decir aquello no basto ninguna palabra más para que Van empezará a mover incómodo en la silla de terciopelo.

- Ya se a donde vas con todo eso Millerna-

- Entiendo. Entonces...¿Qué harás? Tienes 17 años y en ocho meses cumplirás 18, y hasta que se cumpla ese plazo, el consejo de Ancianos te presionará para que hagas esponsales con alguna princesa de Gaia o alguna Noble. -

¿Esponsales?¿Matrimonio?. Aquello sonaba tan aterrador para Van y no es tuviera miedo a un acto solemne ni a la futura mujer con la cual estaría atado por el resto de su vida-ironía- No, tenía miedo de Casarse sin amor.

Recordaba muy bien como su Maestro y a cargo de él en su infancia, Valgus, le había comentado sobre sus padres en el momento de casarse

Flash Back

- Tu padre, Estaba tan nervioso ese día, su cara denotaba felicidad. Goau sabía que la Bella Varie estaría por el resto de su vida, acompañándolo en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte los separase...- Valgus miraba con nostalgia aquellas dos sillas vacías en la sala Real.

- Y mi madre, ¿Ella estaba feliz? - preguntó algo tímido y atento a la historia.

- Ella tenía una templanza y una tranquilidad que te decía que no estaba nerviosa ante aquel acto, pero...recuerdo que estaba mirando a Goau con un brillo que no puedo explicar, simplemente te diré pequeño Van, que ella Amaba muchisimo a tu Padre, como él a Ella.

- Con la fuerza y la convicción de Goau, junto con la tranquilidad y templanza de Varie, su reinado fue prospero y feliz. Y aunque ahora estas sillas estén vacías, aún se siente la calidez de cómo gobernaron. -

Fin Flash back

Si, en algunos meses cumpliría 18 años, pero aunque esa presión de hacer esponsales con alguna mujer, no quitaba de su cabeza el motivo del porqué se fortalecía y el porque practicaba todas la noches con su espada, y además en secreto, buscaba en la biblioteca algún significado de lo que le había dicho la Anciana Vidente sobre los dos caminos alternos de su destino establecido.

- Aquel hilo es el que lo ata con aquella persona que lo guiara por el resto de su vida. En su caso, Joven Van, con ese acontecimiento de a ver visto a la Joven de la Luna Mistica, han aparecido dos hilos, dos caminos hacia un destino distinto del otro.-

-...Eso sería lo más anormal y preocupante de todo, porque según los texto que he leído. Si existiese alguien que tuviera dos destino, llevara a la destrucción necesariamente uno de los caminos. Es la lucha del más fuerte. -

- Millerna entiendo tu preocupación y gracias por decirlo. Se que este asunto es importante para mi reino, pero en mi opinión personal, este asunto no esta en mi mente ni en mis metas. Mi meta simplemente es la prosperidad, primero, de conseguir la apertura de este Reino nuevamente y su total reconstrucción.-

- Entiendo.- pronunció Millerna - ¿Quieres que Fanelia este nuevamente reconstruida para Hitomi?- mirandolo con serenidad y preocupada a la vez. Sospechaba que era todo eso por ella, y al parecer era cierto por la expresión que ponía Van.

Van quedo estático en su asiento. Su incómodidad sobre el tema de esponsales había pasado, ahora era otro el tema y todo se reducía a una mujer, a la mujer que dejo en la Luna Mística.

- Yo...Yo, Algún día la iré a buscar. Pero se que el tiempo se me esta acabando, pero mientras ... Ella sólo tiene que esperarme - Apretó un poco la hebilla de su cinturón.- Pronto…Se que esperará-

-¿Esperar qué? Hitomi, es de un corazón fuerte pero de pensamientos débiles. Ya han pasado casi 1 año y no ha recibido ninguna noticia tuya o lo que sea. Yo se que ella te esperara, pero ¿Cuánto te falta para terminar la reconstrucción de Fanelia? ¿ 5 años o 10 años? Hitomi no merece esa incertidumbre. No merece que le estés haciendo daño. Y su mente le ganará a los sentimientos que ha estado guardando para ti e iniciará una nueva vida -

- Hitomi es muy fuerte se que me esperara..- refuto como niño Van, negaba lo que Millerna le había gritado enojada.

- Eres un Insato, Van. Si de verdad crees que ella te esperara, le estas quitando su vida, su posibilidad de ser feliz. La reconstrucción de un Reino toma años, ya te lo dije, y no pienses que con Ser Van fanel de Fanelia, te será fácil.-

- Además..- prosiguió Millerna insidiosamente - Hitomi es muy bella, quizás ahora mismo este con alguien en sus brazos...-

- ¡No!, ella no sería capaz de hacer eso...la conozco y se que sus sentimientos por mi transciende la distancia que hay entre nosotros. - apretó ambas manos en puños enojado.

- Lo sé - susurro Millerna con una triste sonrisa - Pero sólo hazme un favor,Van.-

- Si la amas de verdad, haz lo que sea por mantener ese amor - Van no se dio cuenta cuando Millerna estaba parada a su lado y le tocaba levemente el brazo.

- Gracias...Millerna...- Cerró sus ojos- El tema de Hitomi, se que es delicado, siempre la tengo en mi mente y no sabes las locas ganas de traerla a también se que ella tiene una familia y amigos y no debo quitarle esa vida ya establecida- sonrió apenado.

- Pero..¿ Sí su vida está acá, contigo, Van?-

Su semblante era de sorpresa. ¿La vida de Hitomi estaba entrelazada con la suya?

Aquel hilo es el que lo ata con aquella persona que lo guiara por el resto de su vida.

Pero la anciana Vidente le había mencionado que existía otro hilo. Pero...

¡Argg Que mierda importa ese otro destino! ¡Yo se que mi destino esta con Hitomi!

Tocaron la puerta y pasaba una sirvienta.

- Mayu, por favor lleva a la Reina a una de las habitaciones. - mando con voz autoritaria, pero con sus ojos totalmente deprimidos. Millerna se sintió culpable sobre tocar el tema de Hitomi.

- Van yo no quise. De verdad no quise que te sufriera, pero porfavor piensa en el sufrimiento que debe estar pasando...- trata de seguir la linea pero Van se lo prohíbe al levantar la mano en modo de silencio.

- Lo se y haré lo posible para que no sufra más - sonrió, dejando a una Millerna abrumada y emocionada...

.


.

- Hitomi espérame acá, Iré a buscar algo - Rolo sus ojos y miro la tarde; El sol se escondía en los edificios de Tokio, pero aún brillaba de forma limpia y sin desaparecer. Sonrió, y miró al joven que se acercaba , cargando con ambas manos sobre un manubrio que pertenecía a…

- ¿Una moto?- su sonrisa desapareció y miró al chico con una ceja levantada.- Shinji… yo no me subiré a una de esas cosas-

- Pero Hitomi, esto es inofensivo, no te dañara o lastimara.- suplico con sus ojos verdes tiernamente- además…nos llevara más rápido a Shibuya-

- Pero..tengo miedo..-susurro Hitomi apretando un poco su bolso deportivo, hoy día había tenido educación Fisica-mucho..mie

- Te protegeré entonces - la miró fijamente. Agarro la mano de la chica, la cual soltó un suspiro de sorpresa.

- Me..duele mi mano..Shinji-susurro la chica sonrojada.

- ¡Ahh!… lo siento tanto - soltó la mano de la chica totalmente sonrojado y arrepentido- No tuve que haberte dicho eso..¡No! quiero decir que SI - miro a Hitomi y ella no gesticulaba palabra haciendo que el chico se sintiera más nervioso- Si ..tuve que decir eso pero la mano. Tú mano… salió lastimada.. yo…yo-

Calló cuando sus oídos escucharon una tierna risa que soltaba Hitomi en sus bellos labios color rosados. El chico estaba en su primera humillación frente una chica. Nunca en su vida alguna chica lo había dejado tan mal parado; Se enojo un poco y tensó su mandibula. Ninguna chica se reiría de él.

Hitomi sintió su mirada enojada y molesta. Le guiño haciendo que le chico borrara todo sus pensamientos

- No me duele Shinji,Eres muy tierno, pero en serio no te preocupes, somos amigos - Quiso responder a la dulce Hitomi pero fue interrumpido por la de ojos verdes

- Le tengo mucho miedo a esas cosas-apuntó a la moto.

Y otra vez Hitomi arruinaba el intento de que Shinji se confesará; si, le gustaba muchísimo Hitomi. Le encantaba la mirada de Hitomi, sus ojos, su risa, sonrisa y todo lo que tenía esa joven; su carácter de niña infantil le provocaba molestarla y tratar de acercarsele, pero en los momentos tenso, siempre Hitomi lo arruinaba, hasta llegar a un punto demasiado directo lo cual provocaba a Shinji su molestia. Le gustaba Hitomi, si lo admitía pero no quería estar como perro faldero tras ella. Pero pensaba con esperanza que tarde o temprano, Hitomi caería a sus brazos susurrándole que fuese de él...

- Vamos Hitomi, no tengas miedo. - Hitomi se armo de valor y se sentó en la moto con lentitud. Pensaba que arrancaría en cualquier momento. Shinji sintió como el cuerpo de Hitomi se acomodaba en su espalda, apoyando su pechos en él. Shinji se tensó sonrojado.

- ¿Vamos?- preguntó Hitomi a su oído. Shinji se despertó de lapso y arranco con la moto y la pasajera con el casco puesto, saliendo disparados por los pasajes de Tokio en dirección a Shibuya.

En el camino el viento chocaba con el vidrio del casco de Hitomi, filtrandose por la ranuras, transportando a la chica a esos tiempos es que el viento chocaba plenamente en su rostro y donde no había un camino del cual transitaba, sino que existía el cielo como único camino por donde manejar... todo gracias a Escaflowne.

La chica se aferro de la cintura del sujeto que conducía la salvaje motocicleta. Sus ojos brillaban de la nostalgia y su cuerpo se relajaba a recordar como era estar en los brazos de Van.
Suspiro un poco fuerte dejando al joven de ojos verdes un poco sonrojado.

...

Prefirió tomar la ruta costanera para poder ir a dejar a la estudiante que yacía apoyada en su hombro durmiendo y sujetando su cintura. Lo habían pasado increíble en el centro cultural.

Bostezó Hitomi- ¿Porqué tanto ruido? -abrió un poco sus ojos – Wow…-vio el sol matizado y escondiéndose en el horizonte del océano Pacifico- es Hermoso…-

El chico sonrió, le gustaba sorprenderla con pasajes, canciones , cualquier cosa con tal de que esta sonriera. Esa hermosa sonrisa tierna -¿Te gusta?...

- Claro…-apoyo de nuevo su cabeza en la espalda del amigo- Gracias Shinji eres un gran amigo.

- De nada- sintió escalofríos al sentir un suspiro de hitomi recorrerle la espalda.

Volvió a mirar el atardecer y un deseo caprichoso se le formo en su mente.

-Quiero ir a la playa shinji…¿Podemos?-le dijo implorando.- me gustaría sentir mis pies en el agua..se que suena estúpi..-no pudo continuar por que Shinji hizo una maniobra un poco peligrosa. Se había puesto en la pista izquierda para adelantar y meterse precipitadamente entre un auto y doblar para estacionarse en la orilla de la acera.

- Llegamos- paro el motor, colgó su casco negro en el manubrio. Luego ayudo a Hitomi a bajarse de la motocicleta y colgar su bolso en su hombro; sacando su casco negro, le sonrió a la jovencita tímida

- Gracias Shinji, aunque fue muy peligroso- imitó la voz de Hitomi. Ella solo rió un poco

- Si.. Gracias Shinji, de verdad te estaré molestando con este capricho…-bajo un poco el rostro incómodo.

- No para nada, me gustan tus caprichos. Son baratos- rió de nuevo molestado a Hitomi. Enojada empezó a bajar hacía la playa; Llegando al comienzo de la hermosa playa, se saco sus zapatillas y empezó a caminar con calcetas por la arena.

Era tibio, era cálido, era suave y no lastima con su calor. Estaba feliz, sentía como se transportaba a otro lugar, otro planeta, otra ciudad y otra playa; La playa de Asturias , la hermosa playa que alguna vez vio desde lejos pero aún así se sentía que estaba ahí mismo. Suspiro tristemente, nunca más tendría la oportunidad de ver esa hermosa ciudad, o esa hermosa playa que identificaba el puerto de palos de Asturias, que era grande pero aún así humilde por los pescadores. Miro hacía el sol que se ocultaba en el mar pacifico, cerró sus ojos y se dejo llevar por la brisa marina que azotaba su rostro suavemente, frescamente.

- Asturias…me gustaría estar ahí. Me gustaría estar con todos- la chica soltó un suspiro triste.-Me gustaría estar en Gaea-

El cantante vio como la chica caminaba por la arena y se quedaba tranquila a orillas del mar. Como su pelo cenizo se movía al compás del viento marino y como su vestimenta hacía una danza con la arena y la brisa; se sonrojo levemente, por fin tendría la oportunidad de declararle sus sentimientos a Hitomi. Tenía un ambiente privilegiado, solo él y ella. Avanzó algunos pasos y abrazo a Hitomi por la espalda.

La chica quedó helada. No sabía que hacer, no quería mirar o decirle alguna cosa; Sabía que era shinji, y por eso no quería dirigirle algún gesto o palabra porque sabía que se molestaría si se separaba de él; sospechaba que quizás le gustara a Shinji, pero no tuvo el tiempo ni tampoco quería aclarar porque tenía miedo de perder su amistad.

Si... sonaba muy egoísta...

Sus ojos verdes brillaron por el susto

- Hitomi yo.. a mi..me gustas- susurró en el oído de la estudiante que no soltaba ni un poco de aire- Hitomi yo te quiero..se que alguien te gustaba- Hitomi se tenso al escuchar eso, sus ojos aguantaban un poco las lagrimas al recordar ese sentimiento llamado…Amor

- En realidad no se si te seguirá gustando pero eso es lo que quiero cambiar… -suspiro dejando a la chica sumamente asustada. No sabía que responder, necesitaba actuar ahora…

-Yo..-miro al horizonte- Shinji….

.


.

.

y acá concluímos el cuarto capítulo. Hoy día fue mi ultimo certamen y creo que me fue relativamente bien. Espero que el profe tenga misericordia de esta mujer xD

en fin..

mñn subo el capitul al tiro. ahora me dedicaré a dormir y recuperar las horas de sueño que perdí por ese ramo

saludos

Ca211