Aclaraciones: Por este medio declaro formalmente que esta historia (fanfic) es complemente salida de mi imaginación, basada en los personajes e historia original de Ranma ½ (Ranma Nibbon no iichi), propiedad exclusiva de la increíble Rumiko Takahashi, por lo cual escribo sin fines de lucro y no obtengo beneficios de ella, más que el placer de escribir y recibir sus comentarios.

- Romance - = Conversación

/ "Romance" / = Pensamientos

Romance = Recuerdos

Nota: pequeña corrección no son semestres, son trimestres en el Furinkan, disculpen las molestias.

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Por Akaichan12

Titulo: Creciendo Al Fin

Capítulo II:"Aprendiendo Juntos"

Esa primera semana de entrenamiento fue muy extraña para Akane a pesar de que regresaba cansada a su habitación, todas las noches después de tres horas de entrenamiento; como Ranma le había dicho desde un principio, habían empezado desde lo más básico y consistía principalmente en ejercicios de estiramiento y calentamiento.

- El calentamiento es básico Akane, y créeme, el hecho de que corras todas las mañanas, no es suficiente para un artista marcial, eso déjaselo a una persona que desee mantenerse en línea, nosotros necesitamos otro tipo diferente… - le había dicho Ranma aquella primera noche – ¿Recuerdas lo fácil que fue para mí, aprender la gimnasia rítmica de combate para el primer duelo con Kodashi, todo en una noche?

- Si, a mi me costó toda una semana, y no soy tan bueno como tú, que ni siquiera la misma Kodashi te puede ganar.

- Esa es una de las cosas que vamos a trabajar contigo Akane, necesitamos incrementar tu flexibilidad y estirar un poco más tus músculos, debemos lograr que puedas realizar cualquier tipo de movimiento con tu cuerpo, con la misma facilidad con la que duermes en tu propia cama.

Y así había sido, durante toda la semana Ranma hizo que Akane realizara una gran cantidad de ejercicios con la finalidad de estirarle los músculos, también le había aumentado el tiempo y el trayecto de las carreras matutinas, y durante el día para guardar las apariencias la chica realizaba sus entrenamientos diarios, al igual que él, luego tres horas de entrenamiento nocturno con Ranma por lo que al final del día, acababa agotada pero feliz, pues el chico de la trenza le estaba demostrando que realmente la estaba tomando en serio, y no le daba consideraciones especiales por ser una mujer como había hecho su padre.

- Me has retado muchas veces porque no te dejo pelear con Shampoo – le había contestado él cuando le agradeció por ello en una de esas noches – dices que no te tomo en serio como artista marcial, pero no es cierto, no te dejo pelear con ella porque es mucho más fuerte y hábil que tu y estarías en desventaja… Si te tratara de manera suave estaríamos en lo mismo y estoy seguro que no es lo que quieres.

- No, por supuesto que no, quiero ser mejor… – le contesto ella - ¿Ranma? - esto último con un poco de nervios.

- ¿Si?

- Esto quiere decir, que cuando estemos entrenando en combate, ¿Me tomaras en serio?, ¿Pelearas conmigo de verdad?, ¿Ya no vas a solo esquivar mis puños?

-… - Ranma se estremeció de pies a cabeza cuando escucho sus preguntas – Esto no es fácil para mí Akane – le contesto al fin – Recuerda que nunca eh entrenado a alguien más en mi vida, me faltan muchas cosas por aprender y a parte de todo, tu eres una mujer.

- Pero lo estás haciendo muy bien, después de estos últimos días siento que los movimientos me salen más fluidos ¡y solo han sido días!

- Después de que me ofrecí a entrenarte, me puse a pensar con detenimiento ¿Que era lo que debía hacer?, ¿Cuáles eran los puntos que debía reforzar contigo?... pero, aun entonces como ahora, no sabía, ¡no sé! como voy a hacer cuando lleguemos a ese punto…

- Piensa en mí no como una chica, sino como un artista marcial, ¿Cómo voy a mejorar, si no me tomas en serio?

- No es solamente el hecho que seas una chica Akane, no es solo eso lo que me impide pensar siquiera en el hecho de golpearte.

- No soy de porcelana Ranma, no me quiebro, y no me golpearas con el fin de hacerme daño, será meramente un entrenamiento, un sensei enseñándole a su pupilo cuáles son sus puntos ciego en una pelea…

- Lo sé, ¿Crees que no lo he considerado? – contesto el peleando con la idea - pero es difícil pensar en hacerte daño, siempre mi principal objetivo ha sido mantenerte fuera de peligro – cuando el chico dijo esto, el corazón de ella empezó una carrera contra el tiempo – Me frustra la simple idea… No sé, si voy a poder hacerlo… - el semblante serio y la fuerza de sus palabras la mantenía a la expectativa de lo que él le iba a contestar - pero me ofrecí a entrenarte y entiendo las razones por las que quieres mejorar, por eso primero quiero trabajar cada una de tus debilidades, no solo para mejor tu desempeño, se que perfectamente las podríamos mejor durante el combate, lo haga para tener más tiempo y poder asimilarlo, tengo que hacerlo – y susurrando le dijo - pero no te prometo nada.

- ¡Gracias! – De la emoción de escuchar las palabras del chico, Akane se lanzo a darle un abrazo, lo que lo distrajo porque no se lo esperaba y casi pierde el equilibrio – Con que lo intentes me basta, se que tu podrás lograrlo, ya verás.

- Es algo traumante ¿Sabes?, El que estés feliz, porque te digo que me estoy preparando psicológicamente para golpearte. – le decía él mientras con nervios y despacio le devolvía levemente el abrazo con una de sus manos / "pero un abrazo como este lo vale todo" /

- jijiji bueno – dijo ella mientras lo soltaba y se separaba de el – Nuestra relación nunca ha sido de lo más normal que digamos

Los dos sabían que esa noche Ranma confeso cosas que nunca antes había podido sacar a la luz, y que de una manera sutil su relación estaba evolucionando, ambos deseaban que nadie provocara que hubieran problemas entre ellos en estos momentos, aunque durante toda la semana no hubieron señas de ninguno de los causantes de sus problemas, la única de las prometidas del chico que veían era Ukyo y solo en el instituto, ni siquiera P-chan se había asomado por ahí, lo que le daba más tranquilidad a Ranma, el sabia que eso definitivamente ya no lo iba a tolerar y tenía que ver una manera de alejar al cerdo ese de Akane sin faltar a su promesa con Ryoga.

- ¿Akane?… Yuka y yo estábamos pensando que últimamente entre Ranma y tú ha habido mucha paz – le decía Sayuri durante el almuerzo.

- Si, desde que entramos este trimestre… ¿No será?... ¡se casaron y no se lo dijeron a nadie! – exclamo Yuka.

- ¡Por supuesto que no! ¡¿Cómo se les ocurre? – logro decir Akane después de escupir el jugo que estaba tomando.

- Yuka tiene razón, la boda fue interrumpida pero, ¿y los papeles? ¿Los firmaron?

- ¿De qué boda hablas Sayuri? – decía Saori pues estaba perdido, haciendo que una preocupada Akane se sonrojara.

- ¡Hola chicas! – saludo Ukyo mientras se sentaba con ellas en la azotea – Esto es increíble, realmente Ran-chan no quiere quitarte los ojos de encima ni sacarte de su campo de visión ¿verdad? – decía mientras ella y todas las demás observaban, al grupo de chico que se encontraba en el otro extremo de la azotea, con el suficiente espacio entre ellos para mantener la privacidad – Lo bueno es que lo hace de manera sutil pero, toda la semana desde que entramos, de una u otra manera siempre está en el mismo lugar que tu, es muy difícil no darse cuenta de ello, me sorprende que no haya intentado meterse al baño de chicas... o que tu no hayas explotado con tanto acoso – todas ellas estaban de acuerdo con la cocinera que se estaba sentando con ellas, y la pobre Akane no hacía más que sonrojarse - ¿De qué hablaban?

- De una boda – contesto Saori aun sin saber nada.

- ¡¿Otra vez? – dijo levantándose y viendo con cara de pocos amigos a Akane – Apenas ha pasado un mes ¿Y ya lo quieres intentar de nuevo?

- ¡Oye! En primer lugar nadie ha dicho que se vaya a realizar ninguna boda, segundo yo no intente nada, te recuerdo que son nuestros padres los que lo hacen y tercero si fuera cierto, no te lo estaríamos diciendo ahora – le contesto la aludida sin alterarse.

- Bueno, eso es cierto – dijo volviéndose a sentar – pero de todas formas, hay que mantener vigilados a sus padres.

- Dímelo a mi – contesto con resignación Akane y siguieron hablando de cosas triviales sin tocar el tema de la boda.

**Cambio de Escena**

- Sabes, no hemos visto al director desde que entramos, me parece sospechoso – le decía Ranma a Akane cuando ambos iban saliendo del instituto al final de las clases.

- Tal vez se volvió a ir y no lo volvamos a ver en un buen tiempo – contesto ella

- A quien tampoco eh visto es a los hermanos Kuno / "y tampoco quiero verlos" /

- Nabiki me dijo que al igual que ella Kuno se está preparando para la universidad, recuerda que a ellos solo les falta este trimestre.

- La verdad me preocupa que… - pero no pudo terminar pues el mismo Kuno Tatewaki se acercaba a ellos desde el edificio gritando y con un ramo de rosas rojas.

- ¡Mi querida Tendo Akane! - Ellos se voltearon tratando ser pacientes, especialmente cuando Kuno le entrego el ramo a la chica - Mi querida tigresa de las selvas tropicales, por favor no sufras al no poder ver a tu adorado Rayo Azul de la Escuela Furinkan pero, deseo darte una vida llena de lujos, por lo que me estoy preparando arduamente para poder manejar las empresas de la familia y para ello debo ir a la universidad, pero no temas que no desistiré nunca de mi propósito de liberarte de las sucias garras del infame hechicero Saotome, porque… - se perdía a lo lejos el eterno discurso de loco del Furinkan mientras era arrastrado de las orejas por Nabiki.

- Si, si Kuno-chan, vamos tarde muévete… - le decía la chica Tendo.

- Kuno no cambia ¿Verdad? – dijo Ranma mientras esperaban en la entrada del instituto.

- Nop, parece que no

- ¡Akane-chan! ¡Saotome-kun! ¿Nos esperaron mucho? Disculpen la tardanza – Saori se acercaba a la pareja y detrás de ella venia Azuma.

- No, en realidad acabamos de llegar – contesto Akane – Vámonos

Ese día Mis Hinako les dejo un trabajo grupal, donde debían hacer una investigación de la fundación de cada capital de las prefecturas de Japón, deben presentar un trabajo escrito y hacer una presentación al final del trimestre, como trabajo final y cuenta como el 25% de la nota en Historia de Japón. Los cuatro muchachos salieron del instituto e iban platicando muy tranquilos hacia la casa Tendo, cuando la maestra formo los grupos para el proyecto, / "Me pregunto si Ranma habrá hablado con la profesora, para que nos pusiera a nosotros dos juntos" / Akane se alegro mucho ya que además serian compañeros de los chicos nuevos y durante la última semana se habían estado llevando muy bien con los chicos nuevos. Ella sentía que tenían muchas cosas en común, y Saori se había ofrecido a enseñarle a cocinar, asegurándole que el secreto estaba solo en tener paciencia.

- Que envía te tengo, todos los días cocinas para Tanaka-kun y el se lo come con una sonrisa – le había comentado Akane en secreto.

- Tú deberías hacer lo mismo con Saotome-kun

- Ni hablar eso solo le daría una razón para burlarse de mí y la verdad estos días hemos estado muy tranquilo, no quiero pelearme con él.

- No creo que se burle porque le quieras hacer comida

- No, si por eso no lo haría, lo haría porque no se cocinar y todo lo que preparo se podría considerar como desecho nuclear – contestaba la pequeña Tendo con resignación.

- Cocinar es fácil Akane-chan – le había contestado Saori durante el almuerzo solo tres días atrás – lo único que se necesita es paciencia.

- Pues a mí me cuesta y mucho, a pesar de que lo intento y le pongo todas mis energías.

- Pongámonos de Acuerdo y un día de estos te enseñare a hacer algo sencillo y delicioso…

- ¡Dojo Tendo!- exclamo Azuma sacando a Akane de sus recuerdos, cuando al fin llegaron a la casa.

- Un Dojo, no sabía que había uno por aquí… ni mucho menos que era tu casa Akane-chan – concluyo Saori.

- ¿No se los habíamos contado? – dijo Akane con una gota en la cabeza.

- Supongo que como todos lo saben, imaginamos que alguien más se los contaría – comento Ranma.

- No ¿Crees que si lo hubiera sabido estaría entrenando en el patio de la casa?

- ¿Practicas artes marciales, Tanaka? – le dijo Ranma sorprendido / "Por eso es tan bueno en gimnasia" /

- Si, desde que era muy pequeño.

- ¿Qué les parece si entramos? – les interrumpió Akane.

- ¡Tadaima! – dijeron Ranma y Akane al entrar a la casa, por lo que Kasumi salió a recibirlos.

- ¡Bienvenidos!... oh veo que tenemos visitas…

- Si, tenemos que trabajar en un proyecto para la escuela – contesto Akane.

- Ya veo, ¡Bienvenidos a la casa Tendo! – Dijo inclinándose ante ellos – yo soy Tendo Kasumi, hermano mayor de Akane, siéntanse como en su casa.

- Gracias, mi nombre es Saíto Saori y el es Tanaka Azuma es un placer.

- Es un placer – completo Azuma mientras ambos se inclinaban para saludarla.

- Iré a preparar la cena, espero nos acompañen a cenar, hoy solo seremos nosotros – Kasumi ya se estaba retirando a la cocina cuando Akane la detuvo.

- ¿Por qué? ¿Dónde están todos Onee-chan?

- Nuestro padre y los de Ranma-kun fueron a la casa Saotome para ver cómo van a realizar la reconstrucción y cenaran haya, ellos llamaron hace poco, creo que ordenaran comida, Nabiki fue al cine con un amigo, ha estado muy ocupada últimamente así que le servirá para distraerse y el maestro cenara en el Nekohanten – dicho esto se fue a la cocina.

- ¡Sí! Tendremos una cena tranquila – menciono Ranma colocando sus manos atrás de la cabeza.

- ¡Ranma! – le reprendió su prometida.

- Es la verdad – contesto este, sin darle importancia – Tanaka ¿Quieres que te enseñe el Dojo? – más animado se quito las manos del cuello.

- ¡Sí!

- ¡Ey! Ustedes dos, venimos a organizarnos, debemos trabajar, después si quieren pueden ver el Dojo, primero lo primero – dijo Akane.

- ¡Oh! ¡Está bien! – dijeron ambos con resignación. Saori la secundo y luego de esto los chicos se fueron al salón del té, donde iniciaron el trabajo acompañados de unos deliciosos bocadillos proporcionados por Kasumi.

**Cambio de Escena**

- Bueno, en eso quedamos.

- Si, me parece bien, nos reuniremos al final de la semana, veremos lo que hemos avanzado cada uno e iremos iniciando con el informe – concluyo Akane.

- Ahora que hemos terminado, ¿Qué me dices de esa visita al Dojo, Saotome?

- Por supuesto, vamos ahora… - los cuatro chicos se dirigieron al Dojo.

- ¡Vaya! Es un muy buen espacio… es casi tan grande o un poco más que el que está en tu casa Saori-chan ¿No es así?

- Así es Azu-kun, es igual.

- ¿Tu practicas artes marciales también Saori?

-No exactamente, yo de artes marciales solo se defensa personal, el experto en esta área es Azuma.

- ¿Así que experto eh? – le dijo Ranma emocionado.

- ¿Quieres que tengamos una pequeña practica antes de la cena Saotome?

- ¡Por supuesto! ¡En guardia!

- Saori-chan ¿Qué te parece si los dejamos a ellos y nos vamos a mi habitación?

- Me parece una idea estupenda Akane-chan vamos – y diciendo estos ambos chicas salieron del Dojo.

- Vamos a ver qué tan bueno eres Saotome.

- No me dicen el mejor por nada ¿Sabes? – alardeo Ranma poniéndose en posición de combate / "Si Akane está dentro de la casa no hay ningún problema y si algo pasa lo sabré" /

- Claro, porque no has peleado contra mí…

Simultáneamente iniciaron el ataque lanzando y bloqueando golpes entre ellos, aumentando poco a poco la intensidad de los golpes y la velocidad de los movimientos, como calentamiento antes de iniciar el verdadero combate. La respuesta a los ataques que recibían produjo que ambos guerreros sonrieron por la agilidad del otro. En medio de la pelea Ranma pudo propinarle un golpe en el estomago a Azuma, quien se lo regreso en forma de un golpe que recibió en el hombro, eh intento darle una patada en el estomago pero, Ranma la pudo bloquear muy bien y le regreso un golpe que el otro esquivo sin ningún problema, en respuesta Azuma le lanzo un puñetazo, que para esquivarlo Ranma tuvo que hacer un salto hacia atrás para alejarse de él, y para alcanzarlo Azuma se movilizo con rapidez a tratar de golpearlo mientras se encontraba en el aire; cuando ambos estuvieron a la misma altura se lanzaron patadas simultaneas que chocaron entre ellas y el impacto los condujo a extremos opuestos del Dojo.

- Eres bueno, muy bueno – lo elogio Azuma.

- Tú tampoco te quedas atrás.

- ¿Aprendiste aquí?

- No, mi padre lo hizo y aunque no esté de acuerdo con sus métodos, he de admitir que dieron buenos resultados, no será algo que yo llegue a implementar algún dia con mis propios hijos, pero… me llevo por todo Japón y parte de China desde muy pequeño, tendría 2 o 3 años, en cuanto aprendí a caminar sin caerme… y desde que estoy aquí eh aprendido mucho mas, cosas locas e imposibles de creer, igual que las personas que me las enseñaron.

- Entiendo, eres realmente bueno, no sé si pueda ganarte.

- Y no has visto nada todavía, ¿Y a ti? ¿Te entreno tu padre?

- No, fue el padre de Saori, igual desde muy pequeño, casi a la misma edad, entrenábamos la mayoría del tiempo en casa de Saori, como habrás oído tienen un Dojo casi tan grande como este, íbamos a las montañas con mucha frecuencia a veces durante meses pero, siempre regresábamos a casa.

- ¿y Tus Padres?...

**Cuarto de Akane**

Con bocadillos de los de Kasumi ambas chicas iniciaron una conversación similar a la de los chicos, sentadas unas frente a la otra en la cama de la pequeña Tendo.

- Entonces, sus padres los comprometieron

- Así es, el padre de Azuma y el mío son muy buenos amigos de la infancia, y al crecer, crearon juntos una compañía constructora ya que ambos son arquitectos, invirtieron la fortuna de ambas familias en ella… el negocio a prosperado desde entonces y se puede decir que ha dejado grandes ganancias, cuando ambos se casaron decidieron que dejarían la empresa dividida a partes iguales entre los hijos que tuvieran cada uno de forma equitativa, al cabo de unos años descubrieron que mi madre no podía tener hijos..

- Eso debió de haber sido muy doloroso…

- Mi mama me cuenta que nunca se sintió más triste que en esa época… me conto que su más grande deseo era tener un hijo con el hombre que amaba y el no poder dárselo la deprimía mucho.

- ¡y entonces naciste tú!

- Si, ellos dicen que yo soy su más grande regalo y el tesoro más preciado…

- Claro, Tu eres la bebe que nació de su amor… pero sígueme contando.

- Bueno, cuando la madre de Azuma-kun quedo embarazada se formo gran algarabía por la llegada del "heredero" – Saori se comió unas pocas golosinas – Cuatro meses después mi madre quedo milagrosamente embarazada de mi, era un embarazo de alto riesgo, pero mi madre decidió tenerme a pesar de todo y naci un mes antes de lo previsto, Azuma-kun es solo tres meses mayor. Nuestros padres estaban felices y fue cuando se les ocurrió la brillante idea, que mejor que dejar la compañía en una sola familia y desde entonces hemos estado comprometidos, cuando apenas éramos unos bebes.

- Eso suena tan familiar para mí… solo que nuestros padres se conocieron en la juventud al ser ambos pupilos del mismo maestro en artes marciales, aunque los entreno en distintas modalidades, lo que son ahora las dos ramas del Mutsubetsu Kabuto Ryo

- De las que ahora Saotome-kun y tú son herederos…

-Sí, el arte marcial está en nuestras venas…

- Es increíble que tu padre te haya enseñado… yo tuve que rogarle al mío para que me enseñara defensa personal y use como escosa que necesitaba saberme defender para cuando Azuma-kun estuviera en viaje de entrenamiento…

- Si, pero fue demasiado blando conmigo por ser mujer… ellos quieren unir las dos vertientes en una sola, cuando Ranma nació fue la solución que se les ocurrió, ya que mi padre tenía en ese entonces dos hijas mujeres y mi madre estaba en cinta… yo nací un al día siguiente, como no tuvo hijos varones, decidieron que el matrimonio era la única opción y desde entonces la madre de Ranma siempre me ha considerado como la prometida de su hijo, dice que es el destino y cuando al fin nos conocimos, determinaron que así seria, se hizo oficial por así decirlo… pero como ya te dije antes, Ranma tiene varias prometidas y capaz con el tiempo aparecen más por culpa de su padre.

- Pero como el suyo es un compromiso formal desde que Ranma nació es por eso que el que tiene contigo, es el único valido

- Si, más que todo por Tía Nodoka, la madre de Ranma, pero es él quien tiene que decidir – se hizo un silencio muy incomodo – Cuéntame, ¿Cómo es que Tanaka-kun es tan bueno en artes marciales? Y ¿Por qué tienen un Dojo?, creí que habías dicho que tenían una empresa constructora…

- Si, pero mi padre es un experto artista marcial, y el kempo ha sido la especialidad de mi familia en más de 3 siglos… mi familia tiene tradición, desde la era Meiji no habían nacido mujeres, soy la primera que nace en los últimos 100 años, por esa Azuma-kun al ser mi prometido, se ha convertido en el heredero y como en mi familia se transmite el arte de padres a hijos pues…

- Entonces tu padre lo entreno en artes marciales.

- Si, aunque no solo en eso.

- ¿A qué te refieres?

- Bueno pues, aunque Azuma-kun ama el kempo, no es en eso en lo que se va a especializar, él será arquitecto…

- ¿Le han escogido incluso la carrera?

- A ambos, es nuestro deber…

- No lo puedo creer, eso es insólito e injusto no los dejan escoger nada ni la pareja, ni la profesión – se escandalizo Akane.

- Pero no lo veas así… aunque no nos lo hubieran pedido es lo que cada uno de nosotros quiere, bueno en lo que a la profesión se refiere… desde pequeños a ambos nos ha encantado la idea de hacernos cargo de la constructora.

- ¿Y el compromiso?

- Eso es más complicado… Desde hace algún tiempo el Señor Tanaka se encarga de la administración de la empresa y mi padre de la educación de Azuma-kun preparándolo para cuando convierta en el líder de la familia.

- ¡Oh! Ya veo

- Sí, Bueno si es que nos llegamos a casar algún día…

- Pero si ustedes se llevan muy bien ¿Porque lo dices así?

- No es que nos llevemos mal, como te dije antes, ahora estamos en una burbuja aquí en Nerima, nuestro problema…

- Son terceras personas – comento Akane comprendiendo lo que ella quería decir

- Y cuartos, y quintos, y sextos y la cuenta sigue…

- Si, se exactamente a lo que te refieres

** En el Dojo**

- Antes nuestra relación era muy buena – le comentaba Azuma a Ranma mientras ambos estaban sentados en la duela del Dojo – Como nos criamos juntos, realmente no nos importaba el compromiso, recuerdo que siempre que no estaba entrenando o en las montañas estaba con ella, juntos nos divertíamos mucho, era mi compañera de juegos predilecta, mi mejor amiga…

- Y ¿Qué paso?

- Se anuncio nuestro compromiso, hace 3 años, no ha sido nada fácil desde entonces…

- ¿Por qué? Yo realmente creo que se llevan bien…

- No es eso exactamente, desde que todos se dieron cuenta, se comprometieron a la heroica tarea de separarnos y romper el compromiso, para liberarnos de nuestro trágico destino… - le contesto Azuma con un evidente tono de irritación y sarcasmo en la voz.

- Cosa que no es cierto

- Por supuesto que no… pero no es algo que pueda gritar a los cuatro vientos

- Se a lo que te refieres

- Al paso de los años ella paso de ser mi mejor amiga a ser la mujer que amo… - cuando termino esa frase por su rostro paso la sorpresa y la incredulidad - ¡Esto es un secreto! ¡¿Entiendes? – dijo el joven muy sonrojado, a lo que Ranma asintió con la cabeza – Nunca antes había dicho eso…

- Te entiendo, no es algo fácil de aceptar, incluso para uno mismo.

- Si y aparte lo único que todos a nuestro alrededor han logrado es que Saori-chan piense que yo no la quiero y viceversa, pues no se qué es lo que ella siente por mí.

- Y los dos son demasiado orgullosos como para admitir que se quieren ¿cierto?

- Si, y los malos entendidos siempre están presentes… ¿Cómo lo supiste?

- A Akane y a mí nos pasa igual, solo que nuestro caso es un poco más complicado, yo no conocí a Akane sino hasta el día en que nuestro compromiso se hizo oficial hace dos años atrás, incluso no sabíamos de él antes de eso… y aunque no hay nadie más importante para mí, ni nadie en quien yo confié más que en ella, hay demasiados locos en medio y nuestro orgullo esta a la orden del día… oye esto es entre tú y yo, no es algo que haya admitido con nadie más… - le dijo sonrojado por sus palabras - Pero durante todo el tiempo que eh estado aquí, y aun con los problemas que mi padre me ha causado…

- No quisiera estar en tu lugar… estaría aterrado de conocer gente nueva, con la incertidumbre de si es una prometida mas, o una persona a quien tu padre le haya jurado algo en tu nombre, es escalofriante solo de pensarlo.

- Dímelo a mí, pero aun con todo eso, Akane siempre ha estado a mi lado y nunca a tratado de imponerme algo o coaccionarme con algo, en vez de eso se expone ella sola si siente que puede hacer algo para ayudarme / "Como la vez que entro en el tornado del Dragón volador, solo para rescatar el grabado" / ella es única y diferente, puede ser todo lo marimacho que quiera, pero en el fondo es solo una persona asustada, que como yo que intenta protegerse de todos…

- A pesar de que no han estado tanto tiempo juntos, parece que la conoces muy bien…

- Es mi compañera de aventura, por decirlo de alguna forma, hemos pasado muchas cosas juntos… es increíble que te este contando todo esto, apenas te conozco o.ó – termino de comentar con una sonrisa.

- Supongo que ambos nos sentimos identificados el uno con el otro, nuestras situaciones son muy similares.

- Si, lo son – concordó Ranma – la mía un poco más complicada / "Tu no cargas con una maldición" /, pero parecidas al fin y al cabo.

- ¿Puedo preguntarte algo?

- En realidad lo acabas de hacer… pero está bien te concedo otra pregunta…

- ¿Por qué la proteges tanto? – pregunto de forma directa Azuma, obviando por el momento la broma del chico de ajos azules.

-… ¿Perdón?... – comento Ranma un tanto nervioso.

- Es sutil, pero me he dado cuenta de que tratas de que siempre estén en el mismo lugar… tú y Tendo me refiero…

- Tengo que protegerla eso es todo, es mi prometida ¿no?... tu también proteges a Saíto ¿verdad? – refuto Ranma mas nervioso todavía.

- Tienes que admitir que exageras un poco.

- jejeje dijiste que era sutil ¿recuerdas? – dijo Ranma rogando porque dejara ahí el tema.

- Me intrigo cuando Hiroshi menciono que ella era una artista marcial igual que tu, y me pareció curioso de que la protejas tanto, cuando sabes que ella se puede defender sola, eso es todo.

- Si, Akane es muy buena – suspiro dándose por vencido, pues el otro no iba a dejar el tema así de fácil – pero cuando llegue aquí no solo traje conmigo un compromiso, también una padilla de locos que viene buscándome, y hace poco descubrí que no soy lo suficientemente fuerte como para protegerla, por haberla dejado sola se metió en un grave problema, luego no pude rescatarla, alguien me debe querer haya arriba porque todavía la tengo conmigo y créeme por el momento no estoy dispuesto a que eso vuelva a suceder… - ambos se quedaron callados por un momento en un silencio incomodo.

- Lo siento creo que eh tocado una fibra sensible.

- Es un tema del que no me gusta hablar… será mejor que continuemos con el entrenamiento – menciono más animado.

- Estoy de acuerdo – y diciendo esto ambos jóvenes se pusieron de pie y volvieron a la práctica, tomándola un poco más en serio pues Ranma se había inquietado por la conversación anterior y necesitaba liberar tensiones.

**Cuarto de Akane**

- Entonces, Ranma es muy fuerte…

- Si, lo es / "Si solo yo no fuera tan débil" / prácticamente lo puede hacer todo, no he visto una sola disciplina o una técnica nueva que él no pueda dominar…

- ¿Puedo hacerte una pregunta?

- Claro, dime

- Se que no los conozco mucho pero, ¿Es Ranma siempre tan protector contigo?, no te deja sola ni a sol ni a sombra, aun durante el almuerzo, aunque se ponga a jugar con todos siempre tiene un ojo puesto sombre ti... es algo que todos notamos

- jejeje, bueno si, supongo que eso no es normal… Se puede decir que hace poco casi me pierde para siempre y ahora me sobreprotege… aunque fue mi debilidad la causa de todo, el se culpa…

- "Para siempre" es una palabra muy fuerte, ¿Puedo saber que paso? Disculpa la insistencia pero Azuma y yo lo hemos comentado y nos parece curioso.

- La verdad no es algo de lo que pueda hablar libremente, pues realmente no se qué fue lo que paso o si lo sé, pero es demasiado complicado para entenderlo en realidad y la única persona que me lo puede aclarar es Ranma, pero el simplemente huye al tema, lo único que sé a ciencia cierta, es que se culpa y siente la necesidad de protegerme /"Incluso ahora que entrenamos juntos todas las noches, llega en las madrugadas al cuarto a ver si estoy bien" /

- A de ser frustrante para ti no saber que pasa

- Lo es, estoy un poco preocupada en realidad, ha pasado ya un mes…

- Intenta hablar con él, tal vez hablándolo él se relaje un poco…

- Créeme lo he intentado, huye cada vez que intento tocarle el tema, pero no me daré por vencida… el no puede enfrentar esto solo, y de todas formas también me incluye a mí.

- Esa es la actitud… me gustaría tener ese valor – susurro lo último, mientras miraba por la ventana, estaba empezando el atardecer y las tenues luces del sol al poniente se reflejaban por la misma.

- ¿Estás bien?, te noto un poco triste.

- Estoy bien, solo un poco melancólica, hemos estado aquí en Nerima 10 días y aun no he podido aclarar muchas cosas con Azuma-kun, tengo miedo de lo que me vaya a decir, y realmente no sé si alejarnos de todos nos haya ayudado… más bien siento que ambos, ya que estamos lejos de los que causan nuestros problemas, intentamos no pelear entre nosotros y nos tratamos con demasiada cortesía lo que nos está alejando uno del otro.

- Pero él es muy atento contigo, no parece estar enojado ni nada… bueno claro no lo conozco tanto como tú.

- Se que nuestra relación parece de color de rosa, pero la verdad es que estamos por así decirlo en la cuerda floja, es por eso que nuestros padres decidieron mandarnos lejos de casa.

- Es cierto aun no te eh preguntado con quien viven aquí, ahora que lo dices ustedes tiene una empresa en Aomori, ¿Pueden tus padres mantenerla aun estando tan lejos?

- Pues veras… - pero la chica no pudo continuar ya que Akane se levanto de pronto de donde estaba sentada.

- ¡Ranma! – grito Akane mientras salía corriendo de la habitación.

**BUNG** se escucho resonar en toda la casa.

- ¡Akane! – Saori salió corriendo atrás de ella después de escuchar la explosión que parecía venia desde el Dojo, pues fue ahí donde la alcanzo parada en la puerta, observando a ambos chicos que se encontraban tendidos en la duela en direcciones opuestas y con las ropas desgarradas. Ambas entraron y se dirigieron junto a su respectivo prometido.

- Azuma-kun ¿Estás bien, que paso? – pregunto Saori al arrodillarse a su lado.

- Si… estoy… bien… - contesto él mientras cerraba sus ojos y recuperaba el aliento.

- ¡Ranma!

- ¡Hola! – le dijo él, abriendo los ojos.

- Hola – contesto ella con alivio - ¿Qué paso, como terminaron ambos así? – les pregunto mientras ambos chicos se sentaban.

- Tanaka es definitivamente muy bueno, creo que nos emocionamos un poco eso es todo.

- Si, realmente eres un buen oponente, no creo que podría ganarte en una batalla real, me has hecho polvo aun en el entrenamiento – ambos chicos estaban sonriendo y no se daban cuenta del aura de irritación que crecía a su alrededor.

- Seria interesante, deberíamos intentarlo algún día – le secundo Ranma.

- Aunque deberíamos tener más cuidado con muestras ropas – comentaba Azuma mientras se miraba las ropas de ambos.

- Bien, que bueno que crean eso – dijo Akane con tono irritado, y fue cuando ambos chicos vieron el enojo reflejado en ambas – adoro el hecho que ustedes se lleven tan bien en la batalla – les dijo ya exasperada - Ahora ambos irán a darse un baño y a cambiarse… esto es el colmo, y aquí una que se preocupa – dijo Akane mientras se levantaba.

- Exacto, ¿Quién les ha dicho que pueden asustarnos así? – La apoyo Saori – Azuma te has pasado un poco hoy, mira como tienes las ropas, quiero ver que escusas vas a poner, habrá que comprar otro uniforme – se notaba por el tono de vos de ambas que realmente no estaban bromeando.

Las auras de ambas chicas brillaban intensamente, lo que provoco miedo en sus prometidos, por lo que se levantaron de golpe y asiendo un gesto militar se dirigieron al baño a toda prisa, pasando al lado de Kasumi.

- ¡Oh, Kami! ¿Qué ha pasado? – dijo ella llevándose la mano a los labios al ver a los chicos.

- No te preocupes Onee-chan, ellos están bien – le aseguro Akane.

- Muy bien, venía a ver qué había pasado y a decirles que la cena ya esta lista, pero esperaremos a que los muchachos regresen del baño...

- ¿Akane? – la detuvo Saori antes de que esta siguiera a su hermana en dirección a la casa.

- Dime

- Te sonara extraño, pero me ha parecido que sabias de la explosión antes de que esta sucediera, ¿Cómo es eso posible?

- Pues no sé muy bien como explicártelo, veras, como artista marcial desarrollamos por decirlo de algún modo un sexto sentido a los peligros y eso ayuda mucho en la batalla al momento de la defensa… pero desde que volvimos de China no sé porque, ese instinto se ha expandido en mi y siento las variaciones en el aura de Ranma aunque no estemos el uno al lado del otro… por ello sentí cuando empezaron a usar el aura de batalla…

- ¿Aura de Batalla? ¿China?, tendrás que explicarme eso

- Aunque no lo creas Saori-chan tu también tienes una, hace poco cuando te enojaste se sintió, dime si no te ha ayudado a intimidar a Tanaka-kun a veces cuando te enojas.

- Si, definitivamente…

- Bueno es algo así, lo que yo sé es que la mayoría del tiempo tu aura permanece invisible tanto para ti como para el resto y cuando aparece solo se percatan de ella los que están a tu alrededor, normalmente se siente cuando el sentimiento que la desata es muy fuerte como el enojo, pero desde hace un mes yo siento a Ranma cada vez que eleva su aura en cualquier lado aunque no estemos juntos, no sé porque, ahora mismo no puedo sentirlo, pero si por alguna razón elevara mucho su aura yo lo sentiría.

- ¿Y él? ¿Te puede sentir a ti también?

- Realmente no lo sé… es extraño, aunque también puede ser mi imaginación jejeje.

- Ohm… realmente estas muy unida a él.

- Pues no sé si podría decirse así… vamos a colocar la mesa, mientras vuelven esos dos.

Las chicas fueron a ayudarle a Kasumi a la cocina. Ranma le prestó ropa a Azuma para que se pudiese cambiar, dándole una de sus camisas chinas azul sin mangas y un pantalón negro y él se puso otro conjunto igual solo que se coloco sus muñequeras negras, vestidos así parecían hermanos, lo que los diferenciaba era el color de su pelo, sus ajos y el corte por supuesto… lo que los hizo reírse por el parecido físico, con poca luz cualquiera los confundiría. Ya en la mesa los 5 comieron muy a gusto y tuvieron una plática bien tranquila, algo no muy común en la familia Tendo.

- ¿Seguros que no quieren que los acompañemos? – pregunto Akane, cuando ya los estaban despidiendo esa noche en la puerta de la casa.

- Si, lo estamos – Contesto Azuma.

- Estarán bien Akane – le dijo Ranma a la chica - Pero parece que va a llover, voy a ir por un paraguas para que no se mojen – diciendo esto ingreso de nuevo a la casa.

- Realmente no creo que sea necesario – Dijo Saori mientras miraba el cielo – llegaremos antes de que empiece a llover.

- Igual, llévenlo – le pidió Akane – nunca se sabe.

**RING-RING**

- ¿Quién puede andar en una bicicleta a estas horas? – comento Azuma que se encontraba recargado en la puerta detrás de las chicas, con los ojos cerrados mientras esperaban a Ranma.

- ¡Hay no!, ya decía yo que todo estaba demasiado tranquil… - decía Akane mientras observaba hacia el lugar de donde provenía el sonido.

Pero no pudo terminar de hablar, porque en ese momento una chica de cabellos morados, y con un ajustado vestido chino en su escultural cuerpo, saltaba en dirección a Azuma, el cual de la impresión no pudo hacer nada más que quedarse tieso como piedra.

- ¡Nihao Airén! – saludaba la chica al tiempo que frotaba su cuerpo con el de su pobre víctima, que no podía estar más aterrorizado, y lo único que podía hacer era mantener sus manos los más lejos posible de la chica china.

- Pero Shampo, ¿Qué haces? – exclamo escandalizada Akane, mientras Saori no se creía lo que miraban sus ojos, lo que sin dudarlo estaba logrando irritarla. /" ¿Pero que se cree esta chica y Azuma porque no hace nada?" /.

- Aquí está el paraguas – pero Ranma se quedo quieto en la puerta al ver la escena que estaba en frente de él.

- ¿Airén? – Exclamo intrigada Shampo al ver llegar a Ranma - ¡Tu no ser Airén! – le dijo a Azuma al fin viéndolo a la cara mientras se alejaba de él como si su solo contacto quemara – estar vestido como airén pero no serlo, eso confundir a Shampo y… - pero se cayó, pues estaba demasiado avergonzada para continuar la disculpa que estaba empezando.

Azuma respiro aliviado cuando la chica se aparto de él, pero cuando sus ojos se encontraron con los de Saori se dio cuenta que eso realmente no iba a ayudar en nada a mejorar su relación.

- Lo siento – dijo al final Shampo, y después se lanzo en dirección a Ranma pero el ya estaba preparado y con un movimiento se aparto de su camino y con otro se coloco atrás de Akane mientras simulaba que le entregaba el paraguas a Saori.

- Para que no se mojen.

- Shampo, deja presentarte a nuestros nuevos amigos – le ayudo a distraerla Akane con una sonrisa feliz de que su prometido evitara a la chica china – Tanaka Azuma / "A quien sin duda has traumatizado" / y su prometida Saíto Saori.

- Gusto en conocer, perdonar a Shampo por lo que pasar, esperar prometida no ser violenta como Akane.

- Yo no me enojare, si no lo vuelves a hacer. Akane-chan no se enojaría si tú no lo hicieras – respondió Saori aun un poco irritada.

- ¡Cierto! – exclamaron Ranma y Akane al mismo tiempo, por lo que ambos se sonrojaran.

- Sera mejor que nosotros nos vayamos – termino la conversación Azuma mientras agarraba de la mano a Saori para iniciar el camino – nos veremos mañana – Akane se pudo dar cuenta de que las cosas no estarían bien entre esos dos, porque a pesar del gesto del chico Tanaka, cuando se alejaron un poco ella pudo apreciar como Saori retiro su mano.

- Airén, llevo mucho tiempo sin verte – decía Shampo mientras intentaba de nuevo acercarse al chico de la trenza.

- Y espero que siga así, no quiero más desastres en mi casa – los sorprendió la voz enojada de Nabiki que acababa regresar, en su rostro se notaba que no estaba de humor y que era mejor no meterse con ella – por cierto Shampo, creo que todavía me debes unas cuantas cosas que se rompieron el día de la boda, espérame un momento ya regreso voy a subir a mi cuarto por las cuentas que tienes pendiente… - sin mirar la expresión de la chica ingreso a su casa.

- Eh… fue un gusto verte airén, pero acabar de recordar que voy a dejar una entrega, te veré otro día – y tomando su bicicleta de nuevo salió a toda carrera lo más lejos posible de la bruja de las cuentas Nabiki Tendo.

- Notaste que no llevaba ningún pedido ¿Cierto Ranma?

- Si, lo note – dijo él con un poco de humor – tendré que agradecerle luego por esto a Nabiki…

- Confirmado – susurro Akane, tan suave que si él no hubiera estado a su lado es muy probable que no la hubiera escuchado.

- ¿Qué? - le pregunto extrañado

- ¿Ah?

- ¿Qué está confirmado?

- jejeje – le contesto ella con gracia en la voz - El otro día me preguntaba qué era lo que los mantenía alejados de casa, hoy eh confirmado que definitivamente son las cuentas que Nabiki les pasa cada vez que los mira.

- Sin duda esa es la razón – estuvo de acuerdo, sonriendo por la ocurrencia.

- Bueno y ¿Dónde está esa loca china? – dijo Nabiki mientras regresaba con cuentas en la mano, lo que logro exasperarla más de lo que ya estaba – estaba vez se me escapo, pero no será así la próxima vez – decía mientras regresaba a la casa. Y volteo extrañada al escuchar las carcajadas y de su pequeña hermana y su prometido.

- ¿Y a ustedes que les pasa? – les pregunto mientras levantaba una ceja.

- Eres… la mejor… Onee-chan – pudo articular Akane.

- Sinceramente la mejor – le secundo el chico a su lado.

- Lo sé – contesto ella con orgullo, mientras ingresaba a la casa.

- ¡Akane Linda! ¿Qué es tan gracioso? – llego gritando el maestro Happosai mientras se tiraba en dirección a los pechos de Akane.

- Largo de aquí ¡Viejo Pervertido! – le reto Ranma mientras le encestaba un puñetazo al viejo loco antes de que tocara a la chica y lo enviaba lejos por el cielo de Nerima.

- Ay cosas que definitivamente nunca cambiaran – expreso Ranma mientras bajaba su puño y miraba en la dirección que había mandado al viejo loco.

**Cuick**Cuick**

- ¡P-chan! – exclamo feliz Akane, mientras se dirigía al pequeño cerdito negro que se acercaba a la casa y que traiga amarrado de una cuerdo un paquete de pescados que decía "OKINAWOA".

- ¡Y otras que desearía que desaparecieran por completa! – rugió Ranma completamente irritado, y agarrando al cerdo del pañuelo naranja, antes siquiera que este soñara con lanzarse al regazo de la chica.

- ¡Ranma! ¡¿Qué haces? No lastimes a P-chan – Nabiki ya había entrado a la casa y al notar que los dos estaban solos, tomo una decisión al respecto de la odiosa mascota de la chica.

- No le hare nada Akane, solo que tenemos que tener una charla seria al respecto de este cerdoexclamo el chico enfatizando la última palabra, para que Ryoga supiera que esta vez no estaba bromeando…

****************************Fin Capitulo II*****************************