Aclaraciones: Por este medio declaro formalmente que esta historia (fanfic) es complemente salida de mi imaginación, basada en los personajes e historia original de Ranma ½ (Ranma Nibbon no iichi), propiedad exclusiva de la increíble Rumiko Takahashi, por lo cual escribo sin fines de lucro y no obtengo beneficios de ella, más que el placer de escribir y recibir sus comentarios.
- Humor - : Conversación
/ "Humor" / : Pensamientos
Humor : Recuerdos
Nota: Deseo que les guste este capítulo, veremos un Ranma un poco diferente, haber que opinan… espero pronto subir el siguiente… sin más por el momento…
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Por Akaichan12
Titulo: Creciendo Al Fin
Capítulo III: "Una Larga Noche"
Eran ya las diez de la noche, el silencio cubría en su totalidad la casa Tendo, y los habitantes disfrutaban de la relajante noche envueltos en sus sueños. De pronto una de las luces del segundo piso se encendió y con mucho cuidado de no realizar ruido una joven se levantaba de su cama y empezó a cambiarse la pijama para colocarse lo que desde hace una semana se había convertido en su ropa de entrenamiento.
/ "Ya me siento más tranquila vistiendo esto en frente de Ranma, pero igual no puedo evitar sentirme nerviosa todavía, me hace feliz que me este entrenando… pero estoy segura que el latido acelerado de mi corazón no es por esa causa" / mientras la chica terminaba de vestirse y se colocaba la yukata para que el sereno de la noche no le hiciera daño, escucho el toque en la puerta, ellos habían quedado en utilizar eso como señal, Ranma salía primero de su cuarto y cuando pasaba frente al de Akane daba un leve toque y sin esperar respuesta se dirigía al Dojo, donde poco después lo alcanzaba ella. / "Me pregunto ¿Qué es lo que le pasa?, estaba realmente muy serio cuando llego P-chan, y estoy segura que me iba a decir algo importante en ese momento" /
- No le hare nada Akane, solo que tenemos que tener una charla seria al respecto de este cerdo – exclamo el chico enfatizando la última palabra, para que Ryoga supiera que esta vez no estaba bromeando…
- ¿De qué estás hablando? P-chan no te ha hecho nada – le decía ella mientras intentaba quitárselo, pero el chico fue más rápido y lo alejo de su alcance - ¡Ranma! No estés bromeando
- No lo estoy – y fue ahí cuando la chica noto el tono firme en la voz de su prometido – ¡Tenemos que hablar!, quiero decirte algo muy importante…
- Bien, pero dame a P-chan – le contesto ella ya sin intentar quitarle el cerdito, que estaba quietecito en las manos del chico de la trenza, principalmente mirando con ojos llenos de terror a Ranma, porque lo que había escuchado lo tenía tieso como el mármol.
- Es precisamente de eso que quiero hablar contigo, mira…
- ¡Hola chicos! ¿Pero que hacen aquí a fuera tan tarde? – los interrumpió la Señora Nodoka que junto con su esposo y el Señor Tendo llegaban a la casa.
- ¡Buenas noches! – los saludo Akane.
- ¡Buenas noches! Acabamos de despedir a unos compañeros de clase – continuo Ranma, lo que la chica interpreto como la indirecta de que seguirían la conversación luego.
- Bien, pero entremos entonces, ya es hora de ir a dormir – les decía Tendo Soun mientras ingresaba a la casa
- Si, será lo mejor – continuo Nodoka mientras con una mano les indicaba a los chicos que pasaran dentro.
- No te preocupes Akane, hare lo que me dijiste - escucho la chica que le decía - Llevare a P-chan a que coma algo y le daré un baño… - dijo Ranma en voz alta cuando entraron, dejando a la chica sin oportunidad de objetar al respecto, en especial cuando la madre del chico manifestó lo feliz que se sentía de que el joven, ya no tuviera problemas con la mascota de su prometida.
Salió de su cuarto todavía meditaba lo extraño que se había comportado el chico, hizo todo lo posible para que ella no estuviera cerca de su mascota, pero lo había hecho de manera que ella no pudiera decir nada y realmente estaba preocupada, nunca fue un secreto que para Ranma, P-chan era un enemigo y no creía que eso hubiera cambiado de la noche a la mañana, esos dos tenían una guerra jurada, el cerdito se irritaba mucho con el joven y era el único con el que se comportaba de manera agresiva.
- Pero Ranma también tiene parte de culpa ¡Celoso de un cerdo! – iba susurrando ella, la ultima parte con incredulidad – Aunque me haga feliz que le importe al punto de estar celoso, pero de un cerdo, ¡es el colmo! / "Si tan solo yo pudiera hacer algo al respecto, con P-chan iniciara la tercera guerra mundial de nuevo… estas son las cosas por las que no podemos evitamos pelear ¿Qué hacer?... sin que eso no implique claro la frase te amo, eres mi prometido, P-chan es solo mi mascota… ¡Que complicada es mi vida!" /
Ranma ya se encontraba en el Dojo y estaba sentado en la duela, apoyado en la pared que se encontraba en frente de la entrada del mismo. P-chan se encontraba sentadito al lado derecho de él, con carita triste pero pasiva, al lado izquierdo de Ranma había una toalla, una tetera y un balde vacio, apenas acababa de terminar de secar al animalito.
- Sera mejor que te comportes – le ordeno el chico cuando se había alejado de la familia para darle de comer y sin soltarlo al llegar a la cocina puso en una tetera a calentar agua, luego de eso saco un poco de la comida que había sobrado de la cena y metió los pescados que Ryoga había traído al refrigerador.
** ¿Cuick-Cuick? **
El pequeño cerdito estaba confundido con la actitud de Ranma pero, algo muy dentro de él le decía que no se quejara y que le siguiera la corriente a su rival. Mientras esperaban que el agua se calentara, el chico Saotome puso a calentar la comida en el microondas y cuando esta estuvo lista puso el plato con lo que había conseguido en la mesa del centro de la cocina y coloco cerca al cerdito aun sin soltarlo.
- Come – fue la orden seca que le dio / "Debes tranquilizarte Ranma, sino lo haces no podrás mostrar bien tus argumentos ante Akane y entonces volveremos a lo mismo…" / viendo un poco extrañado al chico, empezó a comer lo que le ofrecían – Vamos a hablar seriamente tu y yo Ryoga… no quiero pelear y será mejor que me hagas caso, o no me importara romper la promesa que te hice y Akane se enterara, esta misma noche de tu secreto – al escuchar esto el cerdito dejo de comer y se altero un poco – Solo intenta huir y despierto a toda la casa, estoy hablando en serio Ryoga…
Con esa simple amenaza el pelo del pobre animalito se erizo, Ranma no solo estaba hablando en serio, en su voz y en sus ojos se notaba un tinte asesino y firme que lo obligo a bajar la cabeza y seguir comiendo lo que el otro le había dado. Cuando el animalito dejo de comer, el único muchacho presente bajo la tetera del fuego, no quería que el agua estuviera muy caliente, estaba enojado con Ryoga pero no al punto de querer hacer "cerdito al vapor".
- Vamos, te echare el agua cuando estemos en mi cuarto – antes de salir dejo otra tetera con agua, a fugo lento y así salió de la cocina con cerdo y tetera en mano rumbo a su habitación. Cuando llego, cerró la puerta con llave y colocando al cerdo en el piso comenzó a verter el agua en el cuerpo del animalito. Luego de un corto momento estaban ambos chicos silenciosos, sentados en el medio del cuarto, iluminados solo por la luz de la luna.
- Veo que han terminado de arreglar la casa – dijo Ryoga para terminar con el silencio que se había instaurado entre ellos.
- Si – contesto él y con algo de humor y burla le dijo - Cuando llegues a tu casa veras que Nabiki, te ha mandado las cuentas de los daños, se había estado quejando de que no te podía localizar, pero hace dos semanas llego un sobre con el dinero exacto y una carta de tu padre, pidiendo disculpas por los inconvenientes – después de decir eso soltó un suspiro, ya se había tranquilizado.
- Es bueno que tengamos tan mal sentido de orientación entonces, cuando nos volvamos a encontrar ya se le abra olvidado el incidente jejeje – contesto el chico cerdo colocando una mano tras la cabeza como hacía cada vez que se sentía avergonzado.
- Las cosas van a cambiar de ahora en adelante – dijo de repente Ranma con un tono serio que Ryoga jamás le había escuchado, por lo menos no cuando la vida de Akane no estuviera en peligro.
-… - Ryoga soltó un suspiro muy largo y con una expresión llena de melancolía observo a Ranma mientras le decía – Imagine que algo así pasaría, después de lo que paso en Jusenkyo… lamento lo que paso el día de la boda, hay ocasiones en las que no pienso y solo actuó…
- Lo sé, no hay problema, a mí también me pasa eso muy a menudo
- ¿Cómo ha estado Akane-chan? – le pregunto con cautela.
- Bien – dijo él simplemente
- ¿Y tú?
- Estoy bien
- No lo parece, te noto extraño – comento Ryoga no muy seguro.
-Estoy bien / "Mientras Akane esté bien, yo estaré bien" /
- Entonces ¿le contaras a Akane-chan mi secreto?
- No – le aseguro Ranma meneando levemente la cabeza – Te hice una promesa y pienso cumplirla, es tu maldición, tu decisión, a menos que me obligues a romperla la mantendré, soy una persona de palabra y no pondré en duda mi honor…
- A menos que te obligue, lo entiendo – suspiro aliviado Ryoga, el realmente esperaba que eso fuera algo que nunca tuviera que rebelar.
- No, no lo entiendes – soltó Ranma mirándolo directamente a los ojos, la irritación volvía a escucharse en su voz – El día que Akane se dé cuenta de esto, se enojara contigo y te molera a golpes y tu no harás nada para defenderte porque sabrás que te mereces eso y más… pero a mi… - prosiguió con dolor y algo de ira en los ojos - Akane me odiara y nunca me lo perdonara… así que no digas que lo entiendes – rugió al final moderando su tono de voz para que solo Ryoga lo oyera, este no pudo más que callarse y bajar la mirada. Realmente había metido en grandes problemas a Ranma cuando lo hizo prometer por su honor no decirle nada a nadie sobre su maldición. Después de un rato en silencio Ryoga tomo valor y le hablo.
- Entonces ¿Si no es mi secreto lo que le dirás a Akane-chan? ¿Qué es lo que le vas a decir, que tenga que ver con migo?
- Como ya te dije antes – le contesto ya más tranquilo – Todo será diferente desde ahora y voy a hacer un trato con Akane, al cual estarás de acuerdo te guste o no, ¡me importa un poco o nada tu opinión al respecto! - Le recalco Ranma tratando de aun mantener la calma – Dentro de diez minutos bajaremos al Dojo, te convertirás en P-chan y te comportaras como realmente se comporta una mascota, escucharas lo que le diré y lo aceptaras.
- Ranma, no me puedes hablar y tratar así… no te tengo miedo ¿sabes? – le dijo Ryoga perdiendo los estribos.
- Mira Ryoga, no quiero pelear contigo, quiero llevar la fiesta en paz… a mi no me importa mandarte lejos y que luego te enteres, que es lo que le diré a Akane – le refuto el otro empezando a perder los estribos también – Estoy tratando de hacer esto lo mas civilizadamente posible, y me cuesta no mandarte al otro lado de Nerima en este momento, pero quiero que estés presente cuando hable con ella – al escucharlo el chico volvió a sentarse, pues durante su arranque anterior se había levantado y colocado en posición amenazante ante Ranma – Te voy a dar la oportunidad de que le digas la verdad, por eso eh dejado calentando agua, pero será tu decisión, sino te gustan mis condiciones, lo podrás hacer sin ningún problema, o aceptas el trato o le dices tú secreto, esas son tus únicas opciones.
- ¿Ranma?
- ¿Qué? – exclamo el otro más que irritado.
- ¿Por qué estas tan inestable?
-… - volvió a suspirar y se relajo de nuevo, el escuchar esa pregunta le producía una angustia en el corazón, pues sabía perfectamente cuál era la razón de su inestabilidad, pero debía alejar esos pensamientos por el momento – Sabes lo que paso en Jusenkyo, aunque no nos guste admitirlo eres mi mejor amigo… después de regresar eh pensado mucho en el asunto, definitivamente no la puedo y no la quiero perder… - ambos chicos se miraron a los ojos y Ryoga asintió lentamente, asiéndole saber a Ranma que entendía su pensar y comprendía todo – Eh decidido que es tiempo de crecer… ya estoy cansado de toda esta situación y ciertamente ya no soy un niño como para seguir jugando al gato y al ratón.
- Bien, ya era hora… - el chico de ojos azules lo miro extrañado – Akane es única, es comprensible que sea la mujer que tu escojas, es algo que hemos sabido desde hace mucho tiempo, pero que a algunos nos ha costado aceptar, ustedes juntos es lo correcto… por eso, es con ella con quien se meten tus enemigos, porque saben que es importante para ti y por ello yo no eh intentado algo en serio con ella…
- Yo recuerdo unas cuantas cartas y regalos que le das cada vez que vuelves de tus viajes, como esos pescados que están en el refrigerador y citas que has tenido con ella… - le recordó Ranma.
- Si, pero sabes que no han sido citas de verdad y no terminan en nada… el punto es que… ya sabía que ella, bueno tu sabes… no la hagas llorar Ranma, dale su lugar, el que le corresponde…
- No es así de fácil, primero hay muchas cosas que hacer y otras tantas que arreglar – el chico suspiro ya era hora de bajar al Dojo y se empezaba a poner nervioso – Este es solo el primer paso, me falta mucho camino por delante.
- ¿Has hablado con ella de lo que paso en Jusenkyo? – pregunto Ryoga lleno de curiosidad.
- No – contesto él en un suspiro cansado – Pero ella sigue insistiendo en que le cuente todo.
- Es realmente bueno, que no recuerde que estuvo a punto de morir – susurro en respuesta.
- Ella no respiraba Ryoga – murmuro el otro con dolor y levantando los ojos al techo.
- ¿Y cómo te explicas que este viva entonces? – Dijo el chico cerdo ya exasperado con el tema – Ya lo hemos hablado Ranma, simplemente lo imaginaste, su respiración era tan suave que no la pudiste sentir, solo eso…
- Ella estaba en mis brazos Ryoga… - le contesto el otro desesperado – No estaba respirando, su corazón había dejado de latir… - le dijo el parándose y dando vueltas en el cuarto.
- Deberías dejar de pensar en eso… - le aconsejo el otro preocupado – Eso es lo que te tiene tan inestable.
- No puedo evitarlo… / "La sola idea me vuelve loco, no puedo dejar de darle vueltas al asunto… sé, que no me lo imagine" /
- Lo único bueno, es que parece que eso te ha ayudado a por fin decidirte, a arreglar las cosas me refiero – aclaro el chico al ver la mira que le estaba obsequiando Ranma - Yo te ayudare en lo que pueda
- Gracias, será mejor que vayamos bajando
Después de salir del cuarto, en silencio recorrieron el pasillo, al pasar por el cuarto de la chica Ranma toco a la puerta y luego se dio vuelta y bajo las escaleras, lo que extraño a Ryoga pero no dijo nada, cuando llegaron a la cocina, el chico de ojos azules bajo la tetera y apago la estufa mientras el de los colmillos llenaba un balde con agua del lava trastes y el otro tomaba una pequeña toalla de mano de la mesa, así ambos se dirigieron al Dojo.
Cuando Akane llego y los vio a ambos sentados uno al lado del otro tan tranquilos realmente empezó a preocuparse, mientras ingresaba empezó a quitarse la yukata.
- No te la quites todavía Akane – la detuvo Ranma - Primero quiero que hablemos… / "No quiero ningún tipo de distracciones, ni mucho menos que Ryoga te mire con eso puesto" / - el pobre cerdito estaba cada vez mas confundido ¿Cuándo habían quedado Ranma y Akane de verse ahí? / "eh estado con Ranma todo este tiempo, ¿en qué momento hablaron para verse aquí?" / pensaba Ryoga, sin entender nada.
- ¿Qué es lo que pasa Ranma? – Le pregunto la chica mientras se sentaba frente a él – Ven aquí P-chan – le dijo a su mascota pero esta no se movió ni un milímetro, lo único que este hizo fue mirar a Ranma – Pero bueno ¿Qué es lo que pasa aquí? ¿Qué le hiciste a P-chan?
- No le he hecho nada Akane, tranquilízate, le di de comer y un baño… está quieto porque quiero hablar contigo y le he pedido que no se mueva hasta que termine… tienes razón es un animal inteligente – ante esto P-chan lanzo un bufido
- Si, lo sé, a veces me sorprende lo inteligente que es… en ocasiones me parece que estuviera hablando con un humano – dijo ella con cariño mientras miraba el animalito que se sonrojo y bajaba la mirada al suelo – ¿Pero qué es lo que me quieres decir?
- Akane, tu y yo no hemos tenido problemas estos últimos días ¿Cierto?
- Cierto, últimamente todo a estado muy tranquilo.
- Pero P-chan siempre ha sido un problema entre nosotros – afirmo el chico listo para recibir su respuesta.
- Si, nunca he entendido porque le tienes celos a un pobre animalito - / "Y esas eran las palabras que quería escuchar" / pensó el chico feliz de poder llevar la conversación a lo que él quería.
- Por eso, tengo un trato que proponerte.
- ¿Un trato? ¿De qué se trata? – pregunto ella curiosa.
- Quiero ponerte restricciones de las cosas que puedes y no puedes hacer con P-chan
- ¡Ranma! – Le contesto ella con tono amenazante – Tú no me dirás a mí que es lo que puedo o no puedo hacer.
- Es un cambio de favores, por así decirlo Akane – corrigió el cauteloso, pues se había dado cuenta que utilizo las palabras equivocadas.
- ¿A qué te refieres? – pregunto ella igual de cautelosa.
- Te propongo un intercambio – le dijo mientras calculaba cuales serian sus siguientes palabras – Se que así como P-chan es un problema… el que yo coma lo que me ofrezcan las chicas es otro, ¿Verdad? / "No estoy diciendo que sean celos, aunque lo sean" /
-… - Akane se quedo muy sorprendida con lo que había escuchado, el chico insinuaba que le tenía celos a su mascota y que sabía que ella los tenia de las otras prometidas en la cocina, pero no lo decía propiamente / "¡Ha escogido muy bien sus palabras!, esto no es algo que se le acaba de ocurrir… está aceptando que esta celoso sin hacerlo en realidad y protege su orgullo y el mío al mismo tiempo" / - ¿Cuál es el trato? – dijo con cautela y entrecerrando sus ojos / "Estoy completamente desarmada en este encuentro, el lo ha pensado todo y yo no sabré como rebatirle" /.
- Tú harás lo que te pido, y yo no aceptare comida nunca más de Shampo, Ukyo o Kodashi, solo comeré la que se haga aquí en la casa y la que tú me ofrezcas.
- ¡¿Qué? – tanto P-chan como Akane observaban al chico, que se encontraba con ellos sin poder creer lo que él había dicho – Pero Ranma, a ti te encanta la comida que Shampo y Ukyo preparan y odias comer lo que yo hago… - dijo ella con incredulidad en la voz / "La comida de Kodashi no cuenta, el ya no se come nada que venga de esas excéntricas manos" / – Te gustan sus comidas, aun cuando Shampo te ponga hechizo en uno que otro de sus platos.
- Es un intercambio de favores, yo hare eso y tu aceptaras mis restricciones…
- Y… ¿Cuales son ellas? / "Ok, eso no me lo esperaba" / No estoy diciendo que lo acepto, solo quiero saber… pura curiosidad.
- No dormirás con él nunca más…
- Es un animalito Ranma, ¿Por qué le tienes tantos celos?
- Solo escucha – le pidió el.
- Esta bien, sigue / "Generalmente se altera cuando le digo que esta celoso de P-chan, hoy se lo he dicho dos veces y no ha pasado nada… realmente está hablando en serio" /
- Como decía no…
- ¿Por qué no confías en mi? – susurro ella al fin.
- ¿Disculpa? No te escuche.
- Dije, ¿Por qué no confías en mí?
- No es eso Akane, sabes que confió en ti
- Pues no lo demuestras dudando así de mí y ¡con un animal! ¡Por kami! Es un simple cerdito – al escuchar esto Ryoga no hizo más que encogerse más de lo que ya estaba.
- Puede ser, ¡pero me irrita! – le contesto el mirando con frialdad a P-chan, quien sintiendo la mirada del chico sobre el no pudo más que sentirse culpable.
- Signo de que no confías en mí, lo sabes todo de mi Ranma, de una u otra manera nos hemos vuelto amigos, buenos amigos… ¿Por qué no me tienes confianza? Siento que me ocultas algo, que hay otra razón por la que no te guste P-chan – término susurrando ella, lo que hizo que la espalda de ambos chicos sintiéndose culpables se tensara en pura señal de alerta a la muerte.
- Akane, ¡claro que confió!, ya se – dijo él un poco inquieto - déjame ponerte un ejemplo… si alguien te contara un secreto y te hace prometer que no se lo dirás a nadie, pero ese secreto me concierne a mi… ¿Qué harías? ¿Me lo contarías? – no puedo evitar preguntar, eso lo estaba atormentando desde que todo esto de P-chan había empezado.
- No - le contesto ella, después de pensarlo un poco – Soy una persona de palabra, no pondría mi honor en duda… A menos que fuera realmente necesario – al escuchar su respuesta, Ranma se sorprendió y se lleno de alegría, esa era otra de las cosas que ellos compartían "el honor".
- Entonces ¿Eso significaría que no me tienes confianza? – pregunto él para aterrizar en la razón de la pregunta - ¿O que no me respetas como persona?
- No, son dos cosas diferentes… - dijo ella con gesto meditabundo mientras movía la cabeza y miraba la duela - Trataría de que te perjudicara lo menos posible – susurro mientras lo volvía a ver a los ojos - Pero no te lo diría, porque a pesar de que te tengo confianza y que te respecto, no sería justo pisotear la confianza que otra persona haya depositado en mí, además que no sería a mí a quien le correspondería decírtelo…
- Es una situación difícil de entender ¿Cierto? – el corazón de Ranma sentía gran alivio, porque su prometida pensaba igual que él, aunque sabía que eso no cambia el hecho de que cuando ella se enterara… ardería Troya.
- Si, aunque si tú hicieras eso conmigo, estoy segura que me enojaría mucho contigo - / "Ya decía yo" / pensó el chico con resignación – Es algo complicado – termino ella.
- Es lo mismo que pasa con P-chan – al escucharlo Ryoga se tenso y lo volvió a ver con preocupación en los ojos - Es algo difícil de entender, pero a mí me enfurece y no me gusta ver a ese cerdo cerca de ti, pero no quiere decir que no te tenga confianza, ¿Entiendes?
- Sí, creo – contesto ella, aun meditando todo lo anterior – Es complicado, ¿eso es todo lo que tengo que hacer?
- No, no le besaras el osico nunca más… no lo apretaras contras tu busto - lo que logro que ella se sonrojara - Nunca más te desvestirás enfrente de él…
- P-chan siempre se da vuelta cuando me voy a cambiar o se mete bajo las sabanas, aunque no lo creas – defendió Akane a su mascota, con la cara toda roja.
- Igual / "Vaya por lo menos tiene un poco de decencia el cerdo este" / pensaba el chico mientras agradecía interiormente al que el cerdito por lo menos respetara en ese aspecto a su prometida.
- ¿Son todas las restricciones?
- Una más, jamás te bañaras con el… lo único que quizás te puedo aceptar es que lo pongas en tus piernas / "Y aun esa idea no me gusta" /
- ¿Ranma?
- Dime
- ¿Estas consciente, que estás haciendo todo este alboroto por un pequeño cerdito? – le pregunto bajito y sin dejar de mirarlo con la intensión de no moléstalo con su pregunta.
- Mira Akane – decía mientras bajaba la cabeza y ocultaba su rostro entre sus manos - Yo realmente no quiero pelearme contigo, todas esas cosas me enfurecen y lo sabes – la sorpresa en el rostro de Akane cambio a preocupación, al ver lo desesperado que estaba su prometido por mantener la paz entre ellos - Mi idea, es que quitemos las cosas que causan nuestras peleas y P-chan es una de ellas…
- No puedes pedirme que olvide a mi mascota Ranma – susurro ella.
- Por eso, quiero poner estas restricciones – el levanto la vista y ambos se quedaron viendo a los ojos cada uno tratando de doblegar la voluntad del otro.
- ¿Y que pasara, cuando haga frio? no puedo dejar a P-chan durmiendo solo, ¡se congelara! – trato de objetar esa regla la chica.
- Entonces que duerma con migo… como puedes ver ya no nos llevamos tan mal, si es necesario lo bañare también...
- ¿Y tú no volverás a comer nada de lo que te preparen las chicas? – pregunto escéptica.
- Nada
- ¿Aun cuando Shampo te haga pucheros o te amenace con un gato? – insistió aun sin creerlo del todo.
- Tendré que encontrar la forma de que sus pucheros no me convenzan y con los ga-ga-ga-ga… bueno *suspiro* con ellos tú me tendrás que ayudar.
- ¿Y a Ukyo? Sus Okonomiyakis te encantan, te llaman como abeja a la miel…
- Peleare con el deseo – dijo él muy convencido / "Aunque me duela, entre comer y tener sanidad mental… prefiero la sanidad mental" /
- ¿Comerás lo que yo te prepare? ¿Aunque no se vea bien o no tenga buen sabor?– susurro esto último, con un rubor intenso en las mejías.
- Hasta la última migaja – contesto él con firmeza, pero en su interior estaba muy preocupado por su salud física a partir de ahora.
- mmm… - la chica medito su respuesta durante unos segundos – Esta bien Ranma, tu ganas, tenemos un trato.
- Bien – dijo en un suspiro su prometido.
- ¿Puedo saludar ahora a P-chan? – pregunto ella con una sonrisa.
- Esta bien – dijo con resignación, pero ya más tranquilo porque había logrado su objetivo.
- Ven acá pequeñito – y al decir esto el cerdito se levanto en sus cuatro patas y despacio y con cautela se acerco a su dueña. Quien al tenerlo cerca lo tomo en brazos y lo acerco a su rostro frotando las mejillas de ambos – Bienvenido a casa P-chan, ¿Ranma no te ha tratado mal, verdad?
**Cuick-Cuick** decía el cerdito mientras negaba con la cabeza, la chica lo coloco en sus piernas, acariciándole cabeza en medio de sus orejas mientras miraba a su prometido.
- ¿Por qué ahora? – le pregunto curiosa.
- ¿Por qué no hice esto antes? es lo que me pregunto yo, me hubiera ahorrado muchos problemas…
- Eso sí – le confirmo – ¿Ranma…? – pregunto ella de manera casual intentando no asustar o poner en alerta al chico.
- Dime – le dijo el recostado en la pared, con los ojos cerrado mientras se felicitaba interiormente por su éxito.
- ¿Qué paso en Jusenkyo? – cuando él la escucho se tenso notablemente y abrió los ojos de inmediato posando su vista en ella / "No debí cantar victoria tan pronto" / se reprocho el mentalmente – Quiero saberlo, ¿Que paso después de que perdí la conciencia? ¿Por qué era necesario que me mojaras con agua fría?
- Akane… - susurro el sin dejar de verla - Por favor…
- ¿Por qué estabas llorando cuando me desperté? ¿Por qué mi cuerpo se sentía tan entumecido? Tengo tantas preguntas – le decía ella con anhelo en la voz.
- Que yo no puedo contestar
- Sino lo haces tú ¿Quién? – Insistió ella – Eh tenido sueños extraños sobre eso, en los que soy demasiado pequeña y mi cuerpo se quema, y luego siento que algo frio cae sobe mi, entonces me despierto… ¿Puedes explicarme eso?
- No me hagas esto Akane… - pidió el dejando de observarla y volviendo a ocultar su rostro entre sus manos.
- ¡Tenemos que hablarlo Ranma!
- No ahora, por favor… - suplico él.
- Tiene que ser algo muy grave como para que te pongas así – continuo ella aun sin desear desistir - Este no eres tú, normalmente enfrentas las cosas de cara, no huyes de ellas, y mucho menos te comportas de esta manera – mientras le decía esto coloco a P-chan a su lado y gateando se sentó junto a el chico que no se había movido de su lugar, P-chan lo observaba con tristeza y también se acerco – Confía en mi Ranma, dime qué fue lo que paso… - le susurro como ultima suplica.
- No es que no confié Akane – murmuro el chico aun en esa posición – Simplemente tengo que superarlo primero, ¿entiendes? – Le dijo mientras volteaba a verla – Cuando esté listo, te lo diré – le prometió mientras volvía a recostar su cabeza en la pared.
- Estoy preocupada – le dijo ella en voz baja mientras lo imitaba colocando su cabeza en la pared – Desde que volvimos de Jusenkyo has estado diferente, / "Ese sueño del que no dejas de hablar, cuando vas a mi cuarto en las madrugadas, estos cambios que estas realizando en nuestras vidas, el que no me dejes sola, son tantas cosas" / lo que acaba de pasar es una muestra de ello, no sé si estás bien… y empieza a asustarme Ranma, nunca… - la voz le temblaba – Nunca te había visto así antes.
- Lo único que puedo decirte por el momento es que estoy bien / "Mientras tú lo estés" / no te preocupes por eso, lo superare, como cuando perdí mi fuerza ¿recuerdas? – trato de tranquilizarla él.
- ¿Y usando el alma de hielo lo vas a poder hacer, ahora también? – Ranma se sorprendió al escucharla decir eso.
- ¿Como sabes que estoy usando esa técnica? – le dijo mientras la observaba cauteloso, ella solo se encogió de hombros.
- Siempre que trato de sacar el tema lo haces… y te encierras en ti mismo, como tratando de olvidar algo e ignorar lo que te digo.
- Me ayuda a concentrarme – acepto en un murmullo.
- Pero eso no te ayudara Ranma, sea lo que sea que haya pasado solo lo superaras cuando lo aceptes… - él la observo por un minuto meditando lo que ella le decía.
- Tal vez tengas razón, pero todavía no, dame tiempo – le pidió el mientras toma en sus manos de nuevo a P-chan que estaba en frente de él, observándolo como diciéndole "yo te entiendo" - Voy a ir a dejar a P-chan a mi cuarto, lo acostare en mi futon, mañana después de clases pasaremos comprando una cama para que duerma, por mientras lo hará conmigo.
- Esta bien, debe estar muy cansado – decía ella aceptando con resignación el posponer esa conversación, mientras volvía a tomar en brazos a P-chan y repetía el saludo con las mejillas – Buenos noches chiquito… - luego se lo entrego al chico.
- Empieza tú mientras yo regreso…
- Bien - Ranma salió del Dojo y subió a su habitación, saco el futon y puso a p-chan en el.
- Duérmete Ryoga
**Cuick** le contesto él para darle las gracias; Ranma sabía que luego tendría algunas cosas que explicarle a Ryoga, si este no era despistado, se habría dado cuenta de los cambios en la rutina de ambos y él iba a querer una explicación.
- Sinceramente había pensado que hoy deberíamos dejarlo libre – le comento cuando ingreso de nuevo al Dojo.
- ¿Por qué? Justo ahora me estoy acostumbrando al ritmo que me colocaste… - le contesto ella sin dejar lo que estaba haciendo.
- Pero tampoco debo desgastarte mucho, mañana no entrenaremos debes descansar por lo menos una vez a la semana… - le aseguro él mientras la observaba realizar el calentamiento – Hoy voy a ensenarte una kata… creo que podrías realizarla, no completamente claro, pero si una parte.
- ¿Para qué es? – le preguntaba ella mientras terminaba con el grupo de ejercicios que Ranma le había colocado como calentamiento.
- Flexibilidad
- Eh estado trabajando en eso toda la semana – se quejo la chica.
- Y aun así esta kata te va a costar, créeme… observa mis movimiento, luego la aremos juntos.
Cuando el chico empezó a moverse, Akane entendió porque se lo decía, trato de memorizar cada movimiento, y se fue dando cuenta que cada vez eran más complicado, y sabia que habían algunos que no los podría realizar, por lo menos no esa noche / "Realmente espero poder hacerla, esto me va doler mucho mañana… es bueno que no vayamos a tener entrenamiento" / cuarenta paso cumplió Ranma antes de voltear a verla.
- ¿Qué te parece?
- Que me va a doler
- jajaja… no te preocupes, no realizaras todos los pasos
- ¿Por qué?
- Porque eres mujer
- Creí que no me darías consideraciones… - dijo un poco decepcionada de sus palabras pero, diciendo esto fue cuando ella se dio cuenta del sonrojo que cubría al joven artista marcial.
- Algún día, te prometo que la harás completa… por ahora eso es imposible.
- ¿Por qué?
- No puedo decírtelo…
- Creí que me tenías confianza… - esas palabras lo pusieron nervioso / "¿Por qué me meto yo solo en estos problemas?" /
- Porque eres soltera – susurro lo más bajo que pudo - Confórmate con esa explicación.
- Pero no entiendo o.o?
- Trabajaremos hasta el paso 28 – dijo el chico, sin prestarle atención.
- ¡Ranma! No me ignores – reclamo la chica
- Akane, soy tu sensei – le contesto él con tono serio y viéndola a los ojos – Y soy yo, el que decide que es lo que aprenderás y a qué ritmo ¿Recuerdas?
- Si, es una buena forma de zanjar el tema… sensei – le contesto la chica recalcando el honorifico.
- arrggg… no te va a gustar la explicación – le dijo ya resignado y con una voz entre enojada y avergonzado.
- De eso se trata Ranma, de que me digas todo aunque no me vaya a gustar… eso es la confianza.
- Esta bien – dijo con resignación – Pero primero prométeme que no te enojaras, escucha lo que tengo que decir…
- Lo prometo – dijo ella acercándose para escucharlo mejor.
- Esta kata es para aumentar la flexibilidad, mi padre me la enseño, realmente es muy buena y ayuda mucho, por eso quiero enseñártela, cómo pudiste apreciar exige muchos movimientos complicados especialmente los últimos 12 pasos… - entre mas hablaba, él mas se sonrojaba – Cuando obtuve mi maldición mi padre me prohibió realizarla completa en mi forma de chica.
- ¿Por qué? – lo animo a continuar ella más curiosa todavía.
- No te enojes… - el chico bajo la cabeza y hablando más bajito dijo – No la puede hacer una chica… vi… virgen… - dijo lo más suave y rápido que pudo.
-… - durante un momento se hizo un silencio incomodo, mientras ella procesaba la información – Entonces… cuando dices que algún día podre hacerla completa… te refieres ah… / "¿Por qué pregunte?" / - se recrimino interiormente la chica, mientras acompañaba a su prometido en un concurso de quien estaba más rojo.
- Ponte en posición – le ordeno el sin voltear a verla, la chica lo obedeció y ambos empezar en silencio a reproducir los primeros 28 pasos, al principio no podía realizar la mayoría de los movimientos, pero mientras más los repitan menos trabajo le costaba. El resto del entrenamiento se basó en esa kata y evitaron dirigirse de nuevo la palabra a excepción de cuando él le corregía movimientos.
- Ciento haber sido tan imprudente Ranma – le dijo ella al final cuando ya ambos estaban acostados en la duela recuperando el aliento antes de entrar a la casa – Eres mi sensei y tienes razón tú sabrás que me enseñas y hasta qué punto.
- Eres testaruda – contesto el sin abrir sus ojos, ni moverse – Trata de evitar el preguntar ¿Por qué? Cuando te restrinja algo en la práctica – le ordeno.
- Oye, lo siento vale… no tienes que tratarme así – le contesto enojándose con su actitud.
- Yo también lo siento – dijo el luego de un suspiro – Los dos somos testarudos.
- Si – dijo ella con tristeza
- ¿Qué pasa? – pregunto él mientras se sentaba para mirarla mejor
- Tu y yo tenemos muchas cosas en común… somos muy parecidos – dijo ella con pesar.
- ¿Y eso es malo por…? – le alentó a que continuara.
- Nunca has escuchado que los polos opuestos se atraen y los iguales se repelen…- le contesto mientras se sentaba para mirarlo.
- Si lo ves de esa forma, encontraras una explicación lógica a por que siempre estamos peleando… - bromeo con ella Ranma, pero se extraño al ver la expresión en el rostro de la chica
- Exacto – dijo ella mientras se levantaba para ponerse su yukata y regresar al cuarto. Ese era uno de sus más grandes temores que no estuvieran destinados para estar juntos.
- Es una bendición que sea así… - le dijo el antes de que la chica saliera del Dojo, ella se sorprendió al escucharlo y se dio vuelta para mirarlo / "¿Cómo puede decir eso?, no sabe acaso lo que significa" / pensó la chica con mas tristeza aun – Si no fuera así, todo sería demasiado aburrido por aquí y hace mucho que me hubiera ido.
- ¿Encuentras divertidas nuestras peleas?
- Llámame masoquista, pero tienes que admitir que son parte de nuestra peculiar relación – le dijo él con una sonrisa mientras se levantaba y se acercaba a la puerta.
- Pero nos llevamos como perros y gatos… - le rebatió extrañada.
- Si, ¡Gracia a Kami! – Le contesto él cuando la alcanzo en la salida – Eso quiere decir que nos podemos decir lo que sea el uno al otro, sin importar que… no me gustaría que no me dijeras lo que piensas.
- Pero a veces nos decimos cosas que nos hieren a los dos – le rebatió ella aun viéndolo con incredulidad
- Si es cierto, pero ambos sabemos que la mayoría de esas cosas no son ciertas.
- Pero aun así duelen… - susurro ella.
- ¿Akane? – la llamo él para que lo mirara a los ojos – Ay una gran diferencia entre pelear jugando, como lo hacemos la mayoría del tiempo, cuando uno de los dos quiere hacer enojar al otro, a pelearnos de verdad, que es lo que nos paso cuando se meten entre nosotros otras personas… yo se que nuestra relación es algo extraña pero a mí me gusta que seamos parecidos en tantas cosas, porque siento que no solo eres mi prometida sino también mi amiga / "Mi compañera" / ¿Entiendes?
- Si, cuando buscas amigos, escoges aquellas personas que se parezcan a ti…
- Exacto
- Así es "nuestra relación"… - susurro la chica mientras miraba hacia la noche - ¿Ranma?
- Dime – le dijo él mientras metía sus manos en sus bolsillos y como ella miraba el cielo nocturno.
- Exactamente ¿Qué tipo de relación tenemos tu y yo? – dijo ella suavecito y con algo de miedo.
- Somos amigos, eso es seguro - / "¿Pero, solo amigos?" / pensó ella con tristeza.
- Si, lo somos… y también eres mi prometido, es una relación complicada – termino ella.
- Si, lo es… eres mi amiga y al mismo tiempo la mujer que algún día se convertirá en mi esposa… – y diciendo eso salió del Dojo – Oyasumi.
- Oyasumi Nasai, Ranma – contesto ella sonrojada y aun sin poder creérselo.
/ "A veces no entiendo a Ranma, ¿Le gusta que peleemos? ¿Me considera su amiga? Y me mira como la mujer que "algún día será su esposa", ¿Cómo responder a algo como eso? " /
- arrggg ¿Qué complicada es mi vida?
**Cambio de Escena**
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- ¡Akane!
Ranma sostenía a una inconsciente Akane, cubierta solo con una de las camisas rojas de él, ella estaba tiesa y fría, MUY fría, demasiado.
- Eres una boba – Ranma se dio a sí mismo un puñetazo en la cara – Perdón no es eso lo que quiero decir… en realidad quería darte las gracias… perdón Akane… soy una molestia… y nunca te puedo decir lo que en realidad siento… solo logro herir tus sentimientos una y otra vez… Akane ¡despierta! – Pero ella no se movía y seguía fría y estática en sus brazos – Te quiero decir algo… Akane… me puedes oír ¿verdad?... ¡AKANE! / "déjame decirte que te amo" /
Pero ella seguía sin moverse… no respiraba… de pronto todo alrededor de ellos se volvió negro y el cuerpo de Akane desapareció de entre sus brazos.
- Eres patético – escucho una voz parecida a la de él pero distorsionada – Ella tuvo que sacrificarse por ti – escucho la risa macabra que salía junto con esas palabras – Ni siquiera puedes protegerla – y fue cuando se dio cuenta que era el mismo el que se estaba diciendo eso – No te la mereces…
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- ¡No! – escapo de sus labios al despertarse, con los ojos abierto y llenos de espanto, totalmente alerta se levanto de su futon con cuidado de no despertar a P-chan, no estaba de humor para soportar las preguntas del cerdo – ¡Maldito sueño! Estoy arto – el chico empezó a caminar alrededor de su cuarto, la necesidad de ver si Akane estaba bien aumentaba en su interior.
/ "Ella está bien, cálmate, eh estado con ella hace no más de dos horas, está bien en su cuarto… durmiendo… descansando, con los ojos cerrados… arrrgg bien, ella está bien" / pero aunque trataba de convencerse a sí mismo no podía, la ansiedad, desesperación y miedo que le producía ese sueño no le ayudaba a recuperar su tranquilidad y la certeza de lo cerca que estuvo de suceder, de perderla para siempre lo atormentaba aun mas.
Con cuidado de no hacer ruido salió de su cuarto y usando sus habilidades atravesó el pasillo en silencio, hasta la habitación de la chica, donde aun con más cuidado de no despertarla a ella o a algún otro habitante de la casa abrió la puerta y se introdujo en el cuarto. Ahí estaba ella con su pijama amarilla de gatitos, cubierta hasta la mitad de su cuerpo con la sabana. Se concentro en la acompasada respiración de ella, asegurándose que el aire, signo de la vida estuviera entrando de lleno en su hermoso cuerpo, y se quedo ahí parado a un lado de la cama.
/ "A veces desearía sentarme a tu lado, o tan solo tocarte para asegurarme que estas aquí y que no eres solo parte de mi imaginación o de algún sueño… pero sé que eso es imposible, te despertarías al instante… ya me arriesgo demasiado al venir a ver que te encuentres bien, es una suerte que no te hayas dado cuenta todavía" / la chica se dio vuelta entre sueños y ahora le daba la espalda, el se agacho y se arrodillo a un lado de la cama, puso con cuidado sus manos en esta y trato de ver sobre el hombro de la chica, para asegurarse de que no se hubiera despertado. Cuando estuvo completamente seguro de ello se levanto de su posición y con cuidado se sentó en la silla del escritorio para seguir vigilando el sueño de su amada un poco más.
/ "No puedo tranquilizarme sin usar el alma de hielo… simplemente no puedo" / pensaba el chico mientras apoyando sus codos en las rodillas y hundía su rostro en sus manos e iniciaba con la poderosa técnica capaz de crear al Hiryu Shoten Ha (Dragón Volador), que le había valido recuperar su fuerza y vencer a Azafrán. Fue en ese momento cuando Akane se despertó, al sentir el aura de Ranma en aumento cuando inicio con al alma de hielo.
/ "¿Ranma?" / pensó Akane al abrir sus ojos y contemplar la pared, pero no pudo reprimir el estremecimiento que sintió cuando despertó, suerte para ella que el chico no la pudiera ver en ese instante. / "Esta aquí de nuevo… odio no saber qué está pasando… ¿Cómo puedo tranquilizarte Ranma?" / Cuando el chico levanto la vista de sus manos se le notaba en la mirada un aire más sereno. Fue entonces cuando la joven fingiendo que aun permanecía dormida se dio la vuelta en la cama, dándole la cara y trato de colocar la expresión más apacible que pudo. El la observo con cautela y al verla suspirar se acerco un poco a ella, a escuchar lo que sabía verdaderamente tranquilizaría su alma pues la chica murmuraba.
- Ranma…
- A veces creo que en realidad estas despierta… - susurro como siempre hacia en sus visitas nocturnas – Y lo haces solo para calmarme, pero espero que no sea cierto, porque entonces tendría que explicarte de que tratan los sueños que me hacen venir a tu habitación… confió en ti Akane, como en nadie más, pero debo confiar en mí, en que soy suficiente para cuidarte – se arrodillo en frente de ella y se acerco lo mas que pudo – Se que parece que no es así, pero…
Ranma dejo de hablar, ya que no pudo seguir diciendo lo mucho que dudaba de sus capacidades, el miedo que tenia a perderla… si seguía por donde iba no resistiría mucho y la tocaría para asegurarse de que no era un sueño, con lo que se ganaría un viaje gratis al cielo cortesía de su adorada prometida. Se levanto con cuidado, siempre procurando no hacer ruido, salió de la habitación de la chica no sin antes darle un último vistazo.
- Oyasumi, Akane – y diciendo esto cerró la puerta.
- Me gustaría que terminaras las frases que siempre dejas a medias
Susurro ella con tristeza en la voz, mientras se sentaba en la cama y observaba la puerta cerrada, el siempre hacia eso, entraba, se aseguraba que estuviera bien, activaba el alma de hielo, murmuraba algunas cosas para ella y luego se iba. Ella había empezado a regalarle su nombre en suspiros cuando se dio cuenta que lo que él hacia ahí, era ver que estaba con vida y como nunca se atrevía a tocarla ella le hablaba para que se calmara, y sabía que lo conseguía.
La primera vez que lo descubrió solo un mes atrás, casi lo manda de un mazazo fuera de Japón, esa noche ella había tenido que trabajar hasta tarde, entre terminar el trimestre desde la casa, arreglar los daños de la casi boda y sacar buenas notas, a pesar de estar haciéndolo a distancia había sido algo realmente difíciles y ese día, si no se hubiera desvelado nunca hubiera terminado de estudiar lo que les mandaban los profesores, pronto iban a tener su evaluación y ella además tenía que explicarle a Ranma las cosas que no entendía, pero cuando al fin ya se había acostado no pudo conciliar el sueño y estuvo despierta un buen rato acostada en la cama con los ojos cerrados intentando dormir. Casi le da un infarto cuando escucho los murmullos de Ranma, pues no lo había oído entrar.
- Respira – había susurrado el chico con alivio, / "¿Ranma?" / Su tono de voz fue lo que extraño a la muchacha por lo que no se movió y fingió estar dormida, sintió como movía la silla y se sentaba en ella – Respira… - repitió el con vehemencia – ¿Porque mi subconsciente no lo puede entender?…
Ella lo escucho mientras él seguía murmurando, un largo suspiro había llenado la habitación después de eso, la curiosidad pudo más que ella y medio abrió los ojos, cuando al fin estos se acostumbraron a la oscuridad se le encogió el corazón, ya que puedo ver al joven con su cara oculta por sus manos apoyando sus codos en sus rodilla, se le notaba abatido, / "¿Ranma? ¿Pero qué le pasa? ¿Qué hace el aquí y a estas horas?" /cuando intento moverse de donde estaba para hacerle notar que estaba despierta el joven murmuro casi con dolor.
- ¡Ella está bien! – a pesar de que el trataba de que sonar convincente la voz se le quebró y ella pudo entender que estaba llorando, pocas veces eso había pasado, podía contar con los dedo de una mano las ocasiones en que lo había visto llorar y una de ellas había sido apenas una semana atrás – ¡Ya es suficiente! – dijo él mientras se levantaba de la silla de un solo, la reacción fue inmediata y ella solo pudo lograr cerrar sus ojos, no era bueno que el descubriera que lo había visto. – No puedo seguir viniendo aquí cada vez que tengo ese maldito sueño - / "¿Sueño? ¿Pero de que está hablando? ¿Cuántas veces a entrado a mi cuarto sin que yo me haya dado cuenta?" / - Ella está bien, ¡contrólate! – lo escucho ordenarse en voz baja / "¿Pero de que está hablando? ¿Acaso el está preocupado por mi? ¿Qué rayos hace aquí?" / Fue entonces cuando lo sintió por primera vez, el chico estaba aumentando su aura de batalla y de golpe la disminuía al máximo, era como si en vez de él hubiera un tempano de hielo en la habitación – No me dejare vencer por un maldito sueño – había murmurado minutos antes de salir del cuarto no sin antes observarla por un momento y despedirse.
- Oyasumi, Akane…
- ¿Pero que fue eso? – exclamo ella mientras se sentaba en la cama.
- Desde entonces siempre hace lo mismo – murmuro ella de nuevo acostándose en su cama, ella nunca le había mencionado nada y el repetía las visitas casi cada noche desde entonces – Aunque ya no lo hace con tanta frecuencia… me pregunto ¿De qué tratara su sueño?... – la chica se estaba ya quedando dormida, realmente debía descansar pues mañana era día de escuela también y tenía que levantarse temprano para su carrera matutina - ¿Cuándo podrá el volver a dormir tranquilo?... Oyasumi Nasai, Ranma… - fue su último susurro después de un largo día y una aun más larga noche.
********Fin del Capítulo 3*******
Nota: Comentarios, quejas, sugerencias son bienvenidas, recuerden que el alimento de todo escritor son los Review's. Espero les haya gustado este capítulo tan bonito… por favor no se les olvide comentar… prometo actualizar lo más pronto posible… Gracias por pasarse por aquí.
Atte. Akaichan12
