Aclaraciones: Por este medio declaro formalmente que esta historia (fanfic) es complemente salida de mi imaginación, basada en los personajes e historia original de Ranma ½ (Ranma Nibbon no iichi), propiedad exclusiva de la increíble Rumiko Takahashi, por lo cual escribo sin fines de lucro y no obtengo beneficios de ella, más que el placer de escribir y recibir sus comentarios.
- Hola - : Conversación
/ "Hola" /: Pensamientos
Hola: Recuerdos
Nota: Me alegra mucho que sigan esta historia, y me regocija que le dejen review's a esta humilde y sencilla escritora, lamento con el alma no poder contestar los anónimos pero eso no quiere decir que no los agradezco… me suben el ánimo y me comprometen a seguir escribiendo, ¡Gracias! A todos, porque aportan su granito de arena para no dejar esto inconcluso… Sin más por el momento…
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Por Akaichan12
Titulo:"Creciendo Al Fin"
Capitulo V: "Encuentros, Susurros y Citas"
- Tal vez no nos debemos entrometer – dijeron a la vez, parándose en ese instante.
- ¿Crees que estén bien? – murmuro ella, su joven prometido solo pudo observarla mientras lo meditaba en silencio.
- Posiblemente, Tanaka intentara hablar con ella, si nadie en su casa los interrumpe, quizás puedan arreglar las cosas.
- Entonces en ese caso, será una ventaja el que vivan solos… - medito la chica en voz alta.
- ¿Solos? – cuestiono sin entenderla su prometido.
- Así es, ellos viven solos, hasta cierto punto es muy beneficioso, pues no tienen a nadie atrás de ellos, que los este molestando todo el tiempo para que apresuren su relación, pero si alguien en la escuela se llega a enterar, no quiero ni imaginarme todos los problemas que surgirán, ni que decir de las habladurías.
- Creo que algo de eso me había mencionado Tanaka… Esperemos entonces que eso no suceda y que realmente aprovechen y se reconcilien…
- Yo espero lo mismo, pero no puedo dejar de preocuparme…
- Pues la verdad ya es tarde para que pensemos en ello – murmuro Ranma luego de un minuto – Además, por ahora tenemos algo más importante de que preocuparnos.
- ¿Qué vamos a decir en la casa? – completo ella, adivinando la intención del chico.
- Todavía pienso que es una mala idea Akane – dijo el sonrojándose – Si te llevara a cenar, les estaríamos dando una escusa para que se pongan a maquinar la forma de casarnos lo más pronto posible…
- Entonces, simplemente no les digamos que me llevaras a cenar… fue tu idea en primer lugar, y la verdad a mi ya se me antojo mucho el sushi, no te puedes echar para atrás / "Y yo no voy a dejar que lo hagas… es la primera vez que se te ocurre invitarme a algo enfrente de una tus prometidas, no puedo dejar que te retractes" / – exclamo ella
- ¿Y qué les vamos a decir? – le contesto con todas las intensiones de hacer desistir a la chica de meterlos en semejante lio.
- Bueno, podríamos decirles la verdad – comento la chica sin darle mucha importancia
- ¡Estás loca! – casi grito su prometido empezando a caminar de un lado para otro, llevando una mano a su cuello tratando de encontrar una solución lógica a su pequeño problema – Les decimos la verdad, y esta misma noche estamos casados… / "Si les decimos que la voy a invitar a cenar ¡mal!, que fue la única escusa que se me ocurrió para no aceptar la comida de Ukyo, que no puedo comer porque hice una promesa con Akane ¡mal!, pensaran lo que no es, bueno lo que es, que no quiero seguir peleando con ella y llegaran a la conclusión lógica, ¡que la que quiero!… aarrrggg ¿Porque mi vida es tan complicada?" / pensaba el pobre mientras seguía caminando de un lado a otro en frente de su sonriente prometida – Además ¿No acabas de decir que no les diremos nada?
- Ranma, cálmate – comenzó a tranquilizarlo – A lo que me refiero, es que le podemos decir que vamos a ir al Uchan's porque vamos a hacer un trabajo de la escuela / "lo cual es cierto" / y que luego cenaremos… - él se detuvo en seco mientras la observaba en silencio.
- ¿Cómo? – Logro decirle aun sin entenderle – Lo primero lo entiendo pero, creí que no podía comer comida preparada por Uchan.
- ¡Y no puedes! – le dijo con firmeza / "Aunque en el trato solo mencionamos lo que te ofrecen… pero por supuesto que eso no te lo voy a aclarar" / - Esa es la parte en la que vamos a mentir… o omitir detalles en realidad - trato de aclararle – Hablo en serio cuando te digoque quiero comer sushi… simplemente omitiremos que no cenaremos en el Uchan's precisamente, aunque se los insinuaremos…
-… - Ranma lo pensó por un momento – En realidad parece lógico…
- Claro, es mi idea ¿no? – Le contesto ella orgullosa mientras retomaba el camino a casa – Yo si puedo pensar bajo presión, no como otros – le comento para picarlo, lo que logro sonrojarlo.
- No se me ocurrió otra cosa – murmuro él en su defensa – Pero tú también tienes algo de culpa por no ayudarme – le refuto - ¡Quedamos en que me ayudarías! – reclamo mientras la alcanzaba.
- No, quedamos en que te ayudaría con los gatos – recordó ella, recalcando la última palabra, logrando que su joven prometido sentía un escalofrió recorrer su espalda solo con la mención de los mininos - Lo demás corre por tu cuenta…
- Pero me vas a ayudar hoy en el Uchan's ¿Cierto? – le pregunto preocupado antes de doblar en la espina.
- Ya te lo dije, eso corre por tu cuenta… - le contesto ella con un poco de humor en la voz – Además, no creo, que lo más conveniente sea que vayas conmigo al Uchan's, seguramente esa es la razón de Ukyo para hacerme su compañera, de esa forma puede hacerte llegar a su restaurante y hacerte comer de su comida.
- ¿Me estas insinuando que iras sola? / "¡Esta loca!" / Deberías de saber que te voy a acompañar aunque no quieras – le aclaro un poco enojado.
- Sinceramente, me estoy cansando de que seas como mi sombra – Le dijo ella mientras le daba la cara y se detenía en su caminar, dispuesta a empezar una discusión con su prometido.
- Akane, no es el mejor momento para que nos pongamos a discutir por esto…
- Ranma, aunque tú no me lo hayas dicho, yo se que tú no te despegas de mi porque estas preocupado, solo quisiera que me contaras porque…
- Pero Akane… - trato de razonar con ella pero en ese momento a su alrededor empezaron a caer pétalos de rosa negra – Ay no…
- JOJOJOJO ¡amado Ranma-sama! – Ambos levantaron la vista al cielo y pudieron visualizar a la joven gimnasta que estaba arriba de un poste de luz, ataviada con su leotardo azul y girando su cinta, de la cual salían los pétalos de rosa – Mi amor, sé que me has extrañado tanto como yo JOJOJOJO…
- ¡Kodashi! – contestaron ambos chico, sorprendidos de verla / "¡Ya apareció otro problema!" / pensaron ambos.
- Oh, mi amado Ranma-sama, se que te eh tenido abandonado y que la bruja Tendo te tiene aburrido ya con su presencia - / "¿Bruja?, ¿A quién le está diciendo bruja?, yo no soy como ella" / pensaba furiosa la chica en cuestión – Tengo tanto que contarte mi amado – menciono cuando bajaba del lugar donde estaba para posarse a la par del chico Saotome – A sucedido algo bueno para mí pero, terrible para ti adorado Ranma-sama.
- ¿De qué hablas Kodashi? – Pregunto el solo por curiosidad - ¿Qué ha sucedido?
- ¡Oh! Mi amado – exclamo ella mientras tiraba sus brazos hacia el cuello del artista marcial, pero el chico con agilidad y mas por estar preocupado de mantenerse libre, por si algo malo sucedía, que por lo que hacía en sí, sostuvo las muñecas de la gimnasta y usando más presión todavía la alejaba de él, mientras vigilaba la posición de su prometida, que estaba a su lado sorprendida por la reacción del joven / "¡Vaya! Normalmente no hace nada para evitar este tipo de cosas" / pensaba Akane.
- ¡¿Kodashi? – exclamo el sorprendido cuando al volver a posar su vista en ella encontró lagrimas en sus ojos.
- Yo sé, amado mío, que esto te duele tanto como a mí, pero no me niegues el gozo de estar por última vez entre tus brazos.
- ¿Qué? ¿De qué hablas Kodashi? – Pregunto intrigada Akane por el tono lastimero de la voz de la joven, sin mencionar las lágrimas que rodaban por sus mejillas.
- Le han otorgado una beca de estudios en Francia – escucharon los tres la voz de Nabiki que se encontraba a unos pasos adelante de ellos.
- Mi hermana podrá estar loca como una cabra, pero es una buena estudiante y gran gimnasta – les completo la historia el joven Tatewaki que estaba con la mediana de las Tendo – Mi amada Diosa de las selvas africanas, mi corazón se llena de júbilo por haber tenido la gracia de haberte encontrado en este hermoso día – empezaba con su cantaleta Kuno acercándose a la chica de sus sueños.
- Este no es el momento Kuno-sempai – le contesto ella alejándose de él - ¿Es eso cierto? – pregunto a la chica llorosa que se encontraba arrodillada a los pies de Ranma cubriendo sus ojos con sus manos.
- Así es bruja Tendo – dijo aun sin mostrar su rostro, lo que irrito un poco a Akane por el apelativo.
- Bien – exclamo Ranma relajándose y poniendo sus manos tras su cuello mientras medio flexionaba una de sus piernas – Eso es realmente una buena noticia…
- ¡Ranma! – lo reprendió su prometida.
- Eso crees… - escucharon el tétrico susurro – JOJOJOJO – Empezó a reírse la loca, sacando un ramo de rosas negras de la nada y poniéndolo frente al chico de la trenza, exclamo - ¡Eso quiere decir que aceptas irte conmigo! – y en ese momento de las flores salió un somnífero en polvo, que de no ser por el instinto de supervivencia de Ranma lo hubiera noqueado, como lo haría un tranquilizante a un caballo.
- ¿Pero qué crees que estás haciendo? – le reclamo quitándole el peligroso arreglo floral.
- Pero mi amado Ranma, has dicho que es una buena noticia que nos tengamos que ir a Francia… - le decía mientras trataba de acercársele.
- ¡Nooo!, eh dicho que es una buena noticia que TÚ te tengas que ir – aclaro el estresado con la idea.
- ¡Pero, mi amor! – Le contesto compungida - ¿Cómo puedes decirme eso? – empezó ella a dramatizar como una mártir, sollozando y con el dorso de la mano frente a sus propios labios expreso – Me rompe el corazón tu indiferencia, ¿Cómo puedes decir eso a la mujer que amas?
/ "¿Y quién ha dicho que la amo/ama?" / pensaron a la vez Ranma y Akane con una gotita en la cabeza de cada uno.
- Oh vil Saotome como osas hacer llorar a mi hermana en mi presencia – le desafío Tatewaki sacando su bokken.
- No, no, no Kuno-chan ya estamos tarde y no tenemos tiempo para eso – le decía la mediana chica Tendo cuando jalándolo de las orejas lo alejaba de la escena.
- No te escaparas malhechor vengare a mi hermana y librare a la hermosa Tendo Akane y la chica de la trenza de tus sucias garras… - vociferaba el chico del bokken mientras lo agitaba en el aire – ¡Ya lo veras!
- Si, si Kuno-chan, todos lo hemos oído – le decía Nabiki aun arrastrándolo.
- ¡Eres tan cruel! – Grito Kodashi cuando se levanto del suelo, segundos después de que su hermano y Nabiki se hubieran alejado – Se que es la forma de ocultar tu tristeza, pero no deja de ser cruel – comento aun con tono compungido.
- Yo solo he dicho la verdad – le respondió el un poco exasperado – No puedes desaprovechar esa oportunidad, no olvides avisarme cuando te vas.
- Ranma-sama, me rompes el corazón - aun cubriendo sus ojos emprendió la marcha por los tejados más cercanos.
- Los miembros de esa familia realmente están locos – comento Ranma luego de un rato.
- Eso no te lo puedo negar – le reconoció su prometida.
- Lo bueno es que parece que nos libraremos de uno de esos lunático muy pronto, no puedo esperar por ese momento.
- Quien te oye, ¿No estás ni siquiera un poco triste, por la pérdida de una de tus más fervientes admiradoras?
- ¡Claro que no!, ni que estuviera loco – le respondió incrédulo por su acusación.
- Pues yo no puedo negar, que extrañare un poco sus excentricidades, MUY poco claro está, pero nada será lo mismo sin esa loca por aquí – dijo ella aclarando ese punto - Aunque no ha dicho nada de que vaya a aceptar esa dichosa beca.
- Pues ojala que lo haga – le contesto con tono de suplica Ranma - Solo tú la extrañaras… porque a lo que a mí respecta estaré feliz de no tener que soportarla más.
- jejeje… Sera mejor que nos vayamos a la casa.
- Si tienes razón será lo mejor… ¿Akane? – La llamo antes de que iniciaran la marcha.
- Dime
- Tienes razón, el trato solo incluía los gatos… - murmuro completamente sonrojado y con la vista baja.
- Lo sé… - le contesto ella sin darle mayor importancia, entrelazando sus propios dedos frente a su regazo.
- ¿Entonces? – dijo el levantando la vista - ¿Me ayudarías cenando conmigo esta noche? / "No puedo creer que lo haya dicho… técnicamente no le estoy pidiendo una cita, solo le pido que me ayude" /
-… - las palabras de su prometido la dejaron muda / "¡¿Ranma?... ¿Me está pidiendo una cita? ¿Ocultándolo como un favor?... No puedo creerlo" /
- ¿Qué me dices?
- Si… sie… siempre te ayudo ¿No es así? – logro articular ella luego de un momento, momento en el que ella se sentía entre sueños mientras su corazón palpitaba cual caballo desbocado, aun sin creer lo que estaba sucediendo.
***Cambio de Escena***
- ¡Tadaima!
- Okaerinasai Ukyo-sama – saludo con una reverencia la kunoishi Konatsu – ¿Cómo le ha ido en el instituto, Ukyo-sama?
- Bien, Konatsu, me ha ido bien eh logrado vender una buena cantidad de Okonomiyakis – comento antes de subir a su habitación a cambiar sus ropas – Abriremos en un momento, prepáralo todo.
- Si, en seguida.
- Me pregunto ¿Que es lo que sucede con Ran-chan? ah estado actuando muy raro últimamente… - murmuraba la cocinera, ya en su cuarto cambiándose.
Cuando termino de vestirse se reunió con Konatsu y abrieron el local, que como casi siempre empezó a recibir a sus clientes usuales, y durante todo el tiempo que estuvo esperando a que sus compañeros llegaran para empezar con el trabajo, ella se la paso pensando en cuáles eran las posibles respuestas al comportamiento de su amigo de la infancia. / "Definitivamente algo ha cambiado, no sé, ¿Qué es? ni ¿Por qué?, pero sé que así es… de lo que estoy segura es que el cambio ocurrió después de Jusenkyo" /
- Es bueno que hayan arreglado las cosa – escucho Ukyo cuando ingresaban al local la joven Saíto junto con la pequeña Tendo.
- Creí que nunca iban a llegar – les saludo la cocinera aun con la vista fija en la puerta apresar de que las chicas estaban ya sentándose en la barra.
- Se nos hizo un poco tarde – contesto Akane consciente de que la chica no estaba completamente con ellas – Pero dime Ukyo ¿Esperas a alguien más?
- Creí que Ran-chan vendría contigo Akane – confeso un poco sonrojada la cocinera por ser descubierta en sus planes, observándola por primera vez en realidad y notando que la chica enfrente de ella se encontraba un poco mas arreglada de lo normal, pues no solo se había colocado un poco de maquillaje en los ojos y labios, sino que además iba vestida con una blusa de mangas ¾ que acentuaba el busto y la cintura pues era pegada al cuerpo completamente, de color blanca con botones en el centro y un escote ligero en "v" por el cual se asomaban un poco la curva de los pechos, aunque sin mostrar mucho y que cubría el inicio de unos jeans azul oscuro en tubo, que ajustaba perfectamente a su figura y por último unas zapatillas sin tacón blancas; el conjunto en si era sencillo pero la hacía ver muy hermosa y resaltaba sus dotes de mujer.
- Pues tenias razón, el ha venido con ella – le confirmo Saori sacándola de sus cavilaciones sobre la razón de tanto arreglo en su enemiga, pues ella generalmente no se vestía así / "Seguramente es por esa dichosa cena… solo entre ellos se creen esa mentira de que no es una cita" / pensaba Ukyo mientras miraba a su rival de arriba-abajo.
- ¿Qué dices? ¿Dónde está? – pregunto ilusionada al registrar las palabras de Saori.
- Nos han dejado en la puerta, tu sabes ellos dos también tienen que trabajar – contesto como si nada la chica Tendo, sin darse cuenta del escrutinio del que había sido objeto.
- ¿No entraran? – Insistió confundida Ukyo - ¡Vaya! Creí que no se separaba de ti Akane.
- jejeje ¡hubieras visto la pelea que armaron estos dos!, Azuma-kun y yo nos sorprendimos bastante al encontrarlos peleándose - comento Saori recordando lo sucedido.
– Lo dices porque ustedes nunca los han visto peleándose, en realidad eso es normal en ellos dos… es su diario vivir por así decirlo - comento Ukyo antes de preguntar - ¿Y ahora porque se peleaban?
- Bien, él quería venir y yo no quería que lo hiciera – contesto Akane – Ya estoy un poco cansada de que ande atrás de mí todo el tiempo, así que lo convencí de que tuviera su reunión con Tanaka-kun en otro lado…
- Y Saotome-kun por supuesto que no se quería dejar convencer… hasta que Akane-chan lo amenazo, realmente no entendí a que se referían pero eso fue más que suficiente para que dejara de insistir… - esto llamo la atención de la chica tras la barra, que en ese momento apreciaba el sobrio vestido de tirantes y busto rosado con corte recto arriba de los pechos, ajustado en la cintura y falda blanca acampanada por debajo de las rodillas que vestía la chica Saíto / "Ambas andas muy arregladas, ¿Pensaran hacer una cita doble o algo así?" /.
- ¿Con que lo amenazaste Akane? ¿Qué fue lo que no entendió Saori-san?
- Yo no entendí, pero le dijo… – contesto Saori al ver que Akane toda sonrojada no pretendía responder a la pregunta – "Si no haces lo que te digo… Haber como te va sin mi ayuda, en realidad Neko-Ranma es adorable", o algo así.
- JAJAJAJAJA – comenzó a reírse la cocinera a carcajadas.
- ¿Qué sucede? – pregunto mas confundida Saori.
- ¡Akane eres malvada! ¿Cómo puedes hacerle eso al pobre Ran-chan? – cuestiono Ukyo tratando de controlar la risa.
- Es que ya me tiene harta – susurro en su defensa / "Además que no me conviene que se rinda a la tentación, por un día es suficiente… ha probado que está hablando en serio" / - No he ganado del todo ¿Sabes?
- ¿Porque lo dices? – Pregunto curiosa ya sin reírse – Has demostrado que sabes tocar los puntos débiles de Ran-chan y usarlos a tu favor, ¿Dónde está ahora mi amado Ranma?
- En la cafetería de en frente – contesto ahora Konatsu que ingresaba al local luego de ir a dejar un pedido.
- ¡En serio!
- Lo acabo de ver, sentado en una de las mesa que se encuentra afuera, acompañado de un chico buen mozo de pantalón negro y camisa azul – le aseguro nuevamente Konatsu mientras entraba a la trastienda.
- Si, no puede evitarlo… - confirmo Akane - Pero por lo menos no está AQUÍ, no negare que me siento mal por haberlo amenazado con eso, siento que me he aprovechado de él / "Yo nunca había hecho eso… me siento muy culpable, ahora el creerá que soy como todas sus otras prometidas" / penaba con tristeza.
- ¡Oh vamos! Shampo se los ha tirado encima, tú simplemente le has dicho que no le ayudaras a evitarlo, eso no es tan malo…
- En realidad, le he dicho que no lo ayudaría a salir del Nekoken, se tendría que conformar con un buen baño de agua fría / "A pesar de eso, no puedo negar que Neko-Ranma es realmente adorable, además de que me encanta que sea yo la única que puede controlarlo cuando se encuentra en esa situación y sacarlo de ella… me hace sentir que soy importante para el" /.
- Eres terrible en verdad… - comento con una sonrisa Ukyo.
- Empecemos a trabajar mejor – pidió más que avergonzada y sonrojada la chica Tendo.
- Subamos a mi habitación, ¡Konatsu! si vienen nuevos clientes me avisas, estaremos arriba.
- Como usted diga Ukyo-sama
***Cambio de Escena***
- Vamos Saotome, cálmate no han pasado ni 40 minutos – trataba de tranquilizar el joven Tanaka a un desesperado Ranma.
- Eso es demasiado tiempo, tu y yo ya terminamos y ellas son 3 debieron terminar hace ratos…
- Puede que tengas razón pero recuerda que son chicas, seguramente se entretuvieron hablando de algo más, sin mencionar que todo se mira muy tranquilo, hemos estado aquí todo el tiempo y nadie sospechoso se ha aparecido, cálmate, todo está bien…
- Pues eso no me relaja… / "La calma, siempre esta antes de la tormenta" / ¿Sabes qué? No aguanto más, vamos te invito un Okonomiyaki – le propuso mientras se levantaba de su lugar y sin esperar la respuesta del otro se dirigía al local de pones japoneses que se encontraba justo en frente de la cafetería en la que estaban.
- ¡Saotome, espérame!
/ "No puedo creer que me haya dejado convencer tan fácilmente, pero realmente no quiero pelear con ella aarrrggg… ¡Demonios! Sé que necesita su espacio pero no puedo soportar estar lejos de ella, pensar que algo le puede estar pasando en este momento me aterra… sin mencionar lo hermosa que se miraba, casi se me cae la baba cuando la vi bajar las escaleras, cuando ella se arregla de esa manera no puedo evitar sentirme celoso de que alguien más la mire" /
- ¡Akane! ¡Uchan! ¡Akane! – vocifero el chico no más entrar en el restaurante.
- Ranma-sama, ¿Qué sucede? – Pregunto extrañada la kunoishi que se encontraba barriendo el local – Las señoritas se encuentran en el piso de arriba.
- ¿Ran-chan? – se escucho la voz de Ukyo desde las escaleras.
- ¿Ranma? - / "Justo a quien vengo a buscar" / pensó el chico al oír la voz preocupada de su prometida – ¿Que sucede Ranma? – Cuestiono esta cuando ambas chicas ya estaban en su campo de visión - ¿Por qué gritas así?
- Hemos terminado, solo quería saber si ya podíamos irnos – explico con sus ojos fijo en Akane.
- A nosotras todavía nos falta un poco Ran-chan, tendrás que esperar un momento mas – le contesto Ukyo con una sonrisa – Por mientras puedes comerte unos cuantos Okonomiyakis, te los preparare ahora mismo / "Sabia que teniendo a Akane aquí, tarde o temprano aparecerías" /.
- No te preocupes por eso Uchan en la cafetería he comidos unos cuantos pasteles de carne, pero no estaría de más que le hagas unos cuantos a Tanaka el sí que no ha comido nada – le contesto un poco nervioso mientras señalaba al chico en cuestión, que lo miraba con extrañeza pero que se abstuvo de no decir nada por el momento.
- Esta bien Ran-chan te lo dejare pasar por hoy… – le contesto un poco decepcionada - Solo porque en realidad te ves muy apuesto, estas justo como me lo receto el doctor – agrego guiñándole un ojo mientras se colocaba tras la barra, haciendo sonrojar al pobre chico; y es que en realidad se miraba no solo apuesto sino que hasta se podría decir que sexy, pues portaba una camisa china blanca sin mangas con botones amarillos que marcaba bien su cuerpo e insinuaba sus bien formados músculos y como complemento sus típico pantalones estilo chino color negro - ¿De qué lo quieres Tanaka-san?
- Mixto estará bien para mí – contesto el aludido sentándose para poder saborear los tan famosos Okonomiyakis de Ukyo.
- En seguida sale – prometió ella comenzando a cocinar / "Seguramente el también se ha arreglado porque la va a llevar a cenar… y después se atreve el muy descarado, a decir que no es una cita" /.
- ¿Estás seguro que no quieres probar unos cuantos Ran-chan? – le susurro Akane a su prometido sentándose al lado de él, en una mesa que Ranma había escogido previamente para estar lejos de su tentación.
- Akane… - murmuro él, disfrutando del estremecimiento que recorrió su cuerpo al sentir el aliento de la chica tocar su oído al haberse acercado a susurrarle – No – logro decir al fin – Estoy seguro… - afirmo aun como un murmullo.
- Solo es cuestión de que lo pidas Ran-chan, estoy segura que Ukyo estará encantada en prepararte uno – volvió a susurrarle ella mientras acercaba la silla más a su prometido para poder seguir picándolo en secreto.
- ¡Oh si!, y a ti te encantaría que lo hiciera ¿no? – le contesto igual en susurro, dándose cuenta de las intensiones de su prometida – Y así podrías volver a dormir con tu odioso P-chan – le dijo con suspicacia – No te daré ese gusto Hime / "Los dos podemos jugar este juego" / – agrego acercándose más a ella, quedando sus rostros uno frente a otro, y con un tono de voz más que sugestivo, logrando instaurar un tono rojo sangre en el rostro de la joven.
- ¡Ranma! – susurro ella sorprendida por como la había llamado / "La idea era ponerlo nervioso… ¡no que él me pusiera nerviosa a mí!" /
- ¿Si, Akane? – cuestiono él como si no supiera la razón de la sorpresa de su amada aun sin alejarse, lo que la ponía realmente más nerviosa a cada segundo que pasaba / "Estoy seguro que solo tendría que acercarme un poco mas y podría robarle un beso" /.
- ¡¿Cómo… me has… llamado? – rebatió ella tartamudeando más que sorprendida y nerviosa pero directo al grano.
- ¿Yo? Akane, siempre te he llamado por tu nombre – le contesto él como si no supiera de que estaba hablando - ¿No me dirás ahora que quieres que te llame por tu apellido? Sería muy extraño llamarte "Tendo" – concluyo el tocándole con un dedo la punta de la nariz, mientras alejaba sus rostros.
- No, no es eso, sabes bien a lo que me refiero – le reprendió ella dejando de susurrar.
- ¿Pero de que tanto hablan, estando tan alejados ustedes dos? – les cuestiono Ukyo con tono completamente celoso.
- Nada importante Uchan – contesto con una sonrisa Ranma agradeciéndole que no los dejaran continuar con esa conversación.
- Pues parece ser algo muy importante y entretenido desde este lugar… - reclamo con celos contenido – ¿Por qué no, se acercan y nos cuentan de que están hablando?
- Realmente no es nada importante Ukyo – Le contesto Akane, tratando de restarle importancia al asunto - Sera mejor que suba a ayudarle a Saori-chan – comento Akane mas que segura que ya no podría retomar la charla donde los habían interrumpido / "Pero esta noche cuando me lleves a cenar no te me escaparas, Ranma" / pensaba mientras dándole una última mirada a su joven prometido retomaba el camino de las escaleras, donde el chico no dejo de observar hasta que ella se perdió al final de las mismas.
- Aquí está tu Okonomiyaki Tanaka-san, espero que lo disfrutes… disculpen que los deje solos pero como comprenderán debo subir con las chicas – le comento la cocinera mientras igual que la chica Tendo se perdía por las escaleras.
- mmmm… delicioso – dijo Tanaka luego de darle la primera mordida a su comida.
- Si, los Okonomiyakis de Ukyo son exquisitos – menciono Ranma con añoranza
- Y a pesar de eso, los has rechazado y con una mentira, porque déjame decirte, por si lo olvidaste Saotome, que no había absolutamente nada de comer en la cafetería.
- Lo sé… - murmuro con pesar – Pero he hecho una promesa y debo cumplirla, no solo por mi honor, sino porque no me conviene, para nada que se rompa el trato que viene con ella…
- No te entiendo la verdad, pero tú sabrás lo que haces… - contesto antes de seguir con su comida.
- Mejor cuéntame ¿Cómo van las cosas con Saíto-san? ¿Lograron solucionar su problema?
- Algo así – contesto después de soltar un susurro el aludido.
- Explícate – pidió curioso Ranma.
- Ya me dirige la palabra, si es que a eso se puede llamar un avance… hice lo que me dijiste, le pedí disculpas por lo sucedido a pesar de saber que no fue mi culpa, pero se puso necia de que debí de hacer algo para quitármela de encima…
- Como si fuera tan fácil… - dijo Ranma consternado.
- Dímelo a mí, cualquier movimiento que hiciera con ese tipo de abrazo, estoy seguro que tocaría partes de su cuerpo por las que me matarían
- Y sería peor, de ninguna forma te libras del problema – exclamo el chico de la trenza con resignación - Y yo que creí, que al vivir ustedes dos solos, sería más fácil que se reconciliaran.
- Eso solo lo complica más, pues cada vez que estamos dentro de esa casa nos sentimos incómodos el uno con el otro…
- No lo había pensado desde esa perspectiva pero tienes razón, debe ser muy incomodo estar solos todo el tiempo – reflexiono el chico de la trenza pensando en las ocasiones en las que le había tocado vivir ese tipo de situaciones – Todavía me sorprende que los dejen vivir solos…
- Si, es sorprendente lo que pueden llegar a hacer nuestros padres con tal de que nuestro matrimonio sea un hecho… - comento ya resignado al tiempo que se terminaba su Okonomiyaki – Lo único bueno de todo esto es que nos hemos alejado de unas cuantas víboras que nos estaban rondando.
- Y ¿No podrían ellos encontrarlos en este lugar?
- No – respondió seguro de lo que decía – Los únicos que saben dónde estamos son nuestros padres y créeme a ellos no les conviene que nadie más lo sepa, es por ello que nos han mandado tan lejos…
- ¿Qué fue lo que hizo que tomaran esa decisión tan drástica?
- Fue un completo mal entendido… - dijo con pesar mientras se reclinaba en la silla y colocando su mano en la frente empezó a revolverse el cabello.
- Tubo que ser muy grande, por como lo dices.
- Saori-chan me vio cuando una chica me estaba besando – murmuro apenado – Te puedo asegurar que yo no le devolví el beso y mucho menos lo busque, realmente me tomo desprevenido – le dijo enderezándose en la silla – Pero con la suerte que tengo, en ese justo momento apareció Saori-chan y no se quedo para ver como alejaba de mi a la chica en cuestión y le reclamaba lo que estaba haciendo – siguió el mientras colocaba sus codos en la barra y su barbilla sobre sus dedos entrelazados – Yo no me di cuenta de que ella lo había visto, sino hasta que llegue a casa y me entere que quería romper el compromiso.
- ¿Y se lo explicaste todo?
- Lo he intentado, pero ella no me cree nada de lo que le digo y las cosas se pusieron más tensas, cuando ella acepto una invitación para cenar con uno de sus pretendientes, justo en el momento en el que esa misma chica se me tiraba encima en frente de sus narices…
- Auchh, entiendo ahora porque se ha enojado tanto con lo que paso con Shampo
- Por supuesto, seguramente le recordó lo que paso con Arisawa… lo que me está ayudando en esta ocasión, es el hecho que sea un malentendido por parte de esa chica y ella realmente no esté interesada en mi.
- Deberías sacarla de casa ¿Sabes? – le comento Ranma luego de un momento de silencio.
- ¿A qué te refieres? – cuestiono sin entender del todo.
- Bueno, si realmente les incomoda estar solos y lo que quieres es reconciliarte con ella, ¿Por qué no la llevas al cine o a cenar? No sé a cualquier lugar para relajar los ánimos entre los dos… o a hacer cualquier cosa que los ayude a estar bien de nuevo… Cuando peleo con Akane y pedirle disculpas no funciona trato de sacarla de sus casillas, que se desahogue golpeándome un poco, es nuestra forma de bajar un poco los humos – aconsejo el de ojos azules.
- Tienes algo de masoquista ¿Cierto? – le dijo con burla.
- Créeme, si Saíto-san supiera artes marciales harías lo mismo, no me puedes negar que nada te relaja más que una buena pelea.
- Pues eso sí – acepto el otro – Tal vez tengas razón, voy a invitarla a salir para cambiar de ambiente.
- Suerte con eso…
***Cambio de Escena***
- ¡Ranma! ¡¿Dónde estás? – entro gritando Ryoga en el Uchan's.
- Llegas en el momento justo Ryoga – le felicito Ukyo que venía bajando las escaleras después de terminar de arreglarse – Precisamente acaban de irse de aquí y estaba a punto de salir a perseguirlos…
- U… Uky… ¡Ukyo! Te ves… - balbuceaba todo sonrojado por cómo se encontraba vestida la joven cocinera – Hermosa…
- Gracias Ryoga – contesto igual de sonrojada – ¡Eres… eres un adulador! – exclamo ella mientras le aplicaba un buen golpe con su espátula en la cabeza.
Mientras el chico cerdo se recuperaba de tremendo golpe, la joven se acomodaba sus ropas para que pudieran salir los más pronto posible; y es que realmente se miraba hermosa, todo lo femenino que no se podía apreciar en ella normalmente resaltaba en ese momento, pues vestida con esa camisa de mangas largas y cuello de tortuga rojo vino que se ajustaba a su cuerpo, junto con unos pantalones de tela negros que se ceñían en su cintura atrapando la camisa en su interior, se podía apreciar a toda una mujer. Su cabello en una cola de caballo alta y levemente maquillada resaltaba más el atuendo.
- Se mira usted muy hermosa Ukyo-sama – elogio Konatsu a su jefecita.
- Gracias, no podía quedarme atrás después de ver lo arreglada que andaba Akane el día de hoy – le contesto con orgullo – Recuerda cerrar bien el local Konatsu.
- Eso me recuerda – exclamo Ryoga levantándose del suelo - Que ese maldito de Ranma se ha atrevido a invitar a mi adorada Akane-chan a una cita, sin mi aprobación.
- Ryoga, necesito de tu ayuda, no se miraría nada bien que una jovencita tan hermosa como yo estuviera sola y menos si voy a seguir a eso dos…
- Ok sígueme entonces… pronto los encontraremos – dijo Ryoga tomando su mano y sacándola del restaurante.
- Espérate un momentito… tu estas demente si crees que yo te voy a dejar guiarme, ya me he perdido suficientes veces contigo – recrimino soltándose de su agarre.
- Bueno… soy un poco despistado… eso es todo – susurro con una mano en su cuello y completamente sonrojado.
- ¡¿Solo un poco? Si claro como no… - dijo ella con incredulidad, mientras lo jalaba de la camisa amarilla hacia el lado contrario a donde anteriormente se estaban dirigiendo – En primer lugar es por este lado… dijeron que irían a la heladería que esta frente al hospital.
Mientras Tanto…
- Estos helados están verdaderamente deliciosos – exclamo emocionada Saori mientras degustaba de su helado de chocolate.
- Pues la verdad es que son los mejor que se pueden encontrar aquí en Nerima – aseguro Akane – Y Ranma y yo podemos darte fe de ello, ¿Verdad Ranma? / "Con lo que ha Ranma le encanta el mantecado, hemos recorrido todos los puestos de la ciudad… aunque es la primera vez que se encuentra aquí siendo un chico" /
- Pues la verdad es que si… - murmuro un poco apenado mientras se comía su helado – Si no fuera porque este lugar me trae malos recuerdos…
- ¿Por qué lo dices? – pregunto Azuma colocando la copa de helado vacía frente a él.
- Si no me equivoco, es por un adorable viejecito que vio en Ranma a alguien del pasado – explico Akane apunto de reírse con el recuerdo.
- Eso fue traumante, solo de recordarlo me recorre un escalofrió por todas partes…
- ¿Pero a quien pudiste recordarle tu a un viejecito, a su hijo perdido? – pregunto Azuma interesado en el relato.
- ¿Ehhh? – nuestros protagonistas se quedaron de piedras sorprendidos con la pregunta, pues hasta el momento no se habían dado cuenta que sus nuevos amigos, no tenían ni el más mínimo conocimiento sobre la maldición del chico de la trenza.
- ¡Ranma!, es cierto – exclamo emocionada la chica Tendo – No te has transformado en casi más de un mes - a lo que sus acompañantes no entendían ni pio de lo que estaban hablando – Es por eso que ellos no saben nada, no ha ocurrido el momento, y eso es un milagro… Por una u otra razón tienes la mala suerte de que el agua fría siempre te persiga, pero durante este mes eso no ha sucedido.
- Ni siquiera me había dado cuenta – murmuro el – He estado tan preocupado por otras cosas que no había notado la ausencia del cambio.
- Esto demuestra que puedes tener una vida normal, sin que tu maldición interfiera en ella. Hemos estado en el colegio ya más de una semana y no ha ocurrido nada que haga que cambies, ni por las ocurrencias del maestro Happosai
- Puede que tengas razón pero sigue estando ahí… - susurro abatido por esa cruel realidad.
- ¿¡Hola! – Los saco de su conversación Azuma – ¿Podrían explicarnos de que están hablando?
- Es una larga historia – comento Akane sin querer decirles nada / "Es la maldición de Ranma solo él podría hablarles de ella" /
- Es muy difícil de creer sino se mira por uno mismo – menciono Ranma de pronto revisando hacia todos lados, como si buscara a alguien.
- ¿Qué sucede Saotome-kun? ¿Por qué te has puesto nervioso de repente? – cuestiono Saori un tanto intrigada.
- No es eso, lo que pasa es que acabo de sentir como si estuviéramos siendo observados – explico mientras de manera protectora levantaba el brazo y lo pasaba por detrás de Akane apoyándolo en el respaldar / "No me gusta la sensación de estar siendo vigilados, me pone nervioso" /
- Posiblemente es tu imaginación – comento sonrojada su prometida por el hecho de sentir el brazo de chico tan cerca de ella.
- No lo creo – comento ahora Tanaka, que al igual que Ranma buscaba por todos lados el motivo de su inquietud – También tengo esa sensación.
- Bueno, dejen ya la paranoia… - pidió Saori tomando del brazo a su prometido – Ya se está haciendo un poco tarde y nosotros debemos regresar a casa, recuerda que tenemos que llamar a nuestros padres…
- Es cierto – confirmo el chico viéndola ahora a ella – Puede que nos hagan otra pataleta, como por lo que paso ayer…
- ¿Qué sucedió ayer? – cuestiono Akane ya más tranquila, sin prestarle atención al brazo de Ranma e intrigada por lo que sucedía con sus amigos.
- Lo que sucede, es que habíamos quedado con nuestros padres que los llamaríamos todas la noches para que no se preocuparan – empezó a relatar Saori.
- Pero con todo lo que sucedió el día de ayer, a los dos se nos olvido ese detalle… y ninguno los llamo – prosiguió Azuma.
- Y como no lo hicimos, hoy en la mañana se comunicaron con nosotros y nos dieron la regañada del siglo – completo lo que decía su prometido la chica Saíto.
- Como lo siento, todo ha sido nuestra culpa – comenzó a disculpase Akane.
- Por supuesto que no Akane-chan… - la consolaba Saori – Pero es por eso que tenemos que irnos.
- Entonces nos veremos mañana – concluyo Ranma aun buscando entre los clientes del local la razón de su intranquilidad.
- No lo olvides Saori-chan, mañana en tu casa…
- Sí, claro que no lo olvidare, después del instituto – le confirmo la chica, pues ambas habían quedado que el día de mañana la joven Saíto le enseñaría a cocinar algo sencillo y delicioso a nuestra protagonista.
- Hasta mañana entonces – decía Tanaka levantándose de la silla y ayudando a salir de ella a Saori.
- ¿Qué van a hacer mañana en casa de Saíto-san? – pregunto curioso Ranma cuando sus amigos ya se habían retirado.
- Ya lo veras, no seas curioso – le respondió ella misteriosa y con una sonrisa de oreja a oreja.
Tanaka y su joven prometida salieron de la heladería y se dirigieron hacia su hogar, en ese momento otra joven pareja que ocupaba los asientos más alejados a la mesa donde se encontraban, no les quitaron los ojos de encima hasta que se alejaron de la vista de los ventanales.
- Y ahora se quedaron completamente solos – murmuro con algo de desesperación en la voz Ukyo – Y ni siquiera la ha llevado a comer todavía aarrrggg.
- Lo que a mí no me gusta, es que tenga ese brazo sobre mi adorada Akane-chan –dijo ahora Ryoga, que al igual que su compañera había depositado su atención completamente en la pareja más solicitada de Nerima.
- Mira se están levantando – le susurro Ukyo al chico perdido.
- Ya casi es la hora de la cena, seguramente van para el restaurante donde comerán.
- Vamos sigámoslos…
Y Así lo hicieron, silenciosamente pagaron la cuenta y cuidando de no acercarse demasiado y en silencio seguían a la joven pareja.
- ¿Estás seguro? – pregunto la joven Tendo en susurros mientras se acercaba a su prometido para que nadie más escuchara su conversación.
- Si, ahora sí – le contesto el igual en voz baja y bajando un poco la cabeza hacia ella para que lo escuchara sin ningún problema – Son Ryoga y Uchan.
- ¿Qué crees que hacen? – consulto ella con curiosidad.
- Pues caminan muy cerca el uno del otro… y Uchan anda muy arreglado, como si anduvieran en una cita…
- ¡Ranma! Recuerda lo que paso en las cuevas, seguramente ellos…
- ¿Por qué no nos dirán nada…? - medito Ranma aun sin poderse creer la relación de esos dos.
- ¡Que romántico! Un amor en secreto – exclamo Akane un poco más alto.
- Sssshhh… - trato de callarla Ranma – Baja un poco la voz.
– Te lo imaginas – le volvió a susurrar - Y yo que desconfiaba de sus intenciones de ser mi compañera, tal vez me lo quería contar y como estaba Saori-chan no pudo…
- Seguramente aun no se han dado cuenta de nuestra presencia…
- Deben estar tan sumergidos el uno en el otro, ahhh… - murmuro Akane con añoranza.
- Sera mejor que sigamos nuestro camino, tal vez van a un lugar diferente al nuestro… - comento Ranma volviendo a ver al frente, aunque lo aparentaba muy bien la cercanía de su prometida lo ponía muy nervioso.
- ¡Mírala!, ¡mírala! - exclamaba exasperada Ukyo mientras tomaba del brazo a Ryoga para descargarse un poco - Como se le acerca a susurrarle al oído, y Ran-chan no se queda atrás, hasta se inclina para escucharla mejor.
- Sí, Creo que eh alcanzado a escuchar que Akane-chan dijo algo de que era romántico tener un amor en secreto, ¿Cómo pueden ocultárnoslo así?
- Es insólito, y en nuestras propias narices – murmuro ella con enojo mientras apretaba un poco más su agarre en el brazo de chico-cerdo.
- Cálmate Ukyo, me haces daño – decía Ryoga al tiempo que con una de sus manos trataba de que la mano de la chica en su brazo no se lo arrancara – Lograras que nos descubran sino te tranquilizas un poco.
- No puedo creer que estés tan calmado Hibiki Ryoga, ¿Acaso no te importa lo que está pasando? – le reclamo subiendo un poco la voz, pero en ese momento se acordó de algo – Ahora entiendo, eres un traidor, estas pensando en Akari ¿no es así?
- ¡¿Qué? – Se sorprendió el chico – ¡Por supuesto que no!...
- Oh Ranma, escucha están peleando ahora – le murmuro la chica Tendo mirando de reojo a sus amigos mientras detenía por el brazo a su prometido emocionada con la situación – Creo que Ukyo le está reclamando por Akari.
- Seguramente ese tonto de Ryoga está jugando de nuevo a dos manos…
- ¿Qué quieres decir con eso? Ryoga no sería capaz, seguramente ya termino con ella.
- Deberíamos alejarnos un poco de ellos Akane, no sería conveniente que nos vieran.
- Tienes razón, si todavía no, nos lo han dicho debemos respetar su decisión… - estuvo de acuerdo con él su pequeña prometida – Además ya tengo hambre y ese sushi nos está esperando – Concluyo con una sonrisa.
- Este trato empieza a costarme muy caro Akane… y no me causa nada de gracia… - dijo el ya resignado a que esa noche gastaría mucho dinero en el antojo de su prometida.
- Eso te enseñara a mejorar tus escusas, por lo pronto la próxima vez que me quieras usar a mí como una de ellas, recuerda que siempre eh querido probar la comida mexicana… - le dijo en son de broma mientras apretaba mas su agarre a él y se le acercaba sin darse cuenta – A mi me está empezando a encantar nuestro trato…
- Bien, vámonos entonces – dijo él en un susurro como en trance por la cercanía de su amada. Y así, sin que Akane se diera cuenta, por estar emocionada por la supuesta relación de sus amigos, se alejaron del lugar muy juntos el uno al otro unidos por el abrazo involuntaria de la joven al muchacho.
/ "Pues si estas son las recompensas que tendré cada vez que te saque a cenar, estoy muy seguro, que esa será mi escusa favorita para rechazar la comida que me ofrezcan las demás" / pensaba el chico feliz colocando su mano sobre la que se encontraba en su brazo.
- Sushi, sushi… - repetía la chica una y otra vez en su trayecto al restaurante.
- Aasssshhhh, mira lo que has hecho, ya los hemos perdido de vista por tu culpa, Ryoga – le recrimino la chica con espátula en mano luego de haberlo estampado en el suelo y buscando por todos lados a la pareja.
- ¡¿Mi culpa? – Se quejo Ryoga adolorido mientras se levantaba de donde lo habían cariñosamente colocado – Fuiste tú la que empezó a discutir por una tontería…
- ¡No es ninguna tontería!… ¡Traidor! - le grito ella de nuevo – Pero mejor no sigamos discutiendo y pongámonos a buscarlos de una vez.
- Auchh, eres un poco agresiva ¿Sabes? – dijo el sobándose la cabeza – Vamos por aquí conozco un atajo…
- Que atajo ni que ocho cuartos, ya te dije que no me pienso perder contigo de nuevo, además que no tienes ni la más mínima idea de a dónde han ido – lo detuvo ella con una mano por la parte de atrás de la camisa mientras que con la otra mano se sobaba la frente – Estas logrando que me duela la cabeza…
- Es que acaso tienes una mejor idea – pregunto con algo de sarcasmo.
- Sigamos por esta calle y busquémoslos por los locales que nos encontremos.
-… - El chico eternamente perdido lo medito por un rato – Esta bien, es una buena idea… será mejor que nos apuremos – seguía diciendo cuando toma a la chica de la mano y emprendió la marcha.
- eh ¿Ryoga?
- ¿Qué sucede ahora? – le pregunto mientras la soltaba y se cruzaba de brazos para ver con que le saldría.
- Nada, solamente quería mencionarte el hecho… de que vas en la dirección contraria – le contesto ella tomando la misma posición que tenía el chico, que luego de escuchar lo que le quería decir se cayó de espaldas.
- jejeje soy un poco despistado, tú lo sabes – murmuro desde el suelo donde estaba sentado con una mano en su cuello y la cara cual tomate.
- Siii, Clarooo solo un POCO despistado – contestaba ella con resignación y sarcasmo en la voz y en la misma posición de pie frente a él de brazos cruzados, moviendo de un lado a otro la cabeza sin poder creer lo despistado que podía llegar a ser el chico frente a ella.
Mientras que en otro lugar una joven pareja recibía el menú de manos del mesero que los atendería el resto de la noche, en la que para ambos sería su primera cita, aunque no lo aceptaran ante el otro o ante nadie más, pues esta sería la primera vez que sin ninguna extorción por parte de una tercera persona, ambos se encontrarían por libre albedrio cenando en una cita como una pareja de verdad…
**************Fin del Capítulo 5***************
Nota: Lamento mucho la tardanza pero ya estoy de nuevo en el hospital y realmente me absorbe mucho de mi tiempo, prometo tratar de mantener el mismo ritmo de las actualizaciones, pero tal vez se extienda un poquito más… deseo con mucha ilusión poder leer sus review's y que la espera haya valido la pena, hasta la próxima…
Atte. Akaichan12
PD: Una personita me pidió que colocara los significados de las palabras en japonés por ello aquí se las dejo, son todas las que he utilizado hasta el momento. Lamento hacerlo hasta ahora pero cuando leí el review ya había subido el capítulo 4. En los siguientes agregare solo las nuevas que utilice.
Glosario: Primero que todo deben recordar los honoríficos mas conocidos, que son las palabras agregadas a los nombres de las personas, que en japonés se utilizan para otorgarles un rango específico dentro de la vida de cada uno (uno de las cosas que admiro mucho de esa cultura es la gran cantidad de formas que tienen de mostrarse respeto los unos a los otros):
-chan: Se utiliza principalmente en las personas del género femenino que demuestra cariño y generalmente lo usan personas que se tienen mucha confianza entre sí o que se conocen desde hace mucho tiempo "amigos".
-kun: Se utiliza principalmente en personas del género masculino con el mismo significado que el "chan" (ambos honoríficos pueden usarse con el género opuesto pero ahí ya tiene otro significado, que puede ser tanto una burla como una muestra de afecto, que depende del contexto y de la persona que lo usa)
-san: Es una forma de respeto a un nivel superior que el "chan" o el "kun", también implica cariño de una manera más formal, generalmente se utiliza en las personas mayores o que tienen un rango o cargo más alto que el propio, se usa para ambos géneros.
-sama: Es aun más respetuoso q ue los tres anteriores, igual se usa para ambos géneros. Se aplica a personas a quienes se le tiene MUCHO respeto, como por ejemplo los miembros de la familia real o los dioses.
-sensei: Forma respetuosa de dirigirse a un maestro, entrenador o tutor
-sempai: Es una forma respetuosa de dirigirse a un compañero de colegio que cursa un grado superior o un compañero de trabajo que tiene más años de trabajar en la empresa u ostenta un cargo superior.
Agregare mas según las vaya utilizando a lo largo del fic. Ahora si las palabras en japonés:
Onee-chan: Hermana Mayor. Puede también utilizarse para referirse a muchachas que no son familia, son mayores pero que a los niños les cae bien y las respetan.
Oba-san: Tía. En japonés el honorifico cambia el significado de la palabra por ejemplo: Oba-chan es abuela. Oba-sama es una forma más respetuosa de decirlo pero es principalmente cuando la tía en cuestión no es cercana a ti.
Otou-san: Padre. (;p creo que me comí la "u")
Oji-san: Tío.
Tadaima: Ya llegue (o algo así). Se usa principalmente cuando regresas a casa, es el saludo que se espera de los hijos de la familia o de los que viven en la casa. Okaerinasai es la contraparte significa "Bienvenido"
Musabetsu Kakuto Ryuu: Estilo de Artes Marciales Todo Se Vale o Escuela de Combate Libre.
GI: Ropa especial de Entrenamiento.
Oyasumi: Buenas Noches.
Oyasumi Nasai: Dulces Sueños.
Kami: Es una forma sencilla de decir Dios, la manera formal es Kami-sama.
Nihao: Hola, en chino.
Airén: Esposo, en chino.
Okonomiyaki: Pan tradicional japonés
Kata: literalmente: "forma", es una palabra japonesa que describe lo que en un inicio se considero una serie o secuencia de movimientos preestablecidos que se pueden practicar normalmente solo pero también en parejas.
Baka: Puede ser idiota o tonto, depende del tono con el que se pronuncia y el contexto de la conversación.
Hiryu Shoten Ha: Dragón Volador
Bokken: (bo, "madera", ken, "sable") es un sable de madera empleado en diversas artes marciales provenientes del Japón, principalmente en la práctica del Aikido, Kendo y Kenjutsu. Es utilizado como un reemplazo a la katana.
Neko: Gato.
Nekoken: Es la técnica del Puño de Gato, aquella en la que Ranma pierde la conciencia de sí mismo, cuando el miedo a los gatos es muy intenso y cae inmerso en un transe que lo hace creer que él es un gato.
