Aclaraciones: Por este medio declaro formalmente que esta historia (fanfic) es complemente salida de mi imaginación, basada en los personajes e historia original de Ranma ½ (Ranma Nibbon no iichi), propiedad exclusiva de la increíble Rumiko Takahashi, por lo cual escribo sin fines de lucro y no obtengo beneficios de ella, más que el placer de escribir y recibir sus comentarios.
- Aishiteru - : Conversaciones
/ "Aishiteru" /: Pensamientos
Aishiteru: Recuerdos
Aishiteru: Hablando o pensando en Chino
Nota: Disculpen la tardanza con este nuevo capítulo, pero es que realmente eh estado del pelo con mi carrera (quien me manda ¿verdad? : p) pero no se crean que voy a abandonar esta historia, eso JAMAS a menos que el señor me quiera llevar a su presencia XD… Gracias de nuevo por sus reviews son ellos los que no me dejan abandonar… sin más por el momento los dejo para que se diviertan un ratito, espero haya valido la pena la espera y les guste….
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Por Akaichan12
Titulo:"Creciendo Al Fin"
Capítulo VI: "Escapando del Desastre"
- ¿Decidieron ya? ¿Qué le sirvo? - pregunto el mesero de la barra de sushi en la que se encontraban, dirigiéndose directamente a Akane, lo que para Ranma no paso desapercibido y no pudo evitar enojarse por el atrevimiento de ese sujeto. - ¿Puedo sugerirle la especialidad de la casa, señorita? - volvió a decir el chico, dirigiéndole una mirada lujuriosa a la chica Tendo, que por estar leyendo la carta no se daba cuenta de nada.
- ¿Cuál es la especialidad? - dijo ella aun sin dejar de ver el menú y en un gesto distraído, con sus dientes se mordía el labio inferior / "Todo es demasiado costoso, tal vez no debí encapricharme con el sushi, vamos a ver, ¿cuál era el que dijo Yuka que era bueno?… Hm… ¡Dragón Roll! aquí esta y no es tan caro" / pensaba abstraída de lo que pasa a su alrededor. Porque ese simple gesto de inocencia arraso con la paz mental de los dos jóvenes que la observaban.
- Pues veras muñeca… - le contestaba el chico totalmente embobado con la joven, mientras se inclinaba en la barra y le observaba sin ningún pudor el escote. - Déjame ofrecerte lo mejor que encontraras por estos lugares – le dijo él con voz sugerente e insinuándosele abiertamente / "Bueno y este igualados" / pensó la pareja, mientras Akane levantaba la vista y una de sus cejas en señal de extrañeza, cosa que ni su prometido, ni el mesero notaron, ya que ambos estaban más ocupados.
- ¡Escucha bien! ¡BAKA igualado! - mascullaba Ranma mientras tenia agarrado por las solapas al mesero que estaba al otro lado de la barra, tomándolo desprevenido. - Sera mejor que dejes de insinuártele a MI iinazuke… y mas te vale mostrar un poco mas de respeto - le gruño agarrándolo con mayor fuerza y presionando un poco más al nivel del cuello, así como elevándolo del suelo, haciendo que el chico ya no se estuviera apoyando sobre sus propios pies, sino que levemente suspendido en el aire por los brazos del artista marcial.
- ¡Ranma! ¡Suéltalo! Le vas a hacer daño - trataba de calmarlo Akane mientras intentaba que soltara al pobre mesero que estaba aterrado por la fuerza con la que el muchacho lo agarraba. - ¿Pero, que pasa contigo?, estas muy alterado, no ha sido para tanto ¡déjalo ya!… - Al final con algo de brusquedad Ranma soltó al mesero que dé la impresión cayo sentado en el suelo, con los ojos muy abiertos viendo al chico de la trenza / "oh genial esto es verdaderamente malo… estoy empezando a perder el control de mí mismo, ¡tengo que calmarme!, esto es frustrante, tanto estrés en definitiva va a acabar con mis nervios" / meditaba Ranma cuando se volvía a sentar donde se encontraba hace solo unos minutos, sacudiéndose el pelo con una de sus manos con algo de frustración por lo sucedido y tratando de ignorar lo que ahora decía su prometida al meserucho ese.
- Lamento todo esto, de verdad… - se disculpaba ella con la ya más tranquila victima de su joven prometido, que se ponía de pie en ese momento.
- No se preocupe señorita… - le aseguro con temblor en la voz - Yo también eh cometido una imprudencia, le pido mil disculpas por lo sucedido - concluyo con una leve reverencia y sin mirarla a la cara. - Les dejare el menú y cuando estén listos para ordenar solo hágame una señal y enseguida les atenderé, con permiso.
- Ahora bien - dijo ella cuando el mesero ya se había retirado - ¿Me vas a decir que rayos significa todo este alboroto Ranma? – Cuestiono mientras se acercaba a él viéndolo directamente a la cara, dándose cuenta de lo turbado que esta el chico de la trenza, pues seguía con los ojos atribulados de irritación y no había dejado de sacudirse el pelo con fuerza - ¿Qué pasa? - pregunto cuando él desvió su mira para evitar la de ella.
- Estoy demasiado irritado, no creo que haya sido buena idea que saliéramos esta noche, siento que aun no estoy listo para esto… - contesto por impulso sin darse cuenta realmente de que era lo que decía, / "¿Qué es lo que te está preocupando ahora Ranma?... ¿Acaso todo esto es por lo que paso en Yusenkyo?" / Se preguntaba ella mientras lo observaba aunque el aun no la miraba. - Esto definitivamente no es lo mismo que ir al instituto, ahí se me es más fácil controlarlo todo. - agrego con sinceridad devolviéndole la mirada - Acabo de perder el control de mi mismo, y es algo que nunca antes me había pasado… / "Y mucho menos por celos" / - el chico se encorvo un poco en su asiento viéndose las manos - Nunca había amenazado a alguien, que no se puede defender… no aprendí el arte para abusar de los demás… Y acabo de hacerlo, use mi fuerza para intimidar a ese pobre chico / "Y lo peor es que no me arrepiento, y eso es porque siento que ese chico era más una amenaza para mí, que para ella" /
- Lo sé - afirmo la chica con convicción, mientras con una de sus manos acariciaba levemente la mejilla del muchacho para tratar de tranquilizarlo, lográndolo en el acto y con ese gesto ella suavemente elevo su cara para que la viera directamente a los ojos. - Por eso me preocupa y quiero saber qué es lo que sucede, hace unos momentos no eras tú mismo, y me gustaría saber porque…
- Puede que tenga miedo… - murmuro él mientras se perdía en la profundidad de los ojos de su prometida, totalmente embobado, en momento como esos no culpaba a ninguno de los pretendientes de la chica / "Ella es realmente hermosa" /.
- ¿Y por ello reaccionas así? Como si tuvieras que defenderte de todo… / "bueno eso suena muy lógico" / eso lo puedo entender Ranma, pero ¿a que le tienes miedo?
- Yo… - contesto con vacilación en la voz - / "Tengo miedo de perderte, terror o pánico para ser más preciso, esta vez no lo soportaría" / Dame tiempo Akane - le contesto el después de un momento de silencio - Son muchas cosas las que tengo en la cabeza ahora, y necesito ordenar algunas de ellas primero, para poder estabilizarme de nuevo… - aseguro él mientras se enderezaba en el asiento y ella retiraba la mano de la cara de su prometido, lugar donde había permanecido mientras entre susurros hablaban.
- ¿Pero, qué cosas? Si me dijeras que es lo que te preocupa, tal vez yo podría ayudarte en algo. – trato de convencerlo mientras tomaba asiento pues había estado parada al lado de él todo el tiempo.
- Si, tienes razón, pero mejor cambiemos de tema, hablemos de esto más tarde - dijo el dirigiendo su mirada hacia la puerta por donde en ese momento entraban Ryoga y Ukyo, quienes no dejaban de ver para todos lados como buscando algo - Mejor mira quienes acaban de llagar. - le dijo mientras movía levemente la cabeza hacia la puerta.
- ¿Quién? – pregunto al tiempo en que curioseaba en la dirección que le señalaron. – ¡Pero si son Ryoga y Ukyo! – Exclamo incrédula de lo que veía – Pero ¿Qué hacen aquí…? - susurro en un tono más bajo para no ser escuchada / "¿Sera solo coincidencia o nos estarán buscando?" /
- Sera mejor que ordenemos nuestra comida para llevar – comentaba en voz alta Ranma mientras hacía señales al mesero para que se acercara.
- ¡Pero, Ranma! Todavía no me quiero ir a casa… No seas paranoico, no va a pasar nada.
- Llámame paranoico si quieres, pero realmente tengo un mal presentimiento de todo esto, y si vamos a tener problemas, será mejor que sea en un lugar donde no nos vaya a salir cara la reparación de los daños, que los habrán si tenemos que defendernos y eso nos traería muchos problemas con Nabiki.
- Bueno, tal vez tengas algo de razón en eso – meditaba la chica viendo de reojo a sus amigos, que parecía los habían estado buscando ya que en el momento en que los encontraron se dirigieron hacia donde ellos estaban. – Solo tal vez, ¿Quién sabe? Podría ser que tengan una cita juntos… - susurro con una sonrisa e ilusión brillando en los ojos.
- Si Akane, como no… - dijo él mirándola con marcada incredulidad - Sigue soñando Hime – le susurro inclinándose levemente para poder decírselo al oído.
- ¡Ranma! – Murmuro ella completamente roja, sintiendo un escalofrió recorrer todo su cuerpo, pues realmente no estaba preparada para eso – Lo has dicho de nuevo… me has llamado… - dijo casi sin aliento.
- Akane, siempre te he llamado por tu nombre… - le rebatió con la picardía radiante en su cara, consciente completamente de a qué se refería ella.
- ¿Han decidido ya? – interrumpió la posible replica de la chica el mesero que se había colocado enfrente de ellos, poniendo especial cuidado en dirigirse estrictamente a nuestro amigo en cuestión / "Genial, ahora este chico me tiene miedo… aun que bueno, eso le enseñara a ser un poco más respetuoso" /
- ¿Akane? – Llamo él para captar la atención de su prometida.- ¿Qué vas a querer?
- El Dragón Roll – le contesto al instante. – Ya están aquí… - susurro al tiempo en que sus amigos llegaban al lado de ellos.
- ¡Ranma, Akane! Qué casualidad encontrarlos aquí – exclamo Ukyo con una sonrisa, aunque ambos pudieron notar que más parecía de alivio por haberlos encontrado que de verdadera sorpresa.
- Serán dos de esos entonces, para llevar – aun sin verlos y casi ignorando a sus amigos le dijo Ranma al mesero que tomando notas del pedido se retiro del lugar asegurándoles que su orden estaría lista en unos minutos.
- Definitivamente, será el destino – les contesto en cambio Akane para que no notar la prisa que tenían por salir de ahí cuanto antes. – Es raro verlos juntos.
- Si, es una autentica casualidad – hablo ahora el mas orientado – Ya había creído que los habíamos perdido – comento para sí mismo distraídamente el chico cerdo, ganándose un codazo por parte de su acompañante, por lo que trato de cubrir su error cambiando el tema - Es bueno verte Akane-chan…
- Igualmente Ryoga-kun hace mucho tiempo que no te pasabas por Nerima – le respondió ella, sin notar el pequeño desliz y con una sonrisa que casi hace que el chico olvide como respirar.
- Que no se perdía por aquí, queras decir – dijo Ranma con algo de irritación todavía y propinándole un leve golpe en la espalda a su disque "amigo" para traerlo de vuelta al mundo mortal.
- Que estas insinuando – pregunto el otro un poco mosqueado porque lo sacara tan bruscamente de su paraíso personal
- ¿Insinuando, yo? Para nada, simplemente estoy recalcando un hecho – le rebatió con una sonrisa ladina en sus labios / "Bueno, en realidad una buena pelea no me vendría nada mal en este momento" / consideraba, imaginándose ya un buen desahogo para él.
- Ranma, será mejor que dejes de molestar a Ryoga-kun – reclamaba Akane mientras rodaba los ojos con la actitud de ambos – Ustedes realmente no se pueden ver sin empezar una pelea ¿verdad?
- Déjalos Akane, es su forma especial de decirse cuanto se quieren… - quiso cambiar el tema la cocinera – ¿Y? ¿Ya decidieron que comer? Nosotros apenas venimos llegando, ¿Nos recomendarían algo?
- La verdad es que es la primera vez vengo a este lugar – dijo Ranma aun sin quitarle un ojo de encima al de la banda en la cabeza.
- Yo también, pero una amiga me ha recomendado mucho el Dragón Roll.
- Eres un traidor, oportunista – le murmuro Ryoga en secreto mientras las chicas se enfrascaban en una conversación sobre todas las variedades de sushi que tenia la carta. - ¿Cómo has podido invitar a mi querida Akane-chan a una cita sin mi permiso?
- No seas igualado Ryoga, en primer lugar no es TU Akane, que eso te quede bien claro – le rebatió con un siseo en la voz, que le dejo bien claro al otro, que no estaba bromeando con la advertencia implícita en la oración. – En segundo lugar, NO necesito TU permiso para salir con Mi iinazuke, ya deberías de saber eso – siguió el sin alzar la voz y mirándolo con fastidio, lo que logro hacer sonrojar al otro pues sabía que tenía razón - Además tú ya deberías imaginarte porque Akane y yo estamos comiendo afuera…
- No sé a qué te refieres – contesto el chico perdido, ya perdido completamente en la conversación, y con una mano en su cabeza en señal de confusión.
- Tu estuviste ayer con nosotros, sabes que no puedo comer nada preparado por mis supuestas prometidas… - dijo Ranma bajando aun más el tono de su voz, cuidando que las chicas no pudieran escucharles.
- ¿Y eso que tiene que ver con esto?
- Bueno, el invitar a Akane a cenar fue la única escusa que se me ocurrió para rechazar los okonomiyakis de Ukyo – le confesó completamente sonrojado.
- Eso no es una escusa satisfactoria Saotome – objetaba Ryoga en el momento en que Akane exteriorizo la duda que la venia persiguiendo, salvando sin querer al chico cerdo del muy fuerte golpe que Ranma estaba pensando darle.
- ¿Ustedes Dos están en una cita?
- ¿Quién? ¿Nosotros? – Contesto Ukyo con el rostro arrebolado.- ¿Cómo crees Akane, por supuesto que no? – concluyo con una risa nerviosa la pobre muchacha a quien su joven acompañante no le ayudaba en nada.
- Pero Uchan estas muy arreglada, y nosotros te acabamos de ver y no andabas así vestida – la comprometió Ranma, relajándose con el cambio de conversación.
- Es cierto, cualquiera diría que te has arreglado especialmente para salir con alguien – lo secundo su prometida.
- ¿Qué? – expreso consternada Ukyo.
- Ahora que lo dicen tienen razón en eso – susurro Ryoga lo suficientemente alto para que los demás lo escucharan y observando detenidamente a la chica – Y Ukyo no es de las que se arreglan porque si… - medito aun sin prestarle atención al resto de sus compañeros
- Pero ¿Qué estás diciendo Ryoga? – se preocupo la cocinera de que su único aliado se volviera en su contra.
- Eso es muy cierto Ryoga-kun… - animo Akane al chico perdido – ¿Y? eso acaso, ¿No te hace pensar, que la causa de que Ukyo se arregle tanto seas tú? ¿Te alegraría eso Ryoga-kun?
- Bueno, ahora que lo mencionas cuando nos encontramos recuerdo que ella me dijo que "llegaba en el momento justo".
- Ryoga, será mejor que te calles – amenazo Ukyo quien no podía estar más roja que en ese momento.
- Uchan no tienes porque sentirte avergonzada de ello – trato de tranquilizarla el chico de la trenza con una sonrisa / "Es más si ella se llegara a enamorar de Ryoga, sería mucho mejor para mí y por partida doble si el tarado este se enamora de ella" /
- Pero Ran-chan no es lo que tu… - intento arreglar el mal entendido pero fue interrumpida por el mesero que traía la orden de nuestros protagonistas.
- Aquí están ya, dos Dragón Roll para llevar, serán 3500 yens – dijo el de lo más formal dirigiéndose exclusivamente a Ranma – Que tengan buen provecho y vuelvan pronto a visitarnos por favor – se despidió de ellos luego de que Ranma le entregara el dinero.
- La verdad, es que no tienes de que preocuparte Uchan, es más, nosotros ya tenemos que irnos, no los interrumpiremos mas – les dijo tomando el paquete que le había entregado el mesero.
- Si, no seremos una molestia para ustedes – coincidió con el Akane - Espero que disfruten su NO cita chicos – les dijo mientras se separaba de ellos y junto con Ranma salía del lugar, sin poder dejar de pensar que ellos también estaban en medio de un a "no" cita.
- Ran-chan espera – trato de detenerlos Ukyo pero ella misma fue detenida por la mano de Ryoga que la agarraba del brazo. – Pero que haces Ryoga ¡Se escapan!
- ¿Es eso cierto Ukyo? – Cuestiono completamente sonrojado y viéndola directamente a los ojos - ¿Crees que soy alguien especial? – le cuestiono con la voz llena de emoción contenida.
- ¡Ryoga! – Dijo ella casi sin aliento – Claro que eres alguien especial – Como podía decirle que no a los ojitos de cachorrito abandonado que el chico le estaba dando. – Es solo que…
Pero fueron interrumpidos por un estruendo a su derecha, y pudieron ver que donde antes se encontraba la pared norte del restaurante, ahora de entre el humo del derrumbe salía una sexy chica china con un vestido rojo completamente ajustado a su cuerpo que le llegaba por arriba de sus rodillas y con un bomborin de combate en cada mano.
- Chica ninja rara decirme que tu estar en cita con mi Airén, yo venir por venganza – dijo ella al momento que se fijo en los dos chicos. - El será mi esposo, así que mejor apártate remedo de cocinera.
- ¿De qué hablas china loca? – contesto Ukyo enojada por ser interrumpida en el momento en que pensaba arreglar ese mal entendido – Ya quisieras tu cocinar como yo…
- Además que no pienso casarme contigo – murmuro Ryoga, todavía en las nubes imaginándose que Ukyo estaba interesada en el. Solo que ellas no le estaban prestando la mas mínima atención a lo que decía.
- Airén no verme bien durante el último mes y solo por eso tal vez el conformarse contigo, pero yo asegurarte que él no quedarse con una cocinera de cuarta como tu…
- Ohm te arrepentirás de haber dicho eso… - Grito Ukyo en el momento en que sacaba su espátula y arremetía contra Shampu.
A una cuadra del local podían escucharse los gritos de los otros clientes y el ruido de las cosas que se rompían producto de la batalla, así como también se alcanzaba a observar a personas saliendo despavoridas del local. Una pareja no muy lejos de ahí, que hacía poco había emprendido la marcha para alejarse del lugar, se quedo completamente quieta y casi con temor ambos voltearon en dirección al restaurante del que habían salido hace pocos instantes al escuchar el primer estruendo y una gotita recorría la nuca de cada uno cuando la batalla estallo.
- ¡Vaya! Hemos salido en el momento justo – dijo con una sonrisa nerviosa el chico aun sin creer la suerte que habían tenido. – Un mito mas y estaríamos ahí, peleando por nuestras vidas… Creo que le hare más caso a mi instinto de supervivencia de ahora en adelante.
- Y yo dejare de decirte paranoico – Concordó con el Akane. - De la que nos hemos salvado.
- Definitivamente... pero será mejor que nos alejemos de aquí sino queremos que nos encuentren.
- Tienes razón, vámonos – accedió ella esperando a que él le dijera hacia a donde debían dirigirse. - ¿Qué hacemos ahora? En realidad no quiero regresar a la casa todavía… / "No quiero que esta cita se acabe así como así" /
Ranma se quedo observándola por un momento mientras meditaba lo que ella le decía, en realidad el tampoco tenía muchas ganas de regresar a casa aun / "Lo estábamos pasando bien antes de que Ryoga y Ukyo nos encontraran, tal vez si vamos a donde no lo vuelvan a hacer, podamos tener una noche tranquila por una vez" / en ese momento a su mente llego el lugar ideal para ese propósito, pero debían irse cuanto antes si realmente querían no ser descubiertos.
- Bien, sígueme – se decidió saltando hacia el tejado más cercano y volteándose para esperar a la chica que aun se encontraba en la calle - ¿Qué sucede? Ven…
- Ranma, sabes muy bien que no puedo hacer eso… - se quejo ella viendo la altura que tenía el techo al que el chico había saltado sin ningún esfuerzo, justo la parte más alta del mismo y precisamente en la biga que lo dividía en dos – Esta muy alto para mí.
- Tonterías, claro que puedes, te eh visto hacerlo muchas veces – contesto elevando un poco la voz para que lo escuchara, mientras volteaba los ojos por la falta de confianza de su prometida.
- Pero eso ha sido por la adrenalina del momento, instinto de supervivencia, la mayoría del tiempo no puedo… además es demasiado peligroso, ¿Qué sucedería si no lo logro?
- Claro que lo lograras, lo único que te detiene es el miedo, si pudiste hacerlo una vez, puedes hacerlo todas las veces que quieras… Confía en mí, ven acá…
- Pero… - dijo ella aun con duda en la voz y calculando lo dolorosa que sería la caída.
- Nada de peros, soy tu sensei y se exactamente qué es lo que puedes y no puedes hacer, ven acá Akane – le ordeno con voz de mando. Akane lo pensó un momento, y con un suspiro de resignación retrocedió un poco para agarrar impulso.
- Si tú lo dices – tomando un poco de aire y agarrando envión, flexiono las piernas y se impulso hacia donde estaba su prometido, logrando estar para su completo asombro al lado de él en el siguiente segundo. – ¡Lo hice! – exclamo con una sonrisa aun sin poder creérselo.
- Te lo dije, lo único que te detiene es que piensas demasiado, haz las cosas y ya, solo tienes que recordar como lo hiciste y como te sentías, el resto es solo practica – le aconsejo con una sonrisa que Akane no pudo interpretar, pero que Ranma la tenia de puro orgullo de lo que ella podía lograr / "Y pensar, que aun con el miedo, lo hizo solo porque yo se lo dije"/ - Bien, ahora será mejor que nos vayamos, pretendía que hoy no entrenáramos, pero esto nos ayudara mucho con lo que tengo planeado que trabajemos ahora "Equilibrio".
La sonrisa que mostro él en ese momento, hizo que ella perdiera precisamente eso en lo que trabajarían desde ahora, haciendo que casi callera del tejado, sino fuera porque su prometido estaba al lado de ella y este hizo uso de sus entrenados reflejos, tomándola de la mano en el momento justo, al mismo tiempo que la acerba a su cuerpo por la cintura con su otro brazo, para asegurarse que esta vez no se fuera a caer. Al instante, la chica se sonrojo por el improvisado abrazo en que ahora se encontraban, ya que por instinto en el momento en que él la ceñía a su cuerpo ello coloco su mano libre sobre el pecho del chico, desde donde podía sentir el latir de su corazón.
- A eso me refería – murmuro él visiblemente alterado por la cercanía que ahora compartían, aun sin moverse ni un milímetro, en la posición en la que estaban solo tendría que inclinarse levemente para colocar su barbilla en la cabeza de su prometida.
- Puedo ver a que te refieres… - Pudo articular ella, luego de liberar un suspiro que tenia atorado en su garganta, que se hubiera convertido en grito si él no la hubiera salvado. Ranma estuvo a punto de perder el control de sí mismo de nuevo, solo que por otra causa y en otro sentido, ya que en el momento en que ella suspiro, él no pudo evitar sentir el aliento de la chica rosando su cuello, lo que casi logra desestabilizarlo.
- ¿Estás bien? – le dijo mientras lentamente la soltaba en cuanto se recupero del escalofrió que recorrió todo su cuerpo.
- Si – logro decir ella aun sonrojada y sin poder mirarlo a la cara. – Gracias.
- No hay problema, ya que todo está en orden – dijo mientras se aseguraba de que ella estuviera ya segura y bien parada sobre el tejado – Entonces sígueme, te mucho cuidado, concéntrate, no dudes, imagina que estas corriendo por la calle, por ahora no mires para abajo, no vaya a ser que pierdas el equilibrio de nuevo – le aconsejaba tomando su papel de sensei – Y observa bien mis movimiento, simplemente trata de imitarlos, por el momento con eso bastara, mañana nos concentraremos en trabajar más tu equilibrio. - justo en ese momento pudieron escuchar como la pelea se trasladaba del restaurante a la calle, se les acababa el tiempo - ¿Estas lista? Tenemos que irnos ahora…
- Está bien – dijo ella cerrando los ojos y tratando de relajarse, luego de un nuevo suspiro los volvió a abrir.- Estoy lista, es una suerte que hoy me haya puesto pantalones en lugar de falda.
- Tienes razón en eso, bien, será mejor que nos movamos – y diciendo eso ambos empezaron a correr a través de los tejados de Nerima, ella concentrándose en los movimientos de su sensei, tratando de imitarlos al máximo, y sin prestarle atención a absolutamente nada más que él, quien no dejaba de estar pendiente de que ella lo siguiera sin ningún problema y completamente listo por si perdía el equilibrio y debía lanzarse a atraparla de nuevo.
*****Cambio de Escena*****
- Sera mejor que te retractes de lo que dijiste – dijo Ukyo luego de algunos minutos de estar peleando en la calle.- Estoy completamente harta de ti.
- La que se está hartando de todo esto ser yo, suficiente tener que soportar que Airén prefiera a chica violenta – le contesto Shampu con exasperación en la voz - Realmente había creído que el ser masoquista y que eso ser bueno, pues estaba listo para ser dominado con mayor facilidad – decía bajando sus bomborines – creía que ser mas una ventaja que un problema, pero ya no estar segura… por eso estar harta de ti, deberías dejar de ser un estorbo mas en mis planes, suficiente tener con la chica Tendo – completo viéndola con frustración. – Yo necesitar que Airén ser mío, no tener otra opción / "Ya que él se niega a hacer algo" / acoto para sí misma completamente frustrada.
- ¿De qué tontería hablas? ¿Cuál otra opción según tú, tengo yo? Fueron diez años sabes, y no se pueden recuperar. – dijo ella con la tristeza en cada una de sus últimas palabras, bajando igual que su contrincante la guardia.
- Tú solo estar atada al pasado, y por decisión propia… si tu realmente querer poder seguir adelante sin ningún problema, nadie decir nada al respecto, y ser completamente tu decisión. – sondeo en la situación de la chica con objetividad, a este tiempo ellas ya se encontrar una frente a otra sin ninguna intensión ofensiva. – En mi caso ser diferente, yo no poder decir simplemente me rindo…
- ¡Ey ustedes dos! ¡¿Quién pagara todo este desastre? – interrogo con un atisbo de cólera aletargado por el miedo que sentía el gerente del restaurante, lo que llamo la atención de las chicas quienes interrumpieron su conversación para verlo a él, el cual retrocedió al instante.
- Sera mejor irnos – dijo la china, mientras saltaba al techo más cercano siendo seguida muy de cerca por Ukyo, para suerte de nuestra querida pareja en la dirección opuesta a la que ellos estaban tomando justo en ese momento.
- ¿Ahora, quien se responsabilizara de los daños? – murmuro compungido el gerente, al caer sentado al suelo luego de haber pensado que iba a ser atacado por alguna de ellas justo cuando emprendieron la huida.
- ¡Kasekawa! – lo llamo uno de los meseros – Tal vez el pueda hacerlo, al final de cuentas son sus amigas, yo lo vi cuando todo esto empezó, él estaba con ellas… - dijo mientras tomaba de las solapas a un noqueado Ryoga que había sido alcanzado en la pelea y ahora se encontraba en poder de los más perjudicados en la contienda.
- Oh, Claro que pagara – exclamo rebosante de alegría y alivio el gerente – Kami-sama es benévolo, había pensado que todos nos quedaríamos sin empleo cuando regresara el dueño.
Muy lejos de ahí, las dos chicas detenían su carrera y se sentaban en los columpios del parte en el que se encontraban, Ukyo no sabía cómo reanudar la conversación en donde la habían dejado, ella realmente no se había planteado las cosas como Shampu las había dicho esa noche.
- Yo no sé tú que pensar, pero yo estar cansado – inicio la china, abrazando con sus dos brazos los colgantes del columpio y uniendo sus manos en sus piernas con la mirada fija en el piso – Yo tener ya casi dos años de perseguir a Airén, primero para matar y luego para casar – suspiro ella moviendo las manos y los pies que tenia estirados frente a ella - En cambio tu llevar casi más de diez años y aun seguir queriendo luchar, yo realmente no entender… El arruinar mi vida cuando ser vencida frente a toda la Joketsuzoku…
- Y aun así, si pudieras renunciarías a todo esto ¿verdad? – Comprendió Ukyo lo que ella le decía.
- No ser tan sencillo, hasta hacer un mes realmente me movía mas por orgullo propio que otra cosa, yo ser hermosa y ser muy importante entre mi gente, y Airén darse el lujo de rechazarme una y otra vez… - Ukyo la observo atentamente y al escucharla puedo confirmar lo que siempre había sabido, una de las virtudes de la chica china aparte de su belleza era que no sufría problemas de autoestima, como ella - Supongo que me había resignado a mi destino, porque no poder ser de otra forma, irónicamente no estar en mis manos el poder cambiarlo / "Y la persona que lo tiene en las suyas se niega constantemente a ayudarme, aun cuando asegura quererme más que nadie, lo peor es que se que así es, por eso a veces desearía que no me quisiera tanto" / pensaba la china viendo ahora las estrellas que comenzaban a asomarse en el firmamento, pues el crepúsculo estaba a punto de dar paso a la noche.
- Mi situación no es sencilla tampoco Shampu… Siempre eh pensado que él se convertiría en mi esposo y simplemente no puede ver a nadie más interpretando ese papel… - quiso justificarse, aun sintiendo ella misma que no podría hacerlo.
- Tu no Querer ver a nadie más en ese papel, yo no Poder, no me dejarían… ser completamente diferente.
- Y porque simplemente no te rindes y te quedas aquí, si tanto lo deseas puedes empezar de cero tu también, míralo de esa forma, es simplemente que tu tampoco quieres – trato de contradecirle ella, sin querer aceptar la realidad.
- No me mal interpretes, Airén ser hombre perfecto, guapo, inteligente para el combate, un gran estratega, persistente, orgulloso, un chico con carácter y con un deseo inquebrantable de siempre mejorar y superarse a sí mismo, el deseo de cualquier mujer de Joketsuzoku, y yo se que también es constante y firme en sus decisiones aunque a veces no lo parezca… y hay algunas cosas que él no cambiaría por nada, por eso es tan difícil alcanzarlo.
- Si es una causa perdida, déjalo, has tu vida, no regreses a China – intento convencerla.
- jajaja – Shampu se rio sin ganas en realidad. – Tu hablar de abandonar para siempre a mi familia, a mi abuela, a mi padre, a mis hermanas amazonas, mi vida jajaja – rio ella con amargura – Y aun así no ser tan fácil, si me rindo y no regreso, o no doy señales de vida mandaran a buscar para vengarme si eh muerto o pagar el precio, por deshonrar a la aldea al ser débil si fallo.
- ¿Te refieres a…? – dijo casi con miedo y sin poder terminar la oración.
- Si – dijo ella con firmeza levantándose de su lugar y colocándose con los brazos cruzados frente a Ukyo. – Yo no tener opción, tu no querer tenerla… - le aseguro viéndola directamente a los ojos – Tal vez nadie decírtelo pero, Saotome Ranma amar a Tendo Akane y no querer a su lado a nadie más, eso quedar muy claro en Jusenkyo, ser lucha perdida, aunque Airén no lo diga en voz alta el ya elegir…
- ¿Por qué me dices esto? – murmuro Ukyo con lagrimas en los ojos – Yo se que Ran-chan ama a Akane, creo que lo eh sabido siempre, pero que tu lo aceptes así nada mas, como si nada, lo hace real… ¿Porque me hieres así? – pregunto con la voz apagada viéndola a la cara.
- Ya decírtelo antes, ¡ser estorbo!, suficiente tener con la chica Tendo, no necesitar más complicaciones… - dijo con rudeza en la voz regresando a ser la decidida amazona china que Ukyo conocía como una gran rival, pero más calmada y con un tono de envidia agrego – Y tu tener opción… - diciendo esto último se alejo ocultándose con la sombra de la noche, dejando a una compungida y pensativa Ukyo que comenzó a columpiarse suavemente, mientras repasaba mentalmente su conversación con la chica de cabellos lilas, luego de un rato en silencio levanto su mirada al cielo y quitando los últimos rastros de lagrimas de su rostro emprendió el regreso a casa con la determinación brillando en sus ojos, la misma que se alimentaba de la resolución mas difícil que había tomado en su corta vida.
- Es tiempo de tomar al toro por los cuernos – dijo antes de que su figura se perdiera en la noche y sus palabras se confundieran con el viento.
*****Cambio de Escena*****
La noche había caído completamente sobre las calles de Nerima, la mayoría de los locales terminaban su horario de trabajo y sus empleados estaban ya haciendo inventario, mientras los carteles que colgaban en las puertas de las tiendas ya no decían "abierto" en cambio, la desilusión se plantaba en los rostros de los transeúntes que a última hora necesitaban encontrar algo y cuando al llegar a dichas puertas descubrían el desafortunado "cerrado". Algunos restaurantes aun permanecían abiertos, aun se observaba personas recorriendo las calles, algunas regresando a sus hogares, otros simplemente disfrutaban de la noches, al igual que nuestros jóvenes amigos que sentados sobre el tejado de un templo en las afueras de la ciudad terminaban de comer su cena, hacía solo unos minutos habían llegado.
- ¿Realmente podemos estar aquí Ranma? – cuestionaba la chica mientras seguía a su prometido que bajaba hacia el patio al interior de los terrenos del templo budista en el que se encontraban. - ¿Qué hay si nos atrapan? – dijo ella cuando ya estaba a su lado.
- No te preocupes Akane – contesto él con confianza en la voz – El monje de este templo siempre se acuesta temprano y tiene el sueño más profundo que una piedra – se rio como recordando alguna travesura.
- No quiero imaginarme que fue lo que le hiciste al pobre hombre – dijo ella con resignación – A veces te portas como un niño ¿Sabes? – su comentario sorprendió a Ranma, ella realmente lo conocía mucho.
- Solo fue en una ocasión, no pude resistirlo, solamente te diré que a la mañana siguiente el espejo le dio un buen susto. – se jacto el viéndola con picardía – pero no te preocupes aunque este despierto, él sabe que a veces vengo durante las noches…
- ¿Qué? – se detuvo en seco ella sorprendida / "Creí que Ranma no se alejaba mucho de mí y este templo está realmente lejos de la casa" / - ¿Vienes muy seguido? – pregunto llena de curiosidad.
- A decir verdad hace más de un mes que no vengo, pero antes lo solía hacer muy seguido – le contesto el quitándole importancia mientras la tomaba de la mano para que retomaran la marcha, lo que logro que la chica volviera a sonrojarse por centésima vez en lo que iba de la noche / "A veces siento que nunca me acostumbrare, a que por decisión propia Ranma me toque o agarre mi mano, todos estos pequeños cambios en nuestra relación me gustan y me gustan mucho" / pensaba ella mientras era llevada hacia la parte trasera del templo, en donde se encontraba un bosque – Vamos, quiero mostrarte algo. - le dijo el chico aun sin soltar su mano.
/ "No puedo evitar sentirme más tranquilo cuando la siento tan cerca de mí, y a pesar de que su solo contacto manda incontables descargas eléctricas alrededor de mi cuerpo, no me creo capaz de soltarla, es mi barco de salvación, mi consuelo y se está convirtiendo en una costumbre, una que no pienso abandonar nunca" / eran los pensamientos del chico. Luego de un momento de caminar en la oscuridad de la noche, en medio del bosque aun con las manos entrelazadas, y con un silencio confortable alrededor de ellos, Akane no podía imaginar una primera cita mejor que esta / "Bueno, una primera NO cita" / pensaba con humor, y soltando una leve risa de satisfacción.
- ¿Te diviertes?, vamos comparte el chiste – la animo el contagiado con su buen humor.
- En realidad estaba pensando, que se está tornando emocionante y si, definitivamente estoy divirtiéndome – le respondió con una sonrisa radiante en el rostro.
- Me alegro – le dijo sincero, un poco aturdido por esa sonrisa que lo destrozaba y lo convertía en gelatina pura – Es la idea – susurro tratando de que fuera solo para él, pero no pudo evitar que la cercanía lograra que ella también escuchara sus palabras.
Poco tiempo después ella pudo ver que a lo lejos se podía apreciar una tenue luz, que supuso se debía a algún claro en el interior del bosque, en donde se podría apreciar mejor la luz de la luna. Cuando al fin llegaron a su destino puedo distinguir que no estaba completamente equivocada con su suposición, solo que en vez de ser un claro, el que se encontraba frente a sus ojos, era un hermoso lago de agua cristalina que reflejaba en su totalidad una majestuosa luna llena y el destello de luz que se introducía en el interior del bosque era solo el resultado de la claridad de la noche, la transparencia del agua y el resplandor que la luna le robaba al sol para que el mundo también pudiera apreciar su belleza.
- Es realmente hermoso – susurro extasiada por lo que veía, y soltando su mano de la del muchacho que la dejo ir sin objeción alguna se acerco a la orilla del lago, donde se arrodillo para sentir con sus dedos la frescura de aquella agua tan cristalina. El lago era pequeño no media más de 300 metros de diámetro y estaba rodeado en su totalidad por bosque, se podían apreciar algunos helechos y si te fijabas bien en el centro del mismo había un grupo de lirios de loto blancos, siendo alrededor de unas 50 flores de la noches que se ocultaban de la vista de la pareja, pues la luna no se encontraba reflejada en el centro del lago sino mas bien hacia el lado derecho del mismo.
- Sabia que te gustaría, lo encontré en uno de los viajes que recibía gratis por los cielos de Nerima, Bueno tu sabes a lo que me refiero – dijo con algo de nerviosismo en la voz llevándose una mano al cuello y acercándose un poco a ella.
- Si, lo sé – dijo con algo de gracia. – Algo bueno tenía que salir del hecho que algunas veces no sepas contralar tu boca ¿verdad?
- jajajaja – se carcajeo con ganas Ranma – Realmente estaba pensando justo en eso…
- ¿Vienes a entrenarte aquí? – pregunto con curiosidad, siguiendo al chico que se estaba alejado de ella para sentarse bajo uno de los arboles que se encontraba más cerca del agua.
- En realidad no – le contesto cuando ya se había acomodado, por lo que ella se coloco de pie frente a él observándolo. – Me gusta venir aquí a relajarme, a veces cuando hemos discutido y no quieres ni verme en pintura, para tranquilizarme antes de intentar meterme a tu cuarto, vengo aquí, me siento bajo este árbol, y pienso en la mejor formar de lograr que me escuches, aun que eso no siempre funcione y termine diciendo todo lo contrario a lo que había planeado.
- Es un lugar muy hermoso en realidad – dijo ella ahora viendo en dirección al lago mientras envolvía sus brazos alrededor de su cuerpo, pues el fresco de la noche está empezando a colarse por su hueso. – Debe verse aun más bello con la luz del sol reflejada en el agua.
- En realidad, creo que nunca lo había visto tan esplendido como esta noche / "Estando tu aquí, me hace pensar que soy un intruso en el hogar de la ninfa más hermosa del bosque" / has tenido mucha suerte… - le dijo regalándole una sonrisa cómplice.
- Gracias – dijo ella volviendo a sonrojarse / "Creo que ya puedo competir con un tomate, las sonrisas de Ranma definitivamente son asesinas" /
- Estas empezando a temblar… será mejor que nos vayamos ya, la noche está avanzando y tu no llevas puesta una camisa muy abrigadora que digamos – decía el intentando levantarse.
- No, no quiero irme todavía, además tú eres el que más descubierto anda, con esa camisa sin mangas y no te veo quejándote de ello, quedémonos un poco más, por favor Ranma… - suplico ella haciendo que él volviera a tomar asiento.
- Bien, como tú quieras, pero siendo así… - dijo él y tomándola completamente desprevenida, volvió a tomar su mano jalándola levemente hacia él, por lo que hiso que se sentara en el césped en medio de sus piernas abiertas, sin dejarle tiempo a reaccionar si quiera – Así por lo menos pasaremos menos frio – se justifico, su voz fue un susurro casi inadvertible y ella no lo hubiera escuchado si no fuera porque lo dijo directamente en su oído. Y a pesar de mostrarse firme en sus actos, por dentro el chico se moría de nervios y sobre todo de miedo, miedo de que ella rechazara sus brazos, que no quisiera que él le brindara un poco de su calor, temor, que con el paso del tiempo y sin que el rechazo esperado se manifestara, se fue perdiendo y la confianza se apoderara del muchacho, alentándolo a seguir haciendo lo que hasta ese momento no había sido un error, ni logrado hacerlo merecedor de un buen mazazo por parte de su prometida.
Ahora la chica temblaba pero no de frio precisamente / "¡¿Ranma?" / Akane esta incrédula de que eso realmente estuviera pasando y se convenció completamente de que era un sueño cuando los brazos de su prometido la rodearon, haciendo que sus cuerpos se acercaran más aun de lo que ya lo estaban.
- Sigues con frio – dijo él con la voz marcada de preocupación al sentirla temblar entre sus brazos / "Tal vez no haya sido buena idea traerla a este lugar, a estas horas de la noche, la humedad del lago hace que el ambiente se enfrié mas que en el resto de la ciudad" /. – Creo que deberíamos irnos, no sea que te enfermes por mi culpa.
- No – dijo ella recuperándose de la impresión y relajando su cuerpo dejando que el mismo se apoyara levemente en el de su prometido, logrando así que el pecho de él y su espalda estuvieran en intimo contacto y para asegurarse que estaba despierta y en el mundo de los vivos, puso sus dos manos sobre las del chico que se cerraban en su cuerpo con mucha suavidad, firmes pero sin lastimarla en lo mas mínimo.
- ¿Estás segura? – volvió a susurrar en el momento en que se recupero del movimiento repentino de la chica y se acostumbro a tenerla aun más cerca de lo que hubieran estado nunca.
- Muy segura, ahora ya no siento frio – susurro ella mientras acomodaba su cabeza en un espacio del cuello del chico para poder ver con mayor claridad a la única testigo de lo que pasaba en ese instante entre ellos / "Luna hermosa, estrellas del firmamento, kami-sama hagan este momento eterno" / rogaba mientras cerraba sus ojos para poder disfrutar con mayor libertad del primer abrazo verdadero que compartían libre de extorción, maleficios o actuación, un abrazo puro y que no pedía nada a cambio.
/ "Creo que podría estar así para siempre, teniéndote en mis brazos y no dejándote ir nunca… pero debemos regresar, ya es muy tarde y todos deben estar preocupados en casa, detesto ser yo quien rompa mi propia burbuja personal" / pensaba el algunas horas después, se movió un poco para llamar la atención de su prometida, pero no logro recibir ningún tipo de reacción de ella, llego a pensar incluso que estaba dormida.
- Akane ¿Estas despierta? – la llamo luego de un rato.
- Quisiera decirte que no o hacerme la dormida – susurro ella al fin - Y lo haría sino supiera, que eso no te detendría de decir que hay que regresar a casa…
- Bueno, no me puedes culpar por tratar de salvar mi pellejo… - dijo con aire jocoso – Tu padre me despedazara vivo si no llegamos pronto… por no decir que mi madre me exigirá que me haga el seppuko por mi comportamiento poco masculino, al tener a una jovencita como tú, tan tarde lejos de casa… - dijo el fingiendo muy bien una voz compungida.
- jajaja – rio Akane con fuerza – Mi padre te obligaría a casarte conmigo esta misma noche, antes que matarte cosa que sabes muy bien y tu madre lo más probable es que haría una fiesta para celebrar que su hijo se esté comportando como un hombre entre los hombres, haciendo "feliz" a su prometida – le contradijo ella, gesticulando las comillas en feliz, para recalcar el doble sentido de la palabra utilizada.
- Tal vez y eso sea suficiente para salvarme de los entrenamientos matutinos con mi padre – concluyo con algo de esperanza. – Pero aunque eso sea beneficioso para mi, debemos irnos… / "Beneficioso en todos los sentidos, algún día" / pensaba con anhelo mientras cerraba un poco mas sus brazos, no deseaba soltarla.
- Si lo sé, es solo que es una lástima, el no podernos quedar por más tiempo – confeso ella con tristeza.
- jajaja Akane, este lugar no desaparecerá en la mañana, te puedo asegurar que aquí estará… y podemos volver cuando quieras – le aseguro él, aun sin que ninguno de los dos se moviera de su lugar junto al otro.
- ¿Lo prometes? – le exigió ella levantándose lo suficiente para poder verlo a la cara.
- Cuando quieras – prometió con una sonrisa de oreja a oreja comenzando a soltarla, a lo que ella le respondió con la mas radiante de las sonrisas.
- Bien, es una promesa…
Tiempo después salían del bosque en el que se encontraba aquel hermoso lago y volviendo a tomar el camino por sobre los tejados de Nerima se dirigieron al dojo Tendo, donde los esperaban su familia al completo totalmente despierta a pesar de ser ya más de las once de la noche, realmente el tiempo se les paso volando y no se dieron cuenta de la hora. Cuando llegaron a casa y vieron todas las luces encendidas supieron inmediatamente que estaban en serios problemas y en el instante en que atravesaron el hall de la casa fueron bombardeados por muchas preguntas.
- MUCHACHO DESCONSIDERADO – grito Genma en cuanto lo vio entrar.
- MI PRECIOSA NIÑA, ¿QUE TE HA HECHO ESTE VIL ENGENDRO DEL DEMONIO? – exigió saber Soun.
- ¿DONDE RAYOS ESTABAN? YA NO SOPORTO A ESTE PARA DE LOCOS – exclamaba hastiada de todo Nabiki.
- ¡AKANE! ¿Qué te hizo el sin vergüenza de Ranma? – pregunto Haposai lanzándose directo al busto de la chica, que estaba distraída con el abrazo maternal que le prodigaba la Señora Saotome, por lo que fue Ranma el que evito que el viejo pervertido se acercara siquiera a la chica.
- ¡Aléjese de ella! ¡Viejo canalla! – le advirtió Ranma al momento en que lo dejaba noqueado en el suelo del Hall con un montón de haposaisitos dando vueltas sobre su cabeza y dándole el golpe final le dio un patadita para mandarlo rodando por el pasillo, lejos de ellos.
- ¡RANMA! – dijo Soun con voz tétrica y sacando su cabezota demoniaca - ¡¿Cómo has podido ultrajar a mi niña de esta forma? – Ranma sintió un escalofrió nada agradable en todo el cuerpo al ver el Señor Tendo tan enojado. – Ahora Te casaras con ella ¡AHORA MISMO! – resonó en toda la casa el grito del mayor de los Tendo.
- SI, CASARSE ES LA UNICA SOLUCION PARA ESTE PROBLEMA QUE HAS CAUSADO, ¡HASTE RESPONSABLE DE TUS ACTOS RANMA!
- ¡Papá! - Dijo Akane escandalizada – No inventes…
- ¡¿De qué rayos estás hablando viejo degenerado?
- Cálmate Papá, ellos ya llegaron y estoy segura que Ranma-kun no le ha hecho nada indebido a Akane… - lo intento tranquilizar Kasumi, mientras guardaba en su delantal el alfiler con el que había estallado la cabezota de su padre.
- Por supuesto que no, no seas absurdo papá, Akane primero molería a palos a Ranma antes de que él se acercara siquiera a tocarla… - dijo Nabiki como si eso fuera muy obvio, haciendo que los chicos se acordaran de que habían pasado la mayor parte de la noche abrazados, por lo que en estos momento competían por quien estaba más rojo que el otro. – Y Ranma le tiene tanto pavor a su mazo que ni lo intentaría…
- Oh, Akane deberías dejar que te tocara un poquito por lo menos, eso nos lo haría más fácil, no sería todo tan complicado, se un poco mas considerada con tu padre – se lamentaba con lagrima en sus ojos el padre de la chica, por lo que ella lo miraba con incredulidad.
- Y tu muchacho deberías ser un poco más valiente… acercarte a ella, tocarla, no nos molestaría incluso que consumaras el matrimonio antes de que se realice – secundaba los disparates de su amigo el hombre panda.
- ¡Ay que ver! que tonteras se escuchan aquí – murmuro con cansancio Nabiki, y en la cabeza de todos los presente habían sendas gotas de sudor. / "¿Bueno y no eran estos dos lo que hace solo un segundo me estaban regañando, porque creían que le había hecho algo indebido a Akane?, ¿Quién los entiende?" / pensaba Ranma con incredulidad
- ¿Dónde han estado ustedes dos jovencitos? ¿Saben acaso lo preocupados que nos han tenido a todos? – fueron las únicas pregunta formuladas con voz será y calmada y las únicas que fueron contestadas.
- Lo siento mucho, de verdad ofukuro nos hemos encontramos con algunos de los muchachos en el camino a casa y una cosa llevo a la otra, se armo una pelea… no pudimos evitarlo – dijo Ranma tratando de no mentir directamente pero enmascarando la verdad un poco.
- Lo sentimos Oba-san tratamos de regresar lo más pronto posible, porque sabíamos que estarían preocupados.
- Gracias a Kami están bien – reflexiono Kasumi, logrando que con su suave voz se calmaran los ánimos de los mayores – Ya es tarde y debo preparar el desayuno mañana, ustedes también chicos deben levantarse temprano, es día de escuela así que será mejor que vayan a dormir ya – les semi-ordeno a los tres estudiante que estaban despiertos mientras subía por las escaleras, ataviada con su tradicional camisón blando largo hasta los tobillos.
- Si, yo eh perdido valiosas horas de sueño por su culpa, así que prepárate cuñadito porque pienso cobrármelas – amenazaba cuando bostezando se dirigía ella también a su recamara, con una mano rascándose la cabeza y su habitual conjunto de short y camiseta escotada sin mangas.
- Bueno yo también me voy a dormir – informo Nodoka – Y tu también querido – le anuncio al hombre del turbante que se preparaba para darle más bronca a su pobre hijo.
- Te lo agradezco ofukuro – le susurro el chico cuando ella paso a su lado en dirección hacia el segundo piso de la casa, a lo que ella le contesto con un guiño y una sonrisa, cuando al mismo tiempo jalaba a su esposo con ella para que la siguiera.
- Está bien, ya es muy tarde en realidad para seguir armando alboroto, yo también voy a dormir – coincidió Soun siguiendo a sus amigos, con el rostro lleno de cansancio, y con muchas señales de que necesita algo de sueño urgentemente.
- Descansa papa – le dijo con cariño Akane cuando se perdía en el piso de arriba. – Vaya no ha sido tan grave – menciono ella viendo con algo de alivio al joven a su lado.
- Si tienes razón – admitió aun con incredulidad - Pero eso solo es porque están cansados, espera a ver lo que nos espera mañana en el desayuno… - dijo el ya temiéndose lo peor.
- Probablemente tengas razón… - le concedió Akane – Debemos hacerle caso a tu instinto, esta noche nos ha salvado
- Si, así que lo mejor que podemos hacer…
- Es saltarnos el desayuno… - dijeron a la vez, por lo que cubriendo sus bocas con sus manos empezaron a reírse de la coincidencia.
- Hasta mañana Ranma… - dijo ella luego de un rato de silencio – Lo eh pasado muy bien – acoto roja de nuevo por la vergüenza.
- Ojala que se repita – termino Ranma la oración por ella, dedicándole una sonrisa cuando finalmente lo miro a los ojos y sin que él se lo hubiera esperado, de la forma más rápida que pudo ella se acerco a él poniendo sus manos en el pecho del muchacho, y colocándose de puntillas para alcanzarlo le dio un leve beso en la mejilla que logro detenerle el corazón y dejarlo quieto en su lugar – Gracias – susurro mientras se alejaba y subía al segundo piso directo a su habitación, donde en cuanto entro se recostó en la puerta de la misma y con el corazón latiéndole a mil por hora se llevo sus manos a la boca – Esta es sin duda y por mucho la mejor cita que eh tenido en mi vida. – murmuro con ilusión contenía dejándose caer al piso, y con la sonrisa más grande que pudiera tener.
Mientras tanto en la planta baja, al inicio de las escaleras se encontraba un chico completamente perdido en su paraíso personal, con una mano en su mejilla, una sonrisa en sus labios y la mirada más soñadora que alguien como él podía tener, con solo el recuerdo de ver a su joven prometida con una sonrisa juguetona y muy sonrojada alejándose de él, huyendo por las escaleras tras realizar su pequeña fechoría. Y vamos que nadie puede decir que él no se encontrara contento con las travesuras de la chica.
Esa noche por primera vez luego de un largo mes, Ranma durmió sin que ninguna pesadilla perturbara su descanso, solo tuvo un sueño, en donde junto con su linda Akane disfrutaban de una tarde soleada, bajo la sombra de aquel mismo árbol, bajo el que habían estado esa noche, disfrutando de la vista del lago a plena luz del día, en el sueño ella reía con verdadera felicidad y el rebosaba de dicha al tenerla de nuevo entre sus brazos…
*******************************Fin del Capítulo 6****************************
Nota: Gracias a todos los que aun siguen mi historia a pesar de que hace tiempo que no actualizaba, por favor no olviden que los review´s son mi alimento, no me dejen morir de hambre porfa… besos y saludos a todos. Nos leeremos lo más pronto posible…
Glosario:
Iinazuke: Es la palabra para formalmente referirse a la persona que se convertirá en tu esposo/a o en palabras más simples Prometida/o.
Hime: Es princesa o una dama de alta cuna. Es literalmente la hija de un Rey. También es utilizado para referirse a una mujer de gran belleza. Cuando Ranma lo usa quiere decir algo así como "Hermosa Princesa"
Joketsuzoku: En chino es "Nǚjiézú" traducido es algo así como "La tribu de las heroínas mujeres", que son las "Amazonas chinas", pero al español fue traducido en el anime e incluso en el manga como "La Tribu de las Amazonas" supongo que mas por estética que otra cosa.
Ofukuro: Es la forma sencilla de decir Mama o Madre.
