Aclaraciones: Por este medio declaro formalmente que esta historia (fanfic) es complemente salida de mi imaginación, basada en los personajes e historia original de Ranma ½ (Ranma Nibbon no iichi), propiedad exclusiva de la increíble Rumiko Takahashi, por lo cual escribo sin fines de lucro y no obtengo beneficios de ella, más que el placer de escribir y recibir sus comentarios.
- ¿Nani? - : Conversaciones
/ "¿Nani?" /: Pensamientos
¿Nani?: Recuerdos
Nota: ¡Lo siento! Pero es que en estas épocas la actividad en el hospital es más intensa, pero aquí les dejo otro capítulo, espero de todo corazón que les guste, no olviden dejarme sus reviews, cada vez que recibo uno me siento a escribir aunque sea por unas pocas horas, me comprometen a seguir , espero valga la pena la espera.
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Por Akaichan12
Título:"Creciendo Al Fin"
Capítulo VII: "Todos Tienen Planes"
5:50 de la mañana….
El despuntar del alba de un nuevo día se cernía sobre toda Nerima, la mayoría de sus habitantes comenzaban la jornada matutina, el carnicero, el panadero, y todos los vendedores del mercado abrían sus tiendas, esperando, que el día fuera igual o más productivo que el anterior. En el Dojo Tendo comenzaba a sentirse el movimiento de los peculiares residentes de aquel lugar, se encendieron las luces de la cocina con la entrada de la Sra. Saotome, quien empezaba con los preparativos del desayuno para su tan querida familia, mientras la siempre serena Kasumi terminaba de arreglarse en su cuarto, lista para un nuevo día. Soun Tendo se encontraba frente al altar de su difunta esposa como todas las mañana, mientras le pedía ayuda para asegurar el futuro de sus tres pequeños tesoros; y los más chicos del hogar aun permanecían en sus sueños, sin el más mínimo deseo de querer asomarse a esta realidad.
La puerta corrediza del cuarto de Ranma se abrió, con mucho cuidado de que no generara ni el más leve ruido, que pudiese delatar al intruso que penetraba en la oscura habitación, y así no alertar al joven artista marcial de las intensiones de su padre. Cuando Genma Saotome estuvo por fin en el interior del dormitorio de su hijo, una sonrisa de intencionada maldad adornaba su rostro y sus ojos brillaban por la anticipación de lo que tenía planeado, para sacar del profundo sueño en el que se encontraba nuestro joven amigo.
Ranma estaba disfrutando de un sueño totalmente tranquilo, por primera vez luego de un agotador mes en el que no había podido descansar como es debido, con la cobija casi en las piernas y en posición fetal mientras abrazaba a su almohada. Genma se acerco aun con más cuidado del que había tenido cuando ingreso al cuarto, debía hacerlo despacio sino el chico de la trenza lo descubriría y no podría hacer la maldad del día, se inclino lo más cerca que pudo de la cabeza de su hijo y con un altavoz que saco de adentro del albornoz de su GI le grito con todo el aire contenido en sus pulmones.
- ¡DESPIERTA RANMA! ¡NO SEAS HOLGAZAN!
El estruendo se escucho en toda la casa, llamando la atención de todos los que estaban despiertos y sacando de sus sueños al resto, que aun se encontraban en compañía de Morfeo, pero ninguna de las hermanas Tendo sufrió tal trauma como los oídos del chico al que estaba dirigida la afrenta.
- ¡¿PERO QUE DEMONIOS TE PASA VIEJO LOCO? - Reclamo con furia el chico aun sentado en el futon / "Logro por fin dormir como se debe y me lo vienen a arruinar… bueno en realidad eso me enseñara a no volver a bajar la guardia" / mascullaba irritado consigo mismo ya resignado y con un deje de culpabilidad por dejarse sorprender con algo tan sencillo, en cuanto pudo recuperar el sentido del oído y el resto de las funciones vitales que había perdido por culpa del estruendoso grito de su padre, se levanto lo más rápido que pudo y se alejo de su agresor quien con una gran sonrisa se disponía a comprobar que tan buenos instintos de autodefensa tenía su hijo.
- Es hora de tu entrenamiento muchacho, no me sorprende que Akane-chan no esté conforme con tu rendimiento - le contesto Genma con malicia en la mirada y claramente burlándose de su hijo al decirle las mismas palabras que su madre le había dicho el día anterior - No debí dejar de entrenarte, claramente te falta mucho todavía, mira que dejar que te sorprenda así de fácil.
- Has tenido suerte viejo, nada mas – una sonrisa burlona atravesó el rostro del joven al agregar - Te sorprenderá verificar lo mucho que me falta… - le contesto con arrogancia enderezándose en su posición. - Veamos quien es el que necesita trabajar en su rendimiento viejo - dijo Ranma mientras salía de su habitación por la ventana, seguido por su padre quien lo alcanzo ya en el jardín, colocándose cada uno sobre una de las rocas alrededor del estanque.
- Creo que tu madre menciono algo de que hace mucho tiempo no te ve convertido en mujer y como buen esposo que soy, voy a cumplirle el deseo - amenazo Genma ya en posición de ataque.
- ¿Buen esposo? Ni tú te la crees - contesto el joven lanzándose hacia adelante mientras su padre arremetía contra él y ambos iniciaron un combate aéreo.
- Todavía es demasiado temprano - se quejo luego de un bostezo la mediana de las Tendo que se encontraba en el alfeizar de la sala viendo la pelea que se desarrollaba.
- Veo que se han levantado con muchas energías el día de hoy – agrego la Sra. Saotome, que se acercaba por el pasillo con las mangas de su kimono debidamente arremangadas, mientras se secaba las manos con una toalla y observaba a su esposo e hijo, que seguían peleando en el jardín.
- Tienes que hacer algo con tu noviecito Akane – dijo ya mas despierta y un poco irritada Nabiki a su hermana que estaba a su lado – Sin ofender Oba-san pero, ¿Cómo es posible que nos despierten a estas horas de la mañana con sus juegos?
- Yo no tengo absolutamente nada que ver con esto Nabiki - le contesto sonrojada la pequeña Tendo - Yo me voy a correr, nos vemos después - dijo al intentar salir del lugar rumbo a su cuarto para poder cambiarse.
- Oh, pequeña Akane, tenía la esperanza de hablar contigo antes de que te fueras – la detuvo su futura suegra.
- ¿Eh? – logro exclamar Akane pues el comentario de su tía la dejo anonadada / "Tengo un mal presentimiento, ¿Por qué quiere hablar conmigo?" / - Claro Oba-san…
- Vamos Akane-chan te acompañare a tu cuarto mientras hablamos, tengo que decirte algunas cosas sobre mi hijo…
La Sra. Saotome coloco su mano en la base de la espalda de Akane guiándola para que siguiera por el pasillo, dejando a una muy curiosa Nabiki, que en el momento en el que se perdieron de vista se dirigió al cuarto de su hermana menor, pues estaba segura de que iba a obtener una muy buena información.
- Akane querida – casi suspiro Nodoka mientras se sentaba en la cama – Realmente me gustaría que tú y yo hablemos seriamente de algo
- Claro Oba-san, dime que sucede – contesto Akane sentándose a su lado.
- Quiero hablar de tu relación con mi hijo – sentencio, haciendo que las mejillas de la chica se tiñeran de rojo / "Ya decía yo, que esto era malo" /.
- Oba-san Ranma y yo no….
- No, querida – la interrumpió Nodoka – En realidad quiero que tú me escuches…
- Pero… *suspiro* está bien Oba-san te escucho – concedió.
- Veras… - comenzó ella tomando una de las manos de Akane entre las suyas y fijando su vista en ellas, logrando ponerla más nerviosa de lo que ya estaba – Este compromiso entre Ranma y tu, no se ha desarrollado como debería, no estoy para nada conforme con los acontecimientos – el corazón de Akane comenzó una carrera frenética / "Por favor que no me venga a decir que está pensando… ¿es que acaso quiere romper el compromiso?"/ - La forma en que se formalizo no es la correcta, y sinceramente como ustedes se conocieron y cómo han estado llevado su relación hasta ahora, no ha sido la más adecuada – dijo ella con serenidad en la voz y tratando de decir las cosas de una forma pausada como para que la chica la entendiera aun sin verla a los ojos.
- ¿Qué es lo que tratas de decirme Oba-san? – pregunto Akane con aprehensión en la voz.
- Escúchame Akane-chan, sé que mi esposo y tu padre han cometido muchos errores todo este tiempo y que en vez de ayudaros, han estado interfiriendo entre ustedes, y hay algunas cosas que ellos han arruinado que no podrán arreglarse nunca y es por eso que quiero hablar contigo…
Akane comenzó a hiperventilar y no podía quitar los ojos del rostro de la madre de Ranma, aunque esta no la mirara, el sonrojo que había adquirido al inicio de la conversación se transformo en un palidez casi fantasmagórica, Nodoka era la razón por la cual ella estaba relativamente tranquila con respecto a las otras prometidas de Ranma, ya que la Sra. Saotome siempre se había colocado a su favor en todo momento, pues para Nodoka Saotome la única prometida de su hijo era Akane Tendo, las otras chicas eran simplemente el resultado de la masculinidad de su hijo, quien no podía evitar atraer a todas aquellas mujeres que se ponían en su presencia. Ahora el pánico invadió todos los rescoldos del corazón de Akane, si Nodoka decía que quería terminar con su compromiso, no importaría que tan bien se estuvieran llevando últimamente, ni que tanto lloraran sus padres.
- ¿Oba-san? Ranma y yo… somos… amigos – susurro ella, titubeando en la última palabra, el cerebro de Akane no se podía estar quieto y no podía coordinar sus ideas para evitar que tía Nodoka anulara el compromiso sin ponerse al descubierto / "¡Y justo ahora que Ranma y yo estamos haciendo tantos avances!" / pensaba desesperada.
- Y es un verdadero milagro que sus padres no hayan arruinado eso también – le contesto con jovialidad viéndola a los ojos ya que antes solo le veía sus manos – No sé, como decirte esto Akane-chan, es muy difícil para mí, me avergüenza la actitud que ha tenido mi esposo, y debo admitir que incluso yo, eh participado en la última ocurrencia de esos dos hombres, pero todo este mes eh reflexionado mucho al respecto… y estoy verdaderamente arrepentida.
- Oba-san – el tono que empleo la joven era tan compungido que logro prevenir a la Sra. Saotome, ya que hasta el momento no se había fijado en la palidez de su interlocutora.
- Oh querida, solamente quiero que sepas lo arrepentida que estoy de haber permitido que las cosas se desarrollaran de esta forma, está claro que dejar que los hombres de esta familia se encarguen de este tipo de cosas, es por mucho una muy mala idea – apretó un poco la mano de la joven que en ese momento bajaba su rostro – Quiero que las cosas se hagan bien, como tienen que hacerse, no con todo este relajo.
- Lo entiendo Oba-san – susurro Akane / "¿Cómo podría contradecirla? Esto es muy difícil, tengo tantas ganas de llorar, pero no lo voy a hacer… por lo menos no hasta que Oba-san se vaya" / pensaba mirando la mano que se encontraba entre las de Nodoka.
- ¡En serio!, me has quitado un gran peso de encima – con una de sus manos tomo de la barbilla a la joven Tendo y elevo su rostro para con una sonrisa, poder hacer que sus palabras apaciguaran el alma de la chica – Me alegra, que entiendas porque quiero que realicemos el Iuinou los más pronto posible… - espero un momento como dejando que la joven asimilara sus palabras – Claro que tendremos que esperar a que nuestra casa esté terminada, y luego esperar lo apropiado para realizar la celebración.
- ¿Qué? – El corazón de Akane literalmente se detuvo en su pecho – ¿Iuinou? ¿Eso es lo que quería decirme Oba-san? / "No quiere romper el compromiso, ¡quiere formalizarlo!... ¡Verdaderamente formalizarlo!" /- los ojos de la joven comenzaron a abrirse poco a poco y lo mas que podían en tanto y cuanto iba comprendiendo a que se refería, parpadeo un par de veces y luego se puso más pálida que la vez anterior – Pero Oba-san eso sería prácticamente imposible… - dijo ella con terror en la voz. – ¡Volverían a destruir vuestra casa!
- No te preocupes por eso, me asegurare de que eso no vuelva a pasar – Un brillo de pura determinación cruzo los ojos de Nodoka mientras lo decía, y Akane estuvo segura de que así seria - Se que definitivamente ya no podemos realizar el Omiai, sus padres cometieron un gran error al presentarlos de esa forma, pero indudablemente aun podemos arreglar lo demás, debe ser esa la razón por lo que fallamos en el último intento de boda, no estamos haciendo las cosas como es debido…
- Pero Oba-san, Ranma aun no ha tomado su decisión – dijo la chica cuando logro volver articular palabra.
- Oh, no te preocupes por eso, tengo el presentimiento de que mi tonto hijo pronto tomara su decisión – la contradijo mientras le giñaba el ojo, como queriéndole decir que conocía su secreto. – Y mientras tanto debemos tener todo listo, por eso quería hablar contigo Akane-chan.
- No sé, que decirte Oba-san…
- No tienes que decirme nada, solo escucharme y seguir mi consejo… - espero un momento antes de continuar como asegurándose que ella le estaba prestando atención – No eh podido dejar de notar que has dicho, que es mi hijo quien no ha tomado su decisión, lo cual quiere decir que tu ya tomaste la tuya ¿Verdad querida? – Y otra vez el sonrojo del rostro de Akane volvió en su máxima expresión.
- Yo no… - intento decir Akane pero fue interrumpida.
- No digas nada, eso es definitivamente algo que solo les concierne a ustedes dos, yo eh sabido desde el principio que las cosas terminarían bien con ustedes, es solo cuestión de tiempo… solo escucha Akane-chan – le dijo ella poniéndole dos dedos en los labios cuando la pequeña Tendo trato de decir algo - "Una buena esposa debe ser sutil y firme a la vez, controlar el hogar y al esposo sin que él se dé cuenta y sobretodo haciéndole creer que las decisiones importantes depende de él, aunque en realidad no sea así", se que no parece que yo lo haga, por dejar a Genma llevarse a Ranma por tanto tiempo… - admitió con tristeza – Pero también estoy consciente de que el no me mintió al decirme que los cuidados de una madre podrían ablandar al muchacho.
- Y Ranma es un gran guerrero – agrego Akane mientras pensaba / "Me pregunto si el haría lo mismo con algún hijo varón" /
- El mejor – corrigió con una gran sonrisa - Mi hijo es un Saotome y mi difunta suegra me dijo estas mismas palabras antes de casarme con su padre, ella sabía muy bien porque me lo decía, los hombres Saotome son orgullosos, territoriales, tenaces y muy volátiles, especialmente a la edad de Ranma, y si a eso le agregamos que no saben tratar a las mujer, tenemos como resultado un mega combo de problemas, por lo que necesita tener una mano dura que lo controle, sin que se dé cuenta. No dejes de ser quien eres, pero agrégale a tu personalidad la sutileza, aprende a apaciguar el temple de mi hijo y todo será más fácil para ti.
- Pero Oba-san, ¿eso que tiene que ver con el iuinou?
- Mi marido y tu padre han cometido mucho errores como te digo, y uno de ellos es, no darles el espacio que necesitan, yo les daré tiempo, con la preparación de los ritos del iuinou ellos estarán lo suficientemente ocupados y felices por un tiempo, por lo que no les quedara tiempo ni deseos de organizar una boda… por ahora
- ¡Es una forma de quitárnoslos de encima y complacerlos al mismo tiempo! – comprendió impresionada Akane / "Oba-san es muy inteligente… seguramente de ella Ranma saco lo buen estratega que es" /.
- Exactamente, pero ustedes también deben poner de su parte, y el trabajo más difícil es el tuyo Akane-chan
- Creo haber entendido lo que me has dicho Oba-san pero, no sé cómo hacerlo… - le contesto toda sonrojada.
- Se que lo descubrirás, creo que sin darte cuenta has encontrado la forma de hacerlo – le dijo guiñándole un ojo – De todas formas mi hijo no se separa de ti ¿Cierto? descubre porque es eso y encontraras la forma de dominar la situación… Yo me encargare del Iuinou, ya verás que todo saldrá bien - y dándole un beso cariñoso en la frente como toda madre la dejo sola en la habitación, más que sorprendida meditando lo que habían hablado.
Cuando Nodoka salió de la habitación la menor las Tendo pudo ver como la puerta contigua se cerraba, se dirigió hacia ella con paso firme y antes de que la puerta cerrara por completo la detuvo con una mano.
- ¿Nabiki? – llamo con solemnidad
- Si Oba-san… - pregunto la aludida con curiosidad abriendo bien la puerta.
- Solamente quería decirte que espero que nada de lo que has escuchado salga de tus labios, ni se escriba en ningún lado, ni lo vendas al mejor postor – sentencio con un tono que dejo clavada sobre el suelo a Nabiki – No tengo ni las intenciones, ni el tiempo para estar arreglando más problemas de los que ya poseo… ¿A quedado claro? – dijo por ultimo alzando la ceja izquierda.
- Como el agua Oba-san – contesto Nabiki, luego de aclararse la garganta.
*****Cambio de Escena*****
- ¡Eso será un desastre! – exclamo Ranma al terminar de oír lo que su prometida le contaba de camino al Furinkan - ¿Pero en que está pensando mi madre?
- Pues la verdad, creo que piensa en controlar a nuestros padres – trato de defenderla Akane, quien caminaba a su lado con su maletín en la mano – Con esto estarán quietos por un tiempo.
- ¡Claro!, como no – dijo con sarcasmo y viendo hacia el frente con las manos atrás de la cabeza – Me gustaría ver eso, a ellos no se les puede detener, como si no tuviéramos suficientes problemas sobre nosotros, tenemos que agregar a nuestros locos padres – en el tono de Ranma se percibía cansancio y algo de resignación, luego agrego con ironía en la voz – Además, no la vi tratando de detenerlos la ultima vez, y estoy casi seguro, que de ella fue la idea del chantaje… ¡Como si no hubiera tenido de sobra con lo que paso en Jusenkyo! – murmuro lo ultimo con desasosiego.
- Se ha disculpado… y Ranma, no podemos llamarlo chantaje, no fue una amenaza – murmuro la chica, volteando la cabeza para otro lado. - Técnicamente
- ¡Claro! – Contesto con sarcasmo - Solo te mencionaron por casualidad, que el regalo de bodas era el Nannichuan, ¡que conveniente! – mascullo el chico / "Ellos sabían perfectamente que no se negaría al matrimonio después de eso… Como si yo quisiera que se casara conmigo pensado en conseguir la cura… Y por esa estúpida idea yo perdí nuevamente la oportunidad de deshacerme de esta maldición" / – Es algo muy bien planeado para ser idea de alguno de nuestros padres, eso tuvo que salir de ella.
- Te repito, se ha disculpado Ranma, por lo menos conmigo, creo que realmente esta arrepentida, no deberías seguir enojado con tu madre, ella fue mal influenciada por nuestros padres / "Además de que está muy interesada en que nos casemos cuanto antes, esto de hacer el iuinou, seguramente es parte de algún otro plan muy bien pensado… pero no le puedo decir eso, además que ni siquiera creo que se pueda realizar" /
- No estoy enojado con ella… - susurro el chico metiendo las manos en los bolsillos, y elevando su rostro al cielo. – La culpa es de otro – murmuro / "Si hubiera hecho algo desde un principio, nada de todo lo que nos ha pasado hubiera sucedido… eh sido un completo idiota, en todos los sentidos" /
- ¿Qué?
- Nada, Olvídalo
- Ranma – llamo ella haciendo que se detuviera al agarrarlo de uno de sus brazos – ¿No te estarás echando la culpa? ¿Verdad? – cuestiono viéndolo a los ojos para en ellos descubrir que era así, el se culpaba – El desastre de la boda, fue culpa de nuestros padres y de esa pandilla de locos y todo lo que paso en Jusenkyo aun lo que no recuerdo, cada uno de nosotros tiene su buena carga de responsabilidad – aseguro ella con firmeza, Ranma se limito a mirarla, aun con las manos en los bolsillos se reclino en el muro que estaba a su espalda, haciendo al mismo tiempo involuntariamente que ella lo soltara. – No tienes injerencia en las decisiones de nuestros padres y lo sabes…
- Fue a mí al que noquearon – Comenzó él con su argumento, la observo por un momento y luego de un suspiro continuo – Si hubiera estado contigo no podrían haberte chantajeado, porque yo se los impediría… pero no, deje que me tomaran por sorpresa / "Ese día simplemente me sentía seguro en el lugar al que puedo llamar hogar y no creí que nada malo podría pasar, por lo menos no tan pronto" / justo como hoy en la mañana. – Akane lo escuchaba con atención pensando en la forma de rebatirle lo que decía – Si hubiera estado aquí, / "Para cuidarte" / jamás te hubieran secuestrado, nunca debí de involucrarme en eso…
- Vamos Ranma ni que fuera la primera vez – le contesto con ironía ella poniendo su mano libre en su cintura, estaban uno frente al otro, y por algún milagro parecía que nadie los interrumpiría pues estaban solos.
- Y luego tu, a pesar de estar más indefensa que un bebe me defendiste – soltó él sin escuchar lo que ella le decía, con la mirada perdida en sus recuerdos / "¡Kami-sama! ¡Está hablando de lo que paso!" / pensó ella sorprendida, lo que hizo que relajara sus brazos – Se supone que debo defenderte y no lo he hecho como es debido… - Seguía él con la mirada perdida – No pude protegerte…
- Por supuesto que lo has hecho Ranma - dijo ella mientras se acercaba mas a él y ponía su mano libre en su pecho, haciendo que se sobresaltara y que sus ojos volvieran a enfocarse – ¡Mírame! estoy aquí, me salvaste, como siempre lo haces - agrego desesperada de que el chico de la trenza saliera de donde sea que sus recuerdos lo estaban llevando.
-… - el chico abrió los ojos que involuntariamente había cerrado al contacto para mirar a la joven que lo acababa de regresar a la realidad, pues su mente estaba reproduciendo los sucesos de hace un mes con toda claridad / "Peor que un sueño" / - Gracias – murmuro él, poniendo una mano sobre la que estaba encima de su corazón.
- Además, no fue un chantaje Ranma – agrego ella cambiando el tema - No me dijeron nada como "Cásate o muere" – le dijo ella con humor para tratar de calmar el estado de ánimo del chico que se notaba estaba poniéndose cada vez más negro.
- Para ti no es un chantaje… - concedió el – Pero para mí sí, aceptaste la boda al saber que me iban a dar la cura…
- Bueno en todo caso, fue mi decisión, mea culpa
- Eso no es un consuelo / "Si no fuera por esta estúpida maldición, todo sería más fácil" /
- Yo se que siempre te culpo de todos los desastres que nos ocurren pero, si hasta yo admito que no siempre es tu culpa, tu también deberías de hacerlo. Igualmente ¿Cómo ibas a saberlo? No puedes impedir que hagan ese tipo de cosas…
- Tienes razón, no fue mi culpa TODO lo que paso – concedió - pero definitivamente no puedo dejar que me sigan tomando desprevenido – agrego mientras cerraba los ojos y llevaba su mano libre a su cien para darle un leve masaje, mientras apretaba la mano de Akane con la otra, el estrés estaba empezando a afectarlo.
- En realidad, deberías de relajarte un poco más, estoy casi segura que hoy estas más descansado que ayer, con entrenamiento y todo, eso es mejor que estarte agobiando con esto / "No hubo visita nocturna, y quiero pensar que se debe a lo que hicimos ayer… pero esa especie de trance de hace un momento, no me gusta para nada" / Y de nada te sirve reprocharte por eso ahora. – dijo ella al confirmar que Ranma estaba más tranquilo, con suavidad retiro su mano del pecho del chico, él la soltó sin decirle nada.
- Fue una buena noche… toda ella – acepto el logrando que ambos se sonrojaban y volvió a poner sus manos en el bolsillo – Si no hubiera sido por mi padre, todo estaría de maravilla. – confirmo el suspirando.
- ¿Qué me dices de Iuinou?
- Eso nos traerá problemas Akane… muchos problemas. – aseguro viéndola directamente a los ojos.
- Lo sé – agarro con más fuerza de la necesaria su maletín y tomándolo con ambas manos lo puso atrás de su espalda, sosteniéndole la mirada a su prometido justo en frente de ella – Tal vez para ese tiempo ya me pueda defender mejor y no todo sea tan complicado. / "No ha dicho nada, ni si está o no de acuerdo… mi corazón se va a salir de mi pecho, ¿Qué se supone que debo entender con su actitud?" / ¿Qué opinas Ranma? ¿Qué debemos hacer? – soltó ella expectante de lo que el chico le contestaría / "Tal vez debería seguir el consejo de Oba-san… ser sutil" /.
- *suspiro* No sé, en que estará pensando mi madre – dijo elevando su vista al cielo – Pero de lo que si estoy seguro es de que nos traerá muchos problemas, aunque técnicamente no tendrían porque intervenir, y si somos cuidadosos quizás ni se den cuenta, tal vez no tengas que defenderte de nadie – Contesto suavemente bajando la mirada / "¿Qué es lo que tu opinas de todo esto Akane? ¿Estás de acuerdo?" / Le preguntaba en su mente al verla a los ojos, como esperando que ellos le respondieran a todas sus preguntas.
…..
- ¿Cuánto tiempo nos queda? – dijo el luego de un largo momento de silencio.
- ¿Cuánto tiempo de qué? - pregunto ella confundida.
- ¿Cuándo se hará el Iuinou? – dijo el alzando una ceja con extrañeza, que cambio por una sonrisa burlona – ¿No era de eso de lo que estábamos hablando?
- jejeje – rio con nerviosismo – Debe de realizarse en la casa Saotome… - murmuro en respuesta a su pregunta sonrojada, lo que logro que el chico cerrara los ojos y golpeara levemente la pared con su cabeza, acción que la chica no lograba definir / "¿Está diciendo acaso que está de acuerdo con que hagamos eso?" / pensaron ambos a la vez
- Así que, ¿cuatro semanas? – soltó él, aun sin abrir los ojos, trayéndola a ella de nuevo a la realidad.
- Eso ah dicho Otou-san que duraran las remodelaciones, hay que esperar una semana para mandar las invitaciones por el hecho de que la casa estará como nueva, los arreglos que hay que hacer, además de bendecir el hogar nuevamente y otra semana para concederle a las familias que puedan llegar con tiempo. – le contesto mecánicamente, fijándose en cada una de las reacciones del joven. – Aunque de eso se encargara tu madre, solo estoy haciendo suposiciones…
- Seis Semanas entonces… - concluyo el – Si, te podrás defender mucho mejor, hoy continuaremos con los entrenamientos.
- Equilibrio sino mal recuerdo
- Si, pero seguirás con los mismos ejercicios de calentamiento
- Hai sensei – dijo ella con una sonrisa / "¡Oh Kami! Esta aceptando nuestro compromiso, espero que esta vez sea en serio" / pensaba ella al regalarle esa sonrisa, lo que logro que Ranma se relajara.
- Posiblemente Ryoga y Ukyo hayan dejado de ser un problema y quizás para ese tiempo Kodashi ya se haya ido… - dijo él con jovialidad
- Aun queda Shampo – sentencio Akane, recordando ese PEQUEÑO detalle.
- Y Kuno-sempai – rebatió Ranma / "No solo yo aporto dificultades a esta relación" /. - No te han dicho nada de un regalo especial ¿verdad? – agrego para darle un poco de humor a la situación.
- jum… no, pero si escucho algo, te avisare – le siguió la corriente ella.
- No dejes que te vuelvan a chantajear Akane – le dijo él con severidad y volviendo a tensarse – Y lo digo en serio, es mi maldición y soy yo quien debe conseguir liberarme de ella / "No te quiero metida en más problemas por mi culpa de nuevo" /
- Fue mi culpa que la perdieras en primer lugar, siempre es mi culpa… - murmuro ella abatida bajando su mirada al suelo. – Si no hubieras destruido las fuentes para salvarme, hubieras…
- ¡Akane! – La llamo preocupado mientras se apartaba de la pared y con ambas manos le sostenía los dos brazos, para hacerla verle a los ojos – Sabes que tu vida es más importante que eso ¿Cierto?
- ¡Ranma! - murmuro ella sin aliento al ver la preocupación en los ojos del chico. - Es mi culpa…
- No, escúchame bien Akane – le dijo dándole una leve sacudida aun viéndola a los ojos - No me importa que, ¡Tu vida es más importante! ¿Me entiendes?
-… - la chica no sabía que decirle, y luego de sentir las vibraciones del cuerpo de Ranma, no pudo hacer nada más que soltar el maletín y rodear el cuerpo del chico alrededor de la cintura de él con sus propios brazos. – Mi vida es más importante que el Nannichuan – murmuro ella contra su torso para calmarlo.
Ranma soltó los brazos de la chica para rodearla por los hombros, las emociones que sentía lo estaban descontrolando, entre la desesperada sensación de perderla aun teniéndola entre sus brazos y la ansiedad y necesidad de apretarla más cerca de él para no dejarla ir nunca, lo llevaban al límite de sus fuerzas. Se quedaron abrazados por un tiempo más, disfrutando de estar en los brazos del otro, cuando el cuerpo de Ranma dejo de temblar ambos se separaron poco a poco, el joven guerrero se agacho para recoger el maletín que ella había dejado caer y con un simple movimiento como si de una cazadora (suéter/chaqueta) se tratara lo sostuvo sobre su hombro izquierdo.
- Será mejor que nos vayamos – le dijo a la chica luego de inspirar profundo viéndola directamente estando ambos aun con el rostro arrebolado. – Llegaremos tarde…
- Ranma – contesto Akane con una sonrisa y los brazos en jarra meneando la cabeza – Por si no te has dado cuenta a esta hora ya no llegamos a tiempo. – La sorpresa en el rostro de chico de la trenza le causo gracia – Son más de las nueve, se nos ha ido el tiempo… / "Pero vaya forma, quiero estar más contigo, no tengo ni el más mínimo deseo de ir a clases" /
- De verdad que si – admitió – Bueno, ¿Qué quieres hacer entonces?
- Ya que lo mencionas – dijo ella con una sonrisa de oreja a oreja – Hay un lugar al que prometiste que regresaríamos – menciono con inocencia, con ambas manos en su espada e inclinándose levemente hacia él. Ranma simplemente sonrió ante el pedido.
- De acuerdo… pero vamos a ir de la misma forma que ayer, yo me llevare esto – dijo mientras movía su mano izquierda refiriéndose al maletín de la chica – Para que tengas mayor libertad de movimiento, ¿Llevas short? – pregunto señalando con su mano desocupada la falda del instituto.
- Por supuesto - contesto ella con suficiencia – Con el maestro Happosai cerca no puedo descuidarme
- Buena chica – le dijo con una sonrisa al tiempo que se subía a lo alto de la valla que bordeaba el canal – Ven aquí, recuerda, puedes hacerlo, no pienses mucho solo hazlo…
Akane así lo hizo, pero al ser el espacio donde se podía parar tan reducido, estuvo a punto de perder el equilibrio y caer al rio, para evitarlo dio un salto hacia atrás girando sobre sí misma y volvió a caer en el suelo. Ella frunció el seño al instante, levanto la vista hacia donde estaba su prometido, esperaba verlo burlarse de su torpeza pero en lugar de eso el estaba ahí, parado como si estuviera sobre metros de cemento y no sobre cinco centímetro de metal, con una mano en el bolsillo y la otra sosteniendo su mochila, con la propia en la espalda, en su rostro no había ni la más mínima señal de burla, la miraba con expectación.
- No es tan fácil como saltar a un techo – concluyo ella.
- No, no lo es – concordó el – Recuerda que el 80% de las artes marciales son instinto, el resto es conocimiento y practica, y los tres los tienes que desarrollar, todos tienen el potencial, pero no son todos los que lo perfeccionan, la fuerza, la agilidad incluso la técnica y muchas otras habilidades se adquieren con el tiempo, la práctica es parte del proceso y el conocimiento no solo se refiere a la técnica sino también al entorno. – dijo sin alardear. – Lo que hicimos anoche fue lo más fácil Akane – continuo mientras con maestría caminaba por la barda – Cambiaste de estar parada en el suelo, por estalo en el techo, pero al hacerlo empleaste más la fuerza que el equilibrio en sí, ambos sabemos que la primera la has desarrollado bien pero en lo que debemos trabajar en tu caso es en el equilibrio, tus piernas y tus brazos son lo suficientemente fuertes para elevar tu cuerpo, pero debes coordinarlos…
- Como en la gimnasia
- Exactamente, solo que incluso aquí debes ser más sutil, nosotros no vamos a hacer piruetas sobre una barra de equilibrio y nuestra concentración no debe en ningún momento estar, en pensar sobre en donde estamos parados sino en nuestro enemigo, esta es una de las cosas que debes desarrollar por instinto. – concluyo bajándose de donde estaba.
- Pero ¿y si me paro en un lugar que no sea seguro?
- Por ello hay que conocer tu entorno, en donde sea que estés asegúrate de fijarte bien que hay a tu alrededor, algo más que debes hacer instintivamente, tus pensamientos deben estar dirigidos hacia tu oponente, debes hacer que tu cuerpo haga por ti todo lo demás sin que tu debas estar pensando en ello, y en cambio usar ese tiempo valioso en pensar en cómo contraatacar y vencer a tu contrincante.
- Ya sabiendo, que está a mi alrededor que me pueda servir de ayuda… Eso suena muy complicado – dijo ella frunciendo el seño más todavía.
- No lo es, lo haces a diario, o ¿Estás pensando ahora que debes respirar para vivir? – Akane abrió los ojos sorprendida – ¿Verdad que no? Es teóricamente lo mismo, tenemos que hacer que entres en una habitación y veas realmente todo lo que hay ahí, para que con el tiempo dejes de pensar en las cosas más simples, de esa forma saldrán de forma natural, como caminar… primero piensas como hacerlo, luego ya es instintivo, así esa vaya – dijo señalando la que tenían en frente pero aun viendo a la chica – deja de medir cinco centímetros para tu cuerpo, simplemente el reconoce que no debe colocar toda la planta del pie sobre ella. – Akane observo la valla y él le dio tiempo para que lo pensara bien – Inténtalo de nuevo.
En esta ocasión ella lo hizo sin ningún problema, logrando estar de pie sobre de baranda al primer intento.
- Ahora lo único que tienes que hacer es controlar tu peso, balancearlo de pierna en pierna, evitando apoyarte demasiado en cada paso, caminar en línea recta es cosa fácil, pero recuerda no estás sobre una barra de equilibrio, debes correr sobre ella… - el volvió de un salto de gato hasta donde ella estaba – ¿Estas lista? vamos a caminar y luego a trotar sobre ella, a partir de mañana tu recorrido ya no será sobre el suelo, y deberás de hacerlo en el mismo tiempo y la misma distancia…
- ¡¿Qué?
- Vamos, la practica hace al maestro… - y diciendo esto empezó a caminar dejando atrás a su compañera, que ni corta ni perezosa lo siguió lo mejor que pudo.
*****Cambio de Escena*****
- Me puedes explicar ¿qué rayos significa esto Tendo Nabiki? – alego Ukyo tirando una nota sobre el pupitre, alertando a todos los compañeros de la mayor, que se encontraban en el aula a la hora del almuerzo.
- Claro, es una hoja de papel, que es sintetizado a base de la corteza de los árboles y que en el mundo moderno se utiliza para escribir, es un medio de comunicación muy utilizado, aunque pronto será sustituido por la tecnología – contesto con total parsimonia, logrando que todos los que estaban en la habitación se cayeran de espaldas.
- ¡No me refiero a eso y lo sabes!
- ¿Entonces? ¿Qué quieres que te explique? ¿Es que acaso no sabes leer? – Dijo ella con fingida inocencia tomando el papel en sus manos – Claro que lo puedo leer por ti, por un módico precio por supuesto… - concluyo sonriendo con suspicacia.
- Me quieres explicar ¿Desde cuándo hay que dar un depósito por daños y perjuicios para entrar en una casa? Eso es ilegal – dijo la cocinera empezando a perder los estribos.
- O claro que no, no hay ningún artículo entre las leyes del país que lo prohíba, y recuerda es un deposito no reembolsable. – la expresión calculadora de su rostro hizo tragar saliva a todos sus compañeros.
- ¿Has oído? Ahora va a cobrarles por entrar en la casa Tendo – susurro uno de ellos.
- Yo la verdad no la culpa – le contesto una de las chicas.
- Si, después de cómo dejaron la casa la ultima vez, es un milagro que los dejen entra de nuevo. – dijo otro, y muchos comentarios como los anteriores se escucharon por el salón, haciendo que Ukyo se sonrojara a más no poder, ya que sabía que todo lo que decían era cierto.
- Vale, tal vez nos pasamos un poco la ultima vez, pero hemos pagado todos y cada uno de los daños / "y estoy segura que mas" / - trato de razonar Ukyo.
- ¿Que se han pasado un POCO dijo? – exclamo alguien sorprendido.
- No quiero ver cuando se les va MUCHO la mano – dijo otro con reproche.
- ¡Ya cállense! Y dejen de meterse en lo que nos les importa – exploto la cocinera, logrando que todos se callaran de un solo y la mayoría de ellos abandonaran el aula.
- De todas formas Kounji Ukyo, no voy a cambiar de opinión, si quieres entrar en mi casa y ver a Ranma en otro lado que no sea el instituto, tendrás que darme 5000 yens de depósito no reembolsable, y se te serán enviadas las facturas de todos los gastos que el depósito no pueda cubrir – declaro Nabiki empezando a limarse las uñas.
- Sabes, no eh venido por eso – suspiro la chica – Pero no deja de ser un atropello.
- ¿Atropello? Hemos tenido que reconstruir nuestra casa, casi desde los cimientos, sin mencionar que la casa Saotome también esta así – mascullo enojada Nabiki al levantarse de la silla, haciendo que Ukyo se tensara - ¿Quién es el que paga por eso? Pues nunca más seré yo, cada cosa que rompa y escúchalo bien por muy pequeña que sea, se las cobrare hasta el último centavo, esa china todavía me debe dinero y no se quedara así… - el fuego en los ojos de la Tendo ardilla como volcán en erupción.
- jejeje – rio con nerviosismo Ukyo – Esta bien, te creo / "Que suerte que ya pague mi deuda, esta chica da miedo" / Pero mira Nabiki, vengo a hablarte de negocios. – cuando la otra la escucho su mal humor se desvaneció y se dispuso a escuchar con mucha atención - ¿Cuánto me cobrarías por organizarme una cita con Ran-chan? ¿Puedes conseguírmela?
-… - Nabiki alzo una ceja con incredulidad – 5,000 yenes si aceptas que Akane este con el – soltó de improviso sin inmutarse – 10,000 si quieres que este solo…
- ¿10.000 yenes? ¿Estás loca? – vocifero Ukyo
- Está visto que mi cuñadito no deja sola a Akane ni a sol ni a sombra – Aseguro mientras se reclinaba en la mesa del pupitre con los brazos cruzados - Conseguir que la deje para ir contigo no será nada fácil, y por esa cantidad no te prometo más que un hora… por mucho… quien quita con suerte y sean dos.
- ¿No me puedes hacer un descuento?
- Yo también arriesgo mi pellejo, las cosas están muy tensas últimamente en la casa, no sé porque, tal vez se deba a cierta boda que se tuvo que cancelar – dijo lo ultimo viéndola con suspicacia.
- Esta bien, si me consigues esa cita con Ran-chan, te pagare 10,000 yenes
- Así será – Confirmo Nabiki calculando mentalmente que haría con ese dinero.
*****Cambio de Escena*****
En la sala de estar de la casa Tendo, los dos patriarcas de cada una de las familias que vivía en la residencia, se encontraban sentados sobre el tatami uno enfrente al otro, ambos con los brazos cruzados y vistiendo sus GI de entrenamiento, el silencio inundaba el lugar, y solo se oía el pequeño molino de bambú en el estanque que movilizaba el agua.
- Sinceramente no creo que sea buena idea, separar a los muchachos Soun, deberíamos de usar ese dinero para organizar una nueva boda.
- Yo también lo he pensado amigo mío – respondió el aludido.
- Ya casi no nos queda tiempo, y dejar que ellos dos decidan que hay que hacer, no nos sirve de nada… Ranma no aceptara que quiere casarse con Akane – asegura Genma Saotome.
- Y mucho menos Akane, mi hija es muy orgullosa.
- mmmmmm…. – mascullaron los dos hombres.
- Es la hora del té – anuncio Nodoka entrando al salón, con una bandeja de té y algunos panecillos. – Kasumi ha salido, podemos hablar con tranquilidad. – dijo ella mientras comenzaba a servir.
- Eh recibido carta del abuelo Yoshimori – Anuncio Soun.
- ¡¿Qué? ¿Cuándo? – pregunto preocupado Genma.
- Esta mañana. – el silencio cubrió el lugar por un momento.
- Justo a tiempo, es una buena señal – murmuro Nodoka.
- ¿Porque lo dices? – Murmuro Genma con la frente llena de sudor y los lentes empañados – Yo no le veo la parte buena a todo esto.
- Esta misma mañana, eh hablado con Akane-chan y ha aceptado hacer el Iuinou – dijo con tranquilidad.
- ¡¿Qué? – Dijeron ambos hombres - ¿Cómo has logrado que accediera? – continuo preguntando su esposo.
- ¿Mi pequeña ha dicho que si? No lo puedo creer – enuncio con lágrimas en los ojos el hombre de pelo largo.
- Pues así es, y estoy segura que no tendremos ninguna objeción por parte de mi hijo
- Pero… - sentencio Genma – No es lo mismo que estar casados… y yo sí creo que Ranma se va negar en rotundo…
- Si, no es lo mismo, pero el abuelo Yoshimori no podrá negar que ellos han aceptado su compromiso de buen agrado, una vez que se realice la ceremonia de compromiso oficial, ante las dos familias…
- Eso nos dará más tiempo… - suspiro Soun.
- Y tranquilizara al abuelo.
- ¿Has hablado con Akane-chan sobre una fecha para realizar el iuinou? – Cuestiono el del pañuelo – ¿Cómo piensas convencer a nuestro hijo?
- Yo me encargare de todo lo que tenga que ver con la ceremonia, eh pensado en hacerla en dos meses por mucho, es tiempo suficiente para organizarlo todo… - luego de tomar un poco de su té agrego con actitud severa – No quiero que interfieran en nada – los dos hombres la vieron detenidamente y comenzaron a protestar su petición.
- No podemos quedarnos de brazos cruzados – dijo Soun
- Ranma es tan tonto que seguramente pronto hará enojar a Akane-chan y se retractara del iuinou… - secundo Genma.
- Durante dos años eh dejado que ustedes se encargaran de todo – dijo ella con voz gélida y dejando su tasa en la mesa – Milagrosamente aun puedo arreglar sus errores… así que ahora harán exactamente lo que yo les diga – y levantándose de su lugar volvió a dejar solo a los dos hombres.
- Creo que se ha enojado amigo mío – sentencio el de pelo largo a quien la manga del GI se le había caído por un hombro y tenía la frente llena de sudor – Había olvidado lo terrorífica que puede ser una mujer. – volteo a ver a su amigo y en su lugar se encontró con un panda llorando que sostenía un cartel que decía:
Dímelo a mí
- Vamos, Saotome, no es tan malo – trato de animarlo al colocarse bien su ropa y secar su sudor – Seguramente pronto tendremos a nuestros hijos casados, gracias a ella…
Pero no eres tú, el que pagara
Por ello esta noche
- ¡Valor!, amigo mío. – lo consoló dándole una palmadita en la espalda
Déjame dormir en tu cuarto hoy
- Ni hablar – dijo con convicción mientras agarraba al panda de la piel – Enfrenta a tu mujer como un hombre.
No, gracias, me quedo como panda
*****Cambio de Escena*****
- Realmente me gusta este lugar – ellos ya llevaban más de dos horas en el lago, habían llegado alrededor de las diez de la mañana, luego de estar dando una cuantas vueltas por casi toda Nerima, para que Akane practicara un poco el equilibrio, cuando llegaron al templo, el sacerdote budista los había recibido con jovialidad, era un señor ya entrado en años que se mira era una muy buena persona.
- Tenia tiempos de no verte muchacho – dijo él con una sonrisa en los labios y una escoba en la mano.
- Pues ya me tiene aquí Señor Youmei – le había contestado Ranma.
- ¿Y esta hermosa señorita? – pregunto fijándose en Akane, que estaba al lado de Ranma sin haber mencionada palabra alguna, cuando se dirigió a ella, la chica le dedico una leve inclinación de cabeza, con las mejillas arreboladas por el comentario del monje - Debo suponer eres la razón por la este muchacho se da tantos quebraderos de cabeza, deberías verlo cuando viene a meditar, no cabe ni en sí mismo, y lo hace con mucha frecuencia, ¿no es cierto? No puedo culparte, es realmente hermosa – dijo con una sonrisa socarrona, ahora hablando con Ranma, consiguiendo que la cara de la joven pareja se pusiera de un rojo más fuerte que el tomate.
- jejeje –rio Ranma con nerviosismos – Hemos venido a ver el lago…
- Claro muchacho, se que para los jóvenes enamorados es más interesante estar solos y no con un viejo como yo – dijo dándose la vuelta aun sonriéndoles – Sabes donde esta, pero pórtense bien y recuerden que es tierra sagrada donde están, no creo que sea prudente encargar descendencia jajajaja – se fue riéndose a carcajada limpia de la cara que pusieron los dos ante sus palabras.
- El Señor Youmei es muy amable – menciono Ranma sacándola de sus recuerdos – La primera vez que llegue aquí le di un buen susto… - recordó el chico con una sonrisa.
-Ya me lo imagino, no creo que sea normal ver llegar a un chico del cielo – se imagino Akane, que estaba sentada en el suelo apoyada en el mismo árbol en el que la noche anterior se apoyara su prometido.
- Y que luego saliera del lago convertido en chica… definitivamente eso no creo que este entre las cosas que le pasan diariamente – se carcajeo Ranma, quien estaba tendido a su lado en la grama, usando las manos como almohada, con los pies estirado y cruzados uno sobre otro.
- Ya va siendo hora de la meriendo – dijo Akane, quien después de reír un poco con las anécdotas que le contaba Ranma de las travesuras que le había hecho al despistado monje, empezaba a sentir la necesidad de llenar su estomago.
- Si, ya tengo hambre, es bueno que hoy no se me haya olvidado mi almuerzo – expreso con una sonrisa al levantarse para tomar las mochilas de ambos que había dejado un poco apartadas de ellos cuando llegaron.
Estaban guardando ya las cosas del almuerzo luego de comer cuando Akane con semblante serio llamo la atención de su prometido, ambos estaban sentados bajo la sombra del árbol, uno al lado del otro
- Dime, Akane ¿Qué sucede?
- Tenemos un trato ¿Cierto? – murmuro ella realmente bajo, por la vergüenza de lo que iba a decir – Comerás lo que yo prepare, ¿Verdad?
- Sin dejar ni una sola migaja – contesto el tragando saliva / "Ya va a empezar mi tortura" /
- No te preocupes Ranma, no he cocinado nada todavía – hablo con irritación al ver la reacción del chico.
- Yo no he dicho nada Akane – se defendió el.
- ¿Pero es que crees que no te conozco? Justo ahora te estás arrepintiendo de este trato – afirmo ella levantándose del lugar.
- Y lo vuelvo a decir, no he dicho nada – le reafirmo al detener su avance tomándola por el brazo, levantándose también, pues la chica tenia las intensiones de irse del lugar.
- No necesitas decir nada, ni siquiera te he ofrecido algo de comer y te has puesto a sudar – alego ella soltándose de su agarre y alejándose un poco de el – Probablemente ni siquiera pruebes lo que yo te ofrezca
- Me comeré hasta la última migaja… te di mi palabra Akane, ¿Es que acaso dudas de ella?
- No – le confirmo luego de un suspiro cruzando sus brazos.
- Aunque me sirvieras veneno… - aseguro él.
- No voy a darte veneno – murmuro ella aun enojada – Probare todo antes de servirlo.
- Sinceramente eso espero – dijo Ranma con una afectada sonrisa / "Sino moriré demasiado joven" /
- Saori-chan me enseñara a cocinar algunas cosas – menciono volviendo a acercarse al árbol, seguida por el chico.
- Recuérdame advertirle que lleve muchos antiácidos a esa clase de cocina – bromeo él, logrando que Akane le lanzara un puñetazo.
- Sigue haciéndote el graciosito Saotome – amenazo al no poder darle el golpe.
- Pero si es verdad, la chica me cae bien Akane – siguió provocándola con una sonrisa en el rostro – ¿Por qué quieres verla morir tan joven?
- Ranma, estoy hablando en serio – advirtió ella, elevando su aura de batalla y amenazándolo con el puño.
- Yo también Akane – le contesto esquivando su golpe de nuevo – Alguien debe avisarle a la pobre chica en que se está metiendo. – siguió con la sonrisa de superioridad que lo caracterizaba
Ella trato nuevamente de golpearlo, pero él seguía esquivándola con facilidad, de un momento al otro Akane empezó a perseguir al chico, que escapaba de ella sin ningún problema, de un lado para el otro y bromeando de la lenta que era, corrió hacia el lago, y cuando ella lo alcanzo, salto por encima del cuerpo de la chica con una pirueta para volver corriendo al árbol donde estaban antes, con ella pisándole los talones, en cuestión de segundos el árbol se convirtió en su campo de juegos, Ranma trepo a la rama más cercana luego de darle la vuelta a su circunferencia dos veces, cuando la chica lo siguió el volvió a bajar y se dio la vuelta para sacarle la lengua al tiempo que tocaba el suelo, solo para darse cuenta que ella ya estaba sobre él, pues sin notarlo ella se había lanzado casi al mismo tiempo en su dirección, Ranma perdió el equilibrio de la sorpresa que se llevo con el impacto y ambos rodaron por el suelo, el protegió a su prometido con sus brazos y las risas que durante toda la persecución se había escuchado aumentaron en intensidad. Cuando al fin dejaron de rodar por el suelo Akane quedo apoyada sobre el torso del chico, con las manos de este en su cintura y las de ella sobre el pecho de Ranma.
- ¡Te atrape! – celebro entre risas la joven, medio levantándose de su posición para burlarse del chico, completamente arrebolada por la carrera - ¡Te estás haciendo lento Ranma!
- ¿Eso crees? – dijo él con una sonrisa de suficiencia en el rostro y sin que ella pudiera hacer nada para evitarlo, con un solo movimiento los cambio de posición, dejando ahora a la menor de las Tendo acostada en el suelo, completamente bloqueada por el cuerpo de su prometido, que rápidamente le sostuvo los brazos atrapándole las manos en medio de los dos, al nivel de su corazón. – Quien ríe al último… ríe mejor, ¿No lo crees así Akane? – soltó el con la voz entrecortada producto del ejercicio. Estaban tan cerca el uno del otro que al tratar ambos de recuperar el aire, sintieron el aliento del otro rosar sus rostros.
- Ranma – susurro Akane aun con la voz entrecortada.
- *suspiro* - al escuchar la voz agitada de la chica, el corazón del muchacho acelero la marcha de manera involuntaria, aunque ni el mismo creía que este podría correr con mayor velocidad de lo que lo hacía momentos antes, producto del juego. – Akane… yo… - susurro él, mientras lentamente acercaba su cabeza aun más de lo que ya estaba de la de su prometida.
El corazón de ella comenzó una competencia ferros contra el del chico, el que podía sentir a través de su mano, estaba igual de acelerado que el de ella / "¡Me va a besar! Kami que no se detenga" / pensaba la joven. En ese momento el mundo se detuvo para ambos, solo existían ellos dos, cuando sus ojos se encontraron ella leyó en los de él la duda, el miedo que sentía al rechazo, por lo que suavemente movió una de sus manos hasta elevarla de donde estaba y colocarla en la mejilla del chico, que acaricio con suavidad. Al sentir el movimiento de ella, todo su cuerpo templo, pensó que lo apartaría, que lo alejaría de ella, pero al sentir su mano, y mirar sus ojos llenos de expectación, todas la indecisión e incertidumbre que sentía se desvaneció.
Lentamente como para no asustarla y queriendo recordar este momento por siempre, aparto algunos cabellos del rostro de la chica, regalándole una caricia a ella también y sin ninguna prisa recorrió la distancia que los separaba, con la punta de su nariz rozo la de ella, quien cerró los ojos al instante y con suavidad continuo su recorrido por la mejilla derecha, disfrutando del momento, al ladear la cara para seguir con su recorrido la textura de sus labios lo embriago, cerrando los ojos en el instante, presiono con suavidad, dándose tiempo para guardar en su memoria cada una de las sensaciones, poco a poco de manera inexperta ambos comenzaron a mover sus labios empujándolos de forma instintiva contra el otro.
El no podría describir el cumulo de sensaciones que ese beso le dejo, el sentirla a ella debajo de su cuerpo, entre sus brazos, sus labios contra los suyos, la mano de la chica que se había movilizado hasta su cuello, la corriente eléctrica que atravesó su cuerpo cuando ella soltó un jadeo mezclado con dicha y la necesidad imperiosa de respirar. No fue ni un minuto el que se tomaron para descansar, cuando sus labios ya estaban juntos de nuevo, disfrutando una vez más uno del otro…
*******************************Fin del Capítulo 7****************************
Nota: Hasta vergüenza me da la tardanza… ¡Lo siento! Déjenme un review, para por lo menos saber si todavía alguien la sigue … T-T y si aun les gusta mi historia…
Glosario:
Como conocimiento general, sepan que 1 yen (moneda japonesa) equivale a 0.013 centavos de dólar.
Omiai: Significa exactamente una presentación formal con vistas a un posible matrimonio. Se realiza en aquello matrimonios arreglados o por conveniencia en el que los novios son desconocidos el uno al otro. Antes de la reunión, ambos ven sus fotos y están de acuerdo en continuar (Pero esto no sucede en todos los casos). El día de "OMIAI" se reúnen en un lugar, como un restaurante de hotel o un lugar neutral, los novios, sus padres y la madrina o el padrino de la reunión. Comen juntos presentándose mutuamente.
Iuinou: En ambos casos de matrimonio (arreglados y por amor), hay mucha gente, los padres en su mayoría, que piden hacer "IUINOU", un compromiso antes del casamiento. Es una ceremonia en la cual la familia del novio obsequia regalos con respeto a la familia de su novia. El concepto de "IUNOU" simboliza un contrato para que perdure por siempre, y para agradecer esta nueva relación para las dos familias. La familia de novio obsequia regalos como señal de corazón sincero, todo para hacer el matrimonio más oficial.
El tipo de ceremonia tiene mucha variedad dependiendo de cada región, y del rango familiar. Esa diferencia se refleja en la cantidad y calidad de los regalos, y así como en la decoración.
Mea culpa: es una locución latina (latín) que se traduce literalmente como «por mi culpa» y usada generalmente como «mi culpa» o «mi propia culpa». Para acentuar el mensaje se puede insertar el adjetivo máximo, dando por resultado mea máxima culpa que se traduciría como «por mi gran culpa», que significa reconocer errores y pecados propios.
Oba-san: Tía. En japonés el honorifico cambia el significado de la palabra por ejemplo:
Oba-chan es abuela. Oba-sama es una forma más respetuosa de decirlo pero es principalmente cuando la tía en cuestión no es cercana a ti.
Otou-san: Padre.
Nannichuan: Agua de la fuente del hombre ahogado. Creo no hace falta decir que es la cura de nuestro héroe.
