Aclaraciones: Por este medio declaro formalmente que esta historia (fanfic) es complemente salida de mi imaginación, basada en los personajes e historia original de Ranma ½ (Ranma Nibbon no iichi), propiedad exclusiva de la increíble Rumiko Takahashi, por lo cual escribo sin fines de lucro y no obtengo beneficios de ella, más que el placer de escribir y recibir sus comentarios.
- Itadakimasu - : Conversaciones
/ "Itadakimasu" /: Pensamientos
Itadakimasu: Recuerdos
Itadakimasu: Hablando en chino, cuando sea un pensamiento también ira entre / ""/
Nota: ¡Hola! Gracias, muchas, muchas gracias por seguir aquí leyendo… especialmente a todos aquellos que me han dejado su review´s, no saben cuan feliz me hacen… Como un regalo y una promesa de que este fic NO se acaba aquí, me esforcé mucho por actualizar este nuevo capítulo, que de todo corazón espero que les guste mucho y los anime a seguir dejándome sus valiosos comentarios… espero que lo disfruten… :D
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Por Akaichan12
Título:"Creciendo Al Fin"
Capítulo VIII: "Reconociendo Nuevos Terrenos"
El sonido de un suspiro se confundió con el susurrar del viento, poco a poco Ranma rompió ese segundo beso, elevando el rostro aun sin moverse de donde estaba, mientras trataban de recuperar el aliento, / "Hermosa" / una sonrisa de oreja a oreja cubrió la cara del chico de mirada celeste al posar sus ojos en el sonrojado rostro de su compañera, quien aun no abría los propios y que respiraba de manera irregular, con la boca semi-abierta y los labios rojos cual carmín, por los besos dados y la falta de práctica en ese tipo de actividades. La imagen de la joven hizo que algo dentro de él se sacudiera con fuerza, y de pronto ese algo se atasco en su garganta, haciendo que se le secara la boca y que un escalofrió recorriera su cuerpo como nunca antes le había pasado, pero no era miedo lo que sentía, no podía describirlo, pero de lo que si estaba seguro era de que se sentía MUY bien.
De un momento a otro fue muy consciente de la posición en la que se encontraban, los dos tendidos en el suelo, y con el aprisionándola con su propio cuerpo, las manos de la chica, tanto la que estaba en su cuello, como la que aun se encontraba en su pecho, se sentían como brasas ardientes. Cuando ella finalmente abrió los ojos y dejo escapar de sus labios entre jadeos su nombre, Ranma no pudo controlarse, ni retener el deseo que le invadió por todo su ser, lo que quería era una sola cosa, y sin pensarlo siquiera, dejo que su cuerpo se guiara por el instinto, tenía que besarla y tenía que hacerlo ahora.
- ¡Kami Akane! – soltó con la voz llena de ansiedad y colmada de deseo al momento de volver a unir sus labios, con la diferencia que esta vez, el beso fue más demandante, deseaba fundirse con ella, llevo una de sus manos a la base de la cabeza de Akane, acercando más sus rostros, elevándola un poco para que le fuera más fácil besarla, presionando mas su cuerpo contra el suyo y con su mano derecha, sujetándola firmemente en la cintura, temía que pudiera escapar / "Kami-sama ¡Qué bien se siente!... No quiero soltarla…" / gritaba en su mente eufórico por todo lo que lograba percibir en ese beso, dejándose guiar completamente por su instinto, sintiendo a su prometida como jamás imagino sentirla.
Pero escapar nunca paso por la mente de la joven, quien desde el primer beso, se sumergió en un mar del que no quería salir, se sentía como si estuviera en el mejor de sus sueños, y todo en lo que podía pensar, era en concentrarse en lo que percibía, en los labios del chicos, en sus manos presionándola contra él, como si no quisiera que se separara de su lado, lo que la tenían más que perdida entre los brazos de su amado; muchas veces había fantaseado con este momento ¿Para qué negarlo?, el momento en que su prometido tomaría el valor para besarla, pero ni el sueño mas vivido, ni la mejor de sus fantasías se podía comparar con la gama de sensaciones que le invadían, ni siquiera estaba pensando en lo que hacían, "Ranma besándola", era lo único que su cerebro podía procesar.
Su primer beso había sido, suave, dulce, hasta se podría decir que tímido y lleno de ternura, un beso que ninguno de los dos olvidaría jamás, no por ser el primero que se daban, si contamos el que Ranma le había robado estando en el Nekoken, sino por como se había desarrollado, el lugar, el momento, la forma y sobre todo porque ambos lo deseaban y los dos estaban lucidos y plenamente conscientes de lo que hacían. El segundo fue pasivo, un beso de reconocimiento, en el que aprendían del otro, pero este, no se comparaba con los anteriores, era completamente diferente, demandante, arrebatado, más instintivo, apasionado, ambos sentían que necesitaban más, ambos querían más.
Los brazos de Akane rodearon el cuello del chico de la trenza, en un intento de tenerlo más cerca de ella, sentía que estaba ardiendo, que todas las células de su cuerpo estaban entrando en su punto de ebullición / "Si fuera agua, ya me hubiera evaporado" / pensó inconscientemente ella; el aire les empezaba a faltar y definitivamente sus pulmones estaban ya resintiendo la falta de oxigeno, pero aun así no quería separarse de él. Ranma empezó a moverse suavemente sobre ella, buscando una posición más cómoda, lentamente una de sus piernas se coloco en medio de las de su prometida, a través de la falda del uniforme, logrando que estuvieran más cerca el uno del otro, un nuevo escalofrió los recorrió al mismo tiempo, sacándoles un jadeo al instante, descubrieron que les gustaba la sensación de sus cuerpos tan cerca, / "Esto es embriagante, casi adictivo" / pensaban ambos. Sin el más mínimo deseo, se separaron nuevamente, respirar es indispensable para vivir después de todo, pero esta vez sus labios estaban a milímetros del otro, listos para empezar una nueva sesión, logrando que mientras se recuperaban, sus alientos se mezclaran y el calor de los mismos, los mantuviera a la temperatura en la que estaban sumergidos y de la que no deseaban salir.
Ambos estaban temblando, agitados, llenos de deseo, aunque ninguno de los dos, podría decir a ciencia cierta qué era ESO lo que sentían; aun abrazados a la sombra de los arboles del bosque, Ranma rosaba la nariz de Akane con la suya, con los ojos cerrados y la respiración entrecortada, sintiéndola, tentándola, quitándole cualquier impulso que tuviera de alejarse de él, y al mismo tiempo embriagándose de su esencia, de la textura de su piel al hacer círculos con ella, recuperándose, volviendo a tener el control de sí mismo, necesitaba calmarse, pensar un poco, organizar sus ideas… Pero era tan difícil, tenerla ahí, entre sus brazos, bajo su cuerpo, tan cerca de sus labios, jadeante y entregada, ¿Cuándo volvería a tener una oportunidad como esa? Su prometida no era un manso corderito, y en cambio en ese momento está ahí con él, dejándose ser besada, besándolo…
- Quiero besarte… Hime – musito Saotome destilando anhelo, recalcando la última parte, pero con un miedo inquietante a romper la burbuja en donde se encontraban.
- Ya lo has hecho… – le contesto ella en un murmullo, aun con la respiración alterada, y completamente segura de que nunca antes había estado mas sonrojada, no se podía ver, pero si, sentía su rostro ardiendo y no era solamente por la falta de aire.
- Quiero seguir besándote… – corrigió con ansiedad.
-…
- ¿Akane? – la llamo al no recibir respuesta, se separo de ella lentamente abriendo los ojos con miedo a que la chica se despertara del encantamiento en el que ambos estaban sometido, pero cuando sus miradas se encontraron y observo la sonrisa en su rostro se esfumaron sus miedos.
- ¿Entonces? – Le dijo la joven ladeando la cabeza, haciendo el amago de besarlo de nuevo pero retirándose en el último momento, y pretendiendo hacerlo con inocencia le reto – ¿Qué te detiene… Ranma? – soltando un jadeo al pronunciar su nombre, regalándole una sonrisa al decirlo, al tiempo que con una de sus manos acariciaba el cabello del joven, logrando su cometido. Ranma volvió a besarla, con la misma o más intensidad que antes, devorándola con los labios.
*****Cambio de Escena*****
- ¿Qué habrá pasado con Akane-chan? – cuestiono Saori a sus compañeras ya cuando estaban entrando a su salón de clases luego del almuerzo.
- Es extraño que ella falte – contesto Yuka – Pero considerando que Ranma también lo hizo, seguramente se deba a que tuvieron un contratiempo.
- De todas formas Ukyo fue al salón de Nabiki, para preguntarle si sabe algo de ellos – agrego Sayuri.
- La hermana mayor de Akane-chan – recordó la chica Saíto.
- Si, no debe tardar en venir… miren hablando de la reina de roma – dijo Yuka viendo entrar en ese momento a la mencionada.
- Justo a tiempo Ukyo-san, aun no ha llegado el profesor – saludo Saori.
- Más importante que eso, es saber que te dijo Nabiki – la urgió a contestar Sayuri.
- Nada – respondió molesta – Me ha sacado 500 yenes para decirme nada…
- ¿De qué hablas? – cuestionaron las tres chicas sin entender.
- Esta bien, si me consigues esa cita con Ran-chan, te pagare 10,000 yenes
- Así será – Confirmo Nabiki calculando mentalmente que haría con ese dinero.
- Ahora, quiero saber ¿Donde están? ¿Por qué no han venido a clases hoy? – le dijo la cocinera reclinándose en el pupitre que estaba tras ella, apoyando las manos en el mismo frente a la chica Tendo.
- Oh Ukyo – le contesto con pesar cerrando los ojos mientras negaba lentamente con la cabeza y volvía a sentarse – Pareciera que fueras nueva haciendo esto, ya deberías saber que yo no doy ningún tipo de información gratis – agrego abriendo los ojos al cruzar los brazos sobre su pecho y hacer lo mismo con sus piernas en clara posición de superioridad.
- ¿Cuánto? – dijo con fastidio y exasperación la menor.
- mmm… por ser tu, te hare un pequeño descuento – le contesto con suspicacia – Debe ser tu día de suerte, me siento generosa – sonrió con picardía apoyando sus codos en la mesa para sostener su barbilla con el dorso de sus manos entrelazadas – Pero será solo por esta única vez.
- Deja de darle tantas vueltas Nabiki ¿Cuánto quieres? – clamo con nada de paciencia, plantando sus manos en el pupitre de la Tendo haciendo que esta se enderezara en su asiento y la mirara con jovialidad.
- Tantos enojos te sacaran arrugas… - se burlo ella – Relájate un poco, solo serán 500 yenes, no reembolsables por supuesto, consecuencia inherente del descuento.
- ¡Habla! – exigió al poner el dinero sobre la mesa, esperando una respuesta satisfactoria.
- Siéndote sincera – le dijo con inocencia al guardar el dinero en su bolsillo – La verdad es que no tengo ni idea, ellos salieron casi al mismo tiempo que yo pero, los he perdido de vista cuando me eh encontrado con Kaoru-chan.
- ¡¿Qué? ¿Me has sacado 500 yenes para decirme nada? – reclamo indignada Ukyo.
- En primer lugar – le contesto de lo más tranquila enarcando una ceja al hablar – Tu has sido la que supuso que yo sabía algo – un tic nervioso apareció en el rostro de la cocinera – En segundo lugar, y que quede claro que no tendría porque aclararte esto, la información es buena, solo hay que saber escuchar…
- Saber escuchar, no me has dicho NADA importante Tendo Nabiki – le rebatió apretando una mano en un puño que vibraba del puro deseo de hacer puré a su interlocutora.
- Ya decía yo, que tenía que faltarles un poco de cerebro para estar detrás de mi cuñadito –le dijo con ironía y ladeando el rostro, elevando los ojos al cielo como pidiendo paciencia.
- Óyeme que no te permito… - empezó a decir pero fue detenida por la mano extendida en frente de su rostro que le puso la mediana de las Tendo.
- No están en la casa – decreto Nabiki – "Salieron casi al mismo tiempo que yo" – repitió despacio para que ella captara el mensaje – Me acabo de enterar gracias a ti, que no han asistido a clases, ¿Me pregunto a donde andarán? Porque créeme, no se han regresado… deben de estar por ahí, aprovechando el tiempo – agrego con astucia y sin saber que lo que decía era muy cierto, especialmente en ese momento, lo que hizo que la otra chica saliera completamente enajenada del lugar.
- Eso quiere decir que no están enfermos – concluyo Sayuri.
- Seguramente algo los detuvo en el camino –agrego Yuka en el momento que el profesor de la siguiente hora entraba al salón, por lo que tuvieron que ir cada quien a su lugar.
*****Cambio de Escena*****
- Ten cuidado pato tonto – grito Shampoo parada en la entrada de la cocina con una escoba en la mano y la otra sosteniendo un balde vacio, después de echarle encima toda el agua fría al pobre de Mousse, que en ese momento convertido en pato acababa de dejar caer el trapeador con el que intentaba asear el Nekohanten.
- Shampoo, tengo que hablar contigo – dijo asomándose por la ventana de la cocina la vieja Cologne sostenida sobre su bastón – Mouse ve a cambiarte y empieza con tu entrenamiento muchacho… No es tiempo de que estés jugando como si fueras un niño todavía.
El pobre pato agito sus alas intentando protestar por la acusación recibida, pero lo único que recibió en respuesta fue el balde de lleno en la cabeza, cortesía de la chica de cabellos lilas que resoplaba exasperada. Shampoo ingreso al interior de la cocina y siguió a su abuela al segundo piso de la casa, hasta llegar a la habitación más grande del lugar, en donde dormía la vieja matriarca de Joketsuzoku. Se sentaron una frente a otra sobre el tatami, Cologne coloco su bastón en el suelo al lado de ella, y saco de la manga derecha de su camisa un sobre blando que agito sobre los ojos de su nieta, a la que se le abrieron los ojos con una mezcla de sorpresa e inquietud.
- ¿Sabes qué es esto Shampoo? – pregunto ella sin quitarle la vista de encima, con semblante serio.
- ¿Es acaso del consejo? – murmuro alarmada.
- No
- ¿De papá? – pregunto arqueando una ceja y sintiéndose más relajada, hacía tiempo que no recibía noticias de su familia.
- No
- ¿Acaso es de alguna de mis hermanas? – volvió a cuestionar, ahora sí, completamente extrañada.
- No
- Entonces, no sé abuela – dijo dándose por vencida.
- Sabes cuál es mi misión aquí ¿Cierto Shampoo? – La pregunta realmente desoriento a la joven.
- Si abuela, está aquí para garantizar mi matrimonio con Saotome Ranma.
- Estoy aquí, solo como representante del consejo de Juketsuzoku, debo certificar que tu futuro esposo, sea un hombre digno de nuestra aldea.
- Eso lo tengo bien en claro abuela, pero no entiendo qué tiene eso que ver con esa carta, ha dicho que no es del consejo…
- Y no lo es, solo quiero que estés consciente que no estoy aquí, para remediar tus errores niña – dijo ella con molestia en la voz.
- ¿De qué habla abuela? – pidió saber sin entender y con un poco de miedo por la actitud de Cologne, quien abrió el sobre y comenzó a sacar papeles del mismo.
- 1,000 yenes por un jarrón – empezó a enumerar poniendo la factura con fuerza en frente de ella – 500 yenes por cada plato roto ¡y aquí suman 15 platos! – Un escalofrió recorrió el cuerpo de la amazona, parecía ser que la mediana de los Tendo estaba cumpliendo su amenaza, ¡Le había hecho llegar las facturas pendientes! ¡A SU ABUELA! – 3,500 yenes por la reparación de una mesa, sin mencionar los gastos de costura y lavado del traje de la novia, que se menciona en la carta estos últimos gastos han sido divididos entre tres, nos tocan 3,000 yenes y Según dice textualmente – dijo mientras leía nuevamente la carta entrecerrando los ojos – "Deben agradecer mi benevolencia al no incluir entre los gasto que deben de pagar, el resto de la indumentaria de la familia" – leyó con su perfecto japonés – Y la lista sigue, parece ser que tras reparar los daños estructurales están empezando a hacer inventario de las cosas que se perdieron, y con el video que se estaba grabando ese día, pues les es bien fácil saber quiénes son los responsables… Te has aparecido por la casa Tendo – afirmo – Cada vez que lo haces, aparece una nueva lista de facturas por los desastres que se hicieron hace un mes… y esta vez son 35,000 yenes.
- La cifra ah disminuido abuela – murmuro la chica avergonzada.
- ¡Esa no es la idea niña! – casi grito la mayor.
- Abuela, es una treta de esa chica, estoy segura, solamente trata de mantenerme alejada de Ranma – trato de justificarse ella.
- Pues es una estrategia que tiene muy buenos resultados, ¡no quiero más facturas Shampoo! – Sentencio la mayor – Estoy aquí solo como una observadora, no para perder mi dinero, que te ayude en algunas ocasiones es una cosa, ¡pero no estoy dispuesta a seguir pagando todo estos destrozos!, estoy segura que si hubieran mandado todas las facturas por las cosas que has destruido desde que llegaste a Japón, mi negocio estaría en la ruina.
- No me puedes decir, que no es justificable lo que hicimos para evitar esa boda – Rezongo la chica.
- El problema, querida nieta – señalo Cologne – Es que la familia Tendo, ahora está cobrando todos los daños, sino se hubieran pasado de la raya, esto no estaría pasando, sacaron de quicio al encargado de las cuentas de la familia… – dijo con resignación – Esta chica, Tendo Nabiki, es un hueso duro de roer… - Cologne suspiro con fuerza y con una expresión entre cansada y divertida agrego – Si no fuera por esto, no me opondría a que siguieras actuando como hasta ahora y lo sabes, es realmente divertido ver sufrir al yerno con todas las cosas por las que lo hacen pasar, pero definitivamente no, acosta de mi dinero – la vieja saco un nuevo papel del sobre y se lo tendió a la chica – Mira esto, ella está tomando precauciones…
- ¡¿5,000 yenes por una visita! – Exclamo con incredulidad al terminar de leer el enunciado – Esto es una broma ¿Cierto?…
- En realidad no lo creo – respondió la vieja fumando su pipa, con los ojos cerrados – Además son no reembolsables y piensa mandar mas facturas si se exceden en los daños…
-… - Shampoo no podía decir nada de la impresión.
- No quiero más facturas – ordeno Cologne saliendo de la habitación, pero antes de hacerlo del todo se volvió hacia su nieta subida sobre su bastón – Mouse a avanzado mucho este último mes… – comento con aplomo, pendiente de la reacción de la chica.
- Nunca lo lograra… no sé porque lo siguen intentando – escupió molesta – Es un cobarde.
- Yo no llamaría cobarde… al amor – dijo la vieja momia en un suspiro, que no fue escuchado por su nieta, al decirlo para ella misma cuando ya había salido de la habitación rumbo a la cocina del restaurante.
*****Cambio de Escena*****
- ¿No estarás hablando en serio?
- Muy en serio Kuno-chan – aseguro la Tendo a su compañero, cuando ya estaban saliendo del instituto.
- Pero Nabiki ¿Cómo pretendes que pague por reparar los daños de la ropa de esa sabandija?, que no debería tener siquiera la gracia de estar en presencia de las mujeres más bellas del mundo
- Lo siento, Kuno-chan – le contesto ella casi ignorándolo, pues iba más pendiente de su celular – "La haces, la pagas" dice un viejo refrán…
- ¡Y has mandado a Sasuke a dejarme este vil mensaje! – Exclamo él con irritación mientras todo su cuerpo temblaba, al estrujar en su mano un sobre blanco, gesticulando con todo su cuerpo su disgusto – ¿Cómo has podido? Este tipejo no merece tal honor, y deberías usar a Sasuke para cosas más importante, no como esta insignificancia….
- … - Nabiki detuvo su caminar, y dejando en paz a su celular observo con una ceja alzada al chico que estaba a su lado – ¿Insignificancia dices? ¿Así que mis necesidades te parecen insignificantes? – El chico la miro con terror e incredulidad – ¡Creí que habías puesta a mi disposición, para lo que yo quisiera a Sasuke-chan! – Y entrecerrando sus ojos con mucha determinación agrego – Siendo así y ya que te molesta tanto… Daré por terminado nuestro trato y nunca más usare los servicios del ninja de tu familia, que tengas un buen día Kuno Tatewaki – termino ella diciendo su nombre con extremada frialdad alejándose del joven, a quien había dejado petrificado.
- ¡Tendo Nabiki! – grito desesperado alcanzándola y poniéndose delante de ella para detener su andar – En ningún momento eh dicho que me molestara y mucho menos que quiera romper nuestro acuerdo, Sasuke es todo tuyo para lo que desees Tendo Nabiki… -Nabiki se cruzo de brazos y ladeo el rostro, lanzándole una mirada calculadora como las que a ella la caracterizaban.
- He tomado una decisión y no harás que cambie de opinión – Sentencio ella sin darle tregua.
- ¡Oh! Perdona a este ser despreciable, que no merece tu misericordia… - empezó el con su cantaleta arrodillándose frente a la mediana de las Tendo – Soy la peor escoria del mundo por haber permitido que mal interpretaras mis palabras – continuaba extendiendo sus brazos hacia ella – Dulce Tendo Nabiki perdona a este tonto mortal, que no sabe comportarse ante la presencia de tan sublime diosa…
- Tendrás que recompensarme Kuno Tatewaki, ¿No pretenderás que te perdone con tanta facilidad? ¿O sí? – le respondió ella inalterable por los disparates del rayo azul.
- Pondré el mundo a tus pies con tal de conseguir tu perdón… - dijo el levantándose del suelo - ¿Qué deseas?
- Para empezar quiero cenar fuera… - dijo ella, con su típica sonrisa picara – Y en un restaurante lujoso…
- Por supuesto, nada menos que lo mejor, para tan majestuosa joya, ahora mismo arreglare todo para esta noche – dijo él y salió corriendo del Furinkan.
- Tienes que decirme que es lo que has hecho para tenerlo comiendo de tus manos de esa forma – Dijo Kaoru que estaba justo detrás de ella y se inclinaba mirando la carrera del rayo azul.
- Algún día te lo diré – le contesto con una sonrisa picarona – Por ahora solo déjame decirte, que para controlar a un hombre solo debes encontrar su debilidad, su punto débil, luego de eso, lo demás es pan comido – rio con suspicacia.
- Eres incorregible – le celebro su amiga.
- Tendo-sempai – oyeron ambas chicas que llamaban desde la entrada del instituto, donde las amigas de Akane la llamaban, acompañadas por una chica de cabellos largos negros recogidos en una trenza a la que nunca había visto.
- Nabiki-sempai, ¡qué bueno que la hemos alcanzado! – dijo Yuka recuperando el aliento.
- Que sucede chicas – Pregunto Kaoru - ¿Por qué tanto ajetreo?
- Queríamos saber si ha sabido algo de Akane – contesto Sayuri.
- Estamos preocupadas, porque hoy teníamos un trabajo en ingles y Akane no es de las que falta cuando hay entregas – agrego Yuka.
- Creemos que podría haberles pasado algo a ella y a Saotome-kun – dijo Saori.
- En realidad, eh estado a punto de llamarla al celular – dijo ella con jovialidad – Pero me eh distraído con una tontería…
- ¿Akane tiene celular? – Preguntaron extrañadas Yuka y Sayuri al mismo tiempo.
- Nuestro padre se lo acaba de dar, solo para emergencia – dijo Nabiki y mostrándoles una sonrisa añadió – Por un módico precio puedo darles el número.
- jejeje – rieron nerviosas las chicas y una gotita de incredulidad se formo en sus cabezas.
- No se preocupe Tendo-sempai esperaremos a que usted hable con ella – le aseguro Saori.
- Chica lista – felicito la Tendo al tiempo que marcaba el número y ponía el aparato en su oreja. – Lamento mucho interrumpir, tu muy seguramente entretenida tarde de pasión con mi cuñadito – dijo con sorna al momento en que contestaban del otro lado del teléfono – Vamos Akane, no me vas a decir que no has estado disfrutando de ese semental que tienes por prometido – agrego con picardía, logrando que las chicas a su lado se rieran con ella – Yo lo haría, solo de imaginarme todas las cosas que podría hacer con él mmm… - las amigas de Akane empezaron a compadecerse de su amiga – ¿Nerviosa? – Cuestiono extrañada – Sino te conociera bien, diría que justamente has estado haciendo lo que eh dicho – soltó elevando una ceja – ¿Intentas cambiarme el tema?... sospechoso. – Nabiki acepto lo que decía Akane del otro lado de la llamada, pero no muy convencida – ¿Y donde están? ¿Por qué no han venido al instituto? – Escucho la respuesta de su hermana, pero ella sabía que le estaba ocultando algo – La verdad, es que algunas compañeras tuyas se han acercado, algo sobre un trabajo para entregar… – le informo viendo a las mencionadas – Si, ¿Tu eres Saori-chan? – Dijo Nabiki extendiéndole el teléfono a la joven de trenza – Imouto quiere hablar contigo…
*****Cambio de Escena*****
En el lago en medio del bosque las sombra de los arboles se había extendido y el sonido de la naturaleza que los rodeaba también se había intensificado, el trinar de las ramas sobre ellos, el canto de los pájaros haciendo sus nidos, los animalitos corriendo por el lugar... pero lo más probable, es que esa sensación, de oír con más intensidad los sonidos a su alrededor se debía principalmente a que no estaban sosteniendo una conversación y las risas del juego habían cesado.
- Ranma – jadeo Akane, el chico se estaba divirtiendo saboreando la piel de su prometida desde su mandíbula hasta la mitad del cuello y volviendo a subir ahora dirigiéndose atrás de la oreja, ya habían perdido la cuenta de cuantos besos se habían dado, sin mencionar el tiempo que había transcurrido y él estaba empezando a descubrir que no solo los labios de ella eran adictivos. Seguían en la misma posición con la diferencia de que ahora Ranma se encontraba sostenido por sus rodillas y sus antebrazos, para no continuar aplastando a la chica con su peso y poder tener mayor libertad de movimiento, solo que empezaba a sentir calambres en las rodillas ya que no llevaban unos cuantos minutos en esa posición.
- Hime – musito fascinado – Sabes a miel, pero hueles a flores…
- jejeje – soltó ella una leve risa – Es el jabón de baño que uso, y la loción que me regalo Oba-san Nodoka en Navidad…
- Debo felicitar a mi madre entonces – afirmo, recordándose mentalmente que debía hacerlo.
- Si – dijo ella, completamente ida en los besos que le estaba dando. – Ranma, bésame – murmuro Akane jalándolo levemente de los cabellos e ignorando el cosquilleo que sentía en sus labios, lo cuales estaban hinchados y le ardían al más leve contacto, pero no podía evitarlo, quería que la siguiera besando.
- Lo estoy haciendo – contesto él, tratando de controlar sus propios deseos.
- Quiero que me beses en los labios – soltó ella con los ojos cerrados en un intento de percibir todo con mayor claridad, no podía estar ya mas roja de lo que estaba, además que la pena y la timidez se habían perdido en el tercero o en el sexto beso, aun no estaba muy segura de en cual había sido. – Lo haces cada vez mejor, cualquiera diría que has estado practicando – dijo ella con una sonrisa.
- Lo he estado haciendo – contesto sorprendiéndola y paralizándola al mismo tiempo / "¡¿Qué? ¿Con quién se supone que se ha puesto a práctica? Y yo dejando que me bese, ¡Que tonta eh sido!" / pensó ella irritaba y muy molesta, estaba a punto de apartarlo de su lado cuando él se acerco a su oído – Hoy… desde el almuerzo… no he dejado de practicar y practicar… – el tono en que lo dijo le que dejo muy en claro que solo había querido asustarla. La chica se relajo de nuevo.
- Baka – reclamo ella dándole un leve golpe en el hombro.
- ¿Qué? – Pregunto con los ojos rebosantes de diversión – ¡Pero si es la verdad! – se quejo el – ¿Por qué me pegas? – dijo alzando una ceja sin poder quitar la sonrisa de su rostro.
- Sabes muy bien lo que has hecho Saotome Ranma… – aseguro con los ojos entrecerrados fijos en él.
- No tengo ni idea de lo que estás hablando Tendo Akane – contesto regalándole una sonrisa, que dejaría noqueado a todo el cuerpo femenino del instituto al tiempo en que se inclinaba nuevamente para atrapar sus labios, pero la chica desvió la cara, para evitar el contacto.
- ¿Sabes qué? He decidido que ya no quiero ese beso – sentencio ella mientras trataba de levantarse y alejarlo de su prometido.
- Oh, vamos Akane, no te enojes… era solo una broma – trato de convencerla, volviendo a poner el peso de su cuerpo sobre ella para evitar que se moviera, no podía quitar la sonrisa de su rostro ya que sabía que la chica solo estaba queriéndo regresarle la inocentada.
- Te mereces un buen castigo – amenazo ella, removiéndose bajo su cuerpo, frotando sin darse cuenta sus pechos contra el torso del chico que la aprisionaba, quien lo noto al primer movimiento y se tenso al poder sentir más de lo que debería – No mas besos para ti – continuo diciendo Akane mientras seguía intentando quitárselo de encima, presionándose contra él para empujarlo, usando su cuerpo como arma, tratando de utilizar sus piernas para apartarlo, ya que el chico tenia prisioneras sus manos entre las suyas.
- Akane… detente – apenas y pudo pronunciar el chico, todo su cuerpo estaba reaccionando a los imprudentes movimientos de su prometida.
- ¡Claro que no!, no me ha parecido para nada graciosa tu bromita – dijo ella, retorciéndose más contra él, completamente ajena de lo que pasaba con el chico, ella quería hacerlo sufrir un poquito / "Vas a tener que contentarme… jijiji" / maquinaba.
- Kami… ¡Akane! – jadeo él, presionándose contra la chica, para poder evitar que se siguiera moviéndose de la forma en la que ella lo estaba torturando sin ser consciente – ¡Kuso! – gruño él, al instante la chica dejo de moverse, estaba sintiendo algo en lo que antes no había reparado, Ranma tenía su rostro escondido en el hueco que hacían su cuello y su hombro, podía sentir muy bien la respiración dificultosa del chico, el aliento que rosaba su hombro, el pelo que le hacía cosquillas entre el cuello y la mandíbula, pero sobre todas las cosas podía apreciar claramente como ALGO, que definitivamente no estaba ahí antes, le presionaba la ingle, justo entre sus piernas, en medio de el forcejeo, sin darse cuentas las había abierto y el chico estaba completamente en medio de ellas y aun con el uniforme de por medio podía sentir perfectamente, que su resistencia había despertado algo en el cuerpo de su prometido.
/ "Oh Kami-sama" / pensó ella asustada al darse cuenta que la falda se le había levemente subido también, no mostraba nada, y Ranma no la estaba tocando de forma indebida tampoco, pero podía sentir claramente que una parte del cuerpo del artista marcial se había entusiasmado.
/ "¿Qué rayos se supone que debo hacer ahora?…" / Ranma estaba frustrado, no podía creer su mala suerte / "Justo cuando las cosas iban tan bien… pero es que no pude evitarlo, sus besos, su cuerpo, ¡Kami-sama! ¡Hace tanto tiempo que deseaba poder besarla!" /. Se quedo quieto, aun sosteniéndole las manos y escondiendo su rostro / "Que esto no lo arruine todo, estábamos tan bien… Kami-sama ¡por favor!" / suplicaba.
- ¿Ranma? – Titubeo ella – ¿Eso es…? – Intento decir.
- Si – La cortó él, suficiente tenia con lo embarazoso de la situación como para que además tuvieran que añadirle que ella se pusiera a hablar del tema.
- Oh – dijo ella sin saber que mas decir.
- Te dije que no te movieras así… - agrego él calmando su respiración, tratando de tranquilizarse pero, ¿Cómo se desasía de ESO?
- Lo siento – trato de disculparse Akane, completamente avergonzaba – No lo sabía.
- Yo tampoco – admito él – Es la primera vez que me pasa.
- ¡¿Qué? – Exclamo ella sin creérselo, olvidándose de la situación embarazosa en la que estaban – ¿Y qué paso cuando Shampoo se metió contigo en la bañera? – Pregunto enojándose, reacia a creer que una chica desnuda, ¡con él en la tina!, no produjera el mismo efecto que unos simples roces, completamente vestidos, había causado – No me vayas a decir que no paso nada, ¡Porque no te creo Ranma!
El levanta su rostro de su escondite y presiono mas su agarre sobre sus manos, para detener los nuevos intentos, en esta ocasión verdaderos, de alejarse de él, dejándola verlo tanto o más rojo que un tomate, más de lo que estaba antes, / "Se valiente Saotome Ranma, tienes que empezar a arreglar las cosas con ella y esta es un buen momento para empezar" / y con una seria expresión le dijo sin ningún titubeo.
- Primero, estaba aterrado porque un gato se había metido al baño – dijo sorprendiendo a la chica, por admitir que estaba asustado, y por no tartamudear al pronunciar al minino – Y Después estaba más preocupado de que llegaras y pensaras mal de mi / "Que fue justo lo que paso" / – aclaro él, harto ya de que hubiera tantos malos entendidos entre ellos – No le puse un solo dedo encima – aseguro con convicción y viéndola a los ojos – Y lo que sentí cuando se me acerco, era completamente opuesto a lo que sentí aquí contigo… – Termino logrando que ella dejara de intentar soltarse.
- Entonces… ¿Tu no…? – pregunto ruborizada.
- Nunca… - Reafirmo el chico – Es la primera vez que me pasa. – No es como que me interesara algo más que entrenar todo este tiempo, a cuando viajaba con el viejo me refiero, y estando aquí en Nerima, me he tenido que preocupar por otras cosas… / "No soy el típico adolescente, por más de una razón" /
Esto logro que ella volviera a sonrojarse a más no poder y poco a poco sin importarle nada mas llevo sus manos a las mejillas de Ranma, quien se las libero al ver que había desistido de escaparse, una sonrisa ilumino el rostro de la joven / "Le Creo, Oh, Kami ¡le creo!" / pensaba eufórica. Sus labios estaban a escasos milímetros uno del otro, a punto de iniciar una nueva sesión de besos, aun con el nuevo integrante de la reunión todavía presente, pero justo en el último segundo, un ruido proveniente del maletín de la chica los saco de su burbuja.
- Kuso – gruño nuestro joven y frustrado amigo por la interrupción, separandose de ella para dejar que se levantara para ir a buscar el dichoso aparato y contestarle seguramente a algún miembro de su familia, eran los únicos que tenían el número.
- Moshi-Moshi – escucho, aun sentado en el pasto con una pierna extendida y la otra flexionada para poder colocar uno de sus brazos sobre la rodilla y apoyarse, observo contrariado a su muy despierto amigo / "¿Y ahora? ¿Cómo me deshago de ti?" / Trataba de cranear la forma de deshacerse de su molestia, que le palpitaba e incomodaba tenerla apretada adentro del pantalón, algo completamente nuevo para él. – ¡Nabiki! – Grito escandalizada Akane sacándolo de sus pensamiento – ¡Por supuesto que no! – Al notar el tono desesperado de su voz se levanto de su posición y se acerco a ella – De… deja de decir tonterías Nabiki – dijo con nerviosismo viendo de reojo al Semental en cuestión – ¿Para qué me has llamado? – Cerrando los ojos trato de cambiar el tema – Solo intento saber la razón de tu llamada, no tiene nada de sospechoso que quiera que dejes de decir tonterías – se defendió lo mejor que pudo – ¿Cómo te has enterado? Olvídalo, tu siempre te enteras de todo, si, hemos tenido un pequeño problema ¿Por eso me has llamado? – contesto sonrojado pues sabía que estaba mintiendo / "Que bueno que no está aquí, sino se daría cuenta de la mentira" / pensaba la Tendo tratando de concentrarse y no delatarse – ¡Es cierto! – Dijo ella abriendo los ojos – ¿Podrías poner al teléfono a Saori-chan?
- ¿Qué sucede? – intento saber algo su acompañante.
- Hoy teníamos el trabajo de ingles ¿Recuerdas? Además había quedado con Saori-chan – le contesto ella, pero volvió su atención al teléfono ya que la llamaban – Lo siento Saori-chan, si mañana hablaremos con el profesor…
- La conversación en ingles – recordó Ranma dándose un golpe en la frente con la palma de su mano / "No es que me importen mucho las clases, pero probablemente a Tanaka si" / se paro justo al lado de la chica.
- Aun quiero que lo hagamos – escucho que decía Akane quien aun hablaba por teléfono. – Si, nos veremos en el parque en 20 minutos. – se despidió brevemente y luego colgó el teléfono.
- ¿Que vamos a ir a hacer al parque en 20 minutos? – pregunto el chico de la trenza quitándole el celular.
- YO, me voy a reunir con Saori-chan – corrigió ella, tratando de recuperar el aparato.
- Akane – suspiro con cansancio él, elevando su brazo para dificultar la tarea de la chica.
- Tienes que relajarte Ranma, ya hemos hablado de eso – argumento ella dándose por vencida y cruzando sus brazos frente a él – No me va a pasar absolutamente nada.
- Por supuesto que no / "Porque yo estaré ahí para evitarlo" /
- Además – agrego ella pasando su mirada por su cuerpo – No creo que puedas ir caminando por ahí, así como así – siguió volteando la cara sonrojada al recordar la razón del problema que tenían entre manos.
- ¿Qué? – al principio no entendió lo que ella decía, pero al volver a ver su cuerpo recordó lo que minutos antes había pasado / "Oh genial" / – No me parece justo, que sea yo el que sufra por esto – aseguro – Después de todo esto es tu culpa Akane…
- ¡¿Mi culpa? – reclamo ella abriendo mucho los ojos de la sorpresa y estirando los brazos con los puños cerrados, al lado de su cuerpo en pura señal de enojo – Me puedes explicar ¿Por qué se supone que es mi culpa? – el aura de la chica empezaba a elevarse.
- Bueno jejeje – dijo nervioso / "Yo y mi bocota, ya metí la pata" / – Tan… Tanto así, como SOLO tu culpa, pues… pues no – expreso tratando de arreglar las cosas.
- Es igual, eres un idiota Ranma / "¿Cómo puede pensar…? Soy una tonta" / – gruño ella, dándose la media vuelta y recogiendo sus cosas – Quédate con el celular me da lo mismo… ¡Baka! – grito ella empezando a correr.
- No, ¡Akane!... – la llamo él, corriendo para alcanzarla y lográndolo al instante; la tomo del antebrazo para detenerla – ¡Espera! – le dijo al tiempo que le daba vuelta, sujetándola por ambos hombros, descubriendo que estaba llorando, lo que fue casi igual que un balde de aga fria, era su culpa, otra vez.
- ¡Suéltame! – Grito ella, tratando de liberarse de su agarre – Suéltame – volvió a decir ahora con el llanto impidiéndole gritar – No quiero verte, suéltame – musito con la voz entrecortada / "Nunca debí dejar que me besara… ¿Cómo se atreve a decir que es solo mi culpa?... es culpa de él por ser un hentai, soy una tonta… ¿Por qué creí que las cosas cambiarían?" /
- No llores – murmuro Ranma, abrazándola fuerte con sus brazos – No por mi culpa, no por una tontería…
- Crees que es una tontería – lo interrumpió con rabia, logrando soltarse de su abrazo – Para mí, no lo es… - le grito ella en la cara, y le lanzo una bófeta directo al rostro, que recibió de lleno en la mejilla derecha, dejándolos sorprendidos a ambos. – Ranma yo… – dijo ella incrédula llevándose la mano con que lo había golpeado a los labios, sosteniéndosela por la muñeca con la otra – Lo… lo siento…
Cuando dijo esto mas lagrimas salieron de sus ojos castaños e intentando nuevamente escapar, trato de correr para alejarse del lugar, pero fue detenida otra vez por la mano de su prometido, quien la sostuvo con fuerza de la muñeca / "Kami, ahora si está enojado, no lo puedo culpar, le he pegado en la cara… Ranma es más fuerte que yo, mucho más fuerte, ¿qué voy a hacer si decide devolverme el golpe?, se que no lo haría pero, esta vez si me eh pasado" / pensó ella preocupada, recordando viejos temores, con la respiración agitada al ver el rostro del chico a quien el cabello le cubría los ojos y no le dejaba ver su expresión, lo que le daba un toque amenazador al muchacho.
- Akane… – dijo el dejando escapar un suspiro, clara señal de que se estaba conteniendo a sí mismo y cuando lo vio mover su otra mano hacia ella, no pudo hacer otra cosa que cerrar sus ojos esperando el golpe, que se tenía, según ella, bien merecido… Pero en lugar de eso Ranma la jalo hacia él, volviendo a abrazarla con fuerza – Tengo que admitir que me he ganado ese golpe – decreto el masajeando la espalda de la chica con cariño – Son ese tipo de comentarios estúpidos los que más problemas nos traen – le dijo al oído, acto que hizo que ella derramara mas lagrimas contra su pecho y envolviera al chico devolviéndole el abrazo – Pero no voy a dejar que hayan mas malos entendidos entre nosotros Akane…
Estuvieron así un rato más, consolándose mutuamente, aunque ninguno de los dos lo había mencionado, ambos sabían que esa situación tan tensa entre ellos, era producto de las horas que habían pasado besándose, no era que se arrepentían de ello, pero estaban tensos, al no saber en palabras claras lo que el otro estaba pensando.
- Lo siento – murmuro Akane luego de un momento – No debí de haberte pegado…
- Bueno, yo llevo casi dos años, haciendo meritos para ganarme ese golpe… – dijo el restándole importancia.
- De verdad, ¿No estás enojado? – pregunto ella con temblor en la voz, aun sin alejarse de su pecho. El tono extrañó a Ranma y alejándose de ella, levanto con una mano su barbilla para que lo mirara.
- No estoy enoja… – empezó a decir, pero el miedo que leyó en los ojos de Akane lo detuvo – ¿Qué sucede? / "¿Que es lo que le pasa?... ¿Acaso ella me tienen miedo? ¿Oh es porque nos hemos besado?" / – ella aparto su mirada pero finalmente contesto.
- Yo creí… que tú estabas muy enojado, que esta vez realmente… que tratabas de controlarte para no… – pero él no la dejo continuar, callándola con un nuevo abrazo al entender lo que quería decirle.
- ¡Nunca! – Aseguro con vehemencia – Por muy enojado que este contigo Akane, escúchame bien… ¡Nunca te pondría un dedo encima para lastimarte!...
- Lo sé… Pero, esta vez lo tenía merecido – murmuro ella.
- Akane – dijo viéndola a los ojos – Me tienes miedo ¿verdad? – Afirmo él sorprendiéndola su tono desganado al decirlo – Es una de las razones por las que no te gusta que te toque – Razono el pensando en todas las veces que ella lo alejaba cuando el trataba de sacarla en brazos de algún lugar. – Por lo que me golpeas cada vez que crees que estoy haciendo algo pervertido / "Bueno, hasta hoy" /
- Al principio… si / "¿Por qué no decirlo? El también debe saberlo, al fin y al cabo es una de las causas de nuestras peleas…" /– admitió ella aferrándose más al joven – Cuando recién llegaste, me venciste sin ningún problema a la primera, y los chicos del Furinkan querían hacerlo para salir conmigo pero… ¿Que pasaba si alguno lo lograba?, no podría defenderme de él / "¿Y si se propasaba? ¿Cómo lo detendría?" / Y cuando tú me ganaste, tenía miedo de que te aprovecharas de eso… – Ranma intento decirle algo, pero ella lo detuvo – No te conocía, no podía saber que tu no lo harías, creo que es algo que no puedo evitar hacer sin embargo – siguió ella levantando la mirada – A pesar de que te acuso de ser un Hentai, muy en el fondo se que no lo eres… Pero hace un momento te mirabas tan enojado…
- No me tengas miedo – suplico – Tu no, no me tengas miedo – volvió a decir afligido. – Me cortaría un brazo antes de golpearte u obligarte a hacer algo que no quieras…
- Lo sé, es solo que hoy no te hubiera culpado – dijo acariciándole la mejilla lesionada.
- Pero yo sí, y nunca me lo perdonaría… – contesto el chico Saotome con una sonrisa afectada. – No paso por mi mente devolverte el golpe, que quede claro / "Voy a asegurarme de que puedas defenderte, incluso de mi" /
- Pero cuando estemos entrenando, lo harás – aseguro ella con una sonrisa separándose de él.
- Eso es una cosa totalmente diferente y para eso aún falta mucho tiempo.
- Bien, Saori-chan me esperara en el parque, debo apresurarme – dijo observando mientras Ranma regresaba por sus cosas que había dejado a unos cuantos metros tras ellos, junto al árbol.
- No podemos hacer que nos espere por mucho tiempo…
- No te vas a dar por vencido ¿Cierto? – se resigno la chica.
- Esta vez no – dijo con la sonrisa más grande que le había visto.
- ¿Estamos bien? – pregunto ella al tenerlo a su lado. Como respuesta él se inclino y deposito un leve beso en sus labios, solo un roce, pero se sintió tan bien que logro que ambos se estremecieran.
- Estamos bien… – le contesto sonriendo y con el pulgar acaricio sus labios hinchados.
- Me duelen ¿Sabes? – Dijo ella, llevando sus propios dedos y su mirada a los labios del chico y devolviendo la caricia consulto – ¿A ti no?
- Como si hubiera tenido una pelea – confirmo besando los dedos de la muchacha y viéndola a los ojos agrego susurrando – Pero valió la pena.
- Si, lo valió.
Sus corazones rebosaban de felicidad, no era una declaración de amor, pero por el momento les bastaba, realmente había valido la pena faltar a clases, incluso la pequeña pelea que tuvieron tuvo sus buenos frutos, ambos compartieron verdades que no se les era nada fácil admitir y mucho menos ante el otro, estaban avanzando en su relación y esos cambios les gustaban y mucho, juntos estaban descubriendo nuevas cosas, adentrandose a nuevos terrenos. Este estaba resultando ser el mejor día que habían tenido, no solo estaban juntos sin discutir, disfrutando del momento, sino que además compartieron la mejor experiencia que en sus vidas han tenido, hasta el momento, hoy eran una pareja real.
*****Cambio de Escena*****
/ "Hay que ver en los problemas en los que me meto ¡Yo solito!... Bueno por lo menos ella se ve contenta" / Ranma observaba a su prometida quien junto con Saori ingresaba a la cocina de la casa de la chica Saíto.
- Nosotros podríamos entrenar por mientras – le propuso Tanaka, guiándolo al exterior de la casa – No tenemos un Dojo aquí pero, nuestro patio es extenso…
- Es una buena idea… solo que antes ¿podrías verificar si en la casa hay laxantes? – la cara de terror de Ranma confundió al chico.
- ¿Laxantes? ¿Para qué quieres laxantes?
- Bueno, jejeje, Akane y la cocina tiene una guerra jurada…
- Creo que estas exagerando un poco…
- Se lo que te digo
- Saori-chan es muy buena cocinera, podría sorprenderte… – le dijo Azuma, pero justo en ese momento se escucho un gran estruendo en la cocina y el grito de guerra que la pequeña de las Tendo siempre empleaba a la hora de cocinar.
- Después de esto tendrán que remodelar la cocina… - aseguro Ranma, ambos chicos voltearon a ver hacia el lugar de donde el ruido provenía, uno sorprendido e incrédulo y el otro aterrado y resignada a su suerte.
*****Cambio de Escena*****
- ¡Termine! – afirmo sin aliento Akane, a su alrededor se podían ver los daños ocasionados por la preparación de unos simples "onigiris", que siendo sinceros no tenían forma de serlo ni pies, ni cabeza.
- mmm… – La expresión en el rostro de Saori no se podía determinar.
Saori se encontraba de pie al lado de la mesa de la cocina y observaba con ojo crítico el plato con tres "onigiris" que se le presentaba, se llevo una de sus manos a la barbilla y se acerco más al mismo, para analizarlo bien. Akane estaba hecha un manojo de nervios, se había esforzado mucho y si bien sabia que en este ámbito sus esfuerzos generalmente no daban buenos resultados, esperaba que en esta ocasionan no fueran tan malos.
- Le eh agregado algunas cosas a la receta, para darle mejor sabor – dijo con una sonrisa tímida.
- Si, me fije… - contesto Saori y con una gotita en la cabeza se dirigió a la mesada donde estaban los ingredientes que Akane había utilizado, tomo una botella de plástico amarilla – Pero puedo asegurarte que la mostaza no es uno de ellos… además has confundido el azúcar con la sal en el último momento, por lo que deben estar bien salados, y al agregarle al salmón salsa soya, solo hace que el resultado sea más amargo al paladar… – Concluyo con su diagnostico – Por eso sé, antes de probarlo, más o menos que es lo que me puedo esperar… – El rostro desilusionado de Akane la conmovió – Ven, pruébalos conmigo y entenderás lo que digo
Ambas jóvenes se pusieron frente al plato y tomaron cada una, uno de los onigiris llevándoselos a la boca, tratando de darle un pequeño mordisco, por pura precaución, al momento tosieron, tratando de quitarse el sabor desagradable de la lengua, Akane se dirigió al lava traste y lleno un vaso de agua, tomándoselo de un solo. Saori con un poco mas de aplomo hizo lo mismo.
- Soy un desastre…
- No, todos comenzamos cometiendo errores… y mencionaste que una vez hiciste un Kare Raisu que te quedo muy bien.
- Y nadie quiso probarlo, por miedo a que supiera igual que todo lo demás que cocino – dijo apenada la joven. – Además que no lo he podido volver a hacer.
- Por eso quise que cocinaras primero tu sola, algo sencillo, para saber cuáles son los errores que cometes.
- ¿Crees que aun tengo esperanza de hacerlo bien? – pregunto Akane ilusionada.
- Claro, nunca es tarde para aprender. – contesto Saori con un sonrisa consoladora.
- Gracias Saori-chan – chillo Akane dándole una abrazo de oso, que le saco otra sonrisa a la chica de Aomori.
- Arreglemos todo esto para empezar de nuevo…
Las dos chicas se pusieron a la tarea de ordenar la cocina, la cara de felicidad en el rostro de Akane no se la quitaba nada / "Si logro aprender a cocinar algo, hoy será el mejor día de mi vida… Me va a costar mucho conciliar el sueño, porque si estoy dormida, no quiero que nada me despierte" / luego de un rato, el lugar ya estaba listo para empezar de nuevo.
- Lo primero que tienes que saber Akane-chan – comenzó la clase Saori – Es que cocinar, no es igual que practicar artes marciales, pero en esencia son lo mismo.
- No entiendo, ¿Qué quieres decir?
- Bueno, hace un momento, parecía que estabas librando la batalla más importante de tu vida – el rostro de Akane se puso rojo de vergüenza.
- Es que para mí es un enemigo muy difícil de vencer – murmuro la de cabellos cortos.
- Y ese es tu primer error – aseguro la otra – Creer que la cocina es tu enemigo. Para cocinar necesitas los mismos requisitos que para aprender artes marciales… perseverancia, tenacidad, constancia, el deseo de aprender, pero sobre todo mucha paciencia, y tú debes recordar que la cocina es tu mejor aliado para conquistar el corazón de un hombre, no debes ponerte en su contra.
- Puede que tengas razón y que de paciencia me falte un poco – admitió con la cabeza inclinada, logrando sacarle una risa de entendimiento a su amiga.
- Yo diría que poco es decir nada… lo que yo hago, para aprender una nueva receta, es primero leer detenidamente cuales son los ingredientes que necesito y el procedimiento que voy a hacer completamente.
- Pero, ¿No sería mejor, hacerlo con la marcha?
- No, porque hay algunas cosa en casi todas las recetas, que se deben hacer simultáneamente, ¿Entiendes?
- Creo que si…
- Bien, veamos, lee primero todo lo que necesitas…
- A ver – empezó Akane con la receta en mano – Los ingredientes son: 2 vasos de arroz de grano redondo, 2 vasos de agua, 1 cucharadita de sal, 1 cucharadita de azúcar, 2 cucharadas de vinagre de arroz, 2 láminas de alga Nori…
- Si pero eso es solo para el arroz, para el relleno necesitas en este caso el salmón ahumado y la mayonesa, además que también debes ver que utensilios tienes que tener a mano.
- mmm… un colador y agua para lavar el arroz – dijo ella leyendo el procedimiento.
- ¿Qué más?
- Una olla con tapadera para hervir el arroz, otra olla para hacer el sirope, un trapo húmedo, un bol, una tabla de picar, un cuchillo, un plato seco… ah y una fridera para ahumar el salmón.
- Entonces, ahora trae todo lo que necesitas y ponlo junto… - Akane así lo hizo. – Lee un vez más el procedimiento… y cuando este segura de lo que tienes que hacer, inténtalo de nuevo.
- ¡Lista! – clamo reacomodándose nuevamente las mangas de la camisa para que no se ensuciaran, coloco el arroz en el colador, lo lleno de agua y con más fuerza de la debida se puso a lavarlo.
- Espera Akane-chan – la detuvo Saori – Si empleas demasiada fuerza al lavar el arroz, será más masoso de lo que debería y los onigiri no sabrían bien… debes hacerlo así, despacio, sin prisas – con ella explicándole la cosas y enseñándole como debía de hacerlo, se le hizo más fácil a Akane entender, en qué momento ella se desesperaba más de lo debido y luego de repetir el lavado unas 5 veces, cuando el agua ya estaba lo suficientemente clara, se dispusieron al ponerlo a cocer. – Mientras el arroz hierve, debes preparar lo demás, el salmón y el sirope.
- ¿Al mismo tiempo?
- Si, coloca el salmón en la fridera con un vaso de agua, tápalo y deja que se cocina por unos 5 minutos.
- Y en otra olla debo poner el azúcar, la sal y el vinagre de arroz – contesto Akane, concentrada siguiendo las instrucciones de Saori, quien solo observaba lo que hacía a un lado de ella.
- Así es Akane-chan debes recordar que es lo que dice la receta, incluo puedes revisarla de nuevo si tienes dudas y no desatender lo demás que tienes al fuego… - le susurro.
- ¡Es cierto! El arroz… - grito Akane preocupada, apresurándose para bajar la olla del fuego, pues de la tapadera de la misma empezaba a salir vapor de agua, ya estaba hirviendo.
- Tranquila – la detuvo Saori, sosteniéndole la mano – Si te aceleras, puedes lastimarte, la olla está caliente, podrías quemarte y como reflejo dejarla caer… primero apaga la hornilla y con un trapo debes destapar la olla y dejar salir el vapor – explicaba ella haciendo lo que decía – Debes tener mucha paciencia y no actuar impulsivamente.
- Como en un combate – relaciono la Tendo – Si pierdo la calma y ataco sin pensar, puede ser más contraproducente que nada…
- Exactamente – confirmo la chica. – Ahora sigamos con lo demás…
- Mientras el arroz reposa – dijo Akane tapando nuevamente la olla que ya había quitado del fuego – Creo que estoy empezando a entender esto… - agrego con una sonrisa.
- Debes lograr que todo el sirope se mezcle con el arroz – le recordaba Saori mientras Akane revolvía los ingredientes en un bol de vidrio – Y recuerda no hacerlo con mucha fuerza ya que puedes aplastar el arroz y no es lo que quieres…
- Listo… creo que lo hice bien – se felicito ella.
- Y así es, ahora hay que hacer el onigiri… - continuo la de trenza trayendo a la mesa el plato donde anteriormente habían picado y preparado el salmón. – Debes cubrir las palmas de tus manos con sal… pero no tanta sal Akane-chan – le reprendió ella, al ver la cantidad de sal que se estaba poniendo – Lava y seca tus manos de nuevo, sino el onigiri estará muy salado y será difícil disfrutarlo.
- Hay muchas cosas que parecen sencillas pero en las cuales siempre cometo errores…
- Y son lo que altera el sabor, como la salsa soya – recordó con horror Saori que tuvo que quitarle el bote a la chica pues pretendía agregárselo al arroz cuando estaba hirviendo – Es muy rica, no te lo niego, y le da buen sabor a las comidas, pero tienes que saber a qué comidas… – agrego sonriéndole – El arroz no es una de ellas, por lo menos no, cuando lo estas cociendo, cosa muy diferente una vez ya preparado, y recuerda que la salsa soya le da mejor sabor a las carnes al cocinar.
- Lo tendré presente Saori-chan.
- Eso es mucho arroz… - susurro Saori.
…
- No con tanta fuerza.
…
- La forma debe ser redonda o triangular, no cuadrada
…
- Es demasiada alga Nori…
- ¡Termine! – clamo entusiasmada, y dando saltitos, al ver las pequeñas bolitas de arroz triangulares muy bien formadas que estaban en el plato – Mo puedo creerlo, ¡Se miran comestibles!
- Y te puedo asegurar que lo están, no has cometido ningún error… – la felicito Saori poniendo sus manos sobre los hombros de su sobre excitada amiga – ¿Qué te parece si los probamos? Luego podremos llevarles algunos a los chicos, para que aguantes hasta que esté lista la cena – dijo guiñándole un ojo cómplice.
- ¡Sí! – contesto Akane afirmando con su cabeza conforme con la idea, y juntas probaron los onigiris esta vez con más confianza que la vez anterior
*****Cambio de Escena*****
Ranma esquivo con agilidad la patada de Azuma y emprendió el contraataque presionando con sus dos manos juntas la pierna del chico, que aun se encontraba elevada, logrando llevarla hasta el suelo e inmediatamente después con su codo izquierdo e impulsándose con sus propias piernas, golpeo al joven de lleno en el estomago tomándolo desprevenido, pero este no dejándose vencer tan fácilmente, doblo su torso hacia atrás poniendo sus manos en el suelo y usándolas de ancla para levantar su cuerpo y quitarse al chico de la trenza de encima, logrando darle con el pie en la barbilla, ambos se separaron.
- Es bueno, encontrar un buen rival de vez en cuando – dijo Azuma volviendo a ponerse en posición de ataque.
- lo mismo digo – concordó Ranma limpiando con el dorso de su mano su barbilla.
- ¡Azuma-kun!
Ambos chicos se enderezaron en sus lugares y observaron al par de jóvenes que desde el alfeizar de la sala los llamaban, Saori comía algo, que a simple vista la chica disfrutaba y Akane con la cabeza levemente inclinada y muy sonrojada sostenía una bandeja con unos cuantos onigiris y dos tazas de té.
- Deberían descansar un poco, les hemos traído un bocadillo para que coman algo – Luego de decir esto Saori se acerco al oído de Akane y susurrándole algo logro que se pusiera más roja todavía. La chica Tendo se sentó en sus rodillas y puso la comida frente a ella, esperando a que ellos se acercaran.
/ "Kami se mira tan hermosa toda sonrojada… ¿De verdad habrá preparado ella esos onigiri? No se miran nada mal, es mas hasta parecen normales" / cuando se acerco al lugar, Saori, quien había salido de la casa lo invito a sentarse al lado de Akane, mientras ella jalaba a Azuma para que se sentara con ella al otro lado de la chica.
- La verdad, es que ya estaba empezando a tener hambre – sonrió Azuma estirando su mano para tomar un onigiri, Akane esperaba expectante a que su prometido hiciera lo mismo.
- jejeje – rio nervioso Ranma – Yo también – acepto él, haciendo lo mismo que el otro, solo que la mano de el chico Tanaka, no temblaba cuando tomo el suyo, como lo hacia la mano de nuestro amigo / "Hice un trato, es un buen trato… ¿Qué puedo perder? Además de mi paladar, claro está… pero ella se ve muy ilusionada con esto…" / pensaba el tratando de darse ánimos mientras veía lo nerviosa que estaba la chica a su lado, que estrujaba ambas manos en su regazo con nerviosismo / "Bien, ¡haya vamos!" /
- ¡Itadakimasu! – dijeron ambos al tiempo en que le daban una mordida a su onigiri.
*******************************Fin del Capítulo 7****************************
Nota: Espero realmente que les guste, y que sigan leyendo, no prometo actualizar tan pronto como lo he hecho ahorita, pero hare el intento, por favor sigan dejándome sus review´s me gusta saber sus opiniones sobre mi historia y son los que me animan a seguir escribiendo, aunque ustedes no lo crean en serio cada vez que recibo uno me pongo a escribir, hasta en servilletas… xox
PD: Se que en la época en que se desarrolla Ranma no habían teléfonos celulares, pero para fines prácticos, en esta sí, :p digamos que les he dados mas adelantos tecnológicos jejeje
Glosario: Por esas cosas de la vida, no estoy segura pero, creo que "cranear" es un hondureñismo, por si lo es, significa "pensar mucho, mucho" :p
-sempai: Es una forma respetuosa de dirigirse a un compañero de colegio que cursa un grado superior o un compañero de trabajo que tiene más años de trabajar en la empresa u ostenta un cargo superior.
Kami: Es una forma sencilla de decir Dios, la manera formal es Kami-sama.
Nekoken: Es la técnica del Puño de Gato, aquella en la que Ranma pierde la conciencia de sí mismo, cuando el miedo a los gatos es muy intenso y cae inmerso en un transe que lo hace creer que él es un gato.
Nekohanten: Es el nombre para el restaurante que tiene en Japón la abuela Cologne. El "Neko" significa gato, como ya lo había dicho y el "Hanten" originalmente es el nombre de una vestimenta típica japonés parecido al haori. Pero cuando fue traducida al español le pusieron el "café gato" si no me equivoco, aunque en realidad de café, no tenía nada XD.
Joketsuzoku: En chino es "Nǚjiézú" traducido es algo así como "La tribu de las heroínas mujeres", que son las "Amazonas chinas", pero al español fue traducido en el anime e incluso en el manga como "La Tribu de las Amazonas" supongo que mas por estética que otra cosa.
Imouto: Es hermana menor, cuando se usa la palabra solo se refiere a la propia hemana como "mi hermana menor", pero si se le agrega el honorifico "-san" cambia la expresión y se refiere a la hermana de la otra persona es como decir "su hermana menor"
Hime: Es princesa o una dama de alta cuna. Es literalmente la hija de un Rey. También es utilizado para referirse a una mujer de gran belleza. Cuando Ranma lo usa quiere decir algo así como "Hermosa Princesa"
Oba-san: Tía. En japonés el honorifico cambia el significado de la palabra por ejemplo: Oba-chan es abuela. Oba-sama es una forma más respetuosa de decirlo pero es principalmente cuando la tía en cuestión no es cercana a ti.
Baka: Puede ser idiota o tonto, depende del tono con el que se pronuncia y el contexto de la conversación.
Kuso: Es lo mismo que en el ingles "shit/damn" (mierda/maldición) se oye menos fuerte si lo dejo en ingles que al traducirlo al español xox :p
Moshi-Moshi: Es la expresión que usan los japoneses al contestar las llamadas telefónicas.
Hentai: Literalmente pervertido, en los mangas y en los anime se usa para referirse a las personas que prefieren las cosas "XXX"
Onigiri: son bolas de arroz, es una comida tradicional japonesa, se usa como aperitivos/entradas y generalmente también como parte de los Bento (Lonchera, por decirlo de forma sencilla).
Kare Raisu: Arroz con curry, es un plato fuerte japonés, se usa principalmente a la hora de la cena, y es uno de los platos más sencillos de preparar, por lo que es el más común y uno de los primeros que se aprende a hacer.
Itadakimasu: Tradicionalmente es la expresión japonesa que se usa antes de las comidas, para dar gracias por ella a los dioses, pero también se usa como buen provecho.
