Aclaraciones: Por este medio declaro formalmente que esta historia (fanfic) es complemente salida de mi imaginación, basada en los personajes e historia original de Ranma ½ (Ranma Nibbon no iichi), propiedad exclusiva de la increíble Rumiko Takahashi, por lo cual escribo sin fines de lucro y no obtengo beneficios de ella, más que el placer de escribir y recibir sus comentarios.
- Ittekimasu - : Conversaciones
/ "Ittekimasu" /: Pensamientos
Ittekimasu: Recuerdos
Nota: SORRY! Sé que los eh hecho esperar mucho, es por eso que no los atraso mas… espero lo disfruten…
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
Por Akaichan12
Título:"Creciendo Al Fin"
Capitulo IX: "A Mil por Hora"
- No puedes negar que ha estado delicioso – Casi grito llena de jubilo Akane, dando un saltito para adelantarse e inclinarse levemente para poder ver mejor a su prometido, que la miraba embobado, la sonrisa que la chica le estaba regalando lo hacía ir al cielo y regresar / "Me encanta verte así de feliz Akane" /.
- ¿Y estás segura que lo has preparado tu? – Le contesto con una sonrisa burlona, alzando una ceja mostrándose incrédulo. – Quizás solo has estado observando a Saíto-san hacer todo el trabajo.
- No me importa lo que digas Saotome Ranma… no lograras hacerme enojar – Rebatió ella enderezándose y aun con la sonrisa bailando en sus labios continuo el camino de regreso a casa. – Tu escuchaste a Saori-chan, lo he hecho prácticamente todo - Ya había anochecido y los postes de luz ya tenían encendidas las linternas alumbrando el caminar de cada uno de los transeúntes.
- Bueno, es cierto… La cena estuvo deliciosa – Acepto él metiendo las manos en sus bolsillos.
- Ya no puedes decir que lo que yo cocino sea desecho nuclear, por lo menos no esta noche.
- No nos adelantemos, ha sido solo el primer intento – Indico acariciando su estomago. – Además tienes que admitir que se tardaron un buen tiempo en llevarnos esos onigiris… Sin mencionar lo que les tardo hacer la cena.
- Bueno si, no puedes esperar que todo me salga bien a la primera – Contesto ausente la chica.
- Es seguro que en el primer intento casi envenenas a Saíto-san
- ¡Por supuesto que no! – Se defendió ella, acalorada por la veracidad de esa afirmación / "Tanto así como veneno, no era" /.
- Y el Kare Raisu es un plato que ya habías logrado hacer antes.
- Deja de intentar explotar mi burbuja ¿Quieres? – Le reclamo Akane volteando a verlo y deteniendo su caminar en el proceso – Este ha sido un día perfecto, déjame disfrutarlo…
- ¿Así que "Día Perfecto"? – La expresión de picardía del rostro de Ranma hizo que la chica se sonrojara / "Para mí también lo ha sido Akane, y no tienes idea de cuánto" /.
- … Si… - Musito ella mientras inclinaba su cabeza dirigiendo su mirada al suelo y con las manos sujetaba el portafolio enfrente de ella.
Ranma no pudo evitar que su corazón se acelerara, verla así tan sumisa ante él, le abría un mundo de posibilidades que antes ni siquiera se había planteado; lentamente se acerco colocándose enfrente de la chica, y sacando una mano de sus bolsillos tomo con cuidado una de las de su prometida. Akane se sonrojo aun más de lo que ya estaba, entrelazo los dedos con los del chico y levanto la vista hacia él, al tiempo que mordía su labio inferior; Esa nueva cercanía que estaba naciendo entre ellos la ponía nerviosa, temerosa y ansiosa al mismo tiempo. Los ojos de ambos brillaban con la tenue luz de la linterna que se encontraba a escasos tres metros de ellos, lo suficiente para alumbrar el camino pero no para que alguien los pudiera distinguir a la distancia.
- No hagas eso… – Le pidió Ranma en un susurro mientras con el pulgar de su otra mano liberaba el labio que los dientes de la chica torturaban – No tienes ni idea de lo que provocas cada vez que haces eso – Agrego acariciándole el labio con suavidad, como si de solo mencionarlo era él el que se encontraba siendo torturado.
- No puedo evitarlo – Murmuro con la voz entrecortada – Lo hago cuando estoy nerviosa…
- ¿Y yo te pongo nerviosa? – Pregunto él inclinado la cabeza hacia ella, alterándola más con su cercanía.
- Ranma… - Exhalo ella antes de que el chico cerrara la distancia que los separaba y la besara / "¡Kami-sama! ¿Desde cuándo es tan osado?" /.
Ranma la tomo de la cintura con la mano que tenia libre acercándola a él. Akane dejo caer el maletín al suelo y regalándole una caricia recorrió su brazo hasta posar su mano en el cuello del chico, al tiempo que él la acercaba más a su cuerpo si era posible. Este beso era más un arrebato que una caricia, diferente a los demás, poco a poco estaba subiendo de tono, haciendo que ambos pensaran que estaba empezando a hacer mucho calor. Las manos de ella ahora estaban enredadas en el cabello del chico, desasiéndole la trenza en el proceso; y las de él recorrían la espalda femenina ansiosas por sentir un poco más de la joven. Ranma la elevo sosteniéndola de la cintura, en un intento de profundizar más el beso, haciendo que sus pies dejaran de tocar el piso, aprisionándola más contra sí mismo. Despacio comenzó a caminar sin dejar de besarla, arrinconándola ahora contra la pared más cercana, aun sosteniéndola en alto para no tener que inclinarse demasiado.
/ "Kami-sama… esto se me está saliendo de las manos, pero es que se siente tan bien teniéndote así entre mis brazos Akane" /
- Ranma… - Jadeo ella tanto por la falta de aire como por la intensidad del beso, cuando ambos se detuvieron a respirar – Estamos en la calle… - Logro articular -Alguien podría vernos…
- Lo siento – Acepto él dejándola de nuevo en el piso, pero manteniéndola contra la pared ya que no se alejo de ella y la retenía con sus dos brazos apoyados a cada lado de la joven mientras ambos recuperaban el aliento – No era mi intención… no pude evitarlo. – Confeso cerrando los ojos y apoyando su frente en la de su prometida.
- Tampoco yo… – Afirmo la pequeña Tendo, mientras inconscientemente volvía a morderse el labio inferior / "Definitivamente quiero que me vuelva a besar así" /.
– Apenas han pasado unas cuantas horas… pero yo… tenía que volver a besarte Akane – Soltó de repente entre jadeos sorprendiéndola al decirlo en voz alta.
- Yo… también quería que me besaras – Le dijo ella avergonzada por lo que decía y cerrando los ojos para lograr tranquilizarse.
- Esto es adictivo – Afirmo Ranma mientras volvía a besarla con igual o más intensidad.
- Lo sé… - Lo secundo ella al terminar ese nuevo beso - ¿Qué nos está pasando? – pregunto moviendo su cabeza para lograr que él la mirara a los ojos.
- No lo sé – Contesto con sinceridad – Pero sea lo que sea, no quiero detenerlo…
- Yo menos… - Aseguro acariciándole la mejilla mientras le regalaba una sonrisa.
- Debemos regresar, se está haciendo tarde – Dijo él con pesar luego de un momento de contemplarla y sin muchas ganas de hacerlo se separo de ella.
- Si, no quiero otra escena como la de ayer – Concordó con resignación Akane. – He llamado a Kasumi para avisarle que cenaríamos fuera, pero aun así… - Ranma recogió el maletín de la chica del suelo poniéndolo por encima de su hombro – Jajaja…
- ¿Qué es tan gracioso? - Cuestiono al voltearse y ver con extrañeza a la chica.
- Tu trenza está hecha un desastre – Anuncio Akane como pudo en medio de la risa que le provocaba ver lo raro que se miraba su prometido.
- ¿De quién será la culpa?
- Jejeje… lo siento, déjame a mí – Pidió Akane deteniendo al chico que intentaba arreglar su cabello.
Colocándose detrás de él, con ambas manos termino de deshacer lo que quedaba de la trenza, introduciendo sus dedos por el cabello azabache para así poder desenredarlo.
- Déjalo mejor solo como una coleta baja – Dijo Ranma luego de tres intentos fallidos de rehacer el peinado del artista marcial.
- Aun no entiendo cómo es que haces esto todas las mañanas…
- La fuerza de la costumbre supongo
- Pero te queda bien – Le elogio al verlo con la luz de la linterna, regalándole una sonrisa.
- Tú tampoco te ves nada mal con el pelo despeinado – comento con una sonrisa divertida acomodándole el cabello a la chica con una mano.
- ¿Estás diciendo que soy bonita Saotome Ranma? – pregunto con picardía ella / "En realidad aun no me ha dicho cual son sus sentimientos por mí, y el no puede culparme por querer oírlo" /
- Tu sabes que eres hermosa Hime – le contesto el inclinándose para besarla de nuevo, esta vez solo rosando sus labios, no estaba seguro de poder con la tentación. – Todo el Furinkan lo sabe… - Agrego con cierto mal humor.
- Bueno, pero que tu lo digas es una cosa muy diferente… - Contesto ella sonrojada y feliz por sus palabras. – No es algo que dirías normalmente.
- Creo que hoy he hecho muchas cosas que no haría normalmente – Alego logrando sonrojarla aun mas.
- Bueno eso puede ser cierto pero…
- Vamos – Pidió soltando un jadeo de frustración / "Un poco mas y me importara un comino si nos atrapan" /. – Estamos en plena calle. No quiero, pero debemos regresar a casa.
- Si… – Una vez ambos de acuerdo el chico se acercó a ella y la volvió a besar por… bueno ya perdí la cuenta / "Demasiado bueno para ser cierto... Kami-sama no quiero que me despierten" / pensaban ambos.
- Adictivo – Declaro Ranma cuando la dejaba en el suelo ya que la había vuelto a elevar en sus brazos mientras duraba el beso. – Totalmente adictivo *suspiro*
- Debemos regresar… - Murmuro Akane aun mareada con la oleada de sensaciones que recorrían su cuerpo. - Ya es tarde
- Si, vamos / "Debo mantener mis manos alejadas de ella, por lo menos enfrente de los demás" /
…
- Ranma – Llamo Akane cuando apenas iniciaban el camino de vuelta.
- ¿Qué sucede?
- Sabes… - Comento Akane mientras caminaban en silencio uno al lado del otro, tratando de evitar tocarse - Oba-san querrá una respuesta…
- Hablas del Iuinou – Aseguro Ranma viendo al frente.
- Si – Murmuro en respuesta – Y lo más seguro es que nos lo preguntara en cuanto nos vea.
- Debemos agradecer entonces que la cena ya paso y no lo hará en frente de todos.
- ¿Por qué lo dices? – Pregunto extrañada Akane, no era eso lo que pensaba cuando saco el tema.
- Nabiki – Dijo simplemente Ranma como si eso lo explicara todo
- ¡Ohm! – Porque sí que lo explicaba todo – No había pensado en eso
- Cuando ella se entere, se enterara todo el Furinkan…
- Sin mencionar a todos los demás…
- Me duele la cabeza de solo penarlo. – Reforzó lo dicho sosteniendo su cabeza con la mano que no llevaba el maletín de la chica.
- Es mi hermana y la quiero mucho pero…
- Nos trae una de problemas que la verdad no necesitamos…
- Tal vez Oba-san pueda hacer algo al respecto
- Es verdaderamente cruel saber qué es eso lo que piensan de mi
Ambos chicos saltaron en sus lugares y rápidamente se giraron para encontrarse a escasos 5 pasos de ellos a la mediana de las Tendo; quien con una sonrisa se les acercaba, sin ningún atisbo de tristeza o enojo por lo que había escuchado. En cambio los miraba con esa sonrisa picara que les lanzaba cada vez que iba a hacer uno de sus negocios / "¿Desde hace cuanto esta atrás de nosotros?, ¿nos habrá visto besarnos?" / pensaba con temor Akane mientras algo similar preocupaba a su prometido / "Esto es un desastre, Nabiki era la última que debía enterarse de esto… ¿Cuánto habrá visto o escuchado?"/
- ¡Nabiki! - Exclamaron ambos al verla.
- Konbanwa
- ¿Desde… hace cuanto estas atrás de nosotros Nabiki? - Pregunto con nerviosismo Akane, esperando no delatarse.
- Lastimosamente por lo que puedo apreciar no hace mucho, acabo de doblar por esa esquina - contesto la mayor señalando a su espalda hacia una de las calle que estaba en el camino - Pero díganme ¿De qué me he perdido?
- De nada, es que nos has asustado. – Respondió Akane rápidamente, ambos se podían relajar pues seguramente no los habían descubiertos / "Vamos a tener que ser muy cuidadosos" / pensaron ambos.
- No te hemos oído acercarte - Agrego con el ceño fruncido el único varón / "Definitivamente eh estado muy distraído" /.
- Entonces hay que empezar a preocuparnos, estás perdiendo facultades cuñadito – Bromeo la chica. – Pero bueno – Agrego cambiando de tema – La verdad es que es muy bueno que nos hayamos encontrado antes de llegar a casa…
- ¿A qué te refieres? – Pregunto Akane cautelosa.
- Bueno quería hablar con ustedes… hoy después de clases y luego de hablar contigo Imouto fui a la sala de maestros y he hablado con su Kyooshi…
- ¿Qué? – Exclamaron ambos sorprendidos.
- Clámense le dije que ustedes dos tenían un compromiso familiar y que por eso no habían podido asistir a clases… - Hizo una pausa dramática – Eso evitara que hayan llamadas a la casa preguntando por ustedes y lograra que mañana puedan presentar el trabajo que debían entregar hoy.
Se hizo un silencio profundo entre ellos y ninguno de los tres se movió de su lugar / "Esto me huele a ga… ga… grrr a perro encerrado, algo trama… ¿Un favor de Nabiki? esto nos saldrá caro" / pensaba Ranma viendo con desconfianza a su cuñada / "Y el que más lo va a sufrir seré yo, eso es seguro" /
- ¿Qué quieres? – Soltó Akane de un momento a otro - ¿Por qué nos has ayudado?
- Oh vamos Akane, me ofende tu desconfianza – Reclamo Nabiki llevando una de sus manos al pecho en un gesto de dolor que demostraba que no era cierto lo que decía – Acaso ¿No puedes creer que tu adorable Onee-chan ha hecho algo completamente altruista para ayudarte?
- No – Contesto la aludida sin ninguna duda.
- ¿Qué vas a pedir a cambio Nabiki? – Secundo a su prometida Ranma – Te conocemos no necesitas aparentar con nosotros…
- Vaya, vaya en realidad no eres tan lento como yo creía cuñadito… - Se mofo la Tendo cruzando sus brazos y agrandando la sonrisa en su rostro - La verdad es que solo les pediré un pequeño favor…
- ¿Y de que se trata? – Volvió a preguntar Akane.
- Solamente tienes que prestarme a Ranma por una o dos horitas este sábado.
- ¿Y como para que lo quieres?
- Es solo una pequeña cita de nada con Ukyo… - Contesto como si no fuera la gran cosa. Ranma se golpeo la frente ya previendo la de problemas que se le avecinaban.
- ¡A no, eso sí que no! Deja de sacar dinero a nuestra costa – Reclamo Akane.
- Es que son una fuente inagotable de ingresos – Afirmo sin ningún pudor su hermana.
- ¿Y nos puedes decir exactamente que te hace pensar que aceptaremos? – Dijo ahora Ranma.
- En realidad no tienen muchas opciones que digamos, no me costaría nada mencionarle a su Kyooshi que la reunión se cancelo y que no me explico que se hicieron ustedes dos todo el día, incluso puedo agregar que llegaron tarde a casa y que todos estábamos muy preocupados por ustedes…
- No lo harías… - Jadeo Akane.
- Claro que si – Rebatió Nabiki – Sería una lástima que la pobre Saíto-san que tanto te ha ayudado en la cocina se meta en problemas por tu culpa – Soltó con una mano en la mejilla menando suavemente la cabeza resaltando el hecho de que le apenaba
- ¿Y tu como sabes…? Olvídalo – Se quejo Akane frotándose los ojos suplicando paciencia a los cielos – Siempre te enteras de todo.
- Pero aun así Nabiki yo no aceptare… - Informo muy convencido Ranma.
- ¿Estás seguro que quieres que Oba-san se entere de que se han saltado las clases de hoy? – Lanzo Nabiki revisándose las uñas – Seria decepcionante para ella, especialmente luego de todo lo que hizo para que no perdieran el trimestre pasado…
- Eso es jugar sucio Nabiki – Jadeo consternada Akane.
- Ustedes deciden, ¿Que van a hacer? ¿Aceptan sí o no?
Ranma y Akane se miraron un momento a los ojos, realmente en esta ocasión no tenían salida, no podían permitir que la Señora Saotome se enterara que se habían saltado las clases, sin mencionar el hecho de que querrían saber en donde habían estado todo el día y eso sería perjudicial para su nuevo secreto. Además tampoco podían dejar que Saori y Asuma también tuvieran problemas por culpa de ellos, de todas formas les iban a permitir presentar el trajo en parejas.
- Esta bien Nabiki, tú ganas – Se resigno Akane.
- Aceptamos – Agrego Ranma a regañadientes
- Así me gusta… - Aseguro Nabiki con una sonrisa de suficiencia brillando en medio de la noche.
…
- ¡Tadaima! - Anunciaron todos al entrar por el umbral de la casa.
- Okaerinasai – Les recibió Nodoka - ¿Cómo les fue hoy en el Instituto?
- Muy bien Oba-san gracias por preguntar – Contesto Nabiki primero que los otros dos. – A sido un día bastante provechoso – Agrego sin ningún pudor y con aire inocente.
- Querido Ranma, me gustaría hablar contigo y la pequeña Akane un momento.
- Por mí no te preocupes Oba-san, se que tienen muchas cosas que discutir y planear… – Soltó como si nada Nabiki, dejando muy sorprendida a la joven pareja que la observaba marcharse.
- No se preocupen por ella – Los tranquilizo la mayor, ambos cuestionaron con la mirada a Nodoka, quien solo les contesto con una sonrisa – Eso está controlado, créanme…
- Nadie puede controlar a Nabiki Ofukuro.
- Todos tenemos algo que nos controla querido, eso no lo dudes – contesto ella regalándoles una sonrisa de picardía mientras le guiñaba un ojo en complicidad a la joven. / "Y yo debo encontrar el de Ranma" / se aseguro a ella misma Akane. – Vamos al salón…
Al entrar en el salón se encontraron con sus padres sentados ambos del mismo lado de la mesa de espaldas al televisor, con sus brazos cruzados y la cara seria eh inexpresiva.
- ¿Qué sucede? – Cuestiono Akane mientras se sentaba enfrente de su padre en el lugar que Nodoka les señalo, Ranma simplemente se sentó a su lado y Nodoka lo hizo en el puesto en medio de la mesa demostrado que era ella la cabeza de esa reunión.
- Estamos aquí pequeña mía para discutir lo que te eh mencionado esta mañana.
- Oh entiendo – El rostro de la chica se sonrojo completamente y de soslayo miro a su prometido quien se mantenía rígidamente sentado y veía amenazadoramente a su padre / "En realidad aun no hemos decidido nada, por lo menos no con todas las palabras" /.
- Espero que hayan discutido esto entre ustedes…
- Akane ya me lo ha dicho todo – Aseguro Ranma a su madre.
- Bien, supongo entonces que solo debemos discutir algunos destalles…
- ¡¿Algunos detalles Nodoka? – La interrumpió su esposo – ¿Es que acaso crees que este muchacho estúpido no lo echará todo a perder?
- ¿A quién le dices estúpido Oyaji? – Se defendió Ranma golpeando la mesa con fuerza.
- ¡A ti! Me pregunto en qué me equivoque contigo – Agrego Genma levantándose de improviso de su lugar, Ranma lo hubiera seguido si Akane no hubiera puesto su mano sobre la que él aun tenia por debajo de la mesa, fue justo en ese momento en el que joven observo mejor a su madre, quien a saber de dónde había sacado su katana.
- Querido – Dijo ella con la voz llena de fría amenaza – Sera mejor que te sientes de nuevo, no es el momento para tus rabietas…
**SPLASH** se escucho el sonido del agua mientras caía sobre Genma desarrollando el tan conocido cambio "Soy el más inocente de los pandas" rezaba el cartel que sostenía mientras jugaba con una pelota roja.
- Cobarde – Murmuro Ranma viendo con fastidio a su padre.
- Como decía hay algunos detalles que debemos discutir – Continuo Nodoka como si no la hubieran interrumpido mientras guardaba en su funda la katana – Pero primero quiero que me confirmen que ambos están de acuerdo con lo que vamos a hacer…
El rostro de ambos chicos se volvió tan rojo cual carmín, al tiempo que nerviosamente se encogían en sus asientos. El señor Tendo quien había permanecido callado eh inmóvil aun durante la escena de su amigo, levanto la vista para observar la reacción de los jóvenes. Sobre la mesa frente a él descansaba un sobre blanco, que hasta hace unos instantes había ocupado toda la atención del patriarca de la casa Tendo.
- ¿Ranma? ¿Akane? Necesitamos una respuesta – Los apremio la madre del chico.
Akane se dedico a observar a su compañero, de todas formas Nodoka ya conocía su respuesta, todo esto era para saber la de Ranma. Este soltó un suspiro y le regreso la mirada a su prometida / "¿Así que está esperando que yo hable por los dos?... No sé si alegrarme o sentirme abrumado por eso" /
- Va a ser un completo desastre Ofukuro… - Soltó por fin - Pero eso es algo que supongo ya debes saber – Akane le regalo una sonrisa agradeciendo en silencio el que no se retractara. – No creo que sea algo inteligente de hacer…
- Se que parece una mala idea, considerando lo que paso el mes pasado, pero deben entendernos solo queremos lo mejor para ustedes…
- No lo han demostrado muy bien – Gruño Ranma viendo con reproche a los dos hombres enfrente de él, quienes se encogieron incómodos en sus asientos, apartando la mirada culpable de sus hijos.
- Por eso no te preocupes, hijo mío… Es algo que cambiara, es por eso que realizaremos esta ceremonia, todo saldrá muy bien.
- Tú lo dices porque no conoces la magnitud de desastre que puede ocurrir
- Nada más grande que la completa destrucción de la casa – Afirmo su madre con humor.
- Si, supongo que tienes razón – Concedió el chico con resignación cruzando sus brazos derrotado.
- Tomare eso como que estás de acuerdo – Dijo Nodoka con una sonrisa victoriosa - Muy bien, ahora ¿Akane querida? – La interrogante tomo desprevenida a la chica, quien la observo con curiosidad – Mi hijo ah expresado su decisión, ¿Y tu pequeña? – Le tomo cerca de 5 segundos a Akane entender que la señora Saotome estaba colocándola en la misma posición que Ranma / "¡Demostrando que no soy parte de la confabulación! ¡Santo cielo ha pensado en todo!" /
- Opino igual que Ranma Oba-san, será un desastre…
- Tonterías yo me encargare de todo… Aun tenemos 4 semanas para empezar con los preparativos, 3 semanas creo yo que serán más que suficientes, así que en menos de 2 meses podremos de realizar el Iuinou… Yo me encargare de preparar todos los ritos, ustedes solo deben aprender su papel en cada uno, con respecto a la lista de invitado la discutiremos entre Soun y yo. Solo la familia más cercana será invitada… Por parte de los Saotome no serán más de 10 personas…
- Los Tendo tampoco son una familia muy grande, son mas por el lado de mi difunta esposa, pero no creo que sean más de 10 personas – Se detuvo un momento y viendo directamente a su hija agrego - Enviaremos una invitación al abuelo Yoshimori – Decreto Soun aun con los brazos cruzas y una seria expresión en su mirada.
Akane levanto el rostro sorprendida, había estado escuchando el monologo de Nodoka sin poner objeción a ningún punto pues era lo que ella esperaba, pero escuchar a su padre hizo que soltara un jadeo de sorpresa. Ranma, que al igual que ella estaba prestando atención con displicencia centro su mirada en ella con curiosidad por su reacción.
- ¿Chi… chichi?
- Nodoka tiene razón, no hemos estado haciendo las cosas bien… - Acepto cerrando los ojos con pesar. – No quiero, pero aunque no me guste es lo que debemos hacer.
- Pero… - Intento objetar Akane.
- Nada de pero querida, tu padre sabe lo que hace – Ranma observo a su madre con incredulidad, eso dos hombres no tenían ni la menor idea de lo que hacían – Por el momento ya se ha tomado la decisión… - Akane intercalo su mirada con Nodoka y su padre; luego de un momento asintió con resignación. – Ahora bien ¿tienen algo que decirnos? – Ambos jóvenes se pusieron tensos con la pregunta de la mujer mayor, y escrutando en los ojos de su madre Ranma hablo con decisión en su mirada.
- Aceptaremos esto con la condición de que nos dejen en paz…
- ¿A qué te refieres exactamente querido? – Le contesto Nodoka sin perder la paciencia.
- No mas indirectas o insinuaciones… y por supuesto no mas intentos de boda…
- ¿Sabes lo que es el Iuinou muchacho? – Pregunto con incredulidad Soun.
Ya decía yo que había sido muy fácil…
No tiene ni idea de que está aceptando
Rezaba el cartel que el enojado panda balanceaba de un lado a otro.
- ¡Por supuesto que se lo que es! – Grito indignado Ranma.
- Claro Oji-san, Ranma-kun no es ningún tonto – Aseguro Kasumi mientras dejaba sobre la mesa unos bocadillos.
- Gracias, querida. – Dijo Nodoka mientras tomaba uno de los aperitivos. – No te preocupes por esto, yo lo arreglare.
- A sido un placer Oba.-san, oyasuminasai.
- Oyasuminasai – Contestaron todos los que aun permanecían en el salón.
- Creo entender su condición, quieres que les demos privacidad
- Solo déjennos en paz – Pidió un muy sonrojado Ranma a su madre – Ya con que vayamos a oficializar el compromiso tenemos más que suficiente.
- Perfecto – Contesto ella con una brillante sonrisa - Una vez aclarada la duda, confirmando que saben en lo que se están metiendo, estoy de acuerdo…. No interferiremos en su relación – Afirmo otorgándoles una severa mirada a los dos hombres que están con ellos.
¡¿Cuál relación?
- Tu querido, no interfieras – Sentencio viendo con severidad a su histérico esposo panda al mismo tiempo que acaricia la katana que descansaba a su lado.
No he dicho nada
Soy un inocente panda
- Un completo cobarde – susurro Ranma viendo a su padre con reprobación.
- Bien, por el momento eso es todo, cuando sea necesario los llamaremos de nuevo para los preparativos – Concluyo Nodoka.
- Esta bien Oba-san… - Dijo Akane sonrojada por el tema del que estaban hablando – Yo estoy cansada, me voy a dormir.
- También yo – Secundo Ranma levantándose después de su prometida.
- Oyasuminasai
- Oyasuminasai
- Parece que se quedaran más tiempo despiertos – Susurro Ranma a la chica una vez ambos estaban en las escaleras.
- Eso parece. – Contesto ella en un murmullo, observando la luz que provenía del salón.
- Si dentro de dos horas aun no se han acostado tendremos que cancelar la práctica de esta noche.
Akane se limito a asentir con la cabeza, ambos iban subiendo lentamente las escaleras para no despertar a las hermanas de la joven. Una vez en la puerta de ella, ambos se detuvieron con el corazón en la boca, el deseo de compartir otro beso flotaba en el ambiente, pero Ranma suspiro resignado y alejándose de la tentación inclino la cabeza para despedirse momentáneamente de ella. / "No podemos arriesgarnos a que nos encuentren en mitad del pasillo" / aceptaron para ellos con abandono e inmediatamente Akane entro a su habitación.
***Cambio de Escena*****
- Trata de mantener tu peso equilibrado. – Le explicaba Ranma a su prometida que se encontraba parada de manos en la mitad del Dojo. – Balancea tus piernas sin perder el equilibrio, hacia adelante y hacia atrás. - Akane hizo lo que le pidieron y casi pierde el equilibrio al primer movimiento.
- No es tan fácil como suena.
- Cuando la situación lo requiere tienes buen equilibrio, te he visto hacerlo, has saltado a postes en mitad del rio. Tienes que practicar eso es todo…
- ¿Cuanto más debo seguir así?
- Apenas solo llevas 20 minutos Akane.
- Me está empezando a doler la cabeza, sin mencionar los brazos…
- Debemos mejorar tu resistencia, baja una de tus piernas… mantenlas rectas… Bien, despacio levanta del suelo una de tus manos, debes mover todo tu peso para que sea sostenido solo por uno de tus brazos.
- Ranma no voy a poder – Se quejo ella al tener que volver a apoyarse con ambos brazos – Ya me duelen las manos, me voy a caer
- Resiste un poco mas… estabilízate, vuelve a intentarlo.
- ¡Auchh! – Se quejo Akane luego de que al volver a intentar sostenerse en una sola mano, no pudiera evitar perder el equilibrio y caer de una forma muy dolorosa. – Te lo dije – Le reclamo con una entonación dolorosa.
- Bueno, debemos trabajar tu resistencia…
- Eres demasiado exigente, me duele todo, ¿Cuánto tiempo hemos estado entrenando esta noche dos, tres horas?
- No soy ni la mitad de exigente contigo de lo que fue mi padre con migo
- Lo sé – Acepto Akane con un jadeo, mientras se masajeaba el cuello con una mano.
- Vamos levántate – Dijo él extendiéndole la mano para ayudarla a ponerse de pie.
Cuando ella tomo su mano una descarga eléctrica recorrió por completo el cuerpo del artista marcial, asiéndolo más consciente de la presencia física de su prometida. El, muy sabiamente, había estado evitando tocarla lo más posible, pero se estaba convirtiendo en una tortura no solo emocional, el deseo de besarla crecía con cada roce, o cada mirada y el atuendo de entrenamiento de su prometida no contribuían con la causa. Jalándola con cuidado ella se puso de pie a su lado aun masajeando su cuello.
- Soy un desastre en esto ¿no? – Soltó ella en un suspiro.
- Bueno aun tienes que mejorar, eso es seguro… - Dijo él displicente, sin soltar su mano – Pero la practica hace al maestro – Agrego con picardía mientras acerca a la chica por la cintura. – En todos los aspectos.
- ¡Ranma! – Se quejo Akane - ¿Qué haces? – Cuestiono ella poniendo su mano en el pecho del chico tratando de apartarlo.
- He decidido que necesitas descansar – Anuncio acercando su rostro y presionándola más contra él, recibiendo una mirada de reproche de la joven – Y yo necesito un premio por ser tan considerado con mi alumna…
- Jajaja – rio ella rindiéndose ante el momento que definitivamente había está esperando desde que empezaron con la práctica y decidida a coquetearle por primera vez en su vida / "Siempre he querido hacer esto, aunque me muera de pena" / – Esta bien – Con una mirada calculadora se acerco a él y en el ángulo de su mandíbula deposito un beso casto – Solo porque realmente te lo has ganado – Susurro cerca de su oído lo que hizo que el cuerpo del chico se tensara, al momento succiono lo piel, en el mismo lugar, despacio como si estuviera degustando un dulce, antes de volver a besarlo.
- ¡Akane! ¡¿Qué rayos? – Gruño Ranma, sin ganas de seguir controlarse más, soltó la mano de Akane y con la suya sostuvo de la base del cráneo a la joven, tomándola por sorpresa, acercando sus rostros para presionarla contra sus labios, quitándole el aliento.
- ¡Kami! – gimió ella en medio del beso aferrándose al cuello de Ranma, quien dejo de sostenerla de la cabeza para juntar sus manos en su cintura, el cosquilleo y la corriente eléctrica que sintió al tocar su piel desnuda fue el detonante de un cumulo de emociones como ningún otro.
Sin poderse resistirse al impulso, agarrándola con firmeza la elevo del suelo y dándose vuelta sobre su eje, emprendió el camino despacio hasta acorralar a la chica contra la pared del dojo, golpeando levemente la espalda de Akane al apretarla con más fuerza de la debida, sin interrumpir el beso que con cada minuto se volvía mas demandante. Guiado por el instinto la obligo a permitirle un mayor acceso a su boca, presionando con la lengua sobre sus dientes, logrando que la chica soltara un jadeo que le otorgo mayor libertad de movimiento.
- ¡Ranma! – Soltó ella sin aliento cuando él le dio un minuto de tregua –Te está gustando esto de acorralarme contra la pared ¿verdad? – Agrego tratando de recuperar el aliento.
- Bueno si, pero ¡es tu culpa! – Sentencio él - ¿Cómo se te ocurrió hacer lo que has hecho? – Cuestiono mirándola directamente a los ojos - ¿Tienes alguna idea de lo que eso me hizo sentir?
- Pues te la has cobrado – Replico ella –Tu… tu len… tu lengua – Tartamudeo ella mordiéndose el labio con nerviosismo y roja como un tomate / "Pero fue muy interesante" /.
- Eso no ha sido suficiente – Declaro con apremio, hipnotizado observando los labios de la muchacha – Y como no dejes de hacer eso con tus dientes me cobrare el resto…
- No puedo evitarlo – Objeto Akane – Cuando estoy nervio…
El no la dejo terminar pues le demando otro beso que estaba empezando a dejarla de nuevo sin aliento. / "Kami-sama estoy temblando completamente, y se siente tan bien… creo que mi corazón se va a salir de mi pecho" / apenas y lograba pensar ella en medio de la nueve de deseo que se estaba formando en su mente, y que la estaba dejando completamente a merced del chico, que por ser igual de inexperto que ella se estaba dejando guiar por su instinto. Las manos de Ranma, que se habían quedado instaladas a cada lado de la cintura de la joven empezaron a escocerle y no pudo evitar empezar a moverlas de arriba abajo, friccionando piel contra piel, rozaban de vez en cuando el borde inferior del top que la chica estaba usando, siguiendo la línea de este con los dedos pulgares elevándolos poco a poco hasta lograr delinear los contornos del busto de su prometida.
- ¡Ranma! – Gimió ella entre sorprendida y extasiada por lo que él estaba haciendo, interrumpiendo el beso al arquear su cuerpo contra la pared en una muda aceptación de la caricia; presentándole al mismo tiempo el cuello descubierto, que él no se negó a aceptar como el nuevo objeto de sus besos.
Primero fue despacio, explorando el terreno, depositando besos suaves sobre la silueta del musculo que se delineaba ante él, y luego, iluminado por un recuerdo reciente, succiono con parsimonia el área en la que se encontraba, sin dejar de acariciarla con las manos; que ahora se movían hacia abajo, siguiendo el contorno de su cuerpo, pasando por las caderas, sobre el short. Solo los gemidos de Akane se escuchaban por el lugar mientras él con sus manos bordeaba los muslos de la chica, inclinándose levemente y usando un poco de su fuerza, la levanto del suelo y separando sus piernas hizo que estas rodearan su propia cadera, logrando con esto tener un mejor acceso al cuello de ella y sintiéndola más cerca de él. Sacándole un jadeo y haciendo que ella se aferrara aun más a su cuerpo, tratando de estabilizar su nueva posición mientras permitía que Ranma la recorriera, succionando y besando, subían y bajaban por su cuello.
Una vez ya estabilizados y al asegurarse de que ella no movería las piernas de su nueva posición, empezó de nuevo con el recorrido de sus manos, manteniéndola presionada contra la pared con el peso de su propio cuerpo y mientras una mano bajaba por su pierna, la otra subía hasta posarse por completo en el trasero de la chica / "Se siente tan bien, el estar así con ella es increíble… No quiero parar, quiero más… Quiero sentirla así de viva entre mis brazos, caliente y temblorosa… No fría y tiesa… Kami-sama ayúdame a cuidarla siempre, ayúdame a mantenerla con vida" /
- ¡Ranma! – Jadeo ella al sentir las manos de su prometido.
Esta nueva posición no solo era más cómoda para ellos, sino que también más estimulante; fue cuando él la elevo una vez más, logrando con esto que sus partes intimas se rosaran por primera vez, que aun con la barrera de la ropa Akane pudo sentir lo despierto que estaba Ranma, logrando así que ella pudiera salir levemente de la bruma de pasión que la atravesaba. Ella trato de despejar su mente y volver a la realidad, pero una nueva exploración de su boca por parte del chico la distrajo, no fue sino hasta terminar el beso y cuando ella misma movió su cuerpo frotándose contra él, que Ranma sintió la presión palpitante dentro de sus pantalones. El gemido doloroso que soltó trajo de nuevo a la chica de la nube nueve en donde se encontraba.
- ¿Estás bien? – Cuestiono ella en un jadeo entrecortado.
- Si… - Suspiro el – Es solo que… ¡Kami! ¡¿Qué fue eso?
- No lo sé – Acepto ella dejando que liberara sus piernas para poder apoyarse en ellas de nuevo.
- ¡Kuso! – Gimió el alejándose levemente de la chica / "Esto es doloroso" / se quejaba para sí mismo, colocando ambas manos a cada lado de la chica, se alejo lo suficiente de ella para poder apreciar la magnitud de su entusiasmo. – Ahora sí que me puedes acusar de ser un pervertido…
- No es como si yo no hubiera contribuido también… - Murmuro ella mordiéndose el labio y viendo en dirección a donde miraba su prometido, completamente sonrojada por lo que veía y feliz de ser ella la causante. Ranma levanto la cabeza para verla y con la voz ronca le dijo.
- Oh si, eres un problema para mi salud mental – Y acercándose de nuevo a ella comenzó a rozarle la nariz con la propia, mientras bailaba sobre sus labios tentándola más aun a besarlo – Demasiado hermosa para ser cierto
- Mmmmm… nunca me acostumbrare a que me digas que soy hermosa – Agrego ella con los ojos cerrados.
- Pues deberías hacerlo, porque de ahora en adelante te lo repetiré y mucho…
- Jejeje – Rio ella con suavidad – Más te vale.
- Lo hare cada vez que pueda Hime… La más hermosa de todas.
- Mmmm… – Gruño ella en reproche a su mente obstina – Si, pero… / "No la única hermosa" /
- ¿Pero qué? – Cuestiono extrañado, alejándose un poco de ella para verla mejor.
- Nada olvídalo – Dijo mientras lo alejaba de ella y se escabullía fuera de sus brazos / "Ellas también son hermosas, y eso es algo que tu lo has dicho muchas veces… ¿Por qué pienso en eso ahora? ¿Y si también hace con ellas lo que ha hecho hoy con migo?... No, Ranma no haría eso… Espero… Más le valdría no hacerlo" / pensaba ella enojándose más a medida seguía por esa línea de pensamiento.
- Vamos Akane ¿Qué sucede?
- Nada Ranma, ¡Olvídalo! – Gruño ella / "Odio no saber que sucede" / pensó frustrado el chico alcanzándola, pues ella había empezado a dirigirse a la salida del dojo.
- ¿Akane que sucede? ¿Qué he hecho ahora? ¿Por qué te enojas?
- No estoy enojada – Dijo ella volteando la cara para no verlo, en clara señal de enojo.
- ¡Si claro, cómo no!… - Dijo con sarcasmo sosteniéndola de los brazos y agitándola levemente para que lo mirara – Dime que sucede, hace unos segundos estábamos bien, ¿Qué paso?
- Tus otras prometidas también son hermosas sabes – Murmuro ella logrando apartarse de él y darle la espalda. – Y a ellas se los has dicho muchas veces, aun en frente de mí.
Cuando Ranma la escucho no pudo hacer nada más que darse un golpe en la cabeza por despistado / "¿Por qué no lo pensé antes? Ella va a empezar con lo de las chicas, va a darle vueltas a esta situación" /. Se acercó a ella nuevamente, y pudo apreciar que el rostro que hasta hace unos momento esta irradiando felicidad, y una pasión tan grande como la de él, se estaba poniendo cada vez más triste; despacio y tomándola del codo hizo que se volteara para que lo mirara directamente a la cara, mientras ella trataba de que no cumpliera con ese objetivo.
- Akane, ¡mírame! – Pidió sin lograr que ella le hiciera caso / "¿Porque las cosas tienen que ser tan complicadas entre nosotros? Ya estoy harto de todo esto… Voy a arreglar esta situación de una vez por todas" / - ¡Mírame! – El tono demandante logro su cometido haciendo que ella se rindiera y dejara que él la volteara, lentamente le levanto el mentón ya que ella había bajado la mirada – Que yo sepa solo tengo una prometida… - Aseguro con firmeza.
- ¡Eso no es cierto! – Discutió ella – Ni siquiera puedo saber el número exacto de prometidas que tienes. – Insistió con un poco de amargura – Y todas son muy bonitas, mucho más que yo – Agrego con dolor, demostrándole a él, los estragos que sus niñerías habían hecho con la autoestima de la joven.
- No Akane, solo tengo ¡UNA! – Volvió a asegurar mientras la abrazaba para que no se alejara de él – Una que es muy hermosa, y que me cautivo desde el principio solo con su sonrisa - / "¡Ranma!" / Jimio ella en su mente al entender la dirección que estaba teniendo esta conversación – Es mi amiga, mi compañera – Comenzó a susurrarle su prometido al oído / "¡El va a!… ¡el esta!" /– Es la única que me puede sacar del Nekoken, la primera a la que eh besado…
- Tu primer beso te lo dio Mikado Sanzenin – Susurro ella dejando de intentar escapar de sus brazos - Un beso en el Nekoken no cuenta y de ahí la siguiente es Shampo… - Insistió Akane tratando de aligerar el ambiente.
- Jejeje Vamos Akane, no es momento para bromas… - Dijo él, en parte agradeciendo las intenciones de su prometida ya que el mismo se encontraba muy nervioso – Yo hablo de la primera Chica a la que YO le he dado un beso por voluntad propia, que es la única que no me manipula para que haga lo que ella quiere, la única que mi madre reconoce… La única que yo reconozco…
- ¡Ranma! – Gimió ella con el rostro bañado en lágrimas, ocultándolo en el pecho del chico mientras se aferraba a él.
- ¡Suki dayo! – Soltó Ranma luego de un momento, susurrándolo al oído de la chica.
-… - al oír eso los ojos de la Akane se abrieron de un solo por la impresión, deteniendo el torrente de lagrimas que salían de ellos / "¡Lo dijo!" / Poniendo las manos en el pecho del chico lo alejo levemente, lo suficiente para poder verlo a la cara - ¿Qué… que dijiste? - Tartamudeo ella.
Completamente sonrojado el cerro sus ojos y suspiro levemente para tratar de darse fuerzas y poder decirlo otra vez. / "Ya lo dije, no puede ser tan difícil repetirlo" / Pensó ya decidido a enfrentar el momento y viéndola a los ojos luego de un instante de silencio se inclino hacia ella, que en medio del shock en el que estaba no podía procesar lo que pasaba a su alrededor. El volvió a besarla despacio, degustándola, tratando de estar más cerca de ella, cuando el beso termino ella no podía ni pensar en lo que sucedía, estaba completamente obnubilada.
- ¡Suki dayo Akane!…
-…
- ¿No me dices nada? – Cuestiono él al no recibir respuesta a sus palabras. Con una mano acaricio levemente la mejilla de la chica que en esos momentos estaba en estado en otro mundo.
-…
- Tal vez no debí decirte nada – Concluyo el alejando su mano del rostro de su prometida y separándose de ella.
- ¡Suki dayo mo Ranma! – Exclamo ella despertando de su letargo al sentir que él se alejaba. La expresión en el rostro de la chica era una chispa de felicidad inminente, al momento de decirlo ella se tiro a abrazarlo del cuello logrando que ambos cayeran al suelo del impacto producto de la fuerza que había puesto en su arrebato.
- Hime no llores – Pidió el chico al sentir las lagrimas caer en su hombro, acariciándole la espalda para tratar de calmarla, estando ambos aun acostados uno sobre otro en la duela del dojo.
- Esta vez no te perdonare si lo vuelves a negar… - Amenazo ella en medio de sus sollozos.
- No lo hare – Prometió al tiempo que se sentaba en el suelo y la colocaba a ella entre sus piernas mientras la abrazaba. – Lo prometo Hime.
- Lo has dicho otra vez – Dijo ella apartándolo un poco por el pecho – Me has llamado… Hoy tú lo has dicho… Muchas veces - Termino balbuceando ella al sentirlo otra vez rodear su cintura y acercar sus rostros.
- Después de todo lo que ha pasado hoy – Comento viéndola a los ojos para luego darle un piquito de pájaro – El que te llame Hime – Agrego ahora robándole un beso – Debería ser lo último de tu lista…
- Jejeje… Tienes razón – Dijo Akane sonrojada.
Instantes después estaban compartiendo un nuevo beso, quizás más tierno que el primero pues ahora ambos conocían los sentimientos del otro, y fue sin duda alguno este beso el que más habían disfrutaron en todo el día, aun primero que los llenos de pasión que se habían dado minutos atrás.
…
Algunos minutos más tardes se encontraban en una de las esquinas del dojo, Ranma sentado con la espalda contra la pared y las piernas cruzadas, en donde se encontraba Akane, sentada de lado, apoyada contra su pecho, el chico la rodeaba con los brazos y la cabeza de ella descansaba sobre el hombro derecho de su prometido, mientras despacio dibujaba círculos con su nariz en el cuello del chico. Ambos estaban cubiertos con el albornos que Akane había llevado esa noche para cubrir su cuerpo del frio al salir de la casa y del dojo.
- ¿Vamos a decir algo sobre esto? – Pregunto ella acariciando con un dedo el pecho del chico - Sobre que tú y yo…
- ¿Somos mucho más que amigo? – Ofreció él, aletargado por las caricias que estaba recibiendo.
- Si – Acepto sonrojada.
- ¿Tu qué quieres hacer?
- Si decimos algo ellos…
- Lo arruinaran todo
- No quiero que nos apresuremos Ranma… / "Pero tampoco quiero que nos ocultemos" /
- Puede ser nuestro secreto… - Dijo apretándola más contra su cuerpo - Por ahora… - Aseguro al tiempo que acariciaba su rostro y la miraba con picardía.
- Gracias – Contesto Akane con una sonrisa / "Solo por ahora" / se repetían ambos.
**********************Fin del Capítulo 7**********************
Nota: ¿Qué tal? Realmente espero que les haya gustado y que haya valido la pena la espera… Sobre todo deseo con todo el corazón que aun sigan esta historia… Por favor, por favor déjenme su opinión sobre el capítulo, se los voy a agradecer mucho…
Glosario: Recuerden que solo voy agregando las palabras nuevas.
Konbanwa: Es un saludo y significa "Buenas Noches" se usa después del atardecer, y cuando te encuentras a alguien por la calle.
Suki dayo: Es una de las formas de decir "Me gustas" textualmente se puede atribuir a muchas cosas, pero dependiendo de la situación se puede utilizar para declaraciones de amor. Igual que en el español, el me gustas no es lo mismo a "Te Amo".
Suki dayo mo: "Me gustas también"
Kyooshi: Es el Maestro Titular. No sé si en todos los países es así, pero en mi país sería el Maestro Guía, quien es algo así como el asesor de la clase.
Tadaima: Tradicionalmente es la expresión japonesa que se usa para anunciarle a tu familia que ya volviste a la casa es literalmente "Ya llegue".
Okaerinasai: Es la respuesta que la familia le da a un miembro que regresa es literalmente "Bienvenido".
Oyaji: Es una forma muy irrespectuosa de referirse a un padre.
Oji-san: Literalmente Tío.
Chichi: Esta es la forma más formal y respetuosa de referirse al propio padre.
