Capitulo siete

"Secuestro"

Habían pasado casi una semana que estaban nuevamente juntos, Athena se mudo al apartamento de Iori no estaba muy segura ya que hace poco tiempo que están juntos, pero el pelirrojo había insistido que no tuvo mas opción que ceder. Ella estaba que pareciera una toda ama de casa, quería que el apartamento luciera mejor, que pareciera que una mujer vive ahora ahí, ya se imaginaran a nuestra protagonista con un rodillo en su mano usando ropa vieja con un pañuelo en su cabeza, llena de pintura color verde agua y el apartamento inundado de paginas de periódicos esparcidos sobre el suelo, un completo desorden cuando el timbre del apartamento sonó y ella abrió la puerta, era nada más y nada menos que un hombre muy atractivo de traje, robusto, rubio y de ojos claros se saco los lentes.

— ¡Mi preciosa ATHENA! –expreso Terry abrazándola.

— ¡Ya! Terry –lo aparto. — ¿Qué haces aquí? Mejor dicho... ¿Qué haces vestido asi?

— oye... déjame entrar ¿Acaso no somos amigos? -pregunto ofendido.

— ¡No! –dijo queriendo cerrar la puerta pero el se lo impidió.

—Vamos... vine a proponerte algo, te prometo que no te arrepentirás. –le aseguro con una sonrisa, Athena dudo pero que mas da, lo dejo entrar.

—Bien, te escucho. –dijo Athena cruzadas de brazos.

—Hey ¡Que paso aquí! Esto esta hecho un asco. –dijo evitando no tocar nada que lo ensucie.

— ¡Terry!

—Lo se, lo se. –rio. —Tengo una propuesta para ti preciosa, como ya no eres Milena, la infiltrada del psicópata de Igniz déjame decirte que tú serás la futura ¡Diosa del pop!

— ¿¡QUE?!

— ¡Asi es! Puse toda mi herencia en ti y tu talento. –dijo con emoción.

— ¿Herencia? –cuestiono sin comprender.

—pues herede de mi bisabuela por parte de mi madre una gran suma de dinero y antes de despilfarrarla decidí apostarlo todo en ti, seré tu nuevo representante –le informo, Athena quedo atónita a lo que escuchaba. —y me harás muy rico ¡OH! ¡YES!

— ¿Te volviste loco Bogard? ¿Cómo vas a tomar una decisión tan importante sin siquiera consultarme? –le reclamo.

—Lo se... pero tu no te negaras ¿verdad? –pregunto con cara de cachorro abandonado.

— Terry... –dijo sin saber que hacer tomándose de la frente. —No debiste hacer eso, no soy tan buena.

— ¡ESO NO ES CIERTO! Eres la mejor cantante j-pop que he conocido. –la alentó tratando de convencerla.

— ¿Tu crees...?

—Claro que si preciosa... te he visto cantar en el estadio Southtown ¡Deslumbraste a todos!

— ¿Fuiste a mi recital? –cuestiono alagada Athena.

—pues vi el video... jeje ¿Sabes lo costoso que estaban las entradas? –chillo el rubio. — tenia que asegurarme primero.

—Mmmm ¬.¬

— ¿Y que dices? ¿Te animas al éxito?

— pues... ¡SI! –se expreso muy alegre.

— Awwwww ¡Que bien! –grito con entusiasmo abrazándola exageradamente.

— ¡Ya Terry! ¡SUELTAME! –lo aparto nuevamente. —Solo te advierto una cosa Bogard, solo seremos representante y cantante, solo eso. –le aclaro seria, sabia lo mujeriego que era el rubio.

—Ok, ok... y como sabia que dirías que si ya te conseguí tu primer concierto en un nuevo hotel cinco estrellas que están apunto de inaugurar, en el Coliseo y ¡Muchos mas!

— ¡¿Qué?! ¡Tan pronto! –se intimido.

—No te preocupes preciosa, se de tu buen talento y no falta mucho tiempo para el gran torneo KOF...

— No entiendo...

— Athena Asamiya tu serás la atracción de apertura del torneo ¡King of Fighters! –anuncio feliz, Athena quedo conmovida como si sus sueños se harán realidad...

—Oh Terry... –lo abrazo con emoción llorando a lo que Terry agradeció para querer aprovecharse de ella pero Athena se aparto de inmediato pero aun sonriendo.

Las luces, los fuegos artificiales y el grito de las personas no se tardaron en escuchar cuando vieron a su heroína aparecer en el medio del escenario con una hermosa sonrisa y saludando a sus fans, usaba un vestido con bolados corto y su cuerpo brillaba de color plata, todo su pelo alborotado con una vincha y sus ojos pintados de negros resaltaban sus ojos lilas. La música no espero en sonar y la idola pop tomo el micrófono y comenzó a cantar...

Nunca soñé un amor igual

Te acercaste y me perdí

Y ahora no dejo de pensar

Ni un instante te puedo olvidar

Mi mundo cambio

No puedo entender

Lo que estoy sintiendo

Se que no puedo seguir.

—Me gusta. –comento Iori viendo con sorpresa la nueva decoración de su apartamento, los nuevos muebles, la pintura, etc, ella suspiro con alivio.

—Pensé que no te agradaría...

—Niña tonta, quedo perfecto –rio para luego abrazarla.

— ¿Enserio? –cuestiono.

—No. –bromeo el pelirrojo y ella se alejo de el haciéndose la enojada pero el no la dejo. —No es cierto amor.

—Lo se. –sonrió.

Enséñame a vivir

Si puedes creer

En mi corazón

Ya nada es imposible

Un sueño de a dos

Va a ser mi ilusión

Amándote para siempre

Si tengo tu amor

Encuentro el valor

No hay nada que decir

Enséñame a vivir...

Athena escuchaba desde la puerta de su habitación a su novio que desde hace rato hacia ruidos extraños.

— Iori ¿Estas bien? –pregunto ella con curiosidad.

— Si, ya salgo. ¡No entres!

Algo que nunca imagine

En tus ojos lo encontré

Y ahora no dejo de sentir

Aun hay tanto que descubrir

Escucho tu voz

Comienzo a creer

Solo tu sabes quien soy

Y no puedo vivir

Si estas lejos de mi...

Ella sentada en el sofá vio salir a su novio de la habitación, su cabello rojo todo desordenado y su larga camisa blanca rasgada lo hacia endemoniadamente sexi. El sonrió de lado que la hacia desvanecer como niña enamorada.

— ¿Qué tanto buscabas? –pregunto.

—Buscaba algo cuando se me cayó una pila de cosas cayo sobre mí. –respondió avergonzado, ella rio divertida pero se acabo la diversión cuando lo vio tomando su mano y mágicamente un anillo distinto al solitario apareció en su dedo.

— Este anillo permaneció a mi madre y ahora te pertenece. –ella sonrió con emoción tomándose del pecho. — ¿quieres casarte conmigo?

Si puedes creer

En mi corazón

Ya nada es imposible

Un sueño de a dos

Va a ser mi ilusión

Amándote para siempre

Si tengo tu amor

Encuentro el valor

No hay nada que decir

Enséñame a vivir...

Los ojos del pelirrojo brillaron ante la espera de su contestación de su novia.

— Iori... –susurro con el rostro lleno de felicidad. —si, ¡Quiero ser tu esposa!

Y fue asi que sus labios se unieron en un eterno beso sellando el futuro pacto de amor.

Si puedes creer

En mi corazón

Enséñame a quererte

Un sueño de a dos

Va hacer mi ilusión

Amándote para siempre

Si tengo tu amor

Encuentro el valor

No hay nada que decir

Enséñame a vivir...

Al terminar todos aclamaron el nombre de la sensación del momento ¡ATHENA! Pidiendo a gritos otra canción.

Las secciones de fotos y las entrevistas no se hicieron esperar presentando a la nueva estrella de pop y su primer disco estaba a punto de salir, Terry gasto en ella ofreciendo lo mejor del show, solo esperaba que se lance su primer disco y el dinero no tardaría en aparecer, tenia toda su fortuna puesta en su cantante y amiga.

Había pasado unas semanas y Athena salía de la disquera por la puerta trasera para no ser vista por ningún fans con sus guardaespaldas que fueron atacados por unas llamas carmesí, la psíquica corrió para ayudar a los guardaespaldas pero estaban inconscientes.

—Hola Milena... –se presento K9999 — o debería llamarte ¿Athena?

La psíquica estaba a punto de atacarlo pero apareció Ángel por detrás y la golpeo fuerte en la cabeza desmayándola.

— ¡Rápido! ¡Levántenla y vayámonos de una vez! –ordeno Misty, mirando a ambos lados, los agentes la metieron a un auto negro.

Después...

— ¡Despierta! –le ordeno Igniz tirándole un vaso de agua en su cara, Athena despertó exaltada y se encontró atada de pies y manos sobre una silla y en un lugar desconocido para ella.

—Igniz... –dijo con temor la psíquica, este se acerco a ella inspeccionándola.

—No puedo creer lo que es capas esos imbeciles para capturarme... ¿Eres una agente infiltrada? –pregunto, Athena permaneció en silencio. — ¿Desde hace cuanto tiempo te estas pasando por Milena? –ella siguió callada. — ¡CONTESTA! –grito perdiendo la paciencia.

Mientras tanto...

—Milena... –dijo Iori extrañado al abrir la puerta.

—Hola Yagami. –saludo algo nerviosa entrando al apartamento.

— ¿Sucede algo? –cuestiono sin entender, hace tiempo que no sabia nada de ella y su organización.

—Es sobre... Athena. –hablo sin rodeos, el se preocupo tan solo al nombrar a su prometida.

— ¿Qué paso con ella?

—Igniz... la tiene. –le informo bajando la vista.

— ¡¿Qué?! –exclamo con sorpresa y enojo.

Volviendo al cuartel NESTS...

—Vas hablar Athena Asamiya, ese es tu nombre ¿No es asi? –cuestiono rodeando la silla.

—Si. –contesto. —Soy Athena.

— y fuiste capas de operarte el rostro para entrar encubierta en mi organización haciéndote pasar por una de mis agentes. –supuso el.

—Fuiste el patrocinador de uno de los torneos KOF debes saber bien que no hubo operación alguna somos idénticas por naturaleza, solo eso. –aseguro Athena.

— Claro... tú eres la psíquica del equipo chino. –recordó. — Pero eso no me interesa ¿Dónde esta Milena? ¿La tienen los Ikari? –la interrogo mirándola fijamente.

—Asi es...

El celular de Igniz sonó, el número era desconocido y dudando contesto.

— ¿Si?

¡Igniz! Soy Milena, escape de los Ikari, estoy perdida... no se donde estoy y me acorde de tu numero, ten cuidado hay una agente de ellos haciéndose pasar por mi ¡Ten cuidado! –se corto la comunicación...

—Milena ¡MILENA! –cerro la tapa del celular con furia.

Mientras tanto en una cabina telefónica...

—No creo que sea buena idea ¿Qué tal si ese infeliz la mata? –supuso en desacuerdo Iori.

—No lo hará... solo si yo aparezco no dudara en asesinarla. –aseguro ella.

— ¿Cómo puedes estar tan segura de eso? –cuestiono desconfiado el pelirrojo.

—Porque el esta enamorado de mi... –rio con ironía. —Mientras tanto, hay que reunirnos para idear un plan... ya es hora de atacar. –sonrió con malicia. —Al fin llego mi día, al fin vengare a Max.

...Horas después...

Algunos guerreros KOF estaban reunidos en una pequeña sala del templo Kagura, algunos se encontraban sentados, otros de pie, recostado sobre la pared estaba Iori.

—Nos hemos reunidos aquí porque este problema les concierne a todos. –hablo la descendiente Yata.

— ¿Qué sucede Chizuru? – pregunto Mai con preocupación.

— ¿Es sobre Orochi? –dedujo Kensou.

—Por parte lo es. –respondió Ralf.

—El problema aquí es Igniz, quiere apoderarse de los tres tesoros sagrados de los clanes que sellaron a Orochi para convertirse en un dios inmortal como Orochi y lo peor es que ya tiene en su poder el espejo Yata. –les informo Kyo.

—y no solo eso... tiene secuestrada a Athena. –dijo Leona alarmando a los demás, sobre todo a Terry.

— ¡¿Cómo podemos detenerlo?! El tiene a mi fortuna estrella pop–exclamo Terry llorando como un niño mientras golpeaba la mesa con su puño dejando a todos con una gota en la cabeza.

— ¡Tiene que haber algo! –dijo Mai ignorando el comentario del rubio.

—Peleando. –dijo entrando Milena que llamo la atención de todos confundiéndolos, estaba vestida normalmente con una playera de color negro y un jeans Azul, su cabello recogido con una cola sin maquillaje.

— ¡¿Athena?! –exclamo Sie.

—No, soy Milena. –aseguro de ella con molestia de que todos la confundan. — ¿Están listos?

—No ¡Tu no iras! –le ordeno Ralf, sabia que ella iba con la intensión de asesinar a Igniz.

— ¡Claro que iré! He esperado este momento toda mi vida. –dijo con voz firme Milena.

—Es mejor que no vaya, no confió en ella después de que me robo mi más preciado tesoro. –dijo duramente Chizuru.

—Milena, ¿Tu hiciste eso? –le reprocho Ralf.

— Solo lo hice para ganarme su confianza y entrar a su círculo, no pensaba ayudarlo a robar los tesoros restantes...- y fue interrumpida por el sonido del teléfono del pelirrojo y todos se quedaron en silencio mirando a Iori que contesto de inmediato y puso en voz alta para que todos lo oyeran.

— "Iori Yagami ¿No es asi? –dijo Igniz por el celular."

— "¿Dónde la tienes? –cuestiono entre diente el Yagami."

—"¿Solo eso te interesa Yagami? ¿No quieres saber como esta?"

— "¡¿Qué le hiciste?!"

— "Ella esta bien... por ahora..." –le informo mientras la veía inconsciente atada a una silla. — " y lo estará mejor si tu y Kyo vienen y me entregan sus poderes, los tesoros que llevan dentro de su ser"

— "¡¿Dónde?!"

— "¿Que te parece si vienen a mi antigua guarida? Pregúntale a Kyo, el sabe muy bien donde queda".

— "¡Infeliz! ¡Voy a atraparte!" –grito Kyo.

"¡CALLA! ¡Aquí las órdenes las doy yo! –grito con furia" — "No debieron meterse conmigo... mas les vale que me obedezcan y vengan, mi llave maestra de convertirme en dios con sus poderes y si tratan de hacerme una trampa tengan seguro que su preciada heroína pagara las consecuencias-corto la comunicación"

— ¡MALDICION! –se enfureció Iori apretando su celular destrozándolo.

— ¿Cómo lo sabe? – cuestiono Ralf con enojo.

—No tengo idea pero deberíamos pedir refuerzos y avisarle al jefe. –propuso Leona.

— ¡No! Igniz se daría cuenta y es mejor actuar con cautela. –dijo Milena mirando a cada uno. —Hay que idear un plan.

¿Cuál será el plan de Milena?

Muy, pero muy cerca del final, no se lo pierdan *w*

Gracias Miss Asamiya!