Capitulo ocho

"No vales la pena"

—Milena... –dijo Misty de forma arrogante al verla toda lastimada entrar al cuartel NESTS y detrás de ella K9999, su ropa estaba toda rajada con manchas de sangre.

— ¿Qué te sucedió? –cuestiono Ángel con preocupación.

— Escape de los Ikari ¡Llévenme con Igniz! –exigió sin rodeos.

— ¡Tu no me ordenas nada! –grito Misty acercándose a ella con superioridad, sabia muy bien los sentimientos que sentía Igniz hacia Milena. —Más te vale que tengas una muy buena escusa por tu ausencia.

— Ese no es problema tuyo, al fin al cabo al único que debo darle explicaciones es a Igniz. –sonrió con cinismo apartándola de su camino.

...

—Al fin despiertas usurpadora... –la voz de Igniz se oyó fría y desgarradora, Athena se encontraba aun consiente pero sin fuerzas.

— ¿Qué me hicieron?

—No aguante tus gritos y no tuve mas remedio de sedarte... pero no te preocupes ya encontré una mejor solución para callarte. –y saco su arma y la apunto sobre su frente... lleno de odio y rencor una gran parte de el quería asesinarla a sangre fría pero por otra no deseaba hacerlo, Athena cerro sus ojos con fuerza esperando lo peor. —No puedo hacerlo... –susurro dándose vuelta. — ¡Demonios! ¡Eres idéntica a ella! –exclamo acercándose aun mas a Athena como un psicópata acaricio su mejilla. —Matarte seria como matarla a ella...

—No lo creo Igniz... –se presento Milena junto con Ángel y K9999. —porque ya estoy aquí.

...

Como unos diez agentes NESTS estaban custodiando la entrada del cuartel cuando vieron a la mujer más atractiva caminar hacia ellos con una sonrisa...

—Hola chicos... –saludo Mai muy coquetamente presentándose mientras se abanicaba. —pero ¡Que calor! –se expreso provocativa.

— Ho... hola. –saludaron al asar los babosos mirando descaradamente su escote.

—Mi auto se averió y pensé si me podrían ayudar. –dijo guiñándoles un ojos mientras presumía sus grandes pechos.

—oh ¡Si claro! –dijeron de acuerdo todos sin dejar de admirarla.

—Ah gracias... –contesto falsamente Mai con otra sonrisa.

Los hombres la siguieron embobados hacia el auto mientras los demás chicos KOF entraban con cautela al cuartel pero como todo plan no son tan perfectos, unos de los agentes se dio cuenta.

— ¡OIGAN! ¡ESTAN ENTRANDO! –grito uno avisando a los demás, pero la astuta ninja les arrojo su metálico abanico de un solo golpe los dejo inconscientes a todos.

—Idiotas. –se expreso Mai entrando también.

...

— ¿Cómo escapaste? –cuestiono Igniz rodeándola.

—Sabes que tengo mis tácticas... –concluyo ella.

— ¡Revísenla! –ordeno su jefe y de inmediato sus agentes lo obedecieron.

— ¡No tengo cables Igniz! –dijo cansada dejándose revisar.

—Esta limpia. –dijo K9999.

—Bien Milena, ¿Cómo me encontraste? –cuestiono.

—fui a nuestro actual cuartel y no los encontré, vi la dirección de tu antigua base en el escritorio y supuse que estarían aquí. –respondió con seguridad mirando a su alrededor.

— ¿A si? –alzo una ceja y la acerco tomándola del brazo. —Más te vale que sea cierto Milena... porque no te convendría tenerme de enemigo.

— ¡No me amenaces! –grito soltándose. —No sabes por todo lo que he pasado, ellos me mantuvieron encerrada, me torturaron para que hablara pero no lo hice... y como no los pude ayudar enviaron a una de ellos para que me suplantara pero te juro que no dije ni una sola palabra... –aseguro mirándolo a los ojos convenciéndolo mientras lo tomaba del rostro. —Sabes muy bien que no te traicionaría...

...

Al burlar la seguridad no fue difícil acabar con los demás agentes hasta que se encontraron con Zero y Goenitz a quienes esperaban encontrarse ya que Kyo les informo cada rincón y detalle de aquel cuartel y sus agentes que recordó cuando lo secuestraron.

— ¿En verdad creyeron que seria tan fácil? ¡Pero que tontos! –se burlo Goenitz mandándolos a volar con sus fuertes ráfagas los azoto contra las paredes que se derrumbaron al instantes.

—Malditos... –pronuncio Kyo entre dientes y lanzo sus flamas hacia ellos. — ¡Recaten a Athena! Yo me encargare de ellos.

— ¡Yo también! –dijo Terry colocándose a lado de el.

—Bien, cuídense. – dijo Chizuru y juntos con los demás escaparon siguiendo su trayecto.

...

—Con que ella es mi doble... Athena Asamiya. –dijo Milena mirándola de arriba a bajo con desprecio.

—La misma. –dijo con odio Athena.

—A ver... ¿Cómo pudiste siquiera confundirme con esta mocosa de escuela? –cuestiono con ofensa Milena a Igniz.

— Supo muy bien como engañarnos. –contesto con pena su jefe por haber caído como un idiota. —La matare en este instante.

— ¡NO! –lo detuvo ella. —yo misma lo hare.

Le saco el arma de sus manos y se dirigió a la psíquica con pasos elegantes.

— ¡Desátenla! –ordeno Milena a los agentes. —Quiero acabar con ella lentamente.

Igniz sonrió con malicia permitiendo que sus hombres la desataran, Milena se acerco aun mas a ella y con la misma arma le pego una bofetada arrojándola al suelo.

—Eres una niña tonta Asamiya, ni en tus sueños serás como yo. –le dijo dándole una patada en el estomago.

—No se saldrán con la suya... –logro pronunciar Athena retorciéndose. — ¡van a pagar por todos sus crímenes!

— ¡Cállate estúpida! –la volvió a golpear haciendo que la psíquica escupiera sangre. — ¿Acaso no recuerdas las torturas que me proporcionaste? –volvió a cuestionar, Athena abrió sus ojos confusa. —Tu y tus amigos... esos malditos polizontes.

Athena comprendió que se proponía Milena y decidió seguirle el juego...

—Los mismos que te llevaran a la cárcel. –la enfrentó Athena levantándose. —Soy una agente militar no lo olvides. –presumió la psíquica en posición.

—Bien primero voy a enseñarte quien es Milena Duran. –guardo su arma por detrás del pantalón y ambas chicas comenzaron a pelearse como fieras dándose de piñas y patadas aunque pareciera una pelea Athena fingía recibir con mucho dolor la golpiza de Milena como igual Milena, todo era vanidad aunque para los ojos de los demás era una lucha a muerte.

Milena tomo el control con una patada en el rostro de la psíquica cayo al suelo y rápidamente saco su arma y la apunto nuevamente.

—Ahora si niña, te llego la hora. –la amenazaba Milena con respiración agitada.

— ¡Ya Milena! ¡Acaba con ella! –le ordenó Igniz.

De pronto un estallido rompió toda la puerta y asi entraron los chicos KOF al rescate y comenzaron a golpear a los agentes.

— ¡Ahora Athena! –grito Milena y ambas voltearon hacia Igniz.

— ¡Psycho ball! –lanzo una poderosa bola psíquica al pecho de NESTS quien la recibió chocando contra la pared, el polvo blanco que produjo el derrumbe no se lograba ver nada que Milena no espero en acercarse al lugar rápidamente con su arma para detenerlo pero el ya no estaba.

— ¡No puede ser! –se lamento con rabia Milena, ya Leona y Ralf habían arrestado a K9999, Ángel y los demás agentes mientras pedían mas refuerzos al cuartel militar Iori acudió a Athena en su ayuda pero no fue necesario ya que ella se estaba curando con sus poderes de curación.

— ¿Igniz? –cuestiono Iori y apareció Kyo y Terry quienes habían acabado con Zero y Goenitz.

—Escapo. –respondió con repudio Milena.

Mientras Athena se curaba escucho unos ruidos de helicóptero y tuvo una visión de Igniz escapando con su amante.

—Esta en la azotea. –exclamo Athena y Milena salió disparada.

— ¡Milena! No vayas –la siguió Ralf y los demás pero fue inevitable.

Igniz estaba a punto escaparse cuando Milena apareció en la azotea hecha furia.

— ¡IGNIZZZZZZZZZZ! –grito fuerte corriendo hacia el mientras le disparaba y una bala certera en el hombro de NESTS lo hizo caer del helicóptero al suelo, Leona y Ralf comenzaron a disparar al helicóptero que el piloto no tuvo otro remedio que salir huyendo solo con Misty adentro.

Milena se acerco a Igniz apuntándolo con su arma de fuego mientras que los chicos solo la observaban a corta distancia.

—Jamás creí que me traicionarías… o al menos eso quise creer. –hablo Nests mientras trataba de levantarse con dolor mientras se sostenía la herida.

—Fuiste muy tonto Igniz… fácil de engañar. –le contesto con burla ella.

— ¡¿Por qué?! –exigió saber tomándose del hombro.

—Porque acabaste con mi vida… -dijo con puro odio. — ¿Recuerdas a Max? ¡Lo recuerdas!

— ¡Que hay con el!

— ¡Tu lo MATASTE! –lo apunto aun mas directo a su cabeza con impaciencia, quería matarlo de una vez. —el era una persona honorable… buena, quería ser como el ¡No merecía morir!

—y ahora vas a vengarte… -dijo con odio y rencor por la forma de expresarse del difunto traidor, era notable que aun lo amaba. — ¡Entonces HAZLO! ¡Mátame de una vez!

— ¡MALDITO!

Milena estaba hecha cólera, rabia y deseos de venganza, muchos sentimientos negativos la invadían en ese momento.

— ¡Te enviare al infierno! –y estaba a punto de disparar.

— ¡NO! –grito Ralf acercándose a ella. —No vale la pena, no te manches las manos de sangre por este infeliz.

—El tiene razón Milena… no eres una asesina. –esta vez hablo Kyo colocando una mano sobre su hombro.

—Deja que la justicia se encargue de el. –dijo Leona colocando una mano lentamente en el arma de Milena, ella al fin entendió y bajo su arma dudando.

—Tienen razón… no vales la pena. –suspiro pero aun no se había resignado. —Por ahora me conformo con ver como te pudras en la cárcel Igniz.

Y se dio vuelta para no verlo mientras lo arrestaban cuando de pronto Igniz saco fuerza para sacar un arma y le disparo.

—Adiós preciosa. –dijo y en un momento se alegro pero se dio cuenta que herido era el, una bala justo en el pecho, la sangre no espero en filtrarse y subió su mirada para encontrarse con Athena a pocos metros de el quien había utilizado su escudo psíquico para salvar a la modelo. —Mi.. Milena.

Fue sus últimas palabras para caer muerto, todo había pasado muy rápido… pero al fin todo había terminado.

Próximo capitulo: El final de esta historia de amor y venganza.