Hoy se cumplen 5 años de matrimonio entre el gran maestro pokémon Ash Ketchum y la hermosa líder de gimnasio de ciudad Celeste Misty Waterflower.
Una linda castaña arruga con fuerza el periódico que informa sobre la feliz noticia mientras comienza a derramar unas cuantas lagrimas sobre maltrecha foto que aún se alcanza a ver mostrando a la radiante pareja, un joven bien parecido de cabello negro con su inseparable pikachu sobre su cabeza sosteniendo a un niño de aproximadamente 4 años, pelirrojo y ojos oscuros tan profundos como los suyos, ambos parados junto a una pelirroja de ojos azules y sonrisa dulce que a diferencia de su acompañante carga a un pequeño de 2 años quien es la viva imagen de su padre salvo por los ojos azules heredados de su madre.
- Y pensar que fui yo quien te dejo ir Ash… - la joven castaña suspira resignada al tiempo que lanza el periódico al suelo.
- ¿May? – Cuestiona preocupado un joven de unos 15 años, cabello azulado y ojos marrones - ¿Sigues con eso? – agrega al notar el periódico y la noticia de la primera plana.
- Déjame en paz Max, no lo entenderías.
- ¿Qué hay que entender? Fuiste tu quien dejo a Ash, fuiste tú quien lo arrojo a los brazos de Misty.
- ¡Eso ya lo sé! – Grita furiosa la castaña - ¿Crees realmente que he olvidado el error que cometí?
- Yo no lo veo como un error –murmura el joven – Pienso que fue lo mejor que pudo haber pasado.
- Gracias por el apoyo – dice sarcástica la castaña – Y eso que eres mi hermano.
- May… si te digo esto es por tu bien – agrega contrariado el de ojos marrones – No hace falta ser genio que esto – mostrándole una vez más el periódico – era lo que tarde o temprano iba a pasar. Lo que desde un principio debió pasar.
La castaña vuelve a suspirar pesadamente dándole la razón a su "pequeño" hermano, sin embargo eso no aliviaba del todo a su adolorido corazón. Más aun siendo consciente que ella fue quien propicio todo.
Hace 8 años, ella y Ash habían iniciado una relación que duro tan solo un año… Fue el maestro quien se había acercado a ella, tratando de conquistarla y formalizar lo que había sido considerado como la relación más sorpresiva del año. Nadie podía imaginar al maestro pokémon con la coordinadora; sus amigos, su familia no daban crédito a ese supuesto amor que había nacido entre ellos o mejor dicho en ella.
Ni siquiera su hermano había apoyado su relación, pues le aseguraba que ni Ash ni ella estaba enamorados. A pesar de ser el pelinegro el más interesado en esa relación; en cambio ella, solo disfrutaba enormemente de las portadas de revistas, las entrevistas y todos los vestidos y joyas que recibía para que le diera publicidad a tal o cual marca.
Ash por su parte trataba de pasar tiempo a su lado siempre que los entrenamientos y compromisos como maestro se lo permitieran y ella jamás le dio importancia al hecho de que cuando se reunían con Misty, Ash se olvidaba completamente de ella. Solo existía la pelirroja, cuando alguien más le preguntaba su opinión decía la misma frase que su novio: Solo son amigos.
Así fue todo durante un año y durante ese tiempo también vio un cambio importante en Drew, cuya relación había mejorado notablemente pasando de no poder soportarse a solo una rivalidad marcada y pese a ello seguían conversando o dándose alguno que otro consejo, sin embargo cuando formalizo su relación con Ash, Drew le retiro el habla por completo, trataba de hacerla sentir mal y si podía, humillarla.
Ese comportamiento le extraño muchísimo, creía que habían arreglado sus diferencias y que se había ganado su respeto como coordinadora; el que volvieran a estar como al inicio le dolió demasiado aunque no entendía del todo porque.
Como olvidar que ella, quien gritaba a los cuatro vientos odiar nuevamente a su más grande rival en la coordinación terminara saliendo tras él cuando este confeso amarla al mismo tiempo que Ash le pedía casarse con él.
Abandono al maestro frente a todos sus amigos, la pelirroja incluida; quien la miraba con incredulidad y rabia. Estaba segura que de no ser porque se quedó al lado del pelinegro hubiera salido tras ella y la habría abofeteado.
Lo último que supo de Ash fue que se había ido junto a Misty a su gimnasio ya que había pedido unas vacaciones en la Liga de Meseta Añil. Hacia demasiado que no se tomaba un descanso (ni siquiera cuando eran pareja las había pedido) y lo hacía solo por irse con la pelirroja.
A pesar de la punzada de dolor en su pecho lo dejo partir, dejo que se fuera con la líder de gimnasio. Y con eso se había condenado…
- May – susurra el menor - ¿No crees que ya es tiempo que lo superes?
- No es tan fácil…
- Hace más de 6 años que no les ves… te invitaron a su boda…
- ¡Se estaban burlando de mí! – Gritó exaltada la joven – Esa fue la venganza de Ash.
- Claro que no, querían verte, ambos – reprende el menor tomando a la joven de los hombros obligándola a mirarlo – Son tus amigos y querían arreglar las cosas.
- Pero es que…
- Es que nada May, madura de una vez… estoy seguro que ellos esperan que este año si te dignes a acudir a la fiesta.
Tras decir esto, el joven investigador pokémon sale dejando a su hermana sorprendida por la actitud del menor. En el fondo sabía que tenía razón, ya era tiempo que superara ese rencor que se había instalado en su alma de forma irracional.
Ella había decidido cual camino tomar y ese no fue en compañía del maestro, aunque tampoco fuera al lado del coordinador; la pelirroja había sufrido mucho cuando ella se encapricho con Ash. Era evidente que ninguno sentía amor verdadero por el otro, pero el pelinegro trataba por todos los medios negar sus sentimientos hacia su "mejor amiga" por temor a perderla para siempre.
Habían tratado de llegar a algo que fuera real, sobre todo él, sin embargo ellos no estaban destinados a estar juntos. Y tampoco podía culparlos de que se encontrara sola actualmente, en realidad había sido la actitud que había tomado quien termino por alejar a cada pretendiente que se le acercaba y ella estaba decidida a culpar a la feliz pareja por su agonía e infelicidad.
- Max tiene razón, fue mi decisión y cuando ellos decidieron iniciar su relación yo estaba con Drew y pese a ello Ash vino a hablar conmigo. No es justo que siga con este comportamiento.
Tras decir aquello, la castaña se levanta y se dirige a su habitación para preparar su viaje a Pueblo Paleta, pues a pesar de todo el trabajo que tenían la pareja iba cada año a celebrar su aniversario en ese lugar.
Por otro lado, en Ciudad Celeste una pareja miraba a su primogénito jugar y correr de un lado a otro junto a un pikachu seguidos de un psyduck cría del ahora Golduck de la pelirroja. Notaba al pelinegro sonreír ante esa escena; era más que evidente que su pequeño Sora sería igual que su padre.
Le costaba creer que ya habían pasado tantos años desde su matrimonio, no podía olvidar el enorme dolor que sintió al ver a su gran amor junto a May. Nunca pudo sentir rencor contra ella, al menos mientras hizo feliz a Ash.
Sabía desde un inicio, que el pelinegro no la veía como mujer, sino como su amiga y estuvo a punto de rayar en su hermana. Como no hacerlo, si era ella quien le cuidaba, aconsejaba y evitaba que hiciera locuras. Prácticamente parecía su madre.
La camaradería que surgió entre ellos fue casi instantánea, desde el momento en que se conocieron. Ambos tenían algo que demostrar a sus conocidos sin olvidar probarse asimismos; eran obstinados, con una meta fija y con la convicción de no descansar hasta alcanzarla. Tan parecidos que siempre terminaban discutiendo y sin darse cuenta dependían uno del otro.
El único que pareció notar esto había sido su otro amigo incondicional, Brock. Solo él había sido capaz de vislumbrar sus sentimientos a fondo y había sido también el único en confrontarla sobre ellos.
Eso la había dejado desarmada, si bien sabía que casi todos daban por hecho que eran pareja, eran más que evidentes que los sentimientos de ella eran mucho más fuertes. Y que en ese momento solo era unilateral pues el pelinegro solo tenía en la cabeza convertirse en el gran maestro que ahora es.
Como olvidar la manera en que había iniciado su historia de amor, Ash acaba de salir de una ruptura, había dado por terminada la única relación amorosa que había tenido y de la peor manera, pues aquella chiquilla malcriada, egoísta, pedante, insensible y aprovechada (porque a lo único que se dedico fue a recibir los beneficios que le traían ser la pareja del maestro) le había dejado enfrente de todos sus amigos, familia y prensa.
Ash le estaba entregando su corazón y esa mocosa solo lo usó y pisoteo como si no se tratara más que de un juguete. Le odio en ese momento y de no ser porque el pelinegro la necesitaba en ese momento, hubiera perseguido a la coordinadora para darle su merecido.
Y sin embargo, ahora le estaba agradecida… si ella no hubiera dejado a Ash en ese momento, ellos jamás habrían terminado juntos como siempre había sido su sueño, aparte de ser la más reconocida entrenadora de pokémon acuáticos. Y ahora, luego de tanto tiempo por fin los había conseguido.
- ¿Misty? – Cuestiona el pelinegro al ver a su esposa tan pensativa - ¿Sucede algo?
- ¿Ah? No, para nada Ash – dice para luego sonreírle dulcemente – Solo recordaba.
El pelinegro toma entre sus brazos a su pequeño hijo Iori quien está profundamente dormido para colocarlo en corral que tenían en el jardín y pudiera dormir más cómodamente. Al terminar se vuelve hacia su esposa atrayéndola contra sí besando su cabeza, su frente culminando con un beso en los labios.
- Espero que sean buenos recuerdos.
- Los mejores – responde sonriendo la pelirroja – Aunque también algunos un poco tristes.
La joven se aferra a su esposo quien le mira algo sorprendido, más no puede evitar sonreír al sentir los brazos de la pelirroja alrededor de su cintura y la cabeza recargada en su pecho.
- Recordaba cómo fue que inició nuestra vida – susurra la pelirroja – No fue nada fácil.
- Lo que merece la pena nunca lo es – agrega el pelinegro – Además el mayor culpable fui yo por estar tan ciego, por tener miedo de dar otro paso y perderte si las cosas no salían bien.
La joven lo mira enternecida, antes no le había creído y sin embargo al pasar los años pudo darse cuenta que Ash jamás había podido mentirle, su mirada siempre le transmitía la veracidad de sus palabras y también era capaz de notar cuando él trataba de ocultarle algo.
Por su parte el pelinegro reflexionaba sus propias palabras, por cobarde había pasado tanto tiempo separado de la mujer que en verdad amaba. Recordaba que el día de su boda el equipo Rocket hizo acto de presencia, sin ninguna intención de robarse a Pikachu sino simplemente de felicitarles y decirles que ya se habían tardado pues era más que evidente lo que sentían uno por el otro desde que iniciaron su viaje.
Ambos se sonrojaron enormemente desviando la mirada, pues sabían que tenían razón. Sin embargo, Misty al igual que siempre, había salido en defensa de ambos alegando que ellos llevaban más tiempo como "pareja" y seguían sin admitir sus verdaderos sentimientos. Fue el turno del equipo rocket de sonrojarse e inventar excusas baratas como solían hacerlo ellos. Más la pelirroja continuó presionando hasta que James opto por terminar con la discusión besando a Jessie para sorpresa de esta y Meowth que no daban crédito a las acciones de su integrante masculino. Sin embargo fue el detonante para que una nueva relación naciera y tras declararse abiertamente desaparecieron de la misma manera que habían llegado.
- Recuerdo comenzó todo –dice sonriente la pelirroja – Meses después de tu ruptura seguías empeñado en tu depresión.
- Y tu molesta y harta de eso, decidiste que lo mejor era llevarme a un bar – agrega burlonamente el maestro – Nunca creí que fueran sitios que frecuentaras.
- No lo eran… o ¿ya olvidaste que la primera en emborracharse fui yo?
- Claro que no, ¡Como olvidarlo!
La pelirroja recuerda aquella noche, en su desesperación por animar a Ash lo había arrastrado al bar que sus hermanas solían frecuentar. Ella no conocía el lugar, jamás había acudido a el; más creyó que era necesario para cambiar el estado depresivo del pelinegro. Quizá un rato de diversión y nuevas experiencias le ayudarían.
Así, le pidió consejo a sus hermanas quienes tardaron menos de 5 minutos en tener lista la reservación y la ropa que querían que usara, ante la cual se escandalizo, pues las mayores se empeñaban en que se pusiera un vestido corto estilo halter con un escote demasiado pronunciado para su gusto al frente y sin espalda color turquesa que hacía juego con sus ojos.
La joven no puedo evitar sentirse vulnerable, si bien se había convertido en una joven hermosa en sus planes no estaba lanzarse a Ash. No era el momento, aunque dudaba si tal momento existiría alguna vez. Pero el punto era, que ese sería el pensamiento que recorrería la mente del pelinegro al verla ataviada con tal atuendo.
"Ash jamás pensaría eso, lo más seguro es que crea que vas a buscar pareja" Le había asegurado Daysi, pero no podía evitar sentir los nervios a flor de piel. Estaba por rechazar el vestido y asegurar que llevaría algo más recatado, cuando el pelinegro buscando a su querida amiga irrumpió en la habitación y al ver dicho atuendo e imaginar a la pelirroja con el no pudo evitar sonrojarse y asegurarle que se vería bellísima con el puesto.
Por su parte el maestro ya no podía negarlo; la pelirroja se había transformado en una hermosa y sensual mujer. Y llevando un atuendo como el que tenía entre sus manos era más que seguro que se viera extremadamente sexy. Saber que sería él quien gozara de su compañía lo hacía sentirse afortunado.
Aunque pensándolo bien, el que ella llevara un atuendo tan provocativo ocasionaría que miles de buitres rondaran a su alrededor. El solo pensarlo, hacía que le hirviera la sangre, siempre había sido así. No le gustaba que hubiera hombres "aprovechados" cerca de su querida e indefensa amiga.
- Misty no tiene nada de indefensa – había pensado el maestro al recordar el momento en que se conocieron.
Sin embargo, cuando él aprobó el vestido las hermanas de la pelirroja lo sacaron arrastrando del cuarto sin que pudiera objetar y regresaron a ayudar a "la feita" como seguían diciéndole solo para molestarla. Ya que en realidad, la pelirroja había cambiado de forma increíble, cual patito feo transformado a un cisne y actualmente no solo las superaba en habilidad como líder de gimnasio, también en belleza.
Finalmente y luego de horas esperando a la joven, está por fin salió de su habitación. El vestido se ajustaba perfectamente a cada curva de su cuerpo; llevaba unos zapatos de tacón ligeramente alto (unos 4cm) pues nunca se le dio bien usar más altura; unos pendientes plata y el cabello, que ya le llegaba a media espalda sujeto en una coleta baja y de lado mostrando así su espalda desnuda. El maquillaje era ligero, resaltando primordialmente sus ojos y labios.
El pelinegro estaba embelesado con la imagen de la joven, hasta que fue sacado de su ensoñación por la propia pelirroja que se estaba poniendo nerviosa por la penetrante mirada de esos ojos negros que eran capaces de hacerla enloquecer.
- ¿Nos vamos Ash? – dice la pelirroja algo cohibida
- ¿Ah? – sonrojado el pelinegro el ofrece su brazo a la joven – Claro Misty.
Así la pareja sale del gimnasio para dirigirse al bar, no sin antes escuchar las voces de las "tres hermana sensacionales" diciendo que esa noche tendrían la casa para ellos solos para dar rienda suelta a sus instintos tan largamente reprimidos; solo que se encargaran de borrar las huellas más evidentes por la mañana. Tras esas palabras el pelinegro se puso como un semáforo mientras que la pelirroja estuvo a punto de regresar a ahocar a sus hermanas, de no ser por Ash que la detuvo y le insistió en olvidarse de todo y divertirse un rato.
Llegando al lugar el pelinegro jalo a su acompañante hacia él, rodeando su cintura y dando una mirada de advertencia a cualquiera que tratara de robársela esa noche. No podía entender del todo porque, pero sabía que deseaba a la pelirroja a su lado, deseaba tener la atención de la joven solo para él.
Sin embargo, no era necesario. Los jóvenes notaron algo extraño en el ambiente, la música era demasiado suave para tratarse de un centro nocturno. Creyeron equivocarse de lugar, pero no era así. El lugar tenía una temática cada semana, algo que Misty no sabía y precisamente ese día el lugar estaba repleto de parejas así que trataban de encontrar una explicación hasta que dieron con un letrero que decía: "Semana del amor: Bebidas de cortesía a las mujeres antes de media noche, música romántica para que pases una velada inolvidable al lado de tu amad "
Notas del autor:
Hasta aquí el primer capítulo. Es la primera vez que escribo un fanfic de pokémon de índole romántica. Las veces anteriores fue por un concurso jejejeje aunque no me fue muy bien.
Como pueden ver, Ash optó por iniciar una relación junto a la coordinadora… ¿creen que ella era más afin a la personalidad de nuestro entrenador? Y pues al parecer las cosas no funcionaron y ahora fue trabajo de Misty apoyar a su amigo… aunque sus tramposas hermanas opinan diferente.
Espero que esta historia sea de su agrado y acepto todo tipo de críticas, siempre y cuando se den con respeto.
