El pelinegro sintió estremecerse a la joven entre sus brazos y se reprendió mentalmente, así que se decidió a soltarla. Detuvo su acción al sentir las manos de la pelirroja aferrarse a su pecho. Así que solo beso su cabeza antes de continuar.

Jamás me tome la molestia de preguntarte si tú tenías a alguien especial… Siempre estuviste para mí y creo que nunca me puse a pensar si eso no te quitaba oportunidades para encontrar a alguien que lo diera todo por ti.

Suena egoísta lo sé, y es peor ya que los pocos entrenadores que note que pretendían acercarse a ti los ahuyente. No soportaba la idea de que alguien más fuera quien estuviera a tu lado. No quería que alguien más acaparara tu atención. Solo yo quería ser el dueño de esa dulce sonrisa y esas palabras de aliento.

Siempre velaste por mí y yo trate de hacer lo propio aunque nunca me salió tan bien. Pero hacia mi esfuerzo.

La verdadera razón por la que me acerque a May fue porque tenía miedo. Me aterraba la idea de dar un mal paso y arruinar todo lo que hemos construido durante años. Pero justo esta noche, es cuando ya no puedo negarlo más.

Desde que te conocí me hiciste ver que no era el mejor, que me quedaba mucho camino que recorrer y aprender. Me apoyaste, me hiciste crecer y siempre que regresaba de mis viajes estabas ahí para darme la bienvenida. Te hiciste indispensable para mí.

Es por eso que esta noche quiero decirte que TE AMO… y no es efecto del alcohol ni es un sentimiento que apareció hace unas horas…

La pelirroja no puede evitar lanzarse a los brazos del maestro, cayendo ambos al sillón mientras la joven besa dulcemente al pelinegro que la recibe gustoso. Sintiendo su corazón brincar de alegría, pues eso le daba a entender que sus sentimientos eran correspondidos.

Cuando la falta de aire se hizo presente, ambos se separaron mientras que el pelinegro tenía dibujada una enorme sonrisa en el rostro, la líder tenía el rostro totalmente teñido de carmín.

- Ash… yo – comenzó la joven – Des-desde hace mucho tiempo que yo siento lo mismo por ti.

- Creo que eso me quedo claro – responde burlonamente el pelinegro, más al sentir la mirada asesina de la joven agrega- No sabes lo feliz que me hace Misty.

- Siempre pensé que tu eras mi camino a la felicidad – dice cohibida.

- Y yo como tonto y lento no había entendido que estaba alejándome del mío.

Ambos sonrieron, y se dejaron llevar. Entre besos, abrazos y una que otra caricia algo subida de tono se quedaron profundamente dormidos.

Al día siguiente fueron despertados por el ruido de unas risas que trataban por todos los medios de aguantar, el primero en abrir los ojos fue el pelinegro quien al notar a las hermanas de su querida Misty mirarlos de forma burlona y lo pero ¡Tenían una cámara fotográfica en sus manos! Quiso moverse pero el peso en su hombro le hizo recordar que tenía a la pelirroja entre sus brazos. Miro con odio a las mayores, ¿acaso no podían darles un poco de intimidad? Esta bien que estaban en la sala… pero, merecían un tiempo para ellos. Eso habían dicho ellas precisamente.

Las jóvenes al notar la mirada de su seguramente nuevo cuñado decidieron dejarlos solos y entre risas se retiraron.

Tras la partida de las mayores, la pelirroja por fin pudo despertarse de su letargo. Y cuestiono al pelinegro sobre los ruidos. Este se sonrojo y trato de explicarle lo que había pasado. Alarmada la líder trato de levantarse e ir "a darle su merecido a sus hermanas" Sin embargo, los brazos del maestro se lo impidieron.

- Déjalas, ellas no son importantes ahora.

- ¿No? ¿Y que si lo es?

- Robarte un beso por ejemplo – Ante la mirada atónita de la joven, el maestro llevo a cabo su advertencia, sonriendo divertido por el carmín que teñían las mejillas de la líder.

¿Cómo había pasado tiempo alejado de esa mujer? Si era perfecta, dulce, tierna, gentil pero también fuerte y decidida. Sin duda no existía otra como ella, y estaba feliz a su lado.

- Misty… -susurra el pelinegro.

- Dime…

- Yo… yo… - dice nervioso el maestro - ¿Por qué es tan difícil?

- ¿Qué sucede Ash? – cuestiona preocupada.

- ¿Quieresserminovia? – pregunta de forma inaudible el maestro

- ¿Qué dijiste?

El pelinegro la ve con rencor, pensando que se burla de sus nervios, sin embargo, al ver la cara de verdadera confusión de la joven, respira profundamente antes de un nuevo intento.

- ¿Qué si quieres ser mi novia? – dice finalmente – Quiero que todo sea formal y como debe ser.

La pelirroja asiente conmovida mientras brotan unas cuantas lágrimas de sus ojos azules, a lo que el maestro la atrae contra si besando suavemente su frente.

Cuanto tiempo había tenido que pasar para que por fin la tuviera entre sus brazos, había sido un ciego y un cobarde el querer sustituirla con alguien más. La había hecho sufrir, ahora lo entendía.

Un mes después de ese suceso, dieron a conocer su relación; aunque era lógico que los primeros en enterarse fueron sus amigos más cercanos y familia, entiéndase su madre, Brock (quien grito de alegría), el profesor Oak y por su puesto las hermanas de su amada sirena pelirroja. Sin embargo, las revistas y programas de televisión le dieron demasiado revuelo, haciendo hincapié en que la joven pelirroja era realmente la pareja ideal para el maestro.

En todo ese tiempo no había sabido nada de la joven coordinadora, hasta que se la toparon en una entrevista. Ellos, por ser la pareja del año, además de ser los entrenadores más reconocidos de la región de Kanto junto a Gary Oak y las castaña por ser la imagen de la nueva competencia que estaban por lanzar en Hoen.

La castaña les miro con rencor y ni siquiera les dirigió la palabra; lo cual hizo sentir mal al pelinegro. No podía comprenderla, había sido ella quien le dejó y ahora que él era feliz le miraba con odio. Ambos se sintieron incomodos, pero de nueva cuenta la pelirroja le hizo ver que ellos no estaban haciendo nada malo y que no tenían por qué darle el gusto de incomodarlos.

Aun cuando sabía que la joven tenía razón, no pudo sentirse nervioso con la presencia de la castaña. Provocando inseguridad en su actual novia, quien se portó fría y distante con él. Tras una discusión bastante acalorada, el pelinegro logro convencer a su novia que su ansiedad era provocada por el trato de May para con ellos, no porque existieran sentimientos de por medio.

Decidieron confrontar a la castaña, quien simplemente dijo que nada tenía que ver con ellos y que si Ash iba a remplazarla pudo conseguir algo mejor. Sin que el pelinegro pudiera evitarlo, su novia abofeteo a la coordinadora haciéndola caer al suelo, recordándole al joven la gran fuerza física que tenía la pelirroja a pesar de su aspecto delgado y delicado.

- ¿Todavía crees que vales algo? – Dijo la joven líder – ¿Realmente crees que eres especial e importante? No eres más que una aprovechada.

La castaña la miro fieramente, mientras se sobaba la mejilla adolorida y que comenzaba a inflamarse.

- ¿Acaso crees que no sé, que te pidieron ser la imagen del evento porque fuiste pareja de Ash?

La coordinadora abrió desmesuradamente los ojos, ¿cómo se había enterado? Cuando la mesa directiva del evento se entero que había roto con el maestro quisieron sacarla del proyecto, sin embargo todo ya estaba prácticamente listo por lo que no les quedo más remedio que dejar a la castaña como su imagen.

- ¿Fuiste tú quien les informo? – Pregunto molesta la coordinadora – Así que nuevamente es tu culpa que…

- Te equivocas, yo no les dije nada – respondió fríamente la pelirroja – Pero se me hace patético que sigas diciendo que Ash es tu novio cuando lo dejaste hace más de 8 meses.

- May… - susurro el pelinegro quien se había mantenido al margen hasta entonces – eso no me molesta, pero lo que en realidad me duele es tu actitud de ahora.

- ¿Qué quieres que te diga Ash? – Dice despectivamente la coordinadora - ¿Qué estoy feliz de que andes con "esta"?

Antes de que la pelirroja se lance una vez más contra la coordinadora, el maestro la toma por la cintura atrayéndola contra si. Para volver la vista a su antigua pareja, mirándola dura y fríamente por primera vez luego de tantos años de conocerse, provocando que la castaña se estremezca.

- "Esta" Como la has llamado, tiene un nombre – dice lentamente el pelinegro, conteniendo la ira – Es Misty Waterflower, líder del gimnasio de ciudad Celeste, la mejor maestra de pokémon acuático en el mundo y…

- ¿Por eso me cambiaste por ella?

- Yo jamás te cambie May, te recuerdo que fuiste tu quien me dejó – responde dolido el pelinegro, quien es abrazado por la joven a su lado – Francamente te lo agradezco, me diste el valor y oportunidad de descubrir a quien amaba realmente.

- Jamás lo aceptare – dijo duramente la castaña – Te deje porque tu nunca me quisiste… y Drew…

- Le dejaste por cobarde – interrumpió la pelirroja – Preferiste a alguien que al igual que tu hiciste con Ash trato de colgarse de "tu fama".

- ¡No estoy hablando contigo! – Gritó enfadada la coordinadora – Me vas a negar que siempre quisiste quitarme a Ash

- Si… - murmuro la pelirroja – Porque yo sabía que en su momento Ash era feliz contigo y por tanto no tenía ningún derecho de romper esa felicidad además no hubiera tenido oportunidad.

- May, entiende que no queremos lastimarte ni mucho menos que te sientas sustituida.

La castaña sonrío arrogantemente ante esas palabras, era evidente que Ash jamás podría sustituirla y menos con alguien tan insignificante como la pelirroja. Ella sería la primera en ocupar el corazón del pelinegro.

- Eres mi amiga, y cometí un error al involucrarme contigo…

Ahora fue el turno de la pelirroja de reír, los ojos que puso al escuchar las palabras de su novio la descolocaron. Aunque apoyaba a su novio, el involucrarse sentimentalmente con la castaña había sido el peor error de su vida; no solo por la actitud de la joven, sino también porque no la amaba en realidad y de no ser porque la coordinadora tampoco sentía algo por él le habría hecho mucho daño.

- No te amaba, te quise y aun te quiero mucho… pero la única mujer a la que he amado y amo con toda mi alma esta aquí – finalizo el joven abrazando a Misty – Y fue gracias a ti May que pude armarme de valor para estar a su lado ahora.

La joven simplemente se levanto, le dio la espalda a la pareja y se alejó dejándolos algo consternado, sobretodo al pelinegro.

- Dale tiempo – dijo la pelirroja – No le dijiste las cosas de la mejor manera y tiene que asimilarlas.

El maestro solo asintió y abrazo nuevamente a su novia. Estaba decidido a darse una oportunidad con la joven que tenía entre sus brazos, ella era la única que despertaba tantas emociones en su ser.

Seis meses después habían comenzado a planear su boda, a nadie le sorprendió. Puesto que llevaban años de conocerse, sabían como era el carácter del otro y complementarse de forma adecuada. No quisieron esperar más tiempo y para cuando cumplieron su primer año, anunciaron formalmente la fecha de su boda, que se llevaría a cabo dos meses después.

Habían acudido gran parte de sus amigos, incluso Max se había presentado, pidiendo disculpas por la ausencia de su hermana quien había alegado encontrarse mal físicamente para acudir a tal evento.

De ese momento, habían transcurrido 5 años y justo esa noche celebrarían su unión una vez más. Año tras año habían esperado la presencia de su amiga castaña, querían hacerla entender que nunca quisieron lastimarla pero lo que sentían uno por el otro había nacido incluso mucho antes de conocerla. Deseaban que fuera participe de su felicidad y que ella misma se diera la oportunidad de encontrarla, pero la joven se negaba a cumplir su deseo. No podían obligarla pero esperaban que con el tiempo lograran llevarse como antes.

- Verás que este año si viene Ash – dijo una sonriente pelirroja – Por cierto, ¿ya esta todo listo para la noche?

- Creo que si, y en verdad espero que venga – dijo un cansado pelinegro – Mejor, tu dime ¿ya terminaste de ensayar?

La joven le miro sonrojada, su querido esposo la había comprometido a cantar esa noche a su lado. Habían estado practicando por más de tres meses, la misma canción que había fomentado su unión cinco años atrás.

- No puedo creer que me obligues a hacer esto Ash Ketchum –dijo rencorosamente la joven.

- Jajajajaja, ambos sabemos que si realmente no lo desearas, no lo harías – se burlo el pelinegro, mientras la abraza – Así te pusiera los mismos ojos que Pikachu cuando quiere atención.

- Supongo – dice mientras le sonríe dulcemente - Y para tu información yo ya estoy completamente lista.

La joven pareja pasó el resto del día sin inconvenientes, llegan la hora de prepararse para recibir a sus invitados.

Poco a poco la familia de ambos hizo acto de presencia, las hermanas de la pelirroja seguían igual de molestas que antes y ahora con sus pequeños diablillos corriendo por toda la casa, una tormenta se avecinaba.

La madre de Ash llegó junto con el profesor Oak y Gary, quien de inmediato trato de retar a Ash a una batalla siendo fulminado con la vista por una pelirroja muy molesta. Razón por la que el nuevo investigador decidió correr por su vida y hacerse cargo de su autoproclamado sobrino Sora.

Brock fue de los primeros en llegar, era más que lógico, puesto que el castaño era como el hermano mayor de ambos. Para sorpresa de la pareja, llego acompañado de una joven muy hermosa que no es otra que Lucy quien se mira radiante al ir del brazo del castaño.

Así paso gran parte de la noche, recibiendo antiguos amigos, conocidos y uno que otro miembro de la prensa. Uno de los último en llegar fue Max, quien venía solo nuevamente.

"Mi hermana prometió que vendría" Habían sido sus palabras cuando se acercaron a darle la bienvenida, sin embargo, la celebración avanzaba y no había rastros de la coordinadora. Ambos habían perdido la esperanza de que apareciera.

A la pelirroja le dolía la cara de decepción de su esposo, sabía lo importante que había sido May y aunque en ocasiones le causaran algo de celos, también sabía que de no ser por ella no estarían juntos. Y era algo que tenía que agradecerle personalmente, si bien la última vez que se vieron la trato bastante mal, había sido en defensa propia o así quería considerarlo, porque el fondo estaba consciente que no fue así.

- Querida familia… - dijo el pelinegro atrayendo la atención de los invitados y de su esposa que no había notado cuando se separo de ella – amigos, muchas gracias por su compañía. Esta noche, se cumple un año más al lado de la mujer más hermosa, fuerte, gentil y dulce que puede existir.

Se escucharon algunas risas y uno que otro reclamo por parte del resto de las mujeres que habían acudido al evento, haciendo sonreír al pelinegro.

- Vamos chicas, que lo que dije no es para agraviar a las presentes – dijo juguetonamente – Pero, deberán entender que ante mis ojos no hay ángel más hermoso que la madre de mis hijos y el amor de mi vida.

La pelirroja estaba totalmente sonrojada, año con año, Ash hacia lo mismo… esas palabras eran repetidas una y otra vez, quizá agregando un halago o cualidad más. Pero siempre diciendo que para él solo existía ella. Haciendo que su corazón saltara de alegría.

- Esta noche, tenemos una pequeña sorpresa para todos ustedes… hace 5 años escuchamos esta melodía y ella fue la que dio pie a que reveláramos nuestros verdaderos sentimientos.

La joven se acerca a su esposo quien la espera con los brazos abiertos y sonriendo, dándole un beso en la frente y otro rápido en los labios.

- Solo espero que no se queden sordos – dijo burlonamente la pelirroja – Practicamos mucho para no romper ningún tímpano.

Antes que la pareja tome su lugar, en la entrada del salón se logra ver a una castaña de ojos azules. El silencio que se formo ante su llegada la intimido un poco, sin embargo la sonrisa que le mostraba el matrimonio le ánimo a seguir en su lugar y sonriendo tímidamente saludo a la pareja.

Tanto Ash como Misty bajaron rápidamente de la plataforma y corrieron a saludar a la joven, su tan anhelada amiga y compañera de aventuras. El pelinegro fue el primero en abrazarla; la castaña correspondió cohibida el gesto mirando a la pelirroja algo preocupada, no quería arruinar su felicidad; si bien sabía que el maestro no sentía nada por ella (por mucho que le doliera) no imaginaba cual sería la reacción de su esposa.

Sin embargo, Misty le sonreía feliz, cuando por fin Ash la soltó fue el turno de la líder de abrazarla. La coordinadora no esperaba ese recibimiento, pero se sintió feliz, no pudo evitar que unas cuantas lágrimas asomaran sus ojos.

- Lo siento chicos… - dice la joven cohibida – me comporte como una tonta, fui muy egoísta.

- Olvídalo May – dijo la pelirroja – Todos cometimos errores, yo también te lastime.

- Yo sabía que Ash te quería desde un principio – murmuro – Solo que el muy tonto no se daba cuenta.

- Las cosas pasan por algo, y así es como debió ser… - continuo la líder – Ahora, es mejor recuperar nuestra amistad ¿no te parece?

La coordinadora asiente, mientras el pelinegro ve a su esposa y amiga con una gran sonrisa. Comienza a jalar a la pelirroja al escenario.

- Es hora… vamos.

La joven asiente, mientras una melodía comienza a sonar. Muchos reconocen dicha canción y no pueden evitar sonreír ya que el matrimonio no pudo escoger mejor representante de su historia de amor.

Tan pronto yo te vi
No pude descubrir
El amor a primera vista no funciona en mí

La voz del pelinegro es calmada, grave, lo que provoca que sea como una caricia al oído. El joven recuerda todo el tiempo que viajo junto a su esposa. Cuando la conoció, lo primero que hizo la pelirroja fue golpearlo por ser un mal entrenador.

Después de amarte comprendí
Que no estaría tan mal
Robar tu otra mitad
No me importó si arruinaríamos nuestra amistad
No me importó, ya que más da

No fue hasta la primera vez que la beso que comprendió todas las sensaciones que despertaba la pelirroja.

Por su parte, Misty se unió a la melodía, afinando perfectamente y acoplándose al ritmo del pelinegro igual que siempre. Jamás olvidaría el miedo que tenía de perder a su amigo, por arriesgar de más. Pero el pelinegro le dio la confianza para continuar, ya no había vuelta atrás y ambos querían seguir.

Éramos tan buenos amigos hasta hoy
Que yo probé tu desempeño en el amor
Me aproveché de que habíamos tomado tanto
Fuiste dejando y te agarré

Ambos conocían el carácter del otro, su amistad y confianza les brindó la pauta para lidiar con cada discusión y desacuerdo.

Había sido en una noche de copas cuando todo inicio, el pelinegro fue el primero en aventurarse a probar sus labios y la pelirroja estaba decidida a no dejarlo ir jamás.

A pesar de saber que estaba todo mal
Lo continuamos hasta juntos terminar
Cuando caímos en lo que estaba pasando
Seguí besándote

Ninguno estaba seguro de que fuera el tiempo correcto, uno término una relación amorosa y la otra sentía que se aprovechaba de la depresión y decepción de su amigo. Quizá solo podrían lastimarse, pero no podían ni querían parar.

Solo tú, no necesito más
Te adoraría lo que dura la eternidad
Debes ser perfecta para
Perfecto para
Perfecta para mi, mi amor

Con el paso de los días, se dieron cuenta lo cómodos que se sentían juntos, la felicidad se les veía en el rostro sin que pudieran hacer algo para ocultarla.

El pelinegro tomo la mano de su esposa mientras cantaba, era más que evidente que la mujer que tenía frente suyo era la ideal para permanecer a su lado.

Como fue que de papel cambié
Eres mi amiga y ahora eres mi mujer
Debes ser perfectamente
Exactamente
Lo que yo siempre soñé

La pelirroja miraba sonriente a su esposo, había luchado tanto por estar al lado de ese hombre y ahora que lo había logrado, su felicidad era completa.

El tiempo que paso
Resultó aún mejor
Nos conocíamos de antes y sabíamos
Lo que queríamos los dos

Cinco largos y hermosos años habían pasado, procreando a dos hijos. Despegando sus carreras de manera impresionante y apoyándose uno al otro como cuando viajaban juntos. Habían iniciado una nueva etapa, formado una familia y tenían dos nuevos seres por quienes velar.

Entonces el amor
Nos tiene de rehén
Seré tu eterna enamorada, te aseguro que
Todas las noches te amaré

Misty amaba profundamente al maestro, se había enamorado de él desde antes que tuviera que dejarlo por sus responsabilidades como líder de gimnasio. Cuanto le dolió pensar que al pelinegro le daba igual no tenerla a su lado, cuando ella se estaba muriendo por dentro.

- Te amo – susurro la pelirroja a su esposo – Mucho más que ayer y menos que mañana

Éramos tan buenos amigos hasta hoy
Que yo probé tu desempeño en el amor
Me aproveché de que habíamos tomado tanto
Fuiste dejando y te agarré

El pelinegro sonrío ante tales palabras, podría pasar siglos al lado de aquella mujer y jamás aburrirse de ella. Estaba loco por ella, y nunca se arrepentiría de haber arriesgado todo por permanecer a su lado. Las experiencias que vivió las repetiría una y otra vez, así sean las más dolorosas si al final logra que ella le vuelva a decir que sí.

A pesar de saber que estaba todo mal
Lo continuamos hasta juntos terminar
Cuando caímos en lo que estaba pasando
Te seguí besándote y fue.

Si bien sabía que había abusado de la condición del maestro para acercarse a él, no se arrepentía, lucharía contra viento, marea, montañas y mundo que se le interpusiera con tal de verlo sonreír y más si es a ella.

Solo tú, no necesito más
Te adoraría lo que dura la eternidad
Debes ser perfecta para
Perfecto para
Perfecta para mi, mi amor

Nunca había sido tan feliz, desde que tenía a la pelirroja se sentía completo. O eso creía, pues cuando la joven le dijo que sería padre no cabía en si de felicidad. Tenía su familia, su hogar, nunca le había pesado irse de casa hasta que estuvo al lado de la pelirroja.

Como fue que de papel cambié
Eres mi amiga y ahora eres mi mujer
Debes ser perfectamente
Exactamente
Lo que yo siempre soñé

Misty anhelaba cada momento con su ahora esposo, con sus pequeños retoños. No imaginaba que la vida que le deparaba con Ash fuera tan maravillosa y aunque no todo era miel sobre hojuelas, sabía sobrellevar perfectamente sus problemas.

Solo tú, no necesito más
Te adoraría lo que dura la eternidad
Debes ser perfecta para
Perfecto para
Perfecta para mi, mi amor

No podía pedir nada más, tenía su familia, su hogar, sus amigos. Ambos habían sido lo suficientemente orgullosos y cobardes pasaron tanto tiempo separados. Sin atreverse a confesar que eran lo mejor que les había pasado fue conocerse.

Como fue que de papel cambié
Eres mi amiga y ahora eres mi mujer
Debes ser perfectamente
Exactamente
Lo que yo siempre soñé

Ahora era la señora Ketchum, líder del gimnasio de ciudad Celeste, madre de dos pequeños que en cuanto cumplieran la edad estaba segura volarían inmediatamente a convertirse en maestros pokémon igual que su padre y quizá alguno quiera tomar el puesto como líder.

Solo tú, no necesito más
Te adoraría lo que dura la eternidad
Debes ser perfecta para
Perfecto para
Perfecta para mi, mi amor

El pelinegro daba gracias a todos los dioses que conocía por encontrar a Misty aquella ocasión, su primer amor sin darse cuenta había sido ella. Quería lo mejor para la pelirroja aunque eso estuviera lejos de él, como cuando tuvo que regresar a su gimnasio, sintió que el corazón se desgarraba. No lo comprendió en su momento, pero no quería separarse de ella.

Como fue que de papel cambié
Eres mi amiga y ahora eres mi mujer
Debes ser perfectamente
Exactamente
Lo que yo siempre soñé

Luego de tanto tiempo lograron recuperar a su amiga perdida, la castaña necesitaba madurar y eso requería tiempo. Pero el verla ahí, apoyando el amor que siempre existió entre ellos completaba su felicidad.

Habían pasado tantas cosas, siempre juntos, peleas, reconciliaciones, separaciones… y ahora luego de tanto tiempo como matrimonio seguían teniendo en mente, que no pudieron encontrar persona más perfecta para formar una nueva vida.