El ruido de la puerta cerrándose le sacó de su letargo. Se levantó lentamente, para que su lastimado cuerpo no se viera expuesto a movimientos rápidos. No quería colapsar antes de ir al baño y lavarse. Si no se lavaba antes de que llegara el próximo cliente podría estar en serios problemas. No quería llamar la atención más de la que ya llamaba. No podía estar con la guardia baja. La última vez que habían conseguido atraparlo con la guardia baja, le habían quitado su bebe y le habían encerrado en aquel lugar, proporcionándole pociones inhibidoras de magia, para que no hiciera daño a los clientes.
La primera noche en aquel lugar nunca se le olvidaría, cuando consiguieron raptarle junto con su hijo. Tras salir de su trabajo en el hospital fue al punto más cercano para coger la red flu, y partir para casas, a estar con su esposo. Era la primera vez desde que comenzara a trabajar que su marido no iba a recogerle. Pero creía que estaba fuera de peligro. Nada más lejos de la realidad. Cuando puso un pie dentro de la chimenea, y antes de decir el nombre de casa, un hombre se introdujo en la chimenea que estaba él y mencionó el destino. Hogwarts, despacho del director. Hay supe que mi libertad estaba acabada. Por más que intentó escapar no pudo. El hombro cogió a su bebe y se lo llevo para que él no pudiera hacer nada en contra. Mientras oía hablar al director sin enterarse mucho de lo que decía. Solo procesó algo de que tenía que despedirse de su hijo, aunque tendría noticias del pequeño, siempre que se portara bien. E hiciera todo lo que le pidiese. Tras eso, el hombre que sostenía a su pequeño se marchó por la chimenea con él. Grito, pero no salían sonidos de su garganta, entonces lloró, toda su felicidad se había esfumado. No podría volver a ver a su marido y a su pequeño. Sabía lo que le ocurrían a los donceles que caían en manos equivocadas, y al parecer él había caído en las peores que podría haberle tocado.
- ¿Sabes Thomas? ¿Sabes porque te odio tanto? ¿Sabes por qué desprecio tanto a los de tu clase? ¿A los de nuestra clase? Te contaré una historia.
"Hace mucho tiempo, cuando tenía la tierna edad de 10, justo el año en que entraba a Hogwarts, mi padre hizo algo horrible, que le destituyó todo el prestigio que tenía ante los sangre pura. Sabes, yo era un doncel, tenía pretendientes de todas las edades, todo el mundo quería tener un trato con mi padre para obtener mi mano. Pero mi madre era una mestiza. Y ya sabes lo que piensan ellas. Que somos una aberración, que no merecemos vivir, que las mujeres son los únicos seres que pueden tener bebes, mientras que nosotros debería ser solo putas para satisfacer las necesidades de los hombres de la casa. Mi madre envenenó la cabeza de mi padre con sus locas ideas, tal y como hicieron otras igual que ella."
"El año que iba a entrar a Hogwarts, mi padre me violó tanto como le satisfizo, y no contento con eso, cobró a otros hombres para que me violaran. Sabes lo que ocurre cuando un doncel es tocado antes de tiempo, ¿no Thomas? Lo que significó aquello para mis padres fue un ingreso extra de dinero en casa. Prostituir a su primogénito era una fuente enorme de dinero, por ello incluso aquí, al colegio llegaban hombre junto a mi padre, para pasar un buen rato. E incluso llegaron a participar algunos profesores."
"Pero la vida sigue, conforme pasaban los años comencé a destacar. Solo unos pocos sabían de mi condición de doncel. Y así lo mantuve, fue por eso que conseguí tener algo de reconocimiento en la sociedad. Pero aun así, hasta que no terminé el estúpido colegio y obligue a unos simples muggels que violaran a mi hermana pequeña, no pude deshacerme del cerdo de mi padre de otra manera que hechizándolo y mandándolo contra los muggels que habían atacado a mi hermana."
"Entonces todo cambió. Lo conocí a él, el hombre más hermoso de todos, a él no pude engañarlo. Supo que era un doncel nada más mirarme. Quería casarse conmigo, teníamos todo planeado, excepto por un detalle. Yo no podía tener hijos, y él eso no lo sabía."
"Tras la salida del vacaciones de mi hermanito, todo comenzó otra vez, las torturas, las noches en camas de otros. Pero un día todo estalló. Aberforth le contó a mi prometido que era incapaz de procrear y que era una puta. Tras eso tuvimos una discusión en la cual Ariana no salió bien librada."
"Pero él se marchó con otro doncel, y me abandono. Luego me deshice de mi madre y mi hermano, me fui muy lejos, me convertí en uno de los personajes más sabios de aquella época, y que todavía me perdura el título, tuve que mantener mi condición de doncel escondida. Y mi odio fue creciendo hasta que no pude contenerlo. Si yo no puedo tener hijos, ¿por qué otros como tu sí que pueden?"
"Cree una red de trata de donceles, y niños. Y tu servirás en esa red. Serás uno de los juguetes más preciados, pediré mucho dinero para que te toquen. Pero aún así tendrás que pasar la primera noche. La noche de iniciación."
La risa del director de Hogwarts era espeluznante en ese momento. Hasta tiempo después no pudo entender todo lo que dijo aquella noche. Todo fue tan confuso. Las horas después de aquella charla. Las largas horas esperando semidesnudo, con aquel diminuto atuendo, en una sala enorme a oscuras. Fueron una tortura, todavía tiene pesadillas las pocas horas que consigue cerrar los ojos.
- O precioso, ya he vuelto, ha pasado algún tiempo desde que no jugamos juntos. Espero que seas servicial como siempre, no quiero tener motivos para quejarme hermoso.
El hombre que más detestaba estaba caminando hacia la cama con una fusta en la mano. El único consuelo que le quedaba era que después de la visita de ese hombre siempre le daban un par de días para que se recuperara de los moretones, y las palizas que seguro que le iba a dar. Había aprendido a palos a complacer al cerdo muggel aquel. Era uno de los peores asiduos.
Nota de la autora:espero que os guste, y que alguien se digne a dejarme un review, aunque sea para quejarse o decirme que no le gusta como lo estoy haciendo. O para pedirme cualquier cosa, excepto dinero y cosas materiales. Os quiero a todos los que leeis, nos leeremos pronto.
