Sentimientos encontrados…

´´Otro bello amanecer se presentó en el gran reino de Cameliard, trayendo una nueva esperanza a nuestra bella princesa de la historia. Se despertó en cuanto los rayos del sol tocaron las finas y enormes paredes y vitrales del palacio real, iluminando la recamara de la princesa Ginebra que yacía acostada en su cama abrasada de una almohada, abrió lentamente sus ojos, al notar que era un nuevo amanecer bostezo y con una gran sonrisa salió de la cama y se vistió rápidamente, tuvo mucho cuidado con que escogería, quería verse atractiva ante los ojos del Caballero Sir Lancelot por el cual comenzaba a tomar un afecto especial, por primera vez en su vida tenía esa sensación hacia un hombre, tal sentimiento la tenia de cabeza que decidió comentarlo con su dama leal Margaret.''

(Recamara de Ginebra)

Se encontraba la dama Margaret recogiendo las sabanas para ir a lavarlas, Ginebra solo la miraba, ella estaba algo indecisa sobre contarle sus sentimientos hacia el caballero Lancelot o mejor guardárselos…pero Margaret siempre le había dado buenos consejos y ella entendería…además, ella era de total confianza…

-Ginebra, ¿En qué tanto estás pensando querida?-Dijo su dama volteando a ver a ginebra ya que esta se mantenía en silencio mirando a Margaret muy pensativa.

-E-eh?, no nada dama...e-es solo que quería preguntarle algo…-Dijo Ginebra algo nerviosa no sabía exactamente que decirle a su dama.

-Anda, no me escondas nada, soy toda oídos para ti-Margaret se sentó a un lado de Ginebra.

-Vera…es acerca del caballero lancelot…creo que…tengo una sensación extraña hacia el…no se con exactitud que querrá decir...-dijo Ginebra mirando a los ojos de su dama. Esta no se inmuto por tal comentario, simplemente sonrió y soltó una pequeña risa.

-Q-que sucede?- Le dijo Ginebra a su dama la cual seguía soltando risas.

-Querida, es obvio lo que sucede, estas enamorada!-Dijo Margaret tomando de las manos de la princesa, esta simplemente abrió sus ojos de par en par y sus mejillas comenzaron a tornarse rojas como un tomate.

-N-no diga esas cosas Margaret…Tal vez solo lo esté tomando como un amigo nada más…además…ambas sabemos la reglas que rigen a la realeza…-Dijo ginebra bajando un poco su cabeza.

-Querida…-Su dama la tomo suavemente de la mejilla levantando su mirada- En el amor las reglas no existen…-le sonrió dulcemente a lo cual ginebra contesto con un abrazo.

-s-se me hace tarde dama, el caballero Lancelot debe de estar esperándome ya!-Dijo está poniéndose de pie y dándose un último vistazo en el espejo- Además de que hoy tengo que visitar un lugar muy especial, espero lograr convencer a Lancelot de nuevo-Y salió de la habitación.

-Está bien Ginebra, ve con cuidado-Se despidió su dama a la cual no le dio tiempo de darle un último abrazo ya que la princesa llevaba prisa por encontrarse con su caballero.

''Patio trasero''

Ginebra caminaba apresurada para encontrarse con su Guarda espaldas, el cual como de costumbre se encontraba recargado en algún árbol.

-B-buenos días!-Dijo Ginebra apresurada, acercándose a su guarda espaldas, el cual volteo a mirarla saliendo de su actual posición -Perdone la tardanza tuve un pequeño asunto que hacer y! –La princesa tropezó con un pequeño escalón el cual no noto por su manera torpe y apresurada al caminar, pero antes de que esta callera directo al duro suelo, el caballero alcanzo a tomarla por la cintura y pegándola a él, evitando así la caída en seco de su señora.

-Se encuentra bien my lady? No se hizo daño?-Preguntaba su caballero volteando a verla.

-Y-yo e-estoy…-El corazón de Ginebra comenzó a acelerarse, sentía los brazos del caballero rodeando su cintura- B-bien…

Se mantuvieron así por unos minutos hasta que el caballero comenzó a sonrojarse levemente.

-Disculpe princesa…podría?...-Ginebra seguía aferrada a Lancelot, aunque sintiera esa fría armadura de metal, ella la sentía cálida, una sensación la cual nunca había sentido, al comentario del caballero esta, salió de sus pensamientos volteando a ver a Lancelot. En cuanto se encontró con su mirada, esta se puso roja como tomate muy avergonzada, y se separó rápidamente del caballero.

-p-perdóneme…-Miro hacia abajo con un sonroje bastante notorio en sus mejillas, a el caballero le pareció tierno de parte de ella.

-No se preocupe mi señora-Dijo este dibujando una pequeña sonrisa en sus labios.

-Lancelot…podría hacerme otro favor?…-Dijo esta, con su sonroje ya desapareciendo y una mirada algo seria.

-Que se le ofrece mi señora?-Dijo lancelot poniéndose a su disposición, aunque no le daba buena espina lo que fuera a decir Ginebra.

-Necesito que me lleve a las afueras del reino, solo será por un corto plazo, necesito visitar a…unas conocidas-Dijo está mirando a lancelot el cual, no tuvo una buena reacción ante el favor que le pedía su señora.

-Discúlpeme, pero no puedo hacer eso, ayer casi nos descubren, no quiero ponernos en riesgo-Dijo lancelot con su tono serio en el hablay cruzándose de brazos. Ginebra contesto con una mirada algo desilusionada, la cual se dio la media vuelta.

-Sabía que diría algo así…por lo cual…le propongo un trato…-Volteo a verlo con una mirada retadora y colocando sus manos en su cintura- Lo reto a un duelo de 3 turnos, espada contra espada usted y yo…-Lancelot se sorprendio un poco por la propuesta tan retadora de su señora, pero trato de no inmutarse por eso.

-No creo que sea una buena idea princesa Ginebra…-Dijo simplemente lancelot.

-Porque? Que acaso teme ser derrotado ante una princesa?-Se acercó más a lancelot con una mirada juguetona, lancelot rio ante tal comentario y se descruzo de brazos .

-Yo? Sir lancelot, mano derecha del príncipe Arturo y caballero de la mesa redonda?-Dijo dibujando nuevamente una sonrisa-Tendría mucha ventaja por sobre usted lo cual no sería justo señora mia.

-Cómo puede estar usted tan seguro? –Dijo ginebra cruzándose de brazos algo ofendida. Lancelot la miro divertido por sus expresiones-Además…Si usted es un caballero de la mesa redonda no creo que haya problema en vencerme, que lo preocupa tanto? Solo será un encuentro amistoso con su princesa…que dice? Es un trato?-Ginebra extendió su mano hacia lancelot.

Lancelot solto un suspiro y aparto un momento su mirada para pensar un poco…no sonaba mal aquella propuesta, además sería divertido hacerla enojar. Le devolvió la mirada y estrecho su mano con la de ella.

-Está bien, acepto su reto.

-Qué bien! Venga acompáñeme-Ginebra sujeto fuerte la mano de lancelot y lo guio a otro jardín-Espere un momento-Entro al palacio para luego salir después de un rato con dos espadas las cuales se notaban muy livianas-Con estas llevaremos a cabo las 3 rondas, así estaremos parejos , las reglas serán simples, el que baje la guardia y pierda su espada en la última ronda es el ganador…si yo gano, usted me llevara a las afueras del reino, y si usted gana me quedare en el palacio por el resto de sus guardias en mi-Dijo esta con tal seguridad en sus palabras, lancelot no tenía un buen presentimiento, pero ya saben lo que dicen…la curiosidad mato al gato, este asintió y estaba a punto de tomar su espada, cuando ginebra la alejo de el- Ah! Y una cosa más!...Tendrá que quitarse parte de su armadura- Lancelot la miro y esta solo le sonrió, el accedió y se quitó parte de su armadura mas no toda, y así el tomo su espada.

-Que comience la primera ronda-Dijo ginebra colocándose en una tipo ''posición'' improvisada de batalla, lancelot la miro divertido y se preparó también.

Ginebra se lanzó al ataque contra lancelot, este lograba evadir cualquier intento de la princesa con gran facilidad, y después de unos pocos minutos de empezada la batalla dio un leve movimiento con el cual logro quitarle la espada a ginebra. Esta se notó sorprendida por la rapidez con la que se movía lancelot…aunque ella tenía un as bajo la manga.

Lancelot le entrego la espada mientras le sonreía, esto realmente seria pan comido.

-No se confié tanto caballero, fue apenas el comienzo-Dijo ginebra colocándose nuevamente en posición al igual que lancelot. Ella volvió a atacar primero sin estrategia alguna, lancelot se las volvió a arreglar para que en un pequeño descuido de ella lanzara su espada volando de una manera muy simple, recogió la espada de Ginebra y se la ofreció, ella solo le arrebato la espada con una mirada que disimulaba enojo.

-Esta es la última ronda mi señora, así que no seré amable con usted-Se posiciono de nueva cuenta.

-Que así sea...-Ginebra, comenzó a hacer maniobras con su espada y ágilmente se colocó en una posición de batalla la cual lancelot en su vida la había visto, aunque trato de no darle importancia.

Esta vez, Lancelot ataco primero, se escuchaba como resonaba el metal de las espadas al ser golpeadas una contra la otra, estaban peleando parejo, Ginebra atacaba ágilmente mientras lancelot evadía sus ataques, hasta que en un ataque los dos quedaron cara a cara con sus espadas entrelazadas, lancelot se separó de ella, pero en un descuido del caballero Ginebra tomo la delantera y en un movimiento inesperado le logró quitar la espada a lancelot el cual se quedó bastante impresionado ¿Cómo lo logro? Se preguntaba en sus adentros, Ginebra se le acerco y lo miro dulcemente.

-Supongo que la ganadora soy yo- Dijo traviesa y bastante contenta.

-Pero…¿Cómo fue posible eso?...se supone que debí haber ganado, que me Salió mal? –Pregunto Sir lancelot aun sin comprender su derrota.

-A decirle verdad lancelot, usted me hubiera ganado fácilmente- Dijo simple y sencillamente ginebra acercándose a la espada que yacía en el suelo, y recogiéndola.

Lancelot no lograba comprender aun, es más, aquella respuesta lo confundió más.

-Solo le diré que para la próxima, no se distraiga con facilidad…eso puede llegar a ser una gran error sin importar el oponente- Hablo sabiamente Ginebra volviendo a mirar a lancelot el cual se sonrojo.

-Pero dejando eso del lado creo que debe cumplir su parte del trato no es así?-Dijo acercándose a lancelot con su mirada de completa alegría.

-Un trato es un trato- Ginebra sonrió con una luz especial entre sus ojos, lo cual lancelot lo tomo como un bello gesto de ella.

Sin más que decir se prepararon para salir directo a las afueras del reino, además no había peligro de que el rey se diera cuenta, ya que había salido para arreglar unos asuntos en un lugar lejos de Cameliard. Terminaron llegando a una casa algo grande y espaciosa construida con madera y uno que otro detalle con metal.

-Que es este lugar mi señora? –Dijo lancelot mirando aquella casa.

-Ya lo vera-Dicho esto Ginebra bajo del caballo y se apresuro a tocar la puerta de aquella casa, lancelot la siguió. Una pequeña ventana se abrió en la puerta y unos ojos aparecieron mirando.

-Es el repartidor de leche?-Se escuchó una linda y ruidosa voz de una pequeña niña.

-depende, tengo facha de repartidora de leche linda?-Dijo ginebra sonriendo amablemente. La niña al mirar bien a ginebra abrió sus ojos de par en par, cerro aquella ventana y se dispuso a abrir rápidamente la puerta.

-No puedo creerlo!- Grito la pequeña niña que miraba sorprendida a ginebra con una sonrisa de oreja a oreja-niñas! Vengan! Es la princesa! Ella volvió justo como lo prometió! Pase por favor!- decía muy emocionada la pequeña. Ginebra entro a la casa y lancelot la siguió por detrás sin aun poder comprender la situación en la que se había metido, había niñas sentadas en unas literas peinando a otras o jugando entre ellas, todas voltearon a ver y sus pequeños rostros se iluminaron al ver a Ginebra, fueron rápidamente hacia ella rodeándola por completo.

-No saben cuánto las extrañe!-Ginebra se agacho y abrazo a todas las niñas que pudo tomar, todas se abrazaban a ella, lancelot miraba algo impresionado todas la niñas que se acercaban a ginebra, parecían abejas en su panal, todas atolondradas, Ginebra sonreía felizmente y besaba las frentes de las pequeñas damitas de su alrededor-Pero miren nada más! Cuanto han crecido!- Las niñas reían divertidas con las palabras de ginebra. Se comenzaron a escuchar unos pasos que provenían de un pasillo. De este salió una eriza vestida de monja, esta al notar la presencia de ginebra se exalto.

-G-ginebra?...-Ginebra se levantó y miro con una gran sonrisa a aquella monja, sus ojos empezaron a ponerse vidriosos- No lo puedo creer, as vuelto!-esta se acercó rápidamente a ginebra y las dos se abrazaron fuertemente, ginebra no pudo evitar soltar unas cuantas lagrimas-Las niñas te extrañaron mucho al igual que yo, que haces aquí? Creí que tu padre no te dejaría venir nunca más-Tomo de los hombros de ginebra terminando el abrazo.

-Les prometí que volvería a venir sin importar que sucediera…y aquí estoy justo como lo prometí-Le respondió Ginebra, ella continuaban conversando, mientras lancelot miraba aun confundido totalmente, no tenía ni la menor idea de lo que hablaban o lo que ocurría, Ginebra volteo a verlo y rio levemente notando la cara de confusión del caballero- no hubiera podido venir de no ser por mi caballero personal, Sir Lancelot…-Todas la niñas voltearon a ver al caballero el cual se convirtió de un segundo en el centro de atención de todas las presentes. Este se puso algo incómodo por la mirada de la damitas las cuales se acercaban a lancelot.

-wow! Es un caballero!.

-Su armadura esta echa de metal o de papel?

-Tiene un caballo?

-Salva princesas?

-Es muy alto!-Comentaban las niñas poniéndose a su alrededor mirándolo con curiosidad. Una tras otra hablaba sin parar.

-Y bastante lindo- Dijo por ultimo una niña mirando a ver a lancelot el cual se incomodó aún más provocándole un pequeño sonroje, Ginebra rio ante tal comentario, se acercó a lancelot y se colocó a un lado de él.

-Ya, tranquilas niñas, dejen tranquilo a Sir Lancelot, no es un tipo al que le gusten las multitudes-Lancelot la volteo a ver y ella le sonrió levemente- En lugar de estarlo incomodando, porque no vamos a jugar un rato eh? Que les parece?- las niñas voltearon a ver feliz a ginebra y comenzaron a saltar de felicidad.

-Si, si! Venga, hay que jugar a tomar el té!-Todas las niñas comenzaron a jalar del vestido a Ginebra.

-Disculpe Sir lancelot, pero podría esperarme unos minutos?-Dijo Ginebra mirando a lancelot el cual soltó un pequeño suspiro ante la mirada de su dulce princesa y se recargo en una pared.

-No tarde tanto-Ginebra le sonrió tiernamente.

-No se preocupe-Dicho esto acompaño a las niñas a el patio las cuales comenzaron a sacar tasitas de té de juguete y varias cosas más, se acomodaron sentadas alrededor de Ginebra, las cuales comenzaron alegremente a jugar.

Lancelot miraba a las niñas, se veían tan felices y llenas de vida…Como si Ginebra tuviera algo especial que las hacía sentir como si ella fuera su madre, ella era muy buena y tierna con las pequeñas mientras reía divertidamente, y a ratos, volteaba a ver por un segundo donde se encontraba Lancelot, la cual sentía como su mirada se cruzaba con la de su caballero.

Después de un rato, Lancelot se movió de su lugar y se acercó hacia Ginebra

-Ya es hora princesa, debemos volver al palacio.

-Sir lancelot, podría esperar un poco más?-Lo miro con una cara a la cual el difícilmente se resistía.

-Por favor señor! No se la lleve! –Dijo una pequeña que se aferró a Ginebra.

-Deje que la peinemos y después se la puede llevar! Por favor!-Dijo otra la cual se apegó a la pierna del caballero. Todas lo miraron con una cara de súplica en sus rostros. A lancelot no le quedo más opción que aceptar y todas volvieron a sonreír, comenzaron a tranzarle entre todas el cabello tan fino y brillante que ella tenía, terminando decorándolo con alguna florecillas de varios tonos de azul y carmesís los cuales, hacían resaltar aún más su belleza ante los ojos atentos del caballero. Una vez terminaron, Ginebra se acercó a lancelot el cual la esperaba en la entrada preparado para partir con ella, Ginebra se despidió de todas las pequeñas niñas y por ultimo de aquella monja.

-Agradecemos de todo corazón tu visita Ginebra, realmente les hiciste el día a las niñas-Dijo aquella monja.

-Fue todo un placer mariza, me alegro verla a usted y a todas mis pequeñas amigas-Contesto Ginebra con su bella sonrisa nuevamente en su rostro.

-Y sobre todo…gracias Caballero Sir Lancelot por concederle el deseo de todas las niñas- La monja miro a lancelot inclinándose un poco ante él.

-No hay que agradecer, ahora debemos irnos-Dicho esto Ginebra asintió y subió al caballo, se despidió por última vez y se fueron con rumbo al castillo.

En el camino lancelot decidió preguntarle a Ginebra sobre la situación de hace unos momentos.

-Princesa Ginebra, porque usted conoce a todas esas niñas?-Pregunto lancelot.

-Vera Sir lancelot…Ese recinto de niñas, fue abierto gracias a mi madre…después de una guerra que ocurrió cuando apenas yo era una bebe…muchas niñas habían quedado huérfanas a causa de la gran matanza realizada por fuertes enemigos lejanos de Cameliard…Hasta donde tengo memoria mi madre y yo las visitábamos cada vez que pudiéramos…pero todo termino cuando mi madre falleció…después, hace 3 años atrás, decidí volver a visitarlas pero mi padre me lo prohibió sin razón aparente…

Lancelot solo guardo silencio ante tal comentario de Ginebra.

-Muchas gracias por cumplir el sueño mío y de mis pequeñas amigas…-Esta se abrazó de la espalda de lancelot el cual se sonrojo.

-No fue nada mi señora…después de todo…usted me gano justamente…

Aquí termina el capítulo! Tal vez no tuvo mucha inspiración pero la verdad tenia sueño, y escribi demaaaasiaaado! Uff termine agotada _ _Uu

Pero bueh alfin lo logre acabar, simplemente no se me ocurria gran cosa que escribir, ya casi se acerca el Lemon señores jjojojojojojo! (¿?) ok ya pues xD

En el siguiente prometo ponerme los más romántica que se pueda! ;W; Gracias si se llegan a molestar en dejar un review se agrede mucho nwn

No leemos en el siguiente! :,D