''Feliz cumpleaños…parte 1''

La luz, comenzó a hacerse presente en aquella recamara enorme, con vitrales gigantescos que se mantenían desde el techo hasta casi topar el piso. Adornos y antigüedades de todo tipo se encontraban en varias repisas, aquellos muebles tan finos que cubrían y llenaban cada espacio para aprovecharlo al máximo, aquellas cortinas de una tela fina suave y gruesa con tono rojizo profundo y detalles bordados a mano dorados los cuales resaltaban de manera de ser notados a simple vistazo.

Varios jarrones con flores de distintos colores y fragancias que daban a aquella enorme habitación un ambiente relajante y pacífico, y casi para finalizar un enorme Candelabro que colgaba desde el techo en medio de la habitación elaborado a base de cristales raros rocas preciosas y remaches de oro puro, por supuesto aquella habitación era digna de un rey.

Se encontraba reposando sobre su gran cama, envuelto entre las sedas finas y blancas de esta, dio un bostezo hondo al notar que la mañana ya estaba empezando.

Se levantó de aquella cama frotándose los ojos para luego recordar que hoy, sería el día en que fuera presentado ante la poderosa y hermosa princesa Ginebra, ya que daría motivo a la celebración de su cumpleaños en la cual ya sería considerada adulta y estaría lista para cumplir con su deber de tomar el trono.

Fue a uno de sus tantos armarios y comenzó a buscar en ellos un traje apropiado para aquella tarde que sería tan especial, de seguro su próxima esposa vestiría algo hermoso y digno de su posición, así que busco el traje más caro y fino que encontró.

''De seguro esto a de impresionarla'' pensó en sus adentros el Rey Arturo el cual estaba ansioso por encontrarse con la mujer de la que tanto alardeaba su padre, su increíble belleza, su comportamiento sutil…y más que nada la gran riqueza que poseía.

Aparto aquel atuendo de los demás, para de esa manera encontrarlo más fácil a la hora de la celebración, se buscó otra ropa para ponerse. Luego de vestirse bajo al enorme comedor en el cual lo esperaban sus mayordomos y sirvientas en fila perfectamente acomodados a un lado de la mesa que era exageradamente grande, tallada perfectamente en madera con un mantel rojo con detalles dorados.

De esta habitación también colgaban candelabros enormes, los cuales daban un aspecto precioso y sofisticado en el comedor. El rey Arturo se aventuró a entrar a aquella habitación, se sentó sobre una de tantas sillas y llamo a uno de sus mayordomos.

-Tráigame a mis fieles Caballeros…-Dicho esto, su mayordomo fue directo a buscar a los caballeros.

A la llegada del mayordomo y pasarles la orden de su rey, se miraron uno al otro preguntándose qué querría Arturo, fuera lo que fuera debía ser muy importante. Cada uno se preparó y se dirigieron directo al comedor encontrados con Arturo, el cual estaba sentando sobre su silla, este los miro fijamente y un escalofrió paso por los caballeros, se inclinaron ante él.

-Mi rey-Dijeron los 5 caballeros al mismo tiempo, ante esto Arturo levanto una ceja.

-Porque habéis tardado tanto?...-Los 5 volvieron a mirarse nerviosamente pensando en algo que decirle, pero antes de que Lancelot se atreviera a bridar una excusa, Arturo volvió a hablar- Que no veis que la comida se está enfriando? Rápido, tomen asiento.-Dicho esto los 5 se miraron desconcertados por tal comentario no entendían, miraron a Arturo algo confusos mientras este sonreía de una manera peculiar. Tal vez perdió el juicio pensaron.

Fueron a tomar asiento tal y como Arturo les indico, las sirvientas comenzaron a traer aquellos enorme platillos que se veían tan apetitosos, a tal punto de que Lamorak, comenzara casi a babear. Sin embargo Sir Lancelot, Sir Kay, Sir Gawain y Sir Percival mantuvieron la compostura.

-Espero que tengan mucha hambre como Lamorak, es mucha comida y de lo contrario se desperdiciaría-Los caballeros aún seguían algo confundidos, aunque por otra parte Lamorak ignorando todo comenzó a tomar cosa por cosas de varios platillos a su alcance mientras se retacaba la boca de tan apetitosos platillos.

-¡Pero si esta delicioso!-Exclamo Lamorak a lo cual Percival inmediatamente acudió a regañarle.

-No seas cerdo Lamorak! Compórtate!-Dijo Percival cerrando fuerte sus puños, Lamorak ni siquiera la llego a escuchar por la distracción tan suculenta que disfrutaba a grandes mordidas, ante esto Arturo rio amistosamente.

-No se preocupe Sir Percival! Hoy es un día muy especial así que hacéis lo que les dé la gana-Percival se sonrojo y se apeno bajando un poco su cabeza.

-Como usted ordene Alteza!-Dijo Gawain el cual se trono los dedos para luego comenzar a tomar salvajemente parte por parte de un gran pavo guisado. Sir Kay se encogió de hombros y comenzó también a tomar varias comidas seguido también por Percival.

-Eh? Que ocurre Lancelot? No has tomado un solo bocado-Lancelot lo miro ante su comentario y comenzó a tomar de poco a poco varios platillos manteniendo sus modales-Así está mejor!...-Estaba a punto de dar un mordisco a su comida, cuando se detuvo en seco mirando por toda la mesa-No hay vino? –Tomo una pequeña campana que estaba a su lado y la agito asiéndola sonar, hecho esto entro rápidamente uno de sus mayordomos.

-Que necesita su Alteza?-Dijo este haciendo una reverencia.

-Tráigame el vino que especialmente escogí, tal parece que se le olvido colocarlo.

-Mil disculpas mi rey, le aseguro que no volverá a suceder…-Agacho un poco su cabeza.

-Eso espero, ahora tráigalo-Dicho esto el mayordomo fue rápidamente por aquel vino, regreso y lo dejo al alcance de Arturo.

-Es todo retírese- Dio una última reverencia para luego dirigirse a la salida del comedor. Arturo tomo aquella botella de contenido vino tinto de los más finos y bastante embriagantes. Luego de esto se sirvió y le ofreció a Lancelot el cual no dudo en decir sí.

-Lo he escogido especialmente yo, sé que tienes un gusto especial por los vinos y de todos este debe ser tu favorito, toma todo el que desees compañero-Lancelot dio una sonrisa ladeada y comenzó a beber al igual que Arturo. Sir Kay volteo a ver a Percival la cual miro con enojo aquella escena, esta se percató de Kay lo miro y este solo rio un poco para luego seguir degustando su comida.

Cada quien termino satisfecho por aquel banquete tan suculento que Arturo les había invitado a devorar, los 5 caballeros se levantaron de sus asientos despidiéndose de Arturo con la típica reverencia, agradeciéndole su invitación, los tres comenzaron a retirarse.

-Sir Lancelot, usted acompáñeme tengo algo que comentarle-Lancelot accedió y fue con Arturo, Percival refunfuño a sus adentros y se retiró junto con los demás. Los dos se dirigieron directo a la alcoba de Arturo.

-Para que me necesita Alteza?-Dijo Lancelot mirando a Arturo el cual le sonrió amistosamente.

-Quería pedirle su opinión, después de todo tu ya la conoces mejor que yo-Dicho esto, a Lancelot se le helo la sangre y comenzó a tornarse algo nervioso mientras Arturo continuo-Dime…es verdad que es una mujer hermosa?...Eh escuchado rumores acerca de que es una dama encantadora que posee un encanto divino. Usted ya la visto frente a frente…-Se sentó en una silla tranquilamente- Usted qué opina?...-Lancelot se tornó aún más nervioso y tenso, tenía suerte de llevar el yelmo puesto, de esa manera no se notaría un leve sonroje en él.

-P-pues…-Trago algo de saliva- Debo de admitir que es...bastante…-Arturo lo miraba atento-bella…

-Solo eso? Anda! Que no te de pena! A demás de ser buen conocedor de vinos también lo eres de mujeres-Dijo este guiñándole un ojo en forma picara a lo cual Lancelot agacho su cabeza.

-Le puedo asegurar que será una…e-excelente mujer para usted…-Lancelot se destrozó el mismo el corazón.

-Valla que sí!-Se levantó de su asiento y fue directo a su armario a buscar el traje que había escogido-Vera, hoy será el día en el que la conoceré, juzgare por mi propio ojo para comprobar si aquello que me dices es cierto…Otra cosa Lancelot…Háblame de su cuerpo…que tan bien tratada esta?-Dijo Arturo en un tono algo burlón, mientras Lancelot se comenzaba a invadir de cólera y algo de rabia.

-N-no está mal…-El caballero trato lo posible por controlarse.

-Que bien…ya sabe usted, nosotros los hombres necesitamos de bellas hembras para satisfacernos, y en este caso la mía debe ser suculenta…-A lo último que comento Arturo, Lancelot enfureció perdiendo los estribos, se dio la vuelta y comenzó a caminar a la salida dando grandes pasos.

-Tengo asuntos que atender…disculpe-Salió rápidamente ante la mirada confundida de Arturo el cual ni siquiera le autorizo el retirarse.

Lancelot caminaba furioso literalmente en llamas, había tomado la decisión desesperada de retirarse de inmediato de ahí, ya que de no hacerlo si escuchaba un comentario más de Arturo le rompería la boca de un golpe. Camino hasta la salida donde encontró a Percival y Gawain.

-Eh! Lancelot! Tengamos un duelo, tenemos el rato libre después de todo! Pienso cobrar mi venganza y no creas que ganaras esta vez!- Dijo Gawain colocándose frente al camino de Lancelot, mientras este no freno su paso.

-No tengo tu maldito tiempo, ahora…apártate-Percival noto el tono lleno de oído en el habla de Lancelot, esto le altero un poco, algo no andaba bien.

-Ni lo sueñes!-Dijo Gawain colocándose en posición de batalla tomando en sus manos la doble espada Galatine empuñándolas con la gran fuerza que poseía, Lancelot miro furioso a Gawain el cual se negó a dejarlo ir.

-Bien!-Exclamo Lancelot al momento de empuñar a Arondight y colocarse en posición de batalla-Si eso es lo que quieres que así sea!- Percival solo pudo limitarse a mirar ya que antes de que lograra detenerles, comenzaron con la batalla.

Gawain fue el primero en lanzarse al ataque, corrió en dirección a Lancelot y con una de sus espadas tiro un poderoso golpe el cual Lancelot evito cubriéndose con Arondight, pero la intensidad del golpe lo arrastro a unos cuantos metros de distancia, Gawain, era muy bien conocido por la fuerza tan brutal que poseía. Lancelot gruño a sus adentros y fue en eso cuando se dispuso a atacar.

Golpe tras golpe, se escuchaba perfectamente como el metal de sus armas resonaba fuertemente, estaban casi parejos, Percival sabía que no saldría nada bueno, normalmente Lancelot no daba tantos rodeos y directamente derrotaba a su contrincante, pero más bien parecía desahogarse dando múltiples golpes los cuales comenzaban a agotar a Gawain por la medida de intensidad que daba.

En uno de esos golpes los dos se separaron, Gawain jadeaba agotado por la rapidez con la que Lancelot atacaba.

-Ya fue suficiente! Ya estoy harto, acabare contigo de una buena vez para que me dejes en paz!-Grito furioso Lancelot, Percival se puso nerviosa y se preparó en caso de que Lancelot se pasara de la raya. Lancelot corrió rápidamente de frente a Gawain el cual preparo sus espadas para cubrir su ataque.

-CHAOS PUNISHMENT!-Lancelot desapareció a unos pocos centímetros de Gawain en una ráfaga azul dejando atónito al caballero. Percival quedo boquiabierta al igual que Gawain.

Aquella ráfaga volvió a aparecer justo detrás de Gawain, dejando ver a un Lancelot furioso el cual desato un tremendo golpe contra Gawain el cual solo tuvo tiempo de voltearle a ver para luego ser lanzado lejos de su contrincante, la fuerza fue tanta que hasta el casco de Gawain callo lejos. Gawain azoto contra el suelo, Lancelot nuevamente se acercó a él y le apunto con su peligrosa arma Arondight.

-Eso te ganas por andar de engreído con migo, más te vale no volverme a desafiar ¡¿entendido?!-Gawain trago saliva pesadamente ante la mirada de Lancelot la cual espantaría al mismísimo demonio.

-Ya es suficiente Lancelot!-Dijo rápidamente Percival al mover la punta de la espada apuntado a Gawain, este solo guardo a Arondight para luego darse la vuelta y desaparecer entre los árboles. Percival se acercó a Gawain para asegurarse de que no le hizo un gran daño, en eso llego Lamorak corriendo.

-Agh! Rayos me la perdí! Que mala suerte!-Dijo Lamorak al momento de tomar su casco y tirarlo contra el suelo- Percival! Que tal estuvo la paliza eh?!-Esta solo volteo a verlo mientras de sus manos comenzaron a brotar ráfagas de fuego, Lamorak trago saliva y dio una sonrisa algo torcida-Q-quiero decir…E-ehh está bien Gawain?-La gata apago las llamas dejando salir un gran suspiro.

-A-auch, valla que L-lancelot me dio mi merecido-Dijo Gawain colocándose una mano en la frente.

-No tenía por qué atacarte de esa manera tan violenta.-Se vio extrañada ante tal situación, la última vez que vio a Lancelot fue alejarse junto con Arturo, ''¿que pudo haber sucedido como para ponerlo tan furioso?...'' de todas maneras no era motivo para desahogarse con Gawain, aunque este fue el que se lo busco desde un principio.

A lo lejos del palacio, apartado de todo rastro de personas, se encontraba aquel caballero oscuro con franjas rojas, mirando directo a un lago lanzando rocas a este. El coraje ya se le había bajado, sin embargo…no podía evitar el haberse sentido ofendido por el comportamiento de Arturo al referirse de esa manera a una mujer tan pura como su amada Ginebra. Simplemente fue algo casi imperdonable para él. Sin embargo él no tenía derecho a opinar nada, solo era un caballero regido por el Rey Arturo nada más…No debía meterse en los asuntos de él y Ginebra…Por más que quisiera mantenerse distante e ignorar la tan cercana unión de Arturo y Ginebra en santo matrimonio, no podía evadir el dolor que esto le comenzaba a causar. Ahí fue, cuando descubrió un sentimiento nuevo en el…La envidia…Envidia de que Arturo podría tomar plena posesión sobre Ginebra sin que nadie dijera una palabra al respecto. Él no era digno de merecer a mujer tan encantadora, bella, y delicada como Ginebra, aunque él tampoco se daba el lujo de autoproclamarla de su propiedad, después de todo ellos solo eran amantes...el caballero vivía una batalla en su corazón, donde la razón combatía contra el amor. Duro un buen rato, sintiéndose afligido por estos problema, cuando una voz peculiar lo saco de entre sus pensamientos.

-Lancelot, el rey Arturo te necesita para que vayas a la cabeza del grupo que lo escoltara hasta Cameliard-El caballero volteo y se topó con la mirada de Sir Kay, el cual lo miraba extrañado por la expresión de Lanzarote, no era muy común viéndolo de esa forma, eh incluso después de haber tenido tan brutal enfrentamiento contra Gawain, el cual de suerte no resulto muy herido. Sir Kay se dio la vuelta sin comentar nada más comenzó a avanzar.

Lancelot soltó un pesado suspiro, se levantó y siguió a Sir Kay, no se sentía de ánimos como para dirigir a toda su escolta ni de verle la cara a Arturo, más no tenía otra opción.

Fin del capítulo.

Hohohohohohohoho~

Justo como lo prometí, aquí está la gran aparición de nada más y nada menos que el rey Arturo! , se acerca el momento que tanto hacían.

Deben de estarse preguntando porque tan de repente los subo de corrido (aunque no lo hagan contestare xD) El sagrado Puente escolar! Aww yeh

No tengo mucho tiempo cuando son días de escuela D: ya que tardo 4 horas en terminar un capítulo entero editando y revisando parte por parte para que quede listo para ser leído ;w; es trabajoso, pero me encanta hacerlo 3

Gracias y dejen sus Reviews! Diciendo opiniones o sugerencias: 3

Vengo bastante inspirada ya que en la mañana me llego un flechazo de inspiración!

No literalmente fue un flechazo…

Lamorak: D: Oh shet me descubrió, Retiradaa!-Vuela como el perico que es- QUE SOY UN HALCON! D:

Como sea e_e

Espero mañana poder subir la continuación la cual les dejara estupefactos!

Lamorak: Tu historia! Apesta! C: -Se lo traga la tierra-

Nos leemos luego! ^^