Capitulo II.- Kagome Higurashi

De un momento a otro el chico cambia de posición, de nuevo aquella joven se encuentra encima de el.

Ahora quien cambio los papeles.- lo dice la chica burlándose de el

Me las pagaras.- lo dice el en forma desafiante ante aquel atrevimiento

Si claro.- lo dice de forma sarcástica

Tonta.- lo insulta el

Bestia.- lo contesta ella

Aquello si que lo había moleta bastante, nadie se había atrevido en su larga vida de veinte cuatro años a atreverse insultarlo de tal manera y menos decirle bestia.

De un momento a otro solo se puede escuchar los insultos del uno al otro, aquellos "bestias", y "tontas", mientras que sus cuerpos giran de derecha a izquierda y viceversa, quedando de un momento a otro entre aquella lucha.

Se puede ver al príncipe encima de la chica y ella debajo de él, de nuevo… después de todo, aquellas rodadas no habían servido mucho para deshacerse de él joven, pero aquello no había resultado como ella lo planeo, ahora se encontraba debajo de y sus manos sujetadas entre el pasto y las de el.

Ya tonta gane.- lo dice el chico con aquel tono de victoria después de todo había ganado aquella pequeña pelea entre el y aquella chica misteriosa.

Si no se baja de encima de mí, tendré que lastimarlo.- lo dice en forma retadora sin retirar su mirada de la del chico

Inuyasha solo se ríe ante aquella amenaza de la chica, ¿Qué acoso pretendía ella que podía amenazarlo libremente?.

Si no me cree no diga después que no se o advertí.- lo dice la chica de nuevo, solo que viendo como aquel pelinegro se ríe de ella.

Jajajaja, me vas a venir diciendo que me vas a dar una patada.- burlándose de ella, y tan solo por su comentario

No, mejor que eso.- lo murmura la chica

A pesar de que ella se encuentra a merced de el, no siente miedo por el y aquello era raro

Que, ¿piensas seducirme con tus encantos?.- lo dice mientras su rostro lo acerca mas hacia la de la chica

Ambas miradas se encuentran encontradas, después de todo ¿Cómo no iba hacer eso posible? Si sus miradas, bueno rostros se encontraban a escasos centímetros de tocarse, sus labios a milímetros y sus narices uno que otro roce.

¡Inuyasha, amigo que bueno que te encuentro.- se escucha por los arbustos de pues de todo Miroku había dejado su caballo junto a colmillo y a uno totalmente desconocido para el.

Con aquellas palabras ambos chicos solo se levantan rápidamente, separándose de aquello y levantándose de aquel suelo en el que se encontraban para que sus rostros entren en diferentes direcciones y un rubor en sus mejillas.

Vaya, vaya Inuyasha, primo veo que has encontrado a una bella chica.- viendo a la joven de a lado de su primo claro que unos metros lo alejan de el

Bah! Su primo si que estaba loco, pensar que esa chica era hermosa uno debería de estar loco… y ser un demente, solo era una simple plebeya nada más eso y no otra cosa fuera de lo común.

De un momento a otro el príncipe solo dirige su mirada donde se encuentra aquella joven, después de todo puede ver como aquel vestido que se ve de lo mas sencillo, le llega debajo de las rodillas, unas sandalias simples y muy comunes, aquel vestido entallado en su cintura y cuerpo dejando ver su estrecha cadera y pequeña cintura perfecta para rodearla y estrecharla entre sus brazos.

Pero aquello solo eran tontería, no tenía ni una solo gana de abrazarla, mas cuando ella le dijo bestia… pero era fea, si fea "eso no es cierto, es hermosa" lo escucha decir… como si hubiera sido una pequeña voz en su interior, bah! Pamplinas esta ya imaginando y escuchando cosas.

Solo que en aquellos momentos lo que mas le llamo la atención, fue aquellos ojos marrones, si lo había visto ya pero ahora se encontraban con un brillo especial y trasparentes como expresando demasiada tranquilidad.

Hermosa dama, me podría decir ¿Cuál es su nombre?.- lo pregunta Miroku tomando las manos de la chica entre las suyas

b-bueno yo…- se encontraba balbuceando aquella atención y halagos no se los esperaba- mi nombre es…-

bah! Miroku ella no piensa decirte su nombre… asi que vamos y no pierdas tu tiempo con esta tonta.- interrumpiendo a la chica y separándolo de aquella escena.

Inuyasha, ¿por que esa agresividad?.- preguntándose por el comportamiento de su primo ante la chica.

Feh!.- es la única respuesta que tiene de el

Y usted es una bestia.- lo dice la chica dirigiéndose hacia lo árboles, precisamente el mismo lugar donde Miroku e Inuyasha dejaron sus caballos.

Hey, tu tonta ¿a donde vas?.- viendo como ella se dirige hacia los árboles

Primero que nada me llamo Kagome Higurashi, queda claro.- lo dice mientras sale con un caballo de color blanco, demasiado hermoso como la misma dueña, pero a diferencia de los suyos no tenía señal de alguna silla para montar- y segundo me voy!.- lo dice montando el caballo.

Kagome Higurashi si que era hermoso su nombre, Kagome… bueno lastima de dueña, una orgullosa, altanera y terca mujer, pero en aquellos momentos debía de pagarle aquella humillación que le hizo pasar con aquel apodo de bestia

No puedes irte.- lo dice el chico acercando hacia ella

A ¿no?.- viendo al chico fijamente- ¿y quien piensa impedírmelo?… ¿una bestia como usted?.-

Ya este es el colmo tonta, no soy ninguna bestia y baja que te voy a enseñar a comportarte.- viendo a la chica ya montada en el caballo.

¿Asi, pues tendrá que alcanzarme, por que no pienso hacerle caso.- haciendo un breve movimiento para que su caballo empiece a anda, y salga corriendo con demasiado velocidad.

Esa tonta.- lo grita el chico, para después ir con comillo y tomarlo mientras que sale a su búsqueda, eso no se iba a quedar así le diría quien era y la humillaría como ella lo hizo.

En cambio Miroku por su parte solo ve como su primo se va tras aquella hermosa doncella, después de todo esa joven era de su primo, solo suspira y encoje los hombros y tan solo para ir hacía su caballo y cabalgar despacio, tal ves en el transcurso encontraría a una hermosa doncella con la quien coquetear y pedirle un hijo.

-.-

Tonta, detente.- lo grita Inuyasha

Ja! Pensaba el que se iba a detener pues ni soñarlo, el era una bestia… primero casi la acosa ahí encima de el y después aparte de que mucho antes la insulto, ¿que se creía el príncipe y el sabelotodo, solo era un presumido, arrogante, insoportable, en fin una bestia

Podía ver su pequeña casa, después de todo su mama, abuelo y hermano vivían en la cuidad y ella no quería aquella vida, le gustaba el campo, las cosas silvestres y le fascinaba vivir ahí, aparte Sango se encontraba a unos cuantos metros de su casa solitaria.

Se baja de su hermoso caballo, después de todo ya no veía aquella bestia persiguiéndola, lo pudo perder cuando se metió por aquellos árboles despistándolo, solo se acerca a una pequeña casita dejando a su caballo blanco mientras solo le pone algo de comer y beber.

Hay que día, solo salgo de paseo y me encuentro con una bestia presumida.- lo dice mientras camina hacia la entrada de su humilde casa- bien vamos a descansar.- entrando en ella

-.-

Ahora si se encontraba enojado, mas que eso furioso, ¿Cómo aquella chiquilla tonta pudo dejarlo atrás, bueno ya podía ver su caballo y una pequeña casa tal ves humilde…

Inuyasha solo se detiene enfrente de la casa dejando a Colmillo cerca del caballo de la chica, no iba a tocar, después de todo aquella chiquilla lo iba a escuchar asi que solo entro a la casa.

Tonta ¿donde estas?.- lo grita ya dentro de la casa, debía de admitir que siendo una casa humilde era hermosa, las cosas en su lugar, luz por todas partes, flores y un gato gordo dormido en los pies de una cama que se ve por el fondo de la cocina.

Algo raro pasaba, nadie le contestaba, bueno el solo seguía viendo la casa, llego hasta la habitación y podía ver al gato gordo, pero había algo que le llamaba la atención y era un bulto como si alguien estuviera durmiendo tranquilamente.

Se va acercando mas, solo para ver a la misma chica, si a Kagome durmiendo pacíficamente en la cama, después de todo se veía hermosa en aquel estado, durmiendo parecía un ángel enviado por los dioses.

Era mejor no despertarla, no quería hacerlo… en aquellos momentos lo único que deseaba era contemplarla y tal ves deseos de robarle un beso, pero lo que no entendía el ¿Por qué de aquellos pensamientos, nunca antes había sentido aquello… solo pensaba ¿Qué hubiera pasado si Miroku no hubiera interrumpido, tal ves hubiera sido capaz de besarla… bah! Solo eran tonterías.

-.-

Poco a poco empieza ha abrir sus ojos… mmm tenía mucha flojera, tal vez ya era tarde y tendría que preparar ya la cena, bueno los único que debía de alimentar era a Buyo y a Shippo, de ahí en fuera se encontraba sola, pero le gustaba así su vida

Vaya, hasta que despiertas tonta.- lo escucha decir…

En cambio Kagome solo abre los ojos abiertamente para después girar su cabeza para encontrar sentada a aquella bestia, sus brazos cruzados al igual que sus piernas viéndola fijamente…

No lo podía creer, ¿Cómo el dio con ella, ¿acaso estuvo con ella todo este tiempo, y ahora ¿Qué iba hacer?...

Kagome solo se cubre su pecho con sus sabanas, es que no podía creer aquel atrevimiento por parte de aquella bestia… no sabia si gritarle o pegarle, o mejor el echo de salir corriendo del lugar… cual era la mejor opción de todas, solo podía ver como la miraba fijamente mientras sonreía el ampliamente.

Continuara!

Bueno y ahora que les parece?

Espero sus comentarios

Se despide

Fesabi