Capitulo V.- Temores
Tonta.- lo dice con una voz profunda y demasiado ronca.
Kagome solo se pone derecha y a la vez demasiado tensa al escuchar aquella voz, perfectamente sabía de quien se trataba y aquello le atemorizaba y a la vez le alegraba la idea de volverlo a ver.
¿Qué no piensas decirme algo?.- lo pregunta el chico con aquella voz demasiado profunda y algo ronca, es como si la cueva le diera algo de sensualidad a su voz.
¿Y ahora?... ¿Qué podía hacer, después de todo nunca pensó encontrarse con Inuyasha… trato ella misma de olvidarlo estas dos semanas y casi lo lograba, bueno entre comillas claro esta, pero ya no pensaba mucho en el… Bah, como poderse mentir a si misma… pero ¿Qué podía hacer ahora?
¿Me vas a hablar?.- lo pregunta el chico acercándose hacia donde se encuentra ella
Bien era ahora o nunca, si no se enfrentaba a el como lo hizo la ultima vez, el mismo podría pensar que se encuentra asustada, pero de una manera es cierto
¿y se puede saber que es lo que quiere que le diga?.- lo pregunta la chica girándose, solo que al darse cuenta de la cercanía en la que se encuentra el de ella.
No se… podíamos empezar con el hola.- lo dice el ojidorado mientras se acerca un poco mas hacia la chica, dejando que ella retroceda un poco para que su espalda quede pegada en la pared.
Y-yo no tengo e-el por q-que…d-de saludarlo.- lo balbucea Kagome al ver la cercanía de ambos.
¿Qué no te enseñaron modales?.- lo dice el chico, mientras que posa ambas manos en los costado de ella acorralándola entre la pared y el
por supuesto, aunque sea de clase baja… tengo modales, lo que usted no tiene.-
creo que de eso te equivocas, pequeña.- lo dice mientras emboza una sonrisa, Kagome era una cabeza mas baja que el, pero no era tan pequeña tal ves el seria un año mas grande que ella.
¿p-pequeña?.- lo murmura sin entender- déjeme decirle que no soy ninguna pequeña.- lo dice algo enoja, ¿que se creía el al decirle pequeña, el mismo podría ser un año mayor que ella… pero no era ninguna pequeña.
Si, pequeña.- sonriendo ampliamente al ver que aquello la hace enojar y se ve demasiado hermosa enojada y más con el rostro mostrando su enojo
No soy ninguna pequeña.- haciendo un gesto con el rostro
Entonces déjame de hablarme de usted… podría jurar que soy un año mayor que tú, y tu me hablas de usted.-
Déjeme decirle que solo le hablo de tu a las personas que me respetan y son mis amigos.- mirándolo fijamente
Entonces… ¿Por qué no empezamos desde cero?.- viéndola a sus ojos
¿Esta pidiendo tregua?.- lo mira confundida, ella podía jurar que aquel joven era de los típicos hombres que se creen de la realeza, por que trabajan ahí y se creen superiores a todos.
¿Por qué te sorprendes?.-
Es…que… podía jurar que usted es de los típicos hombres.- lo dice sin más rodeos, tal vez no estaba bien que le confesara eso pero ya estaba hecho y no había marcha atrás.
¿Qué tipo de hombre me consideras?.- sintiendo curiosidad de lo que piensa de el
¿Enserio, que le gustaría saber?.- sin estar segura de decirle lo que piensa de el
Si, estoy seguro.-
¿Pero puede dejarme salir?.- tratando que la libere de la prisión en la que la tiene, su cuerpo aprisionado entre el muro y el pecho de el, a sus lados dos fuertes brazos que no la dejan salir encarcelándola.
Pero…con dos condiciones.-
¿D-dos condiciones?.-
Si, la primera háblame de tu y la segunda… ¿puedo robarte un beso?… ¿sin que me des una cachetada?.-
Kagome no sabe que decir, de un momento a otro su boca se encuentra reseca, dejando que su lengua se pase sensualmente por sus labios humedeciéndolos… ella deseaba probar de nuevo los labios de Inuyasha…
Yo….- estaba apunto de decir algo tal ves decirle que no o decirle que si, pero el ojidorado no le dio tiempo de decirle nada sellando sus labios con los suyos…
Kagome esta apunto de reclamar algo, abriendo su boca pero aquello es aprovechado por el ojidorado, el cual introduce su lengua dejando que el beso sea mas profundo.
La pelinegra solo cierra sus ojos, posando ambas manos en el pecho de este, mientras que el pelinegro solo posa ambas manos en la cintura de ella, acercándola contra si.
Inuyasha se mueve un poco, haciendo que con los pies de ambos choquen con el par de velas que se encuentran en el piso, dejando que la luz que los iluminaba desaparezca poniendo a ambos chicos a obscuras.
Ambos chicos se separan de aquel tenue beso, tanto como Kagome e Inuyasha, abren sus ojos tratando de verse a si mismos pero aquello es inútil, ahora sin la luz de las velas todo se ve realmente oscuro.
Inuyasha solo siente como el cuerpo de la chica empieza a templar y su respiración se vuelve agitada y aquello lo asusta de alguna panera y a la vez lo preocupa.
I-Inuyasha…- lo murmura la chica
¿Qué sucede Kagome?.- lo pregunta, tratando de saber el por que de su miedo.
m-me da miedo la oscuridad.- lo susurra la chica, pero suficiente para que el chico lo escuche
Ya Inuyasha comprendía el por que de aquella ración, el por que de que su cuerpo tiemble y el por que de su respiración agitada.
¿Quieres que salgamos?.- lo pregunta, de cierta manera era una pregunta demasiada estupida… pero ya la había hecho asi que solo esperar su respuesta.
s-si… por favor.-
Ven, sostente de mi fuertemente.- caminado solo unos pasos, pero se detiene al no sentir a la chica caminar con el- ¿Qué sucede?.- lo pregunta al ver que no lo acompaña
También me dan miedo los bichos.- lo dice Kagome… era verdad lo que mas temía eran los bichos y la oscuridad
No sabía si estrecharla contra si, si abrazarla y decirle que con el estaría segura… o besarla de nuevo mientras que la lleva a fuera, era normal que uno tuviera miedos… y que ella se los revelara era un indicio de confianza, bueno eso esperaba
El ojidorado solo se acerca hacia la chica tomando entre sus brazos, dejando que ella rodee con sus brazos su cuello y esconda su rostro en su cuello, tenerla así entre sus brazos se sentía demasiado bien.
Kagome no sabia el por que en los brazos del chico se sentía demasiado bien, no mas que bien… segura, protegida y a la ves llena de paz, mucha paz.
Inuyasha caminaba solo por su instinto, sabía muy bien que podía perderse fácilmente en la cueva si no seguía al pie de la letra las indicaciones de su primo… y lo menos que quería ahora era que Kagome sintiera temor.
Ya podía ver el resplandor de la luna y las estrellas en la entrada, ya subiendo las escaleras… se escucha un chillido tal vez de alguna rata o animal asqueroso ocasionando que Kagome se aferre más al cuello del chico
La pelinegra tiene sus ojos cerrados, y su cara aferrada en el cuello del chico y cabello, por lo menos puede oler la colonia que utiliza y sentir como los fuertes brazos de el rodean sus cintura y sus piernas.
Ya estamos afuera.- lo dice el chico, a la ves arrepintiéndose de haberlo dicho, tal ves si no lo hubiera tendría oportunidad de tenerla entre sus brazos mas tiempo.
¿me puede bajar?.- lo susurra la chica cerca del oído de este, tal vez aquella pregunta lo regreso a la realidad.
Si.- bajando a la chica de entre sus brazos- ¿no habíamos quedado que me dejarías de hablar de usted?.- lo dice el chico ya dejando a la chica tocar el piso
Gracias.-
No tienes que agradecérmelo, solo con que me hables de tu.- viéndola fijamente
B-bueno yo…- quería decirle algo, pero ¿Qué?
Sabes… quisiera que mañana nos pudiéramos volver a ver.- lo dice Inuyasha
Yo…- lo balbucea la chica
Solo di que si.- acercándose hacía donde ella se encuentra, no tal lejos solo dando un paso hacía el frente, suficiente para pasar ambas manos en la cintura de ella.
¿E-en d-donde…q-quiere…q-quieres, que n-nos veamos?.- lo balbucea la chica y todo por la cercanía de este
aquí.- inclinándose la suficiente para que su aliento este encima del de ella
¿A-aquí?.- recibiendo el aliento del chico sobre el suyo… mientras que cierra los ojos, dejando que el mismo la vuelva a besar.
Si…aquí.- sellando de nuevo los labios de ella con los suyos.
La Luna y las estrellas iluminando desde lo alto del cielo indicando que son la una de la madrugada, casi cinco horas para el amanecer, y ambos chicos no estaban dispuestos a romper aquel beso solo por decir que ya era hora de partir.
Inuyasha envuelve el labio inferior de la chica, dejando que ella misma deje escapar un suspiro, mientras que las manos de ella se enrollan en su cuello, y sus manos en la cintura de ella, estrechándola contra si mismo.
El oxigeno hace falta después de todo profundizar aquel beso fue una idea excelente pero como consecuencia traía la falta de oxigeno en ambos chicos, separándose… claro dejando que sus respiraciones agitadas tomen su curso normal.
y-yo… debo irme.- lo murmura la chica
Prométeme… mañana acudir aquí.- sin soltarla
l-lo prometo.- deslizando sus manos por el pecho del chico.
T-tu caballo.- pegando su sien con la sien de la chica, dejando que sus respiraciones sigan golpeándose y sus manos en la cintura de ella, al igual que las manos de ella en su pecho.
E-en los arbustos.-
-.-
Si que había sido la despedida mas larga que el mismo había presenciado o tenido, el mismo no quería dejarla ir… quería tenerla un poco mas de tiempo con el, tenerla así entre sus brazos, besarla hasta dejar sus labios y los de ella rojos por la fricción de ambos.
Ya tenía que dormir, mañana se procuraría de acabar con todas sus malditas clases y tener el tiempo disponible para ir en la noche a su encuentro.
Ahora descansaría con aquel sabor a sus labios, soñar con el tercer encuentro que se tendrían y aquello le alegraba de cierta manera.
Una sonrisa en sus labios se dibuja, dejando que sus ojos se cierren por el cansancio, su mente con una sola imagen la de la chica de cabellos azabaches… en resumen Kagome… un nombre de seis letras, su cuerpo cansado y abrazando una almohada haciéndose a la ilusión de que es la pelinegra entre sus brazos.
-.-
No sabía si pasarse lo que queda de la noche suspirando o de una ves dormir, pero ¿Cómo?... esta tan feliz que, lo mejor era gritar, brincar no se tal ves gritarle al mundo que esa noche se encuentra demasiado feliz… y tal ves enamorada ¿Por qué no?
Recordar aquellos dos besos la hacían sentir mariposas en el estomago… lo único que tenía que hacer ahora solo esperar a que fuera el día de mañana para poder verlo de nuevo.
Lo único que no entendía era… ¿el por que de la aparición de Inuyasha en la cueva, ya mañana tendría tiempo de volverlo a ver y si acaso preguntarle al respecto.
Lo mejor ahora era cerrar los ojos y poder descansar o soñar con aquel pelinegro de ojos color ámbar, le fascinaban aquellos ojos mas si la veían fijamente, la helaban de pies a cabeza dejándola a su merced.
Por lo menos con aquella imagen del chico iba a poder dormir bien… mas que bien diría cualquier otra persona que tuviera envidia de ella y la felicidad que en ese momento tiene.
-.-
Se puede saber hermana que te tiene tan contenta, antes te chocaba hacer el quehacer de la casa y mírate ahora, limpiando toda la caso y a demás cantando.- lo dice su hermano al ver a la joven en aquel estado un paliacate en su cabeza, y limpiando toda la cocina de arriba abajo.
Solo estoy feliz, Sota.- mostrándole una sonrisa de oreja a oreja
En ese casi si estas tan feliz… ¿podrías limpiar mi cuarto?.- lo último lo dice cerrando los ojos, conociendo a su hermana esta lo mandaría a volar o lo peor del caso lo insultaba mientras le lanzaba unas cosas
Si.- es la única respuesta que recibe Sota de su hermana
¿Si?.- preguntándose extrañado –hermana enserio ¿Qué te encuentras bien?.-
Claro que si Sota… ¿Por qué debería de estar mal?.-
e-es q-que… ¡mamá, le sucede algo extraño a Kagome.- lo grita el niño yendo hacia donde se encuentra su madre
hijo, no creo que sea algo grave.- entrando a la cocina con el pequeño
claro que si mamá, Kagome no para de limpiar la cocina.- señalando a su hermana la cual ya se encuentra limpiando el piso
yo mas bien digo que esta demasiado feliz.- lo dice la madre, al ver a su hija en aquel estado
p-pero… hay por que no me entiendes.-
mamá que te parece si sales con Sota y el Abuelo… mientras yo me quedo a limpiar la casa.-
¿p-pero hija no es mucho trabajo para ti?.- lo pregunta al ver que su hija no para de limpiar de ahí para acá.
Claro que no, ustedes salgan diviértanse.- regalándole a su madre y a Sota una sonrisa
Hija, pero Sota tiene que terminar su cuarto…..-
No te preocupes por eso, yo me encargo del cuarto de mi hermanito.- yendo hacia ellos – al cabo lo quiero mucho.- besando la mejilla de su hermano – y a ti también mamá.- regalándole un beso a su madre mientras sale de la cocina, que de cierta manera la deja súper limpia.
Si que esta rara mamá.- limpiándose con la manga el beso que su hermana le dio
Bueno… hay que avisarle al abuelo que tenemos que salir.- saliendo de la cocina
¿Algún día me aran caso?.- lo susurra el pequeño
-.-
¿se puede saber el motivo de tu felicidad, primito?.- lo dice Miroku que no deja de ver a su primo, el cual se encuentra entrenando con su espada.
Miroku, ¿nunca te había dicho que soy el hombre mas feliz del mundo?.-
No… ¿y eso a que se debe?.- tratando de que su primo le diga el por que de tanta felicidad.
Creo que nunca antes en mi vida había estado tan feliz.- tirándose al pasto de espaldas.
Ya se cual es el motivo de ti felicidad.-
¿asi, ¿Cuál es?.- viendo a su primo desde el piso
una chica.-
Glup!.- es la única respuesta del ojidorado… su primo siempre acertaba en todo y aquello en esos momentos no le afectaba, mas bien lo agradecía… asi no tenía que dar mas explicaciones al respecto
No me digas que estas feliz, ¿por que hoy vas a ver a Kikio?.-
¿he?.- sin comprender de que habla su primo
si… no me digas que no te han avisado, hoy tienes una cena "romántica" con ella.-
Inuyasha no sabía si golpear a su primo por jugarle esa broma o buscar en esos momentos a Kagome para decirle que no puede verla, si no asistía aquella cena su padre sospecharía y le haría algo a Kagome, por acercarse a el.
Miroku, necesito de tu ayuda.- poniendose enfrente de su primo
¿Qué sucede?.-
¿puedes buscar a Kagome?.- lo dice son algo de sonrojo en sus mejillas
oh, ya entiendo… por eso esa actitud, ayer la viste y quedaste de verte el día de hoy con ella.- tomando una pose de sabelotodo- y ahora quieres que la busque, para decirle que no la puedes ver, ¿me equivo?.-
no, por una ves en tu vida tienes razón… me vas a ayudar.-
claro que si, que clase de primo sería si no te brindo mi ayuda.-
deja tus sarcasmos y ponte a trabajar.- avanzando hacia las escaleras del palacio
¡ya!.- lo grita su primo
¿ya?.- sin comprender aquel ya
yo se a donde vive.-
en ese caso yo también se a donde vive.- lo dice sin darse cuenta de sus palabras
¿sabes a donde vive?.- lo pregunta extrañado su primo
por supuesto, yo he ido a visitarla.-
ups ese detalle no debía de decirlo… ahora su primo le va a querer sacar la información hasta tener toda a su conocimiento, incluyendo los tres besos que le ha robado y a disfrutado.
Pircaron, ¿no pensé que fueran tan aventando?.- lo dice con una sonrisa de oreja a oreja
Deja tus babosadas para otro día.- lo dice ya algo molesto
Perdóneme… su majestad.- haciendo reverencia, tal ves con esas payasadas su primo explotaría de enojo y lo mas chistoso de aquello era que lo estaba consiguiendo
Deja ya tus tonterías para otro momento, mejor dime ¿de que me sirve saber donde vivie?.-
Hay pero dices que yo soy el tonto de la familia.- cruzando sus brazos, mientras avanza hacia su primo- ella se encuentra en la cuidad.-
¿en la cuidad?.- lo pregunta sin entender
hay pero si que eres tonto, ella vicie en las afueras y vino a visitar a su familia, por lo que se solo se queda unos días.- subiendo las escaleras
y ¿eso?.- sin entender para que tanta información, no quería decir que no le agradara la información sobre ella, pero ¿de que le servia?
Y eso… es que puedes ir hoy a visitarla a su casa o puedes mandarla a buscar, como te parezca.-
Descarta la idea de irla a buscar… no quiero que se entre de que soy el grandioso príncipe de Tebas.-
Se puede saber el motivo primito.- avanzando con su primo dentro de la casa
Yo… quiero que me quiera por lo que soy, no por mi corona.-
Y no has pensado… que ocultárselo puede ser peor.- analizando la situación de este
No lo creo… se lo diré cuando sea conveniente.-
Si tu asi lo quieres primo, solo no me vengas llorando cuando ella te mande a volar por que le ocultaste la información, y una bien grande.-
Feh, no lo creo.-
Entonces, vamos a vestirnos, pienso acompañarte al pueblo y de paso tu ves a tu damisela y yo veo a otras.- entrando a una de las habitaciones del gran palacio
-.-
¿seguro que es aquí?.- lo pregunta con algo de inseguridad al ver la casa
¿Qué te da vergüenza?.-
por supuesto que no… es solo que no quiero pasar una vergüenza al saber que me he equivocado de casa.- era verdad aquello, después de todo no quería poner su cara de tonto al verse que se equivoco
según mis contactos esa es la casa… si no lo es te pago dinero o hago lo que me pidas.-
bien, acepto.- caminado hacia la puerta – si no vas a pagarme algo muy, pero muy caro.- apunto de tocar la puerta… pero esta se abre dejando a ambos chicos sorprendidos de aquello.
¿Quién eres tu?.- lo pregunta un niño de corta edad
Inuyasha… y ¿tu pequeño?.- viendo al niño mas o menos de diez años
Sota… ¿a quien buscas?.- lo pregunta al ver aquel extraño en su casa
¿Aquí vive Kagome?.- lo pregunta demasiado inseguro
no.- de un momento a otro la cara de Inuyasha se pone algo furioso y desilusionado, mientras que la casa de Miroku solo se contrae al saber que se equivoco- pero si esta aquí.- lo concluye el pequeño
¿podrías llamarla?.-
bueno… no se si quiera… ahora esta haciendo el quehacer, pero lo intentare.- dándose la vuelta
espera.- deteniendo al pequeño
¿si?.-
le puedes decir que solo la buscan.-
¡claro!.- entrando a la casa
Tanto como Inuyasha y Miroku solo escuchan la voz del pequeño gritar "hermana", mientras que una voz femenina muy conocida para el ojidorado dice "voy"
La puerta se vuelve a abrir dejando paso a la figura femenina, su paliacate recogiendo un poco su pelo, una playera que le llega hasta el ombligo y la falda un poco doblada lo suficiente para que quede arriba de la rodilla.
I-Inuyasha.- lo susurra la chica al verlo de frente
H-hola.- lo dice algo sonrojado al verla en aquella forma, de cierta forma aquella ropa le hacia lucir demasiado bien, aunque en aquellos momentos estuviera haciendo el quehacer.
Miroku de un momento a otro se desaparece de la vista de ambos, claro sin que se percaten el uno del otro…
Kagome, hija… ¿Quién es?.- se escucha una voz dentro de la casa
Es para mi mamá.- lo responde Kagome
Si que era tonta, por que no le pregunto a sota quien era… tal vez hubiera tenido tiempo de arreglarse, pero como siempre ella tan impulsiva y nunca pensaba en nada… se encontraba tan feliz y ahora la persona que la hacía feliz estaba enfrente de ella
Kagome… yo…- lo balbucea, es que acaso no podía decirle que si quería salir con ella, se sentía como un adolescente pidiendo su primera cita para salir con una chica.
¿sucede algo malo?.- viendo la actitud del chico
no… yo…b-bueno…-
hija vamos a salir… ¿te encuentro en la noche?.- interrumpe la madre saliendo con el pequeño y el abuelo de una edad mas adulta, su traje típico de todo un sabio y un pequeño gorro del mismo tono dorado que su traje.
No lo se mamá.-lo contenta Kagome
¿supongo que vas a salir?.-
yo….-
si señora, quisiera que su hija me acompañara.- interrumpe el ojidorado
si no hay problema, joven….- esperando que el chico le de su nombre
Inuyasha.- estrechando la mano de la señora
¡Oh, tiene el mismo nombre que el príncipe, ¿acaso es usted?.- lo pregunta la madre
y ahora que iba ha hacer… si se enteraba Kagome, ¿que reacción tendría ella, tal vez sería como todas las mujeres, interesadas en su dinero… asi eran y asi siempre iban hacer, por eso nunca le gusto la idea de casarse... pero ¿ahora, tendría que pensar rápido antes de cometer alguna tontería
no, lamento desilusionarla… pero mi nombre es Inuyasha Ikeda… y el nombre del príncipe es Inuyasha Tashio.- lo concluye el mismo Inuyasha
Continuaraaaaá!
Hola! A todos de nuevo, bueno aquí trayéndoles la siguiente parte… créanme me costo mucho, pero mucho trabajo llegar a dejarles asta aquí, no tenía nada en la cabeza de ideas… ya mi mente esta en el lemón que les tengo preparados (hay de seguro me consideran pervertida XD)…. Pero para eso tengo que traerles una buena trama y conflicto como siempre.
Muchas gracias a todos y todas por leer mi fic y dejar uno que otro recadin…
Mi vida siempre ha estado vacía
Mi vida siempre ha estado sola,
Pero…
Desde el momento en que te vi
Todo en mi cambio
Mi forma de pensar, ser y vivir,
Solo quiero decirte dos cosas,
La primera es que por ti vivo…
Y
La segunda es que "te amo"…
Se despide
Fesabi
