Capitulo VI.- No Sé Si Es Amor

no, lamento desilusionarla… pero mi nombre es Inuyasha Ikeda… y el nombre del príncipe es Inuyasha Tashio.- lo concluye el mismo Inuyasha

¡Oh, lamento haberlo confundido.- lo dice la madre – entonces Kagome nos vemos en la noche- saliendo con su hijo y el abuelo.

Si.- lo dice la chica

Bueno joven, espero verlo pronto por aquí.- lo dice la madre viendo fijamente al chico… sabia perfectamente ella, que el era el príncipe, claro nadie podía tener los ojos ámbar como el, eso era característica esencial en la familia del Señor Tashio, pero bueno… después tendría tiempo para hablar con el… por lo menos su hija no sabía nada de aquello, solo esperaba que su relación no pasara a mayores.

¡Adiós, hermana!.- lo dice el pequeño ya lejos de la casa y con su mano dándole la señal de un adiós.

¿Ahora que iba hacer ella?... ¿Qué se suponía que tenía que hacer en esos caso, ella contaba en ver a Inuyasha hasta en la noche y tendría el tiempo necesario para cambiarse, pero ahora sus planes ya no eran los mismos

¿quieres pasar?.- lo pregunta ella

yo…- lo balbucea el, mas bien el quería que lo acompañara a dar una vuelta por ahí

¿Inuyasha te encuentras bien?.- lo pregunta

¿había escuchado bien, ya le hablaba de tu… por lo menos eso era un buen indicio de confianza ahora solo sería ideal pasar toda la tarde con ella

si… ¿Por qué no vamos a dar una vuelta?.- lo sugiere el príncipe

claro, me encantaría.- sonriéndole de oreja a oreja.

-.-

no conocía esta parte de la cuidad.- lo dice la chica al ver a su alrededor

¿enserio?...- lo pregunta el chico que se encuentra caminando al igual que ella por los verdes pastizales del campo

si… después de mudarme, me la pase cerca de mi casa.- lo cuenta la chica, sin dejar de ver a su alrededor

¿Kagome?.- lo pregunta el chico, tal ves con alguna duda de preguntarle lo que le rodea en la cabeza hace tiempo

mande.-

¿Por qué no te gusta vivir en la cuidad?.-

bueno… yo…-

¿Qué le podía decir al respecto, su verdadera razón la cual la cuidad le desagrada, o podría mentirle… pero ¿para que, después de todo quería intentarlo conocerlo y dejar a tras aquella barrera que puso cuando lo conoció.

La verdad… es que mi p-padre… murió por culpa de dos personas.- lo dice tratando de no llorar pero aquello era realmente imposible, al recordar a su padre la hacia llorar, y no podía soportar la perdida de el… aunque hayan pasado mas de diez años

Inuyasha en cambio podía ver como una lagrima se desliza por el la mejilla de la chica, tal ves estuvo mal que le preguntara aquello… en un ademán solo la abraza, dejando que ella solloce entre sus brazos.

Ambos caballos que se encuentran cerca de sus dueños, los cuales comparten un lindo y tierno abrazo, dejando que los mismos brazos fuertes del chico le brinden aquel afecto, comprensión y seguridad que en aquellos momentos necesita la chica

-.-

Cuantas veces tenía que repetir que no se iba a poner ese estupido traje para ir a ver a la señorita Kikio… no ni loco… ese traje parecía de payaso y eso si que no

¿Que se creía Kikio en mandarle aquel traje tan espantoso para ir a la dichosa fiesta?

Por lo menos se la paso de mil maravillas en la tarde, cuando estuvo con Kagome… pudo platicar con ella de diversas cosas, la conocía ya muy bien con lo poco que le contaba… ella era demasiado abierta, linda, dulce y demasiado sincera…

Se veía que ella nunca le ocultaría nada y en cambio el le oculta una pequeña información… esa información que tiene que ver con la mayor parte de su vida

Estaba seguro que después se lo diría, primero lo que mas deseaba era conocerla mejor y no verla llorar… eso lo detestaba, detestaba que una mujer llorara por cualquier cosa, pero ahora se había dado cuenta que detestaba la idea de que Kagome sufriera o llorara.

Lo mejor de todo eso, fue que pudo probar de nuevo los labios de Kagome, todavía recordaba aquel beso… apunto de despedirse la tomo de la cintura atrayéndola hacia el y susurrándole su nombre cerca de sus labios para después besarla, dejando que sus labios envolvieran con demasiada pasión y ternura los labios de ella, permitiéndose la entrada a su boca y robándole uno que otro suspiro de sus labios.

Estrechándola contra si, envolviendo su manos en la cintura de ella y dejando que el beso se haga cada ves mas profundo, es que como si aquello le quisiera expresar algo, aparte de que en aquel momento no tuvo conciencia de cómo la tomo y la estuvo besando por un rato, separándose un poco para que ambos pudieran respirar y después volverla a besar con aquella pasión y sutileza.

Si que se sentía en la nubes… en el cielo con los demás dioses, no se tal ves en las puertas del paraíso sin pasarlas, es como si Kagome lo mandara a un lugar cerca del cielo pero con atreverse a sobrepasarlo, tener en el estomago aquella sensación de mariposas revoloteando en su estomago y aquella dicha de felicidad en su corazón saltando como un loco.

Y sin descartar sus labios rojos y ganas de seguir probando aquel néctar que ella desprende de ellos cuando la besa de aquella manera, si que le había costado mucho despedirse de ella en esta ocasión más si sabía que solo iba a una aburrida y fastidiosa cena.

-.-

Se siente tan feliz, que su corazón pareciera que quiere salirse de su pecho, ahora que iba ha haber después de todo… mañana en la mañana tendría que irse a su casa, pero y si se quedaba solo un día mas, pero aquello no se lo había dicho a el… pensaría que ya se había ido y tal ves la buscaría en su casa y de cierta manera le gustaba pero de otra le daba miedo el no poder controlar sus impulsos y ¿deseos?.

En aquellos momentos lo único que le importaba era soñar, soñar con el, estrechándola entre sus brazos como en la tarde cuando le platico el motivo de que su padre muriera, el motivo de que ella odiara demasiado la cuidad, el motivo del cual le gusta su vida y la ama demasiado para dejarla.

Lo que no entendía el, ¿Por qué de su madre le aya preguntado a Inuyasha, si el era el príncipe, no sería capaz el de engañarla de ese modo y burlarse de ella… pensando que con ella tendría solo una aventura para después casarse con su prometida, no… Inuyasha era diferente, aparte el mismo dijo que trabaja en el palacio y por eso de sus ropas.

Confiaba en el y asi sería, después de todo el no seria capaz de ocultarle esa información y ella nunca se fijaría en un príncipe mimado que solo cree que todo el mundo esta debajo de el y se cree superior a todos.

-.-

¿no quieres hacer algo Inuyasha?.- lo pregunta la chica que se encuentra acompañándolo a esa cena

no, asi estoy bien Kikio.- lo dice el chico con aquella voz profunda

¿Por qué no vamos a caminar por los jardines?.- lo sugiere la chica

¿solo a caminar y a platicar?.- lo dice el chico, con algo de desconfianza… después de la cena el mismo se había ofrecido a caminar con Kikio para conocerse mejor pero ella lo sorprendió besándolo en los labios, y el como idota le correspondió y lo peor del todo es que solo la deseaba, solo para complacer sus deseos de hombre, pero no sintió lo mismo que con Kagome… eran tan iguales pero a la vez tan diferentes.

Si, solo a caminar.- lo dice la chica, claro sin dejar de sonreír

Ella sabía muy bien que Inuyasha la deseaba y en aquellos momentos ya lo había averiguado solo faltaba que la deseara mas y con alguna que otra cosilla, podría casarse con el sin ninguna… ella misma se haría cargo de que Inuyasha Tashio seria para ella, solo para ella.

-.-

Si que había sido un día demasiado pesado, después de haber llegado ayer en la noche a su casa, bueno sabiendo que Kikio y su padre se hospedaban en el palacio que era especialmente para visitas importantes de la realeza, pues aquello era algo cómodo que ir hasta Gizeh, que uno de por medio se tardaba como una semana en acudir hasta aquella cuidad donde provenía Kikio.

El sol no tardaba en esconderse y en lo único en lo que pensaba era en Kagome… quería besarla y deshacerse de aquel beso que le dejo Kikio, se sentía confundido… pero su corazón no le mentía del todo y aquello le agradaba un poco.

Es una noche especial para enamorarme

Ya se encontraba afuera de la casa de Kagome, tal ves no sabía si la podía encontrar, ella misma había escuchado decirle a su madre que hoy en la mañana se iría hacia su casa y después volvería en otra ocasión, pero valía la pena intentarlo.

Ya se encontraba tocando la puerta esperando que alguien se dignara en abrirle tal ves aquel hermano menor que tiene la chica, su madre o su abuelo que los conoció ayer en la tarde cuando el mismo vino por ella.

Podía ver como la puerta se habría poco a poco para dejar ver una figura femenina que dejaba ver aquella belleza y dulzura que la característica.

cuando te miré no lo pude resistir

I-Inuyasha…- lo susurra la chica, sin saber que hacer, tal ves tener otra vez la sorpresa de encontrarse de nuevo a Inuyasha enfrente de su casa le gustaba y a la ves le asustaba.

K-Kagome…yo-yo….- lo balbucea el chico, dando un paso hacia el frente, pero que podía decirle… no tenía ninguna excusa en su mente y verla en aquel estado era realmente hermoso, un vestido demasiado sencillo, una perla rosa colgando de su cuello con un collar de oro puro bañado en polvo de diamantes, lo mejor de aquel vestido era de color azul cielo, es como si la luz de la luna dejara ver la perfecta y estrecha cintura de ella, sus piernas y sus ojos marrones.

¿Qué sucede?.- lo pregunta Kagome

No n-nada.- lo dice el chico

¿que haces por aquí, Inuyasha?.- lo pregunta ella al verlo en su puerta, no es que no le gustara pero le sorprendía

B-Bueno… yo, quisiera saber, ¿si te gustaría acompañarme a dar una vuelta?.- lo pregunta por fin el chico

Por supuesto.- brindándole una sonrisa

esa noche de ti yo quede hechizado
no se si es amor lo que siento en estos momentos

supuse que ya estarías en tu casa.- lo dice Inuyasha

aha, eso… bueno mi madre me insistió en quedarme unos días mas.- caminado a lado del chico

creo que tengo que agradecerle a tu madre por brindarme la oportunidad de verte esta noche.- viendo a la chica que lo acompaña

supongo que si.- lo dice con aquel rubor rosado en sus mejillas

sabes Kagome…- lo dice viendo hacia la luna que ilumina el manto nocturno - no se que es lo que me sucede, pero no dejo de pensar en ti…- viendo por fin a la chica a sus ojos

yo…yo…- lo balbucea ella, después de todo ella sentía lo mismo, no podía dejar de pensar en el… lo traía en sus sueños, pensamientos hasta el recuerdo de sus labios.

el amor ha llegado al fin
me gusta la idea,
me lo va a enseñar

De cierta manera el confesarle aquello, le hacía vulnerable enfrente de Kagome, pero que mas daba después de todo enfrente de ella fingía no tener aquella barrera que suele tenerlo con todos a su alrededor, por lo menos podía expresarse diferente hacia ella, dejar de ser aquel príncipe y convertirse en el mismo, en aquel Inuyasha que se encontraba dentro de el.

Recordaba la ocasión en la cual su madre antes de morir le menciono la idea de encontrar a la persona de su vida, pero aquello como iba a ser posible, en el trono no se podía dar el lujo de escoger con quien casarse y menos enamorarse, pero aquella idea de enamorarse de Kagome le agradaba demasiado y a la vez le daba miedo, el poder enamorarse y sentir aquel amor que su madre siempre le dijo y al final separase de ella por su posición en el país.

probe esa miel que se esconde tus labios
y acariciarte esa piel que me tiene colado

Kagome en cambio solo podía ver como aquel chico de ojos color ámbar se acercaba hacia ella, pasando sus manos por la cintura de ella y a ella misma dejar que sus manos tomaran espació en el pecho de el, con su palma abierta disfrutando de la piel de seda que tiene como camisa.

Inuyasha se inclina hacia los labios de la chica, rozando primero sus labios, con los labios de ella, dejando que sus respiraciones se golpean un poco, sus ojos cerrados disfrutando de las caricias de sus labios.

Inuyasha solo siente como los labios de la chica se abre un poco, dejando que su lengua acaricie el contorno de los labios de ella para después con sus dientes… pueda morder el labio inferior de ella envolviéndolo en sus labios y todo para concluir en envolver ambos labios y dejar que la invitación a entrar en la boca de la chica siga en pie.

cuando te bese descubri
ese amor que guardas para mí

Aquel beso si que era diferente, no se tal ves recordar el beso con Kikio… ahora lo único que quería recordar era el beso de Kagome, grabarlo en sus labios, recordar cada rincón de la boca de ella.

Sus labios dejándose llevar por la fricción que hay entre ambos, Kagome solo deja que Inuyasha la lleve, que la deje sentir lo que siempre le hace sentir… dejando que ella inconcientemente en el cambio o en la exhalación del beso suspire al sentirse en el pleno cielo.

no se si es amor lo que siento en estos momentos

El solo podía sentir como su corazón latía fuertemente, es como si se fuera a salir de su pecho, podía escuchar el palpitar de el… como si el silencio de la noche no le fuera de mucha ayuda y dejara a descubierto su nerviosismo y su felicidad de estar con Kagome.

En cambio Kagome se encontraba tal ves en la misma situación que el mismo, su corazón acelerado de tal manera y sus piernas temblando, rogando que no se desvaneciera en el cuerpo del chico, o perdiera el equilibro de estar entre sus brazos.

el amor llego
tu me lo va a enseñar

ambos chicos se separan de aquel beso, dejando que sus labios se muestren con algo de rojizo mostrando la fricción entre ellos.

sus respiraciones algo agitadas, dejando que se vuelvan a recuperar de ella, las piernas de la chica temblando levemente, ambos corazones acelerados.

Ahora si que estaba demasiado loco y seguro que, no fue pura confidencia el conocer a Kagome, que no solo fue una sorpresa del destino… si no que el mismo estaba destinado a tenerla entre sus brazos, besarla y poder sentir aquel amor que uno como ser humano puede tener, aquel amor que uno sueña por encontrar.

Tener aquel amor que solo una persona puede brindarte, las ilusiones y aquella chispa de vida que Kagome le ha brindado…

no se si es amor lo que siento en estos momentos

Inuyasha… yo…-

Shhh… no digas nada.- la interrumpe Inuyasha, posando uno de sus dedos en sus labios

Kagome solo puede sentir como aquel dedo de desliza suavemente por sus labios para después bajar hacia su cuello y dejar la palma de la mano de el… para después volverla a jalar y todo para besarla con mas lentitud que veces anteriores.

el amor a llegado al fin

En esa ocasión Kagome es la que se separa del beso, dando un paso hacia atrás de cierta manera le gustaban demasiado los besos de Inuyasha, no se quejaba y la hacían sentir cosas que nunca con otro chico sintió, pero… ¿el mismo sentía lo que ella sentía por el?

Si le gustaba la idea de que Inuyasha la besara y tal ves tener la posibilidad de que el mismo le mostrara lo que es el verdadero amor, pero ¿y si el no quería, ¿o solo jugaba con ella?.

no se si es amor lo que siento en estos momentos.

¿sucede algo Kagome?.- lo pregunta el chico, al ver la reacción de ella al separse de el, tan bien que iban y ella lo rompe.

Bueno… Inuyasha…-

No sabía por donde empezar, ¿como decirle a inuyasha que sentía por ella, ¿Qué tal si el mismo se asustaba o se iba y solo la utilizaba?.

Dime que sucede Kagome.- lo suplica el chico al verla en aquella forma

¿Qué es lo que sientes por mi?.- lo pregunta al fin la chica, claro sin verla a la cara, es como si escapara a su mirada.

el amor a llegado al fin

¿Ahora que podía decirle, era verdad que no podía dejar de pensar en ella, se sentía con ella como un adolescente en su primera cita y su primer beso… descubriendo nuevas cosas en su… aquel sentimiento en su pecho, aquellas mariposas y cosquillas en su estomago, su corazón saltar de su pecho, sus ojos con aquel brillo y una sonrisa pensando en ella siempre aparece en su rostro.

Pero eso era el amor… como decirle que se encontraba enamorado de ella si el mismo no sabía que era el amor…

Solo podía escuchar una voz decir en su cabeza "No se si es amor"

Continuaraaaaá!

Hola de nuevo aquí les traigo otra parte del fin… solo díganme que les parece ¿no?...

¿Qué puedo decirles, me alegra demasiado que me dejen sus comentarios… y me alegran estos 20 rws que tengo…

¿Cuándo un puede saber que se encuentra enamorado,

¿Cuándo puede uno saber que el amor por fin a llegado,

¿Cuándo puede uno saber que el amor verdadero esta en esa persona?...

tal ves sentir aquellas mariposas en el estomago,

aquellos latidos acelerados del corazón,

el cual nunca miente…

tal ves abrirnos al amor es algo hermoso que puede sentirse en el alma…

solo déjate llevar en el amor

y

cuando estés preparado

di "Te Amo".

Se despide

Fesabi.