Hola! Bueno que puedo decirles, espero que les agrade este cap tanto como a mi, después de esto pues que puedo decirles donde hay celos hay amor…
Summary…
Inuyasha un príncipe de Tebas, cuidad de Egipto, Kagome una plebeya de aquella cuidad, ambos se conocen por azares del destino, después de todo en los escritos de una lamina se dice que una plebeya y un príncipe se enamoran claro sin descartar que ese amor será puro y verdadero, terminando aquella historia de amor en tragedia... pero lo que ambos no saben es que una chica será elegida para el sacrificio del dios Ramus y aquella joven es nada menos que Kagome ¿que aran ambos al enterarse de la verdad, ¿Inuyasha será capas de matar a Kagome?...
Capitulo VIII.- Pensando en Ti.
Hoy si que era el día, después de todo ya casi acaba con sus tareas y tendría el tiempo restante para ir a buscar a Kagome.
Al encontrarla, lo primero que aria sería besarla y después decirle lo que siente por ella, que ya ha pensado desde ayer en la noche… si eso aria.
Inuyasha, te busca Kikio.- lo menciona su primo que va apareciendo en el jardín, mientras el se encuentra practicando con la espada.
¿Kikio?.- lo pregunta inseguro
si, tu adorada prometida ha venido por ti.- lo dice en todo burlón
sabes… ¿que es lo que quiere?.- lo pregunta, dejando a un lado la espada, mientras que por su pecho se ven aquellas gotas de sudor resbalando y a la ves reflejando un hermoso brillo en su pecho desnudo.
No, no tengo la menor idea… pero creo que quiere salir contigo, por la forma en la que viene arreglada.- lo dice su primo
¿salir, ¿de aquí a cuando ella es la que decide?.- lo pregunta Inuyasha a su primo
hay… señor príncipe, no tengo la menor idea el por que quiere salir contigo…- lo dice de un tono demasiado burlón
déjate de tus tonterías, mejor invéntale algo, que en estos momento no quiero salir con ella.- lo dice el príncipe sin dejar de entrenar
bueno, bueno ¿y se puede saber que puedo inventarle a la bella dama?.- tratando de imitar un tono entre humorista y serio, claro que sabiendo que aquello podría desatar un cruel enojo en su primito.
Feh, y yo que voy a saber… se supone que tu eres el genio o ¿no?.- tratando de no darle importancia a las palabras de su primo, después de todo en aquellos momentos lo mas importante es acabar con aquel entrenamiento y su tiempo seria solo para el y aquello lo aprovecharía para ir a buscar a Kagome
Hasta que lo reconoces primito, que el genio de la familia son yo.- lo dice con su tono humorístico de siempre
Lo que se, me da igual… solo hazlo y deja de molestar.-
A sus ordenes señor!.- lo dice su primo con aquel saludo que se le da al ejercito.
Bah, ¿que voy hacer con este primo que tengo?.- se pregunta a si mismo, mientras que avanza hacia las escaleras ya listo para tomar un buen baño e ir a buscar a Kagome.
Inuyasha va subiendo poco a poco las escaleras del palacio, pensando en infinidades de cosas que le rodean su cabeza, si era cierto que por lo menos Kagome era algo mas para el… también ya había decidido que ella era alguien especial para el.
Pero y ¿ella, ¿Qué sentía Kagome por el?.
¡Inuyasha querido!.- lo grita cierta persona que se va dirigiendo hacia el
hay no.- lo piensa para si mismo el príncipe, al ver que Kikio anda tras de el
Inuyasha, ¿Qué bueno que estas aquí?.- lo dice la princesa –veras tu primo Miroku, me dijo que no te encontrabas dispuesto a salir… que tienes muchas cosas que hacer – lo narra la chica sin quitarle la vista de encima- y bueno pensaba el por que no me quedo contigo y de ves en cuando te doy uno que otro masaje – pasando sus manos por el pecho del chico - ¿Qué dices, ¿no crees que es una buena idea?.- enrollando sus brazos alrededor del cuello del chico.
Sabes Kikio, no creo que si te quedas pueda ponerte la atención adecuada, tengo que entrenar y hacer varías cosas.- retirando los brazos de la chica alrededor de su cuello.
Pero Inu…- tratando de convencerlo de lo contrario
Inuyasha, mi nombre es Inuyasha… Kikio.- corrigiendo aquel llamado "Inu"
Oh, perdóname… yo solo quería decirte Inu de cariño.-
Pero no lo hagas, detesto el diminutivo Inu.-
Esta bien…- lo dice Kikio, al notar el enfado que le esta haciendo hacer al chico, tal vez lo mas sensato era retirarse y venir otro día… lo menos que quería ahora era que el se molestara y desistiera de su compromiso y aquello no le convenía para nada.
Inuyasha, ¿nos podemos ver otro día?.- lo pregunta la chica sin tener contacto con el joven físicamente
Si por supuesto, otro día.- lo dice Inuyasha
Bien, entonces querido te dejo, aprovecho para ir de compras.- besando los labios del chico solo como piquito y después retirarse antes de que el mismo chico le diga algo.
¿Por qué no podía ser Kagome, Kikio, tal ves si Kagome fuera la princesa de Gizeh no lo pensaría en estar con ella tanto tiempo, en aquellos momentos lo que mas quería era que Kagome apareciera por aquella estancia al igual que Kikio… no se tal ves corriendo hacia sus brazos, estrechándola entre su pecho y besando sus labios, a la ves que la mantiene en el aire, probando aquel saber deliciosos a labios que tiene.
Inuyasha, ¿te encuentras bien?.- lo dice Miroku al ver a su primo como que ido
¿He?.- regresando a la realidad
primo creo que empiezas a preocuparme.-
¡Bah, déjate de tus tonterías… mejor ayúdame a cambiarme rápido para que me vaya a la casa de Kagome.- lo dice Inuyasha, mientras se dirige hacia su habitación
Inuyasha, ¿quieres que te ayude a cambiarte?.-lo pregunta extrañado su primo- ¿no será que quisiste decírselo a la señorita Kagome, ¿en vez de a mi?.-
Ya cállate y mejor has algo útil.- lo dice Inuyasha ya arto de estar escuchando las babosadas de su primo
Hay pero que paciencia.-
-.-
Hoy si que era un día realmente hermoso, claro aunque había tenido un sueño maravilloso, pero tal vez nunca se cumpla en realidad.
Había soñado que Inuyasha entraba a su casa y la besaba hasta pasar lo inevitable, pero lo más curioso de todo eso es que ella misma todavía tenía la sensación de las manos de Inuyasha recorrían de pies a cabeza su cuerpo desnudo al igual que las suyas en el cuerpo del chico.
Aquello solo era eso un sueño, nada mas que un sueño… tal ves si se ha enamorado de Inuyasha, pero el no siente nada por ella y lo mejor de todo era poder o por lo menos proponérselo olvidarlo para no dañarse mas a si misma.
Bueno lo mejor era olvidar todo aquello, olvidar a Inuyasha y continuar con su vida antes de conocerlo y saber que se enamoro de la persona menos indicada para ella.
Ahora lo mas importante era ir con Sango, ella le había dicho que su primo Hoyo regresaba al pueblito, y quería que ambas fueran a visitarlas y como no negarse, aunque bien sabía que Hoyo quería con ella desde hace años atrás, desde la adolescencia.
-.-
El primer paso del plan ya estaba hecho, se encontraba afuera de la casa de la chica, bueno la casa que se encuentra dentro de los territorios de la cuidad.
Lo primero que hace es tocar la puerta, después esperar a quien alguien salga de la vivienda, claro con aquella ropa no cabería duda que el no es el príncipe de Tebas, ya que la madre de Kagome sospechaba con ello.
Oh, hijo… no pensé encontrarte aquí.- lo dice la madre de Kagome, mientras abre la puerta y se da cuenta de quien esta en la entrada de su casa
Hola señora… ¿disculpe no se encuentra Kagome?.- lo pregunta el chico
Kagome, se fue desde hace un par de días.- lo concluye la señora
¿Y sabe a donde?.- lo pregunta el chico
si… se encuentra en su casa, creo que no te será difícil encontrarla, es una de las casas que se encuentra a kilómetros del árbol sagrado, es un árbol de tamaño colosal.- lo dice la mujer
gracias señora, que tenga un buen día.- hace una reverencia, mientras que da la vuelta listo para irse
Inuyasha.- lo llama la señora- ten en cuenta que la verdad se sabe tarde o temprano, pero lo más doloroso es escucharlo por boca de otra persona…. Que tengas un buen día hijo.- lo dice la señora antes de cerrar la puerta de su casa.
No sabía Inuyasha si regresar y preguntarle de que diablos le habla, el ¿Por qué le dijo aquellas cosas, pero ahora su deber era encontrar a Kagome, no se pero tal ves tenia el presentimiento de que la mamá de Kagome, sabe quien es realmente.
Ten en cuenta que la verdad se sabe tarde o temprano, pero lo más doloroso es escucharlo por boca de otra persona
No podía dejar de pensar en aquellas palabras, su significado no esta muy claro, bien sabía que las mentiras se saben tarde o temprano, por eso el mismo a su tiempo le diría la verdad a Kagome, pero lo que no entendía era "pero lo mas doloroso es escucharlo por la boca de otra persona"¸bah! Para que le toma importancia…
-.-
Kagome, que bueno que llegas… te estábamos esperando.- lo dice Sango la cual se encuentra vestida casi de la misma forma que su amiga solo que la diferencia son los colores, Kagome de color azul pastel y ella rosa pastel, con una falda que le llega hasta las rodillas unos guaraches, y la playera hasta el ombligo dejando ver aquellos adornos de maquillaje en el estomago y abdomen.
Perdón, por el retrazo Sango… pero me quede dormida.- lo dice la chica, aunque aquello era realmente cierto, después de todo con ese sueño quien no se queda dormida.
Bueno ahora ya no importa, lo importante es que estas aquí… supongo que hoy te llevas a Buyo.- lo dice su amiga que se encuentra en la pequeña cocina
Si… me siento sola sin el, este gato panzón me hace falta.- viendo al pequeño gato acorrucado con una gatita amarilla, ambos dormidos…
Kagome, no has visto a Inuyasha.- lo pregunta su amiga, de cierta manera tiene curiosidad de saber que le sucede a su amiga con respecto a el.
No, y no me interesa saber.-
¿Estas segura?.- lo pregunta su amiga, después de todo conocía muy bien a Kagome.
no, no estoy segura.- lo piensa para si misma la chica – si estoy segura.- lo dice Kagome
Hay Kagome, hasta cuando vas a dejar de estar fingiendo, ¿que sucedería si te enteras que el te busca?.- lo pregunta Sango, la cual sabe perfectamente que los ojos de la chica se ilumina por deseos a verlo de nuevo.
q-que quieres q-que haga.- lo balbucea la chica, claro estando nerviosa quien no balbucea
hay Kagome, sigues siendo la misma chica ingenua de siempre.-
hay Sango, creo que soy demasiado ingenia para saber cuando las personas se burlan de mi o me engañan.- lo dice Kagome agachando la vista
sabes no creo que sean tan tonta como piensas, lo que sucede es que tu siempre das todo de ti, sin esperan nada a cambio… sin importan como sean las personas… creo que eres una persona de gran corazón Kagome.- lo menciona Sango, al sentarse delante de ella
¿Tu crees, Sango?.-
Por supuesto, y también pienso que Inuyasha va a buscarte, solo era que el pensara que siente por ti.- lo dice Sango, mientras toma las manos de su amiga entre las suyas brindándole algo de apoyo.
Gracias, muchas gracias Sango.- lo dice la pelinegra, mientras que sus ojos se encuentran llenas de lagrimas y la abraza, tratando de sentirse segura… tal ves necesitaba que alguien la escuchara y le brindara un consejo o una esperanza aunque fuera mínima.
No hay de que Kagome.- lo dice al mismo tiempo que acaricia el pelo azabache de la chica – tu y yo somos las mejores amigas… te quiero mucho Kagome, y veras que todo esto se va a solucionar, tal ves encuentres al hombre que te haga ser feliz y sentir viva.-
Lo se, eso espero.- lo susurra la chica
Bien, que te parece si vamos a buscar al tonto de mi primo… que de seguro anda por ahí perdido.- lo dice la chica con una sonrisa en sus labios, por lo menos tratando de darle algo de animo a su amiga
Hay Sango, como te expresas de Hoyo.- lo dice con la misma sonrisa en sus labios, claro sin descartar la tristeza en sus ojos.
Es la verdad Kagome, o me vas a negar que Hoyo debe de estar perdido por ahí, y eso que le escribí en una carta las instrucciones para llegar a la casa y ni así puede.- lo dice sonriendo, por lo menos aquello era verdad y en aquellos momentos la distracción de Hoyo estaba sirviendo para alegrar a su amiga
Entonces hay que ir por el, ¿no lo crees?.- lo pregunta Kagome
Si eso creo, con lo distraído que es Hoyo, de seguro anda por ahí deambulando.-
Entonces en marcha.- lo dice Kagome ya de pie, dirigiéndose hacia la entrada de la casa.
Entonces vamos, aprovechamos para comprar una que otra cosilla, ¿te parece?.- lo pregunta Sango.
Si me parece, creo que quiero comprar un lindo vestido.- lo dice sonriendo Kagome, ya afuera de la casa.
La casa de Sango comparada con la de ella solo era un poco, claro que su casa era un poco mas grande, y eso por vivir fuera de la cuidad y del pueblo donde vive Sango, esa era una cierta ventaja… aparte de que solo se tardaba unos minutos en llegar al pueblo donde algunas ocasiones trabaja con Totosai, ayudándole a acomodar los libros de la biblioteca y su local de frutas.
Diferentes tiendas a su alrededor, alguna de ellas las casas de los campesinos que las utilizan para vender mercancías por la mañana y parte de la tarde ya en la noche sus casas volvían a la normalidad.
Mira Kagome, ahí esta el señor Totosai, ven vamos a saludarlo.- lo dice Sango, al igual que sigue caminado y de pasada guía a su amiga entre la multitud
¡Señor Totosai!.- lo grita Sango, mientras hace una señal con su mano de "hola"
A lo lejos se puede ver un señor de edad como unos setenta años, haciendo el mismo gesto que la chica, mientras que las ve a ambas muchachas acercase hasta su tienda.
Sango, Kagome… que sorpresa tenerlas por estos rumbos.- lo dice el señor con un toque de broma en sus palabras, ocasionando que ambas chicas se rían
Señor Totosai, venimos haber que se le ofrece.- lo dice Sango
Hay que oportunas son chicas, hoy mismo pensaba ir a sus casas haber si me pueden ayudar estos días en mis locales, claro una en la biblioteca y otra en el local de frutas.- lo concluye Totosai
Yo pido ayudarlo en el local de frutas.- lo dice Sango, como si no se apresurara Kagome pediría aquello.
Yo encantada en la biblioteca.- lo dice Kagome con una sonrisa
Gracias, chicas… entonces las espero mañana temprano.- lo dice Totosai antes de retirarse
Si!.- lo dicen al mismo tiempo ambas chicas
-.-
ya ves Kagome, mi primo ya se perdió… creo que mañana tendré que irlo a buscar a pensión de Kaede.- lo dice Sango, la cual se encuentra depositando unas bolas sobre la mesa de madera
bueno Sango, entonces vengo mañana temprano para ir contigo a buscar al distraído de Hoyo.- saliendo de la casa
si, creo que me aria falta una compañía mañana… oye Kagome aunque no me extrañaría que Hoyo se sepa mejor la dirección de tu casa que la mía.- lo dice la castaña, al insinuarle el amor de su primo por Kagome.
que cosas dices Sango.- lo dice aquello sonrojada
es solo la verdad.- lo dice sango al ver el rosado de las mejillas de su amiga
bueno, en todo caso que este en mi casa, le doy alojamiento y te lo traigo mañana a primera hora.- lo dice Kagome montando su caballo
si, a primera hora… y no vas a portarte mal.- dándole doble sentido a sus palabras
hay Sango, ya veras.- lo dice Kagome
adiós amiga.-
adiós Sango.- se despide Kagome.
-.-
Si que estaba cansada ir de compras con Sango era agotador… por lo menos Shippo estaba en el pequeño estaba ya bien alimentado y con su bote de agua y claro su manda que lo pueda cubrir del frió, Buyo a lado de ella, saliendo del establo… con sus bolsas en ambas manos.
La pelinegra se encuentra entrando a la casa, a su casa con su acompañante Buyo, su pequeño gato panzón el cual solo se dirige a dormir a la cama de la chica y quedarse dormido mientras que su ama, entra sin prender ninguna vela, para ir directo a la pequeña cocina y dejar las bolsas, para después tomar una vela aquel encendedor y alumbrar.
Feh, hasta que apareces Kagome.- se escucha una voz detrás de la chica
Kagome solo se queda helada, para dejar a un lado suyo aquellas tres velas para que alumbren la casa y aquel propósito se logra, para darse la vuelta y ver a nada menos que la persona que acapara la mayoría de sus pensamientos.
¿Qué no piensas decirme donde estuviste todo este tiempo, Kagome?.- lo pregunta el chico, mientras que no hace otra cosa que verla fijamente.
I-Inuyasha.- lo susurra Kagome.
Continuaraaaaaá!
Hola! ¿Cómo están, espero que bien
Bueno aquí les traigo otro capitulo… espero que les agrade.
Me costo mucho trabajo, por que no tenía muy bien como se iba a desenlazar esta cap ni el próximo, pero ya tengo las ideas claras…
Espero sus comentarios, próximamente les traigo el otro capitulo.
Próximo Capitulo…
Inuyasha, ¡¡puedes dejar de pelear!.- lo grita Kagome, al ver al chico peleando, sin saber si alguno de los dos hombres puede salir herido.
Se despide
Fesabi
