Capitulo XII.- Todo En Secreto.

¿Qué dices Kagome, ¿Quieres casarte conmigo?.- lo pregunta el chico mientras saca un pequeña sortija de entre sus bolsas.

No podía creer lo que le estaba pasando, primero en la mañana se entera que esta comprometido y ahora en la tarde el mismo le anda proponiendo matrimonio, ¿Qué podía hacer, tal ves rechazarlo, pero ¿Cómo?.

¿Kagome?.- lo pregunta el chico demasiado indeciso por que la chica no hace otra cosa que mirarlo.

Yo-yo…- la balbucea Kagome

Kagome Higurashi… ¿acepta casarse conmigo?.- lo vuelve a pregunta, pero en esta ocasión, mas cerca de ella.

Casi se podía ver que Kagome se encontraba recargada ligeramente en la mesa de atrás, mientras que el mismo príncipe solo se encuentra obstruyendo cualquier escapatoria que pueda hacer ella en aquel momento.

¿Cuándo piensas responder a mi pregunta?.- lo pregunta y murmura a pocos centímetros de los labios de la chica.

Por una extraña razón, en aquellos momentos lucia demasiado atractiva, exquisita, deseable lista para tomarla entre sus brazos y llevarla a un lugar apartado de todos… o el mejor lugar la habitación de ella o de el ¿por que no?.

Inuyasha.- lo susurra Kagome, la cual solo se encuentra disfrutando de la respiración que esta encima de ella, dejando que aquella ola de deseo se active, las manos del chico en su cintura y las suyas en el pecho de este dejando que el pedazo de pergamino quede a un lado de sus pies.

Poco a poco Inuyasha se inclina hacia delante tomando entre sus labios los labios de la chica, deslizando su lengua en el contorno de ellos, dejando que los suspiros se escuchen por la biblioteca…

En si solo siente como los labios de la chica se separan un poco dejando que su lengua entre a su boca por lo menos al paso de ello el beso se hace mas profundo, dejando que entre sus brazos Kagome se derrita, pegándola mas hacia el sin importar que algunas miradas curiosas no dejan de verlos, pero que mas daba… un beso era un beso y aquello era como si estuviera en el paraíso junto con Kagome olvidándose de su alrededor.

El ojidorado se desprende de los labios de la chica, poco a poco sin que sus ojos se abran ni los de la pelinegra, sus respiraciones agitadas a la vez se vuelven lentas y paulatinas, aquella ola de deseo poco a poco desaparece.

Lo único de todo aquello que lamenta el chico, es que su virilidad ya se encuentra excitada y eso es que solo es un beso, un beso que le hace despertar toda aquella pasión que en aquellos momentos puede darle a Kagome, pero tal ves con un poco de tiempo la podría tener entre sus brazos todo el día, haciéndole el amor como un loco y sin descanso.

I-Inu-ya-sha.- lo murmura Kagome, que solo oculta su rostro en el pecho de este, mientras que el mismo Inuyasha la abraza tratando de que deje un poco de temblar.

Sshh tranquila pequeña, no sucede nada.- lo dice el chico, mientras que le da una que otra caricia en el cabello azabache

Te quiero.- lo susurra Kagome, al sentirse así tan protegida, tan segura, tan feliz entre sus brazos…

Yo también preciosa.- también lo susurra al oído de la chica, dejando que la gente hable, por lo menos aquello no importaba

Chicos, lamento interrumpir su escena de amor, pero hay dos cosas que quiero decirles.- lo escuchan decir la pareja.

Por una parte el ojidorado solo levanta la cabeza sin dejar escapar entre sus brazos a Kagome, viendo que la voz pertenece a Totosai que solo lo ve con aquella sonrisa sincera, tal ves se encuentra feliz de que por primera ves en su vida el sea feliz, y aquello era cierto…

¿Que es lo que quieres?.- lo pregunta Inuyasha sin dejar de abrazar a la chica

bien.- lo dice Totosai, mientras se lleva su mano a la boca fingiendo toser y a la vez aclarar su garganta para continuar con su platica- quiero decirles que este lugar no es para hacer estas escenas y mucho menos para lo que sigue.- dando aquel toque humorístico a la situación, sabiendo que ambos chicos necesitan intimidad y ¡¡vaya que intimidad!- y la segunda es que no tardo en cerrar, así que por lo que mas me duele necesito decirles que se vayan, bueno Kagome se queda a cerrar conmigo.- lo concluye.

Bien, Totosai… yo te ayudare a cerrar y después tendré tiempo para hablar con la señorita presente.- soltando un poco el abrazo que le da a la chica

Me parece excelente, que un hombre tan fuerte nos ayude a cerrar, solo espero que no seas de plástico, si no te me vas a romper.- lo dice con aquel tono de burla comentando que ahora en día los hombres fuertes a veces resultaban ser farsantes y ninguna pizca de músculo.

Bah, ya veras que soy demasiado fuerte.- tratando de darle su merecido a Totosai pero la risita de la chica entre sus brazos se lo impide, llamando su atención.

¿Así, ¿que tú también te burlas de mí?.- lo dice de una manera herido y de burla.

Bueno, burlarme no, pero reírme de ti si.- lo confiesa la chica, de del todo el caso es lo mismo se burlaba de el.

Es lo mismo Kagome.- fuñe el ceño

En cambio Totosai se encuentra entretenido con aquella escena que el mismo había provocado con los chicos, y lo mejor del caso es que el amo Inuyasha no se ha enojado como antes lo solía hacer.

Vamos a cerrar.- lo sugiere Kagome, que por fin se separa de los brazos de Inuyasha

Si, le voy a mostrar a ese anciano que no soy ningún hombre de platico.- lo dice con orgullo

Bueno chico, a mi no me lo debes de demostrar, ni que fuera mujer.- lo dice con una sonrisa amplia- del todo el caso a la que le debes de dar esa prueba es a la señorita Kagome, después ella misma podrá decirme que tan efectivo eres.- lo dice mientras se suelta con una carcajada, viendo como ambos chicos se sonrojan a captar su doble uso en las palabras.

Venga, ¿Por qué esas caras?.- se gira y sale del lugar dejando a ambos chicos con sus mejillas sonrojadas.

-.-

¿Y bien Kagome, quieres casarte conmigo?.- lo vuelve a repetir Inuyasha, pero ahora ambos se encuentran en la casa de la chica…

¿Es que acaso Inuyasha no se desistía en su idea de casarse con ella, tendría que darle una respuesta tarde o temprano, pero lo que mas le preocupa era que no sabía cual darle.

B-bueno yo-yo.- lo balbucea

Solo quiero saber si me amas.- lo confiesa el chico

Inuyasha, yo te amo… pero no se si creer de nuevo en ti.- lo confiesa y concluye la chica

Kagome.- lo murmura, mientras se pone delante de ella, bien sabía que traerla a casa era un comienzo, pero necesitaba que ella lo aceptara.

Las velas se encuentran de nuevo iluminando la casa, las siluetas de ambos chicos se pueden ver en las paredes, temblando con el aire tenue que pasa por cada una.

La silueta del chico se encuentra hincada delante del de la chica, que si mal no se ve se encuentra sentada en la orilla de la cama.

Sabes tontita.- lo dice el chico que solo ve como ella hace un gesto de enojo en su rostro, pero de todas maneras se ve hermosa- te amo y quiero casarme contigo… formar algo enserio contigo, pero si tu no me aceptas me iré y no regresare.-

Lo único que se escucha por toda la casa, es como el aire que pasa por algunos de los orificios de las ventanas sopla y brinda tranquilidad en ella. Dejando a ambos chicos en silencio, mirándose uno al otro.

Quiero una boda sencilla, lo menos de invitados y si quieres la luna de miel a un pueblo cerca.- lo dice con determinación la chica.

¿Eso es un si?.- lo pregunta, mientras que los ojos se le iluminan

Si.- lo dice y a la vez lo indica con la cabeza

De un momento de improviso Inuyasha pone sus manos en la cintura de la chica, levantándose con ella dejándola a la altura de su cara… siendo el mas alto que ella.

Te amo.- lo murmura el chico para después capturar los labios de la chica, que solo se mantiene en el aire como una ocasión atrás.

Da un paso hacia delante, lo cual ocasiona que ambos chicos caigan a la cama rebotando en ella, sus labios siguen unidos, y aquella sortija de compromiso sigue en el puño del chico que este mismo la siente al tratar de pasar su palma abierta en el costado de la cintura de Kagome, ocasionado que ambos se despeguen del beso.

Tu anillo.- lo dice con una sonrisa

Si, me lo pones.- lo dice con una cara de niña chiquita que apenas le van a dar algo nuevo.

Si.- tomando la mano derecha de la chica y colocándolo en el dedo donde debe de ir y a la vez poder mostrárselo a cualquier hombre.

Es hermosa.- lo susurra Kagome al contemplar aquel anillo, de por lo menos un diamante que todo mundo puede verlo en especial los hombres que intente rondar a SU Kagome

Es lo que mereces.- lo dice el ojidorado viendo fijamente a la chica que se encuentra debajo de el con aquella mejillas sonrojadas.

Inuyasha, esto debió costarte una fortuna.- lo dice la chica, mientras le enseña su anillo.

Claro que no, esto es poco para lo que vales.- lo menciona – ¿y bueno pequeña voy a poder dormir contigo de nuevo?.- lo pregunta el pelinegro mientras muestra una de aquellas sonrisas

mmmm… no lo se.- lo dice juguetonamente la chica mientras rodea con sus brazos el cuello del joven

yo planeo quedarme.- lo confiesa Inuyasha

¿no tendrás problemas para ir a tu trabajo?.- recordado que el una ves le menciono que trabaja en el palacio

Bah, eso es lo de menos pequeña… me iré temprano a la hora de irte a dejar con el viejo Totosai.- lo confirma el chico, restándole importancia al asunto.

Si tú lo dices.-

Tal ves esto era un sueño, uno de aquellos que algunas veces no quisiera despertar… nunca pensó que aquel joven l cual estuvo interrogando encima de el ahora era su prometido, solo de ella.

¿no crees que es hora de dormir, pequeña?.- lo pregunta el chico mientras se incorpora en la cama, sacándose la playera y dejándose aquellos pantalones

Inuyasha, ¿Cuántas veces te he dicho que no me llames pequeña?.- lo dice la pelinegra mientras hace una mueca en la cara… era obvio que se iba a enojar, después de todo siempre le decía "pequeña", es que ella no era una pequeña, es toda un mujer ¿Por qué eso no lo veía Inuyasha?.

Se que me lo has dicho muchas veces, pero eres mi pequeña.- dando aquel énfasis en mi

¿solo pequeña?.- lo pregunta Kagome dando aquel énfasis en el tú.

Solo mía.- esto ultimo lo dice Inuyasha ya al ver que Kagome se ha puesto aquella pijama de siempre, tomándola entre sus brazos y a la ves depositándola en la cama junto con el.

Solo tuya.- lo murmura Kagome, acurrucándose en el pecho de Inuyasha.

En otra cosa Inuyasha solo la mantiene entre sus brazos, pensando en la infinidad de cosas que tendrá que hacer para no ser cachado al casarse con Kagome, por lo menos después de casarse ambos, su padre no podría decir nada solo aceptar aquello.

Kagome era eso suya y de nadie mas, solo suya… no pensaba compartirla con alguien mas ni Kouga, ni Hobo u otro que estuviera rodándola, ella era eso suya…

-.-

Si que los meses pasaban rápido, por lo menos calculaba que llevaba conociendo a Kagome ocho meses, de los cuales cinco a su lado ha disfrutado demasiado, como un sueño hecho realidad.

Ahora la tiene entre sus brazos, acorrucada entre ellos… en esos meses el estar durmiendo juntos y sin tener algo mas, era una tortura para Inuyasha, pero el espera que la primera vez de ambos sea algo especial, algo que el matrimonio lo de… no solo para apaciguar el placer si no para entregarse en cuerpo y alma.

Aparte ver a Kagome en la mañana a su lado, por lo menos contemplar su rostro unos minutos antes de que el mismo vaya a dejarla al trabajo era algo único que le brindaba satisfacción al saber que ella es solo suya, egoístamente suya.

-.-

¿Kagome cuando planean celebrar la boda?.- lo pregunta Sango, que desde hace meses lleva la misma pregunta.

Sango ya te lo he dicho muchas veces es dentro de un mes, eso acorde con Inuyasha.- lo repite Kagome como en ocasiones atrás, claro que con una diferencia antes eran mas meses.

Dime Kagome, ¿Qué hacen en las noches?.- lo pregunta Sango tratando de saber algo de la vida íntima de su amiga.

Solo dormir, Sango.- lo dice demasiado sonrojada.

Que desperdicio Kagome… teniendo ese hombre y no te has acostado con el.- lo concluye la chica.

No me digas sango, ¿Qué tu ya con Miroku?.- lo pregunta Kagome demasiado sorprendida al ver el sonrojo de Sango… entonces eso era un SI.

-.-

¿Me extrañaste Kagome?.- lo pregunta cierto chico que lo único que hace es atrapar entre sus brazos a la pelinegra.

Mmmm, no lo se ¿tu que piensas?.- lo pregunta Kagome con aquel tono de inocencia dejándose abrazar por el ojidorado.

En todo caso yo si te extrañe, y demasiado.- girándola para que ambos queden frente a frente.

Yo creo que eso es mentira.- lo dice la chica mientras enrolla sus brazos en el cuello de su novio – hace solo unas horas que me dejaste en este lugar.- se lo recuerda.

Ya te he dicho, que bien podríamos pasarnos un día entero en tu cama y no durmiendo precisamente.- lo menciona Inuyasha con aquella voz que solo en algunas ocasiones hace que la misma chica tiemble de pies a cabeza.

Yo-yo…- lo balbucea al saber que aquella proposición ya la había escuchado antes y lo peor del caso es que ambos siempre se encontraban así abrazados y viéndose el uno al otro, ¿pero como negarse a ello?

Kagome, podríamos adelantar la noche de bodas.- lo informa, solo que a la ves pasando sus manos por la cintura de la chica

Yo-yo…- lo vuelve a balbucear

Sshh…- lo dice, mientras posa uno de sus dedos en los labios de la chica, callado cualquier comentario que quiera salir o surja.

Se acerca hacia los labios de Kagome, inclinándose para primero rozarlos lentamente, dejando que ambas respiraciones se mezclen.

Primero envuelve el labio inferior de la chica mordiéndolo ocasionando que la misma Kagome abra su boca en protesta de aquello, pero cualquier protesta es ahogada en su garganta al sentir la lengua del ojidorado explorando.

Si mal no calculaba el sol ya se encuentra ocultándose para dar paso al manto azulado, el mismo le había hecho saber a Totosai que cerraría la biblioteca con ayuda de Kagome… dejando a esas ahora el resisto solo para ellos dos.

Con ayuda de sus manos colocadas en la cintura de la chica, solo la levanta de tal manera que ella quede sentada en la mesa y el entre sus piernas, dejando que el beso de ambos fluya.

Los labios de Inuyasha, solo descienden al cuello de Kagome, dejando que alguno que otro suspiro se escuche salir de los labios de la pelinegra, los labios rojos de ambos dejando ver aquella fricción del beso anterior.

Las manos de Kagome, recorriendo la espalda del chico… los suspiros presentes en el ambiente, una u otra cosa la temperatura de sus cuerpos empieza a aumentar de tal manera.

Kagome nunca supo ¿Cómo? o en que momento el mismo ojidorado la tendió en la mesa, dejándola solo a merced de él mismo.

De un momento a otro Kagome solo siente como unas fuertes manos se apresuran a explorar debajo de su playera, ocasionándole alguno que otro suspiro, pero por otro lado algo nuevo dentro de ella.

Kagome siente un mordisco en su hombro suficiente para regresarle un poco de cordura, dándose cuenta de lo que esta apunto de suceder.

Inu… ya… sha.- lo murmura Kagome

Por otro lado el mismo Inuyasha escucha aquel murmuró con su nombre y las pequeñas y delicadas manos posarse en su pecho y empujarlo con cuidado.

Separándose del cuello de la pelinegra y sus labios, tan solo para verla debajo de el, con una imagen única, los labios hinchados, la playera recorrida hasta debajo de sus pechos, mostrándole el estomago de la chica, la playera por la parte de los hombros y cuello un poco desecha lo suficiente para besar la suave piel.

Ahora no…- se escucha de los labios de Kagome.

Lo se pequeña.- lo susurra el ojidorado, besando suavemente los labios de Kagome, tan delicado que solo hace que ella misma suspire para después romper aquel beso con delicadeza y demasiada lentitud.

-.-

¿Por qué no te vas a quedar a dormir conmigo?.- lo pregunta y reprocha a la ves

Pequeña no es por que no quiera, me fascina dormir contigo y despertar tú entre mis brazos, pero el deber en esta ocasión me llama.- lo explica el ojidorado, apretando mas a la chica entre su brazos.

¿te voy ha ver mañana?.- lo pregunta la pelinegra

Claro que si pequeña, tan solo es una noche fuera y después yo mismo te daré una sorpresa.- besando la sien de esta- aparte tienes que arreglar tus cosas para la boda y el viaje.- lo concluye

¿A dónde vamos a ir?.- lo pregunta

Oh, eso es una información preciada la cual no te diré hasta la noche de bodas.- lo confiesa, a la vez dando caricias al hombro de la chica.

¿no tardas en irte?.- lo pregunta, tratando de no quedarse dormida.

En un rato, tan solo quiero que te duermas y después me voy.- lo murmura tan solo viendo como la pelinegra poco a poco la va venciendo el sueño.

Como desea quedarse ahí con Kagome, desde hace meses tan solo dormía con ella, es magnifico dormir con ella entre sus brazos y despertarse con ella.

Solo que ahora, precisamente ese día que se encuentra de lo más cansado para que el perfume de la chica lo relaje tan solo para dormir como digno de la realeza, pero no, su padre lo obliga a asistir a una dichosa cena, con toda esa gente importante de Egipto y otros países aliados, ¿pero como negarse?

Inu…ya...sha.- lo murmura, quedando entre los brazos del chico profundamente dormida

Sshh… duerme pequeña.- lo dice el ojidorado.

-.-

¿Qué planeas hacer Kikio?.- lo pregunta

¿Qué mas, vengarme de Inuyasha, ya hace tiempo que no he dicho nada de nuestro compromiso.- lo empieza a narrar – pero ahora es una venganza, después el terminara rendido a mis pies al igual que toda su fortuna.- lo dice a la ves sonriendo de tal manera que la persona de enfrente hace lo mismo que ella.

¿tu padre sabe algo al respecto?.- lo pregunta

¿mi padre?.- lo pregunta con curiosidad

Si, ¿el sabe que ya no ves mas a Inuyasha, y en cambio estas aquí conmigo?.- lo pregunta mientras recorre con sus manos la espalda desnuda

Bah, el no sabe nada, piensa que sigo siendo su hija virgen que dura así para el matrimonio con Ikeda.- lo confiesa y a la ves besa sensualmente los labios de su compañero.

¿Vas a ir a la velada?.- lo pregunta kikio separándose de los labios del hombre

Por supuesto, soy uno de los invitados… de todos modos bella arpía ahí nos veremos, tal ves para recordar esta noche de pasión.- lo susurra en el oído de esta mientras penetra salvajemente dentro de ella, dejando que la misma Kikio entierre sus uñas en la espalda del hombre.

Continuara!

Gommen lamento mucho el retrazo lo siento… se que me quieren colgar y demás, pero creo que este mes que estuve fuera por mas que trate de mandarles el fic no puede primero mi comp. Se descompone, después un asunto familiar y para finalizar, pues mi abuelo paso a mejor vida, no quiero que me consuelen solo díganme que les pareció este capitulo y sabes si puedo mandarles la otra parte para mantenerme distraída…

Perdón por no poner a cada persona y mandarles un mensaje como acostumbro pero la verdad no me siento de ánimos y por lo menos el fic me distrae…

Gracias por sus comentarios

Me despido

Fesabi