Si después, ahora quiero dormir.- lo concluye Kagome ya sin prestarle atención a las palabras del chico
Pero… Kagome…bah!.- lo confirma, sabiendo bien que Kagome no va a dar su brazo a torcer, por lo menos lo había perdona, pero algo no le gustaba en nada, que Kagome quisiera castigarlo con aquello, pero ya tendría tiempo de enmendarlo y bien que lo iba a enmendar.
Capitulo XVII.- Una luna de miel
Kagome, Kagome, despiértate, pequeña.- lo comienza a decir Inuyasha de una forma en la cual puede despertar aquel ángel que yace en sus brazos
Mmmm, mamá un ratito más.- se escucha que lo dice Kagome para acomodarse de nuevo entre los brazos del joven
Kagome, no soy tu madre.- lo confirma aquella voz que empieza a tener algo de incomodidad que la chica le aya comparado con su madre y para el colmo que no sepa que el es ¡hombre!.
A ¿no?.- lo pregunta Kagome abriendo primero un ojo para después el otro.
No, aparte déjame decirte que a tu madre no le gustaría encontrarnos en este estado.- lo menciona el chico, haciendo que la joven se ponga un poco colorada – y por último ya te he confirmado varías veces que soy hombre.- aquello lo termina con una sonrisa demasiado seductora entre sus labios, ocasionado que Kagome se cubra entre las sabanas al saber que se encuentra desnuda ante los ojos de Inuyasha.
¿para que te cubres?.- lo pregunta Inuyasha con aquella mirada ámbar, solo que en este caso bien sabe de que se trata o mas bien el motivo de que en esa mirada exista un poco de fuego.
Yo-yo-yo….- lo comienza a balbucear Kagome
Conozco tu cuerpo de pies a cabeza, no hay nada nuevo en el.- lo murmura Inuyasha cerca de los oídos de la joven, haciendo que esta misma se vuelva roja como una grana.
¿así, que ahora que dices, ¿volvemos hacer el amor?.- lo pregunta de nuevo Inuyasha cerca de la oreja de la chica.
Mmmm, eso tendrá que esperar.- lo menciona Kagome con una risita en sus labios
¿Por qué?.- lo pregunta Inuyasha en tono juguetón, bien sabe, pero quiere escucharlo de los labios de Kagome.
Por qué me prometiste que me llevarías a conocer Grecia.- lo menciona Kagome incorporándose, pero a su vez llevándose las sabanas con ella, logrando tapar un poco de su desnudez.
¿no quieres quedarte otro día en la habitación?.- lo pregunta Inuyasha con aquel tono que en algunas ocasiones derrite a la chica
No, ya hemos estado dos días en esta habitación y quiero salir.- lo ultimo lo dice con algo de anhelo.
Bien, lo que diga la princesa.- lo menciona Inuyasha para incorporarse con Kagome y salir de la cama exhibiéndose
I-Inu-ya-s-sha.- lo balbucea Kagome con un sonrojo en sus mejillas, al igual que su mirada gira hacia otro lado.
¿Por qué no te cubres?.- lo pregunta, al mismo tiempo que se cubre con la sabana para no ver aquella parte del chico.
¿No me digas que todavía tienes pena?.- lo pregunta Inuyasha tomando sus boxers y a su vez se los pone.
Bue-no… la verdad es que si, todavía me da un poco de pena.- lo confiesa, saliendo de la cama con la sabana enrollada en su cuerpo y sin dejar que se caiga, para dar aquella desnudez.
No se por que, si hemos hecho el amor infinidad de veces.- lo menciona Inuyasha dejando que Kagome se acerque hasta el.
No se, tal vez todavía no me acostumbro.- lo menciona Kagome, para verlo a los ojos.
¿no crees que tendríamos que arreglar este inconveniente?.- lo pregunta Inuyasha pasando sus manos en la cintura de Kagome, dejando que la sabana se adhiera a su cuerpo, marcando aquellas curvas.
¿tu crees?.- lo pregunta Kagome con una sonrisa entre sus labios al recibir aquella respiración en su rostro, apunto de tener contacto con los labios de Inuyasha
Si eso creo.- lo confirma Inuyasha, rozando sus labios suavemente con la comisura de los de Kagome.
Tonto.- lo murmura Kagome al mismo tiempo que da un paso hacia el enfrente, con una mano sosteniendo aquella sabana y con la otra apoyada en el pecho de Inuyasha, el cual se encuentra inclinado para besar los labios de su esposa.
Se escucha como aquel beso primero se rompe, después se inicia, aquel proceso consecutivamente, hasta que el mismo ojidorado pone fin a ello, pasando una de sus manos en la espalda de Kagome pegándola mas hacia el mismo, ocasionando que se pare de puntitas.
Inuyasha tan solo se deleita con los labios de Kagome, besándola, y por que no recorriendo con sus manos el cuerpo de ella, tal ves la sabana era una complicación pero dentro de poco aquello no iba hacer más que eso.
Si no me tocas no ayudas, ¿sabes?.- lo murmura Inuyasha entre besos.
La sabana.- lo menciona Kagome
Bah, que importa ¿Quién puede verte?.- lo pregunta Inuyasha mientras desciende de los labios al cuello de Kagome.
Pero bésame.- lo murmura Kagome para quitar sus manos de la sabana, dejando que esta se resbale solo hasta donde se encuentran las manos de Inuyasha en la cintura dejando descubierto de la cintura para arriba del cuerpo de la chica.
A sus órdenes.- lo murmura Inuyasha para besar los labios de Kagome de nuevo.
Inuyasha tenemos que ir a ver el mercado que piensas llev…- se escucha una voz que no termina de decir nada de lo que tenía planeado, para toparse con aquella escena.
Inuyasha se separa de los labios de Kagome, para ver quien es el individuo que acaba de molestarlo y más en plena prevaciada, y con su esposa en aquel estado.
Yo-yo lo siento.- lo murmura parada una vuelta hacia otro lado, dándoles la espalda a ambos.
Creo que iré a cambiarme.- lo susurra Kagome con las mejillas sonrojadas al saber que Renkotsu acaba de verla desnuda y aquello que si le apenaba.
¿Sucede algo Renkotsu?.- lo pregunta Inuyasha poniéndose los pantalones para dar el ultimo vistazo a la tercera puerta de la habitación que es el baño
Perdóname Inuyasha, no quise interrumpir y ni ver a tu esposa en ese estado.- lo menciona, cosa que al ojidorado no le agrado nada el último comentario respecto con Kagome.
Ya puedes voltear Kagome esta en el baño cambiándose.- lo menciona Inuyasha poniéndose una camisa.
Me alegro.- lo menciona para darse la vuelta y ver como el chico ya esta vestido
¿se te ofrece algo?.- lo pregunta Inuyasha solo que ahora con un semblante totalmente distinto demasiado serio y por que no demasiado celoso.
La verdad si, creo que bien sabes que tu padre te mando a que hicieras los arreglos mercantiles, comerciales y demás, hoy se hace una junta con todo el personal y prefiero que estés presente, se que también estas en tu luna de miel y no pienso interferir mientras pongas todo en orden aquí en Grecia.- lo concluye
¿Entonces crees que estaré libre por la tarde?.- lo pregunta Inuyasha tratando de no perder los estribos y golpear aquel individuo, todavía no olvidaba el que él, si ÉL aya visto casi desnuda a su Kagome.
Si, al parecer si.- lo menciona
En unos momentos estoy contigo, debo de decirle a Kagome que me espere y al rato regreso por ella.- lo menciona el chico para terminar de tomar un collar que se encuentra en la mesita.
¿pensaban salir?.- lo pregunta con algo de interés.
Si, Kagome quiere ir a ver los templos y demás, esta fascinada por Grecia.- se lo informa Inuyasha con algo de desprecio.
Oh, ya veo.- lo murmura – ¿no quieres que la lleve yo?.- se lo pregunta con una sonrisa entre sus labios.
No creo que Kagome quiera.- se lo dice viéndolo a los ojos – yo le prometí llevarla..- se lo dice tratando de acabar aquella conversación y el que a Renkotsu se le ocurra la brillante idea de llevar a Kagome, eso si que no lo iba a permitir.
Bueno como quieras.- lo menciona dándose la vuelta hacia la entrada principal – me despide de Kagome y le das mis disculpas.- se lo informa al ojidorado antes de salir del lugar.
¿Qué se creía este, ¿solo por ser el príncipe no tenía derecho, ningún derecho a entrar en esa forma a su habitación, mas bien pensaba que estaba Kagome sola, ja! Ese Renkotsu no se le haría con Kagome, ni en sus más dulces sueños.
¿pasa algo inuyasha?.- escucha la voz de Kagome sacarlo de sus pensamientos
No nada…- lo menciona viendo fijamente a la chica que ya se encuentra cambiada y lista para salir
¿nos vamos?.- lo pregunta de nuevo
Verás Kagome… Renkotsu vino a decirme que tengo que ir a una junta, pero prometo venir después por ti.- lo menciona el ojidorado, tan solo al ver la decepción en los ojos de la chica.
¿hasta que hora voy a estar sola?.- lo pregunta Kagome viendo los ojos del chico
Hasta la hora de la comida, prometo apurarme y no tardarme mucho.- se lo dice, tratando de hacer que aquellos ojos mantengan su brillo.
¿es una promesa?.- lo pregunta Kagome, con aire soñador
Si una promesa.- lo confirma el chico inclinadote a besar los labios de su esposa
Debes de cuidar mejor esto.- lo menciona una ves Inuyasha después de separarse de los labios de la pelinegra.
Lo tengo siempre bien cuidado.- lo dice con algo de reproche al pensar que ella es una descuidada
Según lo que me has contado esto tiene mucho valor para ti y no quiero que lo pierdas o sufras por el.- se lo repite Inuyasha como una ocasión atrás.
¿entonces me lo pones?.- se lo pregunta Kagome como una niña chiquita quiere que su papa le ponga algo o le cepille el cabello, dejándose consentir por Inuyasha.
Te lo voy a poner.- se lo dice dejando que la chica se de la vuelta y a su ves se junte todo el cabello en una sola mano, para dejar al descubierto su cuello- pero debes de cambiarte de ropa.- se lo dice Inuyasha colocando aquella pieza en el cuello de Kagome.
¿cambiarme de ropa, por que?.- se lo pregunta
Por que, no creo que la Shikón luzca hermosa con esa ropa, aparte quiero que te pongas el vestido que te di cuando recibiste mi carta de declaración.- se lo recuerda el chico besando lentamente el cuello blanco de Kagome.
Ah, ese vestido.- lo dice recordando la nota que llevaba consigo
Kagome…
La verdad no tengo ni la menor idea por donde debo de empezar, tal ves suene tonto y a la ves estupido pero te amo… estoy profundamente enamorado de ti y siento el no haberte dicho antes que estaba comprometido, pero te juro por lo mas sagrado que tengo… que ya rompí mi compromiso con ella. ¿Por qué no me cree, ¿es que acaso tu no me amas?...
Espero que te guste el regalo, es especialmente para ti… aunque también quiero aprovechar para decirte algo…
Kagome Higurashi ¿quiere casarse conmigo?...
Espero tu respuesta
Inuyasha Ikeda
¿Inuyasha?.- lo pregunta Kagome al sentir como los labios de Inuyasha descienden de su cuello.
¿mmmm?.- es la única respuesta que recibe Kagome de su esposo, que en esos momentos se encuentra demasiado entretenido en el cuello de ella.
¿Cómo sabías que me moría por un traje griego?.- lo pregunta Kagome… recordando que aquello fue lo que le regalo Inuyasha en aquella ocasión.
de la misma forma en la que arregle traerte aquí.- se lo dice
¿Sango, ¿verdad?.- se lo pregunta
¿tu que crees?.- se lo pregunta ascendiendo de nuevo por su cuello.
Que si.- se lo confirma.
Me alegra que lo sepas.- de lo murmura cerca del oído
Así que se buena chica, y cámbiate.- se lo menciona tratando de que Kagome aceda a sus caprichos, un capricho que desde hace tiempo quiere verla con el traje típico que recibió de Grecia, especialmente para ella.
Bueno, pero ten en cuenta que tendrás que llevarme a lucirlo.- se lo dice Kagome con una sonrisa en sus labios, dándose la vuelta para dejar los labios de Inuyasha en el aire.
Te amo.- se lo dice tomando entre sus manos el rostro de Inuyasha y besarlo entre sus labios.
No más que yo.- lo murmura Inuyasha en los labios de Kagome
-.-
¿Kagome?.- se escucha la voz de Inuyasha llamando a su esposa
Ya salgo.- lo contesta Kagome por medio de un grito que se escucha por toda la habitación
Bah, el que se dedico a atender a todo el mundo para salir gran parte de la tarde con Kagome y ella no se encuentra lista, mujeres nunca están listas y llegan tarde.
Bueno por lo menos ahora tomaría un descanso.- se dice así mismo mientras se recuesta en la cama, dejando su mirada pérdida en el techo
Lo raro de todo esto, es que su padre no le haya mandado nada, ni una carta ni nada… es que ¿se había dado por vencido de que se casara con Kikio, bueno aquello ahora ya no importaba el estaba casado con Kagome por todas de las ley, hasta eso no fue tonto, se caso con la misma ceremonia que se unen los reyes, para que solo la muerte los separe o tal vez ni ello.
Se ve como Inuyasha suspira al mismo tiempo que cierra aquellos obres ojos… dejando que sus pensamientos lo absorban.
Y pensar que ahora estará por el resto de su vida con Kagome, con aquella chiquilla consentida y caprichuda aparte de hermosa, compartir la cama por las noches, hacer el amor hasta cansarse o en otras noches tan solo dormir por lo agotado que están, despertar en las mañanas con Kagome entre sus brazos, aquello si que era un sueño, un dulce sueño del que no quisiera despertar nunca… nunca.
¿Inuyasha?.- lo llama Kagome sacándolo de sus pensamientos
¿Ya estas lista?.- lo pregunta este sin mover ni un solo músculo de la cama, claro tan solo moviendo sus labios
Si, ahora podemos irnos.- lo menciona Kagome tomando entre sus manos la mano del chico y a su ves jalarlo para que se incorpore, cosa que Inuyasha deja.
Ahora abre los ojos y vamonos.- lo ordena la pelinegra
Bien, bien.- lo repite Inuyasha para hacer lo primero que le dijo Kagome abrir los ojos, y tan solo para ver como su esposa se encuentra demasiado hermosa con aquella ropa, un traje típico de Grecia, aquellos trajes de seda blanca con dos o tres capas perfecto para que no muestre su cuerpo desnudo, su vestido el cual le llega un poco arriba de las rodillas, el escote que muestra de una manera, descubriendo todo el hombro derecho al igual que la parte derecha de la espalda, sosteniéndose de un broche que se mantiene enlazado con unos hilos dorados en el hombro izquierdo, simplemente perfecto.
¿Qué te parece?.- lo dice Kagome con una sonrisa para dar una vuelta enfrente de Inuyasha.
Por su parte este, tan solo se fija en los últimos detalles del vestido, aquella cinta de color oro en su cintura marcando la perfecta que se encuentra esta, los zapatos del color blanco perfecta combinación del vestido, aquello si que se podía decir que era una exquisita obra de arte, ¿y pensar que estuvo apunto de comprarle a Kagome un traje diferente, aquel si que le sentaba de maravilla.
¿no vas a decir nada Inuyasha?.- lo pregunta de nuevo Kagome contemplando a su esposo.
Estas hermosa….- lo menciona el chico
Gracias.- lo dice Kagome con una sonrisa en su rostro.
El era todo un genio, el sugerirle a Kagome que se cambiara para que la Shikón combinara con su ropa fue una magnifica idea, ahora aquella pequeña perla lucia en el cuello de la chica, de un color rosa intento, perfecto para la combinación de blanco y rosa.
¿nos vamos?.- lo pregunta Kagome demasiado impaciente de que Inuyasha no le haga caso.
Si-si.- lo balbucea Inuyasha
Bien.- lo dice Kagome tomando la mano de Inuyasha entre las suya y conduciéndolo a la salida de la habitación
¿no te hace falta algo, Kagome?.- lo pregunta Inuyasha ya afuera de la habitación
No creo o ¿si?.- lo pregunta Kagome viéndose su vestimenta, preguntándose que le pudo faltar
Tontuela.- se lo dice Inuyasha al ver que no comprendió sus palabras del todo
No soy ninguna tonta.- lo dice Kagome con una voz de enojo.
Se que no eres ninguna tonta, pero si que eres demasiado inocente.- se lo concluye con una sonrisa en sus labios, para atrapar la cintura de la chica entre sus manos.
¿Qué-que haces?.- lo pregunta y balbucea Kagome tratando de saber que mosca o bicho le ha picado a Inuyasha.
Tan solo quiero besar esos labios que me piden a gritos ser probados por mi.- lo murmura Inuyasha a escasos centímetros de los labios de Kagome.
Pero Inuyasha… mi maqui…- lo último lo murmura Kagome en los labios de Inuyasha sin terminar aquella frase.
Sus cabezas se empiezan a mover, sabiendo bien que si aquel beso continua por mucho que quieran no podrán terminarlo cosa que el ojidorado se da cuenta de ellos y estrecha mas a la chica entre sus brazos para que esta enrolle sus brazos en el cuello de él, con aquella facilidad de cargarla tan solo para que los pies de ella no alcancen el suelo ni de puntitas y tenga mejor alcance a la boca de ella con demasiada libertad.
La pierna derecha de Kagome se levanta hacia atrás para inclinarse mejor a los labios de Inuyasha que este manteen algo paulatino y demasiado profundo, como si se probara del mas exquisito vino pero sin pasarse de gustarlo, probarlo suave y a la ves demasiado profundo.
¿Inuyasha que sorpresa verte por aquí?.- lo pregunta cierto joven que bien conocen Inuyasha y Kagome.
Hola de nuevo señor Renkotsu.- lo menciona Kagome después de liberarse de los labios de Inuyasha para que este la mantenga todavía en el aire y sin soltarla.
Oh vamos Kagome deja las formalidades, llámeme solo Renkotsu.- se lo dice el chico viendo a la pareja.
Claro seño… digo Renkotsu.- lo concluye Kagome con una sonrisa y a su vez pidiéndole a Inuyasha que la baje, cosa que este lo hace de mala gana
Veo que se ha encargado en conseguir un traje típico de Grecia.- lo menciona el chico al ver como esta vestida Kagome
Si, en verdad me lo regalo Inuyasha.- lo confiesa
Oh, ya recuerdo aquella ocasión en que me lo pidieron hace meses atrás, creo que le quedo de talla adecuada.- lo menciona
A decir verdad si.- se lo dice, entrelazando su mano derecha con la izquierda del ojidorado.
Permítame decirle que se encuentra exquisitamente hermosa.- lo concluye Renkotsu besando la mano izquierda de la chica
Gracias.- lo responde Kagome con un sonrojo en sus mejillas que Inuyasha bien lo percibe, dejando que aquellos celos vuelvan a florecer.
Creo que nos vamos ¿no Kagome?.- lo ultimo lo pregunta tratando de que Renkotsu le quite las manos de encima.
Si vamos.- le responde con una sonrisa a Inuyasha.
Nos vemos después Renkotsu.- lo menciona Kagome retirando la mano de aquel sostén.
¿van a conocer Grecia?.- lo pregunta viendo como la pareja intenta salir del lugar
Si, la verdad quiero que Inuyasha me lleve al templo de Atenea y Zeus.- se lo informa Kagome
Te llevaría si no perdiéramos tiempo.- lo murmura para si Inuyasha
¿no quieren que los acompañe?.- lo pregunta el chico
¡¡NO!.- lo grita Inuyasha para si mismo, al mismo tiempo que apriete la mano de Kagome.
Este… la verdad no se si quiera Inuyasha.- se lo menciona Kagome, tratando de ver al ojidorado
¿Inuyasha?.- lo pregunta Kagome, viendo aquellos ojos dorados, sabiendo bien que tal ves apara ella no aya ningún inconveniente
Por mi no hay ningún problema.- lo murmura entre dientes, tratando de que si aquel individuo se atreve a algo con Kagome que se de por muerto.
No hay ningún problema por Inuyasha y tampoco por mi, así me puede explicar cada cosa de los templo.- se lo menciona Kagome con una sonrisa en el rostro, tratando de aplacar aquellos celos que tiene Inuyasha.
¿Entonces nos vamos?.- lo pregunta yendo hacia la pareja
Si.- lo dice la pelinegra
Oh Ra dame paciencia, tan solo dame paciencia y que este idiota no se atreva algo con Kagome que no respondo…
-.-
¡¡oh! Mira Inuyasha.- lo señala Kagome – ¿no te parece hermoso?.- lo preguntando solo para que su esposo no diga nada, viendo con una sonrisa entre sus labios como Kagome empieza a saltar de felicidad al encontrarse en el templo de Zeus.
Kagome, ¿no crees que vamos demasiado rápido?.- lo pregunta Inuyasha, al sentir como su esposa camina con demasiada prisa llevándolo a el con la mano.
Oh vamos Inuyasha no seas aguafiestas.- se lo menciona Kagome comenzando a subir aquella enormes escaleras
Creo que estoy totalmente de acuerdo con su esposa, Inuyasha.- se escucha que lo dice Renkotsu que no se separa de ningún momento de la pareja, en especial de Kagome.
Mira Inuyasha esas columnas.- lo menciona Kagome con demasiada alegría, mientras conduce al chico a la cima del templo.
Déjeme decirle Kagome que estas columnas se les llama dórico.- se lo informa
Si, he visto ilustraciones de ellas, ya sabe dibujos en la biblioteca de Egipto pero no se comparan con lo que ahí aquí.- se lo dice Kagome en una forma demasiado feliz, como si se tratara de que viera algo que siempre quiso y ahora lo tiene ante sus ojos.
¿entonces sabe como se puede describir esta columna?.- lo pregunta el joven príncipe demasiado interesado, poniendo sus cinco sentidos en Kagome, solo ella, eliminando de su vista al pelinegro que se encuentra abrazándola por la cintura mientras su esposa esta tratando de recordar las palabras del libro.
Por supuesto.- se lo dice Kagome al recordar aquellas palabras- esta columna se caracteriza por capiteles severos y sencillos, fustes estriados y columnas sin base.- se lo informa Kagome dándole todo lo que sabe de aquella simple columna
Pero amor… entiendo toda la descripción excepto tres palabras.- lo menciona Inuyasha para atraer la atención de la chica en sus brazos
¿Cuáles?.- se lo pregunta para después girarse y verlo a los ojos
Mmmm déjame recordar…- se lo menciona – así, capiteles, fustes estriados.- se lo recuerda
Mmmm, haber te explicare por lo mas básico el de capiteles.- se lo menciona Kagome enrollando sus brazos en el cuello del chico- es la parte superior que corona la columna.- se lo explica Kagome con aquellas sencillas palabras, mientras le regala una sonrisa.
¿y las demás?.- lo pregunta el ojidorado
Fuste, bueno esa es la parte central de la columna., entre el capitel y la base.- se lo informa acercándose hacia sus labios.
¿y la última?.- lo pregunta tratando de concentrase en la información y no en los labios de la chica, cosa que le es imposible.
¿Estriado?.- lo pregunta Kagome al ver como los ojos de Inuyasha poco a poco empiezan a cerrarse por el contacto calido de su aliento sobre los labios del chico- tiene estrías, que son medidas cañas en hueco, como surcos o canales que se suelen labrar verticalmente en la columna.- lo concluye a escasos centímetros de los labios de Inuyasha- ¿me has entendido?.- se lo pregunta antes de juntar sus labios, pero bien sabe que aquella información ni le entro ni le salio por un oído ni por el otro.
-.-
¿Kagome y sabes toda la historia de la mitología griega?.- lo pregunta Renkotsu – es decir ¿sus dioses y cada cosa, en lo que pertenecen?.- se lo vuelve a preguntar explicándose
Si, aunque claro creo más en mis dioses, pero respeto el de ustedes, se me hacen demasiado interesantes.- se lo confiesa Kagome, observando todo el lugar
¿así, pues haber una prueba.- lo reta
Haber… empecemos con lo básico.- lo empieza a decir Kagome recargándose en el pecho de Inuyasha, que este solo la contempla con una sonrisa en sus labios, sintiéndose demasiado orgulloso de ella.
Tu empiezas yo solo escucho.- se lo informa el pelinegro al ver como su esposa lo ve a los ojos desde su pecho.
Traidor.- lo murmura Kagome solo para que el ojidorado lo escuche cosa que responde con una sonrisa y un beso en el hombro desnudo de la joven
Anda continua, antes de que Renkotsu nos mate con la mirada.- se lo susurra a Kagome en el oído al ver como aquel príncipe se encuentra viendo su escena, bueno era mejor que de una ves supiera que su pelea por conquistar a Kagome estaba totalmente perdida, totalmente.
Zeus es el dios supremo, Hera su esposa; Poseidón dios del mar, Hades dios de ultratumba; Demetér diosa de la fertilidad y agricultura, Atena diosa de la sabiduría.- se lo menciona – bien así podría irme hasta terminar con los héroes pero no creo que sean importantes como Artemisa, Afrodita, Ares y Hermes, que bien todo ellos también eran dioses.- se lo concluye con una amplia sonrisa en los labios.
Para serte sincero Kagome, me tienes demasiado impresionado que sepas demasiado de mi cultura tanto como la tuya.- se lo confiesa, yendo a pasos grandes con la chica.
Gracias, la verdad me gusta mucho la cultura y después de todo trabajaba en una librería ahí podía pasar hora sin aburrirme.- se lo confiesa Kagome con sus mejillas sonrojadas
¿eres plebeya?.- lo pregunta Renkotsu, mostrando en sus ojos demasiada sorpresa
Si.- se lo confiesa preguntándose si el príncipe ahora se saldría del lugar por compartir el ambiente con una persona que no es de su clase.
No lo pensé.- lo murmura viendo a Kagome de pies a cabeza
Creo que sea plebeya no tiene nada que ver con lo que estamos haciendo.- lo informa Inuyasha al sentir que el cuerpo de Kagome se contrae y se pega mas al suyo en forma de protección- o ¿si?.- lo pregunta al ver la cara de Renkotsu, que no deja de ver a su Kagome de pies a cabeza.
Por supuesto que no.- lo dice con una sonrisa entre sus labios para ver a Kagome a los ojos- por mi no hay ningún inconveniente, solo que no me lo esperaba.- lo concluye
-.-
Este es el templo de Atenea.- se lo informa
Es hermoso.- lo susurra Kagome
Si, es un lugar bello.- se lo confirma Renkotsu – puede ver por esta pequeña venta la cuidad entera, se dice que Atenea mando a construir el templo en lo alto de esta montaña para guiar a toda Grecia con demasiada sabiduría.- lo menciona Renkotsu señalando aquella ventana de color blanco como todos los templos de Grecia, es como si el color blanco fuera algo esencial en aquel lugar, claro que aquello era cierto, el blanco muestra pureza y sabiduría, el bien… solo que su otra parte esta el negro el cual muestra oscuridad y maldad.
¿Me permitiría ver?.- lo pregunta Kagome separándose de los brazos de Inuyasha, que por cierta rareza se encontraba muy pegado a ella, y no dejaba de besarla o abrazarla en todo momento es como si quisiera decirle o darle entender a alguien que ambos están casados y juntos, pero bueno aquello no importaba le gustaba sentirse así con Inuyasha, la hacia sentir en las nubes.
Por supuesto Kagome, pasa…- se lo dice Bankotsu dándole paso libre a la chica, dejando que se suba a un banquito.
Permíteme.- se lo dice el chico para darle la mano a la joven tan solo para que se pose arriba de aquella piedra.
¡¡Oh! Esto es hermoso.- lo dice Kagome con demasiada felicidad – ven Inuyasha a verlo, es precioso de aquí se puede ver demasiadas cosas.- lo vuelve a decir Kagome con el mismo tono de voz
Pero para eso creo que tendrás que hacerme espacio.- lo menciona Inuyasha tratando de calmar aquellos celos, al ver que la chica no se ha dado cuenta que Renkotsu todavía tiene su mano entre las suyas.
Oh vamos Inuyasha, yo puedes cargarme mientras te enseño cada cosa.- se lo dice Kagome con una sonrisa, mientras retira la mano de entre las de Bankotsu, ya se había dado cuenta y aquello le incomodo
Bien.- se lo dice para andar hasta donde se encuentra la chica, tomarla de la cintura mientras se sube aquella piedra perfecta y espacio suficiente para dos personas.
Inuyasha tan solo ve aquella cuidad, por detrás de la chica, pegándola a su pecho, al mismo tiempo que aspira el perfume que desprende el cabello de Kagome.
¿sabes que te amo verdad?.- lo pregunta Inuyasha cerca del oído de la chica, tan solo para ver de reojo a Renkotsu que se encuentra un poco enojado por su comportamiento, pero tenía que enseñarle a ese principito que Kagome era suya, egoístamente suya.
Supongo que si.- se lo contesta reprimiendo una risita
¿supones?.- lo pregunta apretando a la chica mas hacia su cuerpo
Mmmm bueno eso creo.- lo vuelve a decir Kagome de la misma forma
Creo que tendré que convencer a la señora Taisho que la amo.- lo murmura Inuyasha de nuevo, besando el hombro de la chica.
Si eso creo.- lo menciona Kagome dejándose mimar por el chico.
Entonces me muestras lo que tengo enfrente.- lo sugiere Inuyasha sin prestarle atención a las palabras que menciona Kagome, con tal de que ella este entre sus brazos era mas que suficiente.
Inuyasha escuchaba hablar a Kagome de diferentes sitios de aquel lugar, tan solo el se concentraba en el aroma del cuello de la chica y en besar el hombro desnudo de ella, dejando que uno que otro suspiro salga de sus labios, al sentirse demasiado relajado con Kagome entre sus brazos.
¿Por qué no vamos al centro?.- lo pregunta Bankotsu interrumpiendo a la chica
Sería buena idea.- lo menciona Kagome prestando atención al chico
Así te muestro los demás trajes típicos y las joyas, que tal si te animas a comprar unas.- se lo sugiere
La verdad…. Es que no me gusta gastar mucho dinero.- se lo menciona Kagome con demasiada sinceridad
Oh vamos, se que Inuyasha querrá comparte ropa para cuando vuelvan a Egipto.- se lo menciona, tratando de convencer a la chica.
Solo si Inuyasha quiere.- lo concluye
Por mi no hay problema, gastar mi dinero en ti, con tal de que lo utilices.- lo menciona el ojidorado – claro que las joyas serán cuando hagamos el amor.- esto ultimo lo murmura en el oído de la chica, dejando que esta se ponga colorada.
-.-
Mira Inuyasha hay demasiadas cosas.- lo dice Kagome entusiasmada sin separarse de los brazos de sus esposo
¿Por qué no vas a ver que quieres y me dices?.- se lo pregunta el chico, dejando que sus brazos caigan al costado de la chica
Pero tan solo quiero un vestido bonito.- se lo menciona Kagome con reproche
Ve a escogerlo.- se lo dice Inuyasha, al ver que enfrente hay diversas tiendas.
¿no me vas a acompañar?.- lo pregunta Kagome al ver que el chico no da indicios de moverse con ella
En un momento te alcanzo, quiero hablar algo con el joven Renkotsu.- se lo informa Kagome
Bien, entonces ahora vuelvo.- lo menciona la chica para salir de aquel lugar y dirigirse a los puestos.
Bien, ¿ahora puedo saber de que quiere hablar conmigo?.- lo pregunta Renkotsu, al ver que la chica ha desaparecido cerca de ellos.
Si, no quiero que intente algo con Kagome.- se lo dice sin rodeos
¿intente, en que aspecto?.- lo pregunta
De conquistarla o coquetearle, le recuerdo que Kagome es mi esposa.- se lo menciona, dejando que sus celos florezcan, sin perder de la vista a la chica
De eso no se preocupes, Kagome se daría cuenta.- se lo menciona el chico sin tomar atención a las palabras del esposo de la chica
Por eso mismo, Kagome es demasiado ingenua y no sabe distinguir eso.- lo vuelve a menciona pero de diferente manera
No se preocupe, se respetar a una esposa… tan solo soy atento.- se menciona con una sonrisa entre sus labios.
Eso espero.- lo murmura Inuyasha entre dientes para fijar la vista en Kagome, que se encuentra en un banquito tratando de alcanzar una prenda.
Inuyasha se acerca a pasos lentos donde se encuentra la joven sin percatarse que otro individuo aparte de Renkotsu la esta viendo, para después ver como su Kagome cae al suelo, pero algo curioso sufrió para estar en aquel lugar, que no tarda en llegar.
¿te encuentras bien Kagome?.- lo pregunta Inuyasha arrodillándose al lado de la chica, que para ser que cayo de espaldas.
Inuyasha.- lo dice Kagome al ver que l chico se encuentra a su lado, dejando que sus ojos se vuelvan cristalinos, apunto de llorar
¿Qué pasa?.- lo pregunta con ternura al ver el rostro de su esposa
Me duele.- lo dice Kagome señalando su tobillo y mostrando a su ves la muñeca de su mano izquierda.
Oh mi pequeña, te lastimaste.- lo murmura Inuyasha a su ves tomándola entre sus brazos.
Por su lado Kagome tan solo se acorruca en los brazos de Inuyasha, olvidadse por completo de aquella prenda que pensaba comprarse.
Ya estoy localizando al hombre que le hizo esto a Kagome.- lo informa Renkotsu al unirse a la pareja.
Creo que quería robar mi perla de Shikón.- lo menciona Kagome mientras se estrecha mas con Inuyasha en signo de protección.
Lo que no entiendo es que, tu saliste volando y también aquel hombre, es como si una barrera rosada no le permitiera acercarse a ti.- lo concluye Inuyasha mencionándole a la chica lo que el vio.
Bueno…. Verás Inuyasha.- lo comienza a balbucear, dejando que el chico la lleve en brazos hasta donde dejaron la carroza.
¿si?.- lo pregunta, dejando que la chica siga con su explicación
Lo que sucede es que la, Shikón me protege.- lo concluye
¿protege?.- lo pregunta sin comprender
Si, tontito… cuando alguien me quiere hacer daño o atacar ella utiliza su campo de fuerza, si así se puede decir y no deja que se me acerquen.- se lo menciona Kagome escondiendo su cabeza en el pecho del chico
Se puede decir que es una perla con poderes.- lo menciona Renkotsu el cual se mantiene enfrente de la pareja
Así es Renkotsu.- lo murmura Kagome desde los brazos de Inuyasha
¿Por qué no me lo habías dicho antes?.- lo pregunta Inuyasha
Se me olvido.- lo menciona Kagome
Se te olvido.- lo murmura, sabiendo bien que aquello cambiaba las cosas, con Kagome con aquella perla y se entero todo el mundo de ello pensaría que es una clase de monstruo.
En el camino de vuelta a casa Kagome se queda dormida entre los brazos del chico, y aquello da muestra su respiración pacifica y que sus ojos se mantengan cerrados.
Inuyasha.- lo llama Renkotsu
¿sucede algo?.- lo pregunta tratando de no despertar a la chica
Recuerdo haber leído o escuchado algo de la Shikón.- se lo menciona, viendo aquella pequeña perla rosada en el cuello de Kagome – creo que veré que puedo encontrar en los libros.- lo menciona Renkotsu al ver que el carro ha parado y se baja de el.
Sería una gran ayuda.- lo dice Inuyasha
No hay problema.- lo menciona dejando a la pareja en el pasillo de aquel enorme lugar, tal ves creyendo que era mejor dejar descansar a Kagome que en aquellos momentos necesitaba de su marido y los mimos que puede brindarle aquel.
Auch.- es lo único que dice Kagome al ver como Inuyasha empieza a retirar su zapato, lastimando un poco más su tobillo.
Lo siento.- lo murmura el ojidorado al ver que Kagome tan solo se queja del dolor
Inuyasha, ¿te asusto?.- lo pregunta Kagome
¿asustarme, ¿Por qué lo preguntas?.-
Por que cuando te dije lo que hace la perla tu tan solo me ves con… con una mirada diferente.- se lo explica, dejando que si cabeza se recargue en la almohada
Bueno, Kagome la verdad es que me sorprendió la noticia, pero aun así te amo, no me importa si eres un plebeya, alguien demasiado rara e inocente… tan solo se que te amo.- lo murmura Inuyasha para ir a la cabecera con la chica.
¿enserio?.- lo pregunta, dejando que una que otra lagrima salga de sus ojos
Si.- se lo contesta- ¿Por qué lloras?.- lo pregunta retirando con su mano las lagrimas de la chica.
Abrázame ¿si?.- lo menciona Kagome, dejando que el propio Inuyasha la tome entre sus brazos, al mismo tiempo que se acorruca con ella, dejando que solloce entre sus brazos.
Oh pequeña.- lo murmura y a su vez peina con una mano el cabello de la chica.
Te amo.- se escucha aquella pequeña voz salir de entre los brazos de Inuyasha, el cual tan solo se limita a seguir con las caricias y a sonreír
Yo también, Kagome.- lo contesta, dejando a la chica a un lado, mientras se inclina a besar los labios de Kagome
Por su parte Kagome tan solo se deja recostar de nuevo en la cama, saboreando los labios de Inuyasha, el cual tan solo se empieza a inclinar a hacia el cuerpo de la chica, poco a poco subiéndose encima de ella, pero sin lastimarla.
Inuyasha escucha un pequeño quejido en los labios de Kagome, haciendo que esto la separación de sus labios, tan solo para verla fijamente.
¿Qué paso?.- lo pregunta, tratando de comprender aquel quejido de dolor
Me duele.- lo menciona Kagome y a su vez enseñando su muñeca lastimada, la que hace unos momentos antes se encontraba en el pecho del chico, tratando de acariciar aquel lugar pero el simple sostén de hacerlo le dolió.
Creo que tendré que utilizar un método, chiquearte y hacerte el amor al mismo tiempo.- lo confiesa, sabiendo bien que aquello iba hacer la prueba de la recuperación de la chica.
Vamos a ver ya te quite los zapatos, ahora falta el vestido.- lo menciona viendo a la chica de pies a cabeza – lo cual en unos momentos voy a arreglar.- lo dice sonriendo.
¿Y yo?.- lo pregunta Kagome, tratando de saber que es lo que va hacer ella
Mmmm tu… tu vas a disfrutar.- se lo contesta
¿Solo disfrutar?.- lo pregunta, dejando que sus ojos tengan un brillo
Si, pero antes quitamos este broche.- lo cual empieza ha hacer.
Inuyasha desprende aquel prendedor dorado junto con los hilos del mismo tono, se quedan sueltos y toda para que aquel lazo que unía al vestido se deshaga dejando descubierto el hombro de la chica.
¿ya te he dicho lo mucho que me gusta tu piel?.- lo pregunta Inuyasha, acariciando la piel de la chica, dejando que aquel vestido tan solo cubre la parte de sus senos hacia abajo, delineando con sus manos los hombros de la chica
Por su parte Kagome tan solo deja que el chico explore su cuerpo, aquella manera era diferente, primer la desnudaba y le daba caricias a lo poco que iba desnudando, siente los labios del chico en sus hombros para ir dejando un rastro húmedo de hombro a hombro, pasando por su garganta.
Inuyasha vuelve hacer el mismo recorrido con sus labios, solo que en esta ocasión se detiene en la garganta de la chica para chuparla, lamerla y morderla, sabiendo bien que Kagome trata de controlar aquellos suspiros que se mueren por salir de su garganta.
¿Cómo diablos te pusiste esto?.- lo pregunta Inuyasha maldiciendo y separándose del cuello de la chica, tratando de quitarle el vestido pero es inútil.
Con inteligencia.- lo dice con una risita que trata de contener al sentir el roce de los dedos de Inuyasha en su pierna.
¿me estas diciendo que no tengo inteligencia?.- lo pregunta Inuyasha con una sonrisa en sus labios, mientras ve a la chica
Bueno yo no quise decir eso, pero si tu quieres decirlo, estoy de acuerdo contigo.- se lo dice con una sonrisa en sus labios y sin moverse de debajo del ojidorado.
Tramposa.- lo murmura Inuyasha rozando su nariz con la de Kagome para darle un beso corto en los labios y continuar con su tarea de desnudarla.
¿Qué haces?.- lo pregunta Inuyasha al sentir como la chica se empieza a incorporar de la cama dejándolo a el en el mismo estado.
Te facilito las cosas.- lo menciona para llevarse su mano derecha la cual no se encuentra lastimada al final de la falda y subir poco a poco.
¿Me ayudas?.- lo pregunta Kagome para que el chico en lugar de quedarse mirando la ayude a quitarse el vestido por la cabeza, cosa que Inuyasha entiende y lo hace.
Auch.- se escucha una exclamación de dolor de los labios de Kagome.
¿te lastime?.- lo pregunta preocupado, por haberle causado alguna fractura a la chica, al tratar de quitarle el vestido.
No, es solo que me duele.- mostrándole su muñeca izquierda, la cual es tomada entre las manos del chico.
mmmm, creo que esto es serio.- lo murmura al tocar la mano de la chica – tendré que vendarla, pero antes voy a besarla y hacerle el amor a la dueña de ella, tan solo para que se anime.- lo confiesa para ver el rostro de la chica, y besar aquellos labios.
Pega su pecho encima del de la chica, dejando que esta se acerca mas al suyo que hace momentos antes el mismo retiro la camisa que llevaba con tal de facilitarle las cosas a Kagome.
Con una de sus manos, se posa en la espalda de la chica tan solo para apoyarse en ella y sostenerla mientras se inclina hacia delante y dejar a la chica recostada, totalmente desnuda ante sus ojos.
Me siento incomoda.- lo susurra Kagome hacia Inuyasha, el cual se despega de sus labios, para verla con las mejillas sonrojadas
¿Por qué, pequeña.- lo pregunta
Por que tu no-no es-es-tas así como yo-yo.- lo balbucea tratando de controlar aquellos nervios y el deseo que la consume por dentro.
Oh eso tiene solución y bien lo sabes.- lo menciona Inuyasha dejando que aquella sensual voz se haga presente lista para ser música en los oídos de Kagome- pero antes te voy a llenar de besos todo el cuerpo.- lo menciona para dar inicio a aquella declaración
Los labios de Inuyasha empiezan primero con la boca de Kagome, dejando un beso prolongado y demasiado profundo, volviendo a recorrer aquel lugar que bien que conoce, dejando que la chica que se encuentra debajo de el se mantenga ocupada dándole caricias en su pecho desnudo, después de ellos después de haberle arrancado todo el oxigeno a Kagome, dejando como muestra aquella respiración demasiado agitada y sus labios hinchados.
Inu-Inu-ya-sha.- lo susurra Kagome con su voz demasiado agitada al sentir que aquellos labios descienden de su cabello al valle de sus senos, para posarse primero en el derecho y dar pequeños besos por todo el lugar, para después pararse en el pecho de ella, tan solo para lamerlo, succionarlo y mordisqueándolo y aquello como muestra se vuelven duros, sabiendo bien que Kagome se encuentra demasiado excitada al sentir todas aquellas caricias en su cuerpo, aquel recorrido húmedo de su boca a sus senos que se encuentra jugando con ellos, dejando que la chica susurra su nombre con demasiados suspiros combinados.
Los labios del chico empiezan a descender por el estomago dando pequeños besos, para dejar a su paso la piel roja de ella, llega aquel vientre plano, besándolo y a su ves teniendo en mente que como le gustaría poder ver como crece un pequeño en aquel lugar, un pequeño de el y Kagome.
Puede sentir como los besos y caricias que Inuyasha le brinda empiezan a descender por su pierna izquierda para estancarse en el tobillo, bien aquel era el lastimado que con uno un quejido del cual Inuyasha se da cuenta de que aquella zona se encuentra demasiada lastimada, precisamente para hacer el amor como el desea.
Del mismo modo del cual Inuyasha descendió, ahora lo invierte para continuar el recorrido solo que de arriba hacia abajo estancándose en estomago de la chica, saboreando cada proporción de piel que se encuentra descubierta.
¿Kagome?.- la llama Inuyasha entre besos
¿mmmm?.- es la respuesta que obtiene del chico
¿tenías este lunar antes?.- lo pregunta, observando una pequeña mancha negra en forma de luna a un lado del vientre de la chica, un poco mas arriba cerca de su ombligo.
¿Qué lunar?.- lo pregunta Kagome incorporándose por la pregunta hecha
Este.- lo señala el chico
Eso era antes una manchita, no pensé que tomara esta forma.- lo menciona Kagome viendo aquello.
Pero de todo modos es hermosa en tu cuerpo.- lo menciona Inuyasha besando los labios de la chica, ocasionando que esta se deje caer de espaldas para recibir al chico encima de ella.
¿Inuyasha?.- lo murmura Kagome entre dientes al mismo tiempo que intenta empujar un poco al chico
¿Qué sucede Kagome?.- lo pregunta dejando que sus alientos choquen.
Me duele mucho la mano y mi tobillo.- lo menciona tratando de que el chico muestre atención en aquellos dos lugares y no a su cuerpo desnudo
¿te vendo?.- lo pregunta al ver como Kagome quiere que en lugar de hacerle el amor la mime.
Si, por favor.- se lo menciona de una forma tierna que ocasiona que el chico se levante de la cama y vaya al baño.
Por su parte Kagome tan solo se ayuda para entrar a la cobijas, y tratar de taparse, se sentía un poco incomoda estar desnuda y merced de Inuyasha, era tan fácil que ella se rindiera a los brazos del chico, unos besos, caricias y palabras bastaban para que ella cayera rendida a sus brazos.
¿Por qué te tapas?.- lo pregunta al salir del baño con una venda de seda
Me siento incomoda.- lo confiesa Kagome, tratando de que el chico no vea por la sabana y la colcha
Creo que esta noche, se acabo la pasión.- lo menciona Inuyasha yendo hacia donde se encuentra Kagome, para tomar su mano izquierda y empezar a vendarla.
Perdóname Inuyasha.- lo murmura Kagome sin darle la cara al chico
¿Perdonarte por que?.- se lo pregunta terminad de vendar aquella mano.
Por no poder hoy estar contigo como quieres.- lo menciona para fijar su mirada en su esposo
Oh, pequeña tu eres la luz de mi vida crees que pienso dejar de amarte por eso, claro que no… tan solo te quiero entre mis brazos después de vendarte ese tobillo.- se lo menciona para hacer a un lado la sabana y colcha y ver aquel tobillo empezando a vendarlo con sumo cuidado.
Listo.- lo anuncia Inuyasha al terminar de vendar aquella zona – ahora a dormir- lo menciona el chico quitándose los pantalones e ir con la chica en ropa interior.
¿me abrazas?.- lo pregunta Kagome como una niña chiquita que necesita de cariño y protección.
Que preguntas son esas Kagome, ven acá y déjate consentir entre mis brazos.- se lo dice acostándose en la cama y dejando que la chica se acorruque entre sus brazos, dejando que ella misma acomode su cabeza en el pecho del chico y su pierna arriba de el en signo de protección.
Te amo.- lo menciona Kagome dando una que otra caricia en el pecho desnudo del chico,
Yo también y no sabes cuanto.- se lo menciona dejando que su mano se encuentre acariciando la espalda de ella.
¿Kagome?.- la llama
¿Qué sucede?.- lo pregunta sin moverse
La perla de Shikón, tu padre te la dio no es ¿así?.- lo pregunta
Si, ¿Por qué?.- lo contesta y pregunta
No se pero tengo un mal presentimiento con respecto a esa perla.- se lo menciona sin tomarle importancia aquello.
Son ideas tuyas.- se lo menciona – mejor déjame dormir.- se lo dice tratando de cerrar sus ojos y descansar en los brazos de su Inuyasha.
Ideas mías, ojala tan solo fuera esa.- lo murmura para si mismo.
Continuara!
Hola a todos y todas, aunque creo que hay solo chikas.
Bueno creo que en esta ocasión no los pongo los agradecimientos tan solo pongo sus nombres, esto se debe a que el capitulo es demasiado grande 17 hojas puf imagínense ya quería cortarlo pero no me dejaba, en este capitulo tenía que poner dos cosas importantes para la vida de Kagome e Inuyasha la cual debe de ver con la profecía, pero no se preocupen a su tiempo lo sabrán… de todos modos muchas gracias a:
Mitsuki Hayase, Yuna, Chica-anime 4ever, Jimena-chan, chobits080,
Mayra6314, --SäNDRiÑä--, Aome19961, kagome-inuvale,
twindpd1, kikyoatv2710, layeya20991, thisbesuta.
Muchas gracias a todas ustedes… me animan mucho a seguir escribiendo y no solo dejarlo en mi mente como recuerdos…
El otro capitulo espero que sea emocionante y no tan largo como este…
Nos vemos, pero antes les dejo el titulo del otro capitulo.
Capitulo XVIII.- Enfrentando a mi padre.
Y un pequeño resumen de lo que sucederá… en los próximos capítulos; recordandoles que el fic termina en el capituló XXIV (24)
Una sombra acecha tanta felicidad, ¿es que nunca se puede tener la felicidad completa, la sombra de la muerte esta mas presente que nunca.
Se despide
Fesabi
