¡¡¡Inuyasha! Mi amor.- se escucha que lo grita una mujer que va bajando las escaleras para después abalanzarse a los brazos de Inuyasha y besarlo en los labios, dejando a un Inuyasha desconcertado y a una Kagome triste y celosa, por aquello.

Discúlpame, Inu… creo que estas entrenando.- lo reconoce la chica, separándose del joven – ¿y tu eres?..- se lo pregunta a Kagome

Kikio, ella es Kagome mi….-

Entrenadora.- interrumpe la chica que no deja hablar a Inuyasha- mucho gusto soy la prometida de Inu.- lo dice sonriendo abiertamente.

Capitulo XIX.- Kikio vs Kagome

¿Prometida de Inuyasha?.- lo pregunta Kagome, viendo los ojos de Inuyasha, tal vez con ello encontraba alguna explicación, por lo que esta sucediendo.

Así es, como escucho, soy su prometida.- lo vuelve a repetir aquella chica de mirada fría.

Ka-Kagome, no es lo que parece.- lo menciona el chico, dando unos pasos hacia delante de los cuales la misma Kagome da otros dos hacia atrás, dejando que la espada caiga de sus manos.

Claro que si Inu, ¿no recuerdas la dulce noche que pasamos juntos?.- lo pregunta y a su vez lo dice en doble sentido dándole entender aquella chica que Inuyasha tuvo algo mas que simple besos con ella.

¿noche, ¿juntos?.- aquellas dos simples palabras se repiten constantemente en la mente de Kagome, dejando ver aquel dolor de cabeza se haga presente… ¿es que acaso Inuyasha la traiciono?.

Inuyasha tan solo puede ver como su esposa se desvanece, primero cerrando los ojos y después poco a poco empieza a caer al suelo, cosa que se apresura y la atrapa antes de que tenga un fuerte golpe en algún lugar de su cuerpo…

Pobre, no resistió nada.- lo menciona Kikio viendo como aquella chica es tomada entre los brazos de Inuyasha

Vete Kikio.- se lo dice sin darle la cara, tan solo ve como Kagome se encuentra entre sus brazos sin conocimiento alguno

¡pero Inuyasha!.- lo chilla

¡pero nada!.- lo grita, cosa que ocasiona que la misma Kikio brinque del solo susto.

¡Bien!.- lo grita respondiendo a la alta voz del chico- pero volveré.- se lo dice antes de que suba las escaleras

Déjame decirte Kikio, que no pienso casarme contigo.- se lo dice caminando por una pequeña salida, opuesta al jardín, que bien directo da a su habitación

¿así, ¿Por qué?.- lo pregunta son una sonrisa en sus labios, se tenía que casar con ella, ya había un pacto, el pacto con el padre de Inuyasha, tarde o temprano el estaría en sus redes.

Simplemente por que estoy casado.- se lo dice y a su vez voltea para ver la palidez en el rostro de la princesa- y Kagome es mi esposa.- lo concluye entrando por un lugar secreto, ajeno de los gritos de Kikio y el berrinche afuera en el jardín.

-.-

¿te encuentras bien Kagome?.- lo pregunta el ojidorado al ver como Kagome se mueve y empieza ha abrir sus ojos lentamente, tratando de enfocar la visión que se mantiene algo perturbada.

Mmmm, ¿Qué sucedió?.- lo pregunta llevando una mano hacia su cabeza, al mismo tiempo incorporándose, cosa que Inuyasha no lo permite volviéndola acostar

Te desmayaste, es una suerte que no dejara que te ocurriera algo.- tomando asiento a su lado.

Inuyasha.- lo llama, dejando que el le acaricie la mejilla con su mano

¿sucede algo malo?.- se lo pregunta, tratando de ser lo mas compresivo posible con su Kagome.

Si, esa mujer… es o era tu prometida.- lo pregunta con algo de dificultad cerrando sus ojos y tratando de que aquellas simples palabras no la perturben.

Si.- lo contesta – era.- lo menciona rápidamente – juro por Ra que me deshice de ella antes de pedirte matrimonio y casarnos, no se que estupida idea se le metió en la cabeza, para pensar que todavía existe algo.- se lo concluye.

¿la besaste?.- lo pregunta, tratando de que su corazón no se oprima, al recibir la noticia.

Kagome, eso ya no debe importar.- se lo dice tratando de que no indague mas.

Dime, ¿la besaste?.- lo vuelve a preguntar cerrando los ojos

Si, pero solo fue una vez…- se lo dice tratando de ver la expresión en el rostro de la chica, cosa que no puede adivinar con los ojos de ella cerrados.

Y lo de la noche… y….- no lo concluye, temiendo continuar y que aquellos también lo confirme, el saber que Inuyasha se acostó con esa, le partía el alma.

Sshh, eso nunca sucedió, escúchame Kagome… mi primera vez fue contigo, con nadie mas.- se lo confiesa dejando ver un pequeño sonrojo en las mejillas del chico.

¿me lo juras?.- lo pregunta Kagome, incorporándose y quedando a la altura de los labios del chico- júramelo, necesito saber que… lo que me dices es verdad.- lo murmura y suplica.

Lo juro.- se escucha que lo dice el ojidorado para sellar los labios de la chica, besándola lentamente, disfrutando de cada área, cada centímetro que le muestra Kagome, entrelazar aquella lengua con la de el… succionar aquella vitalidad… todo en ella., todo el cuerpo cada centímetro de el es fuente de vida para Inuyasha, solo para el… sin Kagome él… él tan solo era un muerto vivo.

Pequeña… hoy vamos a cenar con mi padre.- se lo dice una vez separado sus labios.

¿el…el sabe…de… nuestra…-

Unión?.- lo concluye el ojidorado

Si.- lo asiente con la cabeza

Si, se lo dije hoy en la mañana….- se lo informa, viendo como agacha la cabeza- no pequeña, tú no tienes la culpa y no hubo ninguna discusión, de cierta manera entendió.- se lo dice levantado la cabeza con su mano.

Pero… se enojo.- se lo dice, viendo los ojos de su esposo fijamente

Bah, eso no importa, lo importante es que tu estas conmigo y yo contigo…- se lo dice mostrándole a su vez una sonrisa.

Te amo… te amo.- lo repite constantemente, besando en cada te amo a la chica en los labios, ocasionado que ambos caigan de espaldas, mas bien la chica de espaldas y el joven encima de ella, dejando que las risas y los suspiros, al igual que aquellos te amos se fundan con el ambiente…

-.-

Kagome, ¿te encuentras lista?.- lo pregunta un impaciente hombre detrás de la puerta, esperando a que su princesa salga de la habitación.

Que desesperado eres, Inuyasha.- lo menciona una joven que se ve que empieza ha abrir la puerta dejando atontado a su esposo.

¿y bien?.- lo pregunta dando un pequeño giro, ocasionado que la falda del vestido gire un poco mas de la cuenta al parase- ¿te gusta?.- lo pregunta de diferente modo, tratando de ver en aquellos ojos ámbar alguna expresión- ¡Inuyasha!.- lo llama, al no ver su reacción

¿he?.- lo menciona el chico al despertar en aquel sueño.

El ver a Kagome era como estar en el mas dulce sueño… aquel vestido de noche exquisitamente traído de Roma… era sencillamente hermoso, largo, pero sin exagerar, llegándole a los pies dejando al descubierto un poco los pies de la chica, al igual que en Grecia un pequeño detalle en común el vestido siendo sostenido de un lado, por el hombro derecho de la chica, dejando el descubierto el izquierdo, su cabello delicadamente recogido, dándole un toque demasiado seductor e inocente, su pulsera de oro puro en su mano izquierda… un pequeño añillo de diamante en el dedo correspondiente, que compro en Grecia… era un mito de occidente, por ultimo se encontraba la perla de Shikón, adornado el cuello de Kagome, luciendo mas pura que nunca.

Kagome, su esposa era sencillamente exquisita, hermosa y de aquello no se cansaba de reconocerlo, bueno ya tendría tiempo de estar con su Kagome y precisamente deleitándose mutuamente, ahora que todo estaba aclarado podría tener su vida feliz a lado de su esposa…

¿nos vamos?.- lo pregunta Kagome, tratando de mantener la calma de que Inuyasha no le haga caso…

Si.- se lo dice extendiendo su brazo para que lo tome, y caminar hacia el comedor, donde lo espera su padre, Miroku, tal vez Sango…

-.-

Ya puede escuchar el murmuro de algunas voces en l comedor, aquello si que iba hacer una larga, pero larga noche, tan solo esperaba que su padre aceptara a Kagome, por u felicidad.

Inuyasha.- lo llama, deteniéndose

¿sucede algo malo?.- lo pregunta

Tengo miedo.- se lo hace saber la chica

¿miedo por que?.- lo pregunta, tratando de ayudar a Kagome antes de entrar en aquel lugar.

¿Qué tal si no le gusto a tu papá?.- lo pregunta, y aquello ocasiona una sonrisa en los labios de Inuyasha, el tan solo pensar que Kagome se encontraba preocupada por la reacción de su padre le llenaba el corazón de dicha y ternura, por aquel pequeño ángel.

No te preocupes… verás que todo saldrá bien.- se lo menciona, deslizando su mano por la mejilla de la chica y dejarla en su cuello, para que el mismo de un paso hacia delante, tal vez dos, de los cuales ocasiona que su respiración se una un poco al de la chica, inclinándose a rozar sus labios…

Con sus labios primero sostiene el labio inferior, envolviéndolo al igual que lo hace con el superior… besándola despacio, sin prisa, dejando que sus bocas se hagan el amor de una forma delicada e única.

Dejando que la misma Kagome se pegue a su cuerpo, posando sus delicadas manos en el pecho de su Inuyasha y un poco de puntitas alcanzando y saciando sus labios con aquel beso.

Una sonora carcajada que se escucha dentro de aquel lugar, interrumpe el beso de aquella pareja, dejando que Kagome de un paso hacia atrás solo lo suficiente para despegar sus labios de los de Inuyasha, claro sin salir de sus brazos…

Ese es Miroku, tonto.- lo murmura Inuyasha al abrir sus ojos y ver a su Kagome

Me despintaste.- lo murmura y reprocha la chica

¿estabas pintada?.- lo pregunta Inuyasha… al ver como aquel labia rojo se encuentra manchado por toda la boca de ella.

Tonto…- lo murmura, al ver como el ojidorado sonríe

Te amo…- lo dice besando rápidamente los labios de la chica- ven vamos.- se lo dice tomándola de la mano.

Espera Inuyasha.- lo dice la chica.

¿sucede algo?.- lo pregunta incrédulo

Si, tus labios están manchados…- se lo dice con un leve sonrojo en sus mejillas

Eso que importa, así se darán cuenta el por que tardamos.- le guiña el ojo mientras se lo dice, jalando a la chica consigo, dentro de la habitación.

Ese tonto de Inuyasha si que estaba loco, el dejar que todo el mundo que estuvieran cenando con ellos, los vieran entrar de esa forma, Inuyasha manchado de su labial rojo y ella con el labial rojo por todo sus labios, era indicios de que pensaran mal de ellos, y eso que todavía no era tan noche para aquellos pensamientos depravados que haría Miroku al verla a ella y a Inuyasha… ese Miroku pervertido y depravado, con la mente cochambrosa… nunca cambiaría.

Vaya…vaya, hasta que llega la pareja de recién casados.- lo menciona Miroku dándole énfasis a las palabras de recién casados.

Si, dices algo mas Miroku atente a las consecuencias.- lo amenaza el chico- ¿mi padre?.- lo pregunta al no ver ningún rastro de él

No tarda en venir, ¿Por qué no toman asiento?.- lo menciona el mismo Miroku

Espero que no tarde…- lo murmura Inuyasha por toda la sala

No te preocupes hijo, ya estoy aquí.- se escucha que la voz sale entre las sombras, dejando ver al padre de Inuyasha, idéntico a el, los mimos, ojos, piel bronceada y demasiado alto, claro con aquel toque de realeza.

Padre te presento a Kagome…- lo dice aquel ojidorado, dejando que su padre de aquel vistazo a su esposa

Mucho gusto señor.- lo dice Kagome, mientras hacer una reverencia

El placer es mió señora Taisho.- lo menciona el padre del chico, besando la mano de la chica, cosa que deja demasiado asombrado a Inuyasha y a su acompañante- es mejor sentarnos a cesar, antes de que la censa se enfrié.- lo propone el señor con demasiado carisma, es como si algo lo hubiera puesto de demasiado buen humor.

La cena fu de lo mas amena posible, nunca antes en su vida Inuyasha se había sentido así, bueno tal vez si…. Aquellas veces cuando su madre se encontraba presente con ellos, pero ahora era diferente, en algunas ocasiones su padre hacia algunos comentarios que de cierta manera hacían poner de mil colores a su esposa, cosa que el mismo disfrutaba contemplando…

Chistes, ideas y comentarios se dieron en aquella mesa, ninguno desagradable, ninguna grosería por parte de su padre hacía Kagome, nada fuera de lo común, es como si su padre aceptara la idea de que el se caso con Kagome y no con Kikio como quería el desde un principio, algo raro ocurría con su padre pero después se encargaría de descubrir.

Creo que este viejo debe de ir a la cama, fue un placer estar con ustedes y conocer a mi nuera.- lo menciona Inu-Taisho, para después levantarse de la mesa.

Hasta mañana señor.- lo menciona Kagome

Que tengas una buena noche padre.- se lo dice el ojidorado

No tendré tan buena noche, como tu hijo.- aquel comentario ocasiona que la misma Kagome se ponga demasiado sonrojada al pensar en aquellas palabras.

Padre.- lo murmura a su vez, viendo como aquel viejillo sale de la sala silbando…

Creo chicos que yo también me retiro, digo para no interrumpir entre ustedes.- lo menciona Miroku levantándose rápidamente del asiento e ir a la salida antes de que su adorado primo se le ocurra ir tras el para ejecutarlo.

Ya verás….- se lo amenaza para verlo salir antes de terminar el rás.

-.-

Se comienza ha abrir la puerta lentamente, ocasionando que una pareja entre dando pasos torpes de los cuales se comienzan a reír ambos, claro sin despegar sus labios, dejando que su cuerpos sigan caminado y choquen con las cosas a su paso.

La puerta es cerrada por la ayuda del pie del chico, que se comienza ha alargarla para aventarla y cerrarla de un portazo… retomar aquellos pasos torpes e ir a la parte inferior de la cama y caer junto con su esposa, arriba de él.

Kagome tan solo se separa de los labios de Inuyasha, sonriendo ampliamente… sabiendo bien que es lo que va a pasar aquella noche, pero de cierta manera quería hacer el amor con el, pero de una forma delicada, intima y demasiado romántica.

Kagome levanta poco a poco de los brazos de Inuyasha, hincándose a la horilla de la cama, tal vez esperando a que su esposo la tome entre sus brazos y comience hacerle el amor…

Inuyasha por su parte hace lo mismo que la chica, solo que antes con sus propias manos empieza a desabotonar su blusa y dejándola a un lado, cosa que nota como el collar de Kagome se encuentra en la cama junto con aquellos aretes y joyas…

Toma entre sus manos las joyas de Kagome y las acomoda en el mueble, junto a la cama.

Ahora pequeña eres toda mía.- lo menciona Inuyasha con aquella voz demasiado sensual y ronca, ocasionando un recorrido por todo el cuerpo de la chica, acumulándose en la espina dorsal.

Kagome siente como Inuyasha pasa sus manos alrededor de sus cintura, para acercarla a su cuerpo, ambos hincados arriba de la cama, los zapatos de ella cayeron al suelo resbalándose por de sus pies, los del chico todavía en su lugar al igual que los pantalones de el mismo.

Bésame.- lo murmura ella misma, pidiendo los labios de Inuyasha y a su vez enrollando sus manos en el cuello de el, ocasionando que sus rostros se acerquen lo suficiente para besarse y explorar sus bocas.

Aquel beso dura unos minutos, de un oposición o otra, aquellos labios moviéndose al compás del oros al igual que sus mismas cabezas, cada oportunidad un suspiro de ambos labios sabe, las manos de Inuyasha recorriendo la espalda de Kagome arrugando aquel vestido dejando que la misma Kagome baje sus brazos y aquellas delicadas manos las deje en su pecho, recorriéndolo con cada caricia.

Inuyasha ocasiona con un movimiento inclinando hacia la izquierda, que la misma pelinegra caiga en sus brazos sin separar sus labios de los de ella, para acomodarla lentamente en la cama de espalda y poco a poco el encima de ella, cambiando los papeles de ambos por completo de cómo el inicio, con ayuda de sus pies se retira aquellos zapatos estorbosos para dejarlos desnudos… y tan solo ocuparse de la demás vestimenta.

Desprende sus labios de los de la chica, recorriendo aquellos besos por el cachete, la oreja, el cuello y dejarlos ahí, besando aquel lugar que corresponde y da sensibilidad a la chica.

Escucha salir los suspiros de los labios de Kagome, sabe bien que Kagome mantiene sus ojos cerrados, dejando que las caricias la consuman por dentro, su pierna se mantienen al costado de las del chico levantándose un poco.

Con ayuda de sus dientes corre aquel trozo de tela, pequeño y dejado, aquella tira que se encarga de sostener el vestido de la chica en sus hombros, bajándolo hasta la parte de el costado al igual que el otro… tal ves sus labios nunca se despeguen de la piel de la joven, pero bien valía el precio de estar así con ella, tal no hablar, no decir palabras, pero aquello que importaba la amaba, ama y amara por siempre, de eso no había ninguna duda.

Entrelaza de nuevo sus manos en la cintura de Kagome, para que ella deje aquellas manos e su pecho, sus labios regresan con los labios de la chica besándola, y a su vez incorporándola con el dejando que aquellos movimiento de levantarse de la cama los guié solo el, solo Inuyasha, el mismo le diga que hacer aquella noche.

Ya de pie, el chico pone en practica aquellas técnicas que aprendió cuando estuvo a lado de la chica todo estos dos meses, todos estos dos meses de feliz matrimonio, vivir aquella fantasía, el despertar por las mañanas con Kagome y dormir por las noches con ella… todo un sueño hecho realidad.

Toma entre sus manos las manos de la chica, dejándolas a sus costado como lo hizo una ocasión, tal vez cuando hicieron por primera vez el amor, llena de temores Kagome y el con la idea de solucionar y darle seguridad a cada uno de ellos, brindarle calor y protección aquellos temores, y a su vez volviendo aquellos temores suyos, como lo es Kagome suya…

Ya una vez le dijo a Renkotsu, antes de salir que Kagome era suya, al igual que los temores de la chica eran suyos, como las alegrías, las tristezas, las lagrimas, el amor, todo su ser le pertenecía a el solamente a el y a nadie mas… como el mismo juro ante los dioses qué ambos serían uno de por vida y así continuarían hasta que la muerte los separe, solo aquellas seis palabras podrían separarlo, nade mas, nadie mas…

Da un paso hacia atrás lo suficiente para admirar y dar espacio al cuerpo de la chica que se deshaga de aquella prenda que estorba entre ellos, con sumo cuidado hace que aquel vestido caiga de los costados, dejándolo completamente en el suelo… y admirando aquel cuerpo perfecto… perfecto.

Kagome tan solo se mantiene quieta, dejando que Inuyasha admire todo lo que quiera, bien quiere hacer ya el amor, se encuentra deseosa de pertenecerle como algunas noches atrás pero pensaba que lo correcto para aquella noche era tan solo esperar, nada mas esperar y dejarse mimar por el… por su Inuyasha.

El ojidorado puede ver aquellos pechos, que si no estuvieran la luz de la luna y las velas, que dan un toque distorsionado y romántico de las cosas, juraría que han aumentado de volumen al igual que las caderas y el vientre de la chica, plano en aquellos momentos… pero tal vez era aquella iluminación que ocasionaba aquellos efectos, las sombras moviéndose de un lugar a otro vibrando al costado de ambos, dejando ver como Inuyasha alarga un brazo y hace que la chica en un momentos se encuentre ya entre sus brazos disfrutando de aquellas caricias.

Kagome da pasos torpes hacia atrás cosa que se desespera el saber que no puede ver hacia atrás ya que sus labios se encuentran apresados por los de sus esposo y el único remedio que le quedaba era dejar que Inuyasha la guiara, cosa que tan solo se cuelga entre los brazos del chico, dejando que sus pies ya no toquen el suelo, facilitando las cosas al príncipe.

La pelinegra tan solo siente cuando algo demasiado suave y frió se encuentra en su espalda desnuda al igual que todo su cuerpo, ella misma pegada de manera intima con el mismo Inuyasha, el cual empieza con aquellas caricias recorriendo su cuerpo…

Nunca supo cuando fue el momento o como el mismo Inuyasha se quito los pantalones, y su ropa intima al igual que con ella dejándolos a los dos totalmente desnudos, debajo de las colchas… las cuales se mueven de arriba a bajo conforme el cuerpo del chico que se encuentra encima de ella…

Kagome se encontraba en la cama, debajo del cuerpo de Inuyasha que la mantiene con caricias, moviéndose al compás de las caderas de ella, las colchas cubriéndolos de frió o por lo menos facilitándoles las cosas a ambos, antes de caer rendidos.

Por toda la habitación se encuentra un fuerte sonido, como si fuera un gemido demasiado agudo por parte de Kagome y un gruñido por parte del mismo Inuyasha el cual se mantiene ocupado lamiendo los pechos de la chica y el otro dándole masajes con su mano…

Las caderas de Kagome buscan las de Inuyasha, el cual de un momento siente como su musculatura ya se encuentra en el lugar indicado para estar en mejor estado…

Kagome tan solo jadea, su respiración ya no es algo constante y paulatina como hace minutas otras ahora es demasiado rápida y demasiado constante… las piernas de ella separadas indicándole al mismo Inuyasha que la tome, que no haga mas grande aquella agonía, cosa que capta a la perfección, penetrando a la chica, dejando que ella entierre sus uñas y grite al sentir como su miembro palpita de excitación dentro de ella…

El cuerpo de Kagome se adhiere al de Inuyasha como un rompecabezas de algún juego que se compra para que un niño empiece ha armar ocasionando que las piezas se vuelvan una… era lo mismo que pasaba con ellos dos, ambos hechos a la medida de su semejante…

El ritmo de aquella excitación comienza a elevarse, los gemidos y aquellas palabras saliendo de los labios del mismo Inuyasha al igual que de la misma Kagome, sus nombres expresados en sus labios, aquellos nombres que se vuelven susurros , cosa que el mismo aire se lleva.

Aquella semilla sale del mismo Inuyasha, llenando el vierte de la chica, bien sabe ella que acaba de acabar todo al recibir aquel caliente liquido en su vientre, aquel grito que dio el mismo Inuyasha al igual que ella, cansada y con demasiado sudor, gotas escurriendo por todo su cuerpo se deja caer en el colchón, dejando que el mismo Inuyasha continué dentro de ella y arriba de ella misma, se sentía demasiado cansada, su cuerpo explotando, casi no tenía fuerzas y lo único que ahora quería es descansar.

El mismo siente como Kagome se encuentra demasiado cansada, su miembro lo siente palpitar entre dos paredes, no quería salir de ahí, pero lo mejor era esperar a que Kagome se recupera para seguir con aquel ritual, aunque ese ritual había sido todo un excito… lo disfruto al máximo.

Se acomoda a lado de Kagome, dejando que ella se acorruque entre sus brazos, recargando su cabeza en el pecho del chico, las manos en el dorso de Inuyasha, escuchando como la respiración de Inuyasha se encuentra teniendo aquel ritmo normal como la suya.

¿cansada, pequeña?.- lo pregunta Inuyasha, dándole algunas caricias a la chica en la espalda con sus dedos

Si y mucho.- se lo dice tratando de cerrar sus ojos y dejar que el sueño la lleve.

Descansa, yo te protegeré de cualquier cosa…- se lo promete, para inclinarse a besar la cabeza de Kagome.

¿sabes Inuyasha?.- lo murmura Kagome cerrando sus ojos y a su vez entregándose a las caricias del chico

¿Qué sucede?.- lo pregunta, viendo el techo.

Hoy hable con Sango.- se lo confiesa Kagome

Lo se, vino por que Miroku la trajo, y de una vez nos avisaron de su boda… pero ¿Qué sucede?.- lo pregunta, recordando cuando su amigo por la tarde interrumpió en su habitación y trajo a Sango, claro que las amigas se abrazaron y se pasaron hablando de cosas, mientras el y su viejo amigo se dedicaron a platicar

Le conté a Sango de mi desmayo…- se lo menciona, escuchando un suspiro salir de los labios del chico

¿así?.- lo pregunta, cosa que siente como la misma Kagome dice un mmmjj…- ¿supongo que le mencionaste quien lo ocasiono?.- lo pregunta Inuyasha sin reprocharle nada, con la voz demasiado calmada.

Bueno al principio no, pero después que me dio una idea, bueno teoría tonta le dije…- se lo confirma, sin darle importancia

¿Qué teoría, pequeña?.- lo pregunta el chico con demasiada curiosidad

Que… bueno… Sango piensa que puedo estar embarazada… la verdad no lo creo, por que tendría que tener asco y eso no lo tengo, ni tampoco antojos.- lo informa Kagome, recordando aquellas palabras que le dijo su amiga.

Kagome piénsalo puedes estar embarazada.- se lo menciona su amiga

No lo creo Sango.- lo niega

¿Por qué no?.- se lo pregunta – supongo que tu e Inuyasha deben de tener relaciones y eso da bebes, ¿por que no aceptas que puedes estar esperando un bebé de Inuyasha?.- lo pregunta y concluye la chica.

No lo creo Sango.- lo vuelve a repetir Kagome, ella no quería darse falsas esperanzas el tener un pequeño creciendo en su vientre, uno de Inuyasha y ella.

¿embarazada… eso es posible?.- lo pregunta Inuyasha dejando que Kagome se acomodo en la almohada, poniéndose ambos de costado y a su vez viéndose a los ojos.

No lo se, tendríamos que esperar.- lo menciona Kagome al no estar segura.

¿te gustaría pequeña?.- lo pregunta Inuyasha dejando que Kagome se acorruque en su pecho, su cachete al igual que su cuerpo entre sus brazos, ambos de lado…

Si y mucho…- se lo dice con aquella voz de niña consentida, así se sentía en los brazos del chico, consentida, demasiado

A mi también… a mi también…- lo murmura besando el cabello de Kagome, esperando que de un suspiro y así es, para después dejarla dormir entre sus brazos.

-.-

La puerta se abre completamente, dejando entrar a cierta persona, con pasos demasiado silenciosos casi se puede ver como la sombra de ella siendo iluminada por las velas y la luz de la luna llena se encuentra saltando, como las puntas de los pies fueran sus soportes para no hacer ningún ruido.

Cierra la puerta sigilosamente, para después ir al frente de la cama, acercándose poco a poco hacia aquel bulto… tal vez había pensado que lo mejor era esperar despertar a aquel hombre de forma provocativa, mostrando todos sus encantos, su cabellera largo, demasiado liza, arreglada para esa ocasión, en su cuerpo tan solo una pequeña prenda que la cubre del frió tal vez, pero no la cubre visiblemente, aquella prenda transparente dejando ver aquellas curvas y cuerpo perfecto dirían algunos hombres, claro sin faltar aquellos pecho voluminosos.

Se posa a lado del chico, esperando alguna escena de el semidesnudo tan solo con la parte de arriba y el pantalón que utiliza para dormir, pero lo que no esperaba era encontrar precisamente aquella escena desagradable, aquella mujerzuela que Inuyasha dice que es su "esposa" en sus brazos, ambos desnudos, dando indicios que hace unas horas atrás acaban de hacer el amor.

Eso si era el colmo de todo, el encontrar a Inuyasha con ella, con aquella perdida, eso si que se lo iba a cobrar muy pero muy caro a Inuyasha tanto como aquella mujer, tarde o temprano tendría su venganza… la venganza lo mas dulce del mundo.

Kikio da un paso hacia atrás, para darse la vuelta, bueno media, por la cual ve una hermosa joya en la mesita de junto a la cama, color rosado, algo rosa fuerte… no demasiado, pero aquello si era una joya, la toma entre sus manos, admirando aquella belleza, tal vez se preguntaba ¿si Inuyasha fue el que regalo aquella joya a su esposa, si aquello era cierto, entonces si que la apreciaba bastante, pero aquel regalo como todo se podría perder, después de todo luciría mejor en su cuello que en el cuello de aquella chica insignificante, no proveniente de ninguna clase social de alto rango, tan solo basura, a su lado.

Te recomiendo Kikio que dejes ese collar donde lo encontraste.- lo escucha la misma Kikio, ocasionando que la perla se resbale un poco de sus manos, dejando tan solo el collar en ellas.

¿Inuyasha?.- lo pregunta, y a su vez se gira para quedar frente a frente del chico.

¿Qué demonios andas haciendo en mi dormitorio?.- lo pregunta, arrebatándole la perla de las manos.

Yo-yo-yo…- lo comienza a balbucear, nunca se espero que Inuyasha se despertara y mucho menos que se levantara de la cama…

¿Qué demonios haces aquí?.- lo vuelve a preguntar Inuyasha tomando a la chica del brazo y con pasos firme guiarla a la salida.

Vine a ver si se te ofrecía algo, pero veo que andas muy bien acompañado con esa mujerzuela.- lo dice lo ultimo con demasiado veneno, hasta si uno pensara que fuera una víbora bien que ya hubiera mordido

Cuidado con tus palabras Kikio, esa señorita o mas bien señora es mi esposa, así que te pido de la manera mas atenta que la respetes, o me veré forzado a regresarte a tu lugar de origen.- se lo amenaza sin perder los estribos de golpearla.

No se como pudiste preferir a "esa" en lugar de a mi.- se lo dice mientras trata de mantener los estribos en su lugar…

Déjame decirte que esa mujer es a la que amo y no me ve solo como algo pasajero y que le puede dar mucho, pero mucho dinero.- se lo menciona cerrando la puerta a su espalda con demasiado cuidado, que Kagome no se levante.

Espero que cuando ella se vaya no vengas a mis brazos a llorar.- se lo menciona con burla- de todo modos tu mayor atractivo "Inu" es tu dinero y las joyas que puedes dar.- se lo menciona sonriendo ampliamente.- espero que ambos se mueran y pudran en el infierno.- esto ultimo se lo dice dándose la vuelta y salir de la vista del chico.

Definitivamente esa mujer estaba loca, demasiado laca, el venir a su habitación desnuda prácticamente era casi que se quería revolcar con el, pero aquello no se le hizo ni se le hará.

Mejor ahora regresaba con su Kagome, que aunque fueron unos minutos estar lejos de ella, encargarse de botar a Kikio y quitarle la perla, la comenzaba a extrañar… y mejor a descansar y dormir… que en la mañana hablaría con Kagome de que no se acercara a aquella víbora.

-.-

Los primeros rallos del sol, empezaban a traspasar las cortinas trasparentes, el mismo ya se encontraba despierto desde hace rato, contemplando a su Kagome, que solo se acorruca entre sus brazos.

No podía dejar de pensar en la conversación que había tenido con Kagome, antes de dormirse...

Que… bueno… Sango piensa que puedo estar embarazada… la verdad no lo creo, por que tendría que tener asco y eso no lo tengo, ni tampoco antojos.- lo informa Kagome, recordando aquellas palabras que le dijo su amiga.

Kagome piénsalo puedes estar embarazada.- se lo menciona su amiga

No lo creo Sango.- lo niega

¿Por qué no?.- se lo pregunta – supongo que tu e Inuyasha deben de tener relaciones y eso da bebes, ¿por que no aceptas que puedes estar esperando un bebé de Inuyasha?.- lo pregunta y concluye la chica.

No lo creo Sango.- lo vuelve a repetir Kagome, ella no quería darse falsas esperanzas el tener un pequeño creciendo en su vientre, uno de Inuyasha y ella.

¿embarazada… eso es posible?.- lo pregunta Inuyasha dejando que Kagome se acomodo en la almohada, poniéndose ambos de costado y a su vez viéndose a los ojos.

No lo se, tendríamos que esperar.- lo menciona Kagome al no estar segura.

¿te gustaría pequeña?.- lo pregunta Inuyasha dejando que Kagome se acorruque en su pecho, su cachete al igual que su cuerpo entre sus brazos, ambos de lado…

Si y mucho…- se lo dice con aquella voz de niña consentida, así se sentía en los brazos del chico, consentida, demasiado

A mi también… a mi también…- lo murmura besando el cabello de Kagome, esperando que de un suspiro y así es, para después dejarla dormir entre sus brazos.

¿Y si su pequeña estaba embarazada, eso podía ser posible… era lo mas probable, que su Kagome estuviera esperando a su bebé, un bebé de ella y de él… pero tal vez tendría que asegurarse, con los meses se le notaría aquel estado de maternidad.

Por el momento tendría que cuidarla, y no dejar que hiciera algún esfuerzo, acompañarla cuando monte o este en el campo fuera de aquellas murallas, no tendría que ir o salir del palacio Boyo y Shippo se encontraba en las caballerizas del palacio… así que Kagome estaría demasiado cuidada.

Inu…- escucha que lo murmura Kagome acurrucándose entre sus brazos y un suspiro profundo sale de los labios de ella

mi Kagome…. Solo mía…- lo murmura Inuyasha besando el cabello de la chica… dejando que ella se acorruque entre sus brazos y a su vez sigua durmiendo tranquilamente…

Por su parte, siente como la chica se acorruca mas hacia el entre lazando sus piernas, cosa, que ocasiona un gruñido salir de los labios de Kagome, para después que el mismo fije en la mirada en ella, viendo como sus ojos, aquellos ojos castaños se encuentran abiertos.

¿Por qué traes pantalón?.- lo pregunta de súbito la chica

¡oh, ¿eso era lo que le molestaba a su pequeña? idea tan absurda, pero el pantalón precisamente se lo puso al ver a Kikio en la habitación, pero aquello no se lo iba a decir a Kagome, tal vez se sentiría demasiado apenada y después no quería hacer el amor con él o el otro punto es que se sienta demasiado celosa y se enoje un buen rato.

Tú mi pequeña, pervertida…- lo murmura Inuyasha, dejando que sus brazos estrechen más a su esposa.

Pervertido, Miroku…- se defiende la chica por aquella llamada de pervertida ella, no era cierto, pervertido Miroku… ese si era un pervertido de primera.

¿entonces por que preguntas de mi estado?.- lo pregunta el chico con una sonrisa entre sus labios, viendo como Kagome se empieza a poner un poco colorada y esconde su cabeza en su pecho.

Por que… por que… yo-yo quería estar contigo… más tiempo.- lo balbucea demasiado apenada, el decirle a Inuyasha que le gustaba la forma en que recibía el calor de su piel desnuda le daba pena.

Tal vez eso sería mas adelante, ahora tengo que ir a entrenar y estudiar algunas cosillas…- se lo informa el chico, ocasionando que Kagome se separe un poco de sus brazos para verlo fijamente

¿¿¡Vamos a entrenar?.- lo pregunta entusiasmada, la idea de seguir entrenando con Inuyasha era tentadora, aparte muy bien sabe utilizar la espada.

¿Vamos, no pequeña voy a entrenar, tu te vas a quedar descansando aquí en la habitación.- se lo menciona ocasionando que el rostro de Kagome se contraiga dando indicios de enojo.

Yo quiero entrenar contigo.- se lo dice con puchero y con aquella muequea de enojo.

Lamente decirte que no lo harás, tienes que cuidarte y mi obligación como tu esposo es mantener tu seguridad, y jugando espadas conmigo te puedes lastimar…- le da aquella razón, pero conociendo a su Kagome aquello no valía nada.

Desde muy chica se utilizar la espada, no me va a suceder nada malo, lo que pasa es que tu no me quieres a tu lado…- se lo menciona Kagome dándose la vuelta, completamente mostrando su espalda desnuda al chico y alejándose unos centímetros de el… lo bastante para retirarse de su tacto.

¿Qué no te quiero a mi lado?.- lo pregunta, ¿acaso Kagome estaba loca, el se moría sin Kagome, los minutos, horas y segundos que pasaba lejos de ella parecía que eran días, semanas y meses, la extrañaba demasiado…

…- ninguna repuesta por parte de la chica, parecía que no lo iba a escuchar por el resto del día, cunado su Kagome se enojaba, se enojaba en serio, pero aquello solo era un capricho y absurdo…

Bien, cuando quieras hablar al respecto venme a buscar.- se lo menciona el chico saliendo de la cama… ya su corazón se sentía vació y solo, Kagome no le hacia caso ni lo retenía para que el no se fuera…

Kagome por su parte solo escucha como Inuyasha se empieza a vestir y después sale de la habitación gritando "adiós" y azota la puerta, ¿es que acaso él no la quería?... aquello le partía el alma, dejando que dos lagrimas se deslicen por sus mejillas.

Ahora iba a salir de ese lugar, se iba a ir con su mamá, no la había visitado desde que llego y aquel era el mejor momento, tan solo sale de la cama, y se mira en el espejo que se encuentra en atrás de la puerta, se veía diferente, su cuerpo estaba diferente, sus pechos mas grande y sensibles, recordaba que cuando Inuyasha le hacia el amor se sentía mas sensible y a veces la lastimaba, pero nunca quiso expresarlo, su caderas anchas y su vientre un poco plano, tal vez estaba un poco mal aquel espejo, y aquello no quería tomarle importancia…

Tan solo se dedica a tomar un baño de agua tibia, relajarse un poco y planear que se va a poner ese día, con su toalla envuelta en su cuerpo sale de la habitación de baño para ir a uno de los closet enormes, presionando una palanca y este se abra, dejando ver aquella ropa tanto como la de ella e Inuyasha.

Toma un conjunto, violeta y la playera del mismo color que la falda, tan solo que deja descubierto sus hombros y un poco de su panza, al igual que sus piernas.

Solo que había uno caso que no quedaba de aquel conjunto, el lazo del vestido lo tenía mas largo a la hora de amararlo, pero como si pareciera que hubiera engordado y tenía el lazo un poco corto, tan solo unos centímetros menos.

Bueno aquello no importaba, ya se encontraba lista, así que ahora era forma de salir de aquel lugar… y darle una lección a Inuyasha.

Pero antes, tenía ganas de comer, tal vez mejor comería con su mamá extrañaba sus guisos, y era muy buena oportunidad.

-.-

¿Disculpe sabe donde se encuentra mi caballo?.- lo pregunta Kagome, a uno de las señoritas que se encuentra limpiando la sala

Creo que en las caballerizas, junto a un gato demasiado simpático y gordo.- lo informa la chica…

Gracias.- lo agradece Kagome dándose la vuelta para tratar de salir de aquel lugar, cosa que bien sabe que no puede- este, ¿me puede decir done queda?.- lo pregunta Kagome con demasiada pena…

No se preocupe alteza, es normal que alguien nuevo aquí se pierda.- lo menciona aquella señorita de cabello castaño.

Gracias por el animo, pero llámame Kagome.- se lo menciona la misma chica.

Pero…- iba a protestar si no ve el rostro de enojo de la chica – bien Kagome, acompáñeme y le digo el camino.- lo menciona dejando el quehacer a un lado.

Pero estas trabajando, y no quiero distraerte, mejor dime por donde es y así me haces otro favor…- se lo dice Kagome

Bien, entonces tiene que caminar por todo este pasillo, encontrara dos puertas toma la de la derecha y después gira a la derecha de nuevo, ahí al fondo vera una luz y ahí son las caballerizas…- lo termina de informar

Gracias, ahora hazme un favor, dile a Inuyasha que me voy a la casa de mi madre…- se lo dice con algo de enojo.

Pero su… Kagome… se enojara mucho el príncipe.- trata de convencer la chica que la señora no se vaya y deje al príncipe.

No me importa, el no me quiere a su lado y le estoy ahorrando el verme…- lo menciona la chica dándose la vuelta, para salir del lugar

Bien como quiera…- lo dice levantando los hombros

Gracias, chica te agradezco toda la ayuda.- lo murmura Kagome antes de perderse por aquel extenso pasillo.

-.-

¿¿¡Que?.- lo pregunta y se exalta, dejando caer su espada

Si señor, su señora me mando decirle este recado, supongo que en estos momentos esta en la caballeriza…- lo repite de nuevo la chica.

¿Quién le dijo a Kagome, donde se encontraban las caballerizas?.- lo pregunta el chico demasiado alterado

Yo, discúlpeme, pero no puedo negarle nada a la señora.- lo menciona la chica, esperando un castigo o algo.

Esa Kagome, me las va a pagar… no te preocupes entiendo a Kagome, ahora retírate a tu trabajo, tengo un asunto pendiente…- lo menciona el chico para salir corriendo del lugar, esperando haber si llega al alcance de Kagome.

-.-

Según ella había seguido aquella instrucciones al pie de la letra, pero pareciera que se perdió de nuevo, no tenía ningún remedio, el intentar salir de aquel lugar era como un estar en un laberinto.

Puede escuchar el sonido que caracteriza a Shippo u caballo y a lo lejos ve a su gato Boyo, no estaba tan perdida después de todo, ya casi estaría con ellos… tan solo era cosa de apurarse…

Buyo, que bueno que te veo…- lo menciona Kagome tomando aquel gato regordote entre sus brazos- ahora te voy ir a dejar con Sota para que te cuide.- lo informa Kagome esperando que su gato la comprenda.

Mete a la bolsa.- lo ordena la chica esperando a que el gato le haga caso, cosa que logro viendo como se mete a la bolsa donde lo carga cuando monta con Shippo.

Bien vamos chicos, es mejor apurarse antes de que Inuyasha me alcance.- lo murmura la joven sosteniéndose para subir al caballo, cosa que logra pero siente como unas fuertes manos la toman de la cintura y la bajan con demasiada facilidad del caballo.

Tu jovencita no vas a ir a ningún lado.- lo informa Inuyasha dejando de una vez en el piso.

Suéltame Inuyasha.- lo empieza a decir Kagome, tratando de quitar las manos del chico de su cintura cosa que no logra.

¿Qué te suelte para que te vayas, eso olvídalo.- lo menciona haciendo que la chica gire y los deje a ambos frente afrente.

Eres un tonto…- lo menciona Kagome sin verlo a la caro u ojos.

Seré un tonto, pero este tonto te ama.- lo menciona ocasionando aquellas palabras que Kagome levante el rostro y lo vea a los ojos.

Hace tiempo que no me dices que me amas…- lo menciona Kagome, sintiendo como sus ojos se comienzan a volver cristalinos

Oh pequeña, pero si ayer fue la ultima ves que te dije te amo…- lo menciona y recuerda el chico, tratando de saber que le sucede a su pequeña esposa.

Pero, siempre me lo dices en la mañana y hoy no me lo dijiste.- lo murmura Kagome, dejando que sus lágrimas se muestren por su rostro.

Ven pequeña…- se lo dice mientras la estrecha entre sus brazos, su pecho desnudo como suele dejarlo cuando entrena ocasionando que Kagome tan solo cierre sus ojos para respirar el perfume del chico.

Te amo, te amo… Kagome.- lo menciona el chico dejando que la misma Kagome se tranquilice y escuchar aquellos pequeños sollozos y un hipo.

¿lo dices enserio?.- lo pregunta dejando que el chico la apapache

Por supuesto, te amo demasiado que no puedo vivir sin ti, sabes lo que sentí cuando Mesumi me dijo que te ibas a la casa de tu mamá, casi quise darme una puñalada con la espada, no puedo dejar que te vayas de mi lado, no lo resistiría Kagome.- lo concluye.

Ven Kagome, vamos a desayunar y te prometo que por en la tarde yo miso te llevo a visitar a tu mamá.- lo menciona el chico esperando a que Kagome se mueve aunque sea un poco.

Si.- lo murmura Kagome sin moverse en lo absoluto – tan solo quiero dormir.- aquello ultimo lo dice en susurro cayendo entre los brazos de su esposo.

Solo siente como Kagome se desvanece entre sus brazos, sosteniéndola fuertemente y a su vez cargándola, para llamar en voz alta al que se encarga de los caballos y ordenarle que alimente a Shippo y que Boyo se lo envíen a la habitación.

Sale de aquel lugar con una Kagome entre sus brazos dormida, contemplando y pensando si sería prudente llamar a Mioga y contarle de aquellos síntomas, los desmayos, todavía no tenia antojo, ni vomito en las mañana ni mucho menos los ascos, pero los desmayos eran indicio de que se podía encontrar embarazada… su Kagome esperando un bebé aquello si que era una grata sorpresa.

Hijo, ¿le sucede algo malo a Kagome?.- lo pregunta su padre que se encuentra saliendo del despacho.

No padre, tan solo tuvo un desmayo…- se lo menciona

¿desmayo, ¿Por qué?.- lo pregunta, viendo como su hijo se encuentra sosteniendo a su nuera entre sus brazos.

Sospecho que vamos a tener un bebé… y esta pequeña bribona no hace más que darme dolor de cabeza, que quiere montar y hacer ejercicio…- se lo dice, viendo como su padre emboza una sonrisa, recordando viejas memorias.

¿padre, puedo saber que es lo gracioso?.- lo pregunta el chico tratando de no parecer enojado.

Es solo que recordaba cuando tu madre se embarazo de ti, tampoco me hacia mucho caso, una mujer con carácter, se escabullía en medio de la noche ha hacer ejercicio o andar por todo el palacio curioseando, en verdad que era una pesadilla…- lo confiesa el padre dejando ver una sonrisa en sus fuertes rasgos.

¿Cuál fue la solución?.- lo pregunta Inuyasha

No recuerdo cual fue la solución, pero lo que si se, que cuando se dio cuenta que estaba embaraza se empezó a cuidar, pero me obligo a estar con ella todo el tiempo, cosa de que no me quejo…- lo menciona Inu-Taisho, ocasionando un sonrojo en las mejillas de su hijo.

Bueno hijo, cuida de tu esposa… voy a salir ha hablar con el padre de Kikio, espero que comprenda tu comportamiento…- lo menciona para salir de la vista del chico.

Lo único que concluyo en esa conversación con su padre es que Kagome y su madre se parecían demasiado, aparte de lo bondadosas y sin rencor alguno hacia las personas, el que no acepten que se encuentran embarazadas todavía y tan solo desobedecen, tendría que cuidar a su pequeña a costa de ella misa, y pareciera que aquello no iba hacer una trabajo demasiado fácil.

-.-

Se sentía algo mareada, bueno el algo era poco con lo que sentía en aquellos momentos, ¿Dónde se encontraba, se quería mover pero alguien o algo la sostenía fuertemente…

Hasta que despiertas, pequeña.- lo menciona Inuyasha el cual se encuentra acostado a lado de Kagome, abrazándola fuertemente, sintiendo cualquier movimiento de aquel pequeño cuerpo.

Tengo hambre, Inuyasha.- lo solicita Kagome, dejando que su estomago cruja ante la solicitud de comida.

Pensé que dirías eso, así que mande a pedir la comida.- se lo dice, incorporándose e ir a tomar una pequeña charola de comida.

Toma asiento cerca de Kagome, dejando que ella se siente y recargue en l almohadas, sin que haga ningún esfuerzo, comienza a darle de comer en la boquita como cualquier niña pequeña.

-.-

A donde vamos Inuyasha?.- lo pregunta Kagome, dejando que el chico la conduzca, hace días que la mantenía en cerrada en la habitación con el, ya llevaba por lo menos una semana rogándole que salieran aunque sea al jardín cosa que logro la semana pasada ahora quería hacer otra cosa, el embarazo funcionaba bien, ya se le nota la pancita…

Vamos a la biblioteca.- lo menciona el ojidorado

¿puedo saber a que?.- lo pregunta Kagome

Si, quiero enseñarte un libro que encontré de la cultura de Grecia…- se lo menciona ocasionando que los ojos de la chica se iluminen.

Gracias…gracias…gracias.- lo menciona demasiadas veces Kagome saltando cosa que al mismo Inuyasha no le agrada, deteniendo el paso y viendo como su Kagome hace lo mismo con aquellos saltos.

No puedes saltar, recuerda Kagome que estas….-

Embarazada.- lo interrumpe Kagome- lo se, pero ya me estoy hartando de que me cuides demasiado.- lo reprocha- lo único que haces es darme ordenes, encerrarme, y lo peor del caso es que ni siquiera quieres hacer el amor conmigo, eres… eres un…. TONTO!.- lo grita Kagome, dándose la vuelta, saliendo de aquel pasillo, para irse a la habitación, quería estar sola, casi…casi, era lo que estaba viviendo hace dos mes, dentro de poco sería la boda de Sango y ni siquiera podía salir de aquellas murallas… se sentía tan deprimida…

-.-

¿Qué era lo que había pasado, no lo entendía, primero estaba feliz su Kagome y ahora esta demasiado enojada y triste, hasta el punto de irse a encerrar en la habitación, no quería entrar, el enfrentarla y decirle que lo disculpara le era demasiado difícil, la escuchaba sollozar… y aquello le partía el alma, mas que eso el mismo corazón, pero como cuidarla, no quería que nada le pasara, temía que si le pasaba algo a Kagome, se muriera el mismo, sin Kagome el no era gran cosa, tan solo un cuerpo y un alma muerta en este mundo, Kagome le daba vida a su cuerpo y aquello le alegraba demasiado, por eso temía por ella, temía por aquel pequeño que nacía en el vientre de ella.

Comienza ha abrir la puerta, viendo a su pequeña en la cama llorando y a su vez dormitando un poco, pareciera que llorar tanto la dejaba cansada… así que tan solo ve como bosteza y cierra las ojos, para después decir su nombre lentamente entre sus labios…

Kagome, soy un tonto perdóname…- lo murmura Inuyasha entrando a la habitación con sumo cuidado…

Lo se.- escucha que aquellas dos palabras salen de los labios de la chica

¿he?.- es la única respuesta que logra decir, para ver como los ojos de Kagome se abren y lo ven fijamente

Se que eres un tonto…- lo vuelve a repetir Kagome incorporándose en la cama, dejando ver aquella pequeña pancita de tan solo unos cuatro meses, era lo que decía aquel doctor Mioga.

¿me perdonas?.- lo pregunta Inuyasha, yendo hacia donde se encuentra ella.

Solo, si prometes no cuidarme más de la cuenta y dejarme salir de este lugar.- lo pone como condición, dejando que el mismo Inuyasha se siente a su lado.

Pero… te cuido por que te quiero, y me da miedo que te suceda algo.- lo confiesa el chico, dejando que Kagome sonría, ante aquella confesión

Lo se, pero creo que exageras demasiado.- se lo menciona dejando que el la tome entre sus brazos y se acorruque con ella en la cama.

Eso es lo que creo, la verdad extraño hacerte el amor, extraño aquellas largas caminatas por el jardín, extraño el que me cuentes tus cosas y nos deleitemos mutuamente los dos, extraño ser mas relajado contigo… pero creo que desde que eres mi vida, me preocupo demasiado por ti.- lo concluye el chico besando la sien de Kagome.

Yo también te amo Inuyasha, pero desde hace dos meses no hace mas que guardarme en este lugar, quiero salir y ver ropita para nuestro bebé, quiero salir contigo y caminar, dar aquellas largas caminatas por el jardín y dormir entre tus brazos… desnuda.- se lo dice, mostrándole aquellos deseos y anhelos

Bien, seremos los de antes, pero también hay que cuidarte y a ese bebé…- lo menciona

Pero sin exagerar…- se lo dice

Sin exagerar.- lo confirma el chico.

Ahora bésame antes de que te tire encima.- lo menciona y amenaza Kagome, dejando sus labios a merced del mismo Inuyasha

No tienes que pedirlo dos veces, pequeña…- lo menciona a centímetros de los labios de Kagome… besándolos con delicadeza, disfrutando aquellas caricias, disfrutando aquel recorrido que bien conoce, conociendo de nuevo aquel lugar, saboreando el néctar que le es vital para la vida, saboreando a su Kagome.

Kagome abre sus labios invitando a Inuyasha que aquel beso sea mas profundo, suspirado al sentir como sus labios son presa de los de Inuyasha…

Vas a lograr que florezcan mis impulsos.- lo menciona Inuyasha entre los labios de Kagome, ocasionando que esta sonría

Eso es lo que pretendo…- lo murmura en sus labios, dejando que sus brazos se enrollen en el cuello del chico… para besarlo cómodamente.

-.-

Hay muchos libros…- lo menciona Kagome al ver la cantidad de libros que hay en aquel lugar, todos las murallas repletos de ellos….

Ven, te voy enseñar el libro que te dije anteayer…- se lo dice su esposa, con una mano entrelazada con la suya, conduciéndola hasta una de las mesas.

Déjame buscarlo, creo haberlo puesto por aquí.- lo menciona Inuyasha el cual se encuentra viendo cientos de libros en busca del que le prometió a Kagome.

¿no lo habrás llevado a otro lugar?.- lo pregunta Kagome, tomando asiento cerca del chico

No lo creo, si no esta aquí tal vez, este en el despacho…- lo menciona el chico que voltea a ver a Kagome – deja y sigo buscando si no vamos a ver al despacho.- se lo menciona regresando a escombrar y leer cada titulo de los libros.

¿y si mejor voy a buscarlo yo?.- lo sugiere la pelinegra

¿buscarlo tu?.- lo pregunta Inuyasha, sin dar crédito a sus oídos

Si, ¿Qué tiene de malo que lo busque yo?.- lo pregunta con curiosidad al ver el rostro de su esposo…

Es que… bueno ve, pero no te pierdas.- lo ultimo lo dice en tono de burla que capta perfectamente Kagome, saliendo del lugar azotando la puerta, ¿Qué se creía Inuyasha, al pensar que siempre se pierde en aquél lugar, en ese mismo instante le iba a demostrar que no se perdía tan fácilmente.

Tal ves si se había pasado con Kagome, pero era la verdad siempre se perdía en el palacio, si iba a la cocina aparecía en el cuarto de baño o en la habitación de invitados… esperaba que no se perdiera en ida al despacho y el regreso, si no pues no le quedaba otro remedio que ir por ella, tan solo esperaba que se perdiera en el cuarto de invitados o un lugar accesible para besarla.

-.-

Ya llevaba tiempo buscando el dicho libro, tal vez alguien lo había tomado y colocado en otro lugar… cosa que no sabía quien había sigo.

Inuyasha, ¿puedo ayudarte en algo?.- lo pregunta una anciana

Si Kaede, ando buscando un libro…- se lo confiesa

¿Qué libro?.- lo pregunta, para abrir la puerta ampliamente

Uno de Grecia, le prometí a Kagome enseñárselo para que lo lea, pero no lo encuentro.- se lo menciona, para seguir buscando

Creo haber visto uno, lo deje en el despacho…- lo menciona aquella señora de edad.

¿en el despacho?.- lo pregunta – que raro, si fuera eso, Kagome ya habría regresado- lo menciona

Recuerda como es Kagome, se pierde mucho, por que no vas a buscarla y regresan para comer, la comida ya esta lista, prepare lo que me dijo Kagome que se le antojaba.- lo informa saliendo con el chico de la biblioteca – es bueno que se alimente, mas por el bebé.- lo menciona Kaede, para irse directo a la cocina.

Bien, ahora a buscar a esa pequeña bribona, si no mal recordaba debería de estar de regreso, cosa que todavía no sucede, de seguro se perdió y anda apenas en el despacho, primero tendría que ir al despacho.

-.-

Esperaba que por los dioses esa fuera la puerta del despacho, no quería equivocarse como otras veces atrás, quería demostrarle al tonto de Inuyasha que ella si podía encontrar la salida y no ocupaba de su ayuda.

Con mucho cuidado abre la manija de madera para después abrí la puerta, ver en el interior de aquel pequeño lugar, bueno ni tan pequeño, que es nada menos que el despacho, ¡Si! Lo había logrado, había logrado dar con el despecho en la primera vuelta… ahora regresaría y le diría a Inuyasha…

Ahora lo único que tenía que hacer es encontrar el libro, pero tenía una pregunta como lo iba a encontrar si no sabía ¿cual era?... Inuyasha nunca le dijo como es aquel libro… eso si que era un enorme problema, pero no había problema que no se pudiera solucionar, lo único que tenía que hacer es buscar los títulos de los libros y leerlos, hasta dar con aquel.

Cierra la puerta detrás de ella, curioseando el lugar, subiéndose a un pequeño banquito para ver de cerca los títulos de los libros, ninguno era… tal vez en el escritorio se encontraba el que buscaba…

Kagome empieza a curiosear, viendo papeles, cosas sin importancia, lectura que bien le gusta al padre del chico, se sienta en la silla detrás del escritorio cansada de buscar aquel libro y no encontrarlo, hasta percatarse que hay un libro tirado en el suelo, tal vez es ese y asunto arreglado.

Si estuviera Inuyasha no la dejaría ni siquiera agacharse, pero sabía también muy bien que lo mejor para tomar aquel libro abajo del escritorio era gatear y llegar hasta el, así no le hacia ningún daño al pequeño ni a ella, aparte Inuyasha no se enteraría de nada, sería un secreto entre ella y el pequeño.

Lo mejor era apresurar el paso, y darse prisa antes de que Inuyasha la encontrara en aquel estado, de gatas y buscando el libro debajo del escritorio, lo toma entre sus manos y le el titulo "Grecia y el mundo" ese tendría que ser el libro, no había otro que fuera de Grecia, así que era ese, lo llevaría con Inuyasha y asunto arreglado.

Debajo del escritorio puede ver como la puerta comienza ha abrirse ocasionando que se levante demasiado rápido cosa que no calcula demasiado bien y da un golpe en la cabeza, se lleva las manos a la cabeza sobandose aquel lugar herido y inventando un excusa para Inuyasha.

Inuyasha se lo que vas a decir, pero antes de que me regañes quiero decirte que encontré el libro y aparte no me perdí al llegar aquí.- lo dice demasiado rápido Kagome al mismo tiempo que se levanta del suelo, con una mano en su cabeza y la otra sosteniendo el libro mientras que sus ojos se encuentran cerrados por el dolor del golpe.

Déjame decirte querida Kagome, que no soy Inuyasha.- lo escucha que se lo dice una voz demasiado femenina ocasionando que abra los ojos.

Kikio…- lo menciona Kagome, dejando que solo aquel nombre salga de sus labios.

Si, y ando buscando precisamente a Inuyasha, pero veo que me encontré con la esposa de este.- lo menciona la chica con un todo de demasiado burla, al verla en aquel estado, un vestido algo largo, no tanto si no un poco debajo de las rodillas, demasiado pegado al cuerpo de ella, dejando ver bien que se encuentra embarazada.

¿quieres algo?.- lo pregunta Kagome, tratando de salir lo mas rápido de aquel lugar, por una cierta sensación, le decía que saliera de ahí, antes de que Kikio le hiciera algo.

Si, venía a decirle a mi querido Inu, que si no se alejaba de ti… bueno tu y ese mocoso que llevas en el vientre sufrirán las consecuencias, pero no creo que de eso sirva, mejor se lo hago saber por medio de ti.- lo dice con una voz demasiado triunfal, al mismo tiempo que saca una navaja de su bolsa.

Espera Kikio… por favor no le hagas nada a mi bebé.- lo murmura la pelinegra.

Tan solo pienso advertirle al padre, que debe de casarse conmigo y a ti, bueno digamos que te sucedió un pequeño accidente.- lo concluye, acercándose hacia la chica.

Espera, por favor...- lo murmura Kagome, empezando a sollozar, esperando a que Kikio le clave el puñal, la pared se interponía en su salida… no tenía escapatoria, tan solo rogaba a los dioses que le salvaran la vida a su pequeño.

Di tus oraciones, ruégale a los dioses que te reciban de maravilla….- aquello es lo ultimo que dice Kikio para acercarse lo suficiente a la chica y dar aquel punto, el clavarle el puñal, dando vuelo a su mano, dejando que al mismo tiempo el libro que sostenía Kagome se caiga de nuevo al piso y se escuche el grito de una chica…

Kagome abre los ojos, y no siente ningún dolor, tan solo ve como una capa rosada se encuentra envolviéndola, y Kikio lejos de ella, en la pared, tirada y el puñal del otro lado… la perla de Shikón le había salvado de nuevo la vida, no podía creer como Inuyasha podía pensar que aquella perla no era algo buena, el salvarle la vida era demasiado bueno.

Me la pagaras maldita.- lo murmura Kikio levantándose del suelo- no se que es lo que tienes, ni se por que tienes un capo protegiéndote, pero por lo que se no creo que dure mucho tiempo.- lo concluye, tomando algunos libros del librero y del escritorio para lanzárselos a Kagome… cosa que el campo de fuerza rechaza y los devuelve.

Kikio, por que no negociamos esto o hablamos.- lo dice Kagome tratando de mantener la calma, viendo como aquellos objetos que lanza chocan contra el campo y no le ocasiona ningún rasguño.

No tengo nada que hablar con una perra como tú.- aquello ultimo lo menciona mientras toma un puñal del escritorio del padre del chico, solo que con este a diferencia de los demás, es de oro puro y algunos que otros diamantes junto con los signos de los dioses marcados en el filo.

Por favor Kikio, no quiero hacerte daño…- lo murmura y suplica la chica, dejando que el campo d fuerza de disperse cosa que no logra…

¡Daño, yo te are daño.- lo menciona para lanzar aquel puñal directo al estomago de la chica.

Por una razón, aquel pedazo de metal había traspasado el campo de fuerza rompiéndolo en añicos y clavándose en el costado derecho del estomagó de Kagome, Kikio tan solo ve como Kagome abre los ojos y se arrodilla al mismo tiempo que la ve, acababa de matar a Kagome y aquel pequeño, los acababa de matar.

De un momento a otro la puerta se abre tras Kikio, dejando pasar a un feliz Inuyasha, al entrar en la habitación Inuyasha se sorprende al ver a Kikio dentro con un vestido elegante como suele utilizarlo, hecha un vistazo a su alrededor y ve un desorden, tan solo fija su mirada en dirección donde se encuentra viendo Kikio y ve a su Kagome de rodillas y con un puñal en su cuerpo, clavado dejando que la sangre de su esposa se escurra por todo el piso.

El ojidorado también puede ver, como su Kagome empieza ha cerrar sus ojos, aquellos ojos castaños para desvanecerse en aquel charco de sangre…

Continuara!

Bueno chikas, aquí les traigo este capitulo espero que los disfruten, aunque el lemón que puse en el creo que no me gusto demasiado, no me encontraba inspirada para realizar el lemón, pero les prometo que si hay otro en mis próximos fics o en este mismo (que la verdad no lo se), se los dedicare a cada una de ustedes…

Les agradezco a todo mundo y como les prometí en anterior capitulo les dejo los agradecimientos, cosa que se vera el capitulo demasiado largo… ya que me eche en este capitulo 23 hojas, demasiadas diría yo, pero continuemos con esto…

Muchas gracias a:

Caro: hola chika, bueno muchas gracias por dejarme un mensaje en mi fic y seguirlo… creo que este capitulo te gustara mas, hay demasiado romance aparte de que Kagome se deja consentir por Inuyasha yo ya quisiera estar así con el… espero que te agrade el capitulo y también espero recibir tus opiniones al respecto.

Layeya20991.- bueno chika, creo que en este capitulo tendrás mas rabia demasiado acumulada, espero que tomes un peluche y lo mates n.n, espero que te guste el capitulo y no intentes matarme, y si te preguntas por que los dejo ahí, es para darle mas intriga al capitulo.

Pila12.- hola chika, bueno ya te agregue, espero que platiquemos!

Soyaneyasha.- hola, hace tiempo que no te veo en el msn, no te preocupes, comparto tu idea, nadie extraña a Kikio, bueno sin ofender Kikio's fans, no tengo nada contra ella, solo el hecho de quitarme a mi Inu!... espero recibir comentario respecto a este capitulo…

Ene3324.- hola! Pensar que lo acabas de leer hoy, y ya vas a volver a leer la continuación, tu mensaje me reanimo para que lo publicara hoy… espero que te guste y no te decepciones y muchas gracias por tus comentarios!

Chobits080.- hola chika, bueno quiero sacarte de un error, Kagome no fue la que hablo y menciono que ella es la entrenadora, esa fue Kikio, espero que te quede aclarada la duda ¿si, muchas gracias por siempre seguir con el fic y espero que este capitulo te agrade.

Inuyashajazmin116.- hola! Chika, no te preocupes chika, aquí no juzgo a nadie por ser Kikio fan o no, creo que este mundo es libre y ser cada fans en asunto nuestro, también pienso que Kikio es demasiado mona, el hace aquellos desplantes me ocasionan demasiada risa, mas el ver la cara de Inuyasha, con aquella carita de perrito "yo no fui" jajaja, espero que este capitulo te guste!.

--SäNDRiÑä--.- bueno chika, aquí esta la continuación y espero que no te defraude, de una vez quiero aprovechar y decirte que me fascina tu fic, espero que lo continúes y sorry por no poder postear en el pero no he tenido nada de tiempo, hasta ahora tuve chancee de estar con mi fic y sin chamkos que cuidar T.T… muchas gracias por tus comentarios y sigue así! Continua pronto tu fic!

Mayra6314.- hola! Antes que nada ¿Qué pasa con tu fic, quiero que lo continúes he!... bueno chika déjame decirte que MUCHAS gracias por siempre estar conmigo y darme animaos… espero que este capitulo te guste demasiado sipi, quiero contestar a tu pregunta, como le dije una amiga "chika tu ya no verías en este lugar, estaría en mi habitación con EL" jajajaja, créanme si lo veo en carne y hueso me muero y me lo llevo a una capilla directo a casarme con él., muchas gracias por tus comentarios.!

Princesa de la Luna 2291.- hola! Chika tanto tiempo sin verte, te entiendo se que son los exámenes, y con decirte que estoy a dos semanas de entrar de nuevo a la escuela y me da flojera… tengo mucha flojera, no te preocupes tan solo disfrútalo, pero en final eso si me debes un rw, si no quieres dármelo ahora, en el final de ley escribes y opinas HE!. Jajaja es broma, y sobre lo de cortar la cabeza… pues que puedo hacer, tal vez lo leí demasiado tarde y ya la tienes cortada jajaja, es broma XD…. Espero que lo disfrutes!

Kagome-inuvale.- hola! Espero que con este capitulo no odies mas a Kikio, te entiendo pero haber que pasa, y sobre la flojera espero que no se me pegue mas, prometo traerte la otra parte este fin de semana, espero no tardar… gracias por el rw, y espero que disfrutes de nuevo el capitulo!.

Nini-cHan.- hola! Te doy la bienvenida a mi fic! Creo que no habías posteado antes, por que no reconozco tu nick, me alegra que lo ayas leído o lo leas… gracias por el apoyo, y espero que este capitulo te guste, espero tampoco ser responsable de que tus ojitos estén rojitos! Jajajaj, bueno chika bienvenida!

Aome 19961.- hola chika, créeme me hubiera gustado escribir que Inuyasha le daba un paliza al pobre, pero ya sabes la perla se me adelanto T.T, así que espero que este capitulo no te decepciones, bueno la perla en especial! Y sobre Kikio no la odies y si la odias no me lo digas, jajaja no te preocupes yo también la odio en este capitulo, y pensar que Kagome esta apuntó de morir T.T… espero que te guste este capitulo!

Marikochan2.- hola! Chika creo que eres nueva, no conozco tu nick, bueno no creo haberlo viso antes … bueno el punto es que no recuerdo que me dejaras mensaje antes, muchas gracias por t pequeño rw, espero que este capitulo te guste XD.

Scorpio-gdl o Anai-chan.- hola! Chika, muchas gracias por tus comentarios, son demasiado lindos y te doy la bienvenida a mi fic, espero que lo disfrutes hasta el final, que déjame decirte que no tarda en acabar y eso me llena de tristeza, espero que este capitulo no te decepcione y sepa tus comentarios respecto a este!

Marylearn1.- muchas gracias por tus comentarios chika, espero que este capitulo no te decepcione y espero también tus comentarios al respecto, también creo que tus dudas se quedan resultas en este capitulo… gracias!

TLAP.- hola! Chika, recibe un mensaje en mi correo, siento no haberte dicho antes de el, pero la verdad apenas lo acabo de ver XD, te iba a responde pero no aceptas mensajes, así que no supe donde localizarte, espero que de esto me respondas y podamos hablarlo en el otro capitulo… por cierto quiero decirte que el fic acaba en el capitulo 24 así que este es el 19, entonces si no mal cuento faltan cinco mas… así que disfruta este!

Lorena.- chika espero haberte complacido este capitulo con el lemón, aunque no me quedo como me hubiera gustado… pero espero no decepcionarte!...

Patri32.- chika aquí me tienes actualizando demasiado rápido, espero que te agrade!

Jimena-chan.- escucha chika, los hombres son demasiado buenos para tener excusas, así que no te preocupes nuestro Inu sale bien librado de esa… espero que este capitulo te guste y no quieras matara alguien!

Chica-anime 4 ever.- bueno chika, Kikio hay que odiarla pero no tanto, aparte lo de Bankotsu, ese es el hermano de Renkotsu como en la serie, aparte de que Bankotsu es el amante de Kikio… espero que me entiendas en la explicación, espero también que este capitulo te guste!

Shadow Angel 4 ever.- no me agradezcas el que Bankotsu parezca, tenía que aparecer, es el amante de Kikio cosa que se sabe mas tarde, pero no te preocupes, esperemos que nada malo suceda, espero también que este capitulo te agrade!

Melikagome.- hola chika! Tanto tiempo jajajaja, espero que el capitulo te guste y necesidades de dejarlo ahí, demasiado largo el capitulo y no quiero aburrirlos, así que espero que este capitulo te guste!...

Yuna Lime.- hola chika, no te preocupes, con tal de que sigas tu fic, no hay nada que perdonas… tienes que continuarlos los DOS! Mas el de Enséñamelo Todo… muchas gracias por tus comentarios, espero que Kikio no cause mas problemas, de los que ya causo… también espero tus comentarios de este fic! … gracias por tus comentarios!

Mikiaome2.- bueno chika! Quiero aclararte que la que dijo que era entrenadora fue la misma Kikio, no fue Kagome, pensé que estaba claro, pero creo que no fue lo suficiente claro XD… sobre lo de bankotsu creo que fue una suerte el que Inuyasha aya hecho eso, así que espero que este capitulo demasiado largo te guste!...

Por cierto quiero recordarles a TODAS ustedes! Que el fic termina en CINCO capítulos, lo se son muchos, pero me sintió triste que la historia acaba, pero traeré mas lo prometo…

P.D. pensaba mandárselos ayer, pero la comp. no funciona, bueno si, pero lo que sucedió es que se fue la luz! Y no puede mandarlo hasta hoy T.T

Se despide

Fesabi