Capitulo V.- Dobles planes.

¿Así que su primito Inuyasha se encuentra teniendo ventaja?... pero eso no iba a salirle a Inuyasha como deseaba, el mismo se haría cargo de que Kagome se enamore de él y no de Inuyasha.

Desde el lugar donde se encuentra puede observar a Kagome venir, por algo se le había ocurrido la grande idea de esperarla a lado de su casillero, iba a invitarla a salir, de eso podría apostarlo.

Hola, querida.- lo saluda Kouga, al ver a Kagome.

¿Qué quieres?.- se lo pregunta Kagome, sin darle importancia a lo que desea Kouga.

Quiero saber como estas.- se lo hace saber, fingiendo aquel interés.

Bien…- lo contesta Kagome, abriendo su casillero para meter las cosas.

¿Me preguntaba si estas libre hoy?.- lo pregunta Kouga, tomando aquella pose de arrogancia y macho presumido.

¿Qué se cree este hombre?, que puede venir haber si esta libre como lo hizo Inuyasha, ¡Ja!... no sabe que se traen esos dos hombres presumidos, pero lo que fuero lo iba a averiguar, para ella no se le hace muy común que esos machos se le acerquen solo para hablar.

Si.- lo contesta Kagome, sin tomarle importancia como Kouga sonríe a lado de ella.

¿te gustaría salir conmigo?.- lo pregunta y confiesa de una vez, soltando aquella pregunta de una vez por todas.

-.-

Apenas lleva dos semanas tomando los estudios de matemáticas con Kagome, y la primera prueba que tuvieron el día de hoy salio demasiado bien comparada a sus notas anteriores.

Se siente orgulloso de si mismo, y el poder entender de una vez las matemáticas, solo que hay otra materia que le resulta complicada y esa es física, por kami, esperaba que Kagome quisiera ayudarlo ahora con ella.

Poco a poco esa mujercita de cabello azabache esta siendo conquistada por sus encantos, bueno eso era lo que el mismo podría pensar, después del segundo beso que han compartido.

¿entonces Inuyasha has podido comprender todo?.- lo pregunta Kagome, mirando fijamente los ojos dorados de Inuyasha.

¡Feh! No soy tonto…- lo contesta al mover sus manos atrás de su cabeza.

Pareces…- lo susurra débilmente Kagome, guardando sus libros.

¿Qué dices?.- lo pregunta Inuyasha, al no comprender aquella palabra

Nada…- lo contesta Kagome fingiendo inocencia y a su vez sonriéndole.

Por su parte Inuyasha solo observa aquella dulce sonrisa y esos ojos marrones siendo iluminados por los rayos solares que comienzan a desaparecer detrás del monte Fuji.

Detrás de esos lentes eres hermosa.- lo murmura Inuyasha en voz alta, sin contar que el no solo lo pensó, si no que también lo mención en voz hasta al notar las mejillas sonrojadas de Kagome.

Kagome por su parte toma el refresco que tiene en su mesa y comienza a tomar del popote para concentrar su mirada en el embace de este mientras sus mejillas singuen sonrojadas.

Si que era tonto, ¿Cómo había podido salirse ese pensamiento de sus labios?, ¿ahora que podría hacer?... el nunca en su vida había halagado de aquella forma a una mujer sin pensarlo, bueno solo a una y esa había sido su madre cuando era pequeño, pero después de su madre todas eran con intención a algo, bien sabe que debe de conquistar a Kagome, pero no también exponer sus sentimientos en ello.

Ve las mejillas sonrojas de Kagome, ocasionándole cierta ternura y gozo, el gozo que puede tener su pecho al hincharse de ¿felicidad?, al saber que ese sonrojo es causado por su culpa.

Toma con una de sus manos la barbilla de la chica, obligándola a alzar la cara, para poder ver esos ojos marrones, con cuidado acaricia la mejilla suavemente comprobando y a su vez recordando aquella suavidad, preguntándose si se puede sentir lo mismo al besarla por segunda vez.

Abre sus ojos enormemente al ver como Inuyasha se acerca hacia ella con intención de…acaso será de ¿Besarla?, para sentir como sus mejillas se encienden, y unos labios se posan encima de los suyos.

Comienza con aquel suave roce, obligándola a corresponderle de manera suave, como si aquel mundo desapareciera, y solo fueran ellos dos, dejando que el astro rey se esconda, iluminándolos con sus últimos rayos para dar paso al manto nocturno.

Camina por el pasillo para ver como Kagome párese estar enfrente de cierto individuo que le parece algo familiar, demasiado familiar diría él.

Comienza a caminar un poco mas a prisa y puede divisar a su primo, ¿Qué demonios hace Kouga con Kagome?... y lo mas importante como se atreve "ese" tomarla de las manos.

¡Hey!, ¡lobo quítale tus sucias manos de encima!.- lo grita Inuyasha observando aquella escena, sintiendo una necesidad de golpear a su primo.

¿Qué te sucede primo?.- lo pregunta Kouga con burla sin soltarle las manos a Kagome.

¿se puede saber que haces?.- lo pregunta Inuyasha, golpeando las manos de Kouga para que este suelte a Kagome, que se encuentra atrás del ojidorado presenciando aquella escena sin comprender ¿Por qué?.

estoy invitando a la señorita a salir.- lo informa aquel ojiverde, viendo a su primo a lado de aquella mujer.

¿a salir?, ¡Ja!... Kagome estaría toda la tarde con él.

lo siento, pero Kagome esta conmigo...- se lo hace saber con una sonrisa triunfal, demostrando o bien restregándole en la cara a su primo que "EL" esta conquistando a Kagome, y que será el ganador de la apuesta.

¡¿Qué se creían esos dos?!, ¿acaso tenía el letrero en su frente de "soy trofeo, que lo gane el mejor postor"… les iba a enseñar una lección a ambos que esperaba que nunca la olvidaran.

Acepto salir contigo.- lo menciona Kagome sonreído mentalmente, observando la cara de asombro del mismo Inuyasha, de la misma manera que la de Kouga.

¿Qué démonos dices Kagome?.- lo pregunta Inuyasha al darse la vuelta y ver aquella pelinegra.

Lo que escuchaste.- lo contesta.

¿Entonces, nos vemos el viernes a las cinco?.- lo pregunta y queda el propio Kouga.

Claro…- se lo hace saber, para ver como Kouga da su ultima mira a su primo con esa sonrisa triunfal y se va por donde vino.

Inuyasha tan solo se gira a ver a Kagome, preguntándose ¿Por qué?...

¡¿Por qué quedaste con ese lobo?!.- lo pegunta y reclama a su vez un ojidorado furioso.

Por que quise.- se lo contesta simplemente Kagome.

¡arg!... te vas a arrepentir.- se lo dice, cruzando sus brazos sobre su pecho y girar, para que aquella mujer no vea lo enfadado que le pone el pensar que Kouga puede conquistarla.

Kagome por su parte tan solo sonríe, al ver la actitud infantil de esos dos bakas, como quisiera que ambos dejaran de comportarse como si ella fuera un premio, a Inuyasha lo veía por las tardes por que había quedado en ayudarlo con las materias, pero a Kouga la daba flojera el poder verlo, pero ahora con la salida tendría que hacerlo, ¿Qué otro remedio le queda?.

Kagome suelta un suspiro, y a su vez cierra su casillero y toma su mochila azul para comenzar a caminar hacía la salida del instituto o mas bien hacía el estacionamiento donde Inuyasha tiene su coche.

-.-

¿se puede saber por que me debes de acompañar a mi casa?.- lo pregunta y reprocha Kagome, fastidiada de ese miércoles.

Por que prometí jugar un rato con Kohaku y Sota.- lo contesta ampliamente Inuyasha, agradeciéndole mentalmente a aquellos pequeñitos por la invitación.

Mocosos…- lo murmura Kagome entre dientes, observando la calle por dentro del automóvil.

Y ella que solo besaba salir del trabajo y poder descansar sin bakas que la acompañaran, pero ¡no!, tenía que haber llegado Inuyasha a la fonda y decirle "vamos nos" como si él mismo fuera su dueño, ¿Qué se creía ese baka presumido?.

Si no fue por que Kaede intervino, le hubiera estrellado un plato en la cabeza a ese hombre… pero no Kaede solo le dije "así que Kagome estará a salvo contigo", y el muy baka le contesto "por supuesto, cualquier mujer esta a salvo con este bombón", ¡arg!... como si ese fuera un súper hombre.

Estaciona su corre en la cera de siempre, al no contar los Higurashi con un carro, el mismo tiene la libertad de tomar ese amplio estacionamiento, apaga el motor y observa como Kagome se encuentra perdida observando la guantera de su carro, como si estuviera pensando en algo… pero parece ser que esta molesta por que arruga el rostro.

¿pensando en mi?.- lo pregunta burlonamente Inuyasha, para sacar de sus pensamientos a la pelinegra.

Kagome gira su rostro hacia Inuyasha, tomándola por sorpresa aquel comentario y sonrojarse, solo para ver y escuchar como Inuyasha se burla de ella.

¡eres un baka!.- lo grita Kagome, tomando su mochila y salir de aquel coche, escuchando un "hey espera mujer", sin hacer caso de esas palabras, sube las escaleras del templo con mucho prisa.

Sale del carro rápidamente, cierra con el botón el coche y comienza a correr para alcanzar a esa pelinegra, ¡y él que solo bromeaba!... ¡feh! Esa mujer se enoja por todo.

¡Kagome!...- lo grita Inuyasha alcanzando a la chica.

¡déjame en paz!.- lo grita Kagome sin detenerse o bien girarse aunque sea un poco para ver al ojidorado que la sigue.

¡niña tonta!.- se lo grita.

¡eres un niño mimado!.- lo grita Kagome una vez que se detiene enfrente de un colosal árbol.

¿así?, ¡pues tu eres una amargada!.- se lo grita el ojidorado acercándose hacia la joven.

¿así?, ¡tu eres un hombre sin neuronas!.- se lo hace saber y a su vez da un golpe en el piso.

¡Tu una niña enana!.- lo insulta Inuyasha, sintiéndose que ha regresado a la primaria, cuando hay esos tipos de insultos inocentes.

¿enana?... ¡tu eres la jirafa!.- lo grita Kagome, soltando su mochita, para por lanzarse, sin calcular que esta solo rosa el hombro del chico.

Soy más inteligente que tú.- se lo grita Inuyasha.

¡ja!, ¡por favor no me hagas reír!.- lo grita Kagome, sin importarle que pueda haber alguien a su alrededor.

¡feh!.- es su única respuesta.

¡eres un baka!.- lo vuelve a repetir Kagome, sentándose en la banca mas cercana a aquel lugar, harta de estar peleando con ese hombre descerebrado.

Ve como Kagome se sienta en aquel lugar, sin dirigirle la mira, solo se mantiene concentrada de aquel árbol colosal que esta enfrente de ella.

Suelta un pesado suspiro, con ello toma la mochila de la chica que se encuentra tirada a su lado, para encaminarse hacía donde esta Kagome.

¿vives aquí desde hace mucho tiempo?.- lo pregunta un ojidorado tomando asiento a lado de Kagome, mientras da un pequeño suspiro de cansancio.

Si… desde que tengo memoria.- lo confirma, sin dejar de ver aquel árbol.

¿Vives aquí sola con tu mamá, tu hermano, y el abuelo?.- lo pregunta Inuyasha sintiendo curiosidad

Si, pero también esta Sango, mi tío y Kohaku.- se lo hace saber, con una sonrisa entre sus labios.

¿y tu padre?.- lo pregunta de repente Inuyasha, observando como los ojos marrones de Kagome se opacan

Murió…- lo murmura débilmente

¿Qué edad tenías?.- se lo pregunta

Iba a cumplir los diez y seis años.- se lo hace saber recordando la poca edad que tenía y su adolescencia.

Mi madre murió cuando yo tenía quince años…- lo comienza a decir Inuyasha sorprendiendo a la joven- se que es peder a un ser querido, después de su muerte tu vida cambia.- se lo hace saber, sintiéndose extraño de hablar de esas cosas, cuado murió su madre se había encerrado en si mismo- tu padre si estuviera aquí estaría orgulloso de ti.- se lo hace saber, al ver como los ojos cristalinos de la joven estallan en llanto, el sabe que alguien necesitaba que se lo dijera.

Estira sus brazos, para acercar a Kagome a su pecho dejando que desahogue todo lo que necesita, la escucha como llorar, liberar aquel sufrimiento, el sabe que cuando uno esta chico todo mundo se vuelve en si mismo, dejándote solo con tu dolor, comprendía a Kagome, por ello le brindaba aquel abrazo.

Acaricia con su mano el cabello azabache que comienza a salirse de aquella pequeña liga de la cual esta sujeto, dejándolo suelto por completo.

Tranquila pequeña…- lo murmura Inuyasha dejando que su mentón descanse en la cabeza de Kagome, escuchando como esta sigue llorando y con aquellos hipos.

-.-

Da un pequeño suspiro al ver el techo de su habitación escuchando una música clásica de fondo, con Colmillo a su lado que es acariciado por su mano, piensa en los acontecimientos de aquel día, después de que Kagome se desahogara en su pecho, es pequeña le pidió disculpas por su comportamiento, lo cual él le contesto con un pequeño beso en sus labios susurrándole "no te preocupes", para verla sonrojarse de aquella forma adorable, y de la misma manera observar que sus cabellos azabaches se encuentra ya sueltos dándole un toque de sensualidad, haciendo que su vista dorada se pierda en el rostro de Kagome.

Vuelve a soltar otro suspiro, ahora cerrando sus ojos dorados, preguntándose el por que cuando se propone conquistar a Kagome, mostrándole aquellos lujos, una forma tradicional de conquistar a cualquier mujer, no obtiene resultado… pero cuando hace lo mas sencillo, se siente como si estuviera en casa, olvidarse de las exhibiciones y poder disfrutar de la sencillez de la vida.

Esa mujer Kagome es todo un misterio y una sencillez juntas que en ocasiones lo desconcentra, pensar que el tener una camisa al revés para su mundo es signo de burla, pero para el mundo de Kagome es divertirse y poder disfrutar de ambos.

¿De que te ríes?.- lo pregunta curioso Inuyasha

¿estas implantando una nueva moda?.- lo pregunta Kagome curiosa.

¿Por qué preguntas eso?.- lo pregunta de manera curiosa

Por que tienes la playera al revés.- lo confiesa Kagome, acercándose hacia el chico, para verlo sonreír ante ello.

¡feh!.- es la única respuesta de Inuyasha.

Vamos hombre, ríete… yo también me he puesto la ropa al revés, ¡te ves tan mono!.- lo confiesa Kagome sin parar de reír, dejando que sus lentes de deslicen por su nariz.

¡¿mono?!.- lo pregunta y exclama en broma Inuyasha, tomando el chiste de aquello.

Jajaja si… mono… jajaja.- lo dice Kagome con dificultades al reírse y sostener con sus manos su estomago.

Te enseñare que es ser mono.- se lo hace saber Inuyasha, al acercarse peligrosamente hacia Kagome, la cual se percata de ello y deja sus lentes dentro de su mochila la cual se encuentra en la banca, para correr hacia las colchonetas, seguida por Inuyasha.

Recordaba bien ese día, la había seguido hasta tirarla sobre esas colchonetas donde se hace gimnasia, para terminar haciéndole cosquillas y ella trataba de hacer lo mismo con él, pero ¡Ja! El es más fuerte, escuchando los ruegos de Kagome para que para aquel ataque.

Mañana tenía un pequeño plan para Kagome… solo esperaba que ella lo pudiera disfrutar.

-.-

No supo que le paso, el por que lloro entre los brazos de Inuyasha hasta que su alma logro descansar, fue una necesidad que tenía en aquellos momentos, pero también una paz al estar entre sus brazos que la lleno por dentro, y también aquellas palabras… "Tranquila pequeña…".

Da un suave suspiro al abrazar a su almohada, recordando como se siente estar entre los fuertes brazos de Inuyasha, seguridad, paz… y sobre todo sentirse querida, pero bien sabe que aquello es un sueño lejano… aunque… aunque… él ya la ha besado.

Otro pequeño suspiro sale de sus labios al cerrar sus ojos, sabiendo bien que no debe de ilusionarse por esos besos, no significaban nada… y ella no significa nada para Inuyasha Taisho, así que lo mejor es seguir con su vida y terminar la universidad.

-.-

¿Cómo ha estado la princesa mas hermosa del planeta?.- lo escucha que alguien lo menciona a sus espaldas, para ocasionar un grito de alegría y una gran carcajada al voltearse de un salto.

¡Renkotsu!.- lo grita Kagome, al lanzarse hacia sus brazos en forma de bienvenida, quedando flotando en el aire gracias a que Renkotsu es mas alto que ella.

¡Kagome, princesa!.- lo exclama Renkotsu dando una vuelta con Kagome entre sus brazos y después dejarla en el piso y plantarle un sonoro beso en el cachete.

¡te extrañe!.- lo exclama la misma pelinegra.

Un par de ojos dorados observa como Kagome besa en el cachete a Renkotsu y le da un abrazo, ocasiónale que su sangre hierva, como un volcán a punto de explotar.

No contaba con el regreso de Renkotsu a Tokio, ¿acaso se quedaría por mucho tiempo?, el solo pensar que Kagome esta en los brazos de ese baka se le revuelve el estomago, ocasionadote que apriete sus dientes blancos.

¿Qué observas?.- lo pregunta un curioso atrás de ese pelinegro, asomándose por un costado…

Ammm… ya comprendo…- se lo dice en forma de burla.

¡feh!.- es la única respuesta del chico, observando como Kagome sigue hablando feliz con Renkotsu.

¿celoso primito?.- lo pregunta Miroku, al ver como Inuyasha por primera vez en su vida desea estrangular a alguien por celos, jajajaja… el amor llega cuando menos te lo esperas y de la persona menos esperada.

Cállate.- se lo dice un enojado ojidorado, girando sobre sus talones para regresar al gimnasio y desatar toda esa furia con la pera.

-.-

Me alegro que estés con nostras.- lo menciona Kagome, una vez reunida con Sango en la cafetería.

Se que me extrañaron mis princesas.- lo menciona Renkotsu en broma, ocasionando una risa entre las mujeres.

¿vas a volver a irte?.- lo pregunta Kagome.

Lamento decepcionarlas chicas, pero mi padre quiere que me vaya a Estados Unidos por una temporada, pero le prometí que será después del cumpleaños de Kag y la fiesta que se celebra.- se los informa.

¡te acordaste!.- lo exclama Kagome llena de felicidad.

Por supuesto princesa, ¿Cómo me olvidaría de una fecha tan importante?.- lo pregunta, haciéndose el ofendido.

¡Renkotsu!.- lo menciona Kagome con reproche al incitarse a besar el cachete del chico y abrazarlo.

En cambio el chico se suelta a una gran carcajada, siendo como resultado un golpe por parte de Kagome.

Anda Kag… que humor.- lo sigue bromeando el chico, viendo como Sango esta riéndose con ellos.

¿Por qué se ríen?.- lo pregunta Kagome tratando de fingir estar sentida con ambos.

Te conozco Kag, así que eso no funcionara conmigo.- lo menciona burlonamente Renkotsu, al ver como Kagome arruga la nariz al ser descubierta y para terminar le saca la lengua, para que él mismo suelte otra carcajada.

-.-

Esos dos días había intentado hablar con Kagome, pero ese baka de Renkotsu no debajo que se le acercara, ni siquiera Kouga, había escuchado que Renkotsu cancelo la cita con Kagome, diciéndole a Kouga que como solo estaría unos días quería estar con sus dos amigas, ¡Ja!... como si él se tragara aquello.

Estaba a punto de golpear aquel niñito que se creía que Kagome es propiedad suya, no deja de abrazarla decirle "princesa" o "Kag", ¡Feh!... ¿Por qué no se pudo haber quedado con Bankotsu en Estados Unidos?.

Tendría que hacer algo y pronto… no iba a permitir que su "plan" se echara por la borda…

Y si que tiene una idea…

Una loca idea…

-.-

Bosteza lentamente, sonriendo por que su hermano y primo están felices de que Renkotsu les aya traído algo de Estado Unidos, aunque Sota y Kohaku le habían preguntado en secreto por Inuyasha, aunque ella no sabía por que él no la buscaba, ¿acaso ya se había cansado de ella?... lo mas probable es que si.

Se estira lentamente, dejando su cabello libre de aquella trenza, sus gafas en el escritorio de su cuarto y su pijama de un pans sencillo una camisa de tirantes, lo mas escotado que se llega a poner y lo usa cuando nadie puede verla, solo su familia.

Vuelve a dar otro bostezo, para dirigiéndose hacia la cama donde esta Buyo su gato descansando, "ese gato mimado", con una de sus manos destiende la cama, para meterse debajo de ellas y poder descansar, mañana se podría levantar tarde y así reponer energías, y todo por ser fin de semana.

Esta a punto de apagar la luz, pero escucha un ruido afuera de su ventana como si alguien tocara… ¿tocara?... se levanta de la cama y camina para mover la cortina con cuidado y ver un par de ojos dorados que la miran fijamente, ahogando un grito entre sus manos al verlo.

Vuelve a escuchar que toca Inuyasha llamando "hey Kagome, abre", haciendo lo que le pide este, dejándolo entrar a su habitación.

¿Qué haces aquí?.- lo pregunta en susurro.

Tenía que hablar contigo.- se lo hace saber, al recorrerla con la mirada, nunca había podido ver un cuerpo tan hermoso como ese y lo peor de todo es que esa mujer lo tiene escondido como si fuera un pecado.

¿ahora?.- lo pregunta y mormura Kagome.

Si.- lo contesta.

Suelta un pesado suspiro, guiándolo a que se siente en la cama.

¿dime?.- lo pregunta sentándose a lado del chico.

Antes que nada, quiero que sepas que si no te he hablado es por que Renkotsu no me permite acercarme a ti.- lo comienza a decir el ojidorado.

¿Renkotsu?.- lo pregunta extrañada.

Si, y no se por que diablos piensa que eres de su propiedad.- lo menciona sin darse cuenta que es la segunda vez que sus pensamientos tienen voz.

Kagome por su parte no sabe que decir… solo escucha atentamente

Vine por que quiero que me acompañes con tu hermano y primo al parque de diversiones el miércoles.- se lo hace saber Inuyasha sorprendiendo a Kagome ¿solo venía a eso?.

No puedo…- lo contesta agachando la mirada, sintiéndose mal por rechazar la propuesta de Inuyasha.

¡feh! Da igual…- se lo dice levantándose para salir por donde vino.

Espera.- lo menciona Kagome deteniendo

¿Qué?.- lo pregunta en forma grosera.

No puedo… por que es mi cumpleaños.- lo concluye Kagome observando los ojos dorados abrirse enormemente.

Continuaraaaa!!!

¡Konichiwa!... ¿Cómo están todos y todas?!, espero que de maravilla al igual que yop!... pues creo que les tengo una muy buena noticia, ya ando de vacaciones!!!!... así que podré continuar con las historias cada dos días o uno, depende como las quieran pero eso si, tendrán que darme algo a cambio mínimo diez mensajitos… se que soy mala, pero mis vacaciones las dedicare a las historias que están hechas y las que están por venir, y creo que haré muchas, así que solo les pido como mínimo diez mensajitos.

Cuando se cumpla el plazo de los diez mensajitos, ese mismo día lo pondré, doy mi palabra a ello, y la cumplo… ahora en vacaciones no hay mucho que me entretenga, así que podré escribir por mucho tiempo.

¡Mil gracias por sus mensajes!... se los agradeceré con la próxima continuación que ya la tengo horneada de 15 págs…

Se despide

Fesabi