Capitulo VIII.- Oportunidades.

Buenas noche cenicienta…

Todavía puede escuchar esas suaves palabras resonar cerca de sus oídos, como si el aliento de Inuyasha siguiera en aquel lugar, cierra sus ojos al llevarse sus dedos a sus labios recordándola la despedida.

La he traído a casa sana y salva.- lo menciona Inuyasha al estar enfrente de la puerta.

Si…- es lo único que susurra Kagome, al saber que la noche ha acabado.

Feliz cúmplanos…- lo susurra subvente el ojidorado al posar sus manos en la cintura de Kagome y atraerla hacia él.

Inu…

Sshh no estropees la vela… cenicienta.- lo ultimo lo dice en burla, al acercarse a los labios de Kagome.

Ella tan solo cierra sus ojos dejadote llevar por la magia del momento, por la magia de la velada, posando sus manos en el pecho del chico sintiendo como la camisa se adhiere a la piel de Inuyasha ya que el saco ella misma lo trae puesto, por la fresca noche.

Siente la suavidad de los labios de Inuyasha dejándose llevar, moviéndolos lentamente como si el tiempo se hubiera helado en aquel dulce momento.

Todavía puede sentirlos, es como si la presencia de Inuyasha todavía estuviera con ella, a su lado… preguntándose… ¿se estará enamorando de verdad?.

-.-

Sshh no estropees la vela… cenicienta

Esas habías sido sus ultimas palabras antes de atrapar los labios de Kagome, con los suyos… acostumbrándose a ese sabor, embriagándose con ellos y por que no tomándolos como una droga para respirar.

Da un dulce suspiro, tratando de recordar por que se ha metido en aquel lió, en un lió donde su corazón y mente ya no están del todo de acuerdos, en un lió donde parece que su mundo como lo conocía ha cambiado radicalmente.

Recuerda primito, el que pierda tendrá que vestirse de mujer sexy, venir un día a la escuela y pagar la cantidad de 10,000 yenes al ganador

¿valdrá la pena seguir con la apuesta?, la parte de su corazón se oprima al recordarla, pero su mente y su orgullo se mantienen en ella… ¿a quien podría hacerle caso?.

-.-

Estaba hartándose de ese hombre que la persigue a la mayoría de los lugares donde va… tal vez tendría que seguir el consejo de Kaede.

Da una oportunidad cariño, a veces te llegas grandes sorpresas.

Esperaba llevarse una gran sorpresa con darle esa oportunidad a Kouga Taisho.

¿Que dices preciosa, te invito a salir?.- lo pregunta Kouga, al estar a lado del escritorio de la chica.

Acepto…- se lo contesta Kagome al ver aquel hombre.

¿Dónde quieres ir?.- lo pegunta, mostrándose interesado ante el si.

Como acepte, yo escogeré el lugar y después haremos lo que yo quiera.- lo dice autoritaria Kagome.

Trato hecho.- lo dice un Kouga sonriente.

Kagome por su parte sonríe, pensando que como a Inuyasha le daría una lección a ese primo suyo.

Por otro lado un par de ojos dorados observan esa escena causando que sus propios ojos muestren ese ámbar oscuro y una mano arrugando el papel que sostiene.

-.-

¡¿Qué hacemos en este lugar?!.- lo pregunta y exclama un ojiverde.

Vamos a comer.- se lo informa con una voz como si su pregunta fuera tonta.

Pero… ¿Por qué aquí?.- lo pregunta, sin entender por que en esa fonda.

Por que es el lugar donde quiero, aparte te mostrare que es una buena comida.- se lo dice simplemente Kagome.

Ya quiero verlo.- lo murmura para si mismo Kouga al tomar asiento en una de las mesas.

A veces es divertido echarle en cara a los niños ricos que el dinero no lo es todo, de la misma forma que un restaurante elegante no es mejor que una pequeña fonda.

¿Qué pretende esa mujer al llevarlo a esos lugares?, entiende que debe de tener una mente abierta, pero esto no estaba en sus posibilidades.

Kagome sonríe abiertamente al ver la expresión de Kouga ante aquella sopa sencilla con pollo y verduras, pero al momento de probarlas lo único que escucha de sus labios es

"delicioso".

Te lo dije.- lo menciona Kagome al seguir disfrutando de esa comida.

Tengo que admitir que es deliciosa la comida.- se lo hace saber Kouga al seguir con el plato de sopa fría.

Lo se… yo trabajo aquí.- se lo informa con orgullo, viendo el rostro de sorpresa de aquel riquillo.

Ya veo por que tu insistencia.- lo murmura al comer aquel platillo.

Apenas han acabado con la comida, por lo menos se han conocido un poco y debería de agradecerle a Kaede su consejo, Kouga no es el chico que ella pensaba, mas bien trata de serlo así para competir con su primo Inuyasha, ambos que desean ser tan iguales, pero a su vez tan distintos.

Tiene que confesar que esa mujer no es la niña nerd que comenzó a imaginarse en su mente, que iban a tener una conversación de la escuela y lo que rodea de ella, mas bien es una chica sencilla que se ríe por cualquier cosa, como si la infancia e inocencia siguieran en ella, haciéndola mas atractiva.

¿ahora que quieres hacer?.- lo pregunta Kouga al estar afuera de la fonda, observando a Kagome con aquella sudadera de color beige y un pantalón de mezclilla.

¿vamos al parque?.- se lo pregunta y sugiere a su ves mostrándole una calida sonrisa, haciendo que el mismo corazón de Kouga se acelere un poco y mantenga un sentimiento nuevo en el.

Si…- lo susurra suavemente, tratando de comprender el por que de aquello, es como si de pronto se sintiera culpable por engañar a esa mujer… preguntándose ¿Inuyasha tendrá el mismo sentimiento?, ambos habían quedado en esa apuesta… conquistar a Kagome Higurashi… pero… ¿acaso es correcto utilizarla de esa forma?.

-.-

¿Qué estoy haciendo?

Vuelve a dejar el teléfono en su lugar, enfocándose al canino blanco de ojos dorados que tan solo se mantiene sentado encima de la cama moviendo aquella cola blanca y dejando que su lengua siga cayendo a un lado del hocico.

¿Qué?.- lo pregunta sin comprende que desea.

Por su parte ese peludo canino da un ladrillo y sigue en la misma posición.

¡ja!, desde cuando opinas.- lo menciona Inuyasha al ver a su fiel compañero.

Otro ladrido a su respuesta.

Bien se que debo de llamarle, pero ¿si me cuelga?.- lo pregunta inseguro al volver a tomar el teléfono.

Y de nuevo otro ladrido.

Es tu culpa si las cosas salen mal.- se lo hace saber Inuyasha hacia su perro, el cual tan solo lanza un pequeño ladrido y se revuelca en la cama, dejando finalizada esa conversación.

¡ja! Hablar con su perro… si que hay daños.

-.-

¿Cuándo podré volver a cuidar de él?.- lo pregunta un pequeño al hablar por teléfono- ¡¿enserio?!.- lo pregunta y exclama al saltar en aquel sitio, llenando sus ojos marrones de ilusiones- ¡Gracias!.- lo grita emocionado, para dejar el teléfono a un lado y salir corriendo a su destino.

¡onni-chan!...- lo grita el pequeño al entrar a su habitación

¿Qué deseas Sota?.- lo pregunta una Kagome que se mantiene concentrada en la materia que debe de presentar mañana.

Inu-chan quiere hablar contigo.- se lo informa con una sonrisa.

Gracias.- se lo dice Kagome al levantarse para acudir a contestar el teléfono, de lo cual su hermano desaparece como rayo… ¿Qué tramara ahora?.

¡bah!, mejor hay que olvidarlo… ¿ahora que deseara Inuyasha?, desde su cumpleaños no ha tenido ningún rastro de él lo cual es algo raro, por que ha estado saliendo con Kouga como amigos, por lo menos se divierte con él… y este le se ha abierto, dejando mostrar a ese hombre que al niño mimado que tiene todo.

¿mamá si puedo?... ¿enserio?... ¡gracias!... prometo ayudar al abuelo…

Esos son los gritos de Sota desde la cocina es como si pidiera algo y esta cosa fue concedido pero no entiende ¿que es?

Suelta un suspiro, para atender el teléfono

¿bueno?.- lo pregunta.

Hola Kag, ¿Cómo estas?.- es lo primero que se le viene a la mente a Inuyasha, esperando mantener alguna conversación.

Bien… y ¿tu?.- lo responde y pregunta Kagome, sintiéndose extraña, a pesar de que prometió no pensar en ese hombre de ojos dorados le es imposible.

Bien…- lo murmura… preguntándose ¿Cómo invitas a una chica a salir?... ¡ja!, si estuviera Miroku a su lado ya estaría muerto de la risa, y pensar que el Gran Inuyasha necesita un pretexto para invitar a una chica a salir.

¿necesitabas algo?.- lo pregunta Kagome, al sentir como su corazón se encuentra fuera del ritmo normal.

Si… veras… yo… quisiera…- lo comienza a balbucear Inuyasha sintiéndose el mayor de los tontos.

¿si?.- lo pregunta Kagome, al sentir esos nervios, enrollando con su dedo el cable del teléfono.

Bueno…- lo murmura suavemente al sentir como Colmillo comienza a mover su mano, en señal de confort- ¿quieras salir conmigo?.- lo concluye, cerrando sus ojos si es que va a escuchar una negación.

¿salir con-con el?... ¿Qué puede decir?.

Si…- lo susurra suavemente Kagome al saber que su corazón se ha acelerado mas de lo que ya estaba… ¡una cita con Inuyasha Taisho!... si es un sueño Kami, por favor no me despiertes…

Paso por ti mañana a las seis…- se lo hace saber el propio Inuyasha, sintiendo como su corazón se encuentra en una carrera por el ritmo que lleva.

Si…- lo vuelve a susurrar al escuchar un suave "buenas noches" de los labios de Inuyasha, para colgar después el teléfono.

Tiene una cita… ¡tiene una cita!... ¡tiene un cita con Inuyasha Taisho!... oh Kami…

-.-

¿estas enamorada de mi primo?.- lo pregunta Kouga burlonamente al enterarse de la cita de Inuyasha con Kagome.

Por su parte Kagome comienza a ponerse roja y evita la mirada de Kouga ocasionando que este se ría.

No tienes que decirlo Kagome, se te ve en los ojos… ellos mismos te delatan.- se lo dice al ver como la chica se sonroja es tan linda de esa forma, y siente una profunda envidia por que Inuyasha ha conseguido ese dulce corazón.

¿enserio?.- lo pregunta Kagome.

Si te digo un secreto, prometes guardarlo…- lo susurra Kouga como si lo que fuera a confesar es tan importante.

Claro que si, sabes que puedes confiar en mi.- responde simplemente Kagome acercándose hacia Kouga.

Estoy enamorado de Ayame…- lo susurra suavemente en el oído de Kagome.

¿enserio?.- lo pregunta Kagome sin saber alguna respuesta, ¡claro que conoce a Ayame!... es amiga de Sango.

Si, pero no me he atrevido a decírselo.- se lo vuelve a confesar, observando los ojos marrones de Kagome, y pensar que las dos semanas que ha pasado a lado de la chica se ha sentido como si en verdad tuviera a un verdadero amigo.

¿Por qué?.- lo pregunta Kagome.

Veras… no es fácil confesarte cuando toda la escuela cree que eres un play boy.- se lo hace saber al ver como la chica de sus sueños esta a unos metros de donde se encuentra con Kagome.

Comprendo.- lo murmura al ver a Ayame con su prima platicando animadamente, esa mujer de ojos entre morados y violetas un color raro, ese cabello rojizo y piel blanca, vestida de forma sencilla y liberal como su prima, cosa que ella no contrasta en ese tipo.

¿Qué puedo hacer?.- lo pregunta y aquello se escucha como una decepción.

Podría ayudarte…- se lo dice Kagome al brindarle una sonrisa.

¿harías eso por mi Kag?.- se lo pregunta un ilusionado Kouga.

Si, pero debes de prometer que tendrás que hacer lo que te diga y también ser autentico.- se lo informa al encarar al chico.

Prometido.- se lo dice al dar un saludo militar.

Un par de ojos cafés ven hacia el lugar donde esta Kagome con ese individuo, ¿Qué se cree ese Taisho para estar junto a s amiga?... mas bien ¿Qué les sucedía a esos Taisho para rondar a Kagome de la noche a la mañana?.

Esta claro que había ayudado a Inuyasha al darle esa sorpresa a Kagome, el largarse temprano de su casa por que fue una sorpresa que ni al mismo se le pudo ocurrir… así que se resigno a que Inuyasha Taisho se llevara a su Kagome a cenar, pero ahora Kouga… ¿Qué demonios sucede?.

-.-

¿Por qué tan contenta?.- lo pregunta aquel hombre de ojos cafés.

Es que estoy ayudando a Kouga en una cosa.- se lo dice simplemente Kagome.

¿en, si puedo saber?.- lo pregunta curioso Renkotsu al sentarse a lado de su amiga.

En una cosa, y no puedes saber.- lo contesta con una sonrisa.

Kag… te seré sincero, no me gusta nada tu amistad con los Taisho's.- se lo dice abiertamente Renkotsu.

Ellos no me han hecho daño.- se justifica Kagome.

Pero te lo harán Kag.- responde, al estar tan preocupada y celoso.

No… yo estoy segura que no.- los defiende Kagome, no le harán daño, al conocerlos lo sabe… Kouga no se lo haría, y mucho menos Inuyasha, de esto esta segura.

Si llegan hacerlo Kag, no dudes en decírmelo.- se lo menciona al ver como su amiga se encuentra cerrada ante la idea, pero él no del todo.

Si…- lo murmura, pero esta segura que nunca tendrá que decirle nada a Renkotsu por que ellos no le harán daño.

-.-

¿A dónde vamos a ir?.- lo pregunta al estar sentada a lado de Inuyasha entre la tapicería de su convertible rojo.

A un lugar.- se lo dice simplemente al concentrarse en el camino.

Eso llevas repitiendo desde que salimos de la casa.- lo reprocha Kagome.

Pues es lo único que tendrás como respuesta.- se lo dice Inuyasha al fastidiarse de estar repitiendo a cada cinco minutos lo mismo

¡a Kouga se lo dijiste!.- se lo exclama con reproche.

¿así que mi primito abrió su bocota de lobo.- lo dice Inuyasha al seguir pendiente en el camino.

Solo me dijo que el lugar me encantara, pero no me dijo donde.- se lo vuelve a decir con reproche.

¿te has vuelto muy amigo de él no?.- lo pregunta sarcásticamente lleno de celos, de que Kouga pudiera darle palabras de amor a su Kagome.

Si y mucho.- lo responde sin saber que sus palabras molestan un poco al ojidorado.

El camino continúa en silencio después de aquella pequeña conversación, sintiéndose el aire un poco cargado y no comprende por que se molesta, o se mantiene serio… Kouga solo es un amigo suyo… y claro lo esta ayudando con Ayame, y tiene algunas ideas para que esta acepte ser la pareja de Kouga en el baile.

¿en que piensas?.- lo pregunta una voz a su lado.

Cosas…- lo murmura al darse cuenta que han salido a la carretera.

¿Qué tipo?.- pregunta.

Cosas Inuyasha, cosas… mejor dime a donde vamos.- se lo hace saber dejándole en claro que no le dirá nada.

A un lugar.- se lo vuelve a repetir para fijarse en la carretera.

Baka…- lo murmura entre dientes.

¡feh!, como si le importara…

-.-

¿se encuentra Kagome?.- lo pegunta aquella voz masculina.

No esta.- lo contesta simplemente el pequeñito que atendió la puerta.

¿Sabes a que hora llega Sota?.- se lo pregunta al ponerse de rodillas para estar en la altura de aquel hombrecito.

Espero que llegue tarde.- se lo hace saber con una ilusión

¿Por qué?.- se lo pregunta curioso.

Es que estoy cuidando a Colmillo… y quiero tenerlo mas tiempo.- se lo hace saber simplemente al aparecer aquel perro del mismo tamaño que el infante.

¿Ese perro no es la mascota de Inuyasha?, podría reconocerlo, un animal similar a su dueño con esos mismos ojos y el pelaje blanco.

¿dime Sota de quien es?.- pregunta Renkotsu

De Inu-chan.- responde – ¿le digo algo a mi onni-chan?.- pregunta al esperar cerrar la puerta para seguir jugando con Colmillo.

No… yo me comunicarme después.- lo informa para despedirse del pequeño revolviéndole el cabello que este protesta con su mira, y sale del lugar.

Sayoonara Renkotsu-chan.- lo menciona Sota al cerrar la puerta para seguir jugando con su amigo canino.

Ese Taisho se ha llevado a Kagome a un lugar pero su pregunta es ¿Dónde?.

-.-

¿ya puedo abrir los ojos?.- lo pregunta aquella pelinegra al se guiada por Inuyasha.

No, no puedes.- se lo contesta al seguir guiando a esa mujer por aquel lugar lleno de árboles, flores, animales salvajes y una gran vegetación.

¿ahora?.- lo insiste Kagome

Espera diez segundos Kag.- se lo hace saber al escucharla contar en cuenta regresiva "diez… nueve… ocho… siete… seis…"

Anda ábrelos.- se lo dice al dejar que esa mujer abra sus ojos marrones.

Escucha una exclamación "¡que hermoso!" por parte de Kagome, la cual no ha señales de quererse mover de ese punto.

¿bien?.- lo pregunta.

¿Por qué?.- lo pregunta al girarse y ver a aquel hombre.

Quería traer a toda tu familia, pero parece ser que querían que tú la vieras primero.- se lo comienza a explicar al mostrarle aquella linda cabaña en medio de aquel bosque, lo suficiente para pasar un fin de semana descansando.

¡es hermosa!.- se lo vuelve a exclamar al fijar su mirada en aquella casita hecha de madera con un porche donde una mecedora de madera esta disponible, a su lado parece ser que esta un columpio para dos personas de madera… en los barandales flores, las ventanas con cortinas blancas y esa puerta que tiene una gran flor violeta.

En la parte trasera esta unos columpios para Sota y Kohaku, la cabaña es lo suficiente grande para que cada quien tenga su dormitorio y la cocina esta en buen estado.- se lo hace saber.

¿Qué es lo que pretendes Inuyasha Taisho?.- lo pregunta al volverse a girar para ver esos ojos dorados.

Sota me cometo que su sueños es estar en el campo con Comillo, poder dormir en una de esas casas que ve en la televisión.- lo comienza a explicar- y me pareció una buena idea que el próximo fin de semana después del baile se viniera toda la familia a descansar.- lo concluye.

No podemos aceptarlo.- rechaza Kagome el ofrecimiento.

¿Por qué no?.- lo pregunta curioso.

Por que esta caballa no nos pertenece, aparte de que tú debes de venir a descansar en ella.- se lo dice simplemente, no podía aceptar eso.

Hace años que no vengo, pero Totosai se encarga de mantenerla al día… y no digo que no me vendría mal un descanso, pero solo si deseas acompañarme con tu familia.- se lo dice al ver el rostro de sorpresa de la chica.

Pero…

No continua por un par de dos cierran sus labios de nuevo.

No digas nada, piénsalo con tu familia e infórmamelo para conseguir las cosas, se que Sota y Kohaku querrán compartir la habitación.- se lo dice al saber que esos niños aparte de compartir la habitación desearían dormir con Colmillo, cosa que pensaba que este no le molesta en absoluto.

Lo haré…- lo susurra al dejar que el sonido de la naturaleza invada su corazón.

-.-

¡si, urra!.- lo grita Sota al brincar y abrazar al canino que solo da un fuerte ladrido.

Pero te portaras bien toda la semana.- se lo dice Kagome hacía su hermano menor.

Lo prometo.- lo exclama, al hacer un saludo militar.

Y no causaras destrozos y mucho menos terminaras con la paciencia de Inuyasha.- se lo vuelve a decir.

¡si!.- lo exclama, al correr y gritar aquel anuncio por toda la casa.

¡hey!, yo tengo mucha paciencia.- lo reprocha Inuyasha.

¡Ja! Si Claro…- se lo dice sarcásticamente.

¿Qué insinúas Higurashi?.- lo pregunta, al alargar una de sus manos y posarla en la espada de la chica para atraerlo hacia él.

No insinuó nada, solo digo la verdad.- se lo dice al ser consiente del calor de chico.

Soy un hombre paciente, ¿Qué no se te olvide?.- lo ultimo lo termina susurrando, al acortar la distancia de ambos, inclinando sus cabeza hacia delante al mismo tiempo que Kagome se pone de puntitas.

¿enserio?.- lo murmura suavemente Kagome.

Si…- lo susurra dejando que la misma pelinegra pose sus manos en su pecho.

No te creo…- es el ultimo susurro de Kagome al cerrar sus ojos y dejarse llevar por aquel beso.

El movimiento de sus labios comienza lento, dejando que sus brazos se enrollen en el cuello del chico, deseando estar mas cerca de él, apenas siente como la lengua de este comienza a pedir permiso para entrar, accediendo ante la petición, suspirando al sentir aquel contacto tan intimo.

Ladeo un poco su cabeza para sentir como Inuyasha es capaz de acercarla más hacia su cuerpo dejando que las puntas de sus pies y los brazos del chico entorno a su cintura sea su soporte.

Un fuego se apodera de su cuerpo es como si algo la quemara desde lo profundo de su vientre y llegara hasta su pecho donde comienza asentir algunas reacciones que Inuyasha es conciente de ello y comienza a dejar salir un gemido de su garganta, obligándose a parar aquello.

Se recarga en el pecho del chico sintiendo que todo su cuerpo se encuentra vibrando ante aquella sensación nueva, como si aquel calor con su respiración agitada no se alejaran.

Por su parte Inuyasha tan solo abraza fuertemente a Kagome reprimiendo sus deseos de subir con ella a su habitación y hacerle el amor.

-.-

Demos de hablar primo.- lo dice Kouga al entrar al lugar.

¿Qué es lo que quieres?.- lo pregunta

Es sobre Kagome y la apuesta.- lo comienza a decir Kouga al tomar asiento en las bancas que se encuentran dentro de los vestidores.

¿Qué pasa con ello?.- lo pregunta al seguir vistiéndose, bien sabe que tiene algo de nervios el hablar sobre ello, había pensado en decirle a Kouga que ya no desea continuar, pero no sabe como… ¿acaso ese es el momento?.

Ya no deseo continuar.- lo suelta de una vez por todas Kouga, al ver lo sorprendido que se encuentra su primo.

¿Qué dices?.- lo pregunta un Inuyasha sin creer en esas palabras.

No puedo hacerlo… no esta bien…- se lo dice al ver a su primo, ¿Cómo podría continuar con esa apuesta?, cuando esa mujer esta siendo tan amable con él, y le esta mostrando algo nuevo de él.

¿se cancela?.- lo pregunta inseguro todavía el ojidorado.

Si.- lo contesta simplemente.

Entonces dejémoslo como si nunca hubiera pasado.- se lo dice Inuyasha al ver a su primo.

¿la amas cierto?.- lo pregunta Kouga al ver los ojos dorados de Inuyasha brillar.

No…no… lo se…- lo murmura, y es la verdad no lo sabe.

Ella si te quiere.- se lo confiesa al saber que aquello tomaría por sorpresa a Inuyasha y así fue.

Continuaraaaa!!!!

¡Konichiwa!... bueno espero que estén bien, y aquí les traigo el siguiente capitulo, y quiero avisarles que en próximo capitulo vendrá una canción si desean tenerla por favor de decirme y se las mando.

Mil gracias por sus mensajes!!! Y espero no decepcionarlos!

Se despide

Fesabi