Capitulo IX.- Estar En Tu Mundo.

¿así que cancelaron todo?.- lo pregunta Miroku al estar a lado de aquel pelinegro.

Kouga lo cancelo.- se lo vuelve a repetir como hace unos minutos antes.

¿y tú no querías hacerlo?.- pregunta, al ver como esas palabras causan un efecto raro en su amigo.

¿Qué si no quería?... esa misma pregunta se ha hecho desde que termino de hablar con Kouga, por ello había vuelto al gimnasio a entrenar para tratar de relajarse y pensar.

¿Qué hubiera pasado si él… si él hubiera cancelado la apuesta?, ¿sería un cobarde?, ¿le había ganado a Kouga?... ¿ahora como queda ante su primo y rival?.

Yo digo que hubieras ganado esa apuesta que por supuesto le hubieras dicho a Kouga que todo termino, solo que él fue mas listo y cancelo… antes.- lo explica Miroku al estar a lado de su amigo, observando como este no deja de pegar a la pera que esta enfrente.

¡feh!, detesto que siempre tengas razón.- lo murmura Inuyasha al dar dos golpes a ese saco.

Lo que hace la madurez amigo.- lo dice Miroku con pesar, si tan solo hace tres años atrás hubiera madurado… tal vez el amor no se hubiera ido de su vida.

¿me estas diciendo que soy un inmaduro?.- lo pregunta un ojidorado algo molesto, al sostener aquella pera.

Si, y por ello me tienes para ser tu ángel guardián.- se lo hace saber Miroku al dar rienda suelta a su risa.

¡bah!.-

Tal vez no puede arreglar las cosas con Sango como lo ha deseado, pero puede ayudar a que Inuyasha no cometa la tontería de su vida, el perder a la mujer que ama.

¿le vas a pedir a Sango ser tú compañera de baile?.- lo pregunta Inuyasha al sentar unos últimos golpes al costal.

Miroku tan solo suelta un suspiro pesado

Como si pudiera hablarme sin tirarme o golpearme con algo.- se lo hace saber, al recordar las veces que quiere hablar con Sango y ella tan solo se dedica a insultarlo y lanzarle cosas.

Vamos, yo iré con Kagome… ¿Por qué tú no con Sango?.- se lo pregunta al inclinarse para tomar la toalla blanca que se encuentra en la barda.

¿plenas que mi funeral sea pronto?.- se lo pregunta al ver a aquel primo suyo sonreír irónicamente.

Tendré que ser honesto.- lo comienza a decir Inuyasha con aquella voz profunda y seria- si.- lo concluye para sonreír

En lugar de estar chistosito primito, yo estaría a lado de mi novia antes de que otro la invite al baile.- se lo dice ahora Miroku con una sonrisa ¿Quién gana a quien?.

¿Quién puede hacerlo?.- se lo pregunta sarcásticamente como si eso fuera imposible, de todos modos Kagome es suya, y lo mejor de todo es que esa mujer esconde a la hermosa Kagome bajo un uniforme algo raro.

Renkotsu.- se lo hace saber simplemente Miroku, al ver como su primo reacciona al ahogarse con el agua de la botella

¡¿Qué demonios?!.- lo pregunta y exclama un ojidorado recuperándose de aquel descuido.

¿Qué no recuerdas al mejor amigo de Kagome?.- se lo pregunta un curioso Miroku que bien internamente se esta riendo de su primo, y vaya que lo disfruta

No creo que la invite.- se lo dice Inuyasha sin estar seguro de sus palabras.

¿seguro?.- lo pregunta Miroku metiendo aquella pequeña duda en Inuyasha

¿seguro?... bueno no esta tan seguro, ese baka se la ha pasado rondando a su Kagome, y lo peor de todo es que esta seguro que Renkotsu quiere a Kagome de una forma que no es solamente amigos y aquello le molesta.

Un par de ojos entre negros observan toda la escena entre los primos, pero lo mejor de todo es la información que ha obtenido a escuchar la plática, una apuesta… eso suena muy interesante y más que Kagome Higurashi se entere de ello.

¿Cómo le hará Inuyasha Taisho para no perder a esa mujer?, como se dice "ojo por ojo, diente por diente"¸ y muy pronto la venganza hacia el Taisho.

-.-

Anda Kouga es tú oportunidad.- se lo hace saber Kagome al ver como su amigo se mantiene indeciso.

Pero…

Nada de peros, ya estuve hablando con Ayame, y ahora es tú oportunidad.- se lo hace saber al darle una simples palmadas en su espalda.

Bien.- lo dice al mismo tiempo que suspira tomando valor para pedirle a esa mujer que vaya con él al baile.

Tú puedes.- lo murmura Kagome al ver como Kouga comienza a caminar hacia donde esta Ayame sentada, tomando concentración en el libro que lee.

Solo espera que Ayame acepte, estuvo hablando con ella esos dos días, y trato de convencerla, así que espera no tener ningún problema.

¿y por que sonríe tan bella dama?.- lo pregunta una voz detrás de ella.

Renkotsu, ¿sabías que es de mala educación espiar?.- lo dice Kagome al darse la vuelta y ver a su amigo.

Ya me lo han dicho, pero bueno no creo en eso.- se lo hace saber con una sonrisa.

Ja…ja… que chistoso.- responde

Vamos si soy el rey de ellos.-

¿se te pedio algo?.- pregunta Kagome, al alzar su ceja derecha que se ve por arriba de aquellos anteojos.

Si, verás he venido ha invitar a mi mejor amiga a un cierto baile que se celebrara dentro de dos días.- se lo hace saber tomando en cuenta la reacción de Kagome, divina sorpresa.

¿el de graduación?.- pregunta una pelinegra sorprendida, esperaba que Inuyasha la invitara esos días, pero no lo ha visto ni el lunes y mucho menos ayer que fue martes.

Así es… ¿me acompañaras Kag?.- lo termina preguntando suavemente, como si lo que mas deseara en esos momentos es un si a su respuesta.

Etto… - balbucea Kagome, ¿Qué puede contestar?, Inuyasha no la ha invitado, y Renkotsu es su mejor amigo.

Si…- lo susurra al sentir como sus ilusiones de pasar una velada con Inuyasha acaban de desmoronarse.

Pasare por ti a las siete.- se lo dice Renkotsu al inclinarse y besar la mejilla de Kagome.

-.-

¿Sango?.- lo pregunta un cierto individuo detrás de esa mujer.

Por su parte la misma Sango se mantiene quieta, preguntándose ¿por qué?.

Se que he sido un tonto, y siempre lo seré.- lo comienza a decir- pero por favor dame una oportunidad para explicarte todo, una oportunidad para que pueda recuperarte.- lo concluye, al esperar un respuesta.

Te la di una vez…- lo murmura Sango sin darse la vuelta, sintiendo como sus ojos castaños comienzan llenarse de agua.

Sanguito, todo lo que dicen es mentira… lo juro.- se lo hace saber aquel Miroku.

¿¡entonces por que fuiste con ella?!.- lo pregunta y exclama Sango al dejar que sus mejillas se humedezcan por las lagrimas.

Una sencilla pregunta que Miroku no pudo contestar dejando en claro todas sus dudas y sus temores, ese Taisho solo la había utilizado, y logro su objetivo.

Ahora es diferente Sango, por favor escúchame.- lo ruega, tratando de tocar a la chica, pero… parece que prefiere esperar.

Habla, pero es la ultima oportunidad que tienes Taisho.- lo dice una Sango fría como si todo sentimiento se hubiera helado.

-.-

¿puedo llevarla?.- lo pregunta una voz grave

Kagome tan solo sonríe al reconocerla, pero también su corazón se encuentra bombeando demasiado rápido.

No lo se…- lo duda al darse la vuelta y sonreír.

¿planea ir a otro lugar?.- lo pregunta Inuyasha embozando una sonrisa al dejar que Kagome se acerque hacia él.

Ir al parque.- responde al sentir como aquel ojidorado posa sus manos en su cintura

¿puedo acompañarla?.- se lo pregunta al dejar que sus rostros se acerquen, dejando que cualquier curioso que salga de la fonda vea esa escena.

No tiene ningún deber joven Taisho.- lo murmura Kagome cerrando sus ojos, entregándose a la embriaguez de aquel acercamiento.

Por el momento ninguno, ¿y usted jovencita Higurashi?.- pregunta al rozar sus labios con los de la chica, teniendo en mente que esos labios son tan necesarios para su vida.

Abre lentamente aquellos labios, sintiendo como esa pelinegra se pega más hacia su cuerpo, moldeándose perfectamente, como si fueran dos piezas que juntas solo son una, escucha un suave suspiro con su nombre.

Kag…- lo murmura al separase de aquellos labios, tomando el oxigeno que en aquellos momentos se ha acabado de su cuerpo

¿si?.- lo pregunta Kagome sin abrir sus ojos

Ven conmigo al baile…- lo susurra al tomar de nuevo sus labios, sintiendo como poco a poco esa mujer se separa de ellos.

No puedo…- lo murmura abriendo sus ojos, enfocándolos con los dorados del chico.

¿Por qué?.- pregunta sin comprender nada

Renkotsu me invito ayer.- responde con pesar.

Por su parte Inuyasha cierra sus ojos y aquellos puños al separase de Kagome.

¡feh! Has lo que quieras.- se lo dice simplemente al darse la vuelta y caminar hacia donde se encuentra su coche estacionado.

Pero…

Demasiado tarde, Inuyasha se ha ido y molesto.

-.-

¿¡con quien van a ir al baile chicas?!.- lo pregunta y exclama una mujer de ojos verdes con cabello rojizo, mostrando esa sonrisa soñadora.

Bueno… yo… iré con Miroku.- lo confiesa Sango con un leve sonrojo, dejando sorprendida tanto Kagome que Ayame.

¿¡desde cuando te interesa ese Taisho, heeee!?.- lo pregunta picaramente Ayame.

Es una oportunidad…- lo murmura elevando ese sonrojo.

No queremos que de nuevo te lastime.- lo dice Ayame, con esa pose de súper heroína al rescate.

Kagome por su parte tan solo ve a su prima, rogando a Kami que Miroku haya cambiado y que no la vuelva a lastimar, ella sabe toda la historia al igual que Renkotsu, Ayame solo lo que Sango quiso contar.

¿tu Kagome con quien vas?.- lo pregunta interesada Ayame.

Renkotsu.- lo contesta simplemente con pesar, preguntándose por que Inuyasha no le ha hablado desde ayer en la tarde.

Vaya todas tenemos pareja… me alegro.- lo menciona Ayame, sin dejar de sonreír.

¿tu con quien?.- lo preguntan al mismo tiempo Sango y Kagome, riendo ante eso.

Kouga Taisho, lo pueden creer… ¡me lo pidió!.- lo termina exclamando con felicidad.

Kagome sonríe al igual que Sango, ellas como amigas de esta saben que Ayame ha babeado demasiado por aquel Kouga, desde la entrada al colegio, y por fin ahora se le hace su sueño realidad.

Se escucha el toque de la campana anunciando la entrada a la última hora de la clase.

¡nos vemos hoy en el baile chicas!.- lo grita Ayame al salir corriendo hacia su salón.

Kagome solo asiente y Sango contesta un si.

¿Por qué no vas con Inuyasha?.- lo pregunta curiosa Sango, entrando con su prima al salón de clases.

Renkotsu me lo pidió primero.- lo menciona con pesar, al sentarse en la banca, observando al hombre de sus sueños hablando con Miroku y Kouga, rodeado de algunas mujeres hermosas.

Ya veo…- lo murmura Sango, y pensar que ella misma animo a Renkotsu para que le pidiera a Kagome ir al baile, pero parece ser que se ha equivocado, su prima no esta interesa en Renkotsu, ella quiere y por que no esta enamorada de Inuyasha Taisho.

-.-

¿no piensas ir?.- lo pregunta Miroku al estar a lado de su primo, el cual parece ser que se encuentra viendo una película de los años 70's.

No.- se lo contesta simplemente

¿Por qué?.- pregunta, aunque bien sabe la respuesta.

Por que no quiero.- responde, al cambiar tomar un poco de soda.

Renkotsu le pedirá a Kagome que sean algo mas que amigos, y claro como Inuyasha Taisho no quiere ir, le dejara el camino libre.- lo menciona Miroku al levantarse y acomodarse la corbata enfrente del espejo de la sala.

¡Kami!, no puede ser eso posible, Renkotsu no puede quitarle a esa mujer… no puede.

¿vienes?.- lo pregunta de nuevo Miroku con una sonrisa al ver como su primo ha ido a la habitación.

"celos"… lo que puede hacer los celos.

-.-

Las luces se encuentran de forma tenue dejando que sean proyectadas por aquella esfera de espejos situada a lo alto del salón, dando aquel toque a discoteca.

Hombres y mujeres bailando en la pista, a sus lados algunas sillas donde algunas parejas, amigas o amigos están conversando, la mesa de bocadillos en la parte inferior del salón junto con la de bebidas.

Personas llegando a la fiesta comienzan a bajar por las grandes escaleras del salón, dándoles un toque real, como si fuera un baile entre princesas y príncipes, música lenta en el ambiente.

Miroku aparece con Sango a su lado, luciendo aquel traje de etiqueta, y por su parte su pareja con un vestido entre violeta y morado con toques femeninos mostrando sus curvas, haciendo que cualquier hombre voltee.

Detrás de ellos aparece Kouga vestido de la misma manera que todos los hombres del lugar, trajes de etiquetas de color negro a diferencia de las damas que visten trajes de noche de diferentes colores, algunos blancos hasta negros, pasando por la gama de los colores, como lo es Ayame con aquel vestido color verde esmeralda.

Por su parte un par de ojos dorados, no pierden de vista el inicio de las escaleras, esperando que la mujer que desea ver aparezca de una vez por todas.

El piano comienza a tocar lentamente haciendo que las parejas comiencen a bailar esa canción, algunas como Miroku y Sango bailan alrededor de algunas más, hombres que depositan su mano en la cintura de sus parejas mientras que las mujeres enrollas sus brazos alrededor del cuello al mecerse de una manera lenta.

Una suave voz masculina comienza a escucharse con un "eaaa"… para continuar otra voz con un "uuuh" "uuuh"… "uuuh"…

si las aguas se enfurecen
cojeras miedo a nadar

Abre sus ojos enormemente al ver aparecer aquella figura femenina, con un vestido blanco, su melena azabache suelta dejando ver una rosa blanca adornándola de lado izquierdo, aquel vestido que tan solo se sostienen por los tirantes y esos zapatos del mismo color.

Comienza a bajar lentamente, viéndola fijamente al encaminarse hacia donde se encuentra, sabiendo bien que ese precioso ángel es suyo.

Con temor de acercarte
para que puedas analizarte.

Fija su vista en la parte baja del salón, buscando a su príncipe de ojos dorados, enfocándolo al otro extremo de la sala, con aquel traje negro que lo adorna con esos ojos dorados que son capaces de iluminar su corazón con una simple mirada, comienza a bajar las escaleras poco a poco, preguntándose por que aquella melodía le recuerda a Inuyasha,

Quiero saber si puedo yo, estar en tú mundo

Se abre paso entre la multitud sin perder de vista a aquel bello ángel, preguntándose si Kagome siente lo mismo que él, si siente que sus sentimientos se han vuelto profundos.

Ve pasar a su amigo, el cual parece ser que ha encontrado a la mujer de sus sueños, tan solo intercambia una sonrisa con Kouga que se mantiene ocupado con Ayame.

necesito que me lo digas
Mi amor seguirá creciendo más

La ve a mitad de esa escalera, tratando de apresurar su paso, es como si todo mundo se hubiera esfumado y solo es él buscando a su ángel para estrecharla entre sus brazos, preguntarle si…

Yo quiero que tú me digas

El piano sigue tocando, de la misma manera que la guitarra ya se le había unido, con esas voces… al igual que la suya rogando por una respuesta, anhelando una sola palabra… la única silaba que le podría dar la felicidad.

Se acerca lo suficiente para estar enfrente de las escaleras esperando a que su ángel aterrice entre sus brazos, sonriendo.

por que quiero que estés en mi vida
quiero que siempre seas mía

Extiende su mano, esperando a que Kagome pose la suya en aquel lugar y eso mismo es lo que hace la pelinegra, sonriendo al pensar que aquel hombre esta a su lado, baja los últimos tres escalones con su ayuda, para encaminarse hacia la pista de baile, abriéndose paso entre las parejas, posándose debajo de aquella esfera.

Tomando posición, moldeándose entre ambos cuerpos, suspirando ante la reacción de las manos de Inuyasha en su cintura, mientras ella enrolla sus brazos en el cuello de este.

quiero saber si lo que sientes es profundo

Estás hermosa…- lo murmura suavemente Inuyasha al sonreír por tener a esa mujer entre sus brazos, observando el leve sonrojo de sus mejillas.

Escucha los latidos de su corazón al saber que la música se encuentra de fondo, desapareciendo cualquier rastro de alguien cerca.

Mi amor seguirá creciendo más.

Da un pequeño paso hacia delante, sintiendo el calor del cuerpo de Inuyasha con el suyo donde solo le separa aquella tela, desliza sus manos hacia el pecho del chico, suspirando ante aquel aire varonil, recargando su cabeza en el pecho de este, para seguir con aquella melodía.

Deseaba que le dijera algo… algo como…

Yo quiero que tú me digas

Un par de ojos cafés observan la escena, cerrando su puño, preguntadse por que ese Taisho es capaz de arruinarle cualquier cosa…

Observa a la pareja bailar, algunos les llama la atención aquella misteriosa mujer preguntadse ¿Quién es?, mientras otros se preguntan si es la nueva conquista de Taisho.

te quiero dar todo en mí

Siguen aquellos dulces pasos, uno hacia delante otro hacia a lado, otro del lado contrario y al final uno hacia atrás, siguiendo ese ritmo todas las parejas del salón, las mujeres disfrutando de los brazos de sus parejas mientras estos las mantienen a salvo de cualquier presa.

Mi amor es tan especial

Recarga su barbilla suavemente en la cabeza de Kagome suspirando al sentir aquel aroma a jazmín preguntándose, en que momento ha querido oler más y más de aquel dulce perfumé.

Mi amor seguirá creciendo mas

Escucha la batería, seguir el ritmo del piano y la guitarra, poco a poco separa a Kagome de sus brazos, sintiendo como esta dulce mujer no quiere retirarse de sus brazos, pero desea besarla y aquello es algo que desde el jueves por la tarde cuando dejo a Kagome en la fonda al irla a recoger, no ha probado, y desea drogarse con esos labios.

Yo quiero que tú me digas…

Se inclina suavemente a esos labios pintados de carmín, escuchando las leves notas y susurros de la canción, cerrando sus ojos completamente al apoderarse por completo de esa suave boca.

Mi amor seguirá creciendo más.

Abre sus labios, al mismo tiempo que lo hace Kagome, dejando que ahora sea Kagome quien explore lentamente su boca, introduzca su lengua con suavidad dando un suave gemido al rozar la suya con la de ella, estrechándola mas entre sus brazos, ahora un poco mas alta gracias a la ayuda de los tacones.

Mi amor seguirá creciendo más.

Ladea su rostro al sentir como esos labios comienzan a moverse de manera lenta y excitante es como si todo la música de susurros se ha convertido en una dulce melodía, una melodía que puede expresar lo que va a pedir cuando el mismo le haga la pregunta a Kagome, una pregunta que ha estado pensando todo el día.

Yo quiero que tú me digas

Las parejas a su alrededor, algunas solo se entran conversando, otras observando a la pareja del momento "Taisho y la desconocida", algunas otras bailando y a su vez siguiendo el ejemplo de Inuyasha y Kagome, dándose un suave beso, de lo cual algunos están celosos en especial aquel hombre de traje negro que esta esperando a su pareja, manteniendo las ganas de ir a estrangular a aquel hombre que se la ha robado.

Unos ojos negros observan la escena con una gran sonrisa en su rostro, preguntándose que aquel sería el momento perfecto para hacer explotar la bomba pero parece ser que en el futuro habrá un momento más oportuno para sus planes.

Yo quiero que tú me digas

Da un último mordisco al labio inferior de Kagome, separándose suavemente de ellos, saboreando el sabor de sus labios, escuchando las últimas notas de la canción.

Abre sus ojos dorados lentamente, para observar a su pareja, sus labios hinchados y sin maquillaje, y sus mejillas sonrojadas y todo aquellos gracias a él, hinchándo su pecho de orgullo ante la imagen.

Lentamente Kagome abre sus ojos marrones, enfocando a su príncipe, como una vez se atrevió a soñar.

Planea decir algo… pero los dedos de Inuyasha se posan en sus labios callando cualquier sonido.

Quiero saber si puedo estar en tú mundo…- lo susurra suavemente Inuyasha con compañía de la canción.

Mantiene fija su mirada en Inuyasha, preguntándose que quiere decir esas palabras.

Kagome…- lo murmura al inclinarse de nuevo hacia su rostro dejando a centímetros de sus labios- ¿quieres ser mi novia?.- lo pregunta un ojidorado al posar sus labios en los de Kagome, regalándole un suave beso antes de separarse de ellos.

Estar en tu mundo…

Continuaraaaaaaaa!!!!!

¡konichiwa!... bueno chicas a las que me pidieron la canción ya esta en su correo, me encargue ya de ello antes de poner el capitulo.

Espero que el capitulo les aya gustado tanto como a mi y esperar a la continuación para saber que va a suceder, parece que cada vez que se publica un capitulo se acerca el final, pero no se preocupen creo que todavía falta algo, eso espero.

Sus mensajes son recibidos y gracias a la chica por aclararme lo de "Chan" y "Kun", eso no lo sabía, más bien con estas cosas en japonés me hago pelotas pero es bueno que me lo digan para seguir mejorando esta historia.

¡Mil gracias por sus mensajes!

Se despide

Fesabi