Capitulo XI.- Noviazgo.

Alza sus brazos para enrollarlos alrededor del cuello de Inuyasha, dejando que sus cuerpos se acerquen.

Ladea un poco su rostro para mantener mayor acceso con su lengua a los labios de Kagome

Apenas escucha un suave gemido al abrir los labios de Kagome manteniendo aquel intimo acceso, acercando con sus manos a Kagome, demostrándole con su cuerpo cuanto la desea.

Siente como Kagome se desprende de sus labios, ahogando el un gemido de protesta es como si le hubieran quitado un dulce caramelo.

¿vas a dormir conmigo, Kag?.- lo murmura sensualmente Inuyasha estrechando fuertemente a Kagome entre sus brazos, observando con sus ojos dorados el dulce rostro rosado de ella.

¡oh Kami!, como desea poderle decir que si, que es toda suya, que puede hacer con ella lo que se le plazca, pero sabe que si hace aquello podría arrepentirse.

Prefiero dormir en una cama, solita.- lo menciona Kagome sonriéndole, forzando es a sonrisa.

Eres mía.- lo murmura suavemente Inuyasha, como si con esas palabras pastara todo.

¿y tu eres mió?.- lo pregunta suavemente Kagome, tratando de que su corazón no vuelva a dar otro brinco ante las dulces palabras de Inuyasha.

Si.- lo contesta con una sonrisa- eso quiere decir que tu también eres mía.- se lo hace saber al seguir en aquella posición, mostrándole a cualquiera que suba ambos abrazados.

Pero tú eres mas mío, que yo tuya.- lo murmura en forma infantil Kagome, sonriendo ante la idea de saber que ese hombre le pertenece por completo.

¡feh!, tú eres mas mía que yo tuyo.- lo contesta Inuyasha del mismo tono pero a su vez demostrándole que ella es la que le pertenece.

Claro que no.- lo reprocha Kagome, con esa sonrisa.

Claro que si.- se lo contesta Inuyasha acercando sus labios a los de la chica.

¡que no!.- lo exclama Kagome.

¡que si!.- responde, rozando sus labios, dejando que su cuerpo siga tenso con aquella sangre fluyendo dentro.

¡que no!.- dice la pelinegra cerrando sus ojos marrones.

Que si, ¡feh!... eres mía mujer.- lo murmura Inuyasha con aire malhumorado, esperando que esa reacción calle de una vez por todas a Kagome.

Tú eres mió…- lo murmura Kagome antes de caer rendida en los labios de Inuyasha, disfrutando del comienzo de aquel dulce sueño.

-.-

¿Qué puedes verle a ese tal Ranma Saotome?.- lo pregunta un enfadado ojidorado.

Vamos Inuyasha, debes de admitir que es un encanto.- lo menciona Kagome al sostener una revista.

¡feh!, yo prefiero a Shampoo.- se lo contesta al ver como la expresión de Kagome cambia a una de enfado.

¿esa?... ¡por kami!, esa mujer le quiere quitar a Akane el novio.- lo dice Kagome enfada por que Inuyasha aya nombrado a su rival, en el manga Shampoo es peor que el mismo diablo, y roba novios.

Lo que sucede es que Ranma es muy… muy… muy.- se lo dice como si tratara de encontrar la palabra que describe a ese personaje de anime- tonto.- lo concluye.

¡baka!... no te permito que insultes a mi novio.- lo dice una Kagome furiosa al dejar la revista a un lado, para abalanzarse hacia el sillón donde esta su "otro" novio.

¿novio?.- lo pregunta un Inuyasha sorprendido

Ranma es mi novio, ¿queda claro?.- lo dice esta, al estar encima del chico.

¿ese marimacho tu novio?.- lo pregunta burlonamente Inuyasha, dejando que Kagome siga en esa posición, sus piernas cada una a un lado de su cintura y cu trasero encima de su abdomen.

¡Taisho vuelves a decir algo así de Ranma y te juro que te mueres!.- lo exclama una Kagome furiosa.

vamos Kagome no seas así.- dice el mismo ojidorado al ver como su Kagome esta hermosa en esa postura, ¿Cómo se vera sin ropa?.

Entonces retracta tus palabras.- se lo dice mientras ve como los ojos de Inuyasha cambian de aquel ámbar brilloso, a uno con algo rojo… como si el ámbar fuera a fundirse con el fuego.

¿Qué demonios estaba diciendo Kagome?, solo puede escuchar un pequeño mormuro y ver como esos sensuales labios se mueven y ese cuerpo sobre el suyo tan… tan… perfectos, que le dan ganas de tumbarla y hacerle el amor, ¿Cuánto tiempo podría soportar esa agonía?.

¡Inuyasha Taisho!.- lo grita Kagome al ver como este no le presta atención.

¡Inuyasha!.- lo vuelve a gritar, al inclinarse hacia delante dejar su rostro cerca de Inuyasha.

¿te sucede algo?.- lo pregunta suavemente Kagome, observando como aquel dorado y rojizo se intensifican en sus ojos.

Mueve un poco su cabeza para ver como de un momento a otro Kagome esta cerca de él, y su cuerpo esta encima del suyo… ¡kami!.

¿Inuyasha?.- lo vuelve a preguntar pero esta vez suavemente

¿he?.- es la única respuesta de este ojidorado.

¿Qué pasa?.- lo pregunta Kagome, sin comprender.

¿pa-pa-sa de-de que?.- lo balbucea Inuyasha al sentir como su cuerpo aclama a esa mujer.

¿te hizo daño la comida?.- lo pregunta inocentemente Kagome, su madre es una excelente cocinera y dudaba que la comida hiciera daño, pero Inuyasha esta algo raro… mas bien muy raro.

No… la comida no.- lo murmura, al pasar sus manos por la cintura de la chica, sintiendo la facilidad que sus cuerpos encajan, y la mayoría de las veces con otras mujeres el debe de encontrar una postura cómoda, y con Kagome todo es tan natural.

Definitivamente ese hombre es un misterio, pero por alguna extraña razón su cuerpo se encuentra tan relajado y caluroso entre sus brazos, es como si deseara estar en esa posición por un largo tiempo, lo cual la lleva a dejar que su cabeza se pose en el pecho del chico, escuchando los latidos de su corazón, algo acelerados como los suyos.

Kagome.- lo dice Inuyasha con aquella voz ronca, sonando tan sexy, ocasionando que la piel de Kagome se enchine.

Bésame.- lo dice del mismo tono Inuyasha, suspirando por que los labios de Kagome estén sobre los suyos.

No es capaz de alzar su rostro que bien puede apostar que esta sonrojado, deseaba besar esos labios, pero no puede moverse, y parece que Inuyasha logra notar aquello, por que con un suave movimiento cambia los papeles en el sillón; Kagome debajo suyo, observando esas mejillas sonrojadas y esos ojos marrones brillando de una manera que su propio corazón y ojos explotan.

Eres mía.- lo dice al gemir para atrapar los labios de Kagome con los suyos, deslizando su mano por debajo de la blusa de la chica, tocando todo el costado de su cuerpo, sintiendo como aquella prenda intima esta en su lugar y desea ser retirada.

Kagome tan solo mantiene sus manos en el pecho del chico jugando con los botones de la camiseta, controlando su instinto, pero parece que los labios de Inuyasha hacen la labor de dejar que su mente de vueltas y todo su cuerpo suplique por las caricias de este.

Abre sus piernas lentamente dejando que una pierna de Inuyasha se acomode entre las suyas, soltando un pequeño gemido de su garganta al estar su boca siendo invadida por otra lengua.

Apenas puede escuchar un leve ladrido, es como si aquel sonido estuviera en otro tiempo y espacio, de nuevo escucha otro para concluir con otro y alguien que le lame la oreja, haciendo que aquel beso y caricias paren bruscamente.

Apenas es capaz de respirar, todo su cuerpo se encuentra vibrando y eso que fue solo un beso, pero este beso fue diferente… muy diferente.

¡Colmillo!.- escucha que Inuyasha exclama y reprocha a su perro, que este le contesta con un ladrido, no es capaz de moverse de ese lugar, se siente tan débil y frustrada.

Voltea a ver a su pareja, ¡ja! Burlándose de si mismo el por que demonios no se le ocurrió llevarla a la habitación para estar en privacidad que estar en el salón, donde todo mundo puede verlos, aunque claro la familia esta afuera haciendo la cena al aire libre con la asadora.

-.-

¡no, no y no!...

¿Por qué esa mujer no entiende que debe de dormir con él?... había planeado todo para que ambos estuvieran justos, pero ¡no!... esa mujer insiste en dormir en una habitación aparte y no es que no desea complacerla, pero desea poder dormir con ella entre sus brazos, nunca antes se ha sentido de esa manera, el tener una necesidad casi exigente para tenerla con ella.

No es correcto dormir juntos.

¿Qué es correcto entonces?, ¡¿Qué el se muera de frió mientras esa mujer esta durmiendo cómodamente en su cama?!.

Confió en ti Inuyasha, pero en nuestras hormonas no.

¡Ja!, más bien no confía en él.

No creo que el sillón sea incomodo.

¿¡Que no creía que ese sillón fuera incomodo?!, esa mujer si que esta demente… ¡ese sillón es una roca!.

No puede soportar más tiempo, apenas tiene media hora en la sala y no planea pasarse toda la noche en aquel lugar, cuando él mismo fue a la cabaña a ¡DESCANSAR!, no a sufrir.

Toma la colcha y la almohada que Kagome le dio, ¡ja!... sube las escaleras, asegurándose que toda la familia no puede escucharlo y que se encuentren dormidos.

Camina con cuidado hacia la ultima pieza, de la misma forma abre la puerta y puede ver a Kagome de espaldas, pero enfrente el espejo de cuerpo completo, tiene su pijama de pantalón puesta pero la camisa apenas se la esta poniendo, observando con sus ojos dorados que no trae puesto el sujetador.

¿Qué haces aquí?.- lo pregunta Kagome con un movimiento rápido taparse.

¿planeabas que me quedara abajo en ese sillón incomodo y pasando frió?.- lo pregunta Inuyasha sintiendo como su cuerpo ha reaccionado al simple hecho de ver a Kagome.

¿quieres que sea honesta?.- lo pregunta Kagome apretando fuerte la tela sobre sus pechos, al ver como Inuyasha asiente un "si" con la cabeza- Si.- lo concluye.

Mujer esta también es mi habitación.- lo dice Inuyasha algo molesto por la actitud de esa mujer.

Entonces me voy a dormir con Sango o a la sala.- se lo hace saber Kagome al girarse y comenzar a abrochar los botones de su pijama.

Debes olvidarte de esas posibilidades, tu vas a dormir conmigo ¿comprendes?.- se lo hace saber el mismo ojidorado al tratar de guardar la compostura.

Atrévete a obligarme y grito.- lo amenaza Kagome, volteándose y caminar hacia aquel hombre con una mirada desafiante.

Si así lo deseas.- lo murmura Inuyasha dando un paso.

No te atrevas Inuyasha o si no…

Esta apunto de gritar pero su grito termina por ahogarse en su garganta ya que sus labios han sido capturados por otros, desea luchar pero su cuerpo no le responde, solo deja que Inuyasha se acerque lo suficiente a ella para envolverla entre sus brazos y continuar con aquel dulce beso, cambiando de posición o bien moviendo sus labios, dejando que cualquier tipo de protesta o reproche muera en la mente de Kagome al igual que ella misma rindiéndose ante las caricias del chico.

Inuyasha se separa de ella esta apuesto de protestar, sintiendo todo su cuerpo de nuevo ardiendo y sus piernas como una simple gelatina que esta apunto de derretirse por el calor, pero parece ser que Inuyasha a decidido cargarla, por que es lo que hace en esos momentos.

Inu…

No puede continuar por que de nuevo sus labios están siendo envueltos por los del chico volviendo a aquel mundo en blanco.

Escucha como Kagome gime al sentir como la deposita sobre la cama con cuidado, mientras que el mismo no se despega de sus labios y comienza a tomar la posición de encima de ella.

Separa sus labios de los de Kagome descendiendo con ellos por el cuello de la chica escuchando los leves suspiros y el jadeo que comienza a tener por la respiración entrecortada.

¿Qué deseas?.- lo murmura roncamente Inuyasha al seguir besando aquella zona.

Inu…ya…sha…- lo susurra al entregarse a cualquier tipo de sensaciones.

Siente como Inuyasha se comienza a desabrochar su blusa para hacer paso con su misma lengua por aquella zona sintiendo como su cuerpo responde ante las sensaciones, sus pechos se han endurecido y sus pezones se encuentran de la misma forma, ansiando las caricias en ellos.

Puede escuchar un leve gemido Salir de los labios de Kagome, sintiendo las caricias de sus manos en su pecho desnudo.

Apenas siente los labios de Inuyasha cubrir su pecho solo que aquella sensación logra durarle unos segundos cuando este ojidorado se tumba a su lado susurrando "no puedo… no puedo…".

Todo su cuerpo esta vibrando aclamando introducirse en el interior de esa mujer, hacerla gritar su nombre, escuchar sus gemidos y suspiros, sentir sus uñas enterradas en su espalda, quisiera dejarla agotada, temblando, exhausta hasta que el amanecer toque sus cuerpos bañados de sudor, pero sabe que aquello le es imposible, no puede hacerlo, no ahora.

Kagome por su parte solo puede ser su respiración irregular, su cuerpo vibrando, mil de sensaciones frustradas, y sus lagrimas rodeando sus mejillas es como si una gran desesperación y decepción que desea gritar o romper algo emanara desde su vientre hasta su pecho.

Voltea su rostro para ver a Kagome su lado, puede percibir el brillo de aquellas lágrimas.

Hey pequeña…- lo murmura suavemente Inuyasha.

Lo único que recibe como respuesta es un leve sollozo que se escapa de los labios de Kagome.

Mi pequeña…- se loase saber al incorporase con cuidado para quedar de perfil, siendo su mano el sostener de su cabeza- anda ven, deja que te abrace.- se lo dice suavemente Inuyasha extendiendo su brazo, dejando que Kagome se levante un poco sin preocuparse por abrocharse la playera y acudir a su lado, dando rienda suelta a su frustración manifestándola en sollozos ahogados.

Solo escucha entre lloros como Inuyasha la trata de consolar, diciéndole que todo estará bien, que es normal… "no puedo continuar pequeña", esas habían sido las ultimas palabras que escucho para después sentir unos pequeños besos en su cabeza, relajándose, hasta cerrar sus ojos.

-.-

Apenas ha sido capaz de dormir algo, después de cerciorarse de que Kagome se había dormido entre sus brazos, decidió abrocharle su pijama reprimiendo los deseos de su cuerpo por desnudarla y hacerla suya en toda la extensión de la palabra, pero no podía, por simples sencillas cosas la primera y la mas importante de todas es que su familia podría escucharlo y la segunda es que Kagome apenas es virgen y no puede obligarla y mucho menos reprimir el grito que tendría al romper su himen.

Hace cuatro horas atrás se dio una ducha fría reprimiendo sus deseos, y después volvió con Kagome a tratar de dormir y lo logro, solo que apenas se ha despertado al sentir como esa mujer se ha acorrucado de una manera hermosa contra su cuerpo, su mano y codo lo mantienen su cabeza para observar a esa mujer, memorizando cada rasgo de su rostro.

Observa como Kagome se mueve un poco murmurando su nombre y después vulva a acomodarse mas cerca de el, dejando extendido por toda la almohada su cabello azabache dándole un toque de bella durmiente como ese cuento que su madre solía leerle cuando estaba pequeño, una princesa que había caído en el conjuro de una malévola hechicera y por ello había quedado destinada a dormir hasta encontrar con él ahora de su vida., él cual tendría que despertarla con un dulce beso, y ahora Kagome parece eso, una mujer hermosa dormida a causa de un conjuro y esperando a que su príncipe la despertara con un beso.

Y aquello lo llevaría a cabo, inclinarse hacia los labios de Kagome, rozándolos con suma delicadeza, escuchando como esta balbucea su nombre, ahora acapara todos sus labios, haciéndose paso entre las labios de Kagome para abrirlos con sumo cuidado incorporándose un poco dejando que su cabeza deje de estar siendo sostenida por mano.

Siente los labios de Inuyasha separase de los suyos con un pequeño sonido de por medio.

Buenos días…- lo susurra suavemente Inuyasha observando la sonrisa que se dibuja en el rostro de Kagome

Buenos días.- lo contesta de manera soñadora al abrir sus ojos lentamente, para enfocar los ojos dorados de Inuyasha.

¿Qué tal dormiste?.- lo pregunta el ojidorado al quererse comer a esa mujer que se encuentra en su cama.

Bien… muy bien.- se lo hace saber Kagome feliz de despertar con Inuyasha, y pensar que deseaba que él durmiera aparte.

Lamento que te levantes de la cama, pero necesitamos bajar a desayunar, ¿recuerdas que hoy nos vamos?.- primero se lo hace saber con una risa burlona, para terminar con su pregunta ocasionando un poco de pesar entre ambos.

Kagome suspira pesadamente, haciendo que sus ojos marrones se disoluciones, como todo tiene su final, no desea que ese paseo acabe.

Anda pequeña, sabes que dentro de poco terminaremos la universidad y vienen las vacaciones.- se lo recuerda Inuyasha al besar su mejilla.

Es cierto, las vacaciones pero tan vez en ellas tendrá que trabajar para seguir manteniendo a su familia, por algo estaba estudiar su carrera.

-.-

Es una lastima que el viaja aya terminado.- lo dice muy a su pesar la madre de Kagome al estar cocinando en su propia casa para la cena.

¡yo quería quedarme!.- lo exclaman ambos pequeños con reproche.

Saben que mañana tienen escuela.- se los recuerda Kagome.

¿y mi onni-chan?.- lo pregunta un pequeño de cabello castaño, al observar a todos lados.

Sango anuncio que iba a salir.- lo dice el abuelo al recordar que ella misma se había informado.

Ya algo le había dicho Sango, que iría a ver a Miroku que no tardaría en volver, pero conociendo a esa mujer no se podía esperar nada.

Debiste de haberle dicho a Inuyasha que se quedara Kagome.- se lo dice su madre al estar preparar la leche de los niños.

Lo intente.- se lo hace saber con pesar, y es verdad pero él le respondió "será para otra ocasión cariño, debo de llevar la camioneta a la compañía y revisar algunas cosas pendientes".

¡ahora de la cena!.- lo anuncia la madre de Kagome, al ver como aquellos chiquillos corren hacia la mesa donde esta los platillos junto con el abuelo, donde ambos niños gritan "ganamos Jii-san".

-.-

"no puedo… no puedo…".

Esas palabras no podían salir de su mente, el sentir todas aquellas sensaciones, sentirse como si estuviera en el paraíso, apenas alcanzando la luna y después bajar tan rápido su cuerpo no ha logrado asimilarlo y mucho menos su mente.

Es la pequeña muerte.

Esas habían sido una de las palabras que Sango le había dicho, como le contó cuando su primera vez fue con Miroku.

¿así que dormiste con Inuyasha, heee?

Se lo había preguntado Sango al bajar la mañana a desayunar, al ver como ella había salido después de Inuyasha; por mas que trato de negar que había pasado algo, Sango no quiso creerle.

No hay nada que avergonzarse prima, solo debes de estar segura que deseas hacerlo con la persona amada, sin sentir presión y claro que el hombre utilice protección.

¿Qué podría hacer?, Sango no le cree que no paso nada, estuvo a punto de pasar algo, pero Inuyasha se había detenido.

No podemos Kag, no es que no desee

Esas fueron una de sus labras al comenzar a besarla en la cama de nuevo.

Es solo que deseo que grites, que no te cohíbas y créeme este lugar no es el indicado.

Y es verdad muy a su pesar es verdad, aparte antes de tener esa intimidad con Inuyasha deseaba conocerlo mas, solo un poco mas y sentirse segura que en verdad él la ama.

Ahora que somos novios y oficialmente, eres solo mía.

Las últimas palabras de Inuyasha después de despedirse en la puerta del templo, al anunciarle su familia su noviazgo, no puede evitar suspirar con aire soñador, abrazando la almohada de su cama sintiendo que por primera vez en su vida tiene la felicidad completa, algo que desde la muerte de su padre no ha sentido.

Soy feliz papá, muy feliz…

Continuaraaaa!!!

¡konichiwa! Bueno antes que nada prometido es deuda, jajaja algunas están impacientes por el lemon, pero les puse algo ¿no?, eso debe de contar.

Pasando a otras cosas, sobre el onee-chan, onni-chan, Inu-kun, Jii-chan… dioses me han hecho bolas, las palabras que he sacado aquí, para serles honesto las he buscado en películas, en diccionarios, pero conozco a algunos japoneses y algunos así hablan se los juro, por ello me atreví a ponerlo, así que me hago pelotas ¿Quiénes estarán en lo cierto?; bueno mientras ustedes me entiendan todo esta bien, por lo menos me doy a entender.

Emmm… veamos que día podré las continuaciones de mis historias… emmm ¿sugieren algún día?, ¿alguno en especial?, si desean decirme que días quieren la continuación para tenerlos ya fijos y bien que todos puedan están al pendiente, por el momento, sincronicen el mismo canal el día miércoles en la mañana, que espero que en el otro aya lemon ¡¡heee!!.

¡mil gracias por sus mensajes y recomendaciones!.

Se despide

Fesabi.