Capitulo XII.- Felicidad.
Con un pequeño suspiro cierra su casillero, dejando ya su mochila colgada en su espalda ese día tiene muchas cosas que hacer, el fin de año se acerca y los profesores se han encargado de mandar trabajos mas trabajos sin impórtale si algún alumno estudia o trabaja como lo hace ella, pero en esa escuela de ricos ¿Quién estudia y trabaja aparte de Sango y ella?.
¿Planeas escaparte?.- lo pregunta una suave voz la cual aparece a espaldas de Kagome.
¿de ti?.- lo pregunta Kagome burlonamente, esta claro que nunca se podrá escapar de ese hombre.
¿alguno otro?.- se lo pregunta atrapando a esa mujer entre sus brazos mientras ve fijamente sus ojos marrones.
Inuyasha… tengo que ir a trabajar.- se lo informa, tratando de salir de entre sus brazos pero parece que este no esta de acuerdo.
¿trabajar, teniendo al hombre mas rico a tu lado?.- se lo pregunta al inclinarse hacia sus labios.
Yo no te quiero por tu dinero, yo quiero ir a trabajar.- se lo menciona algo ofendida por que todo mundo cree que ella esta con Inuyasha por su dinero y no es cierto.
pero antes tengo que darte algunas sorpresas.- se lo murmura Inuyasha al capturar los labios de Kagome, desde la ultima clase que los probó no ha podido soportar vivir sin el sabor de ellos.
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Que seas muy feliz Kag.
Esas habían sido las últimas palabras de Renkotsu, después de dejarlo el lunes en el aeropuerto, se había enterado de su relación con Inuyasha y por alguna cierta razón se sentía mal por su mejor amigo.
Cualquier cosa que te haga ese baka, debes de informármelo Kag.
Sus palabras al haber aceptado su relación con Inuyasha, su amigo siempre protegiéndola, apenar que el se va a Nueva York a causa de la empresa de su padre y volvería dentro de un mes y medio cuando las calificaciones se entregaran.
¿tienes algo Kag?.- lo pregunta aquella voz masculina a su lado, manteniendo la vista en la calle mientras los autos van y vienen.
Es solo que Renkotsu se fue y lo voy a extrañar.- lo murmura Kagome, dejando que Inuyasha se pare y vea sus ojos dorados.
¡feh! Ese hombre no se merece una amiga como tú.- lo dice suavemente el ojidorado viendo a su pequeña novia.
¿y tú si me mereces?.- lo pregunta burlonamente Kagome dejando que Inuyasha la comience acercar a su cuerpo sin importarle las miradas curiosas de su alrededor.
Por supuesto, estas hablando con el hombre más sexy del planeta.- se lo contesta con una sonrisa, aunque bien sabe que no se merece él a esa hermosa mujer que esta entre sus brazos.
Presumido.- se lo dice al sonreírle mientras enrolla sus brazos alrededor del cuello de Inuyasha al ponerse de puntitas.
Pero así me quieres.- lo murmura Inuyasha sabiendo bien que sus palabras son ciertas y él por lo tanto esta enamorado de esa mujer.
Te quiero…- lo susurra suavemente Kagome al besar los labios de Inuyasha, cerrando sus ojos por completo para entregarse a la dulce sensación y pensar que su instinto le decía que tuviera cuidado, en toda esa semana Inuyasha le ha demostrado un millón de veces cuanto la adora solo a ella
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¡Kagome, ya ha llegado Inuyasha!.- lo grita su madre, haciendo aquel anuncio por toda la casa, puede escuchar desde su habitación como Sota comienza a gritar "Inu-kun", sin parar y preguntarle por Colmillo.
Inuyasha, hijo… tengo que agradecerte por todo lo que has hecho por nosotros.- lo dice aquella señora.
Lo hago con gusto señora y no es nada.- responde Inuyasha al cargar a Sota entre sus brazos.
Pero debió de costarte un esfuerzo enorme conseguirnos a cada uno un fabuloso trabajo.- lo menciona la madre de la chica, dando gracias a Kami de mandarles aquel pequeño ángel.
¿Trabajo?.- lo pregunta una persona en medio de las escaleras.
Kagome, Inuyasha nos ha conseguido a cada uno un maravilloso trabajo.- se lo informa la madre entusiasmada.
Pero…
El abuelo esta en un lugar relatando sus historias que suele inventar y hasta le pagan por ello.- lo comienza a decir entusiasmada su madre- mi hermano esta en una firma, lo están poniendo a prueba como abogado y va muy bien.- lo seguir informado sin dejar de ver al ojidorado que agradece infinitamente todo- Sango no quiso abandonar a Kaede y lo comprendo, y por ultimo yo estoy trabajando de chef en un hermoso restaurante, ¿lo puedes creer hija?, no tenemos que preocuparnos ya por nada.- lo concluye contenta la madre de la chica.
¿Qué puede decir él?, pensaba comentarle algo a Kagome ese mismo día, pero parece ser que su madre se le adelanto y por la cara que trae no parece muy contenta.
¡glup!... y él que quería disfrutar del domingo con Kagome.
Iré a preparar la comida.- lo anuncia la madre de ambos chicos- anda Sota ve por Kohaku para que salgan a jugar.- lo dice su madre para ver como Inuyasha deja a Sota en el piso y sale disparado como un torbellino hacia las escaleras, gritando el nombre de su primo.
Te-te juro Kagome, que todo tiene su-su explicación.- lo murmura Inuyasha dando un pequeño paso hacia atrás viendo como esa mujer mantiene una mirada muy neutra que le da miedo, mucho miedo.
Y espero que me des una Inuyasha.- lo dice Kagome al posarse enfrente de su novio, sin cambiar su expresión, iba vestida de un pantalón de mezclilla y una sudadera blanca.
¿Qué puede decir?, ¡¿Kami que podía decir?!
Pero antes quiero que me beses.- lo susurra suavemente Kagome embozando una sonrisa dejando a un Inuyasha inmóvil.
¿he?, ¿Qué demonios esta pasando?.
Baka… pero te amo.- lo susurra suavemente Kagome al ponerse de puntitas para alcanzar los labios de Inuyasha, que este tan solo le toma un tiempo reponerse y el siguiente lo aprovecha abriendo los labios de Kagome para explorar como tantas veces taras ese lugar, gimiendo al sentir como su cuerpo aclama por el de la chica, preguntándose cuando tiempo tendrá que aguantar para tener a esa mujer entre sus brazos, y eso que solo ha pasado una semana desde lo de la cabaña.
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No si darte las felicitaciones Kagome o el pésame.- lo dice burlonamente aquel hombre de mirada verde.
¿Por qué el pésame lobo?.- lo pregunta Inuyasha.
A ti querida bestia son las felicitaciones por llevarte un tesoro como este.- lo dice al señalar a Kagome- y a ti querida Kagome el pésame, por llevarte a esta bestia.- lo concluye con una sonrisa de triunfo.
¡ja! Y ¿Qué le debo de decir a Ayame felicidades?.- lo pregunta sarcásticamente Inuyasha.
Por supuesto, se ha llevado a un partido, ósea yo.- lo dice Kouga señalándose con triunfo.
¿así?, pues déjame decirte que yo soy sexy, en cambio tu eres basura.- lo dice Inuyasha retando a su primo como suele hacerlo, por su parte Kagome y Ayame ambas novias ven esa discusión sabiendo bien que ambos son unos niños.
¿Por qué no vamos a platicar a la cafetería aquí cerca Kagome?.- lo sugiere Ayame al ver como aquellos dos hombres están dando el espectáculo de su vida con esa discusión tan infantil.
Es buna idea.- lo dice Kagome al girarse para caminar con Ayame olvidándose de ambos hombres.
Kouga para aquella discusión al soltar su ultimo "bestia", para ver como su novia se ha alejado.
¿Ayame?.- lo pregunta Kouga, tratando de llamarla pero esta la ignora.
¿Kagome?.- ahora lo pregunta Inuyasha y recibe la misma contestación que recibió Kouga.
Kagome con Ayame ignoran a ambos hombres.
¡Kagome!.- lo grita un enfadado ojidorado.
¡Ayame!.- lo grita un enfadado ojiverde.
Pueden ver como ambas mujeres se van de aquel lugar, ¡ja! ¿tenían planeado que ellos las siguieran?, pues estaban equivocadas.
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¿así que Kagome higurashi esta saliendo con Inuyasha?... cada vez mejora su grandiosa suerte, dentro de muy poco tiempo podrá dar su golpe de gracia.
Inuyasha Taisho no sabe con quien se ha metido…
Dejaría que la feliz pareja disfrutara de sus días, ya después él se encargara de destruir o bien opacar esa dulce felicidad.
Inuyasha Taisho.
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¡mou!...- lo murmura Kagome decepcionada.
¿Qué pasa pequeña?.- lo pregunta Inuyasha a su lado.
Es que mi familia se va de a visitar a una tía y me dejan a mi, ¡hasta Sango va con ellos!.- lo informa con reproche.
¿Por qué no vas?.- lo pregunta Inuyasha, aunque en realidad no quiere separarse de Kagome.
Es que tú no vas a venir conmigo, y Miroku si va con Sango por que da la casualidad de que el no se fue a extra.- se lo vuelve a informar con reproche.
No fue mi culpa, Kag.- se lo hace saber- aparte yo pude haber pasado pero te ayude ¿recuerdas?.- se lo menciona al traer en memoria ese día.
Por eso me voy a quedar contigo.- se lo hace saber Kagome con un poco de tristeza.
¿te pesa eso Kagome?.- lo pregunta algo herido Inuyasha, es como si Kagome se sintiera obligada a estar con él.
No, por supuesto que no, es solo que deseaba ver a mi tía.- lo dice sinceramente al estar sentada a lado de él- pero prefiero estar contigo.- lo concluye con una pequeña sonrisa.
¿Cuándo se van?.- lo pregunta Inuyasha, dejando que su novia se recargue entre sus brazos.
Creo que este viernes.- lo contesta, sintiendo el aroma masculino del chico aquel que tanto adora.
¿entonces después de ese día serás mía?..- lo pregunta Inuyasha susurrándolo en el oído de Kagome, viendo como las mejillas de esta se sonrojan.
¿suya?... suena demasiado tentador.
Recuerda Kagome tienes que estar preparada.
Las palabras de su primas estaban en su mente, ¿estará preparada para Inuyasha?, su corazón late muy fuerte cuando el esta a su lado, se mantiene en la nube y no hace otra cosa que pensar en él… ahora se pregunta ¿Qué sentirá cuando este piel contra piel con Inuyasha?.
El hecho de imaginarlo le provoca un dulce calor que emana desde su vientre hasta estancarse en su pecho.
¿Kagome?...- la llama Inuyasha, sin que su novia haga algún movimiento en responderle.
¿estas escuchándome Kagome?.- la vuelve a llamar pero esa mujer no le hace caso.
¿¡Kagome!?.- la llama ahora un poco mas fuerte al sacarla de sus pensamientos.
¿he?.-
¿Que si deseas irte a mi departamento a pasar esos días?.- lo dice Inuyasha volviendo a repetir su pregunta.
¿tú y yo… solos?.- lo pregunta Kagome, sin creerse aquello.
Si, aunque estará Colmillo con nosotros.- lo informa, ¿Qué diablos le sucede a esa mujer?.
¿no te molestara compartir conmigo el piso?.- lo pregunta Kagome, sonrojándose por aquello debería de estar acostumbrada normalmente los novios viven juntos, pero apenas Inuyasha y ella cumplirán dos semanas, y dos meses en hablarse como se hablan.
Claro que no tontita, y si nos apuramos puedes hacer la maleta.- lo menciona Inuyasha para inclinarse ha besar esos labios.
Te amo…- lo murmura Kagome dejando que Inuyasha tome posesión de sus labios como suele hacerlo, prendiendo todo fuego en su interior que aclama por se pagado por ese hombre.
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¿cuidara bien de mi pequeña verdad?.- lo pregunta la madre de esta al dejar que toda la familia este arriba de una de las camionetas Taisho.
Por supuesto señora.- lo contesta Inuyasha estando a lado de Kagome.
Volveremos en tres semanas Kagome, por favor obedece a Inuyasha y cualquier cosa me llamas, te deje el numero del hotel en la mesa.- lo informa la señora para besar la mejilla de su hija.
Si mamá, no te preocupes no me pasara nada.- se lo hace saber Kagome.
Cuida de mi pequeña.- lo vuelve a repetir la señora Higurashi a Inuyasha que este solo asiente un si, sin dejar que la mano de Kagome y la suya dejen de estar entrelazadas.
¡vamos hija!.- lo grita el abuelo Higurashi desde la camioneta- ¡cuídate Kagome!.- lo grita al ver a su nieta en la cera de la calle.
Puede ver como toda su familia se pierde entre los automóviles dejando que su mano izquierda poco a poco caiga a lado de su cuerpo al despedirse de ellos, se siente algo sola pero recuerda que Inuyasha estará con ella, y eso la reconforta.
Ahora si pequeña, vamos por esa maleta, a cerrar todo con llave y asegurarnos que la casa este a salvo.- lo dice Inuyasha con una sonrisa para caminar con Kagome escaleras arriba, para hacer todo eso e irse a su departamento.
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Bienvenida a mi departamento, esta algo desordenado por culpa de Colmillo pero es normal.- lo dice Inuyasha entrando con dos maletas de Kagome, mientras Colmillo saluda a Kagome, la cual no deja de ver su departamento la sala con los sillones tradicionales, detrás la mesa y las sillas con una vitrina donde hay fotos familiares, del lado derecho esta la cocina y del otro lado las recamaras.
¿Qué vamos a comer?.- lo pregunta Kagome sintiéndose algo nerviosa por ver aquel lugar tan varonil, esta de acuerdo que le hace falta un poco de arreglo femenino pero solo el mínimo.
En un momento cocino algo, el refrigerador acabo de llenarlo.- lo informa dejando al pasar por la sala y dejar las maletas de Kagome en la primera recamara- puedes darle de comer a Colmillo Kag?.- lo pregunta Inuyasha al salir de la habitación.
Claro solo dime donde esta su comida.- lo dice Kagome dejando la sudadera en el sillón.
Por su parte Colmillo solo ladra para acompañar a sus amos a la cocina donde disfrutara de su comida.
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Lleva entre sus brazos a Kagome, dejando que colmillo se acomodo en los sillones de la sala como suele hacerlo, o en alguna de las noches se va a dormir con él.
Entra a su habitación con muebles negros a su alrededor y la colcha en tonos azules que esta cubriendo la cama.
Deposita con cuidado a Kagome en el lugar, dejando que esta susurre sus nombre suavemente, despoja de los calcetines a Kagome para hacer lo mismo con la loga que sujeta su cabello azabache, ¿Cuántas veces tendría que decirle a esa mujer que no se amarre el cabello?.
¿Qué haces?.- lo pregunta una Kagome soñolienta
Quiero ponerte la pijama.- se lo hace saber Inuyasha.
Yo puedo hacerlo.- lo murmura Kagome al incorporarse como zombi, comienza a quitarse la camisa que traer encima y hace lo mismo con el pantalón, quedándose en ropa interior, sin percatarse de que Inuyasha la esta observando sin perder ningún detalle.
Kagome.- lo murmura inuyasha sin perder algún detalle de aquel hermoso cuerpo
¿mmmm?.- lo pregunta Kagome al abrir lentamente sus ojos viendo a aquel ojidorado enfrente de ella.
¡kami tápate antes de que termine haciéndote el amor!.- lo menciona Inuyasha con un gemido ahogado manteniendo sus manos controladas al igual que sus deseos de apoderarse de aquel cuerpo femenino.
Mantiene sus ojos marrones fijo en Inuyasha, despertándose de aquel sueño, manteniéndose en la realidad.
¿Kagome?.- lo pregunta con voz ronca el mismo ojidorado.
No contesta tan solo da un paso hacia delante pegando su cuerpo semidesnudo al del ojidorado, viendo como esas pupilas doras comienzan a delatarse.
¿Kagome?.- lo vuelve a decir de la misma forma que hace unos segundos.
Kagome estira sus la sus brazos para posarlos alrededor del cuello de Inuyasha susurrando un "Inuyasha, si…".
Y aquello es lo único que necesita el ojidorado para posar sus labios encima de los de Kagome tomándola entre sus brazos para caminar a la cama donde estarán por largas horas.
Desliza sus manos por la cintura desnuda de Kagome sintiendo como aquella piel de seda comienza a aumentar de calor por debajo de sus manos.
Comienza a descender sus labios por el cuello de Kagome sintiendo como la piel de Kagome pide mas de sus labios, escucha suavemente los gemidos de ella y aquellos labios susurrar su nombre.
Sigue bajando sus labios hasta encontrar aquella prenda intima una vez liberadas con sus manos, se incorpora un poco para observar el cuerpo debajo de él, algo tan perfecto como una imagen
Siente como los labios de Inuyasha se posan encima de uno de sus pechos, chupándolo, mordiéndolo y suavemente jugando con el.
Ayúdame pequeña.- lo murmura suavemente Inuyasha al seguir con el otro pedazo de carne escuchando como los gemidos y suspiros de Kagome se hacen mas intensos.
Se encamina de nuevo hacia los labios de Kagome tomándolos con los suyos, y a su vez ayudando a Kagome deshacerse de su ropa, lo primero que cae es la playera que lleva puesta, dejando sentir la piel de Kagome contra la suya gimiendo como respuesta, dejando que el cuerpo de la chica se arqueé suavemente al suyo encajando perfectamente.
En el piso se le uno el pantalón de mezclilla de Inuyasha junto con sus calcetines, dejándolo solo con aquellos calzoncillos de color azul marino.
Siente como las manos de Kagome se posan en su pecho dándole suaves caricias que el mismo responde gustoso con esos gemidos que bien dentro de la habitación parecen notas musicales, por su lado Colmillo sigue dormido en el sofá sin tener intenciones de ver a sus amos.
¿estas segura pequeña?.- lo pregunta suavemente Inuyasha desnudo encima de una Kagome en igual estado, observando en un pequeño momento como Kagome esta debajo suyo con toda la piel roja e hinchada.
Abre sus ojos lentamente Kagome observando los ojos ámbar del chico, sus pupilas dilatas y ella puede ver sentir como las suyas se encuentran en mismo estado, su piel ardiendo y un deseo primitivo que quiere algo pero no sabe que es.
Ve como Kagome asiente un si, para dar paso a uno beso prolongado que da sus labios sus manos se posan alrededor de la cadera de Kagome y esas piernas comienzan a separarse dejando que cu miembro comience a entrar lentamente sintiendo todo tipo de reacción en el cuerpo de Kagome, como respuesta la pelinegra comienza a enterrar sus uñas en la espalda de Inuyasha deslizándolas para dejar esas marcas.
Se escucha un grito salir de los labios de Kagome es como si todo el dolor en esos momentos se hubiera marchado con el sonido de la liberación, abre sus ojos dorados y puede ver su pequeña mujer estar llorando un poco.
Lo siento…- lo murmura suavemente Inuyasha besando las lagrimas que se deslizan por las mejillas de Kagome.
Kagome por su parte tan solo desea que su cuerpo se acomode al de Inuyasha y que aquel molesto dolor desaparezca poco a poco.
Comienza a mover poco a poco su cadera para que Kagome puede seguir aquel suave ritmo lo primero que ve en unos instantes es una mueca de dolor de Kagome, queriendo salir de ella para comenzar de nuevo pero Kagome le susurra un "no", y se mantiene en ese mismo ritmo, ahora puede percibir su rostro lleno de placer, y aquellos gemidos se intensifican.
Sus caderas siguen el ritmo, dejando escapar inagotables suspiros con sus nombres, apenas es capa de sentir como su propia mente y cuerpo comienzan a ascender hacia el cielo sobrepasando las puerta del mismo paraíso, sintiendo como Kagome ya ha llegado por las vibraciones de su cuerpo bajo el suyo y él mimo se le llega a unir explotando dentro de Kagome, derramando su semilla en aquel lugar.
Un fuerte gemido escapa de sus labios con el nombre de Kagome unciéndose todavía mas a ella dejando que su cuerpo y el de ella reflejen aquel sudor.
Poco a poco la calma vuelve al lugar dejándose caer a lado de Kagome no sin antes desprenderse de su cuerpo protestando con un leve gemido.
Inuyasha atrae de nuevo entre sus brazos a Kagome entrelazando sus piernas dejando que su respiración y agitado corazón se tranquilicen.
Te amo…- lo murmura suavemente Inuyasha y es la primera vez que le hace saber aquello a Kagome dejándola expresarlo con una sonrisa y corresponder ese te amo con palabras.
Continuaraaaaaa!!!!
¡konichiwa!, lo prometido es deuda, aquí esta la continuación y el esperado lemon para todas ustedes, disfrútenlo.
¿Qué mas puedo decirles que agradecerles sus grandiosos mensajes, ¡mil gracias por ellos!.
Nos veremos el Sábado en la mañana.
Se despide
Fesabi
