Capitulo XIII.- Viviendo juntos.
Se acomoda lentamente entre los brazos de Inuyasha, sintiendo de nuevo aquella piel calida contra la suya, deja salir un pequeño suspiro, escucha los latidos suaves del corazón del ojidorado, sonriendo al abrazarlo y sentir como este le corresponde dormido.
Vuelve a soltar un pequeño suspiro acurrucándose mas en aquel lugar sin querer abrir los ojos, normalmente duerme hasta las ocho de la mañana y por lo que debe de suponer que es esa hora.
Siente como algo lame su mejilla haciendo que sus ojos marrones e abran de un golpe, y un fuerte ladrido se haga presente en la habitación ocasionando que grite y se incorpore de un solo golpe, haciendo como consecuencia que se acompañante haga lo mismo.
Otro ladrido se hace presente, enfocando su mirada café en aquel canino blanco de ojos dorados, el cual se encuentra arriba de la cama sentado como si pidiera algo.
¡Colmillo!.- lo reprocha Inuyasha viendo como su perro mueve la cola.
De nuevo vuelve a ladrar colmillo, tomando la atención de esas dos personas en la cama.
¿no podrías haber esperado mas?.- lo pregunta y reprocha Inuyasha volviéndose a tumbar en la cama, sin ser consiente que alguien esta a su lado.
Hola pequeño, ¿Qué es lo que quieres?.- escucha que lo pregunta aquella voz angelical, cosa que daba por hecho que no había tenido uno de esos sueños húmedos.
Ve la espalda femenina desnuda a su lado, y como acaba con la vista del principio del trasero redondo de Kagome, volviéndose a incorporar.
Buenos días….- lo murmura sensualmente Inuyasha en el oído de Kagome observando que esa mujer esta desnuda ante su vista.
Kagome por su parte brinca del susto para tomar las cobijas y cubrirse hasta la barbilla.
Suelta una carcajada al ver la reacción de Kagome, abrazándola después para tumbarla a su lado, observándola debajo de él.
¿apenada?.- lo pregunta burlonamente Inuyasha, viendo como las mejillas de Kagome se vuelven rosas.
Voy a sacar a ese demonio y ahora vuelvo, no tardo.- se lo hace saber Inuyasha dándole un suave beso en sus labios haciendo que sus ojos se vuelvan a cerrar para disfrutar de esa dulce sensación de despertar tan íntimamente a su lado.
Ve como Inuyasha se incorpora de la cama desnudo volviéndose a sonrojar ante la vista de su cuerpo desnudo delante de ella, es como una de aquellas figuras griegas que solían hacerse cuando existía el imperio griego.
Se acomoda en la cama suavemente sintiendo la suave fragancia de Inuyasha entrar por sus fosas nasales al acomodarse en el lugar donde esta el chico.
No tardo pequeña.- lo informa Inuyasha viendo como esa mujer se encuentra de vuelta acostada en la cama, y el viendo como aquel canino lo a sacado de la cama, bueno terminaría de llevarlo a pasear y de regreso estaría con esa mujer.
Sale de la habitación vestido con unos pantalones azules, con una playera común de color verde para tomar su chamarra del sillón y dirigirse hacia la salida donde toma una bolsa de plástico y la correa de Colmillo que se encuentra saltando.
-.-
Abre la puerta de su departamento dejando entrar a colmillo a delante de él, dejando a un lado las llaves y la correa de su perro, respirando el aromaba a un desayuno delicioso.
Sigue el olor de la comida dirigiéndose a la cocina abriendo la puerta y puede ver a Kagome vestida solo con una de sus camisas, descansa y terminando de preparar el jugo mientras en el ante comedor el desayuno esta servido y a su lado abajo donde ahora Colmillo esta comiendo el plato del perro lleno con su agua.
Ya esta el desayuno.- lo anuncia Kagome al girarse y ver a Inuyasha mientras se acerca a la mesa y deposita los vasos.
Inuyasha solo asiente y se dirige hacia donde esta Kagome tomando asiento, para comenzar a disfrutar del delicioso desayuno.
Colmillo por su parte termina de devorar las croquetas para salir de la cocina e irse a acostar lo que suele hacer muy bien.
Ve como Kagome comienza a desayunar, sin dirigirle mucho la mirada, ¿estará arrepentida de lo que paso?.
¿Kagome?.- lo pregunta suavemente Inuyasha.
¿si?.- lo contesta Kagome.
Tú… tú… estas… ¿arrepentida?.- lo concluye con alguna dificultad en expresar sus palabras.
¿arrepentida de que?...- lo pregunta Kagome.
De que hayamos hecho el amor.- lo responde Inuyasha con un poco de paciencia y eso no es normal en él, pero puede ver como las mejillas de Kagome se vuelven a sonrojar.
No.- lo murmura Kagome viendo los ojos dorados de Inuyasha, iluminándose por completo.
¿entonces que tienes cariño?.- lo pregunta Inuyasha.
Solo…solo…solo…- lo balbucea Kagome sintiéndose nerviosa y apenada por todo lo que pasa ahora.
Anda pequeña ven aquí.- lo dice Inuyasha tiernamente moviendo su silla lo suficiente para que Kagome se siente en sus piernas, lo cual hace la chica al levantarse de su lugar y caminar hacia donde esta Inuyasha.
Con sus brazos envuelve a Kagome, dejando que esta hunda su rostro en su cuello, dejando que aspire su aroma.
¿Qué es lo que tienes pequeña?.- lo pregunta Inuyasha al darle caricias en la espalda a Kagome.
Para ser sincera ni ella misma sabe lo que sucede, todo ahora están… nuevo que no se siente preparada para lo que seguirá o bien esta demasiado preparada… o ¿no?... no lo sabe y aquello le da miedo.
Empezaba a entender un poco a Kagome.
Recuerdo cuando hice por primera vez el amor.- lo comienza a relatar Inuyasha- apenas era un chiquillo acaba de cumplir los dieciocho, Miroku y Kouga estaban de mi misma edad y decidimos ir a festejar en grande a uno de esos antros donde las mujeres bailan y ofrecen cosas.- se lo hace saber con aquella voz, recordando aquel momento- no me sentí muy orgulloso de haberlo hecho con una mujer así, pero no podía cambiar las cosas que vivir con ello, pensé que algo estaba mal en mi, pero con el paso del tiempo comprendí que con la experiencia que voy adquiriendo puedo aplicársela a la persona que realmente amo.- se lo concluye al besar la sien de la chica.
Inuyasha yo…
No tienes de nada que avergonzarte cariño, lo que hicimos fue por amor, por que yo también te quiero como tu me quieres.- se lo dice Inuyasha obligando a Kagome con su mano alzar su barbilla para ver sus dulces ojos marrones.
Te amo…- lo murmura Kagome al dejar que unas dos pequeñas lagrimas salgan de sus ojos.
Yo también, y no por eso debes de llorar… mujer mía.- lo ultimo se lo hace saber al sonreír para inclinarse a capturar aquellos labios.
Apenas es capaz de sentir como Inuyasha se incorpora con ella, caminando afuera de la cocina dejando que tal vez Colmillo aproveche el desayuno de sus amos, por su parte tan solo se entrega a los labios de Inuyasha dejando que esta la conduzca donde desee.
¿el desayuno?.- lo murmura Kagome al sentir algo calido en su espalda.
Después.- responde el ojidorado al acomodarse encima de Kagome- ahora tengo otros planes.- lo concluye.
-.-
Hey… cariño.- es escucha que alguien se lo dice al moverla solo un poco y como respuesta se da la vuelta mientras se tapa por completo con las sabanas.
¡feh! Mujer debes de levantarte ¿sabes que tengo que dejarte con Kaede mientras voy a clases?.- lo dice un tono molesto infantil, al ver como aquella mujer esta disfrutando de la cama mientras el sufre por ir a la escuela, ¡por que demonios no había pasado?.
No quiero…- lo murmura Kagome, sin querer soltar las cobijas.
Kagome.- la llama amenazadamente.
Voy después.- se lo hace saber sin moverse.
Si así quieres las cosas, pues bien.- lo dice Inuyasha algo enfadado, tomando las cobijas de la cama para jalarlas con fuera y ver como Kagome se levanta de un solo golpe desnuda.
¡que te crees!.- lo grita Kagome.
Inuyasha Taisho Ikeda y su novio.- lo contesta con cinismo el mismo ojidorado- ahora a bañarse muchachita antes de que se nos haga tarde.- se lo dice Inuyasha dejando las cobijas en el suelo, para pasar sobre ellas y tomar a Kagome entre sus brazos.
¡hey!, ¡bájame!, ¡te digo que me bajes!.- lo repela la pelinegra.
Colmillo por su parte entra con pasos perezosos a la habitación de su amo para dar un pequeño salto y estar en la cama, solo para tumbarse y estirarse.
Alza una oreja blanca al escuchar un grito por parte de su ama y otro por parte de su amo, y concluir en murmullos, se mueve un poco para acomodarse y cerrar sus ojos dorados, y así poder descansar de su sienta de hacer rato.
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Mou… mou… ¿Por qué Inuyasha es tan injusta con ella?... mou… la hace dormirse hasta tarde y después la levanta temprano cuando ella no tiene por que ir a clases ya… mou…. Aunque había quedado en ayudador a Kaede retrasarse una hora no le haría daño.
Pero no, ese baka la levanta de esa manera y aparte la mete a bañar con él, no es que se queje de eso, claro que no es solo que quería seguir durmiendo a su lado… mou…. ¿es demasiado pedir?.
¿sucede algo, Kagome?.- lo pregunta aquella anciana de edad.
No nada… es solo que… olvídalo Kaede no es nada importante.- se lo hace saber Kagome.
¿tienes problemas con el joven Inuyasha?.- lo pregunta Kaede intuyendo eso.
Algo por el estilo.- se lo hace saber al limpiar las mesas del lugar.
¿Quién ha dicho que convivir con un hombre fuera fácil, tomate tu tiempo cariño… ese baka debe de comprender que eres nueva en el capo y necesitas tiempo.- se lo comienza a decir amablemente Kaede al terminar de poner las servilletas en cada mesa, y claro cada arreglo floral.
es tan complicado.- lo murmura Kagome, limpiando la ultima mesa cerca de la entrada.
Recuerdo cuando estaba saliendo con Mioga, tarde en adaptarme a él, pero hasta ahora después de cincuenta años juntos nos hemos adaptado.- se lo hace saber Kaede como si con ello fuera un gran alivio para Kagome.
¿Kaede terminando la hora de la comida puedo irme?.- lo pregunta Kagome sintiéndose algo nerviosa y con pena.
Claro que si cariño, ya tengo una chica que me ayudara por las tardes, así que no te preocupes, tienes que prepararle la comida a tu novio y es comprensible… aunque en mis tiempos cuando las parejas vivían juntas era por que se casaban, pero hoy en día… la modernidad.- lo menciona Kaede sin tomarle importancia, haciendo que Kagome se sonroje.
¿casarse?... ¿con Inuyasha?, bueno apenas han dado un paso ¿Qué prisa tendrían para el siguiente?, lo mejor ahora es tomar las cosas con calma.
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¿Qué tal va tu vida de pareja?.- lo pregunta burlonamente Kouga hacia su primo.
¡feh! Complicada.- se lo hace saber Inuyasha al meter las cosas a su casillero, la mitad de la escuela esta vacía por el hecho de que algunos están disfrutando antes las vacaciones, mientras otros estudian.
Jajajaja, me alegro.- lo dice burlonamente Kouga.
Ya te veré cuando estés viviendo con Ayame.- se lo hace saber Inuyasha algo ofendido.
Creo que antes disfrutare burlándome de ti.- se lo hace saber.
Es tan complicada, no le gusta que deje la mesa sucia, aparte de que Colmillo ya tiene defensora, ayer mordió mis zapatos y quise regañarlo y Kagome se metió a defenderlo.- se queja Inuyasha recordando ese suceso.
Velo por el lado positivo si tú no quedas con Kagome, tu perro se la lleva.- lo concluye Kouga dando rienda suelta a su risa.
Ja-ja-ja…- responde Inuyasha con cara de pocos amigos, al ver como su primo se ríe de él.
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Agradece con la mano que Mioga el esposo de Kaede le haya abierto la puerta del estacionamiento del edificio, apenas hace unas semanas atrás se entero que Mioga es el esposo de Kaede y el pensaba que ese anciana era viudo.
Deja su carro en su lugar de siempre, para cerrar las cosas, se encuentra hecho polvo, los profesores son más exigentes ahora que los "cerebritos" se han marchado, lo único que desea es llegar a casa a dormir, pero recuerda que debe de sacar a Colmillo, ¡feh! Que fastidio.
Toma el elevador para dirigirse hacia su piso, apenas las puertas se abren y comienza a caminar por el pasillo para llegar a su puerta "112", su numero mete la llave en el lugar, lo primero que hace es dejar las llaves en la mesita continua a la puerta, y su chamarra con mochil en el sillón extrañándose por que Colmillo no le ha dado la bienvenida.
¿Colmillo?.- lo pregunta Inuyasha buscando en todo el departamento pero esta desierto.
¿Colmillo?.- vuelve hacer una segunda llamada y nada
¿colmi…
La puerta se abre fijando su vista dorada, lo primero que ve es a su perro entrar corriendo para saludarlo con esos ladridos de felicidad, acariciándolo.
Vuelve a fijar su vista en la puerta viendo a su novia entrar con unas dos bolsas en sus manos con la correa de Colmillo.
¿Dónde demonios se metieron?.- lo pregunta Inuyasha.
Lleve a Colmillo a pasear mientras compramos la comida.- se lo explica Kagome al dirigirse hacia la cocina.
¿no pudiste haber dejado una nota?.- lo reclama Inuyasha.
No pensé que tardaríamos.- se lo contesta simplemente al sacar las cosas de las bolsas y ponerlas en la mesa.
Escúchame Kagome, si vas a vivir conmigo debes de decirme a donde vas y con quien.- se lo hace saber un Inuyasha muy molesto.
¿quieres pelear Taisho?.- lo pregunta una Kagome que se comienza a molestar por el drama que esta haciendo el chico.
¡por supuesto que no!.- lo exclama Inuyasha desde la puerta de la cocina
¿entonces?.- se lo pregunta al verlo.
¿Qué sentirías tú cuando llegas a casa y la encuentras sola, cuando debe de estar alguien esperándote con el perro?.- se lo dice Inuyasha, al terminar y señalar a Colmillo que se encuentra tomando agua.
Perdóname, no volveré ha hacerlo.- se lo hace saber Kagome al caminar hacia donde esta Inuyasha.
Eso espero, si no tendré que castigarte.- lo comienza a decir Inuyasha en un tono serio pero termina con una sonrisa al atrapar a esa mujer entre sus brazos.
¿así, y como?.- lo pregunta Kagome sonriendo al estirar sus brazos y enrollarlos en el cuello de Inuyasha.
Tal ves… mmmm… no lo se ¿alguna idea?.- lo pregunta al acercar sus labios.
Bésame mientras pienso.- responde Kagome dejando que aquel hombre haga lo que pide al murmúrale "será un placer".
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¿quieres hacer algo en especial mañana?.- lo pregunta suavemente Inuyasha al estar acostado en la cama de aquella manera que su cabeza pueda estar siendo sostenida por su mano y codo, soportando aquel peso mientras su otra mano libe da suaves caricias en la espalda desnuda de su acompañante.
¿tu quieres hacer algo?.- lo pregunta soñolienta Kagome, disfrutando de esas caricias en su espalda
Solo si tú quieres.- se lo dice inclinándose a besar la espalda de la chica.
Gracias….- lo murmura Kagome sintiendo esas caricias- ayer hable con mamá.- lo informa dejando que Inuyasha la voltee poco a poco.
¿Qué te dijo?.- lo pregunta Inuyasha, viendo aquel bello ángel debajo de él.
Me pregunto como estaba, y si me estabas cuidando.- lo dice mientras muestra esa sonrisa soñadora.
¿te estoy cuidando muy bien no?.- lo pregunta Inuyasha inclinándose a besar de nuevo aquel cuello desnudo.
De maravilla.- lo contesta Kagome soltando un suave gemido, al sentir como de nuevo su cuerpo comienza a reaccionar ante las caricias de Inuyasha.
Y eso que apenas llevamos una semana.- se lo comunica el mismo ojidorado descendiendo sus labios a los pechos de la chica.
Kagome por su parte cierra los ojos para rendirse ante las sensaciones que vuelven a despertar en ella y eso que apenas hace unos minutos que terminaron de hacer el amor, y de nuevo esta ambienta por aquel hombre.
Desliza sus manos por toda la espalda de Inuyasha mientras este se concentra en la piel de Kagome.
Desliza suavemente su lengua desde el nacimiento de los pechos de Kagome hasta el ombligo de la chica, dejándola en aquel lugar dándole círculos esperando a que cada suspiro se haga más intento.
Apenas es consiente de seguir besando aquellos rincones ya explorados por su boca, primero besa suavemente el vientre de Kagome, para detenerse, mientras sus manos llegar a aquel lugar y de deslizan suavemente por aquel dulce lugar, dejando que sus ojos dorados brillen al imaginar a esa mujer embarazada de su pequeño bebé, algo nuevo que nace en su pecho.
Regresa de nuevo a los labios de Kagome haciendo el mismo recorrido deslizando su lengua por aquella piel desnuda, sintiendo cada gemido salir de los labios de Kagome mientras esta se mueve debajo suyo, apenas logra sentir como el roce de las piernas de Kagome con las suyas abriéndose para dejarlo pasar, y con ello se introduce en el cuerpo de la chica logrando sacar el mejor grito que puede escuchar sus oídos.
Mueve sus caderas lentamente dejando que Kagome sigua su ritmo, balbuceando el nombre de Kagome y escucha como esta hace lo mismo con el suyo, unos momentos después con los rayos lunares de testigos sus cuerpos cubiertos de pequeñas gotas de agua se rinde ante aquel clímax, disfrutando de toda sensación al ser liberados, relajando cualquier parte de su cuerpo.
Llega acostarse a lado de Kagome mientras respira hondo por aquel agotamiento de energía, pero vale la pena.
Te quiero mucho, ¿lo sabes verdad?.- lo pregunta Inuyasha abrazando a la mujer de sus sueños.
Lo se, pero me gusta que me lo digas.- lo confiesa Kagome cerrando sus ojos al descansar entre los brazos de Inuyasha, escuchando como los latidos de aquel corazón se encuentran sincronizados con el suyo, como si ambos fueran uno.
Y pensar que se esta acostumbrando demasiado a ala presencia de Kagome en su casa, el encontrarla cada vez que viene de la escuela, y le gustaría que mas adelante encontrarla cada vez que venga de trabajar, dormir con ella en la noche, hacer el amor en la regadera o en la cama.
Tal vez es momento de hablar con Kouga y por una vez en su vida pedirle un consejo a ese lobo, a carencia de Miroku cerca, su otro amigo es aquel lobo apestoso que dice ser su primo.
Y eso es lo que hará mañana temprano…. Pero por el momento lo mejor que puede hacer es dormir con esa mujer entre sus brazos.
Continuaraaaaaa!!!
¡konichiwa a todas!, bueno antes que nada les agradezco sus comentarios, me gusta leer cada uno de ellos.
Espero que este capitulo sea de su agrado y sobre saber quien es el hombre que escucho de la conversación y sabe lo de la apuesta ya en el próximo capitulo se sabe, es una lastima por que el final se acerca.
Solo me queda decirles que mil gracias por sus mensajes, y un lindo fin de semana para todos ustedes los veré el martes en este mismo canal.
Se despide
Fesabi
