Capitulo XV.- ¿Por qué?.

Anda cariño, prométeme que estarás en la escuela.- se lo dice Inuyasha hacia una Kagome que se encuentra acostada en aquella amplia cama.

No quiero ir.- lo reprocha Kagome.

Tendrás que ir si deseas que este bombón se quede contigo un día entero.- lo dice Inuyasha al inclinarse a besar sus labios suavemente, arrancado dos gemidos de los labios de Kagome, sintiendo como su cuerpo reacciona ante la necesidad de volver a estar dentro de Kagome.

¿vendrás verdad?.- lo murmura Inuyasha al tomar a esa mujer entre sus bazos

Solo puede escuchar un mmmmjmmm

Según lo planeado Kouga estará en los casilleros esperando a Kagome, Kagome estará en ese lugar, primero Kouga mantendrá ocupada a Kagome mientras el llega atrás y la atrapa con sus brazos y para darle aquella proposición, de casarse con él.

Camina lentamente por el pasillo y ve a su Kagome de pie y a lado de ella esta Naraku… ¿Naraku?...

Acelera el paso y puede escuchar lo último que acaba de decirle.

Entonces sabrás que el hizo una apuesta para conquistarte y acostarse contigo.- se lo hace saber un Naraku al dar cosecha de él mismo.

Ocasionando que Inuyasha abra sus ojos enormemente…

Vaya, vaya si tenemos al señor Taisho.- lo dice Naraku al ver a Inuyasha detrás de Kagome

¿Qué haces aquí Naraku?.- lo pregunta Inuyasha.

Solo vengo a saldar una pequeña cuenta pendiente, una cuenta que me debes desde la secundaria.- se lo informa.

¿Qué cuenta?.- lo pregunta sin recordar nada.

Tú me quitaste a mi chica y yo te quito a la tuya, así de fácil son las cosas.- se lo hace saber.

¿Qué chica?.- lo pregunta Inuyasha sin comprender, observando a Kagome que se encuentra algo pálida.

Kikio.- es lo único que dice al saber que la porrista de la escuela es aquella mujer que Inuyasha le quito en secundaria, y termino en preparatoria con ella.

¡nunca te la quite!.- lo exclama Inuyasha, al dar un paso hacia delante.

Por supuesto que si, ella era mía, ella misma se me entrego y llegaste tú con tu dinero y por ser hijo de Taisho, me la arrebataste, no sabes cuanto te he odiado todos estos años, alimentando para poder vengarme de ti, y ahora es mi oportunidad, y gracias a ti y a Kouga.- lo concluye con una sonrisa mientras sus ojos se posan en Kagome.

¿de mi?.- lo pregunta alguna voz alterna, parece que apenas va llegando pero al escuchar su nombre reacciona.

¡todo es mentira!.- lo grita con desesperación Inuyasha al sostener las manos de Kagome.

Oh no… eso si no… es verdad y lo sabes.- se lo dice Naraku al disfrutar de aquella venganza, tantos años y ahora es capaz de vengarse.

¿Qué es verdad?.- lo pregunta Kouga al ver a su cuñada algo pálida, ¿pues que demonios esta pasando?

Que Kouga Taisho e Inuyasha Taisho apostaron a Kagome.- lo suelta Naraku viendo la palidez de la misma Kagome, Inuyasha y Kouga.

¿es-es cierto?.- lo pregunta Kagome, al ve a su Inuyasha.

Kagome tenemos que hablar.- lo dice Inuyasha apretando su mano.

Solo dime, ¿es cierto?.- lo vuelve a preguntar.

Si es cierto.- lo dice Kouga viendo como Kagome comienza a desvanecerse en brazos de Inuyasha.

¡Kouga!.- lo reprocha Inuyasha al sostener a Kagome entre sus brazos.

¿querías que mintiera?.- lo pregunta Kouga.

¡Si, si es necesario si!.- lo grita al ver como Kagome se encuentra inconsciente.

Te lo dije Inuyasha, te dije que le mencionaras a Kagome lo de la estupida apuesta, pero no quisiste.- lo dice Kouga, ahora recordando las veces que le ha insistido

¡maldito desgraciado Naraku!.- lo grita Inuyasha mostrando aquel dorado lleno de fuego pero a su vez opaco.

Espero que seas tan desgraciado como yo lo he sido.- lo termina concluyendo Naraku.

-.-

Abre sus ojos lentamente, sintiendo un pequeño dolor de cabeza llevándose como consecuencia una mano a su frente para poder soportar aquel dolor, todo es tan confuso primero Naraku, apuesta, Inuyasha y Kouga…

¡kami cariño por fin despiertas!.- lo dice un Inuyasha al estar preocupado por Kagome, sentado a su lado.

¿Dónde estoy?.- lo pregunta Kagome, viendo a Inuyasha a su lado.

En el hospital.- se lo informa Inuyasha llevándose una mano de Kagome a sus labios.

¿Qué hago aquí?.- se lo pregunta al sentirse que tiene un de los sueros a su lado.

Te desmayaste, me diste un susto de muerte… ¡no vuelvas ha hacerlo!.- lo gime Inuyasha al besar suavemente los labios de Kagome, todavía se encuentra temblando un poco.

Inuyasha…- lo murmura suavemente Kagome al separarse de aquellos labios.

Dime, pequeña.- se lo dice de la misma manera.

¿es cierto lo que dijo Naraku?.- lo pregunta Kagome, temiendo que un si sea confirmado.

¿tiene caso mentir?.

Si, Kagome es verdad.- lo suelta de una vez por todas el propio Inuyasha.

Vete.- lo murmura Kagome al retirar su mano de entre las de Inuyasha y girando su cabeza solo para que no vea las pequeñas lagrimas que comienzan a salir de sus ojos, ahora su corazón esta destrozado, y pensar que a ese hombre le entrego todo lo que tenia, su corazón, alma y cuerpo.

Pero Kagome, déjame expli…

No quiero… ¡no quiero!, ¡NO QUIERO!.- lo termina gritando cosa que una de las enfermeras entra a la habitación.

Señor Taisho, por favor váyase, no es bueno para su esposa.- lo concluye la enfermera.

Pero…

Por favor, después puede venir.- se lo dice amablemente aquella enfermera para salir del lugar.

¿esposa?, sus ojos se abren ante aquella palabra, ella no esta casada con Inuyasha y mucho menos lo estaría después de todo, el jugo con sus sentimientos, todo fue por culpa de una estupida apuesta, un maldito juego que cayo como una mosca a la telaraña.

Le dan tantas ganas de llorar hasta poder clamar su corazón destrozado, cada caricia, cada palabra de amor que recuerda de Inuyasha ahora le es como un pequeño puñal que se clava cada vez en su corazón causándole dolor.

Descanse señora Taisho.- lo menciona la enfermera a revisar los signos vitales de la chica.

Solo asiente con un si, mientras su corazón se encuentra hecho pedazos… cierra sus ojos para poder pensar, ¿Qué podrá hacer de ahora en adelante?... será capaz de vivir sin Inuyasha a su lado, sin tenerlo cada noche a su lado, sin dormir entre sus brazos, sin sentir aquellas caricias, sin escuchar los "te amos"… sin él.

"kami dame por favor fuerzas"

-.-

¡quiero hablar con ella!.- lo exclama Inuyasha al estar afuera de la habitación de Kagome.

Lo siento señor Taisho, pero su esposa me acaba de dar órdenes de no dejarlo entrar.- se lo informa la enfermera.

¡pero si es mi esposa!.- se lo hace saber recalcando las ultimas dos palabras.

Lo siento, son ordenes del doctor.- lo concluye la enfermera sin dejarse convencer.

¡kami!, tiene que explicarle a Kagome, debe de explicarle todo… debe de explicarle que la ama, que no puede vivir sin ella… que la extraña… debe de explicárselo, no podía perderla no ahora… no ahora.

-.-

En estos dos días señora, su esposo ha tratado de entrar, creo que lo más conveniente es que pueda entrar, no creo que soporte otro día mas en la sala de espera, no se ha movido ni un solo minuto del lugar.- lo informa la enfermera al comenzar a ver las cosas de la chica.

¿el doctor?.- lo pregunta Kagome, sin hacer nada al respecto con Inuyasha

No tardara en venir, mañana podrá irse a su casa a descansar.- lo informa la enfermera para salir del lugar.

Puede escuchar alguna discusión afuera y la voz de Inuyasha tan inconfundible para su corazón, exigiendo entrar a verla pero parece ser que nadie quiere dejarlo, su madre vino y trato de persuadirla para que hablara con Inuyasha, claro que ella no comento nada de la apuesta, pero a Sango si se lo hizo.

Se que merece que lo maten Kagome, ¿pero no le puedes dar una oportunidad?.- lo pregunta Sango viendo a su prima.

No, no lo haré, le di una al enamorarme de él, y no quiero volver a dar ninguna oportunidad.- se lo había contestado tan firme que su propio corazón quedo hecho polvo.

No te presionare Kag, por que se lo que se siente, pero tarde o temprano tendrás que hablar con él y enfrentar a ala verdad, aprende de mi ejemplo, por un maldito error desperdicie dos años con Miroku y ahora tratamos de recuperarlo.- lo concluye Sango.

La ultima vez que logro hacerle caso a Sango fue maravilloso, pero si ahora lo hace e Inuyasha solo viene a decirle que nunca la amo que todo fue una burla, una apuesta y que es una pobre tonta… no podría soportarlo, no podría hacerlo.

Primero se iría a su casa a descansar, tal vez después hablara con él, después cuando todo se clamara, cuando su corazón no estuviera tan dañado, cuando pudiera soportar cualquier noticia.

Pues señora Taisho déjeme felicitarla, esta usted embarazada.- lo anuncia el medico que entra a la habitación.

-.-

Abre sus ojos lentamente al respirar algo de alcohol, moviendo su cabeza para estar conciente de donde se encuentra.

Nos ha dado un susto de muerte señora.- lo dice una de las enfermeras.

Es normal, cuando la madre esta en el primer mes y medio del embarazo, suele haber mareos, vómitos y desmayos.- lo comienza a decir el mismo doctor que esta enfrente de la cama.

¿embarazada?.- lo pregunta Kagome sin poder creérselo.

Si señora, tiene aproximadamente un mes de gestación.- lo menciona el medico al ver los papeles que trae en la mano.

¿Lo sabe Inuyasha?.-se lo pregunta.

No, pensé que usted quería decírselo a su esposo.- se lo informa el doctor.

Solo asiente un si con la cabeza, todavía la noticia esta demasiado fresca, y necesita digerirlo, ¿Qué iba hacer?, ella es el sostén de su familia, aunque su mamá, abuelo y tío tienen un buen empleo, no es capaz de decirles que ha crecido la familia, ¿Cómo sería capaz de mantener al bebé?.

¿podría decirle a Inuyasha?... no… no y no… antes de recibir alguna ayuda de él prefiere estar muerta, saldría a delante con u hijo y sin ayuda de su padre.

Puede ver como todos salen de su habitación, para dejarla sola, por lo menos aquello le puede ayudar a pensar, podría empezar a trabajar, dejar documentación en las empresas, pero cuando se den cuenta que esta embarazada la sacarían, podría seguir trabajando con Kaede, o bien antes de que empiece a notarse el embarazo conseguir un empleo y ahorrar todo lo que se necesita para los gastos principales, medicamento, ropita, cambiar su vestuario a maternidad y bien poder tener algo para cuando nazca el bebe.

Si eso iba ha hacer, tendrá que hacerlo por la criatura que lleva dentro.

-.-

Esta apunto de volverse loco, no pudo estar cuando Kagome salio del hospital por que Sango lo persuadió para que la dejara en paz solo unos días mientras toma la noticia con calma.

No hace otra cosa que ver la habitación y cama que compartió con Kagome, recordando su aroma, su risa y aquellas mañana al despertarse a lado de ella.

Tenia que hace algo, algo para recuperarla… no podía perderla no ahora… no cuando ha encontrado a su motivación, a su vida… a su otra mitad.

Vuelve a tomar el teléfono para marcar hacia la casa higurashi, pero como siempre Sango le contesta y le dice que ahora Kagome no desea hablar con él, ¿Cuándo hablaría con ella?.

Le daría tiempo, eso mismo haría pero si permanece en Tokio no es capaz de dárselo, le dejaría una nota a Kagome y volvería dentro de dos meses, dispuesto a raptarla si es necesario para tenerla.

Vuelve a descolgar el teléfono pero ahora su llamada es dirigida hacia otra persona.

Sesshomaru… soy Inuyasha, necesito irme a Inglaterra por un tiempo.- lo dice hacia la persona del otro lado del teléfono.

-.-

¿hasta cuando seguirás ocultándoselo?.- lo pregunta Sango al ver a su prima sentada en la cama.

No lo se.- lo murmura al tener entre sus manos la primera ropita de bebé que su madre le dio, al salir del hospital lo primero que dijo fue que estaba embarazada y que Inuyasha es el padre, también le contó a su madre lo de la apuesta, solo ella sabe la verdad, junto con Sango, en cambio su abuelo, tío, Sota y Kohaku saben que esta embarazada y solo es una pelea temporal con Inuyasha, como en otras ocasiones.

Parece que toda la familia recibió con alegría el embarazo de Kagome, Sota se ha comportado como suele hacerlo, al igual que Kohaku, ambos felices por que tendrán con quien jugar.

¡Kagome, hay algo para ti!.- lo grita el abuelo desde las escaleras.

Yo voy no te muevas.- se lo dice Sango al salir de la habitación de su prima.

Tendría que decírselo a Inuyasha, tal vez el no verlo estas dos semanas le han resultado con un poco de paz para su corazón pero también un tormento, apenas se empieza a notar la el embarazo, sigue con su ropa del diario, pero ahora le queda un poco ajustada que antes.

Te amo… nunca lo olvides Kagome.

Esas mismas palabras las ha recordado cada noche y cada mañana, es como si su corazón no quisiera dejar salir a su príncipe.

Te acaba de llegar algo Kagome.- lo dice Sango al mostrarle un sobre color amarillo.

¿Qué es?.- lo pregunta Kagome al dejar la ropita en la cama.

Es de Inuyasha, parece ser que eso quiere que la leas tú.- lo dice Sango al darle el sobre a su prima- te dejo sola.- lo concluye al salir de la habitación.

No esta muy segura de leerla, pero lo mejor es hacerlo de una vez… acabar con esa duda de su mente.

Abre el sobre lo primero que ve es un pequeño libro, parece como si fuera un álbum de algo, pero en su pasta esta una nota, la toma y comienza a desdoblarla.

Se que no tengo perdón, no te culpo si no la lees o bien la quemas con todo lo que esta dentro.

Te amo y se que no me crees, he cometido la pero de las estupideces y sabes ¿por que?, por que me negué a reconocer que me enamore de ti desde el momento en que entraste al colegio, me negué a todo, sentí que si amaba como ame a mi madre podría perderlo todo, y ahora he pagado las consecuencias de mis actos, y por conclusión te he perdido.

Ese día que te enteraste de la estupida apuesta, te iba a pedir que te casaras conmigo Kagome, se que debería de decirte todo en persona pero no me dejas hacerlo, en el sobre esta el anillo que te iba a dar, es tuyo, no puedo tenerlo no me pertenece, te pertenece a ti, también esta el álbum que estábamos llenando esas tres semanas.

Si deseas saber lo de la apuesta, me arrepiento de ello, a veces con Kouga suelo apostar para saber quien es el mejor pero en esa apuesta se nos fue la mano a los dos y cuando ambos nos dimos cuenta de ello la cancelamos, nunca pensé que sucediera esto, debía de habértelo dicho como me insistió Kouga y Miroku; pero Kami tenía tanto miedo de perderte y creo que de todos modos te he perdido.

Como me lo han aconsejado te dejare tranquila Kagome, iré a Inglaterra con mi hermano Sesshomaru, estaré de vuelta dentro de dos meses, espero que todo este tiempo separados puedas recapacitar, te dejo la llave de mi departamento si es que se reofrece algo, ahí estará…

Aunque me duela el corazón entero, te dejare en paz pero volveré, si cuando regrese no quieres saber nada de mi, saldré de tu vida para siempre.

Perdóname…

Inuyasha Taisho.

Sus ojos se encuentran llenos de lagrimas, ¿Cómo puede dejarla ahora cuando mas lo necesita?, ¿cuando van a tener un bebé?, ¿Qué es lo que hará ella estos dos meses sin él?, lo menos ahora lo tenia cerca de ella, eso mismo la esta reconfortando pero ahora que se va a Inglaterra que va hacer?.

¿Por qué?... ¿Por qué Inuyasha?, ¿Por qué me dejas?.

Como me lo han aconsejado te dejare tranquila Kagome

Continuaraaaaaaa!!!!!…..

¡Konichiwa chicas!, aquí esta la continuación de la historia, solo me queda decirles que el capitulo final ya esta muy pero muy cera, y espero que hayan disfrutando de la historia, mil gracias por sus mensajes y nos vemos el Lunes en el mismo canal.

No se que decirles, ¡solo mil gracias!.

Se despide

Fesabi