Capitulo XVII.- Nuevo Comienzo.

Kagome…- lo murmura al ver a su pelinegra de pie, con esos ojos marrones que lo cautivaron en el primer momento.

Inuyasha…- se lo dice de la misma forma, aguantando las ganas de correr a sus brazos, tan solo observándolo como siempre fuerte, alto y tan sexy.

Abre sus ojos dorados con sorpresa, puede divisar que la figura de Kagome debajo de aquel abrigo.

Pero tu… como… estas…

Estoy embarazada.- lo responde Kagome al ver como Inuyasha solo balbucea.

es… es… por… que… kami…- lo balbucea Inuyasha al los pasos necesarios para poder posar su mano en aquel vientre que comienza a ser notorio.

¿se van a quedar afuera?.- lo pregunta una voz masculina que pertenece a Miroku, l abrir la puerta.

Hace frió y la neblina esta muy espesa.- lo informa otro individuo al posarse atrás de Miroku, el mismo Sesshomaru que ve a su hermano.

Vamos.- es lo único que puede decir Inuyasha al tomar la mano de Kagome para entrar con todos a la casa.

¿así que eres Kagome Higurashi verdad?- lo pregunta Rin al recibir a la mujer.

Si.- lo responde una Kagome nerviosa.

Soy Rin, la esposa de Sesshomaru.- se presenta Rin al saludar a la pelinegra.

Un placer.- se lo dice Kagome

¿por que no dejamos que los tórtolos vayan arreglas sus indiferencias y mañana en la mañana nos dedicamos en hacer una reunión familiar?.- lo pregunta y sugiere Miroku al ver a Inuyasha y Kagome

Entonces buenas noches.- lo dice Inuyasha hacia la familia, sus dos hermanos, primo y ambas cuñadas, llevándose consigo a Kagome para irse a la habitación donde ha estado durmiendo esas semanas.

Apenas es capaz de decir algo, se siente tan nerviosa ante la situación, no hubiera dejado que Renkotsu, Sango y Miroku la convencieran en venir, sabe que Miroku y Sango debían de venir para presentar la familia a su prima, pero Renkotsu quiso acompañarla.

Pasa…- lo murmura Inuyasha abriendo la puerta y deja que Kagome entre a la habitación

Inuyasha yo…- lo dice al ver como el mismo ojidorado cierra la puerta y comienza a desabrocharse la gabardina.

Solo kami sabe las ganas que tengo de tumbarte en la cama y hacerte el amor.- lo dice un ojidorado al dejar su gabardina en la silla continua.

Esas simples palabras bastaron para que el cuerpo de Kagome reaccione, aun estar embarazada desea por completo a Inuyasha y ahora mas que nunca.

Pero ahora mis planes es hablar contigo jovencita y me explique muchas cosas.- se lo hace saber un ojidorado dejando aquel saco encima de la gabardina y comenzar a desabrocharse la camisa que utiliza en el trabajo.

¿Qué ella le explique?, Inuyasha esta demente ¿o que?, él es el que debe de explicarse, no ella.

Puede ver a Kagome hacer una mueca de disgusto.

¿pensabas decirme que voy a tener un bebé, cuando nazca o mejor dicho cuando comience a ir a la primaria?.- se lo pregunta y reclama Inuyasha posando sus ojos dorados en aquella pancita.

Inuyasha yo…

No sabes ni siquiera lo que sentí cuando te vi ahí afuera mostrándole a todo el mundo que serás madre, cuando yo mismo he vivido este mes y medio sin saberlo.- se lo comienza a decir el propio Inuyasha- no sabes las ganas tengo de darme un tiro, te deje en Japón por que pensé que era lo mejor para nuestra relación, ¡kami! Si hubiera sabido lo del bebé no te hubiera dejado, no me hubiera separado de ti.- se lo hace saber al tomar asiento enfrente de Kagome, sin perder de vista esos ojos marrones- ahora me pregunto Kagome, ¿Cuándo pensabas decirme?, ¿cuando volviera y te viera? o ¿me evitarías como lo has hecho y me enteraría cuando fueras por el a la guardería? o ¿cuando el o ella preguntara por su papá?.- lo termina pregunta mostrando esos ojos dorados llenos de dolor.

No es lo que tú crees.- lo murmura una pelinegra sintiendo como sus ojos se vuelven cristalinos.

¡oh no, Kagome no llores!.- lo exclama Inuyasha al ver como a su pequeña se le empiezan a acumular las lagrimas.

Es que…

Anda ven aquí.- se lo dice Inuyasha estirando sus brazos, dejando que sus piernas estén lo suficientes firmes para sostener el peso de Kagome.

Se levanta para ir hacia donde esta Inuyasha y echarse entre sus brazos, sentándose sobre sus firmes piernas y esconder su rostro en el cuello de su ojidorado, soltando todo llanto, dejándose consolar por los brazos que ha deseado.

Solo deja que Kagome de rienda suelta a todo llanto, sabe que las mujeres embarazadas son más sensibles de lo normal y se siente culpable por reclamarle a Kagome todo aquello, pero él también está algo lastimado y solo desea que Kagome y su bebé pertenezcan a su mundo.

Ahora es consiente de aquellos pequeños hipos y como el llanto comienza a disminuir, pero aun sigue masajeando espalda y abrazarla con sus brazos, brindándole palabras de amor.

¿enserio todavía me amas?.- lo pregunta Kagome dejando escapar dos hipos.

Claro que si pequeña, no he dejado de amarte todo este tiempo.- lo termina informa Inuyasha y a su vez Kagome alza su rostro para ver los ojos de su ojidorado.

¿Ni aunque me aya comportado como una chiquilla tonta?.- pregunta Kagome dejando escapar otro pequeño hipo.

Eres la chiquilla tonta mas hermosa.- lo dice Inuyasha con esas sonrisa mientras acaricia la mejilla de Kagome.

Te extrañe tanto, Inuyasha.- lo murmura Kagome volviendo a que sus ojos se cristalicen.

Yo también, yo también mi pequeña.- se lo dice de la misma forma dejando su mano en el cuello de Kagome para comenzar solo acercarla y tomar de nuevo esos suaves labios, rozándolos primero saboreando y recordando cada sabor de ellos.

Abre sus labios lentamente gimiendo al sentir como la lengua de Inuyasha toca la suya, deslizando sus manos por el pecho del chico, para dejarlas enrolladas en su cuello y poder apretarse mas hacia aquel cuerpo.

Acomoda una de sus manos por debajo de las rodillas de Kagome, para dejar la otra alrededor de aquella cintura que ahora parecer estar desapareciendo a causa del embarazo, se levanta con un poco de esfuerzo en sus piernas y brazos pero sin ser capaz de dejar de besar a su Kagome, logra caminar solo tres pasos hacia enfrente para toparse con la cama la cual esta lista para que ambos pasen la noche.

Deja que Inuyasha la deposite en la cama suavemente pero sin dejar de abrazarlo de aquella manera, trayéndolo consigo a la cama.

¡kami como te he extrañado!.- lo exclama Inuyasha separándose de los labios de Kagome.

Yo también.- responde la pelinegra, dejando ver un adorable sonrojo en sus mejillas.

Con ayuda d sus manos comienza ha abrir la gabardina que cubre a Kagome dejando ver aquellos pechos que han crecido y ese pequeño vientre abultado.

Estoy gorda.- lo murmura Kagome con pesar dejando que Inuyasha siga abriendo su vestido.

Estas perfecta, y llevas a nuestro bebé.- se lo hace saber al inclinarse a besar el vientre de Kagome

Una pequeña lágrima se desliza por la mejilla de Kagome que es atrapada por el dedo de Inuyasha

No llores.- lo murmura al inclinarse de nuevo a tomar sus labios.

Cierra sus ojos sintiendo como Inuyasha comienza a desnudarla, tan suave que cada caricia puede percibirla en su cuerpo, había escuchado que las mujeres embarazadas son algo sensibles también al tacto, gime al sentir como la mano de Inuyasha se posa en sus pechos hinchados.

Anda pequeña, debe de ayudarme.- lo dice un Inuyasha tomando las manos de su novia para posarlas dentro de su camisa, Kagome debe de encargarse de deshacerse de esa prenda ya la ayudaría con los pantalones.

Sonríe al sentir la piel de Inuyasha bajo la suya, apenas es capaz de decir algo, solo esta maravillada que después de aquel mes y medio de separación sus cuerpos se necesiten tan desesperadamente.

Arquee levemente su espalda para dejar que sus pechos desnudos toquen contra la piel de Inuyasha apenas poco a poco acaba de dejar caer la camisa de su ojidorado al suelo junto con su demás ropa.

Se siente tan maravillada al recorrer cada una de la piel de Inuyasha con sus manos, sintiendo y volverse a familiarizar con Inuyasha.

Te amo, ¿lo sabes?.- lo murmura un pelinegro al ver a su futura esposa entre sus brazos.

Lo se… pero me gusta seguir escucharlo.- lo contesta suavemente Kagome posando su mano izquierda en el amplio pecho de Inuyasha, dejando lucir un pequeño anillo con un diamante en aquel dedo anular.

¿eso quiere decir que has aceptado casarte conmigo?.- se lo pregunta Inuyasha viendo aquel anillo que el mismo le dejo.

Si…- se lo contesta al mismo tiempo que pasa su lengua por sus labios, deseando un beso por parte de su prometido.

Eres mía…- es el único mormuro que se escuchar en la habitación al inclinarse a besar los labios de Kagome, disgustándolos, disfrutando de cada caricia, apenas es incapaz de dejar de deslizar sus manos por los rincones del cuerpo de Kagome escuchando cada suspiro que sale de sus labios.

Separa sus labios de aquellos que se encuentran hinchados y rojos para continuar con el cuello, que bien ahora lame, chupa y muerde escuchando las respuestas de Kagome tal como las recordaba.

Sigue deslizando su lengua por aquel lugar, saboreando de nuevo la piel de la chica, ahora llega al valle de aquellos pechos, primero los observa al ver lo que ha cambiado, y ha sido el contorno de sus pezones al igual que el amuleto considerable de estos.

Toma entre sus labios uno de los pechos de Kagome escuchando como gime ante las succiones que comienza ha hacer, mientras su otra mano se encuentra masajeando el otro, saboreando de su textura.

Puede sentir como todo comienza a dar vueltas, y su cuerpo responde tan fácil ante las caricias de Inuyasha, su vientre comienza a sentir aquella sensación placentera.

Sigue recorriendo con sus labios aquel cuerpo llegado hacia donde esta su pequeño creciendo, besando el lugar con suavidad.

Inu…ya…sha…- balbucea Kagome mientras sus manos se mantienen aferradas en las cobijas de la cama.

¿así que su pequeña es sensible a cada una de sus caricias?...

Vuelve de nuevo a recorrer y chupar esos pechos suavemente escuchando como sus oídos se deleitan con los suaves jadeos y gemidos.

Sigue de nuevo el mismo recorrido para llegar aquellos labios, callándolos con los suyos, para deslizar sus manos alrededor de la cadera de Kagome, y traerla hacia el sintiendo su piel ardiendo contra la de Kagome.

Se tumba a lado de ella trayéndosela consigo despojando su espalda de Kagome de la colcha para sentarla suavemente encima de aquel miembro duro que comienza a deslizarse en el interior de Kagome haciéndolo gemir al sentir como de nuevo las paredes de aquella cavidad se abren paso.

Escucha un pequeño grito salir de los labios de Kagome, observándola con sus ojos dorados, desnuda encima suyo como una ninfa apunto de florecer.

Mueve su cadera lentamente, escuchando como Kagome gime ante esas sensaciones placenteras, apenas su vientre es abultado pero no del todo para que sea tan pesada para Inuyasha.

Sus cuerpos siguen moviéndose a pensar que los rayos lunares atraviesan un poco la niebla que rodea el lugar, dejando que las gotas dulces de los cuerpos de ambos seres comiencen a hacer acto de presencia.

Entierra sus uñas en los ante abrazos de Inuyasha sintiendo un sin fin de descargas placenteras, gimiendo y gritando aquel nombre sin control alguno.

Apenas siente los arañazos que Kagome le da en sus brazos al hacerla llevar al clímax de una vez por todas, explotando dentro de ella, dejando que aquel tibio líquido entre de nuevo en Kagome esparciéndose en el vientre ya ocupado.

Cae entre los brazos de Inuyasha, sintiendo como cada uno de sus músculos se relaja, apoyando su cabeza en el pecho sudoroso de Inuyasha, respirando el aroma varonil.

Ahora es capaz de dormir con Kagome, se acomoda de perfil sin dejar de soltarla o deshacer aquel lazo que los une solo con el único propósito de estar en ese estado toda la madrugada, con la única cobija que llega a taparlos del frió.

-.-

¿así que esta es la mujer por la cual el gran Inuyasha estaba rompiéndose en pedazos?.- lo pregunta un Sesshomaru de pie a lado de la cama de su hermano.

¿Qué haces aquí?.- se lo pregunta el mismo Inuyasha tratando de cubrir cualquier evidencia de lo que paso en la noche.

Te diría es mi casa y puedo hacer lo que se me antoje, pero solo deseaba comprobar que mi hermano esta perdidamente enamorado de una mujer.- se lo informa con una pequeña sonrisa algo no muy usual en su hermano.

¡feh! Sal de mi habitación.- lo suelta Inuyasha tratando de no despertar a la mujer que esta entre sus brazos.

Me iré, pero Rin dice que en unas dos horas estará el desayuno, parece ser que mi niño esta dando algunos problemas.- se lo termina de informar Sesshomaru al ver a su hermano en aquel estado y pensar que ese Taisho había jurado no enamorarse.

Hasta que ese baka se va, si subirá sabido que sesshomaru entraría en la habitación la hubiera cerrado con llave, es una suerte que Kagome no se despertara en aquel momento, lo mas seguro es que pegara un grito al saber en el estado que se encuentran los dos.

La ve entre sus brazos, tan linda y hermosa.

Y pensar que había escuchado que las mujeres embarazadas suelen ser mas bellas que antes, y puede comprobar que Kagome se a vuelto mas bella, su piel tan suave que disfruto el sabor de esa mujer al hacerle el amor.

Ve como se mueve un poco y se abraza hacia él como si de ello dependiera su vida, escuchando aquel pequeño suspiro.

Hey pequeña…- lo murmura levemente Inuyasha tratando de despertar a esa mujer.

mmmm…- es la única respuesta que obtiene de Kagome al acomodarse.

Nos esperan.- lo informa el propio ojidorado tratando de levantarla pero todo es tan inútil.

Tengo sueño.- se queja Kagome teniendo alguna esperanza de quedarse en la cama con su Inuyasha.

Suelta una carcajada, y pensar que extrañaba aquellos pucheros al despertarla, recordaba que cuando estaban viviendo juntos solía hacer eso constantemente Kagome, hasta que él mismo le volvía hacer le amor y la dejaba descansar hasta después de unas horas volver con ella.

Y aquello es lo que tiene en mente.

-.-

¿por que tienen que irse ahora?.- lo pregunta Rin al servir la comida.

Tengo que reunirme con mis hermanos y mañana es navidad y pensar que solo tengo unas horas para llegar a estados unidos.- lo informa Renkotsu.

Sanguito y yo iremos a pasar las navidades con la familia Higurashi.- lo informa Miroku al tomar las manos de Sango.

¿ustedes?.- lo pregunta Sesshomaru viendo a su hermano darle de comer a una Kagome que se niega.

Nos quedaremos aquí hasta que termine el trabajo en la compañía.- lo informa Inuyasha, al dar la decisión que tomo hace unas horas atrás con Kagome, le había dicho que no podía regresar con ella hasta que terminara su trabajo y por ello Kagome decidió quedarse con él.

Entonces será una pequeña cena navideña.- lo anuncia Rin, al darle de comer a su pequeño bebé.

¡no quiero mas!.- lo reprocha Kagome moviendo su rostro evitando la cuchara de sopa.

Kagome.- lo dice Inuyasha en tono amenazador.

No te recomiendo obligarla mucho a comer, deja que pase una hora y vuelve a darle algo de comer.- lo dice Rin al ver como su cuñado sufre con Kagome.

Bien me rindo.- lo dice Inuyasha soltando la cuchara en el plato.

Me gustaría tener todo gravado para llevárselo a Ayame, esto la pondría de buen humor.- lo dice Kouga al ver a Inuyasha.

Cállate lobo.- lo dice Inuyasha.

Por lo tanto los demás comienzan a reír, acostumbrados al ver esas pequeñas peleas de afecto entre ambos Taisho.

-.-

Navidad.

¿puedo llamarle a mamá?.- lo pregunta Kagome al estar sentada enfrente de un Inuyasha que se dedica a trabajar en algunos informes de la compañía, si no fuera tan terco para dejarla en casa con Rin, no estaría tan aburrida ese día.

Si, dile a Mitsuki que te comunique a Tokio.- se lo dice Inuyasha al ver a su Kagome sentada de esa forma tan adorable, mostrándole al mundo que pronto será madre, con aquel vestido de maternidad.

Bien.- responde Kagome levantándose del lugar, con aquellos zapatos sin tacos, duras penas puede soportar su peso, algunas veces piensa que el bebé no es solo uno si no dos, recordaba cuando su mamá estaba embarazada de Sota su estomago a los tres meses era algo pequeño a comparación del suyo.

Puede escuchar a Kagome pedirle a la secretaria que la comunique amablemente a Tokio con su familia, y después la conversación de esta con un "hola mamá" y así saludar a toda la familia.

Pensaba que lo mejor es cuando vuelva a Tokio buscar una pequeña casa donde pueda vivir con Kagome y aquel pequeñito, su departamento no es un lugar para una familia, él mismo lo había comprado para ser soltero, pero parece ser que el destino tuvo otros planes.

Si regresaremos cuando Inuyasha termine las cosas que tiene que hacer acá en Londres, si mamá se que debo de buscar un ginecólogo pero ¿no crees que pueda esperar? Me siento muy bien.

¿ginecólogo?... cierto, ya recordaba que las ocasiones que visito a su hermano Rin en algunas ocasiones iba al doctor para hacerse chequeos, ¿Cómo puede olvidar todo eso?, mas bien por que no le pide ayuda a su cuñada.

¡feliz navidad mamá!, y le mandas un beso enorme a mi hermano y abuelo, y no te olvides de Sango, Kohaku y el tío, los extraño mucho.

Escucha como concluye la llamada de Kagome desde afuera.

¿hoy es navidad?, ¡kami!... no ha tenido ninguna oportunidad para comprar los regalos, ¿en que demonios ha estado pensando esos dos días?... ¡bah! Ya sabe la respuesta… en Kagome y su futuro, esa mujer pelinegra lo único que le hace es peder la cabeza por completo.

-.-

¿Kagome?.- lo pregunta Inuyasha al llegar de nuevo a la casa de su hermano.

Esta en el cuarto descansado, se fue muy molesta por que no la dejaste acompañarte.- se lo informa Rin al tener a su bebe en brazos listo para ir a tomar una siesta.

No podía llevarla, tenía unos asuntos de negocio y me es difícil concentrarme a su lado.- lo explica el propio pelinegro

La misma excusa tonta que Sesshomru, por eso nos deja en casa a mí y a nuestro bebé.- lo reprocha Rin al desparecer por el pasillo.

¿excusa tonta?, ¡kami si es verdad!, si Kagome esta a su lado no puedo concentrarse en lo único que llega a pensar es como desnudara en la noche a Kagome una vez llegando a casa… ¿esa no es razón suficiente para dejarla en casa?.

Camina directo a la habitación donde debe de estar Kagome, la había dejado en la casa de su hermano después de estar en la oficina, pensó que el dejarla en el lugar podría ir a la junta de negocios y pasar por los regalos de navidad sin problemas, pero ahora esa chiquilla pelinegra esta enojado con él.

Abre la puerta despacio con el único propósito de no despertarla y lo logra, observándola dormida en la cama tapada por una suave colcha, observándola fijamente preguntándose ¿Cómo él el gran Inuyasha se ha enamorado como un tonto de esa mujer ingenua?... tal vez no hay respuesta para esa pregunta, por que el único que logro ser cautivado fue su corazón y alma.

Toma asiento a lado de su Kagome, observándola tan clamada.

Si no hubieran resultado las cosas en ambos le habría propuesto a Kagome que se casara conmigo, pero no puedo engañarme ella siempre ha estado enamorada de ti.

Esas fuera las palabras de Renkotsu al dejarle a Kagome con él.

Me conformare con ser el padrino de ese pequeño.

Se lo había dicho Renkotsu al saber que no puede negarle nada, gracias a él Kagome estaba a su lado de nuevo, gracias a que Renkotsu obligo a Kagome a llegar a Londres.

¿se casaran?

Se lo había preguntado Miroku con esa sonrisa de tonto pervertido, la misma que le recuerda desde que ambos estaban en jardín de niños.

Se casarían al regresar a Japón, por lo menos una boda civil y después de que el bebé naciera se casarían por la ley de Kami, haciendo que su Kagome luzca aquel bonito vestido blanco, eso mismo habían acordado cuando comenzaron hablar del tema.

¿donde quieres ir de luna de miel?.- se lo pregunta a una Kagome entre sus brazos.

A cualquier parte mientras tú estés ahí conmigo.- fue la respuesta de Kagome al besar suavemente el pecho de Inuyasha.

Kagome es su sol, su estrella y su luna, no podría comprarla aunque quisiera, no hay precio alguno para esa mujer.

-.-

¡Feliz Navidad!.- lo grita Rin al abrazarse hacia su esposo.

¡feliz Navidad Rin!.- lo contesta Sesshomaru al atraparla entre sus brazos y comenzar a besarla suavemente.

Feliz Navidad mi pequeña.- lo murmura Inuyasha abrazando a su esposa por la espalda.

Feliz Navidad Inuyasha.- lo susurra Kagome girándose entre los brazos de Inuyasha solo para verlo al rostro.

¡Feliz navidad!... ¡Feliz Navidad!

Gritan aquellos hombres vestidos de papá Noel, saludad a cualquier persona que camina por las calles iluminadas por las luces de Londres y el cemento cubierto de nieve ligera que da la bienvenida a una Navidad llena de fe, paz y esperanza.

Dos parejas se encuentran de pie delante de aquel ventilan que ha hacia la cuidad de Londres, la catedral cubierta por nieve que sigue cayendo del cielo nocturno y esas luces iluminando el lugar como si fuera un pastel siendo cubierto por la capa principal y las velas están encendidas.

Ambos hombres abrazando a sus esposas, las cuales pegan su espalda al cuerpo de ambos hermanos, sonriendo ante la nueva vida que comienzan y la felicidad que embarcara de ahora en adelante sus vidas.

La historia no tiene un final mientras aya vida la cual siga con el curso.

Palabras sabias de un hombre sabio, su padre Inu-Taisho.

Estrecha fuertemente a Kagome entre sus brazos, respirando aquel aroma a jazmín, mientras dentro de la casa su pequeño sobrino esta dormido en el sofá que esta situado enfrente de la chimenea.

Ahora sabe que todos los deseos se hacen realidad, un simple deseo.

Mamá bríndame la felicidad.

Y su madre se la había brindado, con Kagome.

Ahora no se arrepiente de nada, por una simple apuesta consiguió a aquella mujer, y puede decirle a todo el mundo a su alrededor.

Por una simple apuesta conseguí a mi mujer, pero el precio que tengo que pagar por ella no se compara con la felicidad que siento en estos momentos.

Fin…

¡Konichiwa!, bueno chicas hemos llegad al final de esta larga historia y como siempre quiero agradecerles el haber estado conmigo en esta historia, como ahora ya se me ha hecho costumbre les traeré el Epilogo.

Mil gracias a todos sus comentarios a cada una de ustedes:

--§Ivett§-- , 3-CiNdY-3, AbrilAires7, Amary, Aome0793, Aome93k00, Aomedulce, Aome19961, Aomecitacrazygirl, Aomeha, Bishojo-scm, CaritoAC, Cattita, DenisseKagome, Diosa Maya, Eiko007, Ericomizuha, Fabisa, Florsuchisinuyasha, GabyC43, GoldenEris, Isabella, JesKanon, JettyK8g0m3, Kaeliza, Kaeliza, KagInu160, Kagome, Kagome 1386, Kagomechan167, KagomeSama13, KagomeVicky, Kagome1386, Kagome-1551, Kagome-inuvale, Kagura Ikari, Kaguraikari, Karlaamor2, Kata, Kath505, Katy100pre, Kauro1918, Kikyoatv2710, Kirara1990, Lain594, LifeAGlittlelove,

Lina, Lorena, Lunans, Magael, Marikochan2, Marru-freackyvampire, Mayra6314, Melinda, MelindaKagome, Mich-sama, Michumichu93, MikoKagoKik, Monikagomesweet, Monina, MynahDaidouji, Nagini12, Nelly, Nesye20, Ninde Black, Osmhysakura18, RiYYu, Roselyn, Samy☺tigre, Serena tsukino chiba, Sivis-ink, Solange470, Thejazzlivingsoul, Thegirlwhostolethestars, Tiernaaome, Tlap, UranusKillingAngel89, Uvitas2006, Xd11, Xully, Yossy-chan, Yuiren31 y Yukko-san.

No me queda que decirles a todas ustedes que mil gracias por sus comentarios y si me hace falta alguna notificarme para arreglar ello.

Nos veremos en el epilogo el Sábado en la noche.

Se despide

Fesabi