Ni ouat ni sus personajes me pertenecen, por el contrario la historia sí es mía.

Este fic va dedicado a mis chicas del whatsapp swanqueen, a las del grupo evil regals, al grupo de las reinas, a mi petita, a mi morena, a Irina, a amandis la tetis y por supuesto a mi manager adorada.

Va especialmente dedicado a mi niña, esthefybautista, que por fin dio señales de vida y me alegró el día con sus palabras.

A mi Miss Swan tata favorita, que se va a llevar una alegría al ver dos capítulos, a Vero porque es de lo mejor y a Natalia porque se lo merece con creces.

Gracias a los que me leen y comentan, ayuda mucho saber vuestras opiniones. Sin más os dejo disfrutar del capítulo no sin antes recordaros que debéis leer a franchiulla, my dark queen, MaryMontoya17, EvilSwanQueen21, Erpmeis, el lado ciego del amor y por supuesto a mi amada esthefybautista.

CAPÍTULO 14 QUIERO SABERLO TODO

Emma:

Llegó el lunes y Emma entró impaciente en su despacho esperando encontrar a Regina, no había podido dormir nada desde la fatídica noche en la que salió corriendo de su coche y no la había vuelto a ver. Estuvo llamándola pero ella no respondió así que decidió dejarle su espacio, esperaba encontrarla en la oficina y recibir algún tipo de explicación a su comportamiento, al menos saber qué había hecho para alterarla de ese modo, mas al entrar en su despacho la mesa que usualmente ocupaba su secretaria estaba vacía y sobre su propia mesa una nota de Ruby diciendo que había llamado para avisar que estaba enferma y no acudiría a trabajar.

Con el ánimo por los suelos al saber que no la vería y convencida de que no había acudido a su puesto por lo ocurrido el sábado, se sintió desfallecer, no podía entender por qué todo había cambiado de la noche a la mañana.

La necesidad de saber, de entender a la morena le quemaba las entrañas, estaba segura de que su comportamiento se debía a episodios del pasado, recuerdos y fantasmas que la atormentaban y ella necesitaba conocer, quería saberlo todo para poder aliviar ese pánico que pudo vislumbrar en sus ojos chocolate.

Finalmente y sin poder seguir con su trabajo, cogió el teléfono y llamó a la única persona que podía arrojar luz en medio de ese caos de tinieblas que componía la vida de su Regina.

Los tonos del teléfono fueron sonando mientras ella repiqueteaba con sus dedos sobre la mesa de caoba hasta que la voz alegre de Mary Margaret sonó al otro lado de la línea.

-"Emma, qué bien que llames ¿Cómo estás?"

-¿Podemos vernos Mary? Es importante

-"Claro… termino las clases a las tres ¿Quieres que nos veamos en algún sitio en especial?"

-Ven al despacho cuando acabes

Colgó tras quedar con Mary que en un rato se verían y se puso a trabajar para matar las horas, a pesar de que no podía apartar de su mente el recuerdo de la mirada de Regina, cargada de terror, se le encogía el corazón cada vez que pensaba en cómo la había empujado con fuerza, muy fuerte había sido su miedo para hacerla reaccionar así.

Casi cerca de las cuatro, su amiga Mary Margaret apareció en su despacho, asombrada al ver la mesa auxiliar ya que la última vez no estaba. Se abrazaron con fuerza y Mary en seguida notó lo inquieta y perturbada que estaba su amiga.

-"Aquí estoy, Emma ¿Qué sucede? Te veo alterada"

-Necesito que me hables de Regina

-"¿Al final vas a contratarla? Creo que encontró trabajo aunque no ha comentado nada en casa así que no sabemos de qué"

-Regina trabaja para mí desde hace meses

-"No me lo habías contado, así que al final me hiciste caso"

-Mary tú la conoces mejor que yo, al menos has vivido con ella, sabrás los detalles que a mí se me escapan y quiero que me los cuentes

-"no entiendo por qué quieres saber más de Gina si ya trabaja para ti"

-Simplemente cuéntamelo todo, eres mi amiga y no sabía a quién más acudir

-"¿Por qué no le preguntas a ella?"

-¿Por qué no me dijiste que era madre?

Mary Margaret se quedó en silencio, conocía bien a Emma y leía en sus ojos la urgencia de saber sobre Regina, suspiró dándose por vencida y esperando que la información que Emma le pidiera no afectase a la morena en ningún modo.

-"¿Qué quieres saber?"

-Empieza por el principio Mary, por el instituto, la mujer que conozco ahora no se parece en nada a la niña que fue, quiero saber qué motivos la llevaron a ser así contigo y conmigo

Su amiga la miró profundamente, mordiéndose el labio sin saber cómo empezar a explicarle algo tan íntimo de su hermana, mas la mirada de Emma tan cargada de necesidad, de ganas de saber, la incitó a revelarle lo que sabía de esa época.

-"Bueno, supongo que debo empezar desde el principio. Ya sabes que Cora, la madre de Regina se casó con mi padre y se mudaron a mi casa hace años en Storybrook, a Regina nunca le hizo gracia que su madre se casara, ellas estaban muy unidas, siguen estándolo ahora. En esa época yo no la conocía, solo conocía su máscara, aquella que se ponía para no salir herida ya que su pasado no era precisamente un cuento de hadas. Jamás la oirás mencionar a su padre, es más Mills es el apellido de soltera de su madre y se niega a cambiárselo. Su padre era un hombre hosco y desagradable, ni siquiera parecía darse cuenta de que tenía una hija y para Cora era mejor así ya que su pasatiempo favorito al llegar a casa era usarla como saco de boxeo. Regina creció en un ambiente de violencia y degradación pero todo cambió cuando cumplió once años, ya consciente del mundo que la rodeaba y cansada de secar las lágrimas de su madre, se abalanzó contra su padre en uno de sus arrebatos. Para quitársela de encima, la empujó con tanta fuerza que cayó escaleras abajo y quedó inconsciente, la cicatriz que tiene sobre el labio es producto de dicha caída e irónicamente ese fue el momento en el Cora dijo basta, podía soportar cualquier cosa pero no que dañaran a su hija. Al día siguiente se marcharon juntas y no volvieron a saber nada de su padre, durante esos años Regina y su madre se hicieron aun más cercanas y ella la tenía muy celosa, no soportaba que nadie se acercara, Cora era suya y solo ella podía hacerle feliz, todos los demás solo podían dañarla ya que era lo único que había visto toda su vida. Cuando se casó con mi padre, Regina se rebeló porque sentía que le estábamos robando a su madre y pagó todo el odio y rencor acumulado en su interior con nosotras en el instituto"

Emma se mantuvo en silencio, procesando la información que había recibido. Sabía que el pasado de Regina no había sido fácil y conocer unas pinceladas del mismo le servía para poner punto y final con los rencores del pasado, pero no era lo que necesitaba saber, no había nada que explicara sus motivos para haber huido el sábado anterior. Dándole vueltas a la cabeza preguntó sin saber si quiera si quería conocer la respuesta.

-Dime Mary quién es el padre de Henry

Un nuevo suspiro por parte de su amiga y una mirada de súplica que le hicieron entender que había dado en el clavo, empezaron a sudarle las manos y aun así se mantuvo imperturbable.

-"No estoy segura de que deba contarte algo así, es muy personal"

-Cuéntamelo

Conociendo bien a su amiga y sabiendo que no iba a darse por vencida y que, de un modo u otro, acabaría averiguando lo ocurrido hacía cinco años con su hermana, prefirió contárselo ella misma a que se enterase por otras fuentes menos directas.

-"Está bien, hace cinco años una madrugada, Regina me llamó. Creí que me estaba gastando una broma pues no nos llevábamos del todo bien pero supe que algo grave le había pasado al oír su voz cortada y sus sollozos al otro lado de la línea. Fui a buscarla y la encontré, completamente en shock sin poder parar de llorar y repitiendo constantemente que quería irse a casa, me la llevé a Storybrook y durante el camino no pronunció palabra, no miraba a ninguna parte en especial, estaba como ida, ausente y me empecé a preocupar.

Al llegar a casa de mi padre, tuve que ayudarla a llegar a la puerta, eran cerca de las seis de la mañana y yo sabía que les íbamos a dar un susto al llegar de esa manera pero no sabía qué hacer, Regina apenas podía caminar y yo estaba realmente aterrada.

Mi padre abrió la puerta y fue entonces cuando ella se desmayo, él alcanzó a sujetarla y con ayuda la entramos en la casa, subiéndola a su habitación antes de que Cora viese así a su hija. Me mandó llamar al médico y el diagnóstico confirmó lo que yo me temía desde que la encontré deambulando por el parque, había sido violada. Durante un mes no quiso salir de la cama, solo dejaba que su madre se le acercara, cuando cualquier otra persona lo intentaba se ponía histérica. No conseguíamos sacarle ni una palabra, no sabíamos quién le hizo eso y mi padre estaba rabioso, necesitaba a alguien a quién culpar ya que quería a Regina como si llevase su sangre.

Al cabo de los meses empezaron los mareos, las nauseas, los desvanecimientos y nos temimos lo peor, Regina estaba embarazada. Cuando Cora se lo dijo ella simplemente se quedó en silencio, quiso quedarse sola pero mi padre se negó, una mañana entró con ella en su habitación y, sin decirle nada, la abrazó con fuerza. Fue la primera vez que lloró desde aquella fatídica noche, durante horas estuvo llorando en brazos de mi padre que no se apartó de su lado, prometiéndole que nunca iba a dejarla sola y así fue. Cuando Henry nació fue mi padre quién entró con ella al paritorio, quien sujetó su mano mientras traía a su hijo al mundo, por ese motivo Regina le puso ese nombre a su hijo.

Poco después supimos quién había sido el bastardo que destrozó su vida, se llama Robin Hood. Por desgracia Regina habló demasiado tarde y él estaba bien posicionado, ni un leve castigo recibió mientras Regina se hundía.

Henry fue su tabla de salvación, en cuanto lo tuvo en brazos supo que daría su vida por ese pequeño, lo adora, es capaz de hacer cualquier cosa por él"

-Robin Hood… Creo que sé quién es

-"Es pasado Emma, lo que no entiendo es por qué te interesa tanto el pasado de mi hermana"

-Quería entender a la mujer con la que pasó la mayor parte de mi día

-"Me alegro de que me hicieras caso y la contrataras, ella necesitaba una buena oportunidad para salir adelante"

Con una sonrisa, Emma se despidió de su amiga. En cuanto esta salió de su despacho la ira se apoderó de su pecho, empezó a temblar y con un grito estrelló contra la pared los adornos que tenía sobre la mesa. Todo encajaba, el miedo en los ojos de Regina, como no temerla si había sufrido semejante humillación y degradación, Robin Hood, ese nombre le sonaba conocido y no pararía hasta saber quién era ese hombre y destruir su vida.

Sin poder apartar su mente de la historia de su morena, buscó con ahínco dónde había podido escuchar el nombre de Robin Hood, durante días, sin apenas comer y dormir, buscó incansable hasta dar con él. Cuando lo encontró, una sonrisa sádica apareció en su rostro. La empresa de Robin estaba altamente unida a Industrias Swan, tan unida que con un solo movimiento ese hombre estaría en la ruina, un movimiento que estaría encantada de cometer. Robin Hood no tenía ni idea de quién era Emma Swan y de lo que era capaz de hacer cuando dañaban aquello que amaba.