Capitulo V.- Promesa…
-no es lo que deseo.- confiesa al tomar las manos de su Kagome entre las suyas, sin apartar su mirada de la suya- necesito que vuelvas.- repite sinceramente.
-¿y Kikio?.- pregunta nuevamente.
-hablare con ella.- esa fue su intención antes de que se le metiera esa idea loca en la cabeza.
-entonces hazlo…- lo anima, no desea ilusionarse por ello pide que antes hable con ella.
-te prometo algo…- comienza a decirlo a envolverla entre sus brazos, sintiendo como todo dentro de ti encuentra esa calidez que hace tanto que pensó haber perdido.
-¿Qué cosa?.- insegura al preguntar al ser hipnotizada por esos bellos soles.
-dame un mes, solo un mes, si no regreso puedes hacer tu vida con ese humano.- aunque le pese desde el fondo de su corazón es la única promesa que puede darle.
-pero… ¿Cómo…?.-
-¿Cómo lo se?...- interrumpe al reír amargamente- he venido a tu época cada vez que me es posible.-
¿habla completamente enserio?, ¿ha estado ahí sin que ella se de cuenta?.
-lo hacia, por que te extrañaba.- una justificación tan simple, pero verdadera.
-¿y ahora?.- se atreve a preguntar, dejando que Inuyasha tome asiento en el borde de su cama y la traiga con él, sentándola entre sus piernas, al observarla antes de darle una respuesta.
Suspira al no encontrar una respuesta que la confesión que ha tenido atorada en su garganta desde hace tiempo, aunque antes de decirla, tiene que estar seguro que Kikio regresara al lugar que pertenece y sabrá comprenderlo… eso espera.
-celos…- es su única respuesta y sonríe al ver como su Kagome juta las cejas como si ello no logra comprender.
-¿celos?.- ¿se ha vuelto loco?.
-si, celos de que ese humano pueda ganar lo que me pertenece.- posa su mano en el lugar donde esta ese órgano que tiene su marca.
-ah…- se sonroja.
-lo comprendes, ¿verdad?.- desea confirmarlo, y el que Kagome asienta le da esperanzas- ¿entonces aceptas mi promesa?, solo un mes y si no vuelvo te dejare libre… un mes para arreglar con Kikio las cosas y tu podrás volver para siempre.- promete y explica, tomando una de sus manos y llevarla a su mejilla.
-solo un mes…- reafirma sonriente, dejando que dos pequeñas lagrimas se deslicen por sus mejillas.
-y después soy todo tuyo, mi vida te pertenecerá…-
-y la mía te pertenecerá a ti.- susurra de la misma manera que su Inuyasha, sellando esa promesa un beso suave y lleno de ilusiones.
-quédate conmigo…- pide al separarse de sus labios, solo una noche que sea suyo.
-y mañana me iré temprano.-
-y después dentro de un mes.- recuerda sonriente, dejando que él la tome entre sus brazos, hasta él lado de la cama, enrollando sus brazos en el cuello de Inuyasha y ocultar su rostro en ese mismo lugar, aspirando el aroma a bosque húmedo que tanto adora.
-si… ahora duerme.- besa su frente al acostarse con ella entre sus brazos, algo que simplemente pensó tener en sueños, dormir así con su Kagome.
-no quisiera.- admite al teñirse sus mejillas, buscando la mirada de Inuyasha.
-yo tampoco…. Pero debes de dormir.-
-¿estarás mañana cuando amanezca?.- uno de sus temores, es que todo eso sea un sueño.
-lo prometo.- sonríe.
-abrázame… abrázame fuerte.- suplica en susurros al también ella abrazarlo, sin importar nada, solo desea pensar que todo eso es real, lo mas real posible.
Inuyasha ha vuelto por ella…
Hace lo que pide su Kagome, y llenarse de esa fragancia que añoro por demasiado tiempo, el jazmín sumergido en aguas termales.
Esa noche es simplemente para añorar.
-.-
Si no estuviera esa pequeña joya en su mano no podría creer que lo vivido noche fue real, pero la confirmación de que todo fue lo mas real posible, es el anillo que su dedo carga en esos instantes, un hermoso anillo prueba de la palabra de su hanyou.
-permanecerá aquí todo este tiempo y después del mes, toda nuestra vida.- recita esa palabras al introducción el anillo en su dedo anular.
-Inuyasha…-
-en un mes, Kagome…- vuelve a repetirle a promesa al besar sus labios.
-si…- susurra observando que su Inuyasha se da la vuelta para marcharse y volverá en el tiempo que prometió.
A pesar de que esta feliz, no puede evitar sentir inseguridades, y alguna que otra lagrima escapar de sus ojos.
Debe de confiar.
Inuyasha nunca haría nada por defraudarla, y la prueba es el hermoso anillo.
-Ánimos Kagome…- se murmura caminando de regreso a su casa.
Sin ti, no hay ninguna razón,
De que este corazón siga sobreviviendo.
-.-
-¿no estarás hablando enserio?.- pero el que Inuyasha este tan firme quiere decir que si- ¿y la señorita Kikio?.-
-hablare con ella.- sigue caminando por el bosque, al llegar a esa época Miroku como la ocasión anterior esperaba por él, y fue ahí cuando le explico todo y su promesa a Kagome.
-¿crees que te dejará ir así de fácil?.- aunque desea creer que si, lo duda mucho.
-no, pero tiene que comprender que no fue mi intención volverme a enamorar.- expresa sin sentir vergüenza en admitir que Kagome sano y cautivo su corazón.
-¡vaya!...- parece ser que una noche con la señorita Kagome cambio demasiado a Inuyasha.
-¿sabes donde se encuentra?.-
-la última vez que la vi se dirigía hacia el árbol sagrado.- informa.
-perfecto.- comienza a caminar en dirección contraria, debe de arreglar las cosas con Kikio y tal vez pueda regresar antes de lo prometido, antes de que ese maldito humano sea capaz de entrar en el corazón de su Kagome. No pudo impedirle salir con él, ni siquiera menciono el tema, con temor a que Kagome se enojara, pero estuvo en la casa lo suficiente para saber que ese día lo verá.
Maldito humano…
Ni siquiera se dio cuenta, en que momento se encuentro corriendo de forma precipitada, hasta el haber llegado demasiado rápido al árbol sagrado.
-hasta que apareces.-
-Kikio…- al verla sentada en las raíces de ese árbol tamaño colosal.
-¿Qué me vas a decir?, ¿Qué ya fuiste por ella?.- reclama poniéndose de pie.
-antes, necesito…-
-¡ja!... ¿Quieres que te libere de tu promesa?.- expresa amargamente.
-he estado pensando como explicarte las cosas, pero…-
-no puedes.- vuelve a interrumpir.
-yo…- balbucea.
-solo contéstame una pregunta, ¿la amas mas de lo que me amaste a mi?.- fijando su rostro en el de Inuyasha.
-lo siento…- susurra apartando sus ojos.
-podré liberarte de tu promesa, una vez que derrotes a Naraku.- responde firmemente.
-sabes que necesito….-
-a Kagome.- termina por él- no te preocupes, puedes traerla, total por lo que me ha dicho Kaede es una gran medicina para ti.- hace hincapié en lo ultimo.
-gracias…-
-aunque odie a mi reencarnación por arrebatarme algo que era mió, no puedo obligarte a corresponderme de esa forma, no después de lo que hemos vivido en un año.- concluye trayendo en memoria, que ese año Inuyasha ha estado disperso, tan disperso que en mas de las ocasiones normales ha resultado herido y si llega a delirar, lo hace con el nombre de su reencarnación.
-Kikio…yo…-
-ahórrate las disculpas Inuyasha, solo te diré que no estorbare y ni ayudare, si Naraku llega a matar a Kagome o hacerle daño, no cuentes con mi ayuda.- hace ver sus intenciones de una vez por todas.
-no será necesario, por que la protegeré con mi vida.- su firme posición, no ponen en duda sus palabras.
-¿Cuándo regresara?.-
-quisiera traerla hoy mismo, pero le pedí un mes y organizar lo necesario.- informa sin importar que Kikio sepa de sus planes.
-un mes…-
-¿podrías…-
-¿quedarme?.- vuelve a interrumpirlo con voz de burla- tu si que estas loco, no lo haré, buscare por mi parte a Naraku y lo haré pagar por lo que me hizo.- jura venganza.
-podríamos hacerlo juntos, Kagome no se opondría.-
-y sería incomodo entre ambas, ella se fue por esa razón, aunque tu formes algo con ella, yo no soportaría ver…- es conciente de las cosas, aunque admita su derrota, no se quedará a ver como su reencarnación le restriega el triunfó.
-Kikio… yo… lo siento.- lo mas sincero que puede decir.
-lo se… solo que en el corazón no se manda.- y solo por ello esta dispuesta a hacer una marcha digna.
Desea decirle algo… pero no se le ocurre aparte de un vil lo siento.
-es momento en que me vaya.- anuncia su retirada, divisando en lo alto del árbol sus fieles guías.
-Kikio…-
-a veces las palabras salen sobrando.- y es verdad, en ocasiones es mucho mejor el silencio que palabras sin sentido.
-adiós Kikio…- murmura al divisarla en lo alto del cielo, siendo sostenida y acompañada por sus caza almas.
Y esa fue la despedida hacia su primer amor, un amor que atesorara en el fondo de su corazón y recordar los maravillosos momentos que vivió.
Y ahora tiene un mes, antes de ir por Kagome, recordando su plan diseñado estratégicamente en la noche anterior; para ello ocupara la ayuda de Miroku y tiene la idea que él estará gustoso en ayudar.
Un mes y Kagome estará de regreso.
Una promesa esta hecha para cumplirla, sin importar el que dirán.
Continutaaaaaá…….!!!
¡Konichiwa! A todas… chicas que puedo decirles, me ha sucedido una desgracia, Kami me ha castigado por no traer las contis antes, se me borro TODA mi PC, y mis ARCHIVOS, IMAGES, TODO de TODO, ando de luto TOTAL.
Ya no se si es mejor llorar o reír, este capitulo lo tenía en mi Web, (h t t p :/ / fesabi . jimdo . com /) que antes ya les había mencionado, algunas ya entraron a ella pudieron leer el cap antes, por ello puedo publicar este capitulo.
La verdad no se cuando pueda tener una continuación, T-----T ya tenia este fic terminado, arg!!... quiero darle un tiro a mi PC, aventarla desde el segundo piso, ¡yo que se!.
Me despido muy… deprimida
Fesabi
(muchas gracias por sus comentarios…)
