Capitulo X.- Te Amo.

-¡Kagome!, ¡oh Kami Kagome!...-

-hijo déjala respirar, en un momento vuelve en si.- escucha la voz de su madre.

-pero…-

-te dije que debíamos de haberle dicho, mamá.- el reproche de Sota llega a sus oídos obligándole abrir sus ojos.

¿Qué paso?.

-¡oh pequeña, estas bien!.- gime de preocupación al haber observado como su Kagome se desvanecía a lado de su abuelo.

-¿Inuyasha?.-

-si, soy yo Kagome.- responde observando los ojos marrones llenos de confusión.

-¿no soñé?.- susurra al levantarse con ayuda de Inuyasha observando su vestido y el traje de él.

-no.- responde sonriendo pero también nervioso, ¿querrá casarse con él?

-¿vamos a casarnos?.- pregunta al seguir aturdida.

-si, es solo si quieres.-

-no es ninguna broma.- responde al girarse a verlo únicamente a él, ¿todo es real?.

-ninguna broma.- murmura al inclinarse a besar sus labios, suavemente sintiendo como Kagome le responde.

-chicos, la ceremonia, después pueden besarse todo lo que quieran.- se separa con mala gana de los labios de su Inuyasha para ver a Yuka sonriendo de oreja a oreja, ¡ellas lo sabía desde hace tiempo!

-tu madre hizo prometernos que guardaríamos el secreto, aparte es tan romántico.- responde a la pregunta de su mente como si la hubiera leído.

-¿entonces Kagome, quieres casarte conmigo, ahora?.- pregunta nervioso, al temer que ella pueda rechazarlo, a eso se arriesgaba.

-¡es lo que siempre he soñado!.- se lanza a su brazos, hundiendo su rostro en el cuello de su Inuyasha, sintiendo como este la rodea con sus brazos.

Escucha la risa musical de Inuyasha, al separarla de sus brazos.

-es mejor que comencemos con la ceremonia o todos van a matarnos.- ríe al besar su frente y entregarla a su abuelo.

A penas puede creer que todo eso sea un sueño, ¿en verdad no es un sueño que ella este caminando por el pasillo del brazo de su abuelo hacia los brazos de Inuyasha?.

-te entrego a mi nieta, se que la cuidaras y también espero que me den muchos nietos.- lo último ocasiona en ella e Inuyasha un sonrojo y risas por parte del publico.

Al tomar su mano se percata que Inuyasha tiene un paliacate negro cubriendo esas orejitas que tanto le gustan.

-nos encontramos aquí para reunir a Inuyasha Taisho- ¿Taisho? Gira su rostro hacia Inuyasha el cual le devuelve una sonrisa y con esos ojos ámbar indica la dirección en la que se encuentra su madre sonriendo, ella tuyo algo que ver- y la señorita Kagome Higurashi, para unirlos en sagrado matrimonio.-

La ceremonia continua, el cual el sacerdote recita las palabras que anhela tanto matrimonio repetir.

-yo, Inuyasha Taisho, acepto a Kagome Higurashi para amarla, respetarla, protegerla, cuidarla en la salud y en la enfermedad, en la pobreza y riqueza, hasta que la muerte nos separe.- recita sus palabras al deslizar el anillo en el dedo que ya esta ocupado siendo juego del primero, con pequeños diamantes incrustados en la alianza dorada.

-yo, Kagome Higurashi, acepto a Inuyasha para amarlo, respetarlo, protegerlo, cuidarlo en la salud y en la enfermad, en la pobreza y riqueza, hasta que la muerte nos separe.- concluye sus palabras al tomar la mano masculina y deslizar el anillo idéntico al suyo solo que un poco mas grande.

-yo los declaro marido y mujer, puede besar a la novia.- apenas puede escuchar las palabras del padre, sus ojos se encuentran llenos de lagrimas y su corazón late de felicidad.

-te amo, pequeña.- se inclina a capturar los labios de su esposa, la envuelve entre sus brazos, al comenzar a corresponder ese beso que anhela demasiado, escuchando los aplausos de los espectadores.

¡por fin suya!.

-yo también te amo, tonto.- susurra roncamente Kagome al separarse de sus labios, observando sus ojos llenos de lagrimas.

-no llores pequeña.-

-no lloro de tristeza, si no de felicidad.- le hace ver, al abrazarlo de nuevo, cerrando sus ojos dejando que por primera vez desde hace mucho tiempo en sus mejillas corran lagrimas de felicidad.

Su esposa, apenas puede creerlo.

-.-

Su Kagome esta sencillamente hermosa, con ese vestido blanco, que desea quitárselo y deslizar sus manos sobre su piel suave, ahora que la ve observa con detenimiento cuales son las zonas que sostienen el vestido del cuerpo de su esposa, en el cuello esta un lazo el cual sostiene sus pechos, en la parte de atrás, unos listones que amaran ese corcel que la madre de Kagome le hizo entre ver al describir el vestido de su hija, y la falda esta siendo sostenida por otros lazos blancos en la parte delantera al ser esta extremadamente larga pero un corte fino y delicado, con piedras azules en la parte delante; sonríe al seguir observando a su esposa, ese pensamiento ensancha a un mas su sonrisa, a pesar de que este ese Hoyo en la boda, no se siente amenazado. Observa que este camina hacia donde esta su Kagome platicando con sus amigas y otras compañeras de clase, lo cual el comienza a caminar hacia ella, tal vez no se sienta amenazado pero es preferible darle a entender de nuevo a ese Hoyo que Kagome es suya.

-Higurashi…-

-Hoyo…-

-creo que esa oportunidad, quedo en palabras, ¿verdad?.- le sonríe débilmente al haber desaparecido sus amigas y dejarla sola.

-yo, lo siento.- es lo único que se le ocurre decir

-lo entiendo, ¿puedo darte un abrazo de felicitaciones?.-

-¡claro que si Hoyo!.- al abrazarlo, lamenta el haber lastimado a Hoyo de esa manera pero nunca fue su intención, tal vez en el futuro él pueda encontrar a la chica ideal, como ella encontró a Inuyasha.

-creo que es demasiado tiempo para un abrazo.- la voz de su Inuyasha la obliga a separarse.

-Inuyasha…-

-nada mas nos estábamos despidiendo como amigos, Taisho.- la interrumpe Hoyo.

Inuyasha asiente, al Hoyo darle una sonrisa sincera a ella antes de despedirse.

-Inuyasha…-

-calla Kagome, simplemente bésame.- interrumpe lo que su esposa pueda reclamarle para atraerla hasta sus brazos y capturar sus labios, lo cual Kagome responde gustosamente.

-hey chicos, no queremos que se les haga tarde.- la voz de su madre de nuevo interrumpe.

-¿tarde?.-

-prométeme que tomaras muchas fotos, como hemos tomado él día de hoy.- al entregarle su madre una cámara digital con capacidad suficiente para infinidad de fotografías.

-si…- responde confusa al tomarla.

-¿cree que pueda despedirnos de todos?.-

-ya me las arreglare, Sota y el abuelo los están esperando, así que crucen toda la casa para salir sin ser vistos, todos comprenderán que desean intimidad.- ríe su madre al ver su sonrojo.

-pero…- no continua ya que Inuyasha la toma entre sus brazos, para caminar al interior de la casa, cruzándola y salir por la parte de atrás, siendo conciente a que lugar se dirigen, al pozo.

-¡por fin llegan!.- exclama Sota al verlos entrar.

-espero que nos visiten mucho y pronto traigan la noticia de muchos nietos en camino.-

-la próxima semana, volveremos.- anuncia Inuyasha al observarlo desde entre sus brazos, tan firme.

-le dices a Shippo que tome muchas fotos, hermana.- sonríe su hermano al besar su mejilla.

-se divierten.- se despide su abuelo.

-agarrate fuerte que voy a saltar.- informa Inuyasha, ocasionando que envuelva con sus brazos el cuello de su esposo y escando su rostro en su cuello.

Siente los movimientos, el bajar y el subir, hasta la suave brisa que caracteriza a la época antigua, observando con su alredor a sus amigos vestidos de una manera rara para ella.

-hasta que por fin llegas, ¡bruto!, vamos tarde.- gime Shippo a lado de Sango.

-¡feh!, había tantos invitados, ¿Cómo íbamos a salir?.- gruñe su esposo.

-hay que llevarla a casa de la anciana Kaede para prepararla.- menciona Sango, sin que ella no pueda comprender nada.

Inuyasha camina con ella entre sus brazos.

-espera…- al detener los pasos de su esposo- ¿a que llegamos tarde?.- pregunta al ver los ojos dorados de su Inuyasha.

-¿confías en mi Kagome? -lo cual obtiene como respuesta un si- entonces no preguntes y has lo que se te pide.-

-pero…-

-por favor…- vaya eso si es nuevo, Inuyasha nunca pide las cosas por favor.

-estas hermosa Kagome.- recibe el elogio de Shippo, lo cual le responde con una sonrisa.

-gracias, oye Shippo, mi hermano me pidió una favor, algo raro… ¿puedes tomar fotografías?.- al darle la pequeña cámara.

-si, pero ¿Qué es eso?.- pregunta al examinar el aparato extraño.

-son como dibujos pero la cámara los hace, retratos de los eventos sin utilizar crayolas, debes de apretar el botón que esta en medio y para capturar el que esta a lado.

-oh, ¿así?.- al salir disparada una foto, a causa del flash, cosa que Shippo se asusta.

-mocoso tonto, eso es normal, es para que sea vea mejor la cámara.- se ríe de él al repetir las palabras que Sota le explico, cuando el tuyo la misma reacción.

-Inuyasha, no te rías de Shippo.- trata de regañarlo pero es inútil enojarse en esos momentos de tanta felicidad

-¡feh!, enano sacas demasiadas fotos.- advierte el hanyou al seguir caminando, para divisar la casa de Kaede, con ella afuera.

-¡hasta que llegan chiquillos!, vamos Inuyasha deja a Kagome en el piso y tu ve con Miroku.- ordena Kaede.

-pero…-

-¿pero que?.- pregunta algo molesta.

-yo pensé que se iba a quedar con ese vestido.- se decepciona que no sea él el que se lo quite.

-piensas mal…-

¡maldita anciana!.

-anda amigo, que creo que tu idea de desnudar a la señorita Kagome se ve opacada.- ríe al darle palmadas en la espalda a su amigo al llevárselo consigo mientras Kagome es llevada dentro.

¡malita anciana!.

-.-

¿una segunda boda?.

Definitivamente ese día no han acabado las sorpresas, según lo que le explico Kaede, Inuyasha estuvo trabajando ese mes y semana en los arreglos de la boda junto con todos los aldeanos, esperando así poder unirse a ella –lo cual provoco lágrimas en sus ojos-.

-ese hombre te adora Kagome, creo que este día no quedo duda alguna de ello.- su mejor amiga le hacer ver ello al ayudarla a vestirla.

-yo también lo adoro.-

-me alegro que aya recapacitado.- menciona Kaede al amarrarle bien el Kimono blanco que le han puesto y después prepararse para un rojo con figuras blancas.

-si, yo también.-

Que tonta ha sido, el haber sabido que ese mes Inuyasha se dedico a hacer todo eso, no se hubiera comportado de esa forma cuando le pidió una semana mas.

Ni te preocupes hija por el dinero que se gasto en la boda, Inuyasha nos dio monedas de oro y nos sobro demasiado dinero, que quedo guardado en el banco para cualquier necesidad, es un hombre maravilloso.

Y cada vez lo ama más.

-Creo que ya es hora.- anuncia Sango.

-yo llevare a Kagome hasta Inuyasha y después saldrás del brazo de Kaede.- le explica al saber que en esa época las bodas son diferente, son tradicionales- tomaras sake tres veces cuando se te indique y no puede haber contacto de besos o manos- concluye al confundirla- es tradición.- le explica.

Camina a lado de Sango hacia la aldea, la cual esta luce un kimono precioso de colores, al igual que otras chicas del lugar, solo que algunas mujeres mayores mantienen kimonos negros, según lo que le explico Kaede, los kimonos de colores significan que están solteras y negros que están casadas.

Su cabello se lo han dejado vuelto como en la ceremonia de su época al haber sido Inuyasha que alego que deseaba que lo tuviera suelto y no con esos ridículos peinados, el maquillaje también es de su época.

Al llegar al lugar, se asombra de la pequeña capilla que esta decorada de diversas flores a su alrededor, e Inuyasha esperándola a un lado de ese lugar, con un traje negro diseñado igual a su rata de fuego rojo, solo que negro.

Sango la lleva hasta el, siendo observada por todos los de la aldea.

-cuidas de mi amiga, ¡¿he?!.- advierte con una amenaza juguetona, lo cual Inuyasha ríe como respuesta

Kaede la cual se encuentra enfrente de ellos, comienza a soplar una pequeña flauta y el incienso, al mismo tiempo que recita unas palabras, lo cual significan unión y código de ética entre las parejas; toma entre sus manos un pequeño plato de color rojo que es llenado con sake, el cual se lo lleva a sus labios, absorbiendo un poco, siendo retirado de entre sus manos y pasado a Inuyasha el cual hace el mismo proceso, así continua con otros dos platos de diferentes tamaños, bebiendo el sake y después Inuyasha hacer lo mismo.

Desliza otro anillo en el dedo de Inuyasha acompañando por el primero, el cual sonríe y este le hace lo mismo al escuchar las palabras de Kaede uniéndolos como marido y mujer, esta apunto de inclinarse a besar sus labios Inuyasha, pero un golpe por parte de Kaede lo interrumpe, el cual gruñe ante ello.

-compórtate jovencito.- regaña al continuar la ceremonia.

Maldita anciana.

¿Cómo puede negarle el besar a Kagome?, cuando en su época si pudo besarla

Por su parte ríe al ver como Inuyasha simplemente gruñe, es tan feliz que todo a su alrededor es eso felicidad.

La ceremonia concluye y en lugar de permitirse salir en el brazo de Inuyasha como fue en su ceremonia sale del brazo de Kaede, lo cual molesta a un mas a Inuyasha.

-ahora vamos a la recepción, y después podrán tener intimidad.- informa Kaede al provocarle que sus mejillas se tiñen de rosas.

Intimidad…

La noche de bodas…

Si que esta nerviosa por ello.

-eso si que no anciana, no pienso soportar un momento mas sin poder tocar a mi esposa, así que nosotros nos saltaremos ese maldito ritual.- hace ver molesto el hanyou, al tomar a su esposa entre sus brazos, sin prestar atención a las exclamaciones de sorpresa de todos los aldeanos, la negación de Miroku y Sango, y los flashes que Shippo continua dando con esa cámara –vaya que si se tomo en serio su papel de fotógrafo-

Antes de que ella pudiera protestar Inuyasha se limita a dársela vuelta y correr con ella entre sus brazos, ignorando los gritos de Kaede.

¡niño mal educado!, ¡ya me las pagaras!, ¡Inuyasha!.

No se cuantos segundos o minutos tardaron en llegar, pero el lugar es simplemente hermoso, alrededor del bosque una pequeña casa, algo grade pero cómoda.

-¿te gusta?.- pregunta al depositarla a su lado.

-si…- responde al admirarla, toda hecha de madera y tan linda

-la construí para nosotros, es nuestro hogar.- declara firmemente, al atraerla hasta sus brazos.

-¡Oh Inuyasha!...- exclama emocionada al reunir lagrimas en sus ojos.

-¡feh!, no llores tonta.-

-¡te amo, tanto!.- grita al besar sus labios.

-yo también…- susurra entre sus labios.

Continuaraaaaá……!!!!

¡Konichiwa de nuevo chicas!... jajajajaja demasiado pronto nos vemos xD!.

Pues a las chicas que les gustan las bodas occidentales aquí tienen una pequeña muestra y las orientales de igual forma, no se pudo continuar con el ritual que se hace en el banquete a causa de que nuestro Inuyasha es algo desesperado, pero continua, que los padres de ambos novios le sirven o bien atienden a la familia de los otros, los padres de la novia a la familia del novio y viceversa, es ahí cuando la novia utiliza el kimono blanco, que da muestra de su pureza, el novio al igual que la novia hablan de momentos felices de su vida y lo mejor que pudo haber pasado al haberse encontrado ambos, como vivirán juntos y lo que planean hacer –eso me parece-.

Si tienen alguna duda pueden consultar en Internet acerca de las bodas orientales, también hay un video en youtube.

Antes de despedirme, acerca de que la historia esta en "M", la he puesto así por que tendrá lemon –en el siguiente capitulo-, y como ustedes saben por ello de esa categoría, muchas gracias por su comprensión y nos vemos en el ultimo capitulo que es el que sigue; recuerden que hacer para vernos pronto.

Se despide

Fesabi