"Por qué él les dará sus propios ángeles un mandato acerca de ti para que te guarden en todo momento y guíen tu camino y sobre sus manos te llevaran para que no tengas miedo cuando en tu vida aparece la maldad." Salmo 91 versículos 11-12.
Rainbow Dash, estaba en medio de la oscuridad, con un pequeño vestido blanco. No se podía ver absolutamente nada, más que oscuridad en todas direcciones. Puso ambas manos sobre su pecho y camino unos pasos.
-¿Hola?- llamaba en medio de la oscuridad-¿Hay alguien aquí?
Nadie respondió.
-¿Mamá, papá?
Caminaba lentamente atreves de aquella densa oscuridad. Se detuvo, y empezó a temblar. Tenía frio.
-Doctor, el paciente ya está totalmente anestesiado-dijo la enfermera.
-entonces empecemos-conteste
Miro a Saorin, con la máscara de oxígeno. Su pelo azul, que se mezclaba entre las sábanas blancas. Me doy cuenta de que Era muy joven, ¿quién sabe lo que el futuro le preparaba? Pero a su corta edad va a ser algo que ningún otro niño ha hecho antes, "Dar un significado a su muerte y salvar una vida". Yo, había hablado hace unos días con él, y quede sorprendido por lo joven e inteligente que era. Esa manera de hablar, no la había visto nunca de un niño, solo a un grupo de personas que podía contar con los dedos de una mano.
-¿Qué pasa doctor? ¿Necesita algo?-escuche a la enfermera.
Volví de mi trance, y mire a la enfermera.
-No, no es nada estoy bien.
Rainbow Dash camino por aquella oscuridad. Mirando alrededor. Sintió el frio del aire, temblaba y se frotaba los brazos con las manos. "Solo hay que seguir caminando" pensó. Camino unos cuantos metros y cerro sus ojos. Recordaba a todos sus hermanos, a su padre que siempre jugaba con ella cuando venía de trabajar, a su madre que la esperaba siempre sentada en el comedor de la sala, y a Soarin que siempre lo esperaba para jugar.
-¿Cómo está la paciente enfermera?-pregunte.
-Estable, su pulso se mantiene constante.
El segundo doctor, llamado Soul Life, que operaba a Rainbow miraba el pulso en la pantalla, los niveles de oxígeno y presión sanguínea que titilaban en la pantalla, veía una gran cantidad de enfermeras entrar y salir de la sala de operaciones trayendo y llevando sueros para transfusiones de sangre, jeringas, bandejas de plata que brillaban con todo el instrumental quirúrgico, debajo de la luz de la sala.
-Estamos listos doctor-dijo el Soul Life, que ya había echo las operaciones de abordaje al corazón.
Miro a Soarin, una última vez.
Quizás suene extraño, pero desde ese momento sentí que nunca olvidaría su rostro. Sé, muy bien que cuando se halla ido, no pondrían su nombre a una plaza, en honor a su nombre, o se construiría una estatua en honor a su nombre, aún más, no tendría funeral, tampoco tendría una tumba, para ir a recordarlo, debido a que era un huérfano ¿Quién pagaría los gastos de un entierro, o de un féretro? Estas cosas pasan en todo el mundo, y solo nos deja con una persona menos en el mundo. Ninguna persona es una isla entera por si mismo. Cada hombre es una pieza de este continente que llamamos humanidad. Si el mar se lleva una porción de tierra, todo el continente queda disminuido como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre nos disminuye, porque somos parte de la humanidad. Por eso nunca preguntes por quién doblan las campanas, doblan por ti.
Al final Solo quedaría el recuerdo, de él, en mi mente, y en cada persona que lo conoció. Al final, me encerré en mí mismo, y deje que mi cuerpo trabajara solo, como si no me perteneciera, como si estuviera viendo todo lo que pasaba desde un televisor o como si fuera un sueño. En ese momento, recordé un viejo refrán: "Dios, dame serenidad para aceptar lo que no pueda cambiar, valor para cambiar lo que si pueda, y sabiduría para distinguirlos".
Termine de extraer el corazón del pequeño niño.
Rainbow caminaba con los ojos cerrados. Abrió los ojos para ver que parecía que no había llegado a ningún lado. Se arrodillo en medio de la oscuridad sintiendo como Unas lágrimas asomaban por sus ojos, ella cerro fuertemente los ojos impidiendo que esas lagrimas cayeran y se limpió rápidamente los ojos con su brazo.
-No, no, no, no llores Rainbow Dash. Tú eres una persona fuerte, como papá, como mamá, como todos tus hermanos. Recuerda "llorar es de débiles"-se dice a si misma.
El doctor estaba Soul Life, estaba frente a Rainbow cuando me acercó después de lavarme las manos, y terminar de cambiarme los guantes.
-Está todo listo señor-dijo Soul.
-Entiendo, entonces empecemos-conteste.
Nos situamos uno en frente del otro, a ambos lados de la camilla y empezamos a operar. La extracción del donante, duro solo 4 horas.
Los procesos de la operación de Rainbow Dash era más difícil. El modo de abordaje, era desde las uniones cartilaginosas de las costillas, debíamos extraer el corazón, realizar un bypass coronario, conectarla a un soporte mecánico de derivación cardiopulmonar, volver a conectar el corazón del donante, conectar el sistema circulatorio, el sistema linfático, y nervioso. Luego verificar de qué manera el cuerpo de la paciente acepta el corazón, volver a unir las, uniones cartilaginosas de las costillas con el esternón, y cerrar por sutura. Sin mencionar los posibles riesgos, que las enfermeras atendían.
Soul Life, ya había iniciado la apertura, hasta el corazón. Se lo podía ver latiendo frente a nuestros ojos, luego procedí. El primer corte, y la sangre empezaron a salpicar, tiñendo de sangre mis guantes, bata, sabanas y uniforme de las enfermeras que estaban cerca.
Rainbow, miro hacia abajo y cerró fuertemente sus ojos intentando detener las lágrimas. Puso sus manos en su rostro, y empezó a llorar.
-Quizás…, quizás yo no soy fuerte.
-Eso no es cierto Rainbow, una persona fuerte no deja de serlo si llora-escucho frente a ella.
Miro hacia arriba de donde venía aquella voz. Era Soarin, que estaba arrodillado frente a ella y con una mano secaba sus lágrimas. Estaba completamente vestido de blanco y con unas grandes alas en su espalda, que brillaban débilmente en medio de la oscuridad.
-Recuerda que "la vida no es fácil, no es un lecho de flores, la vida te golpeara y nadie golpea tan fuerte como ella. No importa, lo fuerte que seas, ella te derribara. Te caes, y no te rindas. Levántate, de nuevo y no te dejes vencer. Ponte de pie y frente a ella y dile: dame tu mejor golpe, que para algo tienes como oponente a alguien como yo"
Rainbow, Se pegó a su pecho abrazándolo muy fuerte.
-So..Soarin-dijo ella entre lágrimas.
Él se quedó paralizado por un segundo, luego rodeo a Rainbow con sus brazos y puso su rostro en su hombro derecho, entre sus cabellos multicolores.
-Rain…Rainbow D…Dash-dijo él.
-Estaba…estaba muy asustada-apoyo su rostro contra el hombro de él.
-Rainbow, está bien, estoy aquí para ti. No tengas miedo, estarás bien.
-So…a…rin.
Quedaron en medio de aquella oscuridad. Él, reconfortando a la pequeña Rainbow, y ella llorando abrasándolo fuertemente.
En el quirófano, era todo un caos. Las enfermeras, así como Soul Life y yo, teníamos mucha sangre en nuestros uniformes, esto no era nada bueno, la paciente se descompensaba rápidamente. Mi preocupación principal, era que el suministro de oxígeno, se mantuviera estable, para evitar hipoxia en los órganos más delicados.
Las enfermeras, ya habían cambiado un par de veces, los trasplantes de sangre de la paciente. También, continuamente me informaban, de los signos vitales, los cambios de suero, de sangre, el conteo de instrumental quirúrgico, la temperatura, el porcentaje de anestesia del oxígeno que le suministrabamos, etc. Con algunas incisiones más, terminarían de extraer el corazón de ella y empezar a cambiarlo por el de Soarin. En medio de ese caos, continuamente Debía prestar mucha atención. Pero, esto me pasó muchas veces en otras cirugias, por unos segundos quede mirando el rostro de Rainbow Dash. Estaba, como si estuviera durmiendo, y en ese segundo vino a mi memoria la pregunta de Soarin: "¿Qué hay del otro lado?". A continuación, procedí a realizar la extracción completa de su corazón.
Rainbow, se tranquilizó y dejo de llorar, sin dejar de abrazar a Soarin, se secó las lágrimas de su rostro, y lo miro.
-¿Dónde estamos Soarin?-pregunto.
Soarin, mira alrededor, viendo que hasta donde llega la vista, solo se podía ver oscuridad.
-No lo sé, Rainbow.
Él vio que detrás de la espalda de Rainbow, aparecían 2 pequeñas alas, al igual que la de él.
Rainbow, sintió como crecían aquellas alas y pasaban entre los brazos de Soarin que lo abrasaban. Con un movimiento, sus alas se movieron, y pudo verlas detrás de su espalda. Con una mano, Rainbow Dash toco sus alas. Luego miro a Soarin.
-¿Estamos en el cielo?
Soarin la miro un momento.
-No lo sé Rainbow.
Ella lo abraso más fuerte. Soarin, siente como ella se aferra poco más fuerte.
-No tengas miedo Rainbow-dijo Soarin.
Rainbow Dash, sonríe un poco.
-No tengo miedo, tú estás conmigo y mientras estés conmigo, sé que este es el cielo. Porque tú, eres la persona más bueno de todo el mundo, y los buenos siempre van al cielo.
-Ra…in…bow-susurro él.
Empezó a recorrer unas lágrimas por las mejillas de Soarin. Ese viejo recuerdo, de que alguna vez, él también lloraba, surgía nuevamente. Había pasado tanto desde la ultima vez que lloro, que ya no recordaba como se sentia.
La sala era un caos, las enfermeras corrían, salían y entraban en la habitación. Se verificaban cada segundo los medidores vitales, el nivel de oxígeno, y los instrumentos quirúrgicos se controlaban en todo momento. La sangre se derramaba por las sábanas blancas y caían al suelo dejando pequeños charcos, y habían mandado a buscar transfusiones a una enfermera que estaba tardando.
Empezamos a tener complicaciones, cada vez más serias. En ese momento, Rainbow estaba, entre la vida y la muerte. Volvía a estar presente en ese momento, en que la vida y la muerte, se mueven en esa continua y eterna danza, por la vida de una persona que yo tenía que salvar.
-Rainbow, quizá nunca te lo dije pero escúchame.
Ella aparto un poco la cabeza y lo miro a los ojos. Los ojos de Soarin, Estaban lacrimosos.
-Nunca…nunca quise…. tanto a nadie como a ti-desvía la mirada un momento- Por eso…por eso es que siempre dudo si no seremos… hermanos que nos separamos y, sin saberlo…sin saberlo, nos volvimos a encontrar...Porque tanto...te quise...y tanto te quiero...y...si esa es la ultima vez que nos vemos...quiero que sepas...que siempre una marca tuya...llebare dentro de mí...
Rainbow Dash, lo mira cálidamente, y una pequeña sonrisa asoma de sus labios.
-yo también te quiero mucho, Soarin y es algo que también lo pienso, que tu eres mi hermano mayor. Yo veo que Tú sangre es roja, y la mía también. Quizás algo tenga que ver ¿No? Quizás sí somo hermanos.
Soarin, sonrió tristemente y roza la cabeza, y parte de la mejilla de Rainbow Dash.
Han estado juntos desde hace un año, y Rainbow siempre admiraba las cosas que Soarin le decía, porque siempre la dejaban pensando, y sorprendía a las personas mayores. Y desde un tiempo atrás, cuando aún jugaban en el orfanato, Dashie quería decir cosas, como las que decía Soarin. Trataba de decir, cosas tan sabias como él decía. Pero le resultaba difícil.
-Eres aún una niña… Siempre que te miro, veo aquella inocencia…que nunca tuve.
-Tranquilo Soarin, todo saldra bien. Todo estara bien. Yo estoy aquí contigo.
La enfermera, llego lo antes que pudo, trayendo las transfusiones. Decidimos detener un momento la operación, y estabilizar a la paciente. Conectamos, la transfusión, y suministramos más oxígeno. Esperamos unos momentos, y empezamos a escuchar como los medidores vitales se estabilizaban lentamente. La paciente volvió a estabilizarse.
Ese es el peligro de las operaciones, que debes estar todo el tiempo pendiente de lo que pasa a tu alrededor, de lo que estás haciendo y lo que estas por hacer a continuación. Te das cuenta que un mínimo error, el más mínimo detalle que se te olvido, puede causar la muerte a tu paciente.
-Quizás…quizás no estemos mucho tiempo junto-dijo él.
-¿A dónde iras Soarin?
Él la acaricia la cabeza, y la mira.
-No lo sé-dijo Soarin en un tono doliente.
Ella lo abraso más fuerte. En ese momento, a pesar de que solo tenía 5 años, Rainbow Dash comprendió todo de repente. Entendió donde estaban, entendió porque estaban en ese lugar, porque tenían alas, porque todo estaba oscuro y porque Soarin estaba llorando. Pero sobre todo, comprendió lo que había hecho Soarin.
- Acaso… ¿Acaso me estas abandonando?-pregunto Rainbow, en un susurro tembloroso-…yo te prometí…yo te prometí que nunca te abandonaría Soarin…y no te abandonare nunca… No quiero… No quiero que te vayas, no te dejare ir… Si tú te vas…, llévame contigo.
Soarin, comprendió que Rainbow había entendido lo que pasaba. Se tranquilizó un poco, y le hablo en un susurro.
-Temo que no puedo hacerlo Rainbow, si decidiera hacer eso, no serias tú la que este eligiendo. ¿Por qué quieres ir conmigo Rainbow Dash?
-Soarin…Contigo sé quién soy… Soarin Cada vez que intento perder el miedo de caer cuando jugabamos, cuando estaba asustada, o cuando jugabamos y…, me tropezaba…y tú estaba ahí…para levantarme…para que no estubiera sola...para darme aliento… para que siga adelante…para decirme que no me rinda…y tus palabras…siempre hacían que yo siguiera adelante…entonces sabía que yo era fuerte…Soarin…Si tú te vas…ya no sabre que soy fuerte...nunca sabré quien soy.
En todo este tiempo que estubieron juntos, Soarin nunca escucho hablar así a Rainbow Dash. Sabía que debía tranquilisarla, pues nunca le diria algo así, si no supiera que se separarian, quese separarian para siempre. Él la agarra por ambos brazos y la aparta de sí. Queda mirándola a los ojos.
-Tú, no necesitas que yo esté aquí para saber quién eres tú Rainbow Dash, y no quiero volver a escuchar eso de ti.
¿Quieres saber quién eres Tú? Yo te lo diré: Tú, eres hermosa. Eres inteligente, eres divertida, eres amable, eres única. Tú eres…tú eres merecedora de todo el amor y el afecto...que hay en el mundo. Nunca eres demasiado…, y siempre fuiste lo suficiente… Eres preciosa, eres el más bello diamante, la más hermosa rosa, una perla... La más bella de todas las creaciones de Dios… Vales más de lo que jamás podrás imaginarte… Vales más que las cosas que usas, que todas las cosas que tienes, más que cuantas chicas desearían ser tú, o cuantos chicos desearían tenerte como amiga..., más que cualquier precio de tus ropas, más que las calificaciones de los exámenes que tengas.
Tu valor sobrepasa todas las cosas que están en la tierra... Porque ante mis ojos, los demas y los de dios..., sé que eres amada… A pesar de lo que pienses que eres o serás en el futuro y yo no pueda verlo...Seas modelo de una revista o modeles arcilla en un taller…, estés en la lista de los populares o no tan populares..., ya seas capitana de porristas o marginada…, seas señorita popularidad… o si nunca tienes a alguien a quien decirle amigo... Ya sea que te ames a ti misma y ames tu vida…, o no puedas soportar verte al espejo y sentir que toda tu vida se cae a pedazos… Días que te sientas toda una ganadora o te sientas el mayor fracaso del mundo, no importa lo que seas en el futuro, recuerda: la realidad es que "Tú mereces a alguien…que de la vida… por ti". Porque tú eres poderosa, eres fuerte, eres capaz. Eres como Hannah Arend, Coco Chanel, la princesa Diana, Audrey Hepburn, María Montessor, María Callas, o Rosa Luxemburgo "¡y estas mujeres cambiaron el mundo para siempre!"
Y dentro de ti eres una mujer con el mismo poder..., la misma fortaleza y tienes la misma capacidad para cambiar al mundo... y tu responsabilidad es encontrar a esa mujer ¡y liberarla! ¡Eso es lo que eres!
Y cualquier voz que escuches..., sea en la calle o dentro de tu cabeza..., es porque está equivocado y no te conoce... Y cuando escuches esa voz dirás... "¡NO!" Yo sé quién soy, soy Rainbow Dash, una persona valiosa y amada sobre toda las cosas, por el creador de todas las cosas y por la gloria de quien es mayor que todas las cosas... ¡Yo soy asombrosa!-le tiembla la voz a Soarin, mira hacía abajo, desviando la vista y en un susurro dice- y por eso…, mereces a alguien que de la vida por ti…Y vale la pena morir por ti.
Las enfermeras se quedaban cerca de nosotros, mientras realizábamos los últimos pasos de la operación. Ya habíamos terminábamos de terminar el trasplante. Solo quedaba unas suturas más, y estaría completo.
-Doctor-dijo una enfermera.
Yo no la mire, estaba concentrado en lo que hacía.
-¿Qué pasa enfermera?
Ella apunto hacia el rostro de Rainbow Dash. Entonces desvió la vista y la vi.
Vi la máscara de oxígeno, y el respirador conectados a su rostro. Su cabello separado en pequeños mechones de los diferentes colores del arcoíris, por toda la almohada, y quedo en sus ojos. Ella estaba llorando, y se veía como las lágrimas corrían por sus mejillas y caían a la almohada. Era, como si estuviera llorando dormida. Me detuve, unos momentos para contemplar esa escena.
-¿Cree que necesitamos suministrarle más anestesia?
-¡No!, ya le hemos suministrado la máxima cantidad de anestésico que su cuerpo puede soportar, si le suministramos más anestesia, es posible que le provoquemos un coma, o peor, podríamos perderla.
Todos lo que estaban en ese momento, me quedan mirando un segundo.
-Pero doctor, entonces ¿Por qué está llorando?
Quede mirándole unos segundos, escuchando de fondo el sonido del cardiógrafo que titilaba. No tenía respuesta para esa pregunta.
-No lo sé enfermera, quizás esta soñando.
-¿Es eso posible doctor?
-No lo sé enfermera, hay un límite para todo el conocimiento humano. El estado en que se encuentra, la mente de esta pequeña joven esta entre ambos mundos, entre la vida y la muerte, y ese lugar nunca podremos averiguar si existe o no, enfermera. Pero debo apurarme, no quiero perder a esta paciente.
Volvió al trabajo, y conecte completamente el corazón.
Soarin abrasa fuertemente a Rainbow Dash. Mira detrás de su espalda de ella, ve como las alas de ella, va perdiendo sus plumas que quedan flotando alrededor, a medida que cada una se desprendía, parecía que brillaban en la oscuridad, como pequeñas luciérnagas. Ve como se pierden en la oscuridad, hasta que la última pluma desaparece y ella queda sin alas. Mira, y ve como su cabello arcoíris cubre toda su espalda. Se recuesta por el hombro de ella.
"Sé que ya es hora, nos tenemos que despedir. Ya no seré feliz. Tal vez no importa. Hay tantas otras cosas en el mundo; un instante es más profundo y diverso que el mar. La vida es corta y aunque las horas son tan largas, una oscura maravilla nos acecha, la muerte, ese otro mar, esa otra flecha que nos libra del sol y la luna y del amor. La dicha que me diste y me quitaste debe ser borrada; lo que era todo tiene que ser nada." Piensa Soarin.
Se acerca a su oído, y Le susurra al oído.
-Rainbow Dash, yo Jamás te olvidare.
-No digas...no digas eso Soarin-le tiembla la voz- Todo… saldrá bien, y volveremos…y volveremos… a jugar juntos, volveremos a ir con mamá al parque… y mirar el atardecer…como siempre lo hicimos…como siempre lo haremos.
-Rainbow Dash.
-¡No!..., no digas nada…no digas nada…por favor… Yo nunca te abandonare…nunca… Soarin...si tu te vas... rezare todo los días por ti… lo hare junto a mamá… Rainbow Dash nunca abandona a un amigo.
-Rainbow Dash... no reces por mí-escucha como ella intenta no llorar- Rainbow, si quieres rezar por alguien..., reza por cada persona que se presente este día ante él... Dile que tú los perdonas, que perdonas todos sus pecados, porque sabes que son humanos, y no son perfectos. Y si tú puedes perdonarlos, una niña inocente, él que es más poderoso y grande, también los perdonara.
Rainbow Dash, abrasa más fuertemente a Soarin, y toma parte de su ropa. Como si intentara aferrarloa ella, aferrarlo a su vida. Pero ella sabía que no era cierto. Era como agua que se escapaba de sus manos.
-Por favor…Soarin, quédate conmigo…no quiero que te vallas. Si hice algo que te molesto…si es por algo que hice…perdóname…por favor perdóname…pero…por favor no te vayas…no quiero perderte…-Rainbow Dash aprieta más fuerte a Soarin, sintiendo que cada vez, él se está poniendo más frio-tu eres parte de mi familia…y yo nunca abandono a mi familia…Soarin…Soarin quédate conmigo…
Soarin Tenía miedo a lo desconocido, pero hacia todo lo posible por no demostrarlo, quería que ella rezara por él y sabía que ella estaba llorando detrás de su espalda y que si se lo pedía, ella rezaría sin falta, quizás todos los días, y quizás eso era algo malo, pues una persona que debe vivir toda su vida sabiendo que otra persona dio su vida por ella, ¿Cómo se sentiría?
Ella solo era una niña, él lo sabía bien, y no quería que experimentara ese dolor, el dolor de perder a un ser querido. Como cuando él perdio a sus padres.
Pero, quería tranquilizarla todo lo que podía, y si era posible, quería que ella se olvidara de él, para no causarle nada de sufrimiento en el futuro. Quería que ella sea feliz, pero sobre todo, quería que viviera feliz.
-Prométeme-dice él- Si alguna vez vuelvo a nacer..., quiero que juegues conmigo... una vez más.
Rainbow Dash mira la espalda de Soarin, y ve como sus alas se vuelven más grandes, más luminosas y se extienden mientras dejan caer algunas plumas que flotan iluminando el lugar. Rainbow Dash, Queda en silencio no quiere contestar.
Él siente como ella tiembla. Sabe lo que va a pasar a continuación. Ella también lo sabe. Él se ira a un lugar muy lejos, donde ella no podra ir a visitarlo.
Él se levanta, levantándola a ella del suelo. Da un paso hacia atrás, para verla una última vez. Pero ella no quiere creer que él se ira. Ve, como Soarin está llorando, pero al mismo tiempo sonríe cálidamente. Ella nunca lo había visto llorar, desde que se conocieron. Y siempre intentaba hacer todo lo que Soarin hacía. Ella también sonríe, imitandolo, mientras las lágrimas le corren por las mejillas.
-Si… nos volvemos… a ver, solo abrásame-dice Rainbow Dash mientras deja caer las lagrimas.
-Lo prometo, Rainbow Dash-Dice Soarin, mientras llora.
Soarin, lentamente le da un beso en la mejilla a Rainbow Dash. Siempre lo hizo, cuando se despedía de ella en el orfanato, esta vez, sería el ultimo.
Una luz lo ilumina y él Se eleva del suelo lentamente, sus alas no se mueven, mientras mira a Rainbow Dash.
-Rainbow Dash, Gracias… por todo lo que hiciste por mí… Me divertí mucho… durante el tiempo que estuvimos juntos… Y, sin embargo, es mucho para mí haber amado…, haber sido feliz…, haber tocado el viviente jardín…, siquiera un día.
Soarin, en un susurro inaudible, comienza a decir una plegaría: "Cielo bonito, debuelve mi alma... Cielito, yo te pido otra oportunidad..."
Rainbow Dash, mira a Soarin, viendo como lentamente se va desvaneciendo. Siente como su corazón empieza a latirle. Cae de rodillas, y Pone una mano en su corazón. Mira nuevamente donde esta Soarin, viendo a través de sus ojos lagrimosos, como lentamente su figura va desapareciendo, hasta que desaparece completamente.
-¡Soarin!-grita ella.
Ese grito resonó en su cabeza, una y mil veces. Rompiendo todo el espacio oscuro que la rodeaba, como si fuera un espejo. Y en cada fragmento de ese espejo roto que caía en cámara lenta, que rodeaba a Rainbow Dash, se podía ver como se reproducía un recuerdo, un momento vivido con Soarin.
Se dio cuenta, que cada fragmento de ese quimérico espejo roto, reflejaba de ambos lados, una parte de lo que ella era hoy día. Pero sobre todo, reflejo el origen de la lealtad que ella les tenía a sus amigas.
Cuando, Rainbow Dash volvió en sí, se dio cuenta que estaba de rodillas, tal cual estaba aquella vez en la oscuridad. Con una mano apoyada en la tierra, mientras que la otra, tapaba su boca con todas sus fuerzas, sintiendo como sus labios temblaban, y viendo como las lágrimas se mezclaban con la tierra mojada y se perdían en las hierbas.
-No, no, no-repetía entre sollozos-no, no…Soarin, lo siento, lo siento tanto.
El día descendía, dejando los últimos rallos de sol mezclarse con las sombras de la ladera. Hasta que, al final, el parque queda sumido en la oscuridad de la noche. Rainbow Dash, podía sentir el frio de la noche, y las luces de los parque comenzaban a encenderse, iluminando aquella roca donde estaban escrito sus dos nombres. Con la mirada perdida entre las lagrimas y las sombras, viendo como devilmente las hierbas del parque son iluminadas. La noche se cierne alrededor de ella, y el silencio se torna en desolación. Ella, no podía levantar la vista y volver a ver ese nombre, y con un tono doliente, agrega:
-Perdóname…Soarin…si algún día te olvide.
