Rainbow Dash se acerca a Soarin, que queda mirando al horizonte. Se recuesta por la balaustrada, y lo mira. Él está feliz, mirando los fuegos artifíciale.
Ella, lentamente se acerca a él, y pasa un brazo sobre su espalda, debajo de sus alas. Ella, Se ruboriza un poco, y recuerda cuando eran unos niños, que a pesar de todos estos años, es el mismo sentimiento de cuando eran niños. Pero no le importa, Quizás sea la última vez que lo vea. Respira profundamente, sintiendo como su corazón se tranquiliza. Él lo mira, y pasa un brazo sobre la espalda de ella, también debajo de sus alas, y la acerca hacia su pecho. Ella, recuesta su cabeza contra el pecho de él. Recuerda, que él siempre la abrazaba y cuando la acercaba a su pecho, podia escuchar el latir del corazón de Soarin. Siempre la tranquilizaba. Ahora siente sus propios latidos, y eso la tranquiliza. Es un corazón que late por los dos.
Soarin, la cubre bajo una de sus alas. Rainbow Dash, siente sus plumas, tan suaves como la espuma, y cálidas como un abrigo. Miran hacia el horizonte.
Puedo decirle los versos más tristes esta noche.
Decirle por ejemplo: "La noche esta estrellada, y tiritan, azules, los astros a lo lejos.
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo decirle los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En una noche como esta, la tuve en mis brazos, pero nunca me anime a besarla, bajo el cielo infinito
Ella me quiso, a veces yo también la quería. Como no haber amado sus grandes ojos.
Ellos están fuertemente abrazados. Donde el cielo, a la tierra toca.
-Me haces sentir orgulloso pequeña Dashie y hoy vine a verte, necesitaba hablar contigo, nada más charlar un poco. No vine a hablar de tus faltas, de tus defectos, ni darte un sermón, ni hacerte sentir culpable, solo vine a decirte lo mucho que te quiero y que lo sepas de verdad, que nunca has estado sola.-dice él.
"pero todavía estaba buscando la fuerza para decirle "Adiós" Piensa para si.
Ella no contesta, solo siente su cálido pecho, y la suavidad de sus plumas.
"Quisiera que este momento nunca termine" pide ella, en el interior de su alma.
Se pueden escuchar, el cantar de los grillos, y los gritos de asombro de la pequeña ciudad.
Puedo decirle los versos más tristes esta noche, y ahora, pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. Y el verso cae al alma, como pasto al roció
Qué importa que mi amor no pudiera salvarme. La noche esta estrellada y ella está conmigo.
-Haz valer cada minuto, y nunca olvides cada día-dice él.
Rainbow Dash, abre apenas los labios. Ella quiere decirle tantas cosas, pero el viento borra sus palabras, y las lleva al lugar donde la tierra termina. Soarin la observa, recuerda cuantas veces estuvieron de esa forma, en el pasado. Piensa en algo para decirle, antes de que tenga que volver. Sabe que ella ha estado llorando por el pasado, sabe que ha estado llorando por él.
-Hey, pequeña Dashie estas en la cima del mundo, eres todo lo que querías ser hoy-dice él, mientras acaricia el cabello- Nunca mires atrás, tú sabes que eres mucho más fuerte que eso, y nadie sabe dónde ir cuando hay dos caminos en su viaje. Siempre mira hacia el frente, y vive cada día, vive el presente, pequeña Dashie, no llores por lo que pudo ser, sino por lo que fue. No te arrepientas de nada, no pidas por el pasado. Vive el hoy.
Se pone firme, mira el firmamento. Quiere llorar, pero no quiere verla triste, y no quiere preocuparla tampoco. Toma un minuto para recuperarse, y en un tono amable continua serenamente:
-Sabes Dashie..., te conozco como la palma de mi mano. Conozco tus pesares, tus preocupaciones, tus aspiraciones y tus deseos más íntimos. Sé que has tenido decepciones e inquietudes sobre tu futuro, estoy tan consiente de tu inseguridad y entiendo que no siempre puedes ser lo que tú quieras o que las cosas sean como tu quieres, tambien haces y dices cosas que luego te pesan. Comprendo esa batalla interior y sé que siempre te esfuerzas al máximo, y a veces las cosas no salen como quieres... También sé que en algunos momentos te preguntas ¿Habrá alguien que verdaderamente me entienda? ¿Te preguntas si realmente estoy aquí contigo, verdad?
Rainbow Dash, no contesta, le tiemblan los labios. Solo lo abrasa un poco más fuerte, como una niña que no quiere soltar a sus padres. A pesar de que siente su cuerpo, Se siente frágil, se siente en parte feliz, en parte triste. Eso es normal, ella era humana, y sabía en su interior que siempre había sido una niña. Pero que nunca lo demostraba.
"todas las palabras sin decir, las dejare arder dentro" piensa ella. No quiere que él se ponga triste.
Eso es todo. A lo lejos, el cielo se tiñe de colores, y la ciudad canta. A lo lejos. Mi alma se contenta que ella siga viva.
Como para estar más cerca, mi mirada la busca. Ella es mi corazón, y ella está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. Nosotros los de entonces, ya no somos los mismos.
Rainbow, le tiemblan los labios. Soarin se da cuenta de eso. Piensa que quiere llorar.
-Por favor no llores estoy a tu lado Dashie-Dice en tono amable, y le acaricia un poco la mejilla- No me gusta verte triste y enfadada por la vida, yo deseo que seas feliz, no estoy decepcionado contigo Dashie..., y debes saber que no estoy solo en las alturas, ni quiero que me veas tan lejos de ti, siempre estuve aquí mismo, a tu lado.
La abrasa, y mira hacia la ciudad. Quedan unos minutos abrasados, en medio de aquel pequeño paisaje, donde nadie sabe que están, donde puede pasar tantas cosas que nunca nadie vio y que nunca nadie podra creer.
Soarin, sabe que tiene que irse, quiere estar más tiempo a su lado. Quiere estar con ella todo el tiempo, como cuando tubo ese deseo de cuando eran niños. Pero sabe que no puede. Ella está aquí, y él está del otro lado. Esas son las reglas, que han sido escrito para todos, y que debemos respetar. Él las respeta, como cualquier otro ser humano.
La escucha suspirar profundamente. Recuerda, un viejo dicho, de aquel viejo poeta: "un suspiro, es el aire que nos sobra, por alguien que nos falta". Pero No dice nada. Quizás, no lo deje ir. Él no quiere verla triste, no quiere volver a perderla como esa vez. Se siente como un niño, tan frágil como se siente un niño. Él ya había olvidado ese sentimiento, pues había pasado tanto tiempo desde entonces. El aparta un poco los brazos de ella.
Rainbow Dash, no se opone y queda parada con la mirada hacia abajo, mientras su cabello le cubre el rostro.
- Te quiero decir algo-dice en un susurro que solo ella puede escuchar- que toda la alegría que puedes recibir en este mundo está en el amor que estés dispuesto a dar a los demás, ese es el secreto: "AMA" - dice Soarin.
Soarin se aleja un poco y ella temblando toma su mano. Soarin se da vuelta para mirarla. Ve como su rostro queda cubierto por su cabello, ella no lo mira. Se acerca a ella, toma su mano y la abrasa. Piensa: "Un abrazo dice todos los sentimientos que no podemos decir con palabras". Le da un beso en la mejilla, y le susurra al oido.
- Eso es lo que deseo de ti Dashie... ama. Es sencillo... ama... yo te amo, y te amo infinitamente... y soy feliz y quiero que tú lo seas. Siempre estaré aquí cuando tú me necesites, atento a cualquier seña tuya... Nunca tengas miedo... ni pena, no seas tímida para decírmelo, y no importa si a veces me olvidas, porque yo te amo así como eres...y no quisiera cambiarte por nada-dice Soarin.
Ella, lleva la noche dentro de su pecho y sabe que él, tendrá que marcharse a un lugar muy lejos. Se siente como aquella vez, en que lo vio marcharse de su vida. Se siente nuevamente, tan frágil. Quiere pedirle que se quede. Que se quede con ella para siempre. Pero no puede decirlo, le tiembla la voz.
- Perdóname Dashie... pero debo regresar allá arriba-la mira, y en voz baja, casi en un susurro continua- nada más no te olvides que hay algo importante que te vine a decir hoy... "AMA"... te lo dice un viejo amigo que te quiere y que se preocupa por ti.
Soarin, atraviesa un poco de la balaustrada, como si caminara en el aire, como si flotara lentamente en el aire. Rainbow Dash, se acerca a la balaustrada y le toma del brazo con una mano, y lo acerca hacia ella. Soarin voltea y se acerca un poco más.
-Rainbow Dash, yo…
Y ella lo besa, donde la tierra termina, sus delicados labios están pálidos, y sus ojos se empiezan a humedecer. Ese fue su primer beso. Solo apoya sus labios, de una manera rápida, y luego se aleja unos milímetros, y siente como Soarin, pone una mano detrás de su espalda, y la otra detrás de su cuello y la acerca hacia su pecho, firme y suavemente. Rainbow Dash, pone un brazos detrás de la espalda de Soarin, y la otra en su mejilla y lo acerca más a ella. Comparten un largo beso.
La amo, eso es cierto, pero cuando no estaba con ella
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Quizás me olvide con el tiempo, pero siempre la querré
Es tan corto el amor, y tan largo el olvido.
Porque en una noche como esta, la tuve en mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque este sea el último dolor que le cause,
Y estos sean los últimos versos que yo no lo diga.
Lentamente, la figura de aquel ángel, que tomaba a Rainbow Dash con sus brazos fuertemente, fue desapareciendo en el horizonte lentamente, hasta que su silueta desaparecio en la inmensidad de la noche. Rainbow Dash, quedo sola en ese paisaje, y a su alrededor, flotando lentamente quedaban pequeñas luces, que la iluminaban como pequeñas estrellas a su alrededor. Sintio, como fue perdiendo sus alas, con un pequeño destello.
Se podía ver, a Rainbow Dash en ese paisaje, con su cabello que cubría su rostro, en aquel lugar, y que ya no tenía las alas, ni las pequeñas orejitas de poni. Ella, se acerca hasta la balaustrada, se limpia con una manga su rostro y mira hacia la ciudad y los fuegos artificiales que terminaban el espectáculo.
Comienza a escuchar los aplausos de toda una ciudad. Se recuesta en la balaustrada, y entrelaza sus dedos con una pequeña sonrisa. Mirando que, más allá, se puede ver la primera estrella que apareció brillando en el firmamento. Rainbow Dash se siente muy feliz, y en voz baja, escuchando a toda una multitud que ovacionaba, dijo:
-El reino de dios está entre los hombres.
Bueno, mi buen lector, la historia que me propuse a contar, ha terminado. El siguiente capítulo, será el epilogo, donde explicare un poco sobre la parte literaria de esta historia. Usted sabe que es bienvenido a leer el epilogo. Ya sea, para brindarle un poco de información que pueda servirle a algún joven escritor, o bien simplemente para aprender un poco de literatura.
Gracias por leer.
Andrew Bloom.
