Capitulo III.- De vuelta al Odio.
Parecía que había dormido demasiado, apenas recordaba lo que había pasado y como la había traído Inuyasha entre sus brazos, en el trayecto se había quedado profundamente dormida, apenas le dolía la cabeza, el tobillo un poco, pareciera que el descanso le había servido de maravillas…
Puede tocar con la yema de sus dedos sus labios, recordando el tacto de los labios de Inuyasha, besándolos y adentrándose poco a poco entre ellos, pensaba en ello y se sentía en las mismas nubes, tan irreal, y pensar que lo estuvo odiando desde lo que le hizo… pero tan solo era odio con amor, nunca pudo olvidarse de él.
Tenía el peluche que el mismo le había regalado dos días antes de que aquel odio surgiera, Kagome tan solo lo toma ente sus manos, para aprisionarlo en su pecho, aspirando el aloma de este, recordando el olor de Inuyasha, aquella colonia que la vuelve loca y vulnerable.
Cerrando sus ojos para recordar el primer beso que se dieron ambos, y todo por su impertinencia en abalanzarse hacia los labios de Inuyasha cuando recibió el peluche, después de aquel momento, recordaba que su corazón latía fuertemente, y sus ojos se cerraban ante la respiración cercana de Inuyasha, rozando primero sus labios y después dándose un pequeño beso, todavía recordaba que aquel había sido su primer beso, nunca antes un hombre la había besado y su primer beso fue con Inuyasha, aquel hombre que le robo el corazón desde el primer día que estuvo entre sus brazos.
Se sentía tan confundida, tan confundida, no sabía que pensar ante la actitud de Inuyasha, aquel beso, el que el la trajera a su casa, el que se preocupara por ella, el que estuviera atento a sus cosas, no lo entendía y pensar que esos años estuvo sufriendo por él, nunca antes pudo salir con un hombre, todo a su alrededor le recordaba a Inuyasha.
Buyo, aquel gato regordete que tenía entre sus brazos, el peluche que le regalo Inuyasha, siempre estaba con ella, en el lugar donde fuera, se dormía con el… le hacía recordar a su dueño… con una sonrisa entre sus labios recuerda cuando le dijo a Inuyasha el nombre que le pondría.
Le voy a llamar Buyo.- lo menciona la pelinegra
¿buyo, ese nombre no es para un peluche.- se lo reclama Inuyasha que se encuentra sentado recargando su espalda en aquel árbol, dejando que Kagome se acorruque entre sus brazos.
Pero a mi me gusta.- se lo reprocha Kagome, girando su cabeza hacia donde se encuentra la de Inuyasha observándola, viendo como aquellos ojos ámbar se encuentran transparentes.
Feh, hazlo que quieras.- se lo dice, para voltear su rostro a otra dirección, tratando de quitarse aquel sonrojo.
Entonces, ¿Inuyasha te gusta nuestro hijo Buyo?.- lo pregunta Kagome, dejando que Inuyasha apenas procese la información que empleo la chica el del hijo Buyo.
Yo…yo…yo……- lo comienza a balbucear Inuyasha, esperando que algo se le ocurra para decirle a Kagome, pero nada se le ocurre.
¿supongo que eso es un si?.- se lo pregunta Kagome, esperando la respuesta de Inuyasha que nunca llega.
Entonces Inu, dale un beso a tu hijo.- se lo dice la chica, dándole el peluche al chico, esperando ha que le de un beso al peluche, que de ahora en adelante sería el hijo entre Inuyasha y ella…
Bah, Kagome eso son tonterías.- se lo responde regresándole el peluche, y levantándose para que la chica no lo vea demasiado sonrojado y nervioso.
¿es que… acaso… no…me… quieres?.- lo pregunta Kagome, levantadote al igual que Inuyasha mientras sostiene al peluche entre sus brazos, tratando de que sus ojos no se vuelvan cristalinos.
¿he?.- es la única respuesta que dice Inuyasha para darse la vuelta y ver como Kagome, se encuentra con una triste mirada, y todo por las tonterías que dijo para no ser tan vulnerable delante de ella, y en cambio la había lastimado.
No digas tonterías Kagome, claro que te quiero.- se lo dice Inuyasha estirando sus brazos para atraparla en ellos.
¿entonces por que no besas a nuestro hijo?.- lo pregunta Kagome entre sus brazos.
Por qué prefiero besar a la madre.- se lo responde, para separar un poco a la chica de él, y así inclinarse a capturar los labios de Kagome, dándole un suave beso…
Recordaba aquellos momentos, que traía una y otra vez a sus mente, a sus recuerdos, el saber que fue lo que paso con aquella relación, el por que Inuyasha le hizo aquello ¿Por qué?...
-.-
Se sentía tan nerviosa, había llegado demasiado temprano a la escuela, hasta le había alcanzado el tiempo para pedir las llaves de su casillero, y ya estaba todo listo, dio la repasada que tenía y la tarea la hizo de mil maravillas, esperaba que tarde o temprano Inuyasha se presentara y pudiera hablar con él.
Podía ver a Inuyasha, apenas estaba entrando por el pasillo, sabía que él la vio, lo sabía… iba a caminar hacia el pero alguien que no esperaba apareció ante ella.
¡¡hola!.- lo pregunta una chica de su misma edad
Hola, Sango.- lo responde Kagome.
Ayer, no puede verte.- se lo menciona la chica
Si lo se, creo que Miroku quiso darte todo el recorrido muy persona he.- se lo contesta sin darle importancia, viendo como Inuyasha pasa a su lado y la ignora completamente, dejándola profundamente herida, era lo mismo que en la secundaría, volvía aquella pesadilla de nuevo, tan solo esperaba poder soportarlo.
Kagome…- la llama su amiga al ver que no le hace caso a sus palabras.
¿he?.- lo responde la pelinegra al regresar al mundo exterior
¿no me digas que todavía sigues enamorada?.- lo pregunta su amiga, refiriéndose al chico que acaba de entrar al salón.
Por supuesto que no, sabes que lo odio.- lo contesta rápidamente, tratando de negar sus sentimientos.
Espero que así sea.- lo suspira y menciona Sango
¿Por qué?.- lo pregunta, sin entender las palabras de la chica.
Inuyasha todavía anda con Kikio.- lo informa Sango, hacia su amiga, que tan solo nota que aquel brillo en sus ojos se apaga poco a poco… lo sabía Kagome todavía sentía algo por Inuyasha y el muy baka la había dejo ir por una simple tontería.
Ooo, bueno no importa.- lo murmura, para darse la vuelta y entrar al salón, ella bien sabía ¡que importaba, pero no podía hacer nada… sus ilusiones al igual que en secundaria habían muerto al segundo día… fue lo mismo, lo mismo, primero le juro mil palabras de amor y después se burlo de ella… era una estupida al volver a creer en el… una tonta y estupida.
Tan solo deja escapar un pequeño sollozo antes de sentarse enfrente de Inuyasha, quitándose rápidamente una pequeña lagrima que resbalo por su mejilla, para tratar de apartar otra vez de su vida a Inuyasha.
La clase ya había comenzado, y no se había atrevido hablar con Kagome, desde que ella se sentó no quería hablarle, había escuchado dos ocasiones en que sollozaba y aquello le preocupaba, pero debía de apartarla de su vida antes de que lo volviera a lastimar, como lo hizo.
Cada vez que recordaba aquel día se sentía demasiado triste y furioso por ser tan idiota y creerle a aquella mujer, después de que el mismo se le declara y la besara, al día siguiente le iba a pedir que fueron algo mas, pero al entrar al salón se encuentra que Kagome, esta besando al imbecil de Hoyo.
Primero lo besaba a él y después a ese imbecil, aquella había sido la peor traición que pudo recibir en aquel momento su corazón, después de ellos, no quiso saber más de Kagome Higurashi, la odiaba, la odiaba por haber jugado con sus sentimientos.
-.-
Ya era recreo, Sango le menciono entre clases que la esperaría en la cafetería, mientras ella terminaba de entregarle la tarea al profesor, y así lo hacía.
Salía del salón, nunca pensó que las primeras cuatro horas iban hacer demasiado pesadas al estar tan cerca de Inuyasha y romperse a llorar…
Todavía llevaba consigo aquella foto que se tomo con Inuyasha el mismo día de su cumpleaños, Sango se las había tomado a los dos juntos…
Inuyasha, tan fuerte, tan guapo se encontraba atrás de ella, siempre alto mas de una cabeza le llevaba, la mantenía entre sus brazos, que le rodeaban el cuerpo y a Buyo consigo, ambos sonreían, ella se encontraba alegre al igual que él…
En aquellos momentos se encontraba sola caminado por todo el pasillo viendo aquella foto, le traía tantos recuerdos agradables de aquel día, que le constaba tanto trabajo no llorar, por lo menos sus ojos escurrían lagrimas silenciosas por sus mejillas, dejando que en la foto se reflejen como tres gotas.
Solo siente un pequeño empujón que la hace frenarse, sin levantar la vista de la foto, no quería que aquella persona la viera llorando.
Lo siento.- lo murmura Kagome.
Fíjate por donde vas tonta, creo que se esta haciendo costumbre estar chocando con tú desagradable presencia.- lo reclama una fuerte voz, que tan solo ve como aquella joven, no alza la vista ni reclama nada, manteniendo su mirada fija en aquel torso de papel.
Lo siento.- lo susurra Kagome, al reconocer aquella voz, tan solo mantiene fuertemente apretado sus labios para ahogar aquellas lagrimas que tratan de salir junto con el llanto, pero por dignidad no rompería a llorar delante de Inuyasha, prefería dejar su corazón destrozado que su orgullo.
Con un lo siento no es suficiente, tu presencia es desagradable y me enferma.- lo añade el chico, aquel impulso que no logra reprimirlo, arrepintiéndose de lo que acaba de mencionar pero aquello ya era demasiado tarde.
No te preocupes, nunca mas te molestare.- lo murmura Kagome lo suficiente para que Inuyasha logre escucharla, y poder seguir su camino, dejando a un desconcertado ojidorado.
No sabía que sucedía con Kagome, aquellos insultos ella se los respondía de la misma forma, pero aquel día ni siquiera se había esforzado por eso, tan solo se había mantenido callada y sin decir alguna palabra que lo siento y decirle aquellas dolorosas palabras, que iba a desaparecer de su vida de nuevo…
Tan solo puede ver como camina por el largo pasillo, para entrar al baño de mujeres, quería ir con ella y pedirle perdón por aquellas palabras, pero no podía hacerlo, no podía…
-.-
¡¡Higurashi!.- lo grita un amigo, al entrar al salón
Hola Hoyo!.- lo saluda Kagome
Muchas felicidades.- lo menciona el chico
¿felicidades por que?.- lo pregunta Kagome
Por que se que se te cumplió tú deseo de andar con Taisho.- se lo informa el joven, abrazando a su amiga que recibe aquella felicitación
Gracias, eres un gran amigo.- lo agradece Kagome.
Espero que seas muy feliz.- se lo dice Hoyo separándose un poco de Kagome, para darle un beso en el cachete, que bien si ahora alguien entra al salón pensaría que se están besando, dándole un doble sentido a las cosas.
Muchas gracias Hoyo.- se lo dice Kagome, dejando que el chico se separe de ella y se despida de nuevo con aquel beso y salga del salón.
Kagome tan solo se queda esperando a que llegue Inuyasha, pero eso no sucede hasta la segunda hora, pareciera que si el la ignorara… y aquello le parecía demasiado raro.
En la hora de recreo debía preguntarle que le pasaba, pero Sango la retuvo antes de hacerlo.
Kagome, debes de saber algo.- se lo dice su amiga.
¿Qué sucede?.- lo pregunta
Amiga yo… lo siento.- lo murmura
Sango me asustas dime ¿Qué pasa?.- lo pregunta Kagome.
El muy cretino de Inuyasha anda con Kikio Ikehata.- se lo informa Sango, sabiendo que aquello es un golpe demasiado duro para su amiga, observando como los ojos de su amiga se llenan de lágrimas, y sale corriendo del lugar.
Apenas podía divisar con las lagrimas el casillero de Inuyasha, ahí se encontraba el, iba a ir ha hablar con él, para que él mismo le mencionara que aquello no era cierto, no era cierto.
Inuyasha, dime que no andas con Kikio.- lo pregunta y ruega Kagome, enfrente del chico, dejando descubierto sus lágrimas
Kagome yo…-
Tan solo dime que Sango esta mal, que tu nunca me arias eso.- lo interrumpe Kagome, tratando de tener alguna esperanza en su corazón.
Inuyasha querido ¿nos vamos?.- lo pregunta una voz detrás de ambos.
Ahora voy Kikio.- lo contesta Inuyasha, viendo como Kagome se encuentra delante de él.
¿Inuyasha?.- lo pregunta Kagome, esperando una respuesta, aunque ya sabía cual sería
Tonta, tu presencia es desagradable y me enferma.- lo menciona Inuyasha, antes de irse…
Aquellas dos palabras, apenas si podía procesarlas, tan solo se mantienen como eco en su mente, escuchando como Inuyasha se aleja con su nueva novia, y ella la muy tonta, tonta por creer en el… era una tonta…
Aquellas dos palabras de nuevo Inuyasha se las había repetido como aquel día, y sucedió lo mismo, era tan ilusa, tan ilusa… tan ilusa… nunca debió de haber vuelto ha abrirle si corazón a Inuyasha Taisho… pero aquello era la ultima ves que derramaba lagrimas por el… la ultima…
Continuara!
Hola! A todas, bueno chicas, acabo de terminar este capitulo en la madrugada… XD, pero debía de acabarlo, no pude estar en todo el día del Sábado y aquí lo tienen… recién hecho….
Sobre las personas que quieren mi fics anteriores ya tome nota y pienso mandárselos mañana en la tarde cuando vuelva a mi casa, es que mis padres quieren que salgamos en "familia" no me pregunten que bicho raro les pico, pero afectan…
Por cierto en este capitulo ya se sabe por que se odian y si se darán cuenta es por una tontería y empeoro por no arreglar las cosas del principio, mas bien celos por parte de Inuyasha que hizo que cometiera una tontería.
Si tienen alguna duda en que pueda ayudarles a resolver por favor contactarme a mi verdad estos días no he tenido mucho tiempo y lamento no poderles responder a todos como suelo hacerlo, pero el tiempo no me alcanza para nada…
Muchas gracias por sus comentarios, me alegra que esta historia tenga excito…
Les agradezco por los rws.
Las chikas de Inu fics…
Agilita301, Kagome-inuvale, Kikyousucks, Seshoinulove, Aome 19961, Pamela, Twindpd 1, Anaichan o Scorpio-gdl.
Las chikas de Inuverso…
Rei 22, Layeya 20991, Yuiren 31, Kagomelove 23, Maggel, Inu 874.
Las chikas de Fan fiction.
Serena Tsukino Chiba, TLAP, Monyjan, Willnira, Mili.
Muchas gracias por sus 18 rws, me alegra que les guste este capitulo…
Se despide
Fesabi.
