Capitulo V.- Trabajo.
¿Acaso Kagome, no le creía, desde aquel día había pasado una semana, una semana, en busca de Kagome, tratar de hablar con ella, de perseguirla, de tratar de conquistarla, pero todo absolutamente todo era inútil.
Tal vez el tenía la culpa de que Kagome no le hablara, el mismo la había tratado tan mal, injustamente mal, y todo ¿Por qué?... una simple confusión, todos esos años de sufrimiento.
Ahora que sabía la verdad, había perdido a Kagome para siempre, la había dejado ir, había dejado ir al amor de su vida, cada día que pasaba, se rendía mas… no tenía mas fuerzas apara seguir luchando en contra de Kagome, la ultima vez, cuando la beso ella misma le dio una cachetada que bien hubiera preferido un golpe de Kouga, Hoyo o hasta el mismo Miroku, no un golpe de Kagome, que aquello le dolió como mil cuchillos descuartizaran su pobre corazón.
¿Por qué no la conquistas?.- lo pregunta y sugiere Miroku, viendo como su amigo hace lo imposible para hablarle a Kagome.
¿Cómo?.- se lo pregunta, acomodando mas su mochila como respaldo cerca de un árbol en el cual ambos se encuentran solos.
Yo se que la señorita Kagome siente algo por ti.- lo informa su amigo y primo.
¿tu crees?.- se lo pregunta, teniendo una pequeña esperanza en recuperar aquel corazón que el mismo se dedico en destrozar poco a poco – pero ¿Cómo?.- lo pregunta, escuchando atentamente si su primo tiene alguna sugerencia o grandiosa idea en que pueda ayudarlo.
Amigo…amigo…amigo, veo que no sabes de mujeres.- se lo dice Miroku, haciendo una cara de resignación al ver que su primo es un caso perdido en la materia de las chicas.
Por su parte Inuyasha tan solo se sonroja al pensar, en lo que le dice su primo, reconociendo que el no sabe nada de aquella "materia" como le dice Miroku, pero ¿Qué podía hacer, Kikio nunca fue demasiado apasionada y romántica como lo es Kagome con el, y el nunca sintió interés con ello para Kikio, así ¿Qué podía hacer?.
Por lo que se a las chicas, les gustan que los hombres sean demasiado románticos, detallistas y sensuales.- se lo informa y menciona Miroku, viendo la cada de su primo, demasiada confusión.
¿romántico, sensual y detallista?.- lo pregunta, y repite tratando de saber si aquello es correcto.
Eres un caso perdido.- lo murmura Miroku, moviendo la cabeza de un lado a otro.
Feh, no tengo tiempo para tus tonterías.- lo menciona Inuyasha demasiado molesto – así que en lugar de criticar ayúdame.- se lo dice, viendo como su primo empieza ha aclararse la garganta para decirlo que el sabe.
Voy a explicarte como aprender a ser romántico, detallista y seducir a una mujer.- se lo menciona el mismo Miroku, para empezar a contarle todo lo que debe de saber.
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Creo que deberías de darle una oportunidad a Inuyasha.- lo sugiere Hoyo, el cual se encuentra a lado de la chica de cabello azabache.
Yo no opino lo mismo que tu hoyo.- lo hace saber Kouga, enfrente de la chica – esa bestia que tengo como primo no se merece una segunda o tercera oportunidad.- lo menciona y concluye el mismo Kouga.
Yo opino lo mismo que Kouga, el tiene mucha razón, Inuyasha no se merece que le des una oportunidad Kagome.- lo atribuye su amiga, a su lado.
Yo…yo…yo… no se.- lo menciona dejando escapar un suspiro entre sus labios.
Se sentía tan confundida… su vida en aquellos momentos era un caos total, no sabía que hacer con respecto a Inuyasha, primero aquel beso y el que Inuyasha le rogara que regresara con él, a su lado… aquello le hacía sentirse demasiado feliz, pero por el otro lado se encontraba aquella mancha negra que dejo por los pasos de los años, aquel sufrimiento que fue la culpa de Inuyasha, por los celos y la desconfianza que tenia con ella… si volvía con él, ¿Quién le aseguraba que Inuyasha no se volvería a comportar igual, lastimándola gravemente, sabía bien que no soportaría otra vez que su corazón se rompiera en mil pedazos, en aquella ocasión moriría, moriría de tristeza.
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Chicos, hoy voy a proponerles un proyecto, del cual se ara en parejas.- lo comienza a informar la maestra – yo hice las parejas.- lo menciona, ocasionando aquel comentario un disgusto por parte del todo el salón – mañana tendrán que traer una mascota que deseen, como: perro, gato, conejo, hurón o cualquier otro, es su elección.- lo sugiérela maestra, dando aquella opciones- las parejas que ya he elegido, serán como un matrimonio de la vida real, quiero que con esto y la mascota que compren que será su hijo, aprendan la responsabilidad de tenerlo, mientras estudian.- se lo menciona a todo el grupo que se mantiene atento ante sus palabras – este proyecto se contara desde este mes, hasta el final del año.- le informa a todo el grupo – será parte de su calificación de cada bimestre.- lo concluye.
Ninguna persona presente en el salón hace alguna objeción o pregunta, bien saben que la maestra Midoriko es una de las estrictas que no se tienta el corazón, en reprobar alguno.
Al final de que mencione las parejas, si tiene alguna duda pueden preguntarla, si es para repelar de las parejas ni se atrevan.- lo amenaza la maestra.
Todo el mundo en la habitación tan solo comienza escuchar como las dos primeras parejas son nombradas, Kouga y Ayame, Hoyo y Ayume…
Los siguientes en la lista fueron Sango y Miroku, claro que a Sango no le agrado nada aquello, pero no podía reclamar, en cambio Miroku tan solo sonríe viendo a Sango, esperando que aquello sea una confidencia del destino.
Así pasaron como cinco parejas mas, hasta que puede escuchar el nombre de Kagome y el suyo, ellos dos iban a ser pareja, el destino estaba a su favor, Kagome su pareja tendría demasiada oportunidad de conquistarla de nuevo…
Kagome por su parte tan solo se mantiene con los ojos bien abiertos tratando de procesar aquella información ¡¡Inuyasha y ella!... aquello era una mala jugada del destino, una muy, pero muy mala.
La mitad de la clase restante, la maestra Midoriko se la paso resolviendo aquellas dudas, si tendrían que tratarlo como a un bebé, y ella explicaba que esa era la razón, al igual que lo traerían a clases y lo alimentarían, debían de comprarlo casi para darle de comer con mamila, ellos debían de ser los padres.
Según eso, la maestra se daría cuenta que pareja estaba trabajando bien y quien no, conforme vería a las mascotas cada clase, también, debían de tenerlos en sus casa, como si fueran parejas, pero ambos en diferente casa, compartiendo al bebé…
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¿vamos hoy Kagome?.- lo pregunta Inuyasha al termino de la clase
¿A dónde?.- lo pregunta
A comprar a la mascota, recuerda que es para mañana.- lo informa y recuerda Inuyasha.
Si claro.- se lo dice, tomando sus cosas y meterlas en la mochila.
Entonces, vamos en mi carro.- se lo menciona para salir con la chica.
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Desde que salieron de salón, ambos estaban demasiado callados, esperando a que uno o el otro empezaran ha hablar.
Kagome tan solo se mantiene callada en el asiento del copiloto, jugando con el cierre de su mochila, mientras observa que Inuyasha se dirige al centro comercial.
Inuyasha divisa un estacionamiento, y se mete en aquel lugar, dejando su coche en uno de los espacios, mientras deja la mochila de Kagome y la suya tras y cierra su carro convertible.
Vamos.- se lo dice Inuyasha, tomando una de las manos de la chica, entre la suya, esperando a que la aparte o algo por el estilo pero no sucede.
Entrar a la plaza, y pueden ver la infinidad de tiendas que se encuentran a su alrededor, hasta el tercer piso que se divisa a simple vista.
Inuyasha se acerca hacia uno de los mapas que se encuentra a la entrada para localizar la tienda de mascotas, cosa que lo hace con facilidad, llevando a Kagome hasta el segundo piso…
Ambos entrar a la tienda, viendo la infinidad de productos que hay en ese lugar, camas, suéteres, ropa, huesos, comida, croquetas, dulces, cadenas….
¿les puedo ayudar en algo?.- lo pregunta una señorita
Si, queremos comprar un….- lo pregunta Inuyasha hacia Kagome, esperando a que ella decida que comprar.
Yo quiero un perrito.- lo contesta la chica.
Un perro.- lo menciona Inuyasha, hacia la vendedora.
Acabamos de recibir unos que apenas tienen un mes.- lo informa la chica, guiando a ambos hasta el final del lugar, entrando por una pequeña puerta donde se ven todo los perros que tienen.
¿de un mes?.- lo pregunta Inuyasha
Si, señor…- lo contesta la chica
¿podemos verlos?.- lo pregunta Kagome.
Si, síganme.- se los dice, para caminar un tramo más.
Aquí es.- se los dice, dejando ver a unos pequeños cachorros que se encuentran a lado de su madre, una hermosa perrita de gran tamaño color leonado.
Son hermosos…- lo menciona Kagome, al ver aquellas criaturas.
¿Qué raza son?.- lo pregunta Inuyasha, manteniendo su mano con la de Kagome, desde que bajaron del caro.
Esta es una raza nueva, viene de Francia… son Pastor de Brie.- lo informa la chica.
¿Cuánto crecen?.- lo pregunta de nuevo Inuyasha
Se ven chiquitos, pero resultan ser del mismo tamaño que la madre.- lo menciona la chica, tomando a uno de los cachorros y dárselo entre sus brazos a Kagome, la cual tan solo lo toma en ello, separando su mano de la del chico.
Esta hermoso.- lo murmura Kagome.
Es una raza única.- lo dice la chica.
¿Cuánto cuestan?.- lo pregunta Inuyasha, viendo como su Kagome mantiene aquella mirada de ternura al pequeño.
2000 yenes.- lo contesta la chica.
Kagome tan solo cambia su cara al saber el precio, nunca podría pagarlo, era demasiado…
¿lo quieres Kagome?.- lo pregunta Inuyasha, pero aquella pregunta le era tonta, bien se veía que la chica lo quería.
Si, pero no puedo pagarlo.- se lo dice, regresándole al pequeño cachorro, a la madre.
Señorita debelo, y también quiero todo lo necesario para que el cachorro tenga una vida cómoda.- lo menciona Inuyasha, viendo como Kagome va a protestar – no quiero que me pagues nada, tómalo como un regalo que quiero darte.- se lo dice.
Pero….-
Pero nada, escoge todo lo que quieras… no te preocupes por el precio.- se lo dice Inuyasha, para ver como Kagome no muy convencida acepta.
¿Qué quiere, hembra o macho?.- lo pregunta la señorita
El que tome, ese me gusto.- lo contesta Kagome
Es macho.- se lo informa volviendo a tomar el mismo cachorro.
No importa.- se lo dice Kagome.
Entonces me lo llevare para limpiarlo, poner las cosas en orden, si quieren tomar lo que gusten, pueden dejarlo en la caja, mientras encojen.- se los informa, saliendo del lugar con el cachorro en brazos.
Gracias, Inuyasha.- se lo agradece, acercándose hacia el, para dale un pequeño beso en la mejilla.
No me lo agradezcas, lo hice por que te amo.- se lo confiesa, viendo como las mejillas de la chica se encienden.
Yo…yo….yo…- lo comienza a balbucear, para salir del lugar y perderse en la puerta.
Ya tendría tiempo de conquistarla, iba a tomar algunos de los consejos de Miroku, ya lo demás lo emplearía a su forma.
Puede ver como Kagome se pasea por los estads, viendo cada cosa de perro, tomando la ropita, sabiendo si le quedara o no, tan solo toma las mamilas, lo necesario al igual que las croquetas, una cama, para el chiquito y demás, aunque algunas cosas no las quería comprar diciendo que no abusaría de él…
Recuerda que debemos de comprar doble cosa, unas en tu departamento y otras en el mió.- lo menciona Inuyasha, dejando que la señorita llene todo lo que pidieron ambos.
Pero hoy va a dormir conmigo.- se lo dice Kagome, tomando al pequeño entre sus brazos, mientras lo tapa con un suetercito que compro, arrullándolo entre sus brazos.
Como quieras pequeña.- se lo contesta Inuyasha, dándole a la señorita su tarjeta.
¿Usted es el señor Taisho?.- lo pregunta la cajera
Si, ¿Por qué?.- lo contesta y pregunta.
He visto los diseños que hay de modas, con los perfumes y la mercancía, es hermosa.- se lo comenta la chica.
A gracias, pero del parte del diseño se encarga mi primo, yo me encargo de las finanzas.- se lo informa, tomando el papel donde debe de firmar.
Es un honor conocerlo señor Taisho.-
Supongo que esto es mío.- lo menciona observando las bolsas enormes
Si señor.- se lo contesta, viendo como aquel hombre fuerte las toma entre sus brazos.
Inuyasha se acerca hacia donde se encuentra Kagome observando uno de aquellos vestiditos, que sería perfecto para una princesa.
No creo que al cachorro le guste ese tipo de ropa.- se lo dice con un poco de burla al ver a la criatura entre los brazos de la chica.
Lo se…- se lo dice.
¿ya tienes el nombre?.- lo pregunta Inuyasha, viendo como Kagome lo ve a los ojos.
Si, y se llama Ishio.- se lo informa, y bien sabe que a Inuyasha no le agrada aquello, la misma cara le puso cuando le dijo que al peluche lo nombraría como Hoyo.
¿Ishio?.- lo pregunta
Si…- se lo contesta
Si a ti te gusta, yo no me opongo.- se lo informa, aceptando la decisión de la chica
Gracias…- se lo menciona Kagome.
No hay que agradecerlo.- se lo contesta, inclinado su cabeza hacia delante para besar sus labios, sintiendo como Kagome aquello lo toma como sorpresa pero sin separarse o rechazarlo, tan solo correspondiendo aquel pequeño beso.
Inuyasha tan solo se separa de los labios de Kagome
Inuyasha, yo…yo…- lo comienza a balbucea Kagome, tratando de darle alguna palabra o algo.
No tienes nada que decirme, yo me ganare de nuevo tu corazón, luchare por el.- se lo promete, para caminar con la chica a su lado.
Tan solo esperaba que tuviera las fuerzas necesarias para resistirse a los labios y caricias de Inuyasha, le pedía a Kami que le diera un poco de fuerza, voluntad para no caer rendida demasiado rápido antes sus pies… lo amaba demasiado…
-.-
¿Dónde dejo las cosas?.- lo pregunta Inuyasha, entrando con Kagome al departamento
En el sillón.- se lo contesta – voy ir a dejar a Ishio en mi cama.- se lo dice, mientras a desaparece hacia la habitación
Inuyasha por su parte, tan solo comienza a sacar las cosas, dejándolas extendidas por toda la mesa mediana que hay enfrente del sillón.
Ya esta, lo deje bien dormidito.- lo informa Kagome hacia Inuyasha, el cual tan solo ve como empieza a sacar las cosas.
Hay que lavar estas pequeñas mamilas, no tarda en levantarse y pedir de comer.- se lo dice Inuyasha, tomando aquellos envases y llevarlos a la cocina, mientras empieza a lavarlos.
Déjalo Inuyasha, yo ahorita acomodo todo.- se lo menciona Kagome, tratando de impedirle que siga lavando las cosas.
Eso si que no, es nuestro pequeño… yo también tengo que hacerme responsable.- se lo informa, continuando con su tarea.
Pero…- lo protesta Kagome
Pero nada.- se lo dice – te dejo esto listo, tengo que ir a trabajar.- se lo informa Inuyasha.
¿trabajar?.- lo pregunta Kagome
Si, estoy trabajando en la empresa de mi padre, tengo que ver como andas las cosas, vendré mas tarde a recoger las cosas de Ishio.- se lo concluye, para salir de la cocina y tomar las llaves del coche de una de las mesas.
¿a que hora vas a venir?.- lo pregunta Kagome, viendo como Inuyasha abre la puerta de la salida.
En la noche.- se lo contesta
¿no vas a comer?.- lo pregunta Kagome, yendo hacia donde se encuentra Inuyasha.
Como aya en la empresa, no te preocupes por mi pequeña.- se lo dice el ojidorado con una sonrisa entre sus labios.
Yo…yo… no me preocupo por ti.- se lo contesta rápidamente, para girar su vista, tratando de que Inuyasha no vea aquel pequeño sonrojo en sus mejillas.
Nos vemos en la noche Kagome.- se lo menciona Inuyasha, viendo como la chica, tan solo se acerca hacia el poniendo sus manos en la puerta, para cerrarla después de que el se vaya.
Por su parte Kagome tan solo asiente un si con la cabeza, viendo como, Inuyasha se inclina hacia sus labios, besándolos, tan solo una pequeña caricia, mientras le susurra "hasta la noche pequeña", para después desaparecer por el ascensor.
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Se sentía tan feliz, Inuyasha le había dicho que la ama solo a ella, ¡¡a ella!...
Desde que se fue Inuyasha no podía dejar de suspirar, se sentía tan enamorada, como en las nueves, ya había alimentado a Ishio, lo acostó a dormir, y demás, acomodando las cosas en su lugar.
Ya habían pasado como cinco horas, y se encontraba nerviosa viendo una y otra ves la hora en el reloj, impaciente… esperando a Inuyasha, tratando de tranquilizar sus nervios tan solo se sienta en el sillón a ver la tele cuando escucha el timbre sonar, dejando que aquel lugar para ir atender la puerta.
Abre la perta lentamente, viendo la ropa que llevaba puesta Inuyasha y el mismo Inuyasha, recargado en el marco de la puerta, respirando con dificultad.
¿Inuyasha, que te paso?.- lo pregunta Kagome demasiado preocupada por la condición de la chica.
¿puedo pasar?.- lo pregunta Inuyasha con dificultad.
Si pasa.- se lo contesta Kagome, dejando que el chico se siente en el sillón donde estaba hace unos minutos.
¿Quién te pego Inuyasha?.- se lo pregunta Kagome, llegando hasta el.
Continuara!
Hola! A TODAS!...
Ya les traigo de una vez el capitulo, así que disfrútenlo chikas.
Muchas a gracias a todas ustedes por estos 24 rws!...
Las chikas de Infics que siempre me apoya.
Aome 19961, Kikyousucks, Dannychiquita, La Damadelalba, Agilita301, twindpd1, Girlrenamon1, Anaichan, Lau-Lune, Chobits080.
Las chikas de Inuverso…
Rei22, Inu874, Layeya31, Kagome love23, Caro, Tu amiga1912, Miky.
Y por ultimo las chikas de Fanfiction…
Willnira, Shadow Angel 4 ever, Lorena, Monyjan, Melikagome, Mili…
Muchas gracias a todas ustedes… se molestan en leer el fic, y espero que disfruten este capitulo tanto como yo lo hice… Muajajajaja.
Por cierto tratare de publicar cada dos días, por la escuela, ustedes me entienden… eso espero por la tarea que me dejen… gracias a todas…
Se despide
Fesabi…
