Capitulo XI.- Del Odio al Amor.
¡¡Lo sabia, ahora lo único que tenía que hacer era buscar a Kagome y decírselo, reunido otra prueba, volvería a tener a Kagome entre sus brazos…
¿Tienes la declaración firmada por Naraku?.- lo pregunta Inuyasha, esperando a que su primo le diga un si
Tengo que hacerla y dice que mañana la firma.- se lo menciona el mismo miroku, viendo que su primo tiene un aire de desilusión – vamos primo, un día no te afecta en nada- se lo dice tratando de animarlo, desde que Kagome no quería verlo, lo evitaba su primo parecía muerto en vida.
Espero no tardarme.- se lo dice, tratando de que aquel día del vuelo de Kagome hacia Inglaterra, no se acerque.
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¿Em-em-ba-ba-ra-ra-za-za-da?.-lo pregunta Kagome balbuceándolo, tratando de progresar aquella información que le acaba de dar su amiga.
Kagome, no te miento.- se lo menciona de nuevo Sango.
Oh no.- lo murmura, para que salgan algunas lagrimas de sus ojos, Sango tan solo la braza, sabiendo lo que siente su amiga, Inuyasha se encontraba, ajeno de las cosas de Kagome, la muy terca tenía la idea de que Inuyasha iba hacer feliz con su familia, pero ahora ella iba a tener un bebé del baka de Inuyasha…
¿Por qué la vida debía de ser tan injusta?.
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Kagome había faltado una semana a la escuela, Inuyasha andaba demasiado preocupado y Sango no le mencionaba el estado de la chica, tan solo le decía que Kagome se lo diría cuando estuviera prepara… necesitaba verla e iba a ir a su departamento, aunque tuviera que tumbar la puerta.
Se encontraba afuera del departamento de la chica, buscando las llaves que lo abren, antes no se atrevía a ir a buscarla, quería que Kagome le contestara las llamadas, y así no cambiara ella la chapa.
Puede escuchar un "voy", seguido de que comienzan a abrir la puerta, dejando ver a Kagome, todavía en pijama…
Inuyasha…- lo murmura Kagome, al verlo de pie…
Tengo que hablar contigo.- se lo dice el chico, sin dejar que cierre la puerta.
Yo… no quiero.- se lo contesta Kagome, pero a su vez dejándolo pasar.
¿te sientes mal Kagome?.- se lo pregunta el pelinegro al verla demasiado pálida.
Solo he estado mareada y con naucias.- se lo hace saber.
Deberías de estar descansando.- se lo hace saber Inuyasha, para tomarla entre sus brazos y llevarla a la cama.
Tenía ganas de protestar, pero el estar así de cerca con Inuyasha, respirando su aroma y volviendo a sentirse entre sus brazos, aquello lo extrañaba demasiado…
Siente como la deposita Inuyasha, para arroparla en la cama… dándole un beso en la frente.
Kagome, quiero que me creas, por favor.- se lo ruega Inuyasha, tomando asiento a lado de la chica.
Kagome tan solo lo ve fijamente, esperando a que Inuyasha hable.
Sobre lo del bebé, no es mío, pero tu insistes en creer que es mío, ¿tan poca confianza me tienes?.- se lo pregunta Inuyasha, observando como Kagome huye de su mirada- se todo lo que te hice en el pasado, y me arrepiento, pero ese bebé no es mío, es de Naraku.- se lo informa a Kagome, sacando un pequeño papel de su bolso.
Quiero que veas esto, y te convenzas de que no miento.- se lo dice el ojidorado, entregándole aquel papel.
Comienza a leer el papel, bien decía una carta hecha por le mismo Naraku que constaba que Kikio decía que el padre del niño era Inuyasha, por obvias razones su cartera, pero aquello no era cierto, ya que el padre era él, el mismo Naraku…
Mientras más leía aquella carta, que decía el plan de Kikio, como formulo aquello, y como pudo poner como cuartada el trabajo del chico, era el tener ayuda de la secretaría de Inuyasha.
Se sentía como una tonta… esos casi dos meses de separación de Inuyasha, fueron por las intrigas de Kikio, mencionándole y recordándole lo del bebé, y echándole en cara lo bueno que era Inuyasha en la cama… aquello era lo que mas le dolió de todo eso.
Inuyasha puede ver como las lágrimas se asoman por los ojos de Kagome, escurriéndose por todo el rostro.
No llores pequeña.- se lo menciona Inuyasha, tratando de limpiar aquellas lagrimas con su mano.
¡¡oh Inuyasha!.- lo grita Kagome, para lanzarse a los brazos de Inuyasha, abrazándolo, dejando que el chico haga lo mismo.
Todo está bien.- se lo murmura acariciando el cabello azabache de la chica.
Kagome se separa de los brazos de Inuyasha, para unir sus labios con los del chico, besándolo y a su vez jalándolo con ella a la cama, para comenzar a quitarle la ropa desesperadamente…
Nunca supo cuando fue el instante cundo Kagome se deshizo de la ropa de los dos, ambos andaban desnudos, amándose mutuamente como la primera ves, lento, demasiado lento, deleitándose y tratando de recordar aquellas caricias, aquellos besos, aquellas palabras de amor…
Inuyasha fue demasiado delicado con ella, la penetro y la llevo a los cielos, apenas habían terminado y se encontraban exhaustos, Kagome se sentía feliz entre los brazos de Inuyasha.
Sentía a Kagome acorrucarse entre sus brazos, susurrándole "te amo Inuyasha"… para dejar que el mundo de los sueños la lleve…
Mañana sería un hermoso día, uno lleno de esperanzas… y por que no, de promesas…
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Ya había pasado una semana desde la reconciliación de ambos, Kagome todavía no se atrevía el decirle a Inuyasha de su embarazo por dos razones, la primera es que tenía un poco de miedo y la segunda si lo hacía tal vez Inuyasha la mantendría encerrada en la casa, y debía de presentar un examen importante de educación física.
Se había mudado con Inuyasha, en la escuela arreglo los papeles para quedarse y rechazar la beca, que se la dieran en una institución donde pudiera estar con su Inuyasha y aquello fue aceptado, gracias a sus buenas notas.
Ese día precisamente andaba nerviosa, Inuyasha se encontraba dormido a su lado y en la tarde tendría la pelea contra Kouga y aquello le ponía los nervios de punta…
Por más que le insistía al chico que no peleara este no le hacía ningún caso... hasta trato de convencerlo poniéndose sexy la noche anterior, tratando de torturarlo en la cama, pero le salio el pato al revés…
Siente como Inuyasha hace aquel sonido como si se estuviera acorrucando hacia su cuerpo, disfrutándolo…
Veo que estás despierta.- se lo menciona Inuyasha, viendo a su Kagome debajo de él…
Inuyasha, me rehusó a que peles.- se lo dice Kagome sin rodeos.
Ya te he dicho Kagome, que voy a pelear, es mi honor.- se lo dice besando los labios de la chica, para después salir de la cama, listo para darse un buen baño, antes de ir al gimnasio a entrenar y por la tarde la pelear contra Kouga, que por supuesto ganaría.
Voy a bañarme ¿vienes?.- lo pregunta Inuyasha
Baka…- lo murmura Kagome, para darle la espalda.
Esta chiquilla caprichuda.- lo menciona Inuyasha para volver hacia donde esta Kagome, tomándola entre sus brazos, y llevarla al baño.
Hey, bájame…- lo repela Kagome
Que me bajes Inu…- el nombre muere en sus labios, al ser sellado por los labios del chico, al mismo tiempo que la mete a la regadera con él.
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Kagome, creo que debes de decirle a Inuyasha, lo de tu embarazo.- lo sugiere Sango, estando sentada a un lado de su amiga.
Quiero decírselo después de mi examen, conociéndolo no me deja hacerlo.- lo informa Kagome
Con toda la razón.- se lo dice Sango.
No me va a pasar algo malo Sango, es solo gimnasia.- se lo hace saber Kagome, tratando de tranquilizar a su amiga, pero saber que no lo logra.
¿entonces no entiendo el por que te preocupas por Inuyasha, eso solo karate?.- se lo pregunta y hace saber, dándole una cuchara de su propia medicina.
Es diferente, el se puede lastimar.- se lo dice Kagome
Uuuyyy si que esta niña era una terca.- lo piensa Sango – Kagome debes de cuidarte por el bebé y por ti.- se lo vuelve a repetir con diferentes palabras.
Tercera llama y ultima.- lo anuncia el referí, para dar comienzo a la pelea entre Inuyasha y Kouga.
Ambos se defendían, Kagome tan solo ve como Inuyasha le lanza un puñetazo a Kouga en el estomago, dejándolo en el suelo, después de ellos se dedica a darle una marometa en el aire, para que se retire y azote en el suelo.
Kouga se levanta y le regresa los golpes, aquello andaba medio tenso, Inuyasha recibía uno y Kouga de la misma forma…
Puede ver como Inuyasha recibe un golpe en la mandíbula, dejando que aquel labio de rompa y salga sangre de el.
Kagome estaba demasiado preocupada… tanto que Sango temía que se desmayara… y todo por culpa del baka de Inuyasha, sin tan solo supiera que estaba embaraza Kagome, estaba segura que no hubiera concursado.
Kagome comienza a ver borroso, lo último que fija su mirada es como Inuyasha recibe una patada en su abdomen, para caer al suelo… se escucha un grito de Sango y Ayame a sus lados, para que después todo se vuelva negro.
Kouga e Inuyasha escuchan aquellos gritos, para observar como Kagome se desvanece… Inuyasha tan solo grita el nombre de Kagome para ir con ella, pero el referí se lo impide.
Si se baja de aquí señor Taisho, perderá.- se lo amenaza…
Inuyasha ve como Sesshomaru recibe entre sus brazos a Kagome, estando a su lado Rin, Sango y la misma Ayame…
Oh Kami debía de estar con ella, pero si se iba quedaría como un tonto enfrente de toda la escuela, mas bien un debilucho y el andaba ganando la contienda.
Inuyasha, ¿Qué no que no piensas bajar?.- se lo pregunta Sango.
No puedo Sango, si bajo pierdo y aquello no podría aceptarlo.- se lo contesta el chico.
Eres un baka, por tu culpa esta Kagome así.- se lo dice, sin importarle que Ayame y Rin traten de callarla, de una vez por todas Inuyasha debía de saberlo, y no le importaba si Kagome se enojaba con ella.
¿por mi culpa?.- lo pregunta Inuyasha sin dar crédito a lo que escucha.
Si, pedazo de baka, Kagome esta embarazada y con la angustia que tiene y preocupación le causo el desmayo, que no sabes que a las embarazadas debes de quitarle preocupación.- se lo dice, y a la vez grita, para que escuche demasiado bien el ojidorado, que tan solo intenta progresar la información Kagome embarazada…embarazada.
Sesshomaru, creo que mejor llevemos a Kagome a la enfermería.- lo sugiere Rin, estado cerca de su novio, tratando de que su amiga sea tratada o descanse, aquella palidez no era normal y menos para una chica embarazada.
Esperen…- lo menciona el mismo Inuyasha- yo voy a llevarla, es mi mujer, mi familia.- lo concluye.
Si sale de este lugar déjeme recordarle señor Taisho que quedara descalificado.- lo vuelve a repetir el señor que se encuentra supervisando aquel combate, al ver que el chico toma una toalla junto con su ahori de combate.
No me importa, mi deber es estar con mi familia.- se lo menciona el mismo Inuyasha que bien ya se encuentra abajo, escuchando como aquel señor anuncia como ganador a Kouga.
Inuyasha toma entre sus brazos a Kagome, para retirarse del lugar, no iría a la enfermería, llamaría a Kaede para que fuera a su casa y así revisara a Kagome.
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Deposita a la chica, en la cama, para quitarle los zapatos y dejarla cómoda, con una colcha tapándola, para darle un beso en la frente.
Se iba a meter a bañar, aprovechando de que Kagome se encontraba dormida, Kaede no tardaría en llegar.
Una vez saliendo del baño, escucha el timbre de la puerta, apenas se andaba secando el cabello, abriendo la puerta, antes se había puesto los boxers y el pantalón, sabía que Kaede le diría algo depravado a Kagome cuando saliera si lo encontraba en toalla.
Inuyasha, ¿vienes a seducirme?.- lo pregunta Kaede, soltando una carcajada al ver como el chico, la recibe de aquella manera, semi desnudo, claro que no se le veía lo importante.
No.- se lo contesta dejando pasar a la señora- Kagome esta en la habitación.- se lo informa el mismo Inuyasha.
¿Qué tu no vienes?.- lo pregunta Kaede al ver como el chico extiende la toalla en una de las sillas y se dedica a tomar el plato de Ishio, que se mantiene acostado patas hacia arriba en el sofá.
En un momento, le voy a dar de comer a ese glotón.- lo informa Inuyasha, para que en la palabra glotón, Ishio se levante y siga a su amo…
Kaede entre a revisar a Kagome, tomándose su tiempo, primero toma el pulso de la chica, para seguir viendo los parpados, la pulsación del corazón, su respiración y demás cosas…
¿y bien?.- lo pregunta Inuyasha.
Tan solo necesita descansar y se encuentra baja de calcio, pero con estas vitaminas que tendrás que comprar queda solucionado, con una buena alimentación.- se lo informa todo Kaede.
Bien anciana, ahora te puedes ir.- se lo menciona Inuyasha, observando como Kagome comienza a despertarse, moviéndose y llamándolo, para después abrir sus ojos.
¿Qué paso?.- lo pregunta Kagome, al observar que se encuentra en la habitación, con Inuyasha y Kaede a un lado.
Te desmayaste pequeña.- se lo menciona Inuyasha, sentándose a un lado de Kagome, mientras toma la mano de la chica entre las suyas.
Kagome, este muchachito intento seducirme.- lo menciona Kaede, viendo como la chica empieza ha reírse, mientras que el mismo Inuyasha pone una cara de pocos amigos.
Deberías de controlarlo, no sabes lo muy seductor que es.- se lo menciona Kaede, para salir de la habitación y después decir un "adiós" en la puerta, y cerrarla.
Inuyasha por su parte tan solo ve como Kagome no puede parar de reírse, de seguro se andaba imaginando a él seduciendo a Kaede, ese era el colmo.
Pequeña, ¿Por qué no me dijiste que estas esperando un bebé?.- lo pregunta Inuyasha, haciendo que Kagome calle aquella risa de un golpe, para verlo fijamente.
Oh… bueno…yo…- lo comienza a balbucear Kagome
¿Por qué, ¿acaso no me tienes confianza?.- se lo pregunta Inuyasha, viendo como los ojos de Kagome se mueven de un lugar a otro.
¿es eso?.- se lo vuelve a preguntar- ¿Kagome?.- la llama.
Bueno, yo… tenía miedo.- lo menciona la chica
¿de mi?.- lo pregunta Inuyasha
¡¡no, claro que no…- se lo contesta- la verdad es que pensé que si con el bebé tu te irías de mi lado.- se lo concluye para ver como Inuyasha se acomoda a un lado suyo, entrando con ella, debajo de las colchas, para sentir como el mismos ojidorado la abraza.
Tontita, si me hubieras dicho lo de tu embarazo, desde hace días nos hubiéramos casado, y estaría a tu lado para siempre… es ¿Qué no entiendes que te amo?.- se lo pregunta, Inuyasha para ver como Kagome se incorpora pero lo suficiente para verlo a los ojos.
Perdóname, yo también te amo Inuyasha, pero no quería preocuparte.- se lo dice la pelinegra.
Kagome se vuelve a recostar en el pecho del chico, respirando aquel olor que lo caracteriza, bosque húmedo…
mmmm… ¿Qué tal te fue en la pelea?.- lo pregunta Kagome, mientras siente como Inuyasha adentra una de sus manos por debajo de su blusa.
Perdí.- lo dice Inuyasha sin rodeos, ocasionando que Kagome se incorpore de un golpe.
¿Qué?.- lo pregunta
Perdí, bueno me descalificaron.- se lo concluye.
¿Cómo?.- lo pregunta Kagome, observando como Inuyasha mantiene una expresión demasiado serena.
Pues verás, cuando te desmayaste, no podía bajar a verte, si no me descalificaban.- se lo menciona Inuyasha observando como Kagome, se acerca hacia el para colocarse de una forma que pueda verlo a sus ojos, el mentón de la chica sobre su pecho y aquellos ojos observándolo.
¿bajaste a verme?.- lo pregunta Kagome, sin dar crédito a lo que le acaba de contar Inuyasha…
Kagome, me ofendes, ¿por quien me tomas?.- se lo pregunta Inuyasha.
Bueno, pensé que era importante para ti esa pelea.- se lo hace saber Kagome, cambiando de posición acostándose en la almohada, mientras siente como Inuyasha se da la vuelta y la abraza por la cintura.
No tan importante como tú.- se lo hace saber el chico, mientras se inclina a besar los labios de su Kagome, dándole un beso demasiado lento suave, y expresándole que la ama más que a nada en el mundo.
Mi familia eres tú, ese bebé que viene en camino e Ishio, aunque acabe todas mis pantuflas.- se lo dice Inuyasha una vez terminando aquel beso.
Te amo tanto…- lo murmura Kagome, dejando que Inuyasha explore con sus manos su cuerpo… ya tendrían tiempo de hacer el amo… lentamente…
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Ya había pasado una semana, esa semana Inuyasha se había preocupado por ella, antes de irse a la escuela le daba de desayunar a repelando y pataleando le daba a de desayunar… la trataba de lo mas delicado posible…
Ese día debía del profesor de Educación Física decirle que ejercicios debía de hacer, por lo menos de aquello Inuyasha no se había enterado… y se alegraba.
Como todos los días Inuyasha la esperaba en su casillero, para irse ambos a la casa, solo aquel día a ultima hora tenía educación física y el fue a ver a su Kagome, hablando con el profesor.
Creo que Higurashi, lo único que debe de presentar, es un salto del tigre, un parado de manos, junto con el de cabeza y una maromenta sencilla.- lo informa el profesor que termina de leer lo de la lista.
Creo que puedo hacerlo.- se lo dice Kagome, sin saber si es capaz de hacerlo, tenía miedo por el bebé, si se atrevía caerse o lastimarse estaría en riego su vida y aquello no lo quería.
Bien Higurashi empecemos la marometa.- lo menciona el profesor.
Inuyasha apenas va entrando al gimnasio, ahí se encontraba Kagome, puede verla pararse enfrente de las colchonetas y alzar las manos con la posición para iniciar una vuelta de carro o marometa.
Se puede ver como se le va un poco de color a Inuyasha en el rostro, para ir corriendo a alcanzar a la chica, antes de que cometiera una locura, por mas que hacia que Kagome sentara cabeza con lo del embarazo pareciera que no escuchaba, si en aquellos momentos no fuera por Sango que lo convenció de ir a recogerla al gimnasio, estaría sin conocimiento de las actitudes de Kagome.
Kagome por s parte se prepara para realizar la marometa, y así lo hace lo único que le falta era caer, pero siente como algo la sostiene del golpe, abre los ojos y ve como Inuyasha se encuentra con ella, y precisamente ella entre los brazos del chico.
Taisho, no debes de interrumpir una práctica.- lo regaña el profesor de gimnasia.
Lo siento profesor, pero esta señorita tiene prohibido hacer deporte y mucho menos andar saltando por el aire.- se lo dice Inuyasha, con toda la amabilidad posible que tiene en aquello momentos.
Pues yo no veo que la señorita Higurashi esta enferma.- lo menciona el profesor demasiado molesto por la interrupción.
No estará enferma, pero si esta embarazada y prefiero que le ponga otra cosa a mi esposa, antes de que por sus estupidos ejercicios pierda a mi bebé.- lo expresa Inuyasha, sin soltar a Kagome, viendo como aquel profesor se queda sin palabras, primero al escuchar que Kagome esta casada y el segundo que esta esperando un bebé.
Yo…yo… no lo sabía.- lo balbucea el profesor, observando como Kagome mantiene la cara enterrada en el pecho del chico, como sabiendo que aquellas dos miradas se posan en ella, y que Inuyasha se encuentra furioso.
Se que mi esposa no ha querido decir algo al respecto, por lo del examen, pero sabrá que esto es de fuerza mayor, así que pido que le ponga alguna investigación.- lo sugiere e informa Inuyasha.
Paciencia era lo que pedía Inuyasha, mucha paciencia para poder controlar y soportar los caprichos de Kagome… como aquel que acaba de hacer.
Creo que puede hacerme una investigación de la gimnasia.- lo menciona el profesor.
¿Cuándo se la puede entregar?.- lo menciona Inuyasha, antes de darse la media vuelta.
Le parece bien, el mismo día del examen practico de gimnasia, lo entrega y se puede retirar la señora Taisho.- lo menciona, sabiendo que ahora esta casada con Inuyasha Taisho.
Me parece excelente, hasta luego profesor Kinomoto.- se despide Inuyasha para salir del lugar con Kagome entre sus brazos, aquella pequeña le daría dolores de cabeza.
Tomo la mochila de Kagome, del casillero, al igual que la ropa que llevaba en la mañana, ya que en aquellos momentos utilizaba un pans de ejercicio al igual que una blusa.
Inuyasha acomoda a Kagome en el asiento delantero, para cerrar después la puerta e ir a tomar su lugar.
No menciono ninguna palabra hacia la idea a casa, al llegar estaciono el coche, bajo las cosas y tomo de nuevo a Kagome entre sus brazos, para entrar al edificio, saludar a Mioga que se encargaba de cuidar aquel lugar.
Entra al elevador para apretar el botón del piso cinco, esperando impacienté a que llegaran al departamento ha hablar seriamente con Kagome.
Entra al departamento, Ishio iba a saludar a sus amos, pero al ver el rostro de su amo, decide hacerlo después y continuar con su siesta.
Kagome tan solo siente como Inuyasha la deposita en la cama, para salir de la habitación, hacer una llamada por teléfono, pareciera que en aquella ocasión si se había molestado demasiado con ella.
Kagome, si no le dices a Inuyasha, se va a enojar contigo.- se lo menciona Sango.
No te preocupes Sango, no creo que se entere.- lo dice toda despreocupada Kagome.
Conste que te lo advertí.- lo menciona Sango, para después colgar el teléfono.
Recordaba que su amiga se lo había advertido, pero por tonta no le había hecho caso, y se arrepentía de eso…
Toma la almohada que se encuentra a su lado para abrazarla y acorrucarse con ella, mientras empieza a llorar, se sentía mal consigo misma, había hecho que Inuyasha se enojara con ella… era un tonta.
Siente como alguien la toma entre sus brazos y le susurra que todo está bien… era Inuyasha quien la consolaba en aquellos momentos.
Tranquila pequeña, no estoy enojado contigo, solo sentido de que me lo ayas ocultado.- se lo menciona Inuyasha acariciando el cabello de la chica, al igual que el rostro de la joven, viéndola desde sus brazos llorar.
Tranquila…- lo vuelve a murmura Inuyasha, acostándose a lado de Kagome… tratando de apaciguar aquel llanto, ya había escuchado que las mujeres embarazadas se volvían mas sensibles y en algunas ocasiones lloraban por todo, Kagome era sensible y con el embarazo se volvería mas de la cuenta, tomando que no podía enojarse con ella como de costumbre.
Ya arregle todo, no te preocupes.- se lo dice Inuyasha, besando la cabeza de Kagome, que se encuentra debajo de su barbilla.
¿me-me perdonas?.- lo menciona Kagome con un sollozo.
Claro que si pequeña.- se lo contesta.
Kagome tan solo se acomoda entre los brazos de Inuyasha, esperando a que la semana se pasara rápido, ya quería ser la esposa de Inuyasha, así como se lo había hecho saber al profesor…
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La boda fue de lo más intima posible, se casaron en el templo de la familia Higurashi, sus amigos y familiares mas cercanos se encontraron en la ceremonia, presenciando la unión de Kagome e Inuyasha…
Ninguno de los presentes sabía algo de Kikio o del mismo Naraku, al parecer se habían ido del país ambos, algo abra hecho el padre del chico, por que nunca mas se supo de ellos dos.
Desde su boda, habían pasado apenas unos dos días, la mudanza le había traído solo lo necesario de las cosas de tu antiguo departamento, antes de irse de luna de miel quería dejar todo listo, e Ishio se quedaría con su mamá, Sota y el abuelo…
Se sentía feliz, apenas había acabo con la tarea y debía entregarse a Inuyasha para que el mismo se la diera al profesor, según el no quería que el profesor la volviera a ver, ya le había confesado que estaba celoso, aunque el profesor era un hombre joven no tenía ningún compromiso, y la veía de cierta manera que no le gustaba, claro que cuando se entero que esperaba un bebé y estaba casada con Inuyasha Taisho, se mantuvo al margen, pero aun así el celoso, posesivo de su esposo no la dejaba regresar a la escuela, por que según el ya no tenía nada que hacer ahí.
De luna de miel Inuyasha, la llevaría a Paris y después a Londres, claro que estarían medio mes en cada lugar, le partía el alma dejar a Ishio, pero no podían llevarlo…
¡¡Kagome!.- lo grita Inuyasha apenas entrando al departamento.
Estoy en el cuarto.- lo anuncia Kagome, viendo como Inuyasha se aproxima hacia ella con una gran sonrisa, para tomarla de la cintura y besarla…
De una cierta manera se sentía desfallecer entre sus brazos, agarrándose de la chaqueta del chico, mientras responde aquel pequeño beso.
¿y eso?.- lo pregunta Kagome, después de recuperar el aliento.
Gracias a que tengo la mejor maestra, pude sacar diez en el examen.- lo murmura Inuyasha, ronroneando al mismo tiempo que comienza a besar el cuello de Kagome.
Kagome comienza a dar torpes pasos para después sentir como cae en la cama con Inuyasha entre sus brazos, o mas bien sería cae entre los brazos de Inuyasha, sin que este deje de besarla.
Escucha los suspiros de Kagome, para que ella trate de corresponder cada caricia, pero bien sabía que en la posición en la que se encontraba Kagome era mejor que disfrutara, de sus caricias.
Inu…ya…sha…- lo suspira Kagome, al sentir como este introduce una mano en su playera.
¿mmmm…?- es la única respuesta que menciona el chico, para empieza a desabrochar aquella playera, se sentía con ganas de hacerle el amor a su esposa y aquello si que lo iba hacer.
Ter…mi…ne.- lo murmura Kagome, al sentir como Inuyasha besa sus pechos, para acabarlos en su boca, masajearlos y brindarle todo aquel placer, como la sabe hacer solo el.
¿Qué cosa?.- lo pregunta Inuyasha al cambiar de posición, Kagome encima suyo, pero sin quitar su boca del otro seno de la chica.
Mi tarea….- lo murmura con dificultad Kagome, para soltar un grito al sentir como las manos de Inuyasha bajan hasta la cintura de su pantalón para comenzarlo a bajar lentamente.
Vuelve a cambiar de posición, quitándole los pantalones a la chica, que se encuentra debajo de él, viendo aquel vientre que comienza a crecer, sus senos ya algo grandes, y deliciosos…
Inuyasha se incorpora y puede ver como la respiración de Kagome se encuentra agitada, y temblando de pies a cabeza, tan solo se dedica a besar cada parte del cuerpo de la chica, bajando lentamente al vientre donde da dos besos, y comienza a bajar aquella ultima prenda del cuerpo de su Kagome.
El por su parte tan solo retira todas aquellas prendas de su cuerpo para quedar desnudo, de la misma forma que la chica.
Se coloca encima de Kagome, uniendo aquellas partes de su cuerpo que encajan perfectamente con el suyo, para besar los labios de Kagome, sintiendo como aquellas caderas se mueven a la suya… se sentía demasiado relajante hacer el amor con Kagome.
Comienza a besar el cuello de la chica, para sentir como se escucha un gemido, junto con un grito y su nombre, Inuyasha ya se encontraba dentro de ella, moviéndose lentamente, a causa del miedo de poder lastimar a la criatura…
Siente como Kagome empieza a controlar aquel ritmo, cada movimiento era para seguir que sus respiraciones se agitaran más…
El ritmo comienza a avanzar, volviendo loco al pelinegro de la misma forma que a Kagome, la cual tan solo da un grito al sentir como aquella semilla la inunda por todo el cuerpo, haciendo que tiemble de pies a cabeza, sin que Inuyasha se pare, volviendo a tener el segundo orgasmo, se sentía desmayar, pero parecía que Inuyasha todavía podía seguir con aquel ritmo llegando al ultimo y tercero, donde Kagome tan solo se convulsiona debajo de él.
Se retira de la cavidad de la chica, para tumbarse a lado de ella, abrazándola, sintiendo como sigue temblando su Kagome…
La toma entre sus brazos para poder taparla con él, le había hecho el amor encima de las cobijas al igual que encima de la roma que se encontraba regada por toda la cama, lista para ser puesta en la maleta de viaje, pero pareciera que aquello no le había importado a Inuyasha.
Kagome da un respiro hondo, demasiado hondo, para acorrucarse entre los brazos de Inuyasha, como solía hacerlo cuando terminaba de hacer el amor.
mmmm…. Estabas como mas…- lo murmura Kagome sin terminar la frase, para pegarse mas hacia Inuyasha, sintiendo como ambos cuerpos se encuentran sudorosos.
¿mas que?.- lo pregunta Inuyasha, dándole caricias en el cuerpo de la chica.
Potente…- lo concluye Kagome, para escuchar una fuerte carcajada, por parte de Inuyasha…
Y eso, que todavía no estamos en la luna de miel…- lo menciona Inuyasha, haciendo que Kagome se sonroje – ya te enseñare que es quedar exhausto de verdad.- se lo menciona Inuyasha… para comenzar a lamer las gotas que caer por el cuello de Kagome…
Kagome comienza a reírse al sentir la lengua de Inuyasha… en su cuello.
Pequeña.- la llama Inuyasha, esperando a que ella conteste, pero tan solo mencione un "mmmm"… - no nada olvídalo.- lo murmura Inuyasha, para dejar descansar a Kagome…
Quería haberle dicho lo que recordó el mismo día cuando se casarón, recordó cuando choco la primera vez con Kagome, cuando ambos peleaban en la secundaría por cualquier tontería, cuando a veces pensaba Inuyasha que odiaba aquella chiquilla, cuando la beso, cuando la amo, y aquella misma historia se repito en preparatoria, solo que con un resultado diferente…
"Del odio al amor, amigo mió… solo hay un paso" como recordaba aquella frase que el mismo Miroku se lo dijo en secundaría y se lo volvió a recordar ese mismo día… y era cierto… "Del Odio al Amor… solo hay un paso" y aquel paso fue el que lo hizo mas feliz en toda su vida…
…Fin…
Buaaaaaaa, acaba de acabar OMG… no puedo creerlo, creo que ate todos los cabos sueltos…
Espero no haberlas decepcionado chikas… nif, nif…
Muchas gracias a todas las que me han apoyado…
A todas…
1000 Kisses de fresa, Agelita301, anaichan, Anaixainu-Kag, AndreinaBarrios, Aome 19961, AmyKag 1481, Bianka Lucero, BiskeAyashi991, Caro, Chobits 080, Dannychiquita, Girlremamon1, Higurashi02, Inu 874, InuKagDQ13, Jimena, Kagome-inuvale, Kagomelove 23, Kagome-sama, Kikila Otaku, Kikyousucks, Krlamaster, La Damadel alba, Lau-Lune, Layeya 20991, LeadySango17, Lorena, Madmasuelriddley, Magael, Mayra 6314, melikagome, Miky, milkaAssakura, Mili, Miyuinthedark14, monyjan, nini-chan, nohenatha, OoAomorInuoO, Pamela, Rei 22, Sandriña, Sakurita 570 Serena tsukino chiba, Seshoinulove, sesshoumaru.forever, Shadow Angel 4 ever, TLAP, Tuamiga 1912, twindpd1 Willnira y Yuiren 31.
Bueno chikas, si les interesa leer mi siguiente fic… que pienso poner mañana, ya que por ahora no tengo mucho tiempo…
Ghost Whiseperer…
Kagome, una chica de la cual tiene un don especial, puede ver aquellos espíritus de los cuales se quedan en el mundo terrenal dejando cosas pendientes, ayudándolos para que partan hacia la luz, su descanso eterno; uno de ellos es el que la encamina conocer a Inuyasha Taisho, uno de los jóvenes de la empresa Taisho, pero el no será capaz de creerle a Kagome, ocasionando que la vida de ella y la del chico estén en peligro... ¿por que todo el mundo no cree que hay otro mundo paralelo a este?.
Me despido
Fesabi…
