Capitulo III.- La nueva Kagome
Quítate de mi camino que estorbas.- lo dice el sabiendo que no puede permitir aquello, el era el único que podía tocar, besar e insultar a la chica… el único
Primero tendrás que desacerté de mí.- lo dice el en tono de burla
Bien como quieras… si quieres morir morirás.- alzando a colmillo y yendo hacia el siendo expulsado por sus pies
El hanyou esta a punto de llegar hacia aquel demonio, por lo menos ya se desharía de el y después seguiría con el otro… solo que no cuenta con el desvanecimiento del demonio dejándolo solo en el aire, pero aquello lo aprovecha para abalanzarse hacia donde se encuentra Kagome y el otro.
Muere!.- lo grita mientras se abalanza hacia ellos
Kagome trata de separarse de aquel arrebatado beso… pero no puede… todos sus intentos son inútiles, de un momento a otro solo siente como aquel demonio que la besaba desaparece… pero lo que no entiende es como Inuyasha se encuentra enfrente de ella
En solo unos momentos sin que nadie se den cuenta la pelinegra ha sido lastimada por la impulsión de aquel ataque que tuvo colmillo de acero, claro ya que el demonio se desvaneció, lastimándola gravemente en un costado de la cintura dejándola con una profunda herida en ella
Inu…ya…sha.- lo murmura sorprendida, después de todo el siempre la salvaba de cualquier situación…
Kagome.- la braza, sin antes guardar a colmillo en su estuche.
No lo podía creer, el mismo fue el causante de aquella herida, no… eso era imposible un descuido, el nunca le haría algo a Kagome
¿Supongo que ya recordaste lo que sucedió?.- lo pregunta la anciana sabiendo que el hanyou ya sabe lo que sucedió en aquella batalla y como la miko fue lastimada
Si lo se… fue mi culpa.- agachando la cabeza
No te culpes, tenia que pasar tarde o temprano… mejor ve a ver como se encuentra esa chiquilla.-
Si.- entrando a la cabaña
El ojidorado se culpa de aquella herida, se encuentra triste y melancólico de que aya sido el causante de aquella herida, el causante de lastimar a Kagome, de lastimarla… sus ojos solo se encuentran en un ámbar opaco demostrando sus sentimientos en ellos
Inuyasha el cual ya se encuentra dentro de la casa, viendo como en aquella cama improvisada donde dejo a la miko, todavía se encuentra ahí… viendo aquel cabello azabache pegado en su frente, retirándolo con sumo cuidado, sus ojos marrones cerrados y aquellos labios carmines entre abiertos listos para ser probados.
El ojidorado solo toma asiento a lado de la miko, contemplando, sintiéndose culpable de aquella herida, viendo sus facciones, viendo como su pecho sube y baja a causa de su respiración paulatina
Tome entre sus manos la mano de la miko… quiere hacer algo tal vez para evitar aquella herida, haberse dado cuenta en el momento y no haberla lastimado con aquel brusco movimiento, que en lugar de besarla y querer profundizar el beso, la hubiera currado.
Perdóname Kagome… te juro que no quise herirte.- lo dice con la voz algo quebrada, de todos modos Kagome se había convertido estos tres años en su mundo.
Se puede ver como el hanyou solo agacha la cabeza escondiendo sus ojos en el flequito de su pelo plateado, después de todo era la segunda ves que lloraba por la miko y todo por su maldita culpa, sus descuidos, sus impulsos, sus celos.
P-perdóname Kagome.- lo murmura
No tienes p-por que culparte I-inuyasha.- lo susurra la chica, abriendo lentamente sus ojos para enfocarlos a la figura masculina alado de ella.
El hanyou solo alza la vista para ver aquellos ojos marrones que se encuentran viéndolo fijamente, aquel tono rosado en las mejillas de la chica y su mirada llena de amor por el, su amor condicional que le da y demuestra a cada instante…
Es mi culpa.- lo repite pero ahora con diferente tono en sus palabras, dándole a entender que el tiene la culpa y ella estaría mejor sin el
No lo es… las cosas suceden por algo.- lo dice la chica acariciándola la mejilla del hanyou
P-pero Kagome yo...- tratando de que ella vea que si el fue el culpable, pero es interrumpido por el dedo de la chica sellando sus labios.
Shhh.- sellando los labios del chico, después de todo el no era el culpable de nada.
Kagome solo ve como Inuyasha asienta con la cabeza un si, mientras la toma entre sus brazos y la abraza dejando que ella mantenga sus manos en sus pecho, lo cual solo ocasiona que ella cierre los ojos dejando que todo sea un sueño.
De un momento a otro Kagome puede escuchar un pequeño sollozo por parte del hanyou, sabiendo que el tubo miedo de perderla, tal vez no del todo ella lo tenia perdido, por lo menos sabia que ella tenia un espacio en el corazón de Inuyasha.
Tranquilo Inuyasha.- abrazándolo de la misma manera que el lo hace
Tuve…tuve miedo de perderte Kagome.- lo murmura, mientras que estrecha mas a la chica entre sus brazos
Nunca me vas a perder Inuyasha.- acariciando el cabello plateado de este
Inuyasha se separa de Kagome tan solo un poco, por lo menos dejando que sus ojos se fijen uno al otro, sus rostros cerca, dejando que ambas respiraciones se vuelvan una.
Kagome puede ver como Inuyasha cierra sus ojos dejando que sus labios envuelvan los suyos, en cambio ella solo cierra sus ojos lentamente dejando que ella disfrute de los labios del chico, después de todo eran suaves y deliciosos, tal como los recordaba
El hanyou lleva su mano hasta el cuello de la miko, dejando que el beso sea mas profundo después de todo la espalda de Kagome ya se encontraba pegada en la los cojines y el poco a poco encima de ella, dejando que sus labios se saboreen a si mismos
Kagome mantiene sus manos en el pecho del hanyou mientras que esta la recuesta delicadamente entre los cojines, sus respiraciones pausadas, lentas al igual que aquel beso, saboreando ambos cada rincón de la boca del uno al otro, sus lenguas entrelazadas.
De un momento a otro la miko solo siente unas calidas manos debajo de su camisa, recorriendo su cintura y pasando hasta su espalda, sintiendo aquellas yemas recorriendo todo a su paso, hasta pasar arriba del bracier.
Un gemido se escucha de entre los labios de Kagome, Inuyasha se percata de aquello dejando que el beso se mas profundo, su peso encima de la chica y sus manos quietas en la cintura de ella, después de todo se encontraba desesperado por ella y con aquel deseo que no se descarta de sus pensamientos.
Kagome la cual mantiene sus manos en el pecho del hanyou solo hace un pequeño movimiento para separarse de el, el aire le hacia falta y necesitaba una respiración.
El rostro tanto como la miko y el hanyou solo se encuentran a unos centímetros sus respiraciones chocando entre si, sus labios rojos por aquel beso, sus ojos cerrados y sus manos quitas al igual que sus cuerpos.
Por cierta razón Kagome empezaba a tener demasiado sueño, tal ves era por los efectos de la medicina que le aplicaron y necesitaba dormir.
Inuyasha por otro lado se encontraba cansado, con demasiado sueño… era el primer beso de la chica que lo dejaba demasiado agotado, una parte de el le decía que continuara aquel beso, pero otra parte de el le rogaba dormir con ella, dormirse en aquellos instantes con ella dejándola a Kagome entre sus brazos.
I-inu…ya…sha.- lo murmura la chica, sin abrir sus ojos
Mmm.- es la única respuesta por el joven
puedo dormir entre tus brazos.- lo dice por fin la chica, abriendo sus ojos lentamente, después de todo aquel rubor en sus mejillas no desaparecían, en cambio se hacían mas notorio
Bueno ahora que le iba a decir a Kagome, claro que una parte preferiría decirle que con gusto, pero otra se encontraba mas preocupado con aquella dichosa leyenda de la miko y el debía de averiguar de que se trataba.
Si?.- lo pregunta la chica de nuevo
Esta bien… pero solo un rato.- lo dice el hanyou ya rendido, después de todo en que iba a afectar que se durmiera un rato con Kagome… en nada
El hanyou se tumba a lado de la miko, dejando que ella apoyo se cabeza en el pecho de este, dejando que el brazo del hanyou se pose debajo de ella y su mano pegándola a el desde la cintura.
B-buenas noches Inuyasha.- lo surra la chica para después caer dormida entre los brazos de Morfeo y su hanyou.
B-buenas noches K-kagome.- también lo susurra, después de todo nunca se había percatado que ya era de noche tan pronto, la curación de Kagome si que había tardado y sus amigos no habían entrado a la cabaña, bah! Después de todo que importaba… ahora solo descansar.
-.-
Veo que se han dormido.- lo dice la anciana ya dentro en la cabaña junto con los demás.
Sshhh.- lo dice shippo- Inuyasha tiene buenas orejas y olfato, no se vaya a despertar.- viendo a la pareja que se encuentra dormida
Por eso no te preocupes pequeño.- lo dice, mientras que toma una manta y cubre a ambos.
¿He, ¿por que lo dice señora?.- lo pegunta el monje
fácil les puse a ambos una pequeña sustancia de sueño.- tomando entre sus manos unos troncos para echarlos a la chimenea
p-pero ¿Cómo?.- lo dice Sango sin entender nada de lo que dice ella.
Fácil… en los labios de esa miko, puse la sustancia… solo era cuestión de que se besaran para que ambos tomaran el liquido y dormir.- sentándose en las sillas de su alrededor.
Y se puede saber ¿para que?.- lo pregunta el monje
Si… necesito hablar con ustedes dos...-
Se puede saber ¿para que?.- sentándose en las sillas de enfrente
Si…- tomando una taza de café- verán no puedo decir esto a aquellos, dos tal ves si llego a decir algo que pueda perjudicar la historia, esta aldea sufriría las consecuencias.-
Bien diga lo que tenga que decir.- lo dice el monje
-.-
Lentamente los ojos color ámbar se empiezan abrir viendo los rayos del sol tocar los muebles de su alrededor, el hanyou solo siente un pequeño y frágil, pero a la ves suave cuerpo a su lado, su brazo rodeando aquel cuerpo…
Inuyasha solo como Kagome se encuentra profundamente dormida en sus brazos, después de todo el dormir lo hizo descansar como nunca antes… se sentía tan bien, tan lleno de energía
El ojidorado solo siente como aquel cuerpo empieza a moverse, tal ves acomodándose para seguir durmiendo, pero aquello lo toma por sorpresa ver los ojos marrones verse y aquel brillo en ellos, los mira fijamente, mientras que ella no aparta su vista de el.
B-bueno días.- lo murmura Kagome
Buenos días.- lo dice el hanyou
Oye Inuyasha, ¿donde se encuentran los demás?- lo pregunta la chica levantándose de los brazos de este
Oh! Se había olvidado de ellos, no se encontraban en la cabaña, su olfato no le fallaba, ni siquiera esa anciana en la cabaña, ¿Dónde diablos andaban?
Se ve una figura entrar a la casa ocasionando la separación del hanyou y la miko, un sonrojo en sus mejillas… aquella persona era nada menos que la anciana, si aquella anciana
Veo que ya han despertado.- lo dice la anciana
Señora y ¿los demás?.- lo pregunta la miko
Ellos nos están esperando.- dándose la vuelta- síganme.- saliendo de la casa
-.-
¿Que hacemos en este lugar?.- lo pregunta la miko.
Tanto Miroku y Sango no dicen nada, si era cierto que ellos sabían para se que encontraban en aquella cueva fuera de la civilización, también sabían que iba a pasar en ella y que relación tiene con la miko.
Kagome…asi e llamas ¿no?.- lo pregunta la anciana, la cual ve como asienta un si la chica- bien… ¿podrías caminar de ahora en adelante?.- lo pregunta la anciana ya que todo se encuentran en el fondo de la cueva, donde se divide tres extremos.
Si.- contesta la miko
Bien… entonces camina conmigo.-
Kagome solo ve al hanyou que la mantiene entre sus brazos, desde que salieron de la cabaña, el hanyou se había ofrecido a llevarla entre sus brazos por aquella herida, diciendo que tal vez ella todavía no se encuentra bien para caminar tanto.
Miroku podía ver aquella cara de negación que tenia el hanyou, después de todo lo comprendía… dejar caminar a Kagome en aquel estado no era lo apropiado, pero su vida esta en riesgo y ella solo Kagome podía pasar la prueba de ello.
De mala gana el hanyou deja a la chica tocar el piso, claro sin soltara de la cintura, tenía miedo por ella, tal vez si le pasaba algo el nunca se lo perdonaría.
Ven.- lo dice la anciana, ya estado de frente en un círculo que hay después del pasillo.
Kagome obedece a la anciana estado a su altura, viendo enfrente de ella aquel círculo, en medio unas escrituras raras… las cuales no comprendería.
Inuyasha esta a punto de seguir a la miko, pero es detenido por el monje, dándole a entender que ella debe de hacerlo sola.
Kagome… ponte en medio, por favor.- lo indica la anciana
Si.- haciendo lo que le indica ella
Todos puede ver como la miko se encuentra en medio de aquel círculo, después de todo nada había sucedido.
El ojidorado solo ve como la anciana se dirige al extremo de de la habitación viendo un pequeño cofre dorado, sacando de aquel lugar una navaja bañada en oro puro con unas inscripciones en ella, tal ves no comprensibles para este tiempo.
La anciana se dirige enfrente de la miko dejando ver aquella navaja en su mano, Kagome solo la ve sin perder de vista tal vez le haga algo.
Kagome solo siente como algo se encuentra dentro de su herida, aquella herida que fue hecha por colmillo de acero, la voz del hanyou gritando su nombre y desesperado a la vez de ir con ella, si la anciana la había atacado, encajando aquella navaja en su herida.
La anciana retira la navaja para que la chica caiga al suelo arrodillada mientras que sus manos las lleva a la herida ocasionada hace unos instantes.
Se puede ver como aquella anciana sale del círculo, el cual empieza a iluminarse… cerrándolo con una barrera azul celeste.
Kagome solo puede escuchar la voz de Inuyasha gritando su nombre desesperadamente, enfocando sus ojos en el, viendo como es detenido por Miroku y Sango, haciendo ellos todo lo humanamente posible para detener al hanyou desesperado.
Kagome cae inconscientemente al suelo, después de todo las fuerzas se estaban desvaneciendo de ella misma, la sangre brotando por todo el círculo, ocasionando que este mismo la eleve envolviéndola en una aura azul celeste de la misma barrera.
¡¿Qué sucede!.- lo grita y pregunta el hanyou, el cual esta siendo detenido por sus dos amigos, lo cual los tres ven que es lo que esta sucediendo con la miko.
Todos miran a tónicos a lo que están viendo, la miko elevada en el cielo… sus ropas cambiándose, de aquella ropa rara de su época, no el uniforme escolar… después de todo ella ya había dejado tercero de secundaría hace cinco años atrás, ahora solo tenía ventee años.
Un aro dorado aparece en la cabeza de la miko, dejando en su frente una joya… tal vez un diamante, el collar de la anciana empieza a palpitar, desapareciendo del cuello de la anciana para después aparecer en el cuello de la miko, solo que su cadena ya es de un oro puro, en su muñeca pulseras de las mas preciadas joyas.
La ropa cambiada a las más preciadas telas, un kimono diferente a los demás antes vistos, es como si con ellos diera a entender que ella es la nueva princesa de aquel reino y su deber es proteger todo lo que la rodea.
La herida antes hecha ya se ha sanado, y la chica poco a poco empieza a descender de las alturas hacia el círculo que la rodea, el campo de energía desaparece, dejando que el hanyou en un arranque se dirigía a ello y tome entre sus brazos a la chica que cae lentamente.
¿Qué sucede?.- lo pregunta el hanyou ya con la miko entre sus brazos
Ahora ella es la nueva princesa de esta isla… llevémosla al palacio.- saliendo del lugar
En cambio el hanyou solo puede ver a la nueva miko que tiene entre sus brazos, a la nueva Kagome… tal ves su perfume no aya cambiado ni su figura al igual que sus sonrisa, labios, ojos y mirada… pero tal ves si aya cambiado algo, ella era la nueva princesa y tenia una responsabilidad con aquella aldea, haciendo que se separe de el.
Continuaraaaaá!
¿Y bien, ¿Qué les parece?... espero sus comentarios o criticas da igual, espero mañana traerles la siguiente parte…
"Un cuento es creado por las palabras, pero lo que transmite solo le puede dar vida la persona".
Se despide
Fesabi
