Capitulo V.- Enséñame a Amar.

¿Qué sucede?.- lo murmura Kagome, viendo como Inuyasha se encuentra algo enojado con esa mujer, ¿no se supone que son amigos?.

Lo que sucede querida… es que tú esposo es mi amante.- se lo dice la propia Kanna, soltando aquel veneno.

¡Cállate Kanna!.- lo grita Inuyasha.

¿Por qué debo de hacer?, total es la verdad.- se lo contesta viendo a esa mujer, que lo único que hace es ver a Inuyasha con esos ojos grises tristes, para después bajar la cabeza.

No hace otra cosa que tomar a Kagome entre sus brazos, sin ninguna protesta para pasar a lado de Kanna que lo único que hace es maldecir, dirigiéndose hacia la habitación, esa mujer… no hace más que decir cosas sin sentido.

Entra a la habitación, dejando las velas encendidas parecía que Totosai arreglo todo, de seguro ya tenía noticias suyas.

Deja a Kagome en el suelo, claro que antes cierra la puerta para no tener interrupciones.

Kagome tengo que explicarte que…

No debes de explicarme nada, total… no somos nada.- lo interrumpe Kagome sentándose en la cama para fijar su mirada en la ventada donde se ve aquella luna llega, muy hermosa con las estrellas blancas acompañándola

Pero…

No nada, no quiero tus tontas explicaciones, vete con tu querida novia, a mi me puedes dejar aquí.- lo interrumpe de nuevo dejando a un Inuyasha desconcertado, viendo como esta se mete a la cama sin hacerle caso, ¿acaso se habría enojado por no decirle aquel detalle o estaba celosa?, ¡bah! Celosa no lo creo.

Escucha como la puerta de madera es azotada y bien sabe que Inuyasha se ha ido, ¡pues que se vaya!, ¡que disfrute de los placeres!... es un tonto, un idiota y un hombre…

Le dan ganas de estrangularlo en aquellos momentos, y todas esas palabras bonitas y los besos… ¡JA! Pura mentira un vil mentira… ¡arg! Como lo detesta…

Pues si así están las cosas, que Inuyasha Taisho se mantuviera a la raya o es capaz de matarlo, y no le importa si es hijo de un dios o de quien sea.

-.-

¿no que te ibas a descansar?.- lo pregunta Totosai, viendo como Inuyasha toma asiento en la barra.

¡feh! Kagome se enojo…- lo contesta tomando aquella copa de vino que le ha servido.

¿celos?...- lo murmura con una sonrisa que lo delata.

¡ja!, ojala solo fuera eso… me ha dicho que no tenemos nada, que no tengo el por que de darle explicaciones…- se lo dice, viendo como Totosai empieza a reírse.

¿no crees que tu esposa esta enamorada de ti?.- lo pregunta dejando salir una carcajada.

¡Ja si claro!...- lo dice sarcásticamente- por favor apenas tenemos tres semanas en conocernos, no puede surgir el amor de la noche a la mañana.- lo informa.

Anda vete a dormir, a estas horas tu pequeña esposa ya estará como un tronco…- lo sugiere Totosai – mañana hablas con ella, aunque si mueres antes, planeo avisarle a tu madre que viviste feliz.- lo ultimo lo dice como burla, ante la situación de Inuyasha.

-.-

Se estira lentamente sintiendo como alguien la abraza… ocasionando que sus ojos se abran, viendo como una figura masculina se encuentra a su lado.

Separándose de el bruscamente, guardándose las ganas de golpear a Inuyasha, todavía que se va con su "querida" viene a la habitación y se duerme con ella, ¡que cómodo!

Toma aquella almohada entre sus manos, para azotarla de un solo golpe a la cabeza de Inuyasha, que ve como este se levanta como resorte al recibir aquel golpe, observándola.

¿Qué demonios te sucede?.- lo pregunta enojado por aquel golpe.

Todavía que te largas con esa, vienes y te duermes conmigo… eres un… un ¡idiota!.- lo grita, enojada y aquello lo sabe por el color de sus ojos.

Hey cariño, no me fui ayer a ningún lado estuve aquí toda la noche.- lo contesta viendo como la furia de esa mujer le da un poco de miedo.

Si claro…- lo murmura, sentándose en la cama para darle la espalda.

¿estas enojada?.- lo pregunta… reprimiéndose por aquella pregunta tonta, es lógico que este enojada, pero no entiende ¿Por qué?… si bien ella misma dijo que no había nada entre ellos dos.

¿Kagome?.- la vuelve a llamar, acercándose un poca mas hacia la chica lo suficiente para poder abrazarla si se lo propone.

Inuyasha… dime la verdad… ¿la quieres?.- se lo pregunta volteándose a ver al chico que esta cerca de ella.

¿Qué cosa?.- se lo pregunta sin entender.

A esa mujer la ¿quieres?.- se lo vuelve a repetir, por alguna extraña razón se siente triste en saber que Inuyasha tenga a otra, pero también sabe que no debe de juzgarlo total no son nada… y aquellas palabras bonitas no significan nada y tampoco los besos.

Abre sus ojos enormemente, ¿acaso Totosai tiene razón?, ¿Kagome se estará enamorando de él?.

No claro que no…- se lo dice, sintiéndose aliviando por que el rostro de Kagome ya no esta enojado, y aquellos ojos se encuentran con un azul claro.

¿Me lo prometes?.- lo pregunta, dejando que Inuyasha la toma entre sus brazos, acurrucándose en ellos.

Si… te lo prometo…- se lo dice, acariciando el cabello de Kagome, viéndola tan linda de esa forma.

¿Cuándo nos vamos?.- lo pregunta entre sus brazos, dejando que oído escuche los latidos del corazón de su esposo.

¿Cuándo quieres irte?.- lo pregunta.

Puede ser mañana…- lo sugiere – quiero descansar…- lo concluye.

Pero podemos pasear…- se lo dice, viendo los ojos morrones de Kagome

Oh si…- lo contesta, con una sonrisa que lo único que ocasiona en Inuyasha es sentir como su corazón gira.

Anda pequeña vístete… para irnos, conozco un lugar en que podemos divertirnos.- lo dice este, dejando a Kagome acostada en la cama con el alado.

Yo…yo…- lo comienza a balbucear Kagome debajo de el, sintiendo el aroma masculino llenar su ser, de la misma manera que sus ojos se quedan fijos en aquellos dulces labios que ha probado.

Ve a aquella mujer que mantiene un brillo en sus ojos, y su vista fija en sus labios, ya entendía por que se encuentra un poco roja de sus mejillas quería un beso y el deseaba uno, acercándose lentamente hacia su labios juntándolos para comenzar a saborear aquel sabor que comienza a darle un sentimiento lleno de paz y aquellas cosquillas en la boca de su estomago.

Enrolla su pierna con las de Kagome, abrazándola suavemente mientras continúa el beso, dejando que una de sus manos se mantenga en la cintura de la chica, del mismo modo que siente las manos de Kagome colocadas en su pecho desnudo.

Inuyasha querido….- lo dice una voz abriendo la puerta para ver aquella escena en la cama, dejando soltar un histérico grito, haciendo que la pareja se separe y miren hacia esa dirección.

Con un demonio Kanna, ¿que quieres?.- lo pregunta Inuyasha, sin quitarse de aquella posición.

Yo…yo….- lo balbucea unos momentos para cerrar de nuevo la puerta dejando a la pareja sola.

Kagome sonríe, al ver aquella muestra de "cariño" por parte de Inuyasha, ahora si no le cabe ninguna duda que Inuyasha no tiene nada que ver con aquella mujer.

¿en donde estábamos?.- lo pregunta Inuyasha de forma seductora, volviendo a tomar los labios de Kagome, sin darle tiempo de contestar, planeaba pasarse un rato mas besando esos dulces labios, ya después llevaría a Kagome a un lugar lindo.

-.-

¿Qué hacemos aquí?.- lo pregunta Kagome, viendo aquel lugar, parece una feria ambulante, puestos que solo se quedan en ese lugar un corto de tiempo.

En estas fechas esta la feria, vamos a ver que puede ganar una mujer como tú…- lo ultimo lo murmura cerca de su oído ocasionando que Kagome se ría, sintiéndose como en su primera cita, bueno es su primera cita… con un hombre, pero este es su esposo.

Mira Inuyasha que bonito collar…- lo dice Kagome entusiasmada viendo aquella joya con una esmeralda en el centro, muy hermosa.

Pueden ganarlo solo tiene que pagar veinte monedas y tirar estos tres obstáculos.- lo dice aquel hombre, dejando ver esos monitos encima de la tabla.

¡Feh! Pan comido…- lo dice Inuyasha pagando aquellas veinte monedas, dejando a Kagome a su lado para que observe como se gana aquel collar.

Se ve tan bien en aquella pose de hombre arrogante y tan sexy, dejando que sus músculos se marquen a la hora de lanzar la primera pelota y acertar en el blanco.

El segundo blanco le atina, haciendo que Kagome lo mire profundamente, viendo que este se voltea hacia ella y se inclina a besar sus labios como una suave caricia.

Apenas da su primer suspiro al sentir como Inuyasha se separa y se centra en el último blanco para acertar dejando a todos sorprendidos incluyendo al sueño, las piezas eran algo chicas y muy separadas, muy difícil de darle a las tres juntas.

Gracias…- lo dice Inuyasha tomando la joya para ver a su Kagome feliz por ello – anda date la vuelta.- se lo dice, para ver como esta le hace caso, retirando su cabello para poner el collar en su cuello.

Lo abrocha, viendo fijamente su cuello blanco listo para ser probado inclinándose a darle dos suaves besos en aquel lugar escuchando la risita de Kagome.

¿de que te ríes?...- lo pregunta con una sonrisa entre sus labios.

Es que me haces cosquillas…- lo confiesa, dejando saltar una carcajada cuando Inuyasha la toma entre sus brazos y comienza darle vueltas.

Mira pequeña ahí hay algo en que serás útil…- se lo dice en broma, llevándola todavía en brazos.

Vengan, muestren su destreza… lo único que tienen que hacer es tomar este palo de madera y combatir con el, dejando a su oponente tirado…- lo anuncia aquel hombre.

¿Por qué no lo intentas?.- lo pregunta Inuyasha, viendo a su Kagome en sus brazos.

Mmmm, no lo se…- lo dice pensativa, no quiero hacer un espectáculo pero, si Inuyasha la retaba pues lo consideraría.

Pero tú acompáñame…- se lo dice, viendo como Inuyasha hace una cara de arrogancia

¡Feh!, ¿crees que podrás vencerme?.- lo pregunta sarcásticamente.

Si… y si no lo hago, are lo que quieras…- lo ultimo lo murmura cerca de sus labios.

¿Lo que él quiera?... mmmm suena muy bien aquello, podría darle algunas lecciones extras a Kagome, claro sin hacerlo realmente, así sabría lo que pasa entre un hombre y una mujer.

¡Nosotros señor!.- lo exclama Inuyasha, llamando la atención e todo el publico.

Las mujeres no pueden participar.- lo dice este hombre viendo a la mujer en brazos de aquel hombre.

Mi esposa participara contra mí.- lo contesta.

Pero no…

Le pagare cincuenta monedas…- lo pone como oferta cosa que el propio hombre acepta.

Suban y tendrán solo un tiempo limite hasta que este reloj de arena se acabe.- lo informa este entregándole a ambos ese pedazo de madera.

¿lista cariño?.- lo pregunta Inuyasha, viendo a su esposa tomar la misma posición que puso la otra ves a la hora de pelear con aquel hombre.

Cuando quieras…- se lo contesta.

El publico observa como Inuyasha comienza a moverse hacia su esposa, que esquiva el primer golpe regresándolo con un golpe en el estomago del chico.

¿Quién va a ganar cariño?.- lo pregunta en forma burlona Kagome.

¡feh! Eso fue por que te deje….- lo miente, no se había esperado ese golpe, tendría que dar a Kagome tirada si bien quería tenerla para él.

Si claro…- lo dice, avanzando hacia el para dar el golpe en aquel palo de madera y así girarse y con ayuda de su pie hacer que Inuyasha se doble, listo para tirarse.

¡Hey!.- lo grita el ojidorado al sentir a su esposa ya encima de él, con sus piernas a su costado y ella sentada en su abdomen, ¿en que momento quedo tirado en el piso?.

¿Quién gano Inuyasha?.- lo pregunta Kagome con una sonrisa de oreja a oreja, siendo observada por toda la población, tratando de creer si es verdad que aquella mujer pudo derrotar a Inuyasha Taisho el hijo del dios Inutaisho.

¡feh! Te deje…- lo murmura, viendo a su mujer encima de él, se ve tan linda en ese estado.

Anda gruñón, quiero ir a otro juego…- lo dice esta levantándose.

Cierta persona desde lejos ve como Kagome se lanza hacia los brazos de Inuyasha riéndose para darle un beso, que este corresponde, se ven tan felices, ¡arg! Inuyasha era suyo… no podía perderlo, y no iba a permitirlo.

-.-

Anda cariño ya es tarde.- lo dice Inuyasha, tumbado a lado de Kagome, sobre aquella hierba viendo las estrellas azules.

Pero no quiero…- se lo dice con aquel tono infantil incorporándose para ver a Inuyasha.

Mañana partimos recuérdalo ¿si?.- lo dice este, acercando a Kagome hacia él, dejándola encima suyo, observando esos ojos azules muy hermosos, quisiera saber de que color es cada sentimiento de la chica.

Eres un aguafiestas…- se lo dice, dejando que este la acerque hacia sus labios.

Hey, ¿Quién fue la que me lanzo ese pastel a la cara y se hecho a correr?.- lo pregunta este, viendo como Kagome se sonrojo al recordar lo que hizo.

Le pareció una excelente idea embarrar a Inuyasha de pastel, y después de lanzárselo a la cara y atacarse de la risa comenzó a correr para que este no la atrapara, y así llegaron hasta la cima donde este termino por atraparla y bañarla de besos, embarrándola con él de pastel.

Todavía tienes algo de pastel aquí…- lo murmura acercándose hacia su labios para besarlos nuevamente, sintiendo como Kagome sonríe para dejarse después llevar, y pensar que nunca antes se había divertido de esa forma con una chica.

Anda vamos…- lo murmura Kagome despegándose de aquel beso.

¿A dónde?.- lo pregunta

Quiero bañarme, me siento toda pegajosa…- se lo informa al levantarse de los brazos del chico.

Mmmm ¿podemos bañarnos juntos?.- lo sugiere Inuyasha, viendo a su esposa sonrojarse.

Etto… yo…no…yo…- lo comienza a balbucear.

No tiene nada de malo, estamos casados…- se lo hace saber.

Yo no quiero… bueno por ahora, es que apenas nos estamos conociendo y no…

Sshh tranquila pequeña lo entiendo, no aremos nada que tu no quieras, pero eso si dormirás conmigo…- la interrumpe diciéndole todo eso, viendo el rostro sonrojado de la chica.

-.-

Acaba de terminar de bañarse hace un rato y se siente fresca, esta en la cama sintiendo el suave perfume de Inuyasha impregnado en las sabanas, se siente tan bien estar con él… había deseado matarlo lentamente por que no le dijo sobre aquella "mujer", pero comprendió que esa era su vida antes de conocernos, pero ahora que están casados él no ha mostrado ningún sentimiento hacia Kanna o como se llame.

Más bien se ha portado con ella como si en verdad mantuvieran una relación, la ha comprendido en todo y claro cuando se enojan él en lugar de seguir discutiendo la besa tan suave que hace que pierda la cabeza.

Tal vez su abuelo tuvo razón, algún día se iba a enamorar y se comportaría de esa forma tan tota y ilusionada, pero ¿acaso Inuyasha sentiría por ella amor?.

¿en que piensas Kagome?.- lo escucha decir sacándola de sus pensamientos.

¿Inuyasha alguna vez has estado enamorado?.- lo pregunta dejando que Inuyasha la tome entre sus brazos y la cómodo de tal forma en que puedan dormir los dos en aquella cama.

Para ser sincero Kagome, no… nunca lo he estado…- se lo dice, viendo los ojos claros de la chica – pero a que se debe esa pregunta.- se lo dice

Es que yo tampoco… y no se como se siente, ni como saber que estoy enamorada…- lo confiesa, viendo los ojos dorados el chico.

Oh cariño, no se que decirte…- lo murmura – yo no quiero enamorarme a mi lado eso es peligroso…- se lo hace saber

¿Por qué?.- lo pregunta.

Hay muchas cosas de mi vida Kagome que necesitaras saber si deseas permanecer a mi lado…- se lo comienza a decir – yo siempre voy a protegerte, y no me importa perder la vida en ello… estas tres semanas has ganado un lugar en este corazón….- lo informa.

¿Crees que puedas algún día amarme?.- lo pregunta Kagome, dejando que Inuyasha la siga acariciando en su espalda.

¿Tu quieres eso Kagome?.- lo pregunta

¿Qué si lo quería?, estaba segura de poder amar a ese hombre… ahora no esta segura de sus sentimientos, a lado de él siente un sin fin de explosiones, las mariposas en su estomago, el corazón brincándole, y su dulce aroma que le da tanta paz como esos fuertes brazos que la mantienen abrazada.

Yo… no se que es amar…- lo murmura…

Podríamos aprender juntos…- se lo dice, viendo los ojos azules de la chica.

Enséñame a amar…- lo susurra, dejando que este se acerque a sus labios.

Si… enséñame a amar….- lo dice de la misma forma, dejando que sus labios se hundan en un dulce beso…

Continuraraaa!!

¡Hola!, les debo una disculpa por no mandárselos ayer, pero mi familia le fascina salir y arg!!, por mas que me oponga no me dejan en casa T.T…

Así que aquí lo tienen, como ya empiezo clases empezare adelantarme con este que es el único que are por el momento, como estaba en vacaciones podía publicar dos al mismo tiempo pero la escuela es un trabajo muy pesado… así que chicas lo siento, pero me fascinaría seguir recibiendo sus mensajes.

Muchas gracias por sus comentarios mil gracias!!!

Se despide

Fesabi.