Capitulo VI.- Mioga.

Anda cariño arriba…- lo dice aquel ojidorado, en viendo a su esposa dormir entre sus brazos, sabiendo bien que esta todavía tiene algo de sueño al recordar que ambos se durmieron muy tarde al estar platicando de cosas que ambos debían de saber de ellos.

No quiero…- lo murmura Kagome, dándose la vuelta para darle la espalda a Inuyasha.

¡feh! Y esta mujer fue la que me dijo que ella se para muy temprano a trabajar.- lo dice Inuyasha recordando aquella ocasión.

Es que tengo sueño…- se lo reprocha al darse otra vez la vuelta para ver a Inuyasha a su lado.

Pero tenemos que marcharnos a la otra villa.- se lo dice.

Bueno…- se lo dice resignada.

Anda pequeña, cambiarte, desayunamos y nos vamos.- lo informa inclinándose a besar esos labios.

Esto se vuelve adicto…- lo murmura sonriendo al besar aquellos labios, jalando primero el labio inferior para continuar con el superior.

mmmm…- lo dice Kagome como respuesta, dejando que Inuyasha guíe el beso, después de todo él tiene mas experiencia

-.-

¡auxilio!, ¡Auxilio!.- se escuchan aquellos gritos provenir de la calle, y a su mismo tiempo como todos comienza a temblar.

¿Qué sucede?.- lo pregunta Kagome, tratando de sostenerse en las escaleras.

No lo se…- lo contesta Inuyasha atrapando a sus esposa entre sus brazos, cuidando de que no se resbale y pueda caer.

¡Inuyasha un demonio se acerca hacia nosotros!.- lo grita Totosai viendo al chico en medio de las escaleras.

Anda tienes que ir.- lo dice Kagome, sentándose en las escaleras así puede mantener mejor el equilibrio.

Pero…

Yo estaré bien, tienes que salvarlos…- se lo hace sabe, dándole un beso en sus labios, expresándole que ella lo estará esperando en ese mismo lugar.

No hagas nada tonto pequeña…- se lo dice, bajando de un salto por aquel lugar, corriendo hacia la calle donde tendrá que aniquilar aquel demonio.

¿Podría soportar el que Inuyasha estuviera en constante peligro?, sabe que es hijo de un dios, pero aquello no lo hace indestructible.

-.-

Busco a Kagome Higurashi…- lo dice aquel demonio grande, bien puede pisar con su enorme pie cualquier casa sin dificultad

¿para que la deseas?.- lo pregunta, viendo aquel gigantón.

Onigumo me ha mandado por ella…- se lo informa, viendo a los pequeños individuos correr a protegerse.

Pues creo que te la llevaras sobre mi cadáver…- lo dice este, viendo aquel grandulón.

Solo tendré que acabar con una sabandija como tú…- se lo dice, tratando de pisar a Inuyasha pero este se mueve rápidamente.

¿decías?...- se lo contesta burlonamente.

Eres mas difícil de matar… bien ahora lo solucionare…- lo dice este demonio, viendo aquel insecto moverse fácilmente entre sus piernas, tratando de mantener el equilibrio.

No te libraras de mi fácilmente sabandija…- lo dice aquel demonio, tratando de pisar a Inuyasha, pero este parece no dejarse… aparte de que comienza a tomar una cuerda, ¡arg!, ese pequeño enano quiere hacerlo caer pero no se lo permitiré.

¡Ja! ¿Qué decías?.- lo pregunta Inuyasha viendo como este cae lentamente hacia el piso, ocasionando que todo a su alrededor se mueva.

¡Inuyasha!...- lo grita cierta mujer, corriendo hacia los brazos del chico.

¡Feh!, Kanna quítate…- lo dice este, retirándose de aquel abrazo.

Pero Inu….

Pero nada, tengo esposa y no hay nada mas entre nosotros…- lo concluye el chico, poniendo su atención en aquel monstruo que se encuentra derivado en aquel piso.

No podrás acabarme fácilmente…- lo dice este demonio, alargando su mano gigante para atrapar a Inuyasha pero en lugar de ello atrapa a la mujer de su lado, escuchándose el grito por toda la aldea.

¡Inuyasha!.- lo grita Kanna desde la mano de aquel monstruo.

Hey déjala…- lo dice este, para pensar algo rápido antes de que lastime a la mujer.

En tus sueñes enano…- lo murmura aquel demonio alzando a la mujer, mientras trata de incorporarse pero aquello es inútil la tener los pieles, enredados en aquel listón de muñeca.

Tiene que pensar en algo rápidamente, o Kanna puede morir y aquello no puede permitirlo, por obvias razones no siente nada por esa mujer, pero nunca a permitido que un inocente muera en manos enemigas.

Ve a su alrededor un baúl de cerveza, podría lanzárselo a los ojos para que se mantuviera quito, después podría lanzarlo hacia el monte, si puede hacer eso, al cabo por se hijo de un dios es muy fuerte…

Hey tu monstruo mira lo que hago…- lo anuncia Inuyasha corriendo hacia el lugar donde se encuentra el barril, sabiendo que este esta poniéndole atención, ni se imagina que debe de explotarle en los ojos, lo carga con facilidad como si diera a entender que esta vació cosa que el demonio se confía.

¿planeas lanzármelo enanito?.- lo pregunta burlonamente.

Por supuesto.- lo contesta este, lanzando el barril directo a los ojos de aquel gigantón que se encuentra sentado en el piso.

¡Ja!.- lo grita aquel demonio rompiendo con un dedo enfrente de sus ojos el barril, dejando que un estruendoso grito se haga presenta al mismo tiempo que la mujer en la mano del demonio salga volando hasta desaparecer en el cielo, tiene ahora el tiempo suficiente para lanzar a ese monstruo hacia las montañas y atrapar a Kanna.

Y hace lo pensado, toma aquel demonio por la cuerda y comienza a girar con el de una forma en que todo mundo debe de sostenerse para no ser arrastrado por la fuerza que genera.

Lo lanza hacia su objetivo las montañas, para después ver hacia el cielo escuchando un grito de una mujer, sabiendo que apenas va bajando kanna…

La atrapa entre sus brazos, al saltar un poco para sostenerla y caer al piso con los pies bien firmes y Kanna en sus brazos, siendo recibido por muchos gritos y aplausos.

¡oh mi héroe!.- lo exclama Kanna viendo a Inuyasha, rodeando con sus brazos el cuello de este.

Kanna, suéltame por favor…- lo pide amablemente Inuyasha, buscando entre el publico a su esposa, pero parece ser que esta por una extraña razón lo obedeció "no hagas nada tonto, pequeña"… aquellas palabras se referían al salir y distraerlo en la batalla, pero parece ser que le hizo caso.

Siente unos labios sobre los suyos, abriendo sus ojos enormemente, viendo como Kagome esta enfrente suyo a diez metros, asombrada con aquellos ojos grises y muy opacos, ¡oh kami!... ni siquiera siente si esta correspondiendo el beso o no… esa Kanna…

Ve correr a Kagome, y aquello es el tónico para deshacerse de esa mujer y dejar que caiga al piso golpeándose el trasero con el.

¡Kagome espera!...- lo exclama Inuyasha, para salir corriendo a buscar a su esposa, tal vez malinterpretó las cosas…

Es un tonto, tonto… ¡TONTO!... ¿Cómo podía hacerle eso?, después de que ambos habían prometido aprender juntos a amar, pero ni siquiera eso le importo a ese baka… salva al pueblo y se besa con esa… ¡arg!, ya entendía e por que de su soltería, con cada mujer que salva recibe eso de recompensa.

Camina hacia las caballerizas donde debe de encontrarse la carreta con sus cosas y ambos caballos, ella caminaría si fuera preciso hasta el otro pueblo pero en sueños cabalgaría junto a ese baka.

Llega hasta ese lugar abriendo las puertas, viendo a ambos caballos… el caballo de Inuyasha blanco como la misma nieve, sus ojos azules como el cielo y aquel porte tan elegante y orgulloso idéntico al dueño.

Se había olvidado que Inuyasha le había menciona que ese caballo "Colmillo" lo dejo en la aldea y ahora era momento de regresarlo con su madre, así que podría cabalgar el otro sin ningún problema.

Siente como una lagrima resbala por su mejillas, dejando que sus pensamientos reciban aquel beso, cuando escucho los aplausos y gritos corrió hacia donde se supone que debía de estar Inuyasha salvo y salvo, pero en lugar de encontrárselo sonriendo con arrogancia se lo encuentra besando a esa!.

Pues bien, si tanta desea quedarse con esa tal "Kanna" que se quede con ella, después de todo Kagome Higurashi puede arreglárselas sola.

Se acerca hacia donde esta el caballo de Inuyasha, viendo como este comienza a asustarse por su presencia, pero con palabras dulces se acerca hacia el hasta lograrlo calmarlo y acariciarle la cabeza, dejando que su rostro de pose en la nariz, dejando que sus sollozos se hagan presentes como si aquel animalito entendiera s sufrimiento, comienza a mover la cola dejándose acariciar por la mujer.

Kagome por fin te encuentro…- lo dice una voz entrando al lugar viendo a su Kagome con su caballo de aquella forma, tratando de no entrar en shock al ver aquello, sabe bien que Colmillo no se deja tocar por nadie que no sea él, Totosai, Mioga o su madre… ¿pero Kagome?.

Ve como Kagome se limpia las lágrimas con el dorso de su mano para no verlo a la cara y seguir acariciando a su caballo.

¿nos vamos?...- lo pregunta Kagome, tratando de que su voz se normalice.

¿A donde?.- lo pregunta el chico.

A la casa de tu madre, quiero que me dejes en ese lugar y ya…- se lo hace saber, dejando en claro que no desea volver a verlo más.

Pero Kag…- se interrumpe a sí mismo, que caso tendría en persuadir a Kagome que aquello solo es una confusión… la menor manera que conoce es tomándola y besándola hasta que el aire se agote y aquello es lo que va hacer.

Nunca supo cual fue el momento en que Inuyasha la había tomando por los brazos y girado para quedar entre sus brazos y sentir aquellos labios sobre los suyos, tratando de resistirse ante aquel beso, posando sus manos en el pecho del chico empujándolo pero aquello es inútil al estar sujetada por la cintura.

Un par de minutos más comienza a ceder ante la insistencia de aquel beso, dejando que Inuyasha se relaje de la misma forma que su cuerpo contra el suyo.

Apenas siente como la lengua de Inuyasha comienza a recorrer su boca con aquella libertad que pose, dejando que los suspiros se hagan presentes, y aquel calor con el cosquilleo se haga mas intenso.

Apenas se separa de sus brazos, sintiendo como esta no lo desea, observando con sus ojos dorados aquel rostro blanco con esos labios rojos e hinchados como le gustada dejarlos que aclamen de nuevo sus labios… como quisiera que ese cuerpo enfrente de el este en su cama, relajado y lleno de caricias que bien puedo proporciónale de la misma forma que lo dejaría rojo e hinchado de tanto placer.

No…- se escucha aquel murmuro – por favor déjame…- lo suplica Kagome, separándose de sus labios, tratando de recuperar su respiración.

Pequeña… yo…-

No quiero escuchar tus excusas… solo por favor llévame a otro pueblo…- se lo dice, dándole la espalda, no quiere que Inuyasha se de cuenta de cuanto le duele el recordar aquel beso.

Como quieras.- lo contesta, acercándose hacia Colmillo que este lanza un bufido y retrocede, sin querer ver a su dueño.

¡oh no!, otro que también se enoja.

¿Qué los dioses se encuentran en su contra?, bueno si algunos se encuentran en su contra por ser el hijo ilegitimo de Inu-Taisho, pero eso no quiere decir que su día va a empeorar o ¿si?...

-.-

¡Feh! Ese caballo traicionero, no dejo que él lo montara, si no la elegida fue Kagome, y el se queda con el otro caballo… ese maldito traidor.

Ve de reojo a Kagome cabalgando en su caballo, dándole caricias en su cabeza que Colmillo disfruta de mil maravillas y él abandonado como un perro.

Ya es algo tarde, como en dos horas no tarde en anochecer, al divisar la aldea de Mioga… ¡Ja! Ese viejo debe de estar esperándolo, le había prometido visitarlo pronto y aquello fue hace un año.

¡hey pequeña, vamos a descansar unos par de días, hasta que Miroku y Sango nos alcancen en esa aldea!.- se lo anuncia, al verla atrás de el, solo para ver como asiente pero no le dirige la palabra.

Entran a la aldea, siendo recibidos por aplausos, exclamaciones y algunos que otros susurros al ver que el Gran Inuyasha llega con una mujer muy hermosa, para aquellos aldeanos.

¡Inuyasha hijo!.- lo grita un anciano acercándose al caballo, viendo a la damisela que se encuentra detrás de su hijo montando a Colmillo… un momento ¡Colmillo!, ¿Cómo demonios?... ¡por los dioses!.

Mioga viejo.- lo dice el ojidorado bajando del caballo, dejando que unos de los que trabaja con Mioga se ocupen del caballo que montaba el ojidorado y el de la carreta, dejando que Kagome guié a Colmillo hacia las caballerizas, ¡feh! Ese caballo tiene mas suerte que él mismo, Kagome le da besos y palabras de cariño de lo que le dio a él.

¿Quién esa jovencita tan hermosa?.- lo pregunta el anciano observando como esta sale de las caballerizas y camina hacia donde ellos se encuentran afuera del hotel que lleva el viejo.

Mi esposa…- se lo responde, observando venir a Kagome, con aquella falda gris que le hace ver su formada cadera y trasero del mismo modo que la playera blanca que lleva y esa capucha que fue suya, pero se la regalo.

¿tu esposa?.- se lo pregunta si creer en lo que acaba de decirle aquel muchacho.

Si, me case hace mas de un mes…- se lo informa al ver como Kagome le da una pequeña fruta de su capucha a un niño de tres años, que lo recibe feliz, ella sería excelente siendo madre.

Pero… pero… ¿Cómo?.- lo concluye Mioga.

Después te platico la historia… ahora lo que quiero es descansar… ¿podrías?...- se lo hace saber.

Oh claro, pasen conmigo los llevare a su habitación…- lo dice Mioga, viendo como Kagome llega a lado de Inuyasha, sin mirarlo a los ojos, ya se imagina que habrá hecho Inuyasha hacia aquella jovencita, que se encuentra realmente molesta con el chico.

-.-

No puedes estar enojada conmigo de por vida…- lo dice Inuyasha acostado en la cama, muy separado de Kagome, y pensar que esa misma mañana despertó con esa mujer entre sus brazos.

Bien haz lo que quieras…- se lo dice, al ver que esta no le contesta, y se mantiene "dormida"… ¡arg!, juraba por los dioses que haría que Kanna se arrepintiera de todo.

-.-

Abre sus ojos lentamente, sintiendo los rayos solares en su cara, se voltea del lado donde Kagome debe de estar durmiendo pero no siente a la chica ocasionando que se levante de golpe, al ver como en la cama solo se encuentra él.

-.-

¿Dónde esta mi esposa?.- lo pregunta al primer individuo que esta limpiando las mesas, donde se toma el desayuno.

Salio desde muy temprano dijo que iría al mercado…- lo informa aquel hombre muerto de miedo al ver la cara de ira del chico.

Esa mujer… Kagome no se puede quedar quieta ningún minuto, corre hacia las caballerizas para ver si está colmillo y este desapareció, ese caballo traidor.

Divisa a lo lejos entre la multitud a su caballo tomando agua de una cubeta que seguro Kagome le dio, observando enfrente de él a su esposa, vestida con un conjunto morado haciendo resaltar su hermoso cuerpo…

Se acerca hacia ella, con pasos firmes, sabiendo bien que su caballo ya lo ha percibido… pero su esposa no lo sabe, tomándola por sorpresa.

¿se puede saber por que demonios no me esperaste?.- lo pregunta detrás de Kagome haciendo que esta brinque un poco y se gire para verlo.

Yo…yo…- lo balbucea, viendo a Colmillo debajo de una sombra

Kagome, por más que estés enojada conmigo… yo soy responsable de ti y ese caballo traidor….- se lo dice.

Yo puedo cuidar me sola…- lo contesta.

Lo se pero me preocupas…- se lo dice sin ser conciente en aquellas palabras, arrepintiéndose por el hablar antes de pensar, pero es la verdad.

Yo…yo…- vuelve a balbucear Kagome, dejando que Inuyasha la estreche en un abrazo… hace tanto tiempo que quería sentir sus brazos… se sentía triste por el recuerdo de aquel beso, pero su corazón temía el ser lastimado.

Hablemos de esto… solo escúchame ¿si?...- lo suplica en susurro dejando que la gente siga pasando a su alrededor y otros se detengan a observarlos con curiosidad.

Si…- lo murmura, Kagome entre sus brazos.

Bestia… que bueno que te apareces…- lo dice una voz muy familiar, demasiado familiar para el ojidorado…

Continuaraaaa!!!

¡hola a todos!, ¿Qué les puedo decir?, perdon por la tardanza!...

Otra cosilla, bueno no se si están de acuerdo, pero yo no obligo a nadie leer mis fics, y el que lo desea es por que quiere… así que están en su libre decisión, pueden limitarse a leerlos o bien no hacerlo. (es que recibo comentarios desagradables… y por favor es hartarte… gommen para los demás).

Otra cosa… a la respuesta de AnabellaInu… la verdad para serte sincera yo no entro a la pagina de Cemzoo… no me gusta esa web por el hecho de que no hay lemón no esta permitido hace años que desaparecí de esa web… y no me interesa abrirla… yo soy amante del lemón… sobre el fic la usurpadora si es verdad que esa idea me base en una telenovela… pero como algunos me conocen y lo he demostrado solo tomo algunas ideas y las demás son mías…

Se que en mi perfil dice que son ideas originales, y es cierto todo lo que hay ahí es original incluyendo a la usurpadora… planeo hacerla mía… pero a mi manera, espero que la contestación de tu mensaje no te moleste… pero si deseas leer esa historia cuando la publique adelante pero si no, no hay problema…

Y cierto quería decirles que no tarda el lemón mi mentecilla ha estado trabajando en ello jujujujuju…

Muchas gracias por sus mensajes… y ya sabes mi paguita heee!!! Den en clic de "Go" para los de fan fiction y en las otras comus (inuniverso e inufics) en "respuesta"

Se despide

Fesabi.