Capitulo VIII.- Siempre mía.
Eres mía…- se lo dice con voz ronca, viendo los ojos azul intenso en los ojos de Kagome… y sus mejillas sonrojadas.
Vuelve de nuevo a los labios de Kagome, concentrándose en el suave sabor de aquel lugar, demasiado dulce para embriagarse… como un exquisito licor.
Sigue subiendo su mano lo suficiente para que aquella pierna bronceada se deje expuesta a la luz de la luna, lista para ser besada lentamente por sus labios.
Siente que todo comienza a darle vueltas una sensación muy placentera, sintiendo la mano de Inuyasha recorrer su pierna… mientras que sus labios están ocupados con los del chico.
Siente como Inuyasha se separa de sus labios, apenas va a preguntar que pasa al verlo quieto, pero este lo único que hace es susurrarle un "sshh escuchas eso" al posar su dedo en sus labios hinchados para que no haga algún tipo de sonido.
¿Escuchas eso?.- lo pregunta de nuevo Inuyasha al percatarse de unas ramas moviéndose.
Lo mas seguro es que fuera Kouga, había visto que los estaba siguiendo pero peno que se había perdido entre el bosque, pero no… ese lobo idiota…
Siente como Inuyasha la toma entre sus brazos, para levantarse con ella.
Planeo hacerte el amor en un lugar digno de ti…- lo murmura Inuyasha besando suavemente los labios de Kagome, para caminar hacia la villa.
Kagome enrolla sus brazos alrededor del cuello del ojidorado, dejando que su rostro se debajo del rostro de Inuyasha, sintiendo sus mejillas rojas y su cuerpo inflamado de la misma forma que sus labios.
En aquellos momentos lo único que hace es suspirar soñadoramente al imaginarse siendo rodeada por aquellos fuertes brazos… sin que nadie los separe, tal vez si ya ama a Inuyasha, y planea demostrárselo y hacer que él se enamore de ella.
¿A dónde van hijo?.- lo pregunta Mioga al ver como Inuyasha trae cargando a su esposa.
Iremos a la habitación…- se lo hace saber, pasando a lado de su abuelo y aquel baka de primo que tiene, y el que había pensado que Kouga fue el que estaba espiando, pero parece ser que no.
La juventud de hoy en día…- lo piensa Mioga viendo a su nieto irse a su habitación con su mujer, pero total ese mundo es regido por dioses que mas puede hacerse, todavía no se conoce ningún otro medio en que los dioses pasen a la historia como lo hicieron los Titanes al ser derrotados por Inu-Taisho, el dios supremo de todos lo que se encuentran en el olimpo, después sigue su hermana Mei la diosa del amor y por ultimo su hermano Muso dios de las aguas, aquellos tres seres que derrotaros a los Titanes sus padres para tener el control del mundo.
Y pensar que uno de sus nietos es el hijo del gran Inu-Taisho que mas este tiene otros hijos con Kagura la diosa de la tierra, que son medios hermanos de Inuyasha, por lo menos este nieto suyo es feliz con esa mujer llamada Kagome.
¿así que su primito se ha enamorado de su adorada esposa?, mmmm eso suena muy interesante, siempre ha tenido lo que Inuyasha ha logrado, aunque tener una madre tan linda, bondadosa y tierna como lo es Izayo con Inuyasha no lo ha logrado, pero podía tener a Kagome… después de todo ¿que tiene Inuyasha que no tenga él?.
-.-
Se abre la puerta lentamente, dejando ver a aquel ojidorado con Kagome entre sus brazos, llevándola de forma nupcial, mientras que esta se aferra fuertemente del cuello del chico, sabiendo bien lo que sucederá en aquellos momentos y tal vez no haya marcha hacia atrás, sintiendo un poco de miedo a lo desconocido, solo había escuchado algunas cosas de las mujeres de la aldea pero nada de experiencia propia.
Escucha como la puerta se cierra tal vez con ayuda del piel del chico, dejando que a continuación sienta algunos suaves besos en su cuello haciéndole cosquillas como la ocasión en que el le puso aquel collar de diamante verde que lleva en su cuello, siente como algo suave se posa en su espalda, dejando que Inuyasha la suelte solo un poco para acomodarse encima de ella, como lo hizo hace unos minutos atrás en el monte.
Prometo ir a tu ritmo…- lo dice al separarse de aquel exquisito cuello, viendo los ojos azules brillosos como si fuera el cielo nocturno que esta dejando salir esas estrellas atrapadas.
Yo…yo…-
Sshh… haré todo lo que tu quieras…- se lo dice interrumpiéndola con sus labios, estaba seguro que no iba a presionar a Kagome en aquello, mas cuando su abuelo le menciono alguna vez que él es el único hombre que ha besado a su nieta y por lógica el único que será capaz de tocarla en todos los sentidos.
Siente como sus labios de nuevo son captúralos por los del chico, dejando que su boca se rinda ante aquel sabor, sintiendo como la lengua de Inuyasha pide permiso como las ocasiones anteriores adentrándose en su boca lentamente, soltando un suspiro al sentir su lengua con la del chico un suave rose que la hace derretirse poco a poco entre sus labios.
Apenas siente cuando Inuyasha adentra sus fuertes mano debajo de su playera azul cielo, dejando que su piel comience a sentir aquellas suaves caricias producto de esas manos que se mantienen en su cintura desnuda y espalda del mismo modo, arqueándose un poco para pegarse lo suficiente al cuerpo del chico.
Siente como su cuerpo comienza a inflamarse de una manera que el mismo calor la estremece y las caricias de Inuyasha en su espalda, dejando que los suspiros salgan de sus labios al encontrarse ahora sintiendo los propios labios de Inuyasha en su cuello.
Inuyasha la incorpora lentamente con la ayuda de sus manos, dejándola sentada en la cama, antes de despegarse de su cuello para mirarla a los ojos con aquel toque de sensualidad que mantienen esos ojos dorados.
Después de esto Kag… tan solo seremos tu y yo…- lo murmura el ojidorado viendo a su mujer agitada con aquellos labios hinchados y el cuello apunto de estarlo.
Sabe que las palabras de Inuyasha mantienen otro significado pero no logra descifrarlo, solo siente como este retira lentamente la playera dejándola solo con el sujetador, la falda y aquella otra prenda intima.
Eres tan hermosa…- lo susurra el propio Inuyasha inclinando a Kagome hacia atrás para que quede recostada en aquel estado, sintiéndose afortunado de tener aquel ángel entre sus brazos.
Kagome por su parte se sonroja y trata de cubrirse, pero Inuyasha no la deja, tan solo se dedica a sentir como los dedos del chico comienzan a deslizarse por su piel para hacerle leves caricias que disfruta.
Siente como unos dulces labios se posan en su estomago, haciéndola soltar un pequeña risa y unos suspiros al imaginarse a Inuyasha besando cada rincón de aquel lugar, cerrando sus ojos para seguir sintiendo aquello, hasta el momento en que los besos comienzan a subir por debajo de sus senos cubiertos por esa prenda.
Siente como las manos de Inuyasha retirar aquella prenda botándola en algún lado de la habitación, sintiéndose avergonzada de lo que pueda ver no le arremete, él ya ha visto demasiadas mujeres y muy bonitas, y ella solo es una pobre aldeana sin ningún atractivo.
Suelta un profundo gemido al tener aquella sensación, los labios de Inuyasha sobre sus pechos besándolos lentamente, haciendo que poco a poco su poca razón y sentido de orientación se apaguen lentamente.
Esa mujer sabe como la más deliciosa y exquisita carne antes probada, y el solo pensar que esa mujer ahora es egoístamente suya lo vuelve loco de tal manera que desea poseerla y besar cada rincón de aquel exquisito cuerpo.
Siente como Inuyasha se detiene un poco, obligándola abrir sus ojos azules, enfocándolos hacia el ojidorado encima de ella, embozando una leve sonrisa.
No puedo hacerlo yo todo solo…- lo ronronea el propio Inuyasha tomando una de las manos de Kagome, para dirigirla hacia su boca, chupando su dedo pulgar, sintiendo derretir por aquella acción del mismo Inuyasha.
Inu…ya….- lo susurra sin continuar aquel nombre al sentir como las explosiones en su cuerpo continúan.
Anda pequeña explora todo lo que quieras…- lo susurra cerca de sus labios posando la mano de Kagome en su pecho dejando que sienta sus músculos debajo de sus manos.
Yo…yo…- lo balbucea sin entender aquellas palabras, ¿acaso quería Inuyasha que ella también… también… bueno participara?.
Soy todo tuyo…- lo vuelve murmura de la misma forma, sin retirarse de aquella posición arriba de Kagome, tan solo dándole suficiente espacio para que ella pose sus manos en su pecho ahora desnudo y sienta lo que un hombre puede ofrecerle.
Se mantiene un poco inquita debajo de Inuyasha, moviendo sus dedos de forma nerviosa al ver los ojos del chico, sintiendo la aprobación que este le da para que explore a su antojo.
Desliza primero sus manos alrededor del pecho del chico sintiendo aquellos pectorales fuertes y muy firmes, como si hiciera ejercicio todas las mañanas para fortalecer cada rincón de su cuerpo.
Puede ver como Kagome se encuentra extasiada viendo y sintiendo cada parte de su pecho, suspirando cada vez que toda o mueve sus manos a una zona mas a bajo donde su abdomen desarrollado y bien formado se encuentra esperándola impacientemente.
Como en aquellos momentos le gustaría tomar a Kagome y besarla hasta volverse loco, quitarle esa falda y lo que lleva debajo y sentir su piel contra la suya, pero aquello va algo lento más sabiendo que esta es la primera vez que vería a un hombre desnudo, primero debía de acostumbrarse a él y ya después vendría lo demás.
Suelta un pequeño gruñido, asustando a Kagome al escuchar aquel sonido retirando sus manos de esa zona, para quedarse quiera viendo fijamente a Inuyasha que mantiene los ojos cerrados como tratando de concentrarse en algo, ¿acaso había hecho algo malo?.
Abre sus ojos dorados viendo a Kagome algo asustada por su gruñido, pero aquel roce lo había excitado de tal manera que se volvía loco de placer no era su intención asustarla.
Lo siento pequeña… no quería asustarte…- se lo dice, inclinándose a besar sus labios.
¿hice algo malo?.- lo pregunta, tratando de saber si es aquello verdad.
Oh no… claro que no… me gusto mucho esa caricia…- se lo hace saber sonrojando a Kagome, al recordar que sus manos se mantenían a nivel del pantalón y su pierna se movió un poco rozando con alguna parte del chico que exige a gritos ser liberada.
Se mantiene quieta tratando de regular su respiración que se encuentra muy agitada.
Ahora pequeña planeo hacerte ver y sentir algo inolvidable…- se loase saber el mismo Inuyasha inclinándose a besar sus labios para estrechar a Kagome en su cuerpo, sintiendo el pecho desnudo de la pelinegra con el suyo dejando que aquellas curvas encajen perfectamente como dos pedazos de diamantes que están hechos para ser portados sobre una cadena, al separes formar dos piezas y al juntarse solo una.
Desliza sus manos lentamente por la cintura de Kagome, para seguir hacia donde se encuentra la falda y comenzar a retirarla lentamente sin deshacerse de aquel dulce beso, que solo dura unos segundos más al saber que esa falda ha caído al suelo con su pantalón y la demás ropa ya retirada, ahora debe de concentrarse en el cuello y otras partes de aquel dulce cuerpo.
Las manos de Inuyasha bajando por los pechos de esta que al simple roce se ponen duros, dejando que un gemido salga de los labios de Kagome… tal ves no sea aquel sonido lo suficiente fuerte, pero fue lo suficiente para que Inuyasha lo aya escuchado.
Mantiene sus ojos cerrados para seguir sintiendo aquellos labios recorrer todo su cuerpo poco a poco de la misma manera que Inuyasha comienza a bajar la ultima prenda deshaciéndose de ella lista para terminar con aquel ritual, aunque ha estimulado cada parte del cuerpo de Kagome, sus pechos, besándolo hambrientamente, su cuello, su ombligo y por que no sus manos, de la misma forma que sus labios ya hinchados y rojos por sus besos.
Vuelve acomodarse encima de Kagome, que lo recibe deslizando sus manos por su espalda para estrecharlo entre su cuerpo, sintiendo como ella comienza a besar su cuello lentamente, tal vez desea hacer lo mismo que hizo él con ella, pero aquella mujer no sabe que el placer inimaginable esta por venir.
Se incorpora solo un poco para ver los ojos de Kagome, con aquella pupila delatada lista para hacer con ella aquella unión lo único que falta es el permiso.
Entrare en ti pequeña… no sientas ningún temor… solo goza entre mis brazos esa sensación y si deseas morderme hazlo…- lo murmura suavemente Inuyasha cerca del oído de Kagome, acomodándose de nuevo en aquella manera tan intima que hacer que Kagome se sonroje al sentir algo grande rozar su parte intima.
Da un pequeño salto al saber que aquello se encuentra adentrándose a su cuerpo lentamente, primero algo doloroso ocasionando que su cuerpo se arquee mas hacia el de Inuyasha y el miembro del chico se adentre mas, soltando un pequeño grita con dos lagrimas que se deslizan en sus ojos, para saber que ha roto aquella barrera que daba a conocer que había sido virgen hasta ese momento.
Poco a poco vuelve a recostarse en la cama sin soltarse de los brazos de Inuyasha y ella tampoco quitar sus brazos de alrededor de Inuyasha…
¿te hice daño?.- lo murmura Inuyasha viendo el rostro algo pálido de Kagome, al mantenerse quiero dejando que el cuerpo de la chica se acostumbre a él.
Algo…- lo murmura confesándolo.
Mi pequeña….- lo susurra limpiado con una de sus manos aquellas lágrimas, para tomar el mentón y acercar sus labios a los suyos, dándoles un suave beso que cura cualquier signo de dolor.
Se vuelve a relajar entre los brazos de Inuyasha disfrutando de aquel suave beso al mismo tiempo que esta con sus manos mueve ligeramente la cadera de Kagome para comenzar hacer aquellos movimientos.
Escucha como Kagome gime entre sus labios, al estar un poco mas adentro, dejando que ella es la que mantenga el ritmo no iba ahora a forzarla a nada que no pudiera soportar, tal vez en algunas noches mas podría ella hacer el amor de otra forma, algunas posiciones que aprendió con esas mujeres.
Muerde el labio inferior de Kagome, para deslizar sus labios hacia el cuello de la chica sin detener aquel ritmo que ha mantenido en esos minutos, y lo único que hace es detenerse en los pechos de Kagome, para comenzar a chuparlos lentamente primero el izquierdo y continuar con el segundo, al ver como su Kagome se comienza a temblar debajo de él.
Entro de muy poco…
Vuelve a los labios de Kagome, sintiendo como esta se aferra con sus manos en su espalda ocasionándole unos rasguños pero aquello tiene una explicación el grito que esta ahogando la pelinegra y aquella sensación de morir lentamente con la mente en blanco, alcanzando el cielo y no poder pasar hacia otra galaxia.
Siente como se derrite entre sus brazos, susurrando su nombre suavemente en sus labios, viéndola cerrar sus ojos lentamente con una sonrisa en su rostro, una suave sonrisa que lo hacer el hombre mas feliz del mundo entero.
Sale lentamente de su cuerpo una vez que toda su semilla fue sembrada en ese lugar tal vez una de ellas encontraría refugio y se desarrollaría o bien aquel caso no sería si no hasta el próximo encuentro.
Toma a Kagome entre sus brazos cargándola lo suficiente para destender la cama y poder taparla con él.
Inu…ya…sha…- lo concluye Kagome con un suspiro al acorrucarse entre sus brazos, de aquella manera tan perfil, sintiendo como sus piernas se enrollan con las del chico, y sus brazos se extienden por todo el cuerpo de Inuyasha abrazándolo por el abdomen, dejando que su cabeza se mantenga quita en el pecho del chico escuchando los latidos acelerados de su corazón del mismo modo que la respiración.
En cambio Inuyasha mantiene sus brazos alrededor de Kagome, atrayéndola en aquella manera a su cuerpo, dejando descansar su mentón en la cabeza de Kagome, cerrando sus ojos para respirar aquel olor a jazmín que tanto adora.
Y pensar que al principio con aquella mujer no se llevaba y llego a detestarla y ahora resuelta ser la mujer que ha ganado un hueco en su corazón.
Puede escuchar su respiración lenta con uno que otro suspiro con su nombre en el… se escucha tan suave aquella pronunciación sintiéndose por primera vez en u vida completo de alma y cuerpo…
Cierra sus ojos dorados, dejando que la luz de la luna ilumine sus cuerpos desnudos y cansados dejando ver como sus cabelleras están desordenadas y su piel brillante gracias al agua que ha salido por el ejercicio dado hace unos minutos atrás.
Con un suave suspiro, comienza a entrar al mundo de los sueños donde uno de sus hermanos se encuentra de velar, esperando que solo esa noche pueda dormir como nunca antes y soñar con aquella mujer que mantiene entre sus brazos… Kagome, su Kagome… solo suya…
Continuaraa!!!
¡Konichiwa!... siento haberme tardado tanto… pero me enferme T.T… no contaba con esto y bueno en mi casa solo duermo pero ahora que ya me siento mejor hice el lemón haber que les parece chicas, espero que me aya quedado divino que planeaba hacerlo para chuparse los dedos…
Emm que mas… muchas gracias por sus comentarios se los agradezco me animan a continuar mis fics…
Y para las mujeres desesperadas bueno aquí estuvo el lemón y el capitulo del fic, espero no tardarme mucho, ahora mismo comienzo con la continuación que mañana no estaré en mi casa.
Que otra cosa tengo que decirles… mmmm para las que querían saber que era el lemón, bueno lo que fue este capitulo es LEMÓN!...
Muchas y mil gracias por sus comentarios… se los agradezco…
Y como les digo den clic en "GO" o "RESPUESTA" y dejen su mensaje!
GRACIAS
Se despide
Fesabi
