Los personajes de Frozen no me pertenecen! Tal vez alguno Oc que aparezcan :D
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"Cómplice y secretos"
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Harry:
El rey Gerard acuso a la reina Elsa del robo, ya que los guardias estaban petrificados y no recordaban nada. Pero creo que él ya sabe que eres tú. Te ha negado en frente de todo el consejo y la reunión desencadeno al siguiente acontecimiento: la Reina Elsa, yo, Milo, la Princesa Sira e Iris, más dos guardias de la reina hemos ido en tu búsqueda. Conociéndote sé que vamos por el camino correcto, vamos hacia el pueblo que está más allá de las montañas y el valle.
Sé que buscaras ayuda y espero que por dios te la concedan.
No sé qué quieras en ese pueblo o que esté buscando… pero te apoyare. Soy tu mejor amigo y lo que pasaste no fue justo, pero creo que además de tu enojo hay otra razón por la cual te llevaste el rubí contigo. Debemos encontrarte para mostrar la inocencia de la reina pero… sé que a ella no le tocaran ni uno solo de sus cabellos.
Te estaré informando lo que pueda. Tú ya sabes quién soy.
Harry suspiro al leer la carta que le había traído el halcón. Negó con la cabeza mientras suspiraba, estaba en problemas. Pero no podía manchar el honor de una dama para salir ganando, luego de conseguir lo que quería… vería que hacía para que todos terminaran ganando y él vivo, por supuesto.
Acaricio levemente el diamante rojo antes de mirarlo. Era del color de la sangre y pensó entristecido cuántas vidas se habían cobrado por él, entre ellas la vida de su madre. No pudo evitar respirar profundo mientras negaba con la cabeza y volvía a guardar la gema.
Tratando de alejar los fantasmas del pasado, cerró los ojos y trato de seguir durmiendo.
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Mientras amanecía, la reina Elsa salió de su "habitación" y miro hacia los lados. Caspian ya estaba despierto y estaba sentado en un tronco cercano.
— ¿Así que eres el hermano adoptivo de Rapunzel, príncipe?- hablo de manera respetuosa la rubia platinada. El joven medio sonrió asintiendo.
—Buenos días Reina Elsa- hablo educadamente –Pero preferiría que tan solo me diga Caspian, si no es molestia- dijo normalmente. Ella asintió levemente.
— ¿Qué haces despierto?- pregunto.
—Estaba pensando…- susurro el moreno -¿Sabe porque el rey Gerard tiene enemigos? ¿Ha escuchado los rumores de él?- la rubia platinada frunció el ceño.
—No- murmuro.
—Se dice que su esposa falleció cuando su primogénito tenía seis años tan solo por ver el diamante. Se dice que el rey no le tuvo piedad para matarla- susurro –y también… algunos rumorean que su hijo "muerto", en realidad está vivo y el rey busca la manera de matarlo- hablo seriamente.
Elsa lo miro sorprendida
—No le hago caso a los rumores- dijo seriamente y algo ofendida. El joven moreno sonrió, levantándose, mas antes de entrar de nuevo a su tienda miro hacia ella
—Su hijo tan solo confió en él majestad- hablo –Y él lo desterró luego de haberlo mandado a azotar veinte veces, yo cure cada una de las marcas y golpes que recibió por parte de su padre- y dicho esto, desapareció tras la entrada.
Elsa frunció levemente el ceño ¿Por qué le contaría todo esto? Pero en seguida algo hiso "clic" en su cabeza.
Entonces… si había otra persona que sabía las claves de las cajas y Caspian o la conocía o tenía algo que ver. Frunció levemente el ceño y vio hacia donde estaba la carpa del chico.
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—La Reina se dará cuenta tarde o temprano- hablo la princesa de Escocia, casi en murmullo con el príncipe Milo. El rubio suspiro mientras negaba con la cabeza.
—Es mejor que tarde entonces- hablo nerviosamente el joven negando con la cabeza. La princesa lo miro ofendida y le pego en el hombro duramente -¡Auch!- se quejó el joven mientras suspiraba y se sobaba su pobre hombro.
—Eso, lo que dices… está mal. Creo que deberíamos contárselo- hablo la joven pelinegra-roja. El rubio negó con la cabeza mientras suspiraba.
—Ella no confía en nosotros, por ahora… quedaremos en silencio- dijo el joven mirando seriamente a la chica. Sira se cruzó de brazos más asintió, mientras se quitaba el guante y hacía una pequeña llama de fuego en su mano, para luego apagarla.
—No hagas eso- la reto en seguida el joven rubio, haciendo a su compañera reír divertida.
— ¿Qué? ¿Crees que lograre derretirte?- dijo maliciosamente mientras volvía a hacer la llamita y la acercaba al rostro del muchacho.
—O no… ¡Ni lo sueñes!- dijo mientras se alejaba y la joven se reía apagándolo, para luego ponerse su guante de nuevo. El chico la miro de mal humor antes de formar una bola de nieve en su mano y tirándosela a la cabeza.
— ¡A ver qué haces con eso!- rio el chico, mas Sira derritió la nieve y lo saco de un empujo de su carpa, dejando al rubio afuera -¡No era para que te enojaras!- rio divertido el chico.
— ¿Que estaban haciendo?- la voz de la reina Elsa tras él lo hiso dar un respingo y se dio vuelta a mirarla, bastante nervioso. La joven gobernante tenía sus brazos cruzados mirándolo con una ceja alzada, para luego ayudarlo a levantarse.
— Sira y yo somos amigos desde pequeños, las Islas del Norte y Escocia se llevan bastante bien, solemos encontrarnos a menudo y me había acercado a ella para hablar- explico el joven medio sonriendo. La rubia platinada lo miro como buscando rastro de mentira en él, pero al no encontrarla medio sonrió y se dio vuelta.
—Ya hay que ponernos en marcha, despierta a los demás por favor- dijo mientras uno de los guardias ensillaba los caballos. El joven asintió y salió hacia las carpas de los demás, en menos de veinte minutos ya todos estaban listos para continuar.
Luego de varias horas de cabalgar, llegaron hacia una cueva. La reina Elsa bajo de su caballo y entro en ella, frunció levemente el ceño al notar que se notaba que recientemente alguien había estado ahí. Estaban las leñas hechas carbón, pero seguían despidiendo un leve humo. Se notaba en el suelo que alguien había dormido ahí… no, dos personas y esas eran marcas de caballos.
—Si él estuvo aquí… no estuvo solo- dijo seriamente mientras agarraba la capucha negra que estaba tirada en el suelo.
—Tal vez ni siquiera es él el que estuvo aquí- la voz de la princesa de las Islas del Sur la hiso fruncir levemente el ceño –pero es lo más probable- siguió la joven Iris –Que sí estuvo aquí, se haya ido temprano…pero por todas las pistas, algo me dice que estamos cerca
–Ni siquiera sabemos si estamos en el camino correcto- hablo esta vez Milo mientras fruncía el ceño –Y aunque lo estuviéramos… ¿Cómo lograríamos reconocer al ladrón? No vamos a entrar al pueblo y gritar ¡Hey, tu, el que robaste el diamante rojo del rey Gerard! Y esperamos que alguien se dé la vuelta para arrestarlo- dijo lo último irónicamente.
—No seas idiota hielito- hablo Sira y la reina se sintió confundida por el apodo del rubio –Con el paso que vamos, lo encontraremos en el camino seguramente y lo veremos. Si se nos escapa, en el pueblo podríamos atraparlo- dijo lógicamente la chica.
—Aun así no pienso condenarlo a muerte, primero quiero saber cómo y porque robo el diamante rojo- hablo Elsa subiéndose al caballo otra vez.
—El rey no permitirá que no se lo condene a muerte, majestad- hablo Caspian mientras suspiraba. Elsa levanto una ceja y medio sonrió.
—Yo me encargare que no se lo mate- dijo bastante convencida.
—Dudo que lo pueda evitar- volvió a hablar el moreno mientras bajaba un poco la mirada. La rubia platinada suspiro.
—Hablare con el rey Gerard de esto cuando lleguemos, hare todo lo posible para que se le dé un juicio justo a la persona que haya hecho esto- dijo mientras alzaba la barbilla y se adelantaba, los dos silenciosos guardias se pusieron uno de cada lado, apartando al moreno.
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Un poco lejos de ahí, Flare y Harry seguían cabalgando con baja velocidad, las montañas podían ser peligrosas y preferían que los caballos no sufrieran daños.
— ¿Y si nos encuentran?- pregunto la chica mirando de reojo a Harry. Él le había contado y le había leído la carta mandada por su amigo.
—Tendremos que escapar… como sea- de pronto el chico siseo y se sostuvo fuertemente de las riendas mientras paraba. Su respiración se agito y sintió un fuerte dolor de cabeza, Flare puso su mano en su hombro tratando de darle apoyo.
—¿Estas bien?- dijo preocupada, más el joven negó con la cabeza mientras sentía que su alrededor se volvía borroso y luego negro —¡Harry!- grito preocupada la joven al verlo casi caer del caballo, ella había logrado parar esa caída –Genial…- gruño al notar que el joven estaba inconsciente.
Suspiro negando con la cabeza antes de unir a ambos caballos con una cuerda, para que el del joven no se escapara y volver a montar el suyo, teniendo a su amigo inconsciente.
—Ese maldito realmente lo hiso- gruño –Esa maldita gema enserio te está quitando tus poderes y con ellos tu energía vital- murmuro molesta mientras negaba con la cabeza –Espero que esos tres puedan hacer algo para remediarlo y terminar este embrollo de una vez- dijo mientras suspiraba.
Aun les faltaba mucho para llegar a su destino.
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Tres días después… en Arendelle…
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Lamento si quedo corto, pero en realidad quería cortarlo aquí U.U. es que ahora se sabra todo… lo de Gerard y porque él sabía que Elsa no era la que lo robo, y porque entonces la acuso, y quien es Harry en realidad **… guaja ja ja Nos vemos en el siguiente :D
Gracias a:
F: je je XD no lo use en ese sentido, realmente no me había dado cuenta :/ Je je y ese Gerard se ase odiar solito, y aun no ha hecho todo lo que debe hacer je je ¡Saludos y gracias por comentar!
Zag: ¡Exacto! A buscar ja ja XD ¡Saludos y gracias por comentar!
AndreaXAlexein: ¡Hola Andrea! Gracias :D me alegra mucho que te haya gustado! Ja ja por ahora solo puedo actualizar una vez por semana XD ¡Saludos y muchas gracias por comentar!
También agradezco a los que me pusieron en alerta o en favoritos
¡Saludos! Y nos vemos el otro lunes.
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