Ann: ZZZZZZzzzzzZZZZZZzzzzzZZZZZ -.-
TUCK, TUCK, TUCK
Ann: -.-….-.0
Ro: ¡¡WAAAAAAAAAA n0n!! (Salto de gimnasta)
Ann: ¡¡¡KYYYYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA OO!!!
PUUUMMMMMMMMMMMM
Ro: ¡Feliz casi cumpleaños n0n! (abrazo asfixiante, MUY asfixiante de oso)
Ann: X.X
Ro: Tus actualizaciones son cada vez más milenarias, juraría que hace poco te dese un feliz cumpleaños n----n (sin soltarla)
Ann: Gracias por la observación X¬X...Déjame ¬//¬, mi cumpleaños es en dos días
Ro: No me importa ñ----n (agarrada como garrapata)
Ann: Ok XDDDD…Gomen por la demora (Ann intentando quitarse a Ro de encima) No es intencional Ne o.ò
Ro: De acuerdo, este Fic raro e inverosímil u.u es un universo alterno, así que nadie usa bestias bit ni se matan entre sí tratando de conquistar el mundo con trompitos oÔ
Como saben BayBlade no me pertenece bla, bla, bla, y bueno todas esas cosas que siempre toca repetir u.u
Homo fóbicos ¡HUYAN! YuriyxKai, luego no digan que no se los advertí, Kai hace de Uke
CAPITULO TRES: PHENOMENON
Oscura noche de luna llena. Presurosos pasos amortiguados por la nieve rompían el silencio muerto de la naturaleza y la oscuridad de la noche. La gélida brisa no fue tomada en cuenta cuando caminar es cada vez más difícil por los pasos que se hunden en la blanca escarcha.
Jadeante, Kai Hiwatari se apoyo contra el tronco de un árbol y miro sobre el hombro. Quizás hacia mucho ruido, pero era exactamente lo que quería para atraer a quien lo seguía.
—Hn
…claro que eso lo hizo gruñir entre dientes. Estaba cansado, agotado, y la herida en su brazo no dejaba de sangrar por lo que tenía un camino rojo tras sus pasos. De mala gana se forzó a continuar. Ni siquiera reparo en las heridas de su cuerpo, sólo corrió tan rápido como pudo.
Si lo alcanzaba alguien tendría que morir. Su mirada se afilo. Ya no podía empujarlo y salir corriendo. De usar su poder lo haría enserio.
Jadeo de nuevo sin detenerse. Tenía cortes más o menos profundos en el abdomen. La camisa estaba manchada por los zarpazos que destrozaron la tela. Aunque lo realmente molesto eran los hilos rojos que se deslizaban por la frente hasta obligarlo a cerrar un ojo.
—Hn
La sangre brotaba sin cesar a pesar de retirarla en numerosas ocasiones; aunque el detalle no le sorprendía, las heridas en la frente son complicadas por más pequeñas que sean.
Ojos carmín se entrecerraron. Kai alzo la mirada; las ramas desnudas de los arboles le permitieron ver la resplandeciente luna llena que iluminaba su camino por el bosque. El cielo inusualmente despejado le hizo fruncir el ceño. No había ni una maldita nube a la vista. Refunfuño cuando retiro la sangre del rostro con una mano para ver hacia dónde iba. Le dolían las heridas cada vez que se movía, las manos por expulsar su poder, y la cabeza por los constantes golpes.
…sin embargo detenerse significaba morir.
—…
Después todo fue confuso. Una exclamación muda entreabrió sus labios cuando una sombra negra salto al frente. Por reflejo se detuvo. La nieve le hizo resbalar por lo que cayó sentado mientras su respiración agitada producía un efímero vaho blanco salido de los finos labios.
A 10 pasos veía la oscura y delgada figura que media más de dos metros, y tenía la fuerza suficiente para derribar un árbol, o en su caso: Destazarlo.
Kai lo miro aunque desvió su atención por una fracción de segundo hacia el cielo. Pronto amanecería, lo olía en el aire, y el cielo que comenzaba a teñirse de dorado.
—Hn
La criatura gruño al acercarse. El tétrico jadeo animal lleno el espacio por lo que se erizo con los primeros pasos. Después frunció el ceño. Ya no tenía fuerzas para seguir corriendo.
…sólo esperaba que amaneciera pronto.
-.-.-.-.-.-.-
Paredes blancas y luz artificial podían provocar una claustrofóbica sensación que no era tomada en cuenta gracias al denso silencio que era roto por los constantes gruñidos de cierto bicolor de ojos carmín.
Kai Hiwatari estaba sentado en un banco del laboratorio con un deje de fastidio en sus usuales neutras facciones.
—Hn
Había sido invadido (literalmente hablando) por un molesto pelirrojo, donde el único culpable era Hiro Kinomiya por buscarle un compañero.
¿Acaso su jefe tenia la necesidad de hacerle la vida miserable? Ahora no sólo tenía alguien que no quería, sino que además estaban forzados a convivir bajo el mismo techo para crear lazos de amistad, confianza, y quien sabe que otras porquerías.
Él vivía en una residencia universitaria, por lo que las habitaciones estaban adecuadas para dos personas. Así que luego de la patética misión ambos se dirigieron a dicho lugar para comprobar que parte de las cosas de Ivanov ya estaban ahí.
—…
Kai resoplo. Apoyo el codo en la mesa cercana y el rostro en la mano.
Luego de ducharse los dos fueron a clase. Desgraciadamente el pelirrojo tenía el mismo horario, así que suponer que Hiro lo inscribió en la misma carrera no sonaba muy descabellado.
—Glùpîyi (Idiota)- mascullo entre dientes
Ignoraba a quien iba dirigido el insulto, pero no se molesto en averiguarlo. Ivanov y él no hablan mucho, de hecho en toda la mañana su único contacto fueron los insultos cuando accidentalmente chocaban. Kai podía decir que no era una persona particularmente despistada, pero sus sentidos no parecían tan agudos cuando estaban cerca, es como si se inhibieran hasta reducirlo a alguien normal.
Luego de clases fueron a la agencia, donde finalmente cada uno partió por su lado. En realidad no sabía como el peliazul esperaba que convivieran cuando lo único que querían hacer era apartarse, o deshacerse del contrario.
Yuriy le llevaría el informe a Hiro sin importarle que la hora de entrega fuera en la mañana, mientras el bicolor prefirió quedarse en el laboratorio.
Parte del mal humor compartido tenía que ver con su primera misión juntos. Las órdenes eran eliminar a cualquier sujeto hostil. Un total de cuatro personas de las cuales dos estaban muertas, una fue capturada y la otra asumían que escapo. Ninguno nunca había fracasado en una misión. Culpar al otro parecía muy obvio, así que ahora realmente parecían repelerse.
—¿Puedo saber que te hizo la pared?- sonrió Hilary al acercarse.
Desde hacía 15 minutos que Hiwatari miraba fijamente ese punto en particular como si quisiera hacerlo confesar un crimen o matarlo del susto (lo que primero ocurriera)
—Hn- Kai resoplo. Despacio se irguió un poco en la silla sin tener intenciones de hablar.
—Déjalo, tiene un nuevo compañero- repuso Kenny sin mirarlos. Toda su atención estaba puesta en los químicos que mezclaba de un erlenmeyer a otro.
—¿Cómo sabes eso?- pregunto Hilary
El pequeño castaño rara vez salía del laboratorio, por lo que era inusual que se enterara de los chismes de la agencia. Aunque ella no se ofendió cuando no obtuvo respuesta. Su jefe parecía muy concentrado como para reparar en trivialidades.
—¿Y?- dijo emocionada al volverse hacia Kai- ¿Cómo es?
Con una enorme sonrisa dejo las carpetas que llevaba contra el pecho sobre la mesa en la que el bicolor se apoyaba, para inclinarse curiosa y verlo más de cerca.
—Es un idiota
La respuesta la hizo sonreír divertida. Su reacción no le sorprendía.
—¿Es un chico?- tanteo
Parecía entretenida de ver una emoción entre las neutras facciones, por lo que rió encantada con el leve asentimiento. Se sentía complacida de poder entablar una conversación con él, cosa que normalmente resultaba imposible.
—¿Cómo se llama?- pregunto amable.
Ojos carmín se alzaron para mirarla por primera vez. La castaña esperaba ansiosa aun cuando el bicolor frunció el ceño por el recuerdo del imbécil pelirrojo. Despacio entreabrió los labios…
PUM
…pero después fue difícil concentrarse. Una nube de humo blanco estallo tras una explosión que sacudió el laboratorio.
Sin dudarlo, Kai tomo la mano de Hilary y tiro de ella para salir. Ambos tosían, el humo les impedía ver el camino, sin embargo él tenía grabado el trayecto por los usuales accidentes.
Camino con cuidado para no tropezar con las mesas, pero lo hizo tan rápido como pudo, aunque los ojos llorosos y la molesta comezón en la garganta sólo dificulto las cosas.
Vagamente noto que llegaron al pasillo mas sus ojos irritados le dificultaban distinguir algo.
—Hn
…quizás por ello choco contra alguien. Esa persona lo sostuvo con firmeza de la cintura en busca de equilibrio por el inesperado golpe, que pretendía hacerlo caer.
Por reflejo soltó la mano de Hilary para poder tallarse los ojos sin llegar a alejarse del firme e indirecto abrazo. Recuperar su visión era mucho más importante que eso. Cuando finalmente logro distinguir manchas borrosas, alzo un poco la mirada al notar que su cabeza estaba a la altura del pecho ajeno. Nubloso en un principio, el par de penetrantes ojos azules comenzaron a ser nítidos. La mirada carmín se abrió grande de sorpresa por verse envuelto en un estrecho abrazo con Yuriy Ivanov.
Normalmente el pelirrojo lo hubiera empujado dada la oportunidad, pero hubo algo curioso en poder tenerlo dócil y manejable. Hiwatari casi lucía vulnerable por no poder ver.
—…
Por ello espero en silencio. Curioso por la pacifica proximidad, donde por primera vez noto lo delgado y menudo que se veía entre sus brazos. Claro que para ser tan bajito, el imbécil golpea duro cuando quiere.
…ser víctima de su enojo hizo a Yuriy fruncir el ceño cuando los ojos fuego se alzaron. Ambos se miraron durante unos segundos. Azul y carmín, estaban tan cerca que podía ser malinterpretado.
—Hn
Luego sencillamente afilaron la mirada, gruñeron por lo bajo y se alejaron de mala gana, prácticamente empujándose en busca de espacio.
—Me voy por 5 minutos y el laboratorio estalla- señalo el pelirrojo-…eres una amenaza.
—Esto no fue mi culpa- refuto Kai- De hecho el laboratorio estallo con tú llegada
Ojos azules se entrecerraron en fastidio ¿Cómo demonios se supone que iba a convivir con alguien tan insoportables? Rodo los ojos justo cuando un grupo de rescate se sumergió en la nube de polvo con mascaras de gas puestas.
—Cof, cof, cof- tosió Hilary
Dos personas del equipo se acercaron para socorrerla, al igual que el bicolor. El detalle resulto intrascendente para el pelirrojo que dejo de prestar atención cuando su celular sonó. El identificador de llamadas le hizo bufar por lo bajo.
Por otro lado, Kai espero a la castaña que se froto los ojos e intento menguar las lágrimas que el ardor producía.
—En cuanto vea a Kenny lo voy a matar- mascullo Hilary entre dientes mientras le colocaban unas gotas.
Hiwatari sonrió. Al menos no estaba herida, y sus pensamientos seguían siendo tan lucidos como siempre.
—¿Kai?- llamo sin poder verlo.
—¿Hmm?
—Gracias- sonrió
—Vámonos Hiwatari- interrumpió Yuriy luego de colgar. No espero respuesta, sólo dio una mirada de soslayo, giro sobre los talones y camino hacia el parqueadero.
—¿Ese es tú compañero?- cuestiono Hilary emocionada aun incapaz de distinguir formas.
—Hn- mascullo a modo de respuesta.
Sin más fue tras el pelirrojo. La luz blanca del solitario pasillo replegaba el sonido de sus pasos junto a los eventuales gruñidos de inconformidad. Llegar al parqueadero le tomo pocos minutos. Sin ganas camino hacia el auto, se subió en el puesto del copiloto y cerró la puerta con más fuerza de la necesaria.
—…
Yuriy lo miro de reojo pero no le importo su inconformidad cuando el mismo no estaba precisamente eufórico con la compañía. Así que encendió el auto y lo condujo fuera de NeoBorg
Les tomaría cinco minutos transitar por el camino bajo tierra que tenía pocas curvas hasta salir al parqueadero de un empobrecido centro comercial, que estaba lo suficientemente desértico como para que alguien notase el auto.
—¿A dónde vamos?- pregunto Kai al encogerse en el asiento y mirar por la ventana en cuanto salieron a la superficie.
El sombrío paisaje comenzó a llenarse de copos blancos que los pocos transeúntes intentaban evitar. El rostro aburrido del bicolor se reflejo a atreves del vidrio.
—Hiro no está- comenzó Yuriy y por primera vez tuvo completa atención.
Eso fue sumamente curioso. Hasta ahora no lo había tenido pendiente de lo que fuera a decir, por lo que frunció el ceño por la inexplicable molestia. Ese día estaba particularmente irritable.
—Su secretaria llamo, tiene órdenes de pasarnos los casos recientes sin importar el rango
—Hn
Kai resoplo por lo bajo. Sólo respondía a las órdenes de Hiro con misiones grandes, lo suficientemente grandes como para no tener tiempo límite. Ahora debía realizar muchas en un día. De mala gana volvió a mirar por la ventana.
¿Dónde demonios estaba el peliazul? Jamás abandonaba la oficina a no se ser que ocurriera algo serio.
—¿Cuál es la misión?- pregunto Kai sin real interés.
—Una niña en una escuela perdió el control- bufo Yuriy
Su mirada estaba puesta en la carretera, pero eso no evito que apretara con fuerza el volante. Estar encerrados hacia más palpable el molesto aroma de Hiwatari. Podía oír la pausada respiración, y las suaves exhalaciones de su pecho. Cerró los ojos por un momento por los latidos regulares de su corazón, y el roce de la ropa sobre la pálida piel.
Un molesto adormecimiento nublo su visión. Casi podía jurar que era capaz de delinear la delgada figura con ayuda del viento que lo acariciaba.
—¿Eh?
Kai se removió. Sintió una suave corriente como si algo lo acariciara por un breve instante. Aunque probablemente fue su imaginación. Decidió no pensar en ello cuando el auto se detuvo. Yuriy se quito el cinturón de seguridad y bajo a regañadientes tras cerrar de un portazo.
Eso era extraño. El bicolor enarco una ceja en duda. Ivanov lucía mucho más agresivo que de costumbre. Pero como él no le interesaba en lo más mínimo, se bajo del vehículo, indiferente al bienestar ajeno.
Sus zapatos se hundieron ligeramente en la nieve mientras acomodo la bufanda blanca y metió las manos dentro de la chaqueta negra. De reojo miro la enorme arquitectura a su lado. La nube negra sobre la escuela no le daba un aire más ameno. Tampoco oía nada más que el viento, y los ocasionales autos. Nada de barullo ni el ruido natural de una escuela, así que supuso que evacuaron el lugar.
No necesitaba mayor información para comprender el contexto. Si una niña perdió el control de su bestia bit las consecuencias podrían ser desastrosas.
En silencio caminaron hacia la entrada custodiada por un par de guardias de NeoBorg que los dejaron entrar sin hacer preguntas. Debería haber más por las posibles entradas y salidas.
Pronto los fríos y solitarios pasillos los recibieron. Los pasos hacían eco entre las oscuras paredes y los casilleros. De reojo, Kai miro al pelirrojo a su lado. Ivanov parecía inquieto, y algo distraído. Refunfuñaba cada tanto, y su agresividad era más evidente por la fiera mirada. Por un momento se sintió tentado a preguntar que le ocurría, pero sólo fue un pequeño y estúpido impulso, de todas formas no le importaba lo que le ocurriera.
—¡Yuriy!
…además el pensamiento se deshizo ante la alegre exclamación femenina de quien salto encima del pelirrojo. Fue completamente inesperado. Esa rubia salió de sabrá-Dios-donde, para colgarse del cuello y dejar su cuerpo pegado a la espalda de su amigo.
—Kai…- saludo una voz grave.
Ella no venia sola. El aludido sintió el sutil brazo que lo rodeo gentil de la cintura y lo jalo para quedar encerrado entre el firme pecho. El contacto le hizo alzar la mirada. Encontrar un par de ojos grises no fue difícil, mucho menos distinguir al ruso pelilavanda que tomo una de sus manos y la alzo un poco para evitar que lo golpeara.
—Hn
Claro que antes que el mismo bicolor lo apartara, Yuriy lo jalo de la mano libre y lo atrapo en un abrazo.
—Aguafiestas- dijo Bryan con una sonrisa divertida.
—¿Qué hacen aquí?- pregunto sin reparar en la ruda forma en que Hiwatari se aparto de su lado- ¿Nos están vigilando?
Julia se encogió de hombros en desinterés por los ojos azules afilados en fastidio.
—Son ordenes- repuso -La secretaria de Hiro llamo.
A Yuriy y Kai comenzaban a molestarle la presencia del par de agentes…
—…
Pero las palabras quedaron en el olvido. Todos guardaron silencio hacia la única señal de peligro que estremeció los sentidos. Bastó de un parpadeo para desaparecer tras el silbido de las enormes espinas que formaron una lluvia negra de ángulos difíciles de esquivar.
—Yeb (maldición)- gruño Yuriy
Los cuatro se ocultaron en una esquina, donde el pelirrojo se recargo en la pared para sostener su brazo herido.
Bryan enarco una ceja en duda, para después volver su atención en el apocalíptico panorama del destrozado pasillo.
—Vete a casa- dijo el pelilavanda- Nosotros nos encargaremos
Sin decir más, despareció con la brisa mientras Julia sonrió cínica. Finalmente tendría un poco de diversión luego de meses de inactividad.
—Adiós- dijo divertida al guiñarles un ojo y esfumarse con una risita de infantil travesura.
Kai dio un paso hacia adelante, quizás para seguirlos o detenerlos, en realidad no estaba muy seguro, jamás había estado en esta situación, él era de los que lideran una misión, no del grupo que se queda atrás.
—Hn
Resoplo enojado al girar hacia el pelirrojo que miraba el techo y golpeaba su cabeza contra la pared, enojado consigo mismo por un error tan estúpido.
—¿Estás bien?- pregunto Hiwatari con neutralidad y sin real interés.
—Hn- mascullo en afirmación
Aun así el bicolor suspiro agotado. El brazo sangraba mucho a pesar que Yuriy lo sujetaba con fuerza para aminorar la hemorragia.
—Vamos
Sin esperar respuesta lo jalo de la extremidad buena y lo llevo hasta uno de los salones. Bastó con un par de pasos para ingresar a una amplia aula que comenzaba a oscurecerse con la llegada de la noche.
—No necesito que me cuiden- dijo Yuriy algo fastidiado una vez entrecerró los ojos por la ruda manera en que era guiado.
—Cállate Ivanov, no seas infantil- dijo indiferente al reclamo cuando bruscamente lo hizo sentarse en una de los pupitres- Eres un imbécil ¿Cómo demonios te lastimaste así?
Recrimino al apartarle la mano y revisar la herida sin tocarla. El pelirrojo se limito a bufar en indiferencia y mirara en otra dirección en fingido desinterés, pues pese a la sangre que brotaba de la herida profunda, su rostro seguía igual de inmutable.
Kai no reparo en eso. En silencio se quito la bufanda y la partió en dos con ayuda de su poder como si la hubiera cortado con un cuchillo invisible de fuego.
—…
Ninguno volvió a decir algo. Yuriy se limito a observar de reojo como le vendaba el brazo y sencillamente chasqueo la lengua. Tenerlo pendiente (a su ruda manera) de su bienestar comenzaba a incomodarlo, y eso no le gustaba, lo hacía fruncir el ceño y maldecir por lo bajo, así que miro en otra dirección.
Las numerosas ventanas del salón mostraron el empañado paisaje blanco y el cielo que comenzaba a despejarse. Había dejado de nevar, por lo que el atardecer se ocultaba en las nublosas montañas rusas, donde los tonos pastel se teñían con la penumbra.
El cielo carente de nubes iba acompañado de un brillante resplandor plateado que le hizo abrir grandes los ojos. Su corazón se estremeció en un doloroso gesto que lo obligo empujar al bicolor que dio un par de pasos hacia atrás y miro confundido como Ivanov se doblegaba en el asiento.
—¡Vete!
La mirada de fuego se entrecerró en fastidio por la orden. Pero antes de poder refutar, el sonido de su celular lo distrajo, así que de mala gana giro para contestar.
—¡Kai!- exclamo Hilary tan fuerte que tuvo que alejarse un poco del aparato- ¿Dónde estás?
—En una misión- contesto monótonamente
—Demonios- refunfuño la chica- Kenny…. ¡¿Por qué demonios no me dijiste antes que era compañero de Yuriy Ivanov?!
—No lo sabía, me acaban de informar
—Eso no es excusa, ¡¿Qué clase de información te consigues?!
La lejana conversación logro que enarcara una ceja. Los gritos y reclamos no tenían sentido para él.
—Kai…escúchame bien- dijo Hilary impaciente desde el otro lado de la línea. Sonaba ansiosa y algo asustada, como si se forzara a controlar la angustia-…aléjate de él.
—¿De qué…?- pregunto al girar hacia su compañero.
—Esta noche hay luna llena
—….
—¿Kai?...¿Estás ahí?...¡Contéstame!
El celular cayó al piso cuando bajo la mano por el gutural sonido de un cuerpo que cambia a la fuerza.
Yuriy Ivanov se removía incomodo entre quejidos por las dolorosas posiciones que tomaba su cuerpo al estirarse. Los brazos se prolongaron y torcieron forzosamente para acoplarse a una anatomía más canina. La espina dorsal se alargo para dar paso a una delgada cola, y las orejas de perro en la cabeza nacieron con un tétrico sonido.
Gruñidos animales fueron audibles porque dolía como el mismísimo infierno. Dominado por el instinto animal y el ardor de su cuerpo que parecía consumirlo vivo, desgarro la piel del pecho, la cara y toda porción disponible hasta dejar los músculos al rojo vivo.
La camisa desecha término en algún lugar del salón, donde los pantalones negros hechos girones sólo cubrían parte de los muslos mientras un fino pelaje plateado cubrió la piel que nacía, tan corto que era difícil de notar
—…
Sin aliento, Kai retrocedió cuando los ojos rojos de Ivanov se alzaron. Jamás se había puesto a pensar en su inhumanidad, tampoco pudo investigar cuando lo tuvo a su lado las 24 horas del día.
—Una bestia bit- mascullo en un hilo de voz por la sombría criatura que gruño al moverse despacio.
Descubrir su identidad en esta situación no resultaba muy alentador.
—Ivanov…-intento calmarlo sin dejar de retroceder.
Igualarlo o asemejarlo con un lobo resultaba fácil, especialmente cuando ahora lucia como un animal salvaje que iba tras su presa. La cola se balanceo despacio, y las orejas caninas se fueron hacia atrás en amenaza. Chocar contra el pizarrón sólo lo tenso, principalmente porque fue Yuriy quien lo azoto una vez se movió tan rápido que fue imposible predecir sus acciones.
—Hn
El golpe tras la cabeza le hizo cerrar los ojos. No estaba asustado de ser sujeto con fuerza de los brazos, en realidad sentía un profundo desconcierto por no saber qué hacer. No podía sólo matarlo, desplegar su poder sería peligroso cuando no saber qué tan sensible es ante el fuego. Podría ser un disparo desperdiciado que lo dejaría a merecer de la bestia bit, o quizás mataría al ex-pelirrojo…cosa que no quería.
—Ivanov- Llamo despacio pero con la firmeza suficiente para hacerlo entrar en razón.
El delgado cuerpo encorvado de Yuriy se agacho ligeramente para que el hocico rozara su rostro cuando lo soltó y coloco las garrar a los lados de la cabeza. Despacio aspiro hondo, y cerró los ojos por ese aroma increíblemente sosegado que lo obligo a inclinarse y rozar la piel con la nariz. Ahora sólo respondía a sus instintos animales, lo único que ocupaba su mente era el bicolor encerrado entre la pared y su cuerpo, y el tiempo que le tomaría reclamarlo como su presa.
—…
Kai se erizo. Apretó fuerte los puños y cerró los ojos cuando le lamio la mejilla. No era prudente hacer movimientos bruscos que lo alertaran puesto que aun evaluaba sus posibilidades. Pero no tensarse fue imposible cuando su corazón pareció volcarse por ese estúpido sentimiento que volvió sus mejillas más calientes de lo normal.
—…
El detalle fue sumamente intrascendente cuando Yuriy gruño. El delicioso aroma se había intensificado de golpe tras su acción. Enloquecer resulto muy fácil cuando su único pensamiento era el placentero sabor de la suave textura. Con un gutural sonido abrió las fauces, los colmillos rozaron la pálida piel. Inevitablemente se estremeció por la efímera cercanía.
—Hn
El bicolor gruño entre dientes. Su rostro ladeado pretendía alejarse tanto como pudiera hasta que afilo la mirada en disgusto. Sólo necesito un despliegue de poder, un pequeño golpe de fuego azul que envió al otro contra los pupitres tras la espalda.
—Yeb (maldición)- gruño por las garras que tocaron su rostro. Se agacho un poco por el ardor de las heridas en la frente y la mejilla. Después los ojos carmín brillaron furiosos entre los mechones de cabello.
Ivanov se estaba recuperando. Kai lo miro sólo un segundo para después corre hacia la ventana que estaba más cerca que la puerta.
CCRRAAASSSSSHHHHHHH
Uso los brazos a manera de escudo y aterrizo sobre la nieve. Estaba en el primer piso, así que no tuvo problemas en caer; después sólo retrocedió un poco entre la oscuridad de la noche para poder ver plenamente el salón.
Frunció el ceño por la bestia bit que se incorporo en cuatro patas.
—Hn
Su mano se incendio con el precioso resplandor azul y la idea de hacer algo increíblemente estúpido; incluso era consciente de lo ridículo que sonaba con sólo pensarlo.
—¡Ey!- grito al lanzarle una bola de fuego que le dio en la cabeza.
El lobo se quejo por lo bajo, pero obtuvo toda su atención en cuanto giro hacia él.
—Demonios- mascullo al verlo acercarse. Sin dudarlo dio media vuelta para comenzar a correr.
Debía alejarlo de la escuela. Los guardias de NeoBorg no eran rivales para Yuriy, sólo desataría una masacre y cuando terminara con los hombres llegarían más hasta que lograran matarlo. Lo único que conseguirían era reducir el edificio a un charco de sangre y cadáveres regados por los pasillos.
—¡Wow!
Kai freno de golpe cuando la delgada figura le salto al frente. Sin pensarlo le lanzo otras dos bolas de fuego y corrió en una dirección diferente. Aun no estaba asustado, pero sentía el temor natural de ser perseguido y posiblemente destazado si llegaba a ser atrapado. Por ahora debía mantenerse tan concentrado y sereno como pudiera.
—Hn
…claro que ser derribado cambio su contexto. Boca abajo, Yuriy lo obligo a girar una vez enterró las garras contra su brazo. La nueva ráfaga de fuego lo lanzo contra un árbol. Cuando el lobo se incorporo gruño entre dientes, y las orejas que se fueron hacia atrás en fastidio. Sus ojos rojos siguieron al bicolor que desaparecía tras cada parpadeo como una sombra tragaba por la noche.
Sin embargo sonrió sádico. Por fortuna era un buen cazador y de verdad quería atrapar a su presa.
-.-.-.-.-.-.-
Cercado por arboles desnudos, los ojos carmín se abrieron grandes por verlo tan cerca. Sin pensar en nada se puso de pie e intento alejarse tanto como pudiera.
No estaba completamente seguro si este complejo de hombro lobo desaparecería con la llegada del sol, de hecho la idea surgió cuando Hilary menciono la luna llena. Suponer que ese fue el factor detonante no sonaba tan descabellado, pero también podía ser factible que Ivanov sucumbió al poder de su bestia Bit. De ser así no volvería a ser humano. Como fuera, las dudas desaparecerían con el amanecer. Si no cambiaba tendría que acabar con él.
—Hn
Claro que es difícil concentrarse en un plan cuando es tomado por el cuello y azotado contra un árbol.
Las garras de la mano libre lo tomaron nuevamente del brazo y se hundieron en la piel. Sofocado, le tomo un segundo sobreponerse al golpe para alzar una mano e intentar alejar la presión del cuello. Esta vez cerró los ojos y se mordió los labios para no gritar. Sus pies no tocaban el suelo. Pequeñas gotas rojas manchaban la nieve en una tétrica y hermosa imagen: la vida en su máximo esplendor.
—….
Yuriy sonrió por dentro, satisfecho por tener a su presa dominada, totalmente acorralada y a su merced.
Jadeante, Kai apretó los puños pese al dolor y entreabrió dificultosamente los ojos. La presión en el cuello creció hasta cortarle la respiración y obligarlo a buscar algo de oxigeno. Su mundo comenzaba a teñirse de negro.
—¡Argh!
Aunque está lo suficientemente lucido para quejarse por la mordida en la curvatura del cuello y el hombro. El gemido fue realmente placentero para Yuriy. El bicolor se mordió los labios, pero aun así los suaves gimoteos que morían en el interior de los finos labios y la deliciosa piel cubierta de sangre sólo lo estremecieron en éxtasis.
—No…-mascullo Kai para sí mismo.
Los puños apretados intentaban controlar el fuego negro que pretendía explotar de golpe por el palpable peligro que acobijaba sus sentidos y el deseo de supervivencia que se desato como una ola. Apretó fuerte los ojos. Ya no le importaban las fauces o las garras. Se rehusaba a perder el control, a permitir que la otra bestia bit se hiciera cargo y suplantara su conciencia como si fuera un cambio de roles o de personalidad.
—¡Argh!
Después sin razón aparente, Ivanov lo soltó. El bicolor cayó de rodillas. Por primera vez fue consciente de los rayos dorados tamizados en el cielo.
…finalmente había amanecido.
Yuriy se alejo. Las manos en la cabeza intentaron aplacar el dolor. Los gruñidos y las garras nuevamente desgarraban la piel hasta dejar los ligamentos al rojo vivo. La piel nacía cada vez que la despedazaba, pero eso no evito que el lobo cayera de rodillas, doblegado en el suelo. La espina dorsal regresó a su posición original cuando la cola despareció así como los rastros animales del hocico, las orejas y las garras.
Hiwatari aguardo en silencio. Coloco una mano en la herida cerca al hombro, y espero que el gutural sonido del cuerpo que acomoda los huesos cesara.
Agitado y adolorido, Yuriy Ivanov permaneció unos segundos en la misma posición. Sus manos apretaban la nieve y el rostro oculto entre los brazos no llego a moverse a pesar del frio.
—Oye…-llamo Kai cuando finalmente se acerco algo tambaleante.
Al pelirrojo le tomo uno momento más alzar la mirada. Lo observo aun aturdido, sin poder enfocarlo con claridad. Habituarse a sus ojos humanos le tomo otro par de vertiginosos segundos, en los que su compañero consiguió sentarse a su lado; de hecho se dejo caer ya incapaz de mantenerse de pie. Ojos azules se abrieron grandes una vez consiguió enfocarlo.
—Eres un imbécil- rectifico el bicolor con su usual indiferencia mientras retiraba la sangre del rostro en un rudo gesto.
…la desecha apariencia estremeció a Yuriy. Sus ojos viajaron presurosos por cada herida y la ropa destrozada que estaba manchada de más rojo.
Kai prefirió ignorar la intensa mirada. Respiro hondo como no había podido en toda la noche. Una inusitada tranquilidad lo acobijo por la desaparición del peligro. Suspiro. De verdad le alegraba que todo hubiera acabado…
—¿Hiwatari?
…tal vez por el sosegado alivio no reparo en la manera en que su mundo comenzó a distorsionarse.
—Hn
Cuando quiso darse cuenta, Ivanov lo sostenía en brazos una vez se fue hacia adelante.
—Quédate quieto idiota- dijo Yuriy sin dejarlo ir pese a los pobres intentos de apartarse.
Él estaba lo suficientemente herido como para no poder luchar, así que aprovechando la reciente debilidad lo jalo más cerca a manera de aplacar el forcejeo. Lo único que consiguió fue que se acomodara en sus piernas en busca de una posición más cómoda, hasta que el delgado cuerpo se relajo lentamente. Aunque quizás era por cansancio más que por real comodidad.
—La próxima vez…avísame para ponerte un bozal- mustio Kai en un hilo de voz. Su cuerpo exigía un descanso, dolía con cada respiro, y las heridas no dejarían de sangrar de seguir moviéndose de forma descuidada.
—Eres extraño- dijo Yuriy
La voz del bicolor era suave y pausada, como si le costra seguir la continuidad de sus pensamientos. No era extraño suponer que dentro de poco estaría inconsciente…
…lo olía, de hecho percibía una inusual tranquilidad proveniente de él que lo hizo sonrojar ligeramente cuando Kai apoyo el rostro contra su pecho desnudo.
El delgado cuerpo despedía una agradable calidez, así que mantuvo un brazo fuertemente asido alrededor de la estrecha cintura sin llegar a lastimarlo. Su mano libre subió despacio por la espalda y se desvió por el brazo para palpar los tramos de piel descubierta que lo erizo inevitablemente por la suave y cremosa textura bajo las yemas de los dedos.
—Mira quien lo dice- mascullo Hiwatari despacito, indiferente a la afable caricia. Necesitaba descansar un momento. Suspiro agotado una vez cerró los ojos sin ser realmente consciente de ello.
—Oye…-llamo Yuriy al tomarlo de la mejilla para obligarlo a alzar un poco el rostro y mirarlo directamente.
—…
Aturdidos ojos carmín se entrecerraron en una dócil actitud que acentuó el rubor del pelirrojo. Del arrogante y autosuficiente bicolor quedaba una sincera expresión de cansancio y entrega total por el sueño.
Claro que sabía que se trataba de una fachada, en cuando Kai sintiera el más pequeño atisbo de peligro desataría sus llamas como un verdadero infierno.
—Eres un idiota- musito por su compañero que recargo el rostro en su mano- Oye…
Repitió suavecito cuando Hiwatari se desplomo inconsciente para apoyar el rostro en su hombro.
Yuriy lo sujeto firme para no dejarlo caer. La apretada cercanía le permitió sentir el roce del pecho ajeno cada vez que inhalaba y exhalaba. Al menos seguía vivo, y su respiración era acompasada a pesar de las heridas.
Despacio se movió para acomodarlo mejor. Cuando se dio cuenta, ya lo tenía atrapado en un fuerte y protector abrazo que lo hizo bufar en desentendimiento. Después lo miro de reojo con el ceño fruncido. El inconsciente bicolor consiguió desatar una inusual curiosidad.
En silencio retiro algunos mechones que le impedían ver el apacible rostro remarcado de hilos de sangre y pequeños rasguños. Kai Hiwatari era la persona más extraña que jamás, en su larga vida llego a conocer. Los agentes normalmente destruyen bestias bit por el inminente peligro de muerte, no buscan oportunidades para ayudar a recuperar el lado humano (principalmente por que el juego es matar o morir)
¿Acaso Hiwatari era consciente del enorme peligro al que estuvo expuesto? Incluso le sorprendía que estuviera vivo. Frunció el ceño por el estúpido descuido. Nunca había olvidado las noches de luna llena. La idea de destazar a una víctima inocente no le hacía gracia.
…¿Qué se supone que ocurrió esta vez?
—Hn
Resoplo sin querer indagar en ello. De nuevo su atención recayó en Kai y una ligera sonrisa curvo sus labios. Sin ser consiente sus dedos comenzaron a trazar el fino perfil con especial cuidado…
…después sencillamente abrió grandes los ojos y aparto la mano como si estuviera caliente. Claro que no llego a soltarlo de la cintura o se caería. Ahora parecía asustado consigo mismo por la efusiva e inusitada expresividad. Tosió en fingido desentendimiento para sujetar a Kai con ambas manos de la cintura.
Era mejor llevarlo al hospital de NeoBorg, lo que menos quería era que muriera desangrado por no atender las heridas. Despacio y con cuidado, se puso de pie y lo cargo en brazos: uno bajo las piernas y el otro contra la espalda. Le dio una última mira a su inconsciente compañero y sonrió de nuevo.
…por primera vez esa presencia hizo latir su corazón.
—Hn
Claro que después gruño enojado al mirar en otra dirección. Sin más corrió tan rápido como su cuerpo lo permitió. Su velocidad seguía intacta pese al estado. Sólo era una sombra contra el viento, invisible para los humanos. Con disimulo apretó el cuerpo que cargaba para asegurarse que estaba bien.
Ojos azules brillaron en determinación cuando una salvaje sonrisa curvo sus labios. Tras un parpadeo y sin reparar en ello, su mirada se tiño de rojo sangre…
…tal vez le tomo toda la noche, pero finalmente capturo a su presa.
CONTINUARA:
Ann-Con Ro aun pegada XD-: ¡¡¡I FINISH BABY n0ñ!!!
Ro: n---n….fin de capitulo con una pequeñas modificaciones en la usual presentación del capítulo n-n, detalles técnicos que Ann había intentado solucionar pero que no conseguía XDDD pero que surgieron con la amable sugerencia de Ukio-onii-chan (Que por cierto agradecemos n—n)
Ann: Da n///¬////n…ustedes me dirán como se ve mejor o.o
Ro-indiferente a los intentos de escape de Ann ñ.ñ-: Sabemos que todavía está raro XDD, pero igual Ann hace lo que puede n-n, sólo esperamos que les guste el rumbo de los hechos n—n, y que sea fácil de entender
Ann: Da TT¬TT
Ro: De acuerdo, hasta aquí llegamos n—n
Ok, como hay una estúpida norma en el FanFiction que impide contestar los Reviewer en el Fic ¬¬XXX, lo hare en mi profile n--n.
Para llegar al profile sólo tienen que ir a la parte superior donde dice Autor: Ann Saotomo. O si prefieren ir a esta dirección que viene siendo lo mismo o.o: h t t p / w wwf a n f i c t i o n. n e t / u / 4 8 88 2 3 /
Al final no hay necesidad de colocar "punto com." así no más como está la dirección n-n, bueno, ya saben PERSONAS ENCANTADORES QUE SE TOMARON LA MOLESTIA EN ESCRIBIRME VALLAN A MI PROFILE PARA VER SUS RESPUESTAS n--n
Para dejarme un Reviewer presionan el rectángulo de letras verdes que dice: "Reviewer this histoy/chapter" no hay necesidad de estar registrado en el Fanfiction, para que me dejen un Reviewer u.u, o si prefieren me escriben a mis e-mails los cuales encontraran en mi Profile, donde dice "Ann Saotomo" en la parte de arriba y ahí les sale n-n
Se despiden:
Ro:¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS n0n!!
Ann: ¡Todavía no es mi cumpleaños XDDD!
