Los personajes de Frozen no son míos.
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Advertencia: hay partes amargas… y reglas malvadas (?)
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Harry entreabrió sus ojos mientras se desperezaba, le dolía la cabeza y sentía cierta debilidad muscular. Sentía que lo balanceaban y algo lo aferraba de la cintura. El joven de ojos grises frunció el ceño al sentir que estaba apoyado en algo duro.
—¿Dónde estoy?— murmuro el ex príncipe mientras levantaba la mirada y se encontraba con los ojos verdes tan conocidos. Estaban en un caballo, puesto a que el joven castaño no había despertado para seguir el viaje, el joven príncipe de la Corona lo estaba llevando.
Caspian rio al escuchar la pregunta y negó un poco con la cabeza.
—Seguimos yendo a Arendelle, nada ha cambiado Harry— dijo de forma divertida mientras veía como el joven empezaba a tallarse los ojos y miraba hacia los demás, pasándose una mano por su cabello castaño.
—¿Desde cuándo soy una damisela en peligro que tú salvas, eh?— dijo mientras se volvía a apoyar en él y cerraba los ojos, no tenía ganas de despertar completamente y si Caspian manejaba el caballo ¿Por qué no echarse una siestecita?
—Desde que robaste la gema princesa, esta parece la historia de Rapunzel y Eugene pero al revés—
—¿Al revés? ¿Eso sería que la princesa salva al ladrón?— dijo divertido mientras reía bajito, aun cuando no lo estaba viendo sabía que su amigo había cambiado su expresión a una irritada.
—No— respondió sagazmente el otro –Si no que la princesa es la que roba y el príncipe el que la salva— el moreno al ver la cara de enfado de su amigo no pudo evitar una carcajada.
—Muy gracioso— se quejó el castaño mientras se cruzaba de brazos y por fin se despertaba bien –Yo no soy una princesa— dijo haciendo una mueca.
—Pero yo si soy un príncipe— el golpe que el ex príncipe le dio en el pecho lo hiso reír realmente divertido.
—Tonto— dijo molesto y haciendo un mohín infantil.
—Si él ya está despierto la Reina ordena que este en tu propio caballo, a la par de ella— dijo uno de los guardias mientras los miraba fríamente. Caspian suspiro y asintió, Harry resoplo pero sonrió levemente antes de que el guardia trajera el caballo.
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La Reina miraba hacia el frente, sin prestarle demasiada atención al castaño que iba a su par.
—Es muy lindo todo ¿sabes? Se dice que cerca de la muerte es donde te das cuenta lo hermoso que es el mundo— hablo Harry mientras miraba hacia las montañas. Elsa rodo los ojos de manera ya molesta.
—No te van a matar ¿entiendes?— dijo enojada mientras fruncía el ceño, pero no lo miraba.
—Creo que debería hacer mi testamento— hablo pasando lo que dijo por alto, Elsa resoplo incrédula –Yo Harry, y no tengo apellido porque mi padre me hecho de casa, dejo todo lo que tengo en disposición de… Caspian y Flare, además de algo para Lilith, Deimon y Diana, creo que incluir a Milo y Sira estará bien… Bueno no importa… dejo todas mis posesiones a este grupo… mis posesiones son mi vida y este caballo ¡Oigan! Mi vida la voy a perder, así que ellos heredaran mi cuerpo sin vida (podrán llevarse un brazo o una pierna o un mechón de pelo cada uno) y mi caballo, que no se si después de todo seguirá siendo mío— dijo dramáticamente. Elsa no pudo evitar una sonrisa ante lo dicho.
—No sé para qué haces tú testamento, no morirás— dijo bastante segura, esta vez fue Harry el que resoplo y rodo los ojos.
—Majestad ¡Usted es muy terca! Lo hare, créame… cuando suceda puede quedarse con mi cráneo para que lo guarde y recuerde el resto de su vida que se equivocó— dijo irónicamente.
—¿Por qué quisiera yo un cráneo?— dijo confundida mirando hacia el ex príncipe.
—No lo sé… dígame usted— dijo divertido.
—Preferiría que no demuestre tanta confianza hacia mí— dijo altiva mientras ni lo miraba. Harry rio divertido y Elsa enarco una ceja.
—Eso es imposible Reina Elsa, yo soy muy confianzudo… cuando era niño y luego de enterarme de la joya de mi padre no hubo amigo mío que no supiera que existía el diamante, me acercaba y les decía "¿quieres saber un secreto? Mi padre tiene un rubí enorme guardado, pero es un secreto no se lo digas a nadie y si se lo dices a alguien diles a ellos que no se lo digan a nadie" ja ja Creo que así se esparció el rumor— dijo divertido mientras trataba de acomodar su cabello sin lograrlo.
—¿Jamás se sintió asustado por tus poderes?— pregunto. Ante eso Harry se puso serio y acerco el caballo un poco más, lo que iba a decir prefería que nadie más lo escuchara.
—No, somos por herencia seres mágicos… mi padre también tiene poderes— Elsa lo miro sorprendida— y el padre de mi padre y por generación y sigue, sigue y sigue— dijo con tono aburrido –Se dice que nos temían por eso, trataron de matar varias veces a la familia real por sus poderes… por eso los ocultaron al mundo, pero dentro de nuestra familia lo sabíamos. También como método de protección los reyes no podían tener más de un hijo…— murmuro.
—¿Y qué pasaba si tenían dos o más?— pregunto en un susurro la Reina de las nieves.
—Llegada la hora de que alguno subiera al trono se hacía una pelea a muerte, donde el que quedaba vivo ganaba— dijo normalmente. Elsa lo miro horrorizada.
—¿Y si ellos no querían pelear con sus propios hermanos?—
—Se mataba a los menores y se dejaba al mayor, por suerte yo era hijo único. También como método de protección solo podían casarse una vez, si el rey o la reina morían no podían tener una relación romántica con nadie o si no su hijo mayor se encargaba de asesinarlos a ambos—
—¿¡Que?! Son horribles esas reglas— dijo Elsa sorprendida.
—Lo sé y por eso se encargaban de tener solo un hijo… pocas veces fue más de uno, así que no sucedió mucho— dijo tratando de permanecer sereno.
—Pero si tu padre se casara… ¿tendrías que matarlo a él y a su esposa aun estando desterrado?— dijo la dama intranquila. Harry suspiro y asintió casi ausente.
—Sería mi deber como hijo, pero sé que mi padre no me daría razón para matarlo— dijo lo último tratando de bromear, pero no funciono demasiado ya que la rubia platinada lo seguía viendo con expresión de horror.
—Pero si te desterró y no puede tener otro hijo… ¿Quién será rey cuando el muera?— Harry suspiro, no quería llegar a este punto porque sabía que iba a tener que confesarle algo muy malo.
—Mi familia es… ¿Cómo decirlo? Dejamos de crecer a cierta edad, no envejecemos más, pero para ocultarlo el príncipe o princesa que lo sucede en el trono tiene que matar a sus padres—
—¿Y no les da culpa o remordimiento hacerlo?— pregunto preocupada. Harry frunció el ceño y su semblante se volvió neutral.
—Desde que cumplimos cinco años nos entrenan para poder matarlos, el rey Gerard sabía que no podría hacerle eso a mi madre y por eso… la mato, fue una de sus escusas. Aunque es mi padre psicológicamente nos entrenan para sentir que cuando los matamos les estamos dando libertad, que lo que hacemos va a estar bien y que es un honor. También nos entrenan para que cuando llegue nuestra hora de que nuestro hijo sea quien nos asesine nos sintamos orgullosos— dijo seriamente. Elsa contuvo una expresión de horror y lo miro asombrada.
—¿Entonces si quisieras…-
—¿Podría matar a Gerard sin remordimiento? Sí, pero yo no soy un asesino— dijo suspirando.
—¿Es porque te hecho que decidiste dejar atrás todas tus costumbres y creencias?— dijo mirándolo asombrada y con un poco de pena.
—Si…— murmuro.
—Todo termina con la muerte en tu país— murmuro.
—¿Ahora ve? Gerard no me dejara vivo, aun cuando deba amenazarla a usted hará que me maten, para él es una vergüenza que esté vivo… y que pueda rebelar sus poderes y sus secretos, pero no soy ningún imbécil— murmuro lo último. Elsa noto una gran tristeza en su tono y respiro hondo.
—Mis padres me encerraron 13 años para mantener a todos a salvo de mis poderes y también para ponerme a salvo a mi… luego de un accidente— soltó, callándose de inmediato. Harry la miro pero al ver que no diría nada más suspiro.
—Mi padre quiere matarme sobre todo, además de la vergüenza, para poder tener otro hijo. Sin mí, nadie puede matarlo por tener una relación romántica con otra persona. No podría casarse, pero podría conseguir un hijo… y hacerlo un digno heredero ya sin mí en el camino— dijo tratando de que sus palabras no se oyeran tristes. Elsa lo miro sorprendida.
—¿Por qué un padre haría eso? Debería perdonarte… ¿Qué hiciste que fuera tan malo? ¿Mataste a alguien? ¿Lo trataste de asesinar? ¿Robaste algo valioso?— dijo mirándolo. Los ojos grises se veían tristes y melancólicos.
—Me enamore de la persona equivocada— susurro con un nudo en la garganta. Elsa lo miro sorprendida e iba a agregar algo cuando noto que el joven realmente se veía fatal por el recuerdo, bajo ligeramente la mirada y le puso una mano en el hombro antes de volver su mirada al frente, y dejar la charla atrás. Harry solo suspiro y mantuvo la mirada gacha.
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Tres días después Arendelle ya se podía ver, estaban en la montaña del Norte, todos los príncipes y princesas miraron curiosos al gran castillo de hielo.
—¡Es divino! No sabía que se podían hacer muestras arquitectónicas con el hielo— dijo Milo sorprendido.
—Sí, lo cree yo cuando… paso lo del invierno eterno— dijo la reina sonriendo levemente.
—Con fuego sería imposible hacerlo, las llamas no se solidifican— dijo divertida Sira, Elsa la miro de reojo aun recordaba el incidente del fuego.
—Pero con las plantas tal vez se pueda hacerlo, si usas plantas fuertes— dijo Iris sonriendo levemente.
—Y estoy seguro que los recuerdos también podrían crear una fortaleza— dijo irónicamente Harry haciendo que las chicas lo miraran de mala manera.
Luego de unas horas lograron entrar a Arendelle, la gente los saludaba y algunos miraban a Harry con curiosidad. El castaño alzo una ceja sorprendido al ver en la oscuridad de un callejón la silueta de su amiga.
—¿Flare?— susurro sin que nadie lo escuchara, la hibrida le sonrió bellamente y lo saludo imperceptiblemente haciendo un gesto con la mano. Harry sabía lo que significaba: tranquilo, sonrió algo apenado y solo saludo con un asentimiento de cabeza y una leve sonrisa.
—Esto es extraño— susurro Elsa al notar que no había soldados en las entradas. Iris puso una flecha en su arco al igual que Caspian.
Todos bajaron de sus caballos y entraron al palacio, la reina miraba a los costados, todo parecía increíblemente vacío, sin que ninguno se percatara los dos guardias que los habían acompañado en el viaje caminaron hacia otro lado alejándose de ellos como en un trance.
—¡Reina Elsa! ¡Ha regresado!— la voz de Gerard cuando llegaron al salón principal los sorprendió. Sonrió genuinamente al ver a Harry –Y veo que encontraste al ladrón, lamento tanto haber dudado de usted— dijo amablemente haciendo una reverencia.
—No seas hipócrita, siempre supiste que el que robo la gema fui yo— dijo con desdén Harry, Caspian le puso una mano en el hombro apretándolo suavemente pidiéndole silencio. Gerard lo miro con odio y Elsa se adelantó.
—Aquí está su joya señor— dijo entregándole el rubí, Gerard sonrió al tenerlo en sus manos y dio algunos pasos para atrás alejándose de ellos –Pero creo que le vengo diciendo de ya que el prisionero será condenado en Arendelle, creo que unos años en el calabozo bastaran— dijo seriamente. El rey sonrió.
—Lo mejor será que sea juzgado en mi país, ya fueron suficientes molestias majestad— dijo Gerard sonriendo ligeramente.
—No dejare que lo condene a muerte, es… es su hijo— ante eso el rey hiso una mueca de desdén y miro a Harry furioso.
—¿Siempre utilizando escusas y desvelando secretos para cuidarte la espalda? No eres más que una escoria maldito ladrón— dijo con desdén mirándolo con furia mal contenida, mas su mirada se suavizo cuando paso hacia Elsa –Se le dará un castigo tenue— dijo tranquilamente.
—No, mátame si lo harás. Un castigo tenue es torturarme por semanas enteras hasta que me muera o me suicide por eso— dijo Harry –No me hables a mí de reglas, que las conozco todas— escupió con enojo. Elsa los miro sorprendida.
—Lo juzgare en Arendelle, usted ya tiene su gema… yo me quedare con el prisionero— dijo fríamente Elsa. De pronto la cara amable del rey se transformó en una seria.
—No-
—Es mi prisionero— alzo la voz la reina.
—O me da el prisionero o mato a toda su familia— dijo fuertemente.
—¿Me está amenazando?— dijo furiosa la reina mientras se adelantaba un paso. Para lo furiosa que estaba ya debió haberse creado escarcha en el lugar, mas nada de eso paso.
Gerard sonrió enigmáticamente antes de darse vuelta y chasquear los dedos. Elsa se quedó en shock al notar como los propios guardias encargados de la seguridad del palacio traían a la reina sureña, Rapunzel, Eugene, Kristoff y Anna.
—¡Elsa!— dijo la princesa menor.
—¡Anna!— dijo asustada la reina queriendo dirigirse a donde la tenían pero los guardias se lo impidieron.
—Ahora tome una decisión majestad… condena al prisionero a muerte o condenare a los suyos a esto— dijo fríamente. Elsa lo miro sorprendida y Caspian y Milo prácticamente se pusieron delante de su amigo.
La reina frunció el ceño furiosa e hiso un movimiento para lanzarle hielo al rey Gerard pero de sus manos nada salió. Sira e Iris trataron de utilizar sus poderes pero tampoco nada sucedió. El rey rio ante eso.
—Mi poder es neutralizar los poderes de los demás, aquí eres tan inútil como cualquier humano normal Elsa, ahora… tienes una decisión—
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Tengo que admitir que poner las reglas del país de Gerard me dieron un escalofrió Xb jeje El rey es malvado, le tengo algo de lastima a Harry por su padre así…
Gracias a…
Zag: ¡hola! Muchas gracias por tu comentario ¡saludos!
Y para ustedes… ¿Ya leyeron el capítulo 9 verdad? Lo publique varias horas luego del 8 XD
