(Turba enfurecida por los meses de espera: ¬¬XXXX)
Ro: Oh mira o.o, la turba volvió de sus vacaciones de navidad xD
Ann: O.O…¡Por favor no me maten TT-TT!
(Tuba enfurecida: ¬¬XXX)
Ro: Ok, de acuerdo, lamento informales que por mucho que disfrute ver como persiguen a Ann xD…
Ann: Hey ¬¬!
Ro:…esta vez no podrá ser porque ella estuvo enferma, así que reprogramaremos la persecución para otra ocasión Ne :3
(Turba enfurecida: Ok u.u)
Ann: No se si agradecer, o comenzar a comer a correr de todas maneras ¬¬UU
Ro: Relájate y descansa xD
Ann: Hai u¬uUU En verdad lamento la demora, tuve algunos problemas de inspiración oO, mi imaginación tiene la mala costumbre de desaparecer cuando le da la gana y vuelve cuando quiere ¬¬
Ro: De acuerdo, este Fic raro e inverosímil u.u es un universo alterno, así que nadie usa bestias bit ni se matan entre sí tratando de conquistar el mundo con trompitos oÔ
Como saben BeyBlade no me pertenece bla, bla, bla, y bueno todas esas cosas que siempre toca repetir u.u
Homo fóbicos ¡HUYAN! YuriyxKai, luego no digan que no lo advertí, Kai hace de Uke
CAPITULO OCHO: THE ONE THAT GOT AWAY (Katy Perry)
A veces, dormir se vuelve confuso y doloroso, especialmente cuando se navega en esa delgada línea de vigilia, que obliga al cerebro a ponerle algo de orden a la situación. Por ello, antes de siquiera poder evitarlo, los parpados tiemblan dudosos en abrirse.
—Nh.
Adormecido, un inconsciente gimoteo escapó de sus labios mientras se agazapó en su puesto. Vagamente se dio cuenta que estaba acostado, en lo que identificó como un suave colchón. Hacia mucho había intentado despertar, porque las contantes pesadillas así lo exigían, sin embargo por el momento sólo pudo notar que estaba de lado. Por reflejo, quiso moverse como había querido desde un principio, pero había algo que se lo impedía. Atraído por ello, comenzó a abrir lentamente los ojos.
En el proceso, su adormilada mente reparo en un par de brazos que lo asían con fuerza de la cintura. También se dio cuenta que un pecho masculino se presionó contra su espalda, y unas piernas terminaron enredadas entre las suyas. Claro que había otra cosa que sencillamente lo descolocó, ya que él mismo estaba abrazando algo. Primero pensó que era una almohada, pero ellas no respiran, así que el desconcierto lo obligó a abrir grandes los ojos, y a quedarse quieto por la sorpresa. Después, su cerebro sólo pudo centrarse en la extraña posición en la que se encontraba.
Lo que creyó una almohada, en realidad era un pequeño pelirrojo que extrañamente no tenían apéndices de lobo. El niño estaba tranquilamente dormido, y mantenía el rostro enterrado en su pecho. También se hizo un ovillo entre sus brazos, por lo que la cercanía le permitió sentir el agradable calorcito.
Sus propios brazos lo rodeaban con suavidad, aunque ese era el menor de sus problemas. Tras la espalda sintió un intenso cosquilleo en la nunca, que empeoró una vez el ruso suspiró por lo bajo. En el proceso también lo estrechó con fuerza, hasta que su cadera lo presionó de manera descarada.
—…
A Kai no le hizo mucha gracia estar encerrado en un Sandwich, con los dos pelirrojos, en la que sabia, era la habitación de su compañero.
…quizás por ello una explosión de fuego azul sacudió el lugar.
En la cocina, Mariam y Julia alzaron la mirada, mientras Bryan se acercó con una taza de café. Los tres dejaron de desayunar, y en el mesón aguardaron en silencio.
—Parece que Kai se despertó- comentó la rubia por el destello que alcanzaron a ver bajo la puerta, y el humo que pronto le sucedió.
—Cof, cof, cof
Mariam y el pelilavanda asintieron en silencio, mientras los dos lobos salieron tosiendo. Sus ropas humeaban, y se estaban quemando un poco, pero no era nada que su poder no pudiera arreglar. Además, los tres agentes también parecieron notar que ambos ya estaban bañados y arreglados, pero eso no era particularmente extraño, ya que ese día les toco patrullar en la madrugada.
—Buenos días- dijo Julia con una sonrisa.
Ninguno tuvo la oportunidad de responder. Simplemente desaparecieron tras un parpadeo, y esperaron con la mirada fija en la puerta de la habitación, como si por ella fuera a salir el mismo Brooklyn.
—¿Problemas?- preguntó Kuznetzov luego de darle un sorbo a su café
—¿Qué hacías en la habitación de Kai?- reprochó Mariam con una mirada desdeñosa, mientras Kuznetzov se sentó con ellas.
Yuriy no respondió, ni tampoco la corrigió (ya que ese es SU cuarto); por el momentotanto él como el niño resoplaron por lo bajo, antes de acercarse a la cocina. La noche anterior (así como los últimos días) había dormido con los chicos en la sala, porque las mujeres tomaron el cuarto de huéspedes, que a pesar de no ser tan grande, era suficiente para ellas. Sin embargo, siempre despertaban en la cama con Kai. Aparentemente se habían vuelto sonámbulos, porque no sabían exactamente en que momento se trasladaban al lugar.
Esa mañana luego de terminar de patrullar y cambiar de turno con Ozuma, se quedaron dormidos en el sofá, y lo siguiente que supieron fue que una explosión de fuego los despertó.
—Parece que todo está bien- señaló la rubia luego de asomarse un poco, y comprobar que el ruso-japonés no tenía intenciones de acabar con Ivanov.
Él estuvo inconsciente desde la misión de Chersky, y las últimas semanas no mostro nada que pudiera preocuparles. Emily, Kenny y Hilary lo estuvieron monitoreando, pero es difícil saber si las cosas han vuelto a la normalidad con una persona que está inconsciente. Pero si para este punto Kai no siguió a su pareja para asesinarla, entonces podían bajar un poco la guardia.
—Parece que Sanguinex si sabía lo que hacía- dijo Bryan mientras los dos pelirrojos se acercaron.
El mayor fue por un café, pero el más pequeño abrió la nevera para tomar un jugo. Después se sentaron con ellos en el mesón. Nadie negaría que habían estado tensos, ya que no sabían si el "vampiro" hizo bien su trabajo; por fortuna, no tendrían que utilizar todos los planes que prepararon en caso que las cosas se salieran de control.
—Entonces…-empezó Julia con una sonrisa. Ivanov que se sentó frente a ella, la miró con poco interés -… ¿Cuándo vas a decirle a Kai que estás enamorado de él?
—…
Bryan se rio, cuando tres personas escupieron lo que estaban tomando. Quizás no fue el mejor momento para ellos, ni para Mariam, que ahora observaban a la muchacha casi asustados. Julia apartó su comida justo a tiempo, casi tan rápido como Kuznetzov cuando escuchó la pregunta.
—¿Enamorado?- repitieron el niño y la peliazul- ¿Estas/Estoyenamorado?
—¡¿Qué? ¡No lo estoy!- exclamó Ivanov a esos dos que prácticamente se le abalanzaron encima. Luego vio rápidamente a su amiga- ¡NO!
Pero mientras él era interrogado y surgía una graciosa discusión. Julia desvió la mirada hacia la habitación del bicolor. Ahí sonrió divertida, y prácticamente saltó en su puesto al inclinarse en el mesón, para poder verlo mas cerca.
—Tengo otra pregunta- dijo para interrumpir la disputa. Por ello, tres pares de ojos la observaron de inmediato- ¿Qué harás si a Kai sólo le gusta uno de ustedes?
—¿Qué quieres decir?- preguntó Ivanov totalmente desubicado.
Mariam frunció el ceño, pero volvió a sentarse en su puesto mientras le dedicó una expresión molesta a ese pelirrojo en particular. El cual por cierto, la ignoró olímpicamente quizás por estar centrado en la rubia.
—Ahora que lo dices, Kai parece querer más a uno de ustedes- apoyó Bryan antes de dejar de lado su café.
—¿A quién?- indagó el niño.
—Uh, si yo tuviera que decir a cual…-divagó Julia luego de mirar al pelilavanda, como si ambos supieran la respuesta- ¡Yuriy!
Señalaron al unísono, por lo que la parte adulta alzó las orejas y abrió los ojos en sorpresa. El lobo mas joven, mantuvo la misma expresión hasta que sonrió autosuficiente, y lo observó altivo con ese deje de burla que afiló la mirada contraria.
—¡Eso no es posible!- negó el ruso sin logra que el niño desvaneciera su sonrisa- ¡Él es la parte que lo quiere matar!
—Si bueno, pero Kai pasa más tiempo con Yuriy- dijo la rubia tras encogerse de hombros, como si el detalle le resultara pobre e insignificante- Y seamos realistas, Kai y tú no parecen llevarse muy bien.
—Entonces…-intervino Bryan con una sonrisa de maliciosa diversión- ¿Qué vas a hacer si sólo le gusta una parte de ti?
El pelirrojo abrió los labios, pero volvió a cerrarlos sin saber que decir. Sus orejas caninas también se fueron hacia atrás, y frunció el ceño. Sus amigos lucían notablemente entretenidos, pero Mariam y el más pequeño parecían curiosos por la respuesta.
—Hn.
…quizás por eso, no supo si ese sonido intruso fue oportuno, o sólo surgió para fastidiarle la vida. Mas, antes de siquiera poder pensar en algo, sus orejas se movieron de inmediato para guiarlo hacia ese bicolor que acababa de salir de la habitación. Por el momento olvido por completo lo que esa apariencia animal podía ocasionar, así que su descuido lo golpeo junto a ese molesto aroma que lo invadió sin aviso. Fue tan fuerte, que se tambaleó y debió cubrirse la nariz con las manos.
Esta no era la primera vez que tenia esa apariencia frente a Hiwatari, pero ahora su poder no estaba en su mejor momento. Era desastroso y desordenado, de hecho en algunas ocasiones soltó un gélido aire que escarcho el apartamento. Por eso los demás comenzaron a usar abrigos en el interior, dado que no sabían en que momento iba a comenzar a nevar.
Además, esto no era igual a tener a Kai inconsciente, ahora toda su intensa vitalidad lo estaba poniendo nervioso; tanto así que comenzó a sonrojarse sin razón aparente. Después de todo, podía escuchar y sentir todo lo que ese arisco muchacho hacia, sus sentidos estaban tan pendientes que era como si lo estuviera abrazando con su poder….o fuera algún acosador.
—Nh…Kai, estas incendiándote.
Por fortuna, el comentario los distrajo de cualquier otra cosa, pues justo en ese momento un intenso fuego azul invadió al ruso-japonés. Las llamas parecieron sólo un poco más fuertes conforme se acercó al pequeño grupo, así que empezó a hacer tanto calor que los demás se vieron obligados a apartarse.
—Podrías deja de…bueno, ¿podrías apagarte?- preguntó Julia que junto al resto, permaneció a un lado de la puerta.
Kai por otro lado, se sentó en el mesón y apoyó los brazos en la superficie. Luego escondió la cabeza en ellos porque aún se veía adormilado, y si alguien pensó que quizás había escuchado la extraña conversación, en realidad no dio señales de ello.
—Vas a activar las alarmas de incendios- dijo Bryan tras bajar el cierre de la chaqueta.
—Ivanov, sal del apartamento- dijo Kai.
—¿Qué?
Hiwatari ni siquiera se alzó cuando hablo, sólo hizo un gesto escueto con la mano, y su voz sonó lenta y cansada. Pero antes de poder refutar, los otros agentes lo sacaron entre empujones y le cerraron la puerta en la cara. Después, la puerta volvió a abrirse para que el niño terminara acompañándolo en el pasillo.
—"Aléjense de la puerta"- dijo Kai. Donde gracias a sus sensibles orejas, pudo escucharlo sin problemas.
De mala gana, Ivanov refunfuño mientras se alejaba del apartamento. El cual por cierto era suyo y lo acababan de echar. Muchas gracias.
Como fuera, ambos se sentaron cerca de las escaleras que daban a la azotea. En el proceso sintieron el fuego azul disminuir hasta extinguirse. Eso les permitió saber que estaban lo suficientemente lejos y podían detenerse.
—Hn. Ni siquiera pudimos desayunar- dijo el mayor, pero sus apéndices se movieron, y los dos miraron hacia apartamento. Después de todo, la distancia no impedía que escucharan.
—"Y… ¿Por qué los sacamos del lugar?"- preguntó Mariam al sentarse cerca de Kai.
—"Mis bestias Bit no están contentas con la ultima misión"
Principalmente porque estuvieron jugando con su esencia, no importa que el lobo quisiera ayudar. El sentimiento no podía ser olvidado, pero por el momento Kai dio un largo suspiro antes de sentarse mejor.
—"¿Por qué?"- dijo Julia sin comprender.
—"Han sido muchos intentos por manipularme"
—"¿Eso que tiene que ver con Ivanov?"- intervino Mariam para luego fruncir el ceño- "¡No me digas que intentó algo!"
—"No lo digas así"- bufó el bicolor- "Él removió lo que hizo Brooklyn, cuando Sanguinex lo desprendió"
—"No estoy segura de entender"- reconoció la rubia, y su amiga la apoyo.
—"En otras palabras… ¿Tus bestias bit están enojadas con él?"- tanteó Bryan algo inseguro. Todos habían vuelto a sentarse, donde lo único que obtuvo fue un leve asentimiento justo cuando Hiwatari volvió a acostarse en el mesón.
A continuación hubo un largo silencio. Ambos lobos podían imaginar la escena debido a los sonidos y las esencias que delataban las emociones, por ello sabían que Mariam estaba preocupada cuando colocó una mano en el hombro de Kai.
—"¿Estas bien? Dormiste dos semanas"
—"Estoy bien"
—"No quieres matar a Yuriy ni a Ivanov ¿cierto?"
—"No"
Una leve sonrisa curvó los labios del mayor, mientras un agradable cosquilleo hizo saltar su corazón. Sin embargo antes de poder escuchar más, un par de ojos azules entraron en su campo de visión. El niño básicamente se sentó en sus piernas, y ahora lo observaba en busca de algo.
—¿Qué?- dijo luego de un largo silencio
—Estas monitoreando a Kai.
Sus palabras eran firmes y demasiado serias para un infante, pero el más alto se vio un poco descolocado. No es como si no supiera que desde que su compañero despertó ha seguido cada uno de sus pasos, es sólo que no lo hacia de manera consciente, y el reclamo le pareció algo extraño. Aunque quizás fue su desentendimiento, el que hizo que el pequeño lobo frunciera el ceño.
—¿De que estas hablando?
—Su respiración, los latidos de su corazón, incluso su temperatura y el tono de voz. Estas pendiente de todo eso- acusó el menor
—Claro que no- mintió mientras lo apartó para que se sentara a su lado- ¿De donde sacas eso?
—Hn- El otro no dejó de mirarlo, de hecho se mostro arisco con sus palabras..
—Y aunque lo hiciera (y no digo que sea así) ¿Cómo demonios podrías saberlo?
Yuriy señaló su propia cabeza, donde antes estaban sus orejas. Después apartó la mirada de mala gana, por sentirse un poco incomodo con la pregunta. Sin embargo, eso le permitió a Ivanov alzar las manos y tocar los apéndices.
—"¡Kai!"- exclamó Mariam cuando el muchacho se desplomó inconsciente.
—"Volvió a dormirse" –dijo Bryan luego de acercarse y revisarlo.
La respiración suave y pausada no se alteró ni aun cuando lo mecieron un par de veces. Aunque el pelilavanda sonrió un poco una vez comenzó a acariciarle el cabello. Después de todo, no todos los días se tenía al agresivo bicolor tan manejable.
—Hn.
Claro que el sutil toque hizo gruñir a los dos pelirrojos, quienes por acto reflejo se acercaron sin haberse incorporado del todo.
—¡Yuriy!
…a cambio, Hiwatari comenzó a incendiarse sin despertar. Por eso los demás gritaron, así que debieron alejarse de nuevo. Ivanov no miró, ni dijo nada cuando volvió a acomodarse en el suelo; sólo llevo las manos a la cabeza, y tocó las orejas lobunas que se agacharon con el contacto. Su cola también se movió hasta que se acomodó en unas de sus piernas.
No se había dado cuenta que había estado buscando los latidos de Kai, hasta que los escuchó lentos y serenos en los oídos. También podía oír como respiraba con suavidad. Mentalmente se maldijo, pero esta situación le indicó que a su otra parte le pasó igual. Aunque eso no significaba que tuviera intenciones de preguntarle nada, ya que ese todavía seguía siendo él, y no estaba tan seguro de querer cuestionarse.
—Entonces…estoy enamorado ¿Uh?
—Puedo asegúrate que no- resopló de mala gana, para después apoyar la cabeza contra la pared. Ahí frunció el ceño, y encaró al menor algo enojado- ¿Al menos sabes lo que significa estar enamorado?
Yuriy lo observó antes de afilar la mirada. De esa manera mostró el mismo fastidio que el adulto. Aunque al final se sonrojo un poco, pero intentó fingir indiferencia.
—No realmente- admitió entre dientes. Mas, en cuanto vio a Ivanov sonreír arrogante, saltó enojado para quedar arrodillado, y así verlo con facilidad- Pero debe ser algo malo. Ni Mariam ni tú se enojaría si no lo fuera.
El pelirrojo resopló ante su lógica, y a punto estuvo de ignorarlo y olvidar el asunto, pero el pequeño le sujetó el brazo. Por la manera como lo miraba supo que esto estaba lejos de terminar.
—Explícame- exigió el niño.
—¿Por qué lo haría?- áspero sin interés. Por eso, el lobito entreabrió los labios, seguramente para protestar-…Mira…
Claro que él tampoco pretendía que una versión mas joven, estuviera revoloteando por todas partes con la intención de averiguar que es estar enamorado. Eso le hizo llevar una mano tras la cabeza, como si pensara en lo siguiente que debía decir; pero mientras lo hacia, el bajito se sentó a su lado, y mantuvo esa mirada de curiosidad infantil que no le ayudaba ¿Cómo se supone que le explique a un niño de cinco años, algo tan complejo?
…demonios, esto comenzaba a ser estúpido, además de incomodo.
—Nh… ¿Te gusta el chocolate cierto?
—Si- respondió el pequeño algo dudoso. Su otro-yo no se veía muy cómodo, pero por el momento omitió su estado para prestar atención a algo que sabia era importante, y que además había estado molestando al adulto.
—Bueno…- empezó Ivanov antes de mirarlo con determinación- Digamos que un día encuentras una barra de chocolate que sabe tan bien, que no quieres compartirla, porque si la regalas, posiblemente no encontraras otra mejor ni igual ¿Entiendes?
—Eso creo. ¿Estas diciendo que el amor es como comer chocolate?
—No, es lo que se siente.
—Lo que siento por el chocolate.
Sinceramente, el ruso estuvo tentado a llevarse una mano a la cara una vez ahogó un suspiro exasperado. Era la misma impotencia que invade a cualquiera que intenta explicar algo, que en realidad no tiene una explicación. Es como si alguien ciego le preguntara que demonios significa azul.
—De acuerdo, intentémoslo otra vez- dijo tras respirar hondo- ¿Qué sientes cuando comes chocolate?
—Se siente bien- dijo Yuriy luego de parpadear un par de veces en confusión. En verdad no entendía a donde iba la conversación- Me gusta el sabor, no lo conocía.
—Y… ¿Qué pasaría si te digo que nunca podrás volver a probarlo?
—¿Por qué harías algo así?- preguntó con el ceño fruncido.
—Coopera conmigo, sólo imagínalo.
Ahí, el pelirrojo lo vio pensativo, como si en verdad contemplara la posibilidad. Tal vez su analogía no era la mejor, pero estaba tratando con un infante que por cierto era una bestia bit, así que una definición más técnica de una emoción humada, no ayudaría tanto como quería.
—Creo que ya entiendo- dijo Yuriy al mirarlo-…enamorarse es querer algo que deseas tener siempre, por el sabor y la manera como te hace sentir cuando lo pruebas.
—Si…algo así.
Había un par de cosas que estaban mal con la definición, pero al menos entendió el concepto general, y eso estaba bien para él. Intentar que comprendiera todas las implicaciones seria más complejo sin un referente, así que no supo como abordar el tema de otra manera.
—Entonces, si estamos enamorados.
—¿Qué…?- Ivanov apenas alcanzó a entender lo que dijo, ya que se mostró notablemente sorprendido. Incluso su "pelaje" se erizó, y los apéndices en su cabeza se irguieron- ¡Claro que no!.
—Recuerdo que dijiste que Kai es tuyo- presionó con la mirada afilada.
—Eso no es así, es totalmente diferente a estar enamorado.
Por fortuna el más pequeño no pudo debatir nada, porque en el apartamento algo se movió. Centrados en ello, vieron una sombra pasar por su lado, hasta que se detuvo en la azotea. Durante unos minutos nadie dijo nada, pero al final se incorporaron.
Habían visto un par de ojos carmín, y a su dueño dejar la puerta abierta. Por ello, no necesitaron mayor incentivo para aparecer en el lugar como un par de sombras. Afuera hacia frio, pero no era nada que no pudieran aguantar. Por eso se fijaron en la delgada figura que encontró cómodo sentarse al otro extremo, entre ese paisaje nubloso y la muralla que la rodeaba.
Sin embargo, luego de dar un par de pasos, una mano los frenó justo cuando las llamas azules envolvieron a Kai.
—Así que tus bestias bit no nos quieren- dijo Ivanov, y el bicolor enarcó una ceja.
Era una muda pregunta que fue respondida una vez señaló sus orejas. Con eso Hiwatari dio un ademan de entendimiento, en el cual se encogió de hombros.
—Ya se acostumbraran a tenerlos cerca- dijo con indiferencia- Por eso necesito que se acerquen lentamente. Si no lo hacen, será su culpa si se incendian.
—Tan encantador como siempre- bufó el pelirrojo antes de sentarse en el suelo.
—¿Vas a forzarlas a que nos acepten? ¡Genial!- exclamó el niño, luego de acomodarse junto a su otro-yo.
Su contagiosa energía infantil primero hizo que Kai mantuviera una aburrida expresión, que eventualmente se transformó en una pequeña sonrisa. Claro que el gesto no le hizo mucha gracia al más alto, porque no pudo evitar pensar que el bicolor si prefería al lobito.
Más, antes de poder decir algo, el ruso-japonés hizo una señal para que se acercaran. Aun en el suelo, obedecieron hasta que su mano volvió a detenerlos. Por el momento, Kai se concentraba en extinguir el fuego, y sólo cuando lo conseguía los otros dos tenían permitido acercarse.
De esa manera, se mantuvieron en un denso silencio producido por el viento. Claro que había algo diferente con su presa; él ni siquiera los miraba. También se veía distante y más apático de lo normal, casi como si estuviera enfrascado en una discusión interna. De hecho esto era un nuevo nivel de indiferencia que no conocían, y francamente no les gustaba.
—No vas a desmayarte ¿cierto?- indagó el lobo adulto, quizás sólo para llamar su atención. Pero contrario a lo esperado, los ojos carmín se demoraron en encontrar los suyos.
—Hay algo que no está bien- dijo Kai.
Y ahí estaba; ignorándolo como siempre. Más, esta vez habló en vez de guardar silencio, y eso era tan inusual, que lo observaron con atención. Había algo que definitivamente no estaba bien con él.
—¿Qué cosa?- preguntó Ivanov.
—¿Cómo demonios voy a saberlo?
…oh bueno, eso esta mejor, al menos era una actitud más normal. Incluso el bicolor frunció el ceño con el mismo fastidio, que hizo a su compañero fulminarlo con la mirada.
—¿Cómo sabes que algo no esta bien?- intervino el pequeño, donde los ojos carmín tuvieron un tinte mas suave.
—Creo que olvide algo- divagó al mirar hacia arriba- ¿Acaso prometí algo?
Ivanov ya veía a donde iba esto, por lo que chasqueó la lengua algo incomodo. De hecho omitió el trato injusto donde el idiota era bueno con el menor.
—No, nosotros hicimos un trato contigo- dijo Yuriy antes que su otra mitad pudiera decir algo.
—Uh.
De esa manera, finalmente tuvo toda la atención de los ojos carmín que se veían más serios de lo normal, y mucho mas lucidos que antes. Aunque luego, Hiwatari sonrió arrogante con un tinte de cínico interés.
—Tks, ¿No recuerdas lo que hiciste la última vez? Eres más imbécil de lo que pensé- dijo Ivanov de mala gana. Si lograba distraerlo, quizás podría aprovecharse de su adormecimiento para que olvidara el asunto.
—Cállate, estuve mucho tiempo despierto, es normal que todo sea confuso- bufó- Y entonces… ¿Vas a decirme porque tomaste forma humana?
—¿Cómo es que eso si lo recuerdas?- preguntó con apático aburrimiento. Era inútil evitar el tema así que resopló una vez apoyó el codo en la pierna, y el rostro en la mano. Su espalda se dobló por ello, así que adoptó una actitud despreocupada que hizo al otro arrugar la nariz.
Claro que esta vez hubo algo que el pelirrojo no fue capaz de identificar. Pero lo que fuera, hizo saltar su corazón quizás porque el ruso-japonés pretendía mostrarse indiferente, debido a la pregunta que lo perturbó sin razón aparente.
—Sólo hay una cosa que me gustaría saber de ti.
Esa parecía la mitad de una verdad. Sin embargo, el pequeño lobo parpadeó confundido cuando su contraparte se quedo en silencio. Por ello observó de reojo la leve sonrisa que supo, era producto de una emoción inexplicable. Pues aunque él podía saber todo eso, no significaba que lo entendiera, así como también desconocía porque Kai lucia enojado.
—Así que…estas interesado en saber de mi- tanteó Ivanov con un tono divertido en la voz, y un agradable cosquilleo en la boca del estomago. Porque a pesar de ser algo tan sencillo, en verdad hizo saltar su corazón.
—Hn, eso es porque eres muy extraño.
Kai no se veía precisamente feliz con la situación, después de todo mostrar abiertamente interés por una persona era totalmente discordante con su estoica personalidad. No importaba que se tratara de su pareja como agente; ese tipo de información personal no tendría que interesarle siempre y cuando no dificultara su trabajo en equipo, ni pusiera su vida en peligro.
A decir verdad, (tratándose de él claro esta) ese tipo de curiosidad era extraña y ambos lo sabían. Yuriy no lo conocía hace mucho, pero había aprendido (a la fuerza) como era su personalidad, por eso la situación le parecía tan divertida.
Sin embargo el lobo también sabía que se encontraba en una posición incomoda, ya que hablar de ese tipo de cosas no era algo que disfrutara. Por eso desvió un momento la mirada, y se llevó una mano tras la cabeza donde se despeinó un poco. Era consiente que iba a responder la pregunta, porque él siempre cumple sus promesas, es sólo que no sabia como empezar.
—¿Porque tienes dos bestias bit?- preguntó el pequeño para romper el denso silencio. Los dos muchachos lo miraron durante un largo minuto, antes que sus ojos volvieran a encontrarse.
—¿Qué?- dijo Kai por quienes lo observaban fijamente.
—Bueno, ¿Por qué tienes dos bestias bit?- repitió el mas alto.
Hiwatari abrió y cerró los labios, sin que las palabras salieran; aunque al final frunció el ceño en fingido enojo. Hubiera sido casi adorable si no se tratara de él. Mas viendo que no tenían motivos para rehusarse, resopló por lo bajo. Quizás era justo que hablara primero, ya que fue su idea indagar en la vida privada de otra persona.
—No es gran cosa- musitó de mala gana. Ambos rusos aguardaron en silencio, mientras vieron que podían acercarse cuando las llamas desaparecieron- Voltair es mi abuelo y…
—¡Espera! ¿Tú abuelo?- indagó Ivanov antes de detenerse por el fuego salvaje que surgió en amenaza- ¿El sujeto que casi destruye el mundo es tú abuelo?
El bicolor afiló la mirada y el destello azul revoloteó furioso; pero al menos la situación le ayudo a recordar que fue el pequeño ruso quien vio a su abuelo, y no el mayor que aparentemente no tenía recuerdos de eso. Claro que Kai casi parecía un gato enfurruñado, por lo que los otros dos decidieron no seguir hablando (después de todo no querían recibir ningún golpe)
El lobo no estuvo directamente en la pelea con Voltair ya que debió contener una parte de sus hombres. El viejo tenia la idea de tomar el control sobre los humanos, y aun cuando él no poseía una bestia bit, si tenia dinero y recursos para hacerlo, además era astuto y lo suficientemente inteligente como para representar un molesto inconveniente. Lo cual empeoro cuando creo bestias bit sintéticas, por ello Kane y los Psykick fueron un endemoniado problema; cayeron tantos agentes que básicamente fue una masacre. Esa también fue la primera vez que luchó junto a Julia y Bryan, y conoció a Tyson Kinomiya y Daichi Sumeragi, además de un Neko molesto y a un rubio amante de dulces, cuyos nombres ya no recordaba.
—No es como si pudiera escoger a mi familia- reclamó Kai- Como sea, cuando Voltair experimentó con bestias bit, necesito un sujeto de prueba.
El mismo se interrumpido al resoplar con fuerza, parecía incomodo así que lo vieron removerse en su puesto, mientras algunas llamas saltaron molestas, acorde con los sentimientos de su dueño.
—¿Sabes porque mi abuelo creo bestias bit artificiales?- preguntó una vez sus miradas volvieron a encontrarse. Mas, lo que encontró fue una suave negación, y una expresión atenta y concentrada que lo puso nervioso- Tks. ¿Sabes? Sigo siendo humando. Mi abuelo creía que si era capaz de fusionar dos bestias bit en un sólo cuerpo, crearía un arma capaz de someter a cualquiera. Pero… las personas se mueren increíblemente rápido.
—Tú no te mueres- señaló el menor, y a cambio el bicolor le regaló una pequeña sonrisa.
La afirmación no era del todo cierta, Hiwatari en algún momento moriría porque como dijo, seguía siendo humano, y a no ser que alguien lo suficientemente fuerte lo elimine, la naturaleza eventualmente lo haría por su cuenta.
—¿Entonces Voltair decidió experimentar contigo sólo porque no te mueres?- áspero el mayor con el ceño fruncido, y las orejas hacia atrás.
Kai se encogió de hombros para restarle importancia al asunto, porque en realidad no quería pensar más en ello. Aun cuando sobrevivió a la segunda bestia bit, Black Dranzer no era fácil de controlar. Al principio se murió tantas veces que fue difícil saber cuando dejo de hacerlo. El único recuerdo después de eso, era haber despertando en un cuarto de hospital donde lo monitoreaban.
Esa época poseía el mismo gris vaporoso de una fotografía gastada. Y antes de siquiera imaginarlo, habían transcurrido algunos años; porque si bien no se moría como antes, ocurría cada cierto tiempo, ya que el fénix negro quería tomar el control. Quizás por eso necesito tanto tiempo para escapar, aunque su única satisfacción fue haber incendiado todo el maldito lugar.
—Uh…lo mio no es nada interesante- dijo Ivanov luego de un breve silencio que le indico, que su pareja no iba a hablar mas.
—Estábamos aburridos- intervino el lobito. Sin embargo, Kai parpadeó algo confundido por la afirmación.
—¿Aburrido? ¿Decidiste volverte humano, sólo porque estabas aburrido?
Por el momento, el pelirrojo mas adulto se encogió de hombros e intentó no rodar los ojos. Sabía que esta apariencia restringía su poder, y lo colocaba en una peligrosa posición si acaso una bestia bit más fuerte lo atacaba, pero no había manera de buscar otra palabra que explicara su situación.
—Es complicado- resopló sin ganas.
—Hombre…-masculló Kai con una mirada desdeñosa- Francamente, es la historia…bueno, la más aburrida que he escuchado. Eres menos interesante de lo que pensé.
—Hn, perdón si mi vida no es más emocionante- bufó Ivanov. No obstante, luego se llevó una mano a la nuca como si intentara encontrar algo que le ayudaran a expresarse mejor- ¿Qué quieres que te diga? Estaba solo, y sinceramente no hay nada que una bestia bit pueda hacer sin un cuerpo.
Después de todo eran esencias sagradas que en el recipiente adecuado, equivaldrían a una descarga monumental de energía. Por eso algunos humanos perdían el control, ya que ambas esencias luchaban por el poder. El truco esta en encontrar un balance.
—¿Por qué no conseguiste a una persona?
—No me gusta mezclar mi poder- admitió como si la idea le disgustara.
—¿Qué hacías antes de volverte humano?- preguntó aparentemente conforme con lo que se le decía. Además, que podía hacer si no eran las respuestas que le rebelarían el secreto de la vida a alguien. Seguro pensó que sus motivos tendrían un tono mas…quizás romántico o idílico, pero también era consiente que el aburrimiento puede ser un arma de doble filo.
Además, puede que la curiosidad que el lobito mostraba hacia las costumbres humanas, también formara parte de su decisión.
—Cuidaba de un bosque- dijo el Yuriy más joven para luego ver a su contraparte- Por cierto, ¿Qué paso con eso?
—Dejamos a alguien a cargo. Está bien, Wyborg, y Seaborg lo hacen bien por su cuenta.
El niño no recordaba nada antes de su vida en el mundo de los hombres, por lo que Ivanov hizo un ademan indiferente con la mano, y él sencillamente acepto en cuanto reconoció los nombres.
—¿Amigos?- tanteó Kai.
—Algo así- dijo el mayor sin saber como explicarse.
—Parte de la manada- señaló el infante, y el otro pelirrojo se pregunto de donde demonios sacó esa definición que a pesar de no ser errada, era un término bastante mundano.
—De acuerdo, entonces…
—Espera, espera- interrumpió Ivanov antes de alzar una mano- Estas haciendo muchas preguntas, y no recuerdo haber accedido a un interrogatorio.
El bicolor frunció el ceño en un gracioso gesto, donde sus llamas revolotearon un poco antes de desaparecer por completo. Eso les permitió acercarse, pero no demasiado ya que el fuego salió disparado en advertencia.
—¿Qué tiene de malo que pregunte?- indagó Yuriy, por lo que se ganó una mirada divertida de Hiwatari, aunque el muchacho con orejas de perro rodó los ojos en fastidio.
Era gracioso verlos pelear, porque para ser la misma persona en verdad tenían un serio conflicto de intereses. Eso sin mencionar que parecían estar compitiendo.
—¿Estas escondiendo algo de tú decisión de volverte humano? Porque yo…- las palabras de Yuriy se vieron interrumpidas cuando el adulto le tapó la boca con una mano, y lo jaló hasta que lo tuvo sentado en sus piernas.
—Así no funcionan las cosas enano, así que cállate- gruñó algo incomodo, y completamente desinteresado del forcejeo contrario.
De soslayo vio al ruso-japonés, pero él no parecía haber notado que una parte suya acaba de confesar que no le importaría decirle todo lo que quisiera saber. Ese tipo de confidencialidad comenzaba a molestarle, en especial porque por alguna absurda razón sentía una extraña presión en el pecho, y su corazón latía sólo un poco más rápido de lo que debería. Por ello resopló por lo bajo, y los apéndices en su cabeza se fueron hacia atrás.
—Escucha Hiwatari…- empezó una vez buscó sus ojos-…ya que pareces tan interesado…
—No lo estoy- cortó Kai de mala gana- Es…curiosidad.
Una que no había mostrado por nadie, o al menos no con esa trivialidad en la que quería saber de la vida de su compañero fuera de las misiones, o cualquier batalla.
—Si, como sea- dijo Ivanov en un intento por sonar indiferente, y que la sonrisa que amenazaba con curvar sus labios se mantuviera al margen del asunto. Porque podía sentirlo, el corazón del bicolor saltó ligeramente y se aceleró con la insinuación. Su aroma también cambio, ahora lo sentía incomodo, pero esa fragancia lo atraía como un imán. Así que arrugó la nariz, y gruñó entre dientes porque definitivamente no le gustaba el olor— Mira, yo puedo responder todo lo que quieras, si tú haces lo mismo.
El ruso-japonés enarcó una ceja casi en sorpresa. Entendía la curiosidad en sus bestias bit, pero fuera de eso no veía que tenia de interesante su vida.
—¿Qué quieres saber?
El pelirrojo movió la cola inconscientemente; se meció despacio de un lado a otro, ya que el otro acepto sus términos. Incluso sus orejas se alzaron, y Kai no pudo evitar pensar que si no fuera tan imbécil, se vería bonito así.
—Pues….-dijo dudoso, sin importarle que su otro-yo se soltara con apatía, para luego sentarse a su lado-… ¿Qué paso con tú antiguo compañero?
—…
Tan rápido como surgió la pregunta, las llamas se extinguieron. El bicolor se vio sorprendido, pero un frio silencio los rodeó cuando desvió la mirada. Él no se movió, pero no hubo necesidad ya que Yuriy bajó inconscientemente las orejas, y el niño a su lado lo miró sin comprender.
—No tienes que…
—Fue mi culpa, yo…- interrumpió Kai si mirarlo, ni prestarle atención a los intentos por desviar la conversación. Sin embargo, entre los breves segundos que le siguieron, los ojos carmín finalmente se alzaron.
—¡Kai!
Claro que, eso fue hasta que la exclamación intrusa rebotara en la azotea. Tras la espalda, ambos lobos sintieron la puerta abrirse. Ivanov tardo un momento en reconocer quien era, pero cuando lo hizo, lo único que distinguió fue una mancha azul que le cayó encima a Hiwatari, una vez se incorporo.
Todo fue tan rápido que no pudo moverse; lo cual empeoró cuando lo vio corresponder el repentino abrazo. El bicolor incluso sonrió un poco, y su corazón saltó con una emoción que Ivanov no pudo descifrar. Después Kai movió los brazos lentamente alrededor del muchacho que lo sujetaba, y le palmeó la espalda amigablemente.
—Hn.
Pero mientras lobos se ponían de pie, el niño afiló la mirada. Su sorpresa aumentó drásticamente una vez lanzó su ataque habitual, y el fuego azul se interpuso en su camino. Luego, un par de fieros ojos carmín los detuvieron en seco, con una única y muda orden "no se metan con él"
—¿Uh?- masculló el recién llegado por las llamas que los envolvieron de repente. Él no pareció notar los picos de hielo que iban a nacer del suelo, o la advertencia en la mirada de su amigo.
—¡Hola Yuriy!
—Kinomiya- saludo el pelirrojo, con un toque de fastidio en su neutra voz.
—Y…hola Yuriy- dijo el peliazul por el pequeño que lo fulminó con la mirada.
—¿Qué haces aquí Tyson?
—Viejo, me alegra mucho verte.
Ignorando la pregunta, Tyson Kinomiya volvió a abrazarlo. Aunque esta vez si escuchó a los otros dos resoplar de mala gana, por lo que extrañado, los observó sobre el hombro sin soltar a Kai. Para él era imposible saber lo que pensaba Ivanov, pero el infante se veía enojado.
—Vine a verte- aseguró al centrarse en el bicolor. Claro que es fácil asustarse cuando el fuego azul volvió a explotar sin aviso.
Hiwatari tenia suficiente control para no lastimarlo, además su propia bestia bit lo impedía. Pero eso no evitó que Tyson contemplara la posibilidad de haberlo hecho enojar. No obstante, la idea desapareció cuando se dio cuenta que no lo estaba mirando, si no a las dos personas que estabas tras su espalda.
—Déjenlo- ordenó claro y firme.
—Tks.
Ivanov chasqueó la lengua, pues apenas el peliazul volvió a hablar, el corazón del ruso-japonés saltó en… ¿Alegría? En realidad no sabia, y tampoco quería indagar en el asunto, porque por alguna estúpida razón se estaba enojando. Su versión infantil hizo lo mismo, pero se encogió en su puesto por la amenaza en los ojos carmín. Él quizás ya no tenía sus apéndices lobunos, pero supo sin ellos, que de todas las personas que se habían acercado a su presa, esta era la primera que protegía. Así que…básicamente frunció el ceño.
—¿Ocurre algo malo?- preguntó Tyson por el mudo lenguaje que no entendía.
—No es nada, vamos abajo- indicó Kai con indiferencia. Pero apenas se movió, su pareja hizo lo mismo- Quieto.
—Hn.
Si Yuriy lo seguía, las llamas azules se saldrían de control, y sinceramente no tenia intenciones de incendiar el edificio. Y aun cuando el otro entendía, eso no evitó que gruñera por lo bajo, porque ser tratado como un perro desobediente no es tan divertido como parece.
Por el momento el pelirrojo debió apartarse, así que su compañero pudo bajar por las escaleras seguido de un curioso Kinomiya, que al final le resto importancia al asunto. Claro que, todos admitían que el camino que normalmente debería ser corto, fue mucho mas largo e incomodo de lo esperado.
No obstante, Kai parecía ajeno a la densa atmosfera, casi como si la actitud del lobo no le parecía extraña. Quizás porque siempre había relacionado su agresividad, con ese lado salvaje que lo marcó como una presa. Pero esta vez no podía permitir que lastimara a su amigo. Considerando que no tenía muchos, no podía perder los pocos que seguían con vida.
—Ray y Max también vinieron- sonrió Tyson.
Genial, mas personas en su casa. Tenían que comenzar a cobrar por el hospedaje, porque su apartamento comenzaba a parecer un hotel. Tal vez por eso, la respuesta más honesta que pudo dar fue gruñir en un gesto animal. El cual perdió fuerza una vez sus orejas se movieron, y se vio a si mismo buscando a Hiwatari.
—¡Kai!- exclamó Tyson cuando el aludido se fue hacia adelante. Ambos lobos dejaron de caminar por la sorpresa, y aunque el mas pequeño hizo el amague de querer acercarse, la mano en su hombro lo detuvo.
Ivanov en un principio se mostro sorprendido por ver al muchacho desplomarse, y aun cuando su primer impulso fue correr a ayudarle, la parte más razonable le advirtió de las consecuencias. Dar un paso más cerca implicaría que el idiota se incendiara, y aunque él podría contenerlo, seguramente haría que Tyson se lastime con el fuego. Si eso pasaba, lo más probable es que el bastardo se enoje.
…no es como si eso le importara pero… ¡Argh! ¡Como sea!
—Kai, ¿Estas bien?- insistió el peliazul de rodillas en el suelo.
—Él este bien- áspero el niño, por la manera como el otro sujetaba al inconsciente bicolor.
—Sólo esta cansado- dijo el mayor antes de fruncir el ceño, ya que Kinomiya sólo lo miró un momento, para después acomodar cuidadosamente los brazos alrededor del ruso-japonés. Después sencillamente se puso de pie con un brazo bajo sus piernas, y otro contra la espalda.
—¿Qué estuvo haciendo para desmayarse mientras camina?
—Tuvimos unas semanas difíciles.
—Me doy cuenta- dijo Tyson sin mirarlo. Por el momento se concentro en sostener mejor Kai- ¿Por qué caminan detrás de nosotros?
—Tks, es complicado.
—¿Siempre hace tantas preguntas? Es molesto- señaló el pequeño ruso.
Tyson tuvo un pequeño tic en la ceja por la injustificada agresividad del infante. Estos niños de hoy en día ya no respetan a nadie. Pero sin querer distraerse en ello, siguió caminando hasta que llego al apartamento. Mientras lo hacia, miró a su amigo durante esporádicos segundos, hasta que por alguna extraña razón comenzó a nevar en el edificio.
—¿Uh?
Confundido, empujó la puerta que había dejado abierta y entró mirando el techo por donde caían los copos blancos. En el proceso, también vio sobre el hombro a ese par de pelirrojos que parecían enojados con él. Sabia que el mejor asesino de Neo-Borg no era una persona precisamente sociable, pero no recordaba haber hecho (ni ahora nunca) algo como para que quisiera matarlo con la mirada. Su último encuentro fue casual y breve, y ahora apenas y habían hablado.
—¡Por Dios Yuriy! ¡¿Acaso quieres que nos de una neumonía?- reclamó Julia una vez los vio entrar.
—Demonios, como si vivir en Rusia no fuera lo suficientemente malo, ahora tenemos nuestro propio congelador andante- secundo Emily tras abrocharse la chaqueta y acomodar la bufanda.
—Creo que nos iría mejor si saliéramos, hace mas frio aquí que en la calle- dijo Mariam al abrazarse a si misma- ¿Sabes? Vas a arruinar tus muebles con la humedad.
—Tuvimos que cubrir el Tv, y los electrodomésticos- señaló Bryan desde el sofá- Pero no pudimos hacer nada con la cama y los asientos.
A pesar de las quejas (que eran injustificadas porque esa era su casa, y si quería destruirla era su problema. Gracias) dos figuras se acercaron preocupadas a Kinomiya, mientras el peliazul dejó delicadamente a Kai en el sofá. En el proceso Kuznetzov debió moverse, y sentarse en otro lado, pero eso resultó intrascendente una vez Ray Kon y Max Mizuhara se centraron en el dormido Hiwatari.
Julia durante un momento estuvo observando a Yuriy, por lo que enarcó una ceja y se acercó para inspeccionarlo mejor. Después siguió con la mirada eso que le llamaba tanto la atención, hasta que vio a Tyson apartar unos mechones del rostro de Kai, y colocarlos detrás de la oreja.
—Oh ya veo lo que pasa- dijo en cuanto miró ambos lados, primero curiosa y luego con una sonrisa divertida- ¡Estas celoso, por eso esta nevando!
Exclamó por lo bajo. Ahí la marcada distancia impedía que el bicolor soltara las llamas azules. Sin embargo, su amigo la miró con aburrida indiferencia antes de rodar los ojos, debido a ese brillo de pícaro entretenimiento.
—No sé de que estas hablando- aseguró mientras el niño a su derecha se removió inquieto cuando Hiwatari despertó. Ese extraño trio prácticamente se le tiro encima, por lo que estuvo a punto de granizar en el apartamento.
Eso quizás era exagerado considerando que ellos sólo le dieron un amistoso abrazo, y algunas suaves palmadas en el hombro. El ruso-japonés aun seguía desorientado, así que respondió algo torpe.
—¿De que hablan?- preguntó Mariam en cuanto se acercó.
—Yuriy esta celoso de la competencia- saltó Julia emocionada.
—¿Qué? ¿Cuál competencia?
—¡No es cierto!- reclamó Ivanov.
—Kinomiya- prosiguió la rubia. Aunque su alegría no fue compartida por su amiga, ya que ella le dedicó una mirada cazadora al mencionado, como si intentara ver cualquier roce sospechoso.
—¿Qué ocurre?- preguntó Bryan debido al extraño grupo que chucheaba entre si.
—El lobo tiene un rival- dijo Mariam sin mirarlo- A Kinomiya le gusta Kai.
—Oh, eso puede ser complicado. Después de todo es su amigo- dijo Bryan con los brazos cruzados, donde ignoró por completo los reclamos contrarios- ¿Por eso esta nevando? ¿Porque estas celoso?
—¡No estoy celoso!- insistió.
—Demonios, no es nuestra culpa tus problemas amorosos ¿Sabes el maldito frio que esta haciendo?- reclamó Mariam luego de observarlo de reojo. Su ceño fruncido y el tono arisco en la voz, demostraba que no estaba muy feliz con tener que abrazarse a si misma para mantener el calor corporal.
—Por última vez ¡No estoy celoso! ¡No tengo problemas amorosos! ¡Y de ninguna manera Tyson Kinomiya es mi rival!
PUM
—¡Ivanov!
…claro que sus palabras finalizaron con el sonido un golpe amortiguado, y el reclamo de Kai que hizo que todas las cabezas giraran hacia él.
Ahí vieron a Tyson, Max y Ray sepultados por una bola gigante de nieve que cubrió casi toda la sala. El susodicho lobo parpadeó con evidente incomprensión, pero el intenso brillo en los ojos carmín y el deje de reproche en ellos, le facilito comprender la situación.
—Yo no fui- dijo casi fuera de lugar. Aunque su expresión paso de confusión, a fastidio por ser acusado.
—Idiota- masculló Hiwatari. De soslayo miró al pequeño que lucia enojado, aunque decidió no prestarle atención.
Él podía ser muy difícil de entender a veces, por eso les dedicó a ambos una muda advertencia en la que desplegó una leve llamarada. Eso pareció suficiente para derretir la nieve, y golpear ligeramente al par de idiotas que no querían mantenerse alejados.
El menor frunció el ceño y apretó los puños, pero lo único que pudo hacer fue resoplar entre dientes. Su actitud hostil desapareció casi tan rápido que podía ser algo escalofriante, pero entonces adoptó un graciosos semblante enfurruñado, donde accedía de mala gana a no meterse con ellos, después de todo no quería que el bicolor se enojara con él.
—Viejo, ¿alguien podría explicarme que sucede?- preguntó Tyson ahora en el suelo, y con la ropa mojada por la nieve derretida.
—Se están metiendo con su presa- rio Julia.
—Cállate- dijo Ivanov ante la mirada confundida de los tres extraños.
—Si ya dejaron de jugar, ¿podemos hablar del porque están aquí?- dijo Emily desde su laboratorio en la mesa del comedor.
—Si claro- dijo Tyson antes de levantarse del suelo- El archivo…esta mojado.
La estadounidense cerró los ojos, y se masajeó el puente de la nariz mientras mascullaba algunas cosas en ingles. Al final respiró hondo, y se acomodó las gafas como si buscara paz interior.
—Yo tengo una copia- sonrió Max, y eso pareció suficiente para calmarla.
—Siempre he sabido que eres la mejor parte de este equipo- dijo Emily con una ligera sonrisa.
—¿Qué se supone que significa eso?- preguntó Tyson, mientras el rubio iba por la mochila que dejó en el mesón de la cocina. De ella sacó una carpeta que procuró no mojar demasiado.
—Es bastante obvio que son torpes- dijo Hilary.
Mientras la científica leía el archivo, y surgía una pelea sin sentido, Kai sonrió ligeramente antes de respirar hondo y sentarse. El sofá estaba húmedo y extraño, por lo que se acomodó en el asiento más cercano. Su cuerpo agradeció el cambio, así que respiró hondo una última vez antes de buscar a Yuriy. Ambos pelirrojos se mantenían al margen, junto a ese pequeño grupo que formaron con Julia, Bryan y Mariam.
Ozuma estaba vigilando los alrededores con los otros Saint Shield, y en realidad no se molesto en preguntar donde estaban los compañeros de sus amigos, así como tampoco tuvo intenciones de indagar sobre el paradero los tres científicos cuando despertó. Por el momento sólo necesitaba que el ruso lo mirara.
Cuando lo hizo, bastó con un ademan para que se acercara. Era imperioso dejar de incendiarse, seria peligroso si los atacaban y además él representaba una amenaza. No iba a negar que esto resultaba agotador, pero era necesario; no importaba lo mucho que tuviera que luchar con Dranzer y Black-Dranzer para que los aceptaran, no desistiría hasta que ocurriera.
—Hn.
Sin embargo, una vez se concentro en los lobos que se acercaron despacio y con cautela, sintió un agradable aire frio que lo acobijó, y le ayudo a disminuir la temperatura. No se había dado cuenta que Ivanov había estado haciendo eso, hasta que la deliciosa sensación lo envolvió. Esto definitivamente se sentía bien, porque comenzaba a desgastarse; ser manipulado, y además experimentar esa inconciencia donde esta a punto de morir, lo estaba llevando a un peligroso borde del que no estaba seguro poder regresar. Por eso disfrutó de la atención un poco mas, hasta que dio un largo parpadeo y volvió a mirarlo. Ivanov podía verse tan neutro como acostumbraba, pero había algo diferente…sólo que no sabia que era.
¿Acaso lo estaba cuidando?
—Ok, vengan- dijo Emily para interrumpir lo-que-sea que los demás hacían.
—¿Algo importante?- preguntó Kenny a su lado, mientras la chica colocó la carpeta en la mesa.
—No te imaginas- suspiró cansada- ¡Les dije que se acercaran!
Ligeramente extrañados por verla enojarse (sin razón aparente), hicieron lo que se les pidió, y se sentaron en los asientos que seguían secos.
—¿Dónde están Daichi, Rick y Lee?- indagó Emily con un deje desinteresado. En el proceso se apoyó en la mesa que tenia tras la espalda, para verlos a todos.
—Revisando los alrededores- respondió Ray.
—Hn, de acuerdo- dijo ella antes de realizar un breve silencio- Esta es información clasificada, así que Mariam, abre el enlace mental, no queremos que nadie escuche.
A partir de ahí sólo hubo silencio en el apartamento, uno que fue brevemente interrumpido cuando Emily destruyó la carpeta con el poder de su bestia bit.
—"Ok, hace unos meses Hiro supo que había un traidor entre los agentes de Neo-Borg. No fue difícil deducirlo considerando el patrón en las misiones, donde el objetivo principal era Boris. Hemos intentando capturarlo desde que Voltaire Hiwatari fue puesto en prisión, así como también tenemos agentes detrás del Dr. Zagart, el Dr. B, Gideon, y Barthez, quienes se saben, eran cómplices de Hiwatari.
Judy Mizuhara y yo, somos las encargadas de planificar las misiones, pero cada una fue saboteada aun cuando se trató de proyectos secretos bajo la dirección de Hiro. Para ellas se usaron diferentes parejas de agentes, así que no se pudo determinar un patrón que explicara el filtro de información. En especial cuando muchos de nuestros hombres no sobrevivieron"
En aparente cansancio, Emily bajó la mirada, pero en cuanto la alzó mostró esa dura determinación que la caracterizaba. Su frialdad al calcular, se vio imponente mientras los demás asintieron en silencio, por un tema que conocían parcialmente.
—"¿Por qué Hiro no contesta nuestras llamas?"- preguntó Julia.
—"Esta ocupado"- respondió como si eso no fuera importante- "El pasado jueves 26 de Enero, Sanguinex hizo un trato para recuperar a su hermano.
Lupinex fue retenido en las instalaciones aleatorias de Neo-Borg en Moscu, aun cuando la misión de Kai Hiwatari y Yuriy Ivanov era eliminar todo sujeto hostil en el área asignada. En su informe dijeron (y cito) –La bestia Bit mostro rastros lucidez, diferente a los otros sujetos que debieron ser eliminados. Se determinó que el único sobreviviente debería ser trasladado a Neo-Borg-
Aunque en otras circunstancias esa es una decisión inaceptable, se reconoció que era un suceso inexplicable, por lo que se permitió el traslado"—dijo antes de respirar hondo, como si estuviera organizando ideas — "Mediante algunos exámenes, pudimos corroborar la información de Sanguinex, y como parte del acuerdo, ambos están fuera del radar de la agencia"
—"¿La junta directiva estuvo de acuerdo?"- inquirió Hilary.
—"El señor Dickenson autorizó el procedimiento, aun cuando no a habido ningún reporte oficial del asunto"- dijo la estadounidense.
—"¿Lupinex pudo regresar a la normalidad?- intervino Mariam, y esta vez la chica de gafas respiró con fuerza.
—"De hecho si. Aunque no fue fácil eliminar la droga de su sistema. Parece que no tuvo tanta suerte como su hermano, porque aunque a Sanguinex le inyectaron el mismo medicamento, su bestia bit se negaba a ceder el control. Al final logramos desintoxicarlo, y sólo resto que se recuperara por su cuenta" —informó con un ademan de la mano, que le quitaba importancia al asunto— "Cuando analizamos la droga, descubrimos un compuesto desconocido. Pero para no ser demasiado técnica, les diré que es un estimulante. La carga de adrenalina es tan grande que la bestia bit se descontrola y la sume en un estado primitivo, donde toma el control del lado humano"
—"¿Cómo es que no estaba enterado de esta droga?"- preguntó Kenny con el ceño fruncido- "Soy un de los mejores científicos de la agencia"
A pesar de su molestia, la chica le sonrió amable y comprensiva; incluso soltó una risita que hizo sonrojar al muchacho.
—"No te lo tomes personal, la situación es delicada. Judy y yo estamos a cargo de la investigación, junto con nuestro equipo los AllStarz. A ustedes se les informo ligeramente de la situación, ya que fueron seleccionados para encontrar al informante, aunque todavía no se ha hecho ningún avance significativo"
—"¿Qué pretender Boris con la droga?"- preguntó Kai con firmeza, por lo que todos lo miraron.
—"Creemos que quiere romper nuestra alianza con los humanos, o liberar a las bestias bit de sus "recipientes" Sin embargo, descartar ambos motivos no suena razonable"
—"¿Por qué quiere liberarlas?"- dijo Ray con una ceja enarcada- "Si nos separan, todos los que tenemos una vamos a morir"
—"Aun lo estamos investigando, pero creemos que es la misma razón de la ultima vez. Quieren darle el dominio a las bestias bit, porque como seres superiores es lógico que lo tengan (en palabras del mismo Voltair)"
—"¿Qué tiene que ver Ivanov en todo esto? Según se nos informó, Boris y sus hombres están detrás de él"- dijo Max.
—"Sabemos que él es una bestia bit, así que ¿Boris quiere reclutarlo?"- indagó Tyson.
El pelirrojo frunció el ceño cuando se convirtió en el centro de atención, y gruñó por lo bajo al saber que los tres amigos del bicolor conocían su situación, quizás gracias a Hiro. Un secreto como ese no se supone que sea divulgado, mucho menos considerando el peligro que eso implica para su vida.
—"No estamos seguros, la primera conclusión a la que llegamos es que quieren que deje su forma humana. Si lo hace puede que sencillamente vuelva al plano donde los seres como él viven; o que se transforme en lo que podría acabar con todos los humanos, porque después de todo, se convertiría en energía pura"
Sin decoro ni disimulo, los demás lo miraron fijamente, por lo que el pelirrojo tiró las orejas hacia atrás y bufó entre dientes. En el proceso también se incorporó con la clara insinuación de querer irse, ya que él no necesitaba de esto, y de ninguna manera iba a decir algo.
—"Cuando supimos que Boris iba tras él, se sugirió un catalizador para mantener su poder bajo control. Así que Kai Hiwatari fue asignado como su compañero"
—Espera, ¿Qué?- dijo Ivanov cerca de la puerta, junto al niño que pretendía seguirlo.
La pelirroja lo fulminó con la mirada, en el mismo instante en que habló en voz alta. Pero los lobos sencillamente la ignoraron para ver a Kai. Él lucia tan de sorprendido como ellos, por lo que se encontraron quietos en sus puestos, sin apenas moverse.
—"¿Por eso somos compañeros? ¿Para que él frene mi poder?"
—"No había ningún otro motivo, ¿no les pareció extraña la asignación aun cuando tú siempre has trabajado sólo, y Kai paso años sin una pareja? No podíamos arriesgarnos a que intenten obligarte a tomar tú verdadera forma como bestia bit"
—"Entonces si me atacan me muero como humano"- ladró el niño.
—"No íbamos a arriesgarnos"- repitió Emily- "Kai es el único candidato adecuado, sus dos bestias bit casi igual (si no es que superan) tú fuerza"
—"Eso también los hace vulnerable si intentan capturarlos"- señaló Kenny, por lo que los demás lo miraron sorprendido por la situación. Lo cual es comprensible considerando que les estaban diciendo que la agencia estaba dispuesto a sacrificarlos- "Mira Emily, entiendo lo que sucede, así como también sé que conoces los riesgos de poner dos agentes tan discordantes a trabajar. En primer lugar no se supone que estén juntos, no sólo porque sus poderes se inhiben, si no porque sus bestias bit compiten constantemente por somete a la otra hasta que alguien pierda el control, y al final se maten entre si"
—"¿Matarse?"- preguntó Hilary con sorpresa. Sin embargo, antes de poder decir algo más, Mariam se puso de pie.
La respuesta fue increíblemente rápida, Julia y Bryan se colocaron a cada lado del pelirrojo, por lo que Tyson, Max y Ray acompañaron a la peliazul. Los cuatro se posicionaron delante de Kai, y pronto hubo un denso silencio donde todos estaban a la defensiva. Ellos no iban a permitir que murieran, por lo que parecían dispuestos a eliminar al otro, antes que se convierta en un problema para su amigo.
PUM
…no obstante, nadie alcanzó a hacer nada, ya que un duro golpe de agua los azotó contra una pared. Emily frunció el ceño, y sus gafas brillaron cuando la luz las tocó en el ángulo indicado. Ella no era un agente de campo, pero eso no significaba que no supiera hacer daño con su poder.
—"Todavía no sabemos exactamente que quieren de Ivanov, ni porque lo separaron en dos individuos. Nos preocupa que si lo llegan a capturar, termine traicionándonos"
—"Él no haría eso"- aseguró Julia ofendida, mientras se incorporaba del suelo, junto con los demás que se quejaron por lo bajo.
—"Que sea el mejor asesino de Neo-Borg es una desventaja para nosotros"- siguió Emily sin prestarle atención- "Sabemos que su capacidad de rastrear a otras bestias Bit puede ser peligrosa. Hay muchas figuras importantes que resguardan nuestra alianza con los humanos, y si en el peor de los casos Boris logra controlar a Yuriy, él le daría la ubicación exacta de todos ellos, y correríamos el riesgo de desatar una guerra"
Eso sonaba como algo que Voltair idearía, así que con la información rondando en su cabeza, Kai se puso de pie. Los demás lo miraron en silencio, pero no les prestó atención, así como tampoco reparo en lo cerca que estuvieron sus amigos de pelear con Julia y Bryan. Quizás porque sabía que ni Ivanov ni él no lo permitirían, estaba seguro de eso.
Pero mientras caminó hacia la cocina, se encontró perdido en sus pensamientos. Incluso le tomó un par de segundos volver sobre sus pasos, como si quisiera decir algo. Y aunque entreabrió los labios, al final terminó mordiéndolos. Su expresión seguía siendo neutra y estoica, pero su mirada se afiló una vez se centro en Yuriy.
En respuesta, el lobo agachó las orejas sin decir nada porque entendía lo que ocurría. El bicolor había sido utilizado en el pasado por su abuelo, y ahora lo utilizaban para sellar su poder, aun cuando eso significaba arriesgar su vida. Porque para Neo-Borg era un precio pequeño; ellos preferían que se mataran entre si, a tener que lidiar con Boris y sus hombres de nuevo.
De hecho, ahora tenia sentido que siempre fueran tras Kai. Brooklyn seguramente sabia que servía como un catalizador, por lo que necesitaba deshacerse del problema. Sin embargo, saber que era su culpa no mejoraba la situación; parecía comprensible que Hiwatari se alejara de su lado, o que incluso comenzara a odiarlo por ponerlo en esta situación (que eso no era precisamente su culpa)
Y como si el pensamiento fuera compartido, el niño a su lado se removió sólo un poco; lo suficiente para que lo mirara de reojo. Ahí supo que si él tuviera las orejas lobunas, estarían agachas…como las suyas.
—Están atacando la base.
Claro que todo quedo reducido a esa frase. Mariam se puso de pie con un saltó, y colocó una mano en su oído como si le ayudara a escuchar mejor. Pero antes que alguien pudiera decir otra cosa, Daichi, Rick y Lee aparecieron en el apartamento justo cuando una fuerte explosión sacudió el edificio.
—Dunga, Joseph, informen- dijo Ozuma junto a la peliazul. Nadie lo sintió, por lo que algunos ahogaron un gritico de sorpresa.
—Es un grupo de reconocimiento- dijo Lee mientras el líder de los Saint Shields hablaba con su equipo- Llegaron de la nada, y comenzaron a destruir los edificios.
—¿Cuántos son?- preguntó Julia al acercarse con cautela a la ventana.
—Ocho parejas- dijo Daichi.
—Parece que están buscando algo- informó Ozuma- ¿Qué sabemos de Neo-Borg?
—Perdí contacto- respondió Mariam. El apartamento se iluminó con el destello de una nueva explosión, por lo que la estructura crujió en respuesta. Incluso los vidrios se rompieron, y una gélida brisa les removió el cabello.
Julia se alejó justo a tiempo, aunque quizás lo importante del asunto radico en el cuerpo que se desplomo por el rabillo del ojo. Automáticamente todos vieron a Ivanov sostener a un inconsciente Kai. Donde la posición lo obligó a arrodillarse, y a mirar de mala gana a Emily.
La mano de la estadounidense estaba envuelta en una burbuja de agua, sin embargo Mariam frunció el ceño cuando vio que había noqueado a Hiwatari. Normalmente ella no podría hacer algo así, pero se aprovechó del aturdimiento y el adormecimiento del bicolor para acercarse.
—¿Qué sucedió?- le preguntó Tyson a la científica, mientras ambos Saint Shields se ocuparon de sus respectivas comunicaciones.
—No podía arriesgarme- dijo Emily. El agua en su mano desapareció, por lo que se acomodó las gafas que resbalaban por el puente de la nariz.
—¿Arriesgarse a que? Lo dejaste inconsciente- dijo Ray al enarcar una ceja. Casi de inmediato se acercó a su amigo, y al enfurruñado pelirrojo.
—No tenemos tiempo. Lo mas seguro es que nos estén buscando a nosotros, pero no saben donde estamos- dijo Emily con seriedad. Decidida apuntó hacia el pequeño laboratorio en la mesa, y lo encerró en una nueva burbuja.
Los utensilios se quebraron en un millón de fragmentos cuando la presión aumento. Luego la chica miró a Tyson quien tras chasquear los dedos, redujo el vidrio molido a nada.
—Seguramente están atacando Neo-Borg para liberar a Voltair, y a todos los del nivel de máxima seguridad- dijo Kenny cuando otra explosión sacudió el lugar. El cielo resplandeció con un intenso color carmín, mientras afuera se oían gritos, llantos, y todo el caos de las personas que corrían por el edificio hacia la calle— Kai seguramente iría a evitar que su abuelo escape, y eso es un riesgo innecesario.
—¿Por qué por ahora lo necesitan vivo?- áspero Tyson con el ceño fruncido, y un tono acido en la voz.
—Mira Tyson…
—Entendemos Kenny- interrumpió Max- Es sólo que nada de esto nos gusta.
Ellos sabían que si Kai decidía ir a la base, Yuriy iría con él, y eso le daría ventaja al enemigo. Quizás el bicolor era mas inteligente que eso, pero Emily no iba a arriesgarse a ver cual era su reacción.
—Es muy riesgoso para la base seguir trasmitiendo, así que cortaron la comunicación- dijo Mariam. Tras su espalda, la ventana mostró un paisaje rojo sangre por las llamas, por lo que el brillo la dotó de una belleza casi sublime- Tenemos que movernos.
—Joseph y Dugan nos mantendrán informados. El enemigo aun no sabe su posición- índico Ozuma- Crearemos una distracción. Ivanov, Hiwatari y los tres científicos se quedan. Busquen un lugar donde esconderse.
—¿Vamos a dejarlos solos?- indagó Rick con escepticismo- No creo que sea buena idea.
—¿Qué pasa si los encuentran? Estaríamos lejos y no podríamos ayudar- apoyó Daichi.
—Y sin animo de ofender- intervino Lee- Pero Emily no pelea, y dudo que Ivanov pueda defenderlos a todos.
—La idea es hacerles creer que escaparon. Además, tendremos que ganar antes que vengan- dijo Ozuma decidido- No voy a arriesgarme. El enemigo no sabe de este lugar, y eso tiene que seguir así. Ellos nos superan en número, por lo que debemos aprovechar el factor sorpresa.
—Asegúrense de alejarse del edificio, pero no demasiado o sospecharan- instruyó Mariam- Tampoco impidan que quieran destruirlo. Espero que eso no sea un problema para ti lobo.
—Estaremos bien- gruñó Yuriy.
—No tenemos mucho tiempo- apremio Lee, y esta vez el apartamento tembló de tal manera, que parecía a punto de ceder.
—Andando- dijo el líder de los Saint Shields.
Una nueva explosión, y el edificio de la otra cuadra se desplomó frente a sus ojos; sin embargo los agentes miraron al grupo que se quedaba, y con los ceños fruncidos y palabras mudas de preocupación, desaparecieron con el viento.
Después de eso hubo un breve silencio. Los científicos se miraron sin decir nada, mientras Ivanov cargó a bicolor en la espalda y se puso de pie.
—Síganme, y traigan los abrigos- dijo en cuanto caminó hacia la salida.
—¿A dónde vamos?- preguntó Hilary al comenzar a trotar detrás de los dos pelirrojos.
El ruso no respondió, se limito a entrecerrar los ojos y bajar las escaleras hacia el primer piso. Podía haber usado su velocidad pero de esos tres, Emily era la única con una bestia bit, aunque dudaba que pudiera seguirle el paso. Así que avanzó tan rápido como pudo. Los pasillos estaban solitarios, ya que seguramente en este punto todo el edificio debería estar vacío.
No había dicho nada del plan porque (aunque se preocupaba por sus amigos), su único interés estaba en el inconsciente ruso-japonés que no daba señales de reaccionar pronto. Su idea desde que escuchó a Emily, fue llevarlo a un lugar seguro, y mientras Ozuma siguiera esa línea de pensamientos no había problema. Además, se trataba del líder de un escuadrón estratega, y aunque Yuriy nunca había sido alguien que confiara en otra persona, debía darle merito al bajito, hasta ahora los mantuvo vivos y como ya dijo, no intervino en su plan de mantener a salvo al idiota.
En circunstancias normales no seria tan sobreprotector, pero Kai se quedaba dormido mientras caminaba, así que definitivamente no estaba listo para una pelea.
—Hn.
Por ahora miró al inconsciente Hiwatari. Él lucia tranquilo y apacible sobre su hombro, pero por alguna extraña razón las llamas azules no se habían desplegado, así que frunció el ceño.
—¿Qué le hiciste a Kai?- preguntó el niño con fastidio, una vez miró a Emily de reojo.
—Lo noquee ¿Acaso no estabas viendo?- áspero la chica sin dejar de correr.
—Además de eso ¿Qué le hiciste?- chasqueó el menor- Sus llamas no han salido ¿Por qué?
En ese instante Hilary y Kenny también parecieron notar el peculiar detalle, donde al final miraron a la estadounidense. De vez en cuando todos se tambaleaban, y debían sujetarse de la barandilla, pero pudieron verla mientras corrían escaleras abajo.
—No le hice nada. Sólo lo golpee. Nada más- aseguró con seriedad. El sonido de su voz se vio ligeramente opacado por el estruendo de la batalla, por lo que debió alzarla un poco.
—¿Entonces que paso?- interrumpió el lobo mas alto- Hace cinco minutos no podía estar a menos de tres metros.
—¿Cómo demonios quieres que lo sepa? Kai nunca me ha dejado examinarlo, así que no se cómo se comportan sus bestias bit.
Los dos rusos chasquearon la lengua, porque sus "exámenes" seguramente se traducían como algún experimento que como todo buen científico, buscaba saber como funcionan las cosas.
—Tks.
Esto era estúpido, Ivanov no tenía por qué preocuparse de esta manera, ni molestarse porque su estúpido compañero se vea afectado por este tipo de cosas.
Confundido y enojado, negó un par de veces la cabeza hasta que Kai se quejo por lo bajo. Eso casi lo detiene, pero luego de darle un rápido vistazo y comprobar que estaba bien, aceleró el paso hasta que llego al sótano. Por dentro maldijo cuando noto que todos sus sentidos volvieron a estar fijos en él, por eso podía oír su respiración lenta y pausada, los latidos de su corazón, y como cada suave exhalación entreabría los labios.
—¿Por donde?- preguntó Hilary con la respiración pesada, y las mejillas sonrojadas por la carrera.
El sótano era un lugar lleno de chatarra y basura que los inquilinos rara vez usaban, pero que se negaban a botar. Por eso, el sitio estaba dividido en pequeños espacios cercados por paredes de alambre, que casi parecían cubículos.
—Por aquí- masculló el lobo al moverse con pericia entre la basura. El niño no tuvo problema en seguirle el paso, pero los demás tropezaban frecuentemente, en especial cuando surgía un nuevo temblor.
—Muévanse- ordenó el más joven con impaciencia, mientras su contraparte se acercó a un enorme librero junto a una pared.
Con su poder lo movió, y la vieja y húmeda madera rechinó con fuerza al deslizarse por el suelo. Mas, una vez se quedo quieta, ante ellos un enorme cuarto apareció.
—¿Enserio? ¿Detrás de la biblioteca?- dijo Hilary una vez llego a su lado- ¿No es demasiado cliché?
—Las personas que no tienen su propio escondite no tiene derecho a opinar- gruñó el pelirrojo.
—Yo sólo decía- masculló ella- No tiene nada de malo darle un toque de originalidad al escondite.
—A veces el lugar mas obvio es el que pasa desapercibido- aseguró Kenny antes de entrar.
Una vez todos estuvieron dentro, el Yuriy mas joven movió el librero para cerrar la entrada, y con ayuda de su frio poder movió algunas cosas para que bloquearan el paso. Pero si alguien iba a preguntar para qué eran los abrigos, sencillamente ahogaron las palabras cuando el lobito congelo la "puerta" con un grueso bloque de hielo. También hizo lo mismo con las paredes, el suelo y el techo.
Emily había notado que las paredes eran a prueba de ruido, y por el material se relajó al saber que le dificultaría (incluso) a una bestia bit oírlos. Aunque si existía alguien capaz de ver el calor corporal, esta era la solución mas obvia.
—Hay mantas, comida y armas ahí- índico el ruso con pereza.
El lugar tenía un colchón en el suelo, y un par de gabinetes cerca, por lo que los tres científicos fueron a investigar. Claro que, Ivanov perdió interés cuando luego de verlos revisar las cosas y coger un arma cada uno, se sentaron en un rincón del colchón. Para ello se apiñaron, en busca de algo de calor corporal, pero además de eso no volvieron a hablar.
Los lobos por otro lado, colocaron a Kai contra una pared en la mitad del cuarto. Su poder ahora descontrolado podría hacer que los encontraran, así que creo un frio viento que los envolvió en una perfecta esfera de hielo. Sin embargo eso logro que los tres humanos comenzaran a temblar, pero luego de mirarlos de soslayo no pudo importarles menos (después de todo no es como si se fueran a morir por eso)
—Hmmm.
…además, cuando Kai comenzó a despertar, no pudo pensar en nada más. El detalle hubiera sido casi intrascendente, si las orejas lobunas en su cabeza no se hubieran movido con el aviso de un intruso. Bastó con mirar al pequeño para que él comenzara a olfatear el aire (como buen can que era) Por eso, lo siguiente que hizo fue mirar a los pobres científicos que prácticamente se hicieron una bolita al otro lado de la habitación. Después, colocó un dedo sobre los labios para indicar que no hicieran ruido.
—¿Qué…?- musitó Kai aturdido. Eventualmente intentó moverse, pero un par de manos sujetaron su rostro. Después, unos intensos ojos azules entraron en su campo de visión.
—Shhhh- susurró Yuriy mientras lo indujo en un estado casi hipnótico, donde lo vio entrecerrar los ojos adormecido.
No podía arriesgarse a que Hiwatari despertara y con él las llamas azules surgieran como una explosión. Pasó lo mismo esa mañana cuando el fuego reaccionó con la conciencia de su dueño, además era lo único que justificaba lo de las escaleras. Y aunque sintió el mismo rechazo de siempre, donde Kai intentó sacarlo de su mente (tal vez como un simple acto reflejo), Ivanov no cedió.
—"¿Encontraste algo?"
—"Nada"
Afuera, sus sensibles orejas escucharon las voces de un par de hombres, sin embargo los demás no sentía nada mas que el tenue temblar de las explosiones de la calle. Eso les daba una idea de lo gruesas que deberían ser las paredes.
—Yuriy…
Claro que los dos rusos perdieron interés en el exterior, casi tan rápido como escucharon a Kai hablar. El muchacho todavía bajo el influjo de su poder, habló tan suavecito que nadie mas lo escuchó, pero hizo que los lobos se preguntaran como demonios se las seguía arreglando para romper su fuerza. Ser un catalizador podría ser una buena respuesta, pero no les gustaba.
—Yo…
—Tranquilo- dijo el mayor por verlo con los ojos entrecerrados. Todo su semblante estoico se fue a un lugar muy, muy lejano, para dejarlo cansado, y tan vulnerable que incluso se veía lindo- Descansa.
—No estoy enojado- dijo Kai con los ojos cerrados, como si luchara en poder concentrarse.
—…
La reacción de Yuriy Ivanov fue increíblemente rápida, sus ojos se abrieron grandes por la sorpresa, e incluso agachó las orejas como si sus palabras le hubieran dolido. Porque esto, inexplicablemente se sintió como un golpe, uno que estrujó su corazón.
—Yo no sabia de los planes de Hiro- aseguró el pelirrojo- No sabia que te estaban usando, ni que…
—No estoy enojado…- repitió el bicolor tan despacito, que parecía costarle trabajo hablar. Por un momento lo vieron abrir y cerrar los ojos, como si le doliera. Quizás por ello, al final frunció el ceño y buscó los ojos azules —…no contigo. Yo…entiendo, no sabias. Eres…muy estúpido, como para pensar en un plan así.
Cada cierto tiempo debía tragar saliva, como si eso le ayudara a hilar pensamientos, pero de todas maneras le sonrió en medio de la inconciencia, y el ruso se encontró imitando el gesto con algo de tristeza.
—"Espera, creo que veo algo"
—"¿Dónde?"
—"Ahí, detrás del librero"
Como buen asesino que era. Ivanov no podía descuidar al enemigo, y aunque su atención yacía en el ruso-japonés, no podía ser tan estúpido como para no estar pendiente de los demás. Por eso le hizo un gesto al niño, quien rodó los ojos en fastidio, pero de todas formas caminó hacia la puerta para reforzar la capa de hielo.
Mientras lo hacia, su contraparte se encargó de intensificar el aire frio que lo envolvía a él y a Hiwatari. El clima no dio indicios de afectarle, pero no podía decir lo mismo de los 3 científicos. Ellos estaban pálidos, y se abrazaban como si intentaran fusionarse en una persona.
—No voy a traicionarte.
—¿Qué?
Oírlo hablar de nuevo lo tomó por sorpresa. Así que Yuriy lo miró como si le hubiera hablado en otro idioma. Kai se dedicó a observarlo con pereza, y más dormido que despierto, así que necesito otro momento antes de poder hablar.
—No voy a traicionarte- repitió- Tampoco…voy a dejarte.
La sorpresa fue tan grande, que el pelirrojo entreabrió los labios sin saber que decir. Su corazón también pálpito tan fuerte, que casi fue doloroso; porque ahí estaba ese estúpido muchacho que no sólo había puesto su mundo de cabeza, si no que prácticamente tenía una sentencia de muerte en su cabeza por ser su compañero, y ahora le decía que no iba a irse.
Lo más sensato y lo lógico era que se apartara tan rápido como pudiera, o que incluso se enojara por verse en una situación donde ponían en juego su vida, pero como siempre ese ruso-japonés no respondía como se suponía que debía hacerlo. Yuriy no sabía si era por lealtad hacia Hiro, o Neo-Borg, o sólo era esa endemoniada terquedad que lo caracterizaba. Pero ahora sólo pudo apoyar la frente con la suya y reírse por lo bajo, porque no pudo evitarlo, su pecho quemó con una extraña e irracional alegría.
Claro que en realidad ignoraba si el bicolor estaba hablando por culpa del cansancio, o el adormecimiento de su poder mental. Claro que no pudo importarle menos, ya que se acercó tanto, que prácticamente se apoyó en él.
—Me gustas- dijo justo cuando Kai comenzó a cerrar los ojos, ya incapaz de mantenerlos abiertos por mas tiempo- Me gustas.
Repitió sobre sus labios, pero sin besarlo. El enlace mental sólo hizo que se sintiera mas cerca de lo que en realidad estaban. Porque en ese pequeño instante, lo único que existía para él era Kai Hiwatari. Sin embargo esa declaración de lealtad, al final logro que gruñera, porque no era justo. Nada de esto lo era, el bicolor no debía morir por su culpa, él definitivamente no lo iba a permitir…no iba a dejar que se lo quitaran.
—¡Ivanov!
…todo pensamiento se deshizo, cuando un grito unísono intentó hacerse oír sobre los golpes que pretendían abrir la puerta.
Emily, Hilary y Kenny temblaron esta vez de miedo, cuando el ruso los miró con esos intensos ojos color sangre. El viento que azotó la habitación, y el hecho de verlo casi en la penumbra mientras su cabello se removía violentamente, los hizo apiñarse unos contra otros en ese rinconcito de la habitación.
Su lado salvaje parecía haber tomado el control, por lo que no era la mejor posición para estar. Ninguno de ellos podría en su contra, pero luego de lo que parecieron un par de gruñidos animales, la puerta finalmente cedió con un estruendoso ruido.
Los tres gritaron entre las sombras. Ellos no eran agentes de campo, eran científicos que no estaban entrenados en técnicas de combate contra bestias bit, así que no podían ver lo que ocurría. Su única señal para abrir los ojos, fue el gutural sonido de un cuerpo que se desploma en el suelo.
Sangre roja mancho el hielo, por lo que la gélida fortaleza adquirió un tétrico cambio. Afortunadamente el cuerpo no era el de Yuriy, aunque no había rastros de él ni del niño.
—Hilary…- logró llamar Kenny sin encontrar las fuerzas necesarias para hacer otra cosa, ya que la castaña había comenzado a moverse (con torpeza por las extremidades entumidas) para gatear hacia Kai.
Él estaba solo desde que Ivanov desapareció, por lo que quería llegar con el ruso-japonés para llevarlo a un lugar más seguro. No es como si estar con ellos lo fuera, pero al menos se sentiría más tranquila que verlo ahí. Claro que llegar a su lado fue difícil, su cuerpo se sacudía con tanta fuerza que básicamente se hacia daño. Además respirar comenzaba a ser doloroso, y se estaba quemando con el hielo en las manos y las rodillas.
Por dentro maldijo el hecho de llevar falda, pero por fuera sonrió ligeramente cuando llego a su lado. Kai estaba acostado de lado, quizás por los temblores del edificio.
—¡Te tengo!
Es increíblemente fácil como todo puede reducirse a una frase. Hilary abrió grandes los ojos, sin poder reaccionar de otra manera al miedo que la dejó petrificada en el lugar. Fue la única respuesta, aunque sus ojos proporcionaron un grito mudo frente a la sombra que salió de la nada.
Lo único que pudo ver, fue al hombre que parecía tener rayos centellando en la mano. El trínate sonido le puso la piel de gallina, pero mientras tenía a Kai abrazado sólo pudo quedarse mirando.
—…
…lo siguiente que ocurrió no lo tuvo muy claro. La mano que iba a acabar con su vida se detuvo a escasos centímetros, ya que una espada de hielo lo atravesó por la espalda. La sangre los salpico, manchó parte de su rostro y su bata de laboratorio. Aunque ni siquiera eso logro que Hilary reaccionara, ya Yuriy empujó el cuerpo inerte a un lado, y le cortó la cabeza a otros dos intrusos con un gesto limpio.
El pelirrojo escupió de lado sangre, y se limpió con un rudo gesto antes de encerrar los cuerpos en ataúdes de cristal. Emily y Kenny se encogieron en sus puestos, cuando vieron los mortales orbes rojos, pero él sólo necesito un momento para fruncir el ceño y cerrar los ojos. También debió ladear la cabeza como si algo le fastidiara, pero cuando volvió a abrirlos, sus ojos volvieron a ser azules.
—¿Estas bien?- le preguntó a Hilary. Ella no había soltado a Kai en ningún momento, y a cambio asintió mecánicamente mientras sus ojos se cristalizaron.
Ivanov no tenía tiempo para consolarla. Primero le dio un rápido vistazo a Hiwatari para comprobar que estaba bien, y luego alzó una mano hacia lo que era la puerta.
—¿Dónde esta Yuriy?- preguntó Emily con voz débil, justo cuando el otro volvió a crear esa gruesa pared de hielo.
Junto a Kenny se acercó gateando, porque no podía caminar. Claro que ambos evitaron los ataúdes. Donde al final el bajito le preguntó a Hilary si estaba bien; ella asintió con torpeza, sin dejar de temblar por algo muy diferente al frio.
—Esta conmigo- áspero con seriedad, para después girar. El bloque de hielo brilló en la penumbra, y en silencio el ruso alzó de nuevo los brazos sólo que esta vez apuntaban a lugares diferentes entre las paredes.
La explosión que le sucedió les removió el cabello, pero les permitió ver los agujeros que conducían a los sótanos de los edificios cercanos. Después, el lobo sencillamente giró sobre los talones y los miró fijamente
—Van a venir más.
—Pero….- empezó Kenny sin dejar de temblar.
—Puedo oírlos, están cerca.
—Pero…Ozuma…- dijo Emily
—Sólo siento a Tyson y Daichi, y a Max y Ray. No puedo oír a los demás.
No se equivoco en decir que no sentía a las parejas del Neko y el rubio, pero la idea que los demás hubiera caído en batalla los hizo palidecer. Sin embargo, antes que alguien pudiera decir algo más, Yuriy continúo.
—Sé que todavía quedan cuatro parejas. Tyson y los demás no van a alcanzar a detenerlas, así que tengo que distraerlos. Ustedes deben esconderse, no hagan ruido.
Sin más, voló un parte del suelo para crear un agujero.
—Entren- ordenó con firmeza, para luego ayudarlos a bajar- No hagan ruido- repitió.
—No te vallas- pidió Hilary con voz quebradiza. Esta vez no pudo evitar sollozar cuando en un impulso, le sujetó un brazo a Yuriy.
Él la miro desde arriba. La castaña lloraba cubierta de sangre. Estaba tan asustada, que entre el llanto le pidió muchas veces que se quedara; no quería que nada malo le ocurriera. No quería que no volviera.
—Quédense aquí- dijo Ivanov al mirar sobre el hombro, cuando escuchó algo- Los demás vendrán pronto.
Sin más se soltó suavemente de la chica que gimoteó sin control. Luego cubrió el agujero con una capa de hielo, lo cual emparejó el suelo de tal manera que no había ninguna anomalía. Tal vez haría frio, pero Hiwatari estaba con ellos, así que aguantarían hasta que alguien llegue.
Pero cuando la entrada fue destruida, se limito a salir por uno de los agujeros que hizo en la pared. Además se dejo ver para que lo siguieran, pero sólo uno de la pareja lo hizo, porque el otro fue por el otro camino al suponer que era por donde escaparon los demás.
De esa manera, el lobo subió por el edificio hacia la azotea, luego saltó entre los edificio cercanos hasta que se detuvo. Algo se atravesó en su camino, y ahora estaba rodeado por tres de las cuatro parejas que había sentido.
—Hn- gruñó al tirar las orejas hacia atrás por verse en la mitad de ese círculo.
No sabia que había pasado con sus amigos, ignoraba si estaban muertos o sólo escondidos. Le resultaba difícil creer que alguien podía escapar a su sensible olfato, pero era preferible creer eso a pensar que cayeron en batalla. Tampoco sabía porque su contraparte mas joven accedió a fusionarse otra vez con él, y si lo pensaba bien, en realidad tenia muchas incógnitas.
Todo paso tan rápido, que lo siguiente que noto luego de acabar con los intrusos, fue los llorosos ojos de Hilary mientras abrazaba a Kai.
—Tks- chasqueó la lengua en aparente aburrimiento, mientras la espada de hielo apareció en su mano y sus atacantes se le vinieron encima.
Él tampoco iba a traicionar a Kai, así tuviera que morir en el intento.
CONTINUARA:
Ann: Dios, y yo que pensé que el capitulo pasado fue largo, este le gano =¬=, creo que se me secaron las ideas x¬x
Ro: No puedo creerlo… ¡Actualizó °¬°! ¡Soy feliz como una lombriz °-°! ¡!Actualizoooooo! ¡Actualización! (happy dance) ヘ(*¬*ヘ) (ノ*¬*)ノ ヘ(*¬*ヘ) (ノ*¬*)ノ
Ann: xDDD, ¿ya les mencione que este es su Fic favorito xD? Hahahahahahaha
Ro: ヘ(*¬*ヘ) (ノ*¬*)ノ ヘ(*¬*ヘ) (ノ*¬*)ノ
Ann: Mientras ella sigue bailando xD, en verdad espero que el capitulo les haya gustado n-n, y compensé la milenaria demora TT-TT
Ro: º¬º
Ann: xD, oks, hasta aquí llegamos n—n
De acuerdo como hay una estúpida norma en el FanFiction que impide contestar los Reviewer en el Fic ¬¬XXX, lo hare en mi profile n-n.
Para llegar al profile sólo tienen que ir a la parte superior donde dice Autor: Ann Saotomo. O si prefieren ir a esta dirección que viene siendo lo mismo o.o: h t t p / w wwf a n f i c t i o n. n e t / u / 4 8 88 2 3 /
Al final no hay necesidad de colocar "punto com." así no más como está la dirección n-n, bueno, ya saben PERSONAS ENCANTADORES QUE SE TOMARON LA MOLESTIA EN ESCRIBIRME VALLAN A MI PROFILE PARA VER SUS RESPUESTAS n-n
NOTA: QUIENES ESTAN REGISTRADOS EN EL FANFICTION, LES ENVIE LAS RESPUESTAS A SUS RESPECTIVAS CUENTAS oO, SI ALGUIEN NO LA RECIBIÓ POR FAVOR AVISAR! (Aunque si tienen bloqueada la opción para enviar mensajes o.o, entonces lo pongo en mi profil)
Para dejarme un Reviewer presionan el rectángulo de letras verdes que dice: "Reviewer this histoy/chapter" no hay necesidad de estar registrado en el Fanfiction, para que me dejen un Reviewer u.u, o si prefieren me escriben a mis e-mails los cuales encontraran en mi Profile, donde dice "Ann Saotomo" en la parte de arriba y ahí les sale n-n
Se despiden:
Ann: En verdad se me secaron las ideas x¬x
Ro: ヘ(*¬*ヘ) (ノ*¬*)ノ ヘ(*¬*ヘ) (ノ*¬*)ノ
