Ann: "We wish you a Merry Christmas, We wish you a Merry Christmas, And a Happy New Year ~(°¬°)~"

Ro: Estas aprovechando que la "turba molesta por los meses de espera" (nombre oficial xD) esta de vacaciones de navidad n¬n

Ann: Wiiiii ~(=¬=)~

Ro: Oh sólo eres así todo el tiempo xD

Ann: Oks, en verdad lamento la espera (como siempre u¬uUU) Sin embargo este Fic siempre me toma mas tiempo oO…sera una maldición ¬¬?

Ro: O es sólo tu rebelde imaginación o.o

Ann: Todo es posible :3 De acuerdo, este Fic raro e inverosímil u.u es un universo alterno, así que nadie usa bestias bit ni se matan entre sí tratando de conquistar el mundo con trompitos oÔ

Como saben BeyBlade no me pertenece bla, bla, bla, y bueno todas esas cosas que siempre toca repetir u.u

Homo fóbicos ¡HUYAN! YuriyxKai, luego no digan que no lo advertí, Kai hace de Uke

CAPITULO NUEVE: BABY COME HOME (Scissor Sisters)

A lo lejos podía escuchar un sonido molesto y tan incomodo, que lo apartaba de esa idílica inconciencia. Por eso cada vez que entreabría los ojos, se quejaba entre dientes antes de volver a caer dormido. En algún punto se dio cuenta que se desmayaba por momentos, sin embargo cuando fue realmente consiente de lo que eso significaba, se sentó de golpe. Había estado durmiendo en una cama…o desplomado en ella, pero ignoró el detalle casi tan rápido como desfiló en su mente.

Quizás porque al principio se sintió naturalmente mareado, así que cerró los ojos y ladeó ligeramente la cabeza como si eso le ayudara a sentirse mejor. Cuando eso no sucedió, apretó las sabanas y se bajó de la cama. El espacio no se le hacia conocido, pero debió mirarlo un par de veces para estar seguro. Todo estaba oscuro, más los orbes azules brillaron en la penumbra con intensidad. Desmayarse nunca es agradable, en especial cuando las imágenes regresan con tanta fuerza, que se tambaleó en su puesto hasta que los gritos de una batalla, y el olor a sangre y angustia tuvieron sentido.

—Kai- musitó por lo bajo. Porque eso significaba desmayarse: haber dejado al bicolor solo.

Lo último que Yuriy Ivanov recordaba era el ataque en su edificio, y dejar a Hiwatari inconsciente con los tres científicos. Pero luego de eso las cosas fueron confusas, sólo hubo adrenalina, dolor y el furioso deseo de acabar con sus enemigos para llegar de nuevo con su compañero. Sin embargo ahora que se despertó en un lugar desconocido, su pecho se estrujó en agustina. Así que sin pensar en nada olfateó el aire, mientras sus orejas lobunas se agitaron. Cuando dejó de hacerlo, se movió con esa monstruosa velocidad que le permitió salir de la habitación, hasta que transitó durante un par de segundos por un largo pasillo blanco que no tenía ventanas.

Pero una vez llegó a lo que parecía una sala, no pudo evitar mirar ese televisor de pantalla plana, y el sofá donde dos personas veían Alicia en el País de las Maravillas.

—¡KYA!

Claro que cualquier detalle adicional sencillamente fue ignorado, ya que nada de eso realmente llamó su atención. Ni siquiera ese gritico femenino que resonó entre las paredes, cuando se lanzó contra el cuerpo que estaba a su lado.

—¿Ivanov?- dijo Kai por quien le cayó encima, y lo forzó a acostarse en el sofá mientras Hilary (que lo estaba acompañando), saltó asustada por la repentina aparición- ¿Sucede algo?

Preguntó confundido cuando colocó las manos en los hombros contrarios para intentar verlo. Pero el pelirrojo no se apartó, de hecho lo abrazó con fuerza en esa incomoda y estrecha posición donde tenia los brazos alrededor de su cintura, y el rostro ocultó en la curvatura del cuello y el hombro. Por eso ahora el ruso-japonés estaba atrapado en ese hermético gesto, donde terminó encerrado entre el sofá y el cuerpo de Yuriy. Así que fue casi normal que un tenue nacarado cubriera sus mejillas; porque no sólo las extremidades arqueaban ligeramente su espalda, si no que el roce entre ambos y las piernas que se deslizaron entre las suyas lo erizaron sin aviso.

—Eres pesado- áspero Kai en fingido enojo.

—¿Estas bien?- preguntó Yuriy sin prestarle atención al cuerpo que se tensó bajo el suyo. Así que sin dudar, se alzó lo suficiente como para verlo fijamente a los ojos.

—Por supuesto que si- respondió una vez se encogió en su puesto, debido al rostro que de repente estaba muy cerca al suyo.

Yuriy no dijo nada al principio ya que se encontró revisándolo con la mirada, y aunque vagamente creyó escuchar a dos personas acercarse, en realidad no le intereso tanto como para apartarse.

—¡Yuriy no esta!- exclamó Julia al entrar a la sala junto con Kenny- Oh.

Sin embargo, eso fue lo único que la rubia pudo decir una vez los vio a ambos incorporarse un poco en el sofá. Donde el bicolor se quitó de encima a Ivanov con atropellada rapidez, por lo que el ruso se hizo a un lado sin oponer resistencia. Seguramente porque su atención se desvió a la herida muchacha, y las numerosas vendas y curas que surcaban su rostro, los brazos, el cuello y casi cualquier porción de piel descubierta.

—¿Dónde estamos?- preguntó confundido- ¿Y que paso con los demás?

Agregó luego de mover las orejas y olfatear el aire, para comprobar que faltaban personas de su equipo.

—Estamos en un refugio de Neo-Borg, hay tres más pero luego del ataque sólo funcionan dos- respondió Kenny.

—¿Qué paso con el otro?

—El informante- áspero Hilary una vez se sentó en el brazo del asiento cerca de Kai- Nos afecto más de lo que pensamos en un principio.

Ivanov masculló un "Hn" en asentimiento, pero aun aturdido miró a todas partes para luego llevarse una mano a la cabeza porque le dolía, también le picaba un poco pero apenas comenzó a rascarse recibió un manotazo.

—Quédate quieto- ordenó Kai, y el otro lo observó de reojo con aparente desinterés.

—¿Dónde esta Bryan?

—…

Hasta ahora nadie había respondido su pregunta, y aun cuando podía sentir a un montón de personas, no encontraba las que buscaba. Sin embargo, ese denso silencio consiguió que viera a los demás hasta que se centro de nuevo en Julia. Ella endureció sus facciones y lo miró con calma, o al menos intentó fingirlo ya que apretó con fuerza los puños (sin importar que uno de ellos estuviera herido), y respiró hondo antes de dar un largo parpadeo.

—Murió.

—¿Qué?

—¡Capturado!- interrumpió Hilary al saltar un poco en su puesto- Hasta donde sabemos siguen vivos.

La rubia se encogió de hombros como si le restara importancia al asunto, pero sus ojos estaban rojos e hinchados. También se encontraba mas delgada, y lucia casi enferma por lo que Yuriy se preguntó desde hace cuando que esta inconsciente.

—¿Qué paso?

—A ti te atacaron por la espalda hace dos semanas- señaló Kai- Si no me hubieras dormido hubiera llegado más rápido.

—Fue una trampa- intervino Julia- Cuando salimos otro grupo apareció. Eran demasiado para nosotros, aunque tuvimos la situación controlada hasta que ese bastardo de Brooklyn se presento.

Enojada, la rubia resopló luego de desplomarse en un asiento, porque cuando ese monstruo apareció Bryan la empujó a un lado. Por ello cayó entre los escombros de un edificio, donde su amigo la encerró entre los restos con ayuda de su poder. La presión del aire y su bestia bit la mantuvieron quieta, mientras él se alejó para ser la carnada.

Julia intentó liberarse, pataleó y expulsó todo su poder tan fuerte como pudo, pero sólo cuando Kuznetzov estuvo lo suficientemente lejos la prisión de aire se deshizo. En ese momento la angustia la hicieron desplazarse más rápido de lo normal, sin embargo no encontró nada más que algunos grupos y restos de sangre. Y de esa manera…así sin más, su compañero desapareció. La dejo sola mientras una fría brisa la hizo temblar.

…ese idiota.

—Tyson, Daichi y Max también desparecieron- dijo Kenny.

—¿Qué paso con Ray, Rick, y Lee?- preguntó Yuriy, donde Kai se encogió en su puesto.

—Ray y Lee están en la enfermería, pero Rick no lo logro- respondió el bicolor con la mirada fija en la televisión- Perdimos contacto con los Saint Shields. No sabemos si siguen vivos.

—¿Neo-Borg?

—Bajo el control de Boris- respondió Hilary- Seguimos sin saber quien es el informante, o si esta entre nosotros.

—¿Alguna demanda?

—Hasta ahora ninguna- dijo Kenny.

Yuriy sabía que el refugio era un lugar enorme por la cantidad de personas que podía olfatear. No obstante, esa ni siquiera era la mitad de los agentes. Claro que por un momento se distrajo al ver su propio estado; no es como si se sintiera particularmente adolorido, pero tenia algunas vendas y heridas que comenzaron a sangrar por los movimientos descuidados. Sin embargo lo más importante de todo esto, es que sentía que su poder había regresado por completo.

"En verdad me gustas"

Claro que descubrir que su otra mitad accedió a unirse sólo cuando aceptó lo que sentía, hizo que la palabra se repitiera suave pero insistentemente en su cabeza. Por eso miró de reojo a Hiwatari que estaba perfectamente bien, exceptuando esas pequeñas marcas que ya casi desaparecían de su piel.

En silencio y disimulo, Yuriy (con ayuda de su frio poder) removió algunos mechones de cabello que le impedía verlo por completo. Fue una suave y gentil caricia, como si se tratara de un ligera brisa por lo que el ruso-japonés no lo noto. Luego, Ivanov remarcó las heridas casi como si las tocara con las yemas de los dedos, así que viajó por la clavícula hacia uno de sus hombros.

Al principio Kai no le dio importancia, pero antes de siquiera poder advertido sintió como si alguien lo estuviera abrazando. Donde notar esas manos invisibles distribuidas por su pecho, los brazos y las piernas lo estremecieron. No había nada tocándolo, pero su primera y única reacción fue explotar su poder, quizás como si se tratara de un acto reflejo o un mecanismo de defensa.

—¡KYAAAAA!- chilló Hilary asustada, cuando saltó por segunda vez del asiento.

—¡¿Qué sucede?!- preguntó Julia una vez se puso de pie, alerta de cualquier movimiento sospechoso que indicara que estaba bajo ataque.

—No es…nada- dijo Kai.

Porque Hilary no fue la única que saltó, el mismo bicolor y el ruso también lo hicieron. Ivanov algo sorprendido por ese destello azul, pero no tardo en sonrojarse un poco, cuando se dio cuenta que su poder lo abrazó sin que fuera realmente consiente de ello. Por eso, ahora sentía la suave huella que dejó la piel nívea. Pero lo que le sorprendió fue ver fue ver a Hiwatari sin esa estoica mascara, porque ahora estaba tan desubicado que incluso era algo gracioso.

Lo cual resulta razonable, ya que el bicolor sintió el poder de Ivanov como si se tratara de una sombra, que lo seguía a todas partes. Además, el otro no lo había tocado de esa manera a no ser que sucumbiera a sus instintos animales, o la situación lo ameritara. Así que sentirlo tan ligero y amable, lo tomó un poco fuera de base (cosa que seria la manera amable para decir que lo asusto)

—Oh que bien, todos están aquí.

Claro que, cualquier divagación ceso en cuando Hiro Kinomiya salió por el pasillo, y los miró con aparente calma. Por eso todos se pusieron de pie para acercarse a su maltrecho jefe.

—¿Estas bien?- indagó Hilary.

—¡¿Dónde demonios has estado?!- reclamó Julia.

Hiro hizo un gesto desdeñoso a las preguntas, y sin hablar les indicó que lo siguieran. Nadie dudo en hacerlo, porque ahí estaba el jefe que desapareció desde que todo empezó. Y, aunque ese hombre todavía desprendía esa imponente aura de seguridad, no lucia como el analítico Kinomiya que ellos conocían, tal vez porque se veía agotado y tenía enormes ojeras bajo los ojos.

Sin embargo, en medio del silencio Kai vio a su pareja, hasta que volvió a centrarse en el pasillo. Yuriy tenía esos apéndices animales que ni siquiera se había molestado en ocultar, por lo que algunos agentes los observaban con mal disimulado interés. Pero no es como si a él le molestara o siquiera importara, así que resopló por lo bajo.

El idiota casi se muere, por lo que frunció el ceño y apretó los puños. Si no lo hubiera noqueado, seguramente hubiera podido evitar muchas cosas.

—¡KKYYYAAAAA!

…aunque por el momento ignoró cualquier pensamiento, ya que sus llamas saltaron solas debido a esa fría e invisible fuerza, que lo envolvió con delicadeza. Por eso Hilary volvió a gritar, y el pasillo se iluminó. Aunque Hiro a penas los miro sobre el hombro, antes de caminar a una habitación donde Emily los esperaba con varias carpetas en los brazos.

—¿Los llamaste a todos?- le preguntó a la chica que asintió- Genial, entren.

Sin mediar con nada avanzó seguido de los demás. Luego sencillamente se dejó caer en una silla con un largo suspiro, donde pareció necesitar un minuto o algo así, porque comenzó a masajearse el puente de la nariz.

Eso era como una pequeña sala de reuniones, así que todos se acomodaron en los asientos que rodeaban la mesa y esperaron por su meditabundo jefe.

—De acuerdo, en estos expedientes esta la ubicación de la prisión donde tiene a los agentes que han desaparecieron en los últimos meses.

—¿Están vivos?- preguntó Julia al arrebatarle el folder a Emily.

—No por mucho- prosiguió Hiro- Los enviare con otros equipos. Julia tendrás que preguntar si Ray puede ir contigo.

—No lo creo, todavía esta muy herido- señaló Hilary.

—De todas maneras preguntare- aseguró la rubia, sin embargo cuando la puerta sonó el mayor masculló un "pasen" que interrumpió la conversación.

—Llegan tarde- regañó Emily al numeroso grupo de agentes, que se acomodó como pudo en el reducido espacio.

—De acuerdo, como ya están todos hare la versión corta de esto. Todos van a trabajar juntos, el equipo Majestic sustituirá a los Saint Shields y se harán cargo de la comunicación. El Batallón Bartez, los ayudara a ustedes los Blitzkrieg Boyza rescatar a los agentes- anunció el peliazul tras ponerse de pie- Apréndanse los nombres código, el nivel de esta misión es…bueno, no tengo que decirles que un error los va a matar. No quiero que usen sus nombres, y en caso de ser capturados no podemos enviar a nadie más así que no fracasen. Los veré cuando vuelvan.

—Pero…

—Todo lo que necesitan esta en las carpetas, cualquier pregunta pueden hablar conmigo- dijo Emily mientras su jefe salía.

Claro que antes que la chica pudiera siquiera intentar detener a Kai, él se puso de pie y salió tras Kinomiya.

—Espera- pidió el bicolor luego de cerrar la puerta, y trotar un poco para alcanzarlo- ¿De donde sacaste la información?

—Hn- resopló Hiro, pero de todas maneras dio media vuelta para encararlo- Es más complicado de lo que parece, pero te diré todo lo que quieras cuando vuelvas. No puedo arriesgarme a que la información se filtre.

No era nada personal, así que Kai podía entenderlo. Sin embargo eso no evitó que abriera los labios para volverlos a cerrar. Había muchas cosas que quería preguntarle, pero lo más importante es que quería estar seguro que esta misión no era el impulso de un hermano mayor, que quería recuperar a su hermanito. Lo cual, fue lo primero que se le ocurrió cuando lo vio aparecer luego de su prolongada y voluntaria ausencia. Eso sin mencionar que su reacción ante la captura de Tyson fue relativamente rápida.

Pero Kai no dijo nada, sólo se mordió los labios y agachó la cabeza. Porque él confiaba en Hiro con su vida. Después de haberlo sacado de esa vida con su abuelo, y ayudarle en todo lo que podía, lo mínimo que podía hacer era tener fe en él…esta quizás era su manera de mostrarse preocupado. Así que dándose cuenta, Hiro sonrió con simpatía y le acarició la cabeza.

—Cuídate

—Hn.

Sin más, el mayor dio media vuelta y se perdió por el pasillo seguido de dos agentes que parecían cuidarlo en todo momento. No porque él lo necesitara, pero ese era el protocolo. Pero por el momento Kai no se movió, ni siquiera cuando no pudo verlo más.

—Hey.

Pasados unos minutos, esa fue la única cosa que lo obligó a girar para ver a Ivanov y la carpeta que definía los parámetros de la misión. Por eso, observó de reojo a los demás que salían de la habitación, y se perdían por los tres pasillos que conectaban con el lugar. Tal vez por eso suspiró cansado y se acercó para tomar lo ofrecido.

—¿Cuándo salimos?

—En una hora.

—Genial- ironizó Hiwatari mientras ojeaba el archivo- ¿Te sientes bien?

—Da (si)- respondió Yuriy quizás demasiado rápido, porque el bicolor dejó de leer y lo miró fijamente.

—Acabas de despertar.

—Estoy bien- gruñó el pelirrojo, por lo que el otro rodó los ojos y dio media vuelta.

—Estas sangrando idiota- dijo Kai tras señalar un costado de su propio cuello.

—¿A quien le dices idiota, imbécil?

Reclamó con el ceño graciosamente fruncido, mientras su compañero se alejó sin prestarle demasiada atención. Aunque, antes de girar por una esquina lo miró y masculló un seco "¿Vienes o no?", Que lo obligó a seguirlo. Obviamente lo hizo de mala gana, pero al final terminó a su lado hasta que una suave sonrisa curvó sus labios. Sin embargo cuando se dio cuenta negó un par de veces la cabeza, y resopló por lo bajo.

—¿Qué?- preguntó Kai.

—Nada- aseguró justo cuando lo vio abrir una puerta- Oh no.

No obstante, por estar distraído no se dio cuenta del lugar al que llegó hasta que el olor a medicina lo golpeó, y la enfermería apareció al frente. Yuriy no necesitaba estar ahí, pero apenas hizo el amague de querer irse, el ruso-japonés "capturó" su mano y lo jaló para obligarlo a entrar.

—Disculpe, ¿puede hacer algo con él?- pidió Kai a una enfermera, que se erizó cuando vio las orejas lobuna.

—Seguro, por aquí- dijo ella al forzar una sonrisa.

Antes de seguirla, el pelirrojo le dio una mirada significativa a Hiwatari, porque en serio no necesitaba ni quería estar ahí, mucho menos si tenían perjuicios con las bestias bit.

—No seas niña- regañó Kai antes de seguir a la mujer.

Ambos no tardaron en llegar a un pequeño escritorio, donde el bicolor enarcó una ceja por ver a la doctora que no se mostró particularmente afectada, o siquiera interesada en la pareja de agentes. Sólo les dio una mirada de soslayo, y le indicó al más alto que se sentara en una camilla mientras ella terminaba de revisaba unos papeles.

—Oí que van a salir en una misión.

—¿Qué haces aquí Judy?- pregunto Kai en cuanto se sentó en otra camilla- ¿No estas lejos de tú especialidad?

Judy Mizuhara, la madre de Max era la jefe de Emily en el Departamento de Ingeniería molecular, y Desarrollo de bestias bit a nivel fisco/estructural, o algo parecido porque en realidad era un nombre demasiado largo para recordar; además Emily mencionó que estaban a cargó de la misión del informante aunque eso no pareció tener mucho sentido para él.

Aunque Kai no podría saber en que trabajaban ambas mujeres, porque no las conocía tanto como para eso. Sin mencionar que apenas había visto Judy un par de veces; al principio sólo porque la mujer quería estudiar a sus bestias bit, lo que obviamente no sucedió, sin embargo Ivanov si la conocía mejor pues cuando se lastimaba era ella quien lo atendía (o eso escuchó) Quizás por eso ahora el pelirrojo la miraba de mala gana.

Y es que Judy siempre estaba intentado hacerle análisis, por lo que básicamente era su culpa que no le gustaran los hospitales.

—No hay suficiente personal, además también soy doctora- dijo ella mientras el pelirrojo se quitó la camisa, para que cambiara los vendajes viejos por unos nuevos- Y no olvides que Ivanov no es humano, así que en realidad estoy en mi elemento.

—Hn- musitó el más bajito sin mucho interés, porque si Judy podía ayudar entonces lo demás no le interesaba demasiado.

Por eso empezó a leer de nuevo el expediente. Donde su ensimismamiento, le impidió darse cuenta de los ojos azules lo miraban con disimulo cada cierto tiempo. Porque esto seguía siendo completamente nuevo para Yuriy, así que en realidad tenía muchas preguntas y sensaciones contradictoras. Como por ejemplo, comenzó a enojarse sin razón aparente porque quería estar más cerca, y no podía.

—Oh, esto es interesante- sonrió la científica cuando observó eso que le llamaba tanto la atención- ¿Me dejas estudiarlo?

—Cállate y has tú trabajo ¡Auch!- se quejó Yuriy una vez la rubia presionó una venda, con mas fuerza de la necesaria.

Kai medio alzó la mirada, pero en cuanto comprobó que todo estaba bien siguió leyendo. La misión sonaba simple y en teoría posible, ya que habría suficientes agentes como para controlar la prisión. Pero adueñarse de ella y establecerla como una nueva base, podría resultar problemático. Sin embargo la presión de lo que podría ser una masacre, hizo que se masajeara el puente de la nariz algo cansado.

—¿Quieres que también te revise?- preguntó Judy.

—Estoy bien- aseguró- Entonces Doc. ¿Ivanov esta bien?

—No se porque te molestas en preguntar, si de todas maneras vas a ignorar mi diagnostico y harán lo que quieran- resopló la mujer con apatía mientras puso la ultima cura en la mejilla del ruso, y ajustó la venda en su cabeza- Él no puede luchar, todavía no esta listo.

—De acuerdo- dijo Kai luego de bajarse de la camilla, sin ni siquiera dudar en lo que iba a decir- Ya la escuchaste, te quedas.

—Claro que no- áspero el pelirrojo al fruncir el ceño.

—Estas herido.

—Hiro me puso en la misión.

—¡Hiro no es doctor!- señaló Kai ahora algo enojado.

—¡No me importa si lo es! ¡Si vas yo también voy!

Judy se cruzó de brazos divertida por la situación. Quizás porque ambos se habían acercado como si eso pudiera intimidar al otro, aunque lo que ninguno de los dos pareció notar, es que esta repentina discusión en realidad era infundada por una inesperada preocupación, que ella encontró sencillamente encantadora y adorable.

—¡No soy tú antiguo compañero!

—…

Aunque todo quedo en silencio después de eso. Incluso Kai abrió un poco más grande los ojos, igual como lo hizo Yuriy. Porque de todas las cosas que podría decir, el ruso no quería tocar ese tema en particular, sólo…fue un accidente. Uno que ya estaba hecho, porque la mirada carmín flaqueó un mísero segundo antes de brillar en fastidio. Por eso el bicolor alzó la carpeta y la incendio sin dudar, ya que se trataba de información confidencial y no podía dejarla en cualquier parte. Además ya ambos la habían leído.

—Has lo que quieras- gruñó Kai antes de dar media vuelta para alejarse. Yuriy intentó seguirlo, pero el muchacho desplegó una llamarada de fuego y despareció.

—Si que lo hiciste bien, muy romántico- señaló Judy al sentarse en una silla y prender un cigarrillo- ¿Esto esta de moda entre los jóvenes?

—Cállate- áspero el lobo mientras se colocó rápidamente la camisa- No se supone que fumes en un hospital.

—A nadie le importa- aseguró al encogerse de hombros, y darle una mirada seria- No fue su culpa ¿sabes?...y por cierto, trae a mi hijo de vuelta ¿quieres?

Yuriy la vio de reojo, y dudo un instante en quedarse y preguntar apropiadamente a que se refería; pero eso implicaría dejar a Kai, por lo que en realidad no necesito pensarlo demasiado para desaparecer como la sombra que era. Judy era una de las mujeres más fuertes que conocía, pero sabía por la cantidad de colillas de cigarrillo que había en el cenicero, que su fortaleza comenzó a desquebrajarse en el mismo instante que le quitaron a su hijo. Lo cual podría hacerla increíblemente inútil, o terriblemente peligrosa. Ivanov opto por lo segundo, en especial cuando vio ese brillo asesino en sus ojos, aunque por el momento lo paso por alto.

—Hn.

Lo siguiente que supo, fue que el ruso-japonés se quejó de mala gana cuando se colocó al frente, y extendió los brazos para impedir que siguiera caminando. No lo tocó, aunque tampoco lo necesito porque los ojos carmín se entrecerraron peligrosamente.

—Muévete.

—Mira, no debí hablar de tú compañero- dijo Ivanov, aunque si estaba intentando disculparse fracaso desastrosamente, porque el bicolor se mostró mas arisco que antes- Pero estamos juntos en esto, y no voy a dejarte ir solo.

Debido a esa torpe y atropellada manera de convencerlo, Hiwatari enarcó una ceja antes de resoplar. Tal vez estaba siendo injusto, porque el idiota tenía razón. Yuriy y Wyatt no se parecían en nada. Además debía pensar en la misión, no en un sentimiento ajeno a las órdenes de Hiro. Claro que saber todo eso no hacia el asunto algo más fácil, por lo que chasqueó la lengua de mala gana, y se llevó una mano a la nuca como si eso aliviara un poco la tensión.

—De acuerdo- masculló cansado, luego de pensarlo durante unos eternos minutos.

—¿De acuerdo?- repitió el pelirrojo con incredulidad- ¿Enserio? ¿Así de fácil?

En realidad no creyó que lo fuera a convencer tan rápido, así que Kai lo miró fríamente y lo apartó con un rudo gesto. Había llegado a su habitación con la idea de ducharse antes de salir, sin embargo antes de entrar se quedo con la perilla en la mano, y no se movió. Al final refunfuño y maldijo por lo bajo, hasta que giró con el ceño graciosamente fruncido y un suave rubor en las mejillas.

—Mi pareja perdió el control de su bestia bit, y yo tuve que pararlo- informó- Así que…ten cuidado- mustio en un hilo de voz.

Porque Kai debió eliminar a su propio compañero durante una redada a Voltaire. Wyatt sólo perdió el control cuando Brooklyn apareció, quizás porque la presión fue demasiada o algo así. En realidad nunca lo supo, lo único que tuvo claro fue que Wyatt mató a cuatro agentes sin apenas pestañear. No importó que intentara calmarlo, pues cuando destruyó el lugar y se dirigió a la cuidad no tuvo otra opción que neutralizarlo.

El pobre niño murió en sus brazos sin decir nada. Cuando volvió a su forma humana, se ahogó en su propia sangre hasta que dejó de respirar. No hubo ningún último aliento, ni un sacrificio heroico. Aunque la muerte a veces es así. Kai lo sabía muy bien, porque para alguien que ha visto tanto de ella cuando escapó de Boris y su abuelo, conocía ese brillo en la mirada que lentamente se extinguía. Además, sus propias muertes le han enseñado un par de cosas.

Por eso no quería compañeros, no cuando las personas a su alrededor simplemente resultaban asesinadas, o lastimadas de gravedad. Era como si tuviera una maldición encima, una que afectó al niño, porque Wyatt era su pareja, debió saber que no estaba listo, que era inestable para una misión. O al menos hubiera buscado otra manera de ayudarlo, y evitar que matara a tantas personas.

Y como si fuera poco, ahora estaba su situación actual donde incluso Mariam desapareció. Dios, la persona que consideraba como una hermana mayor no estaba a su lado, y todo porque estuvo inconsciente y no pudo ayudarla. En verdad debió…debió ¡Argh! ¡Yeb! (¡Maldición!)

—Me gustas.

—…

¿Eh?

¿Qué?

Esperen ¿Qué?

Kai abrió grandes los ojos, y Yuriy lo imitó porque Hiwatari rompió su mascara de indiferencia al sonrojarse con fuerza, y mostrarse notablemente descolocado. De hecho lucia más pequeño y frágil de lo que era. Por lo que, tal vez eso hizo que el pelirrojo también se sonrojara, y aunque jamás pensó que la palabra adorable pudiera ser relacionada con ese bastardo, en verdad le quedaba muy bien. Porque era casi tierna la manera, como a su arisca y brusca manera se preocupaba por su seguridad y le decía que tuviera cuidado porque no quería perderlo.

Seguramente no tenía planeado declararse de esa manera, principalmente porque sus sentimientos seguían siendo confusos y desordenados, pero la reacción de Kai agitó sus orejas y generó un agradable hormigueo en su pecho. Claro que ese estúpido sentimiento al final le hizo sonreír, porque jamás lo había visto tan fuera de base, casi lucia gracioso.

—Mira, no tuviste la culpa que tú compañero se transformara- dijo Yuriy al acercarse despacio a ese aturdido ruso-japonés, que lo miraba como si jamás lo hubiera hecho- Las bestias bit son impredecible, y siempre pueden salirse de control.

—¿Dijiste que te gusto?- preguntó, mientras retrocedió los pasos que el otro avanzó.

—¿Eso fue lo único que escuchaste?

El bicolor arrugó la nariz, y recuperó su actitud enfurruñada cuando el ruso se acomodó al frente, para colocar los brazos a cada lado de su cabeza, donde también se inclinó para entrar en su campo de visión. De esa manera quedo encerrado entre la puerta y Yuriy.

—Estas mintiendo- dijo Kai cuando alzó la mirada para mostrarse desafiante.

Claro que cuanto los apéndices en su cabeza se movieron, Ivanov pudo escuchar ese corazón desbocado y la inquietud de su dueño. Mas, sintiendo que todos sus sentidos estaban puestos en él, Yuriy se tensó sin aviso. Porque de repente sentía mucho de Kai, casi como si lo estuviera envolviendo lentamente, por lo que debió concentrarse en el momento y no en esa deliciosa sensación.

—¿Por qué haría eso?

—Dijiste que no te gusta mi aroma.

Ante esto el pelirrojo abrió los labios pero volvió a cerrarlos, y como si necesitara un momento miró el techo para pensar en lo siguiente que debería decir. También frunció el ceño, pero únicamente porque sentía que comenzaba a sonrojarse, así que cuando volvió a centrarse en esos ojos rojos, adoptó una seria y determinada expresión que erizó al bajito.

—Mentí.

Fue esa llana y simple respuesta la que turbo tanto a Kai, que lo miró con sorpresa mientras el rubor de sus mejillas tuvo un tonó mas intenso. Porque nunca nadie lo había acorralado de esta manera, y aun cuando había recibido insinuaciones y algunas confesiones, jamás se había sentido de esta manera.

—Yo…

Esta vez Ivanov escuchó su corazón palpitando como loco. Además, el aroma que lo golpeó de repente indico que Hiwatari estaba graciosamente nervioso. Así que con cuidado se movió más cerca, y deslizó una mano en su cintura, también acomodo una pierna entre las suyas, y lo envolvió en un suave abrazo.

Al principio el bicolor se tensó, pero musito un sutil "Idiota" antes de apoyar la cabeza en su pecho. Donde permitió que el calor del cuerpo contrario lo hiciera sentir mas cómodo, hasta que comenzó a relajarse. Y viendo que todo estaba bien, Yuriy no tardo en jalarlo mas cerca, para crear ese tipo de íntimo abrazo que los hizo sonreír.

—Yo creo que…-comenzó el ruso-japonés en un murmullo leve, que envió una agradable corriente por la espalda de su compañero.

…sin embargo no todo podía ser tan sencillo, en especial cuando las orejas de Yuriy se agitaron, y su dueño maldijo entre dientes.

—¡Kai!- exclamó Julia para interrumpir lo que sea que iba a decir, sin embargo apenas los vio dejó de caminar ya que se sintió torpe de repente- Uh, lo siento ¿Interrumpo algo?

Señaló cuando Hiwatari empujó rápidamente al otro. Además lo vio algo intranquilo y casi podía jurar que se había sonrojado, pero no podía asegurarlo ya que el bicolor desvió la mirada.

—Surgió algo, nos vamos ahora- informó Julia, al principio insegura de acercarse dado que los otros dos se removieron incomodos, pero al final terminó colgándose del brazo de Kai —En verdad lamento interrumpir, pero ese estúpido Neko se partió la pierna en cuatro partes y tiene liquido en los pulmones, además de un montón de cosas que lo sacan y vuelven a meter en coma. Por eso el doctor no le permitió ir, que llorón ¿cierto?

Despreocupada caminó por el pasillo, pues por más que le gustara dejarlos solos, tenía que informarles adecuadamente los últimos cambios. Y si, sabía que era injusto ya que ambos tenían que decirse muchas cosas, pero ahora estaba trabajando y necesitaban centrarse en la misión para que todos volvieran con vida, porque ella definitivamente no iba a perder a nadie más. Ya suficiente tenía con que le quitaran a su mejor amiga y a su pareja.

—Trabajaremos juntos, porque como ya dije, ese perezoso Neko no esta listo.

Pero mientras ella hablaba sobre el nuevo trabajo en equipo que debían realizar, Kai miró sobre el hombro a Yuriy porque se sentía inquieto, y el pelirrojo lo sabía. Sin embargo la incomodidad del bicolor fue compartida, porque si Ivanov no quería confesarse mucho menos le apetecía quedarse sin una respuesta.

Demonios, él no pretendía decirle lo que sentía quizás porque su relación no era precisamente buena. Es decir, últimamente parecía que eran algo así como amigos pero… ¡Argh! Maldita sea, tal vez sólo estaba siendo idiota y ahora buscaba excusas para sobrellevar mejor lo que creía, era una rotunda negativa. Incluso podía sentir a su otro-yo (ese mocoso insolente) removerse impaciente en algún lugar lejano de su ser.

Era capaz de sentirlo mejor debido a los apéndices lobunos. Lo cuales no pretendió desparecer ya que la situación era delicada, y entre mas parecido tuviera con una bestia bit, mejor seria el dominio de sus poderes. Por eso algunas personas le daban todo tipo de miradas, que él sencillamente ignoró con fría desenvoltura. Aunque no iba a negar que cuando tomaron el elevador para ir al sótano, se sintió aliviado porque el peso de los ojos intrusos desapareciera.

—Bien, ya que todos están aquí les explicare a donde van- dijo Emily una vez se reunieron a su alrededor.

Mientras ella hablaba y su vos hacia eco en el enorme parqueadero, las cosas no mejoraron para Kai y Yuriy, porque a partir de ese momento no tuvieron ni un momento a solas. Claro que considerando que iban a una misión y debían concentrarse, hicieron acopio de todo su entrenamiento como agentes, para concentrarse en ese pequeño detalle de estar a punto de enfrentar una operación suicida.

Por eso se distrajeron cuando revisaron su equipo, ya que ahora llevaban chalecos antibalas que poseían suficientes municiones como para neutralizar a un pueblo pequeño, y un casco que les permitía ver en caso de un apagón. También cargaron armas que escondieron donde les resultó mas fácil. Pero mientras lo hacían, la estadounidense les explicó los pasos a seguir, hasta que pronto se vieron viajando durante 4 horas hacia algún punto de la nada en las montañas.

Iban en dos autos y una band, donde los Majestics dirigían la operación. En los autos se encontraban los otros dos equipos, pero Kai le resto importancia a cualquier cosa mientras revisó una vez más el equipo. Normalmente no usaría armas, porque con su poder no es necesario. Pero esto no era una batalla con bestias bit, había humanos involucrados y un disparo es mucho mejor que morir calcinado. Además usar su fuego implicaría dar a conocer su posición, lo cual no tenia sentido porque no necesitaba que Boris enviara a sus hombres más fuertes, o que el mismísimo Brooklyn apareciera.

—Llegamos- dijo el conductor una vez se detuvo en algún punto muerto, sólo rodeado por algunos arboles y más nieve.

Todos se bajaron sin decir nada. El transporte de regreso tenia dos variantes, si conseguían adueñarse de la prisión sólo debían llamar e informar, pero en caso de tener que huir entonces…seria un problema. Porque Hiro lo dijo, no había nadie que viniera a rescatar al equipo de rescate.

—Bien, tenemos un panorama completo del edificio- informó Oliver una vez todos se reunieron alrededor de la band, que era el único vehículo que había. A su lado su compañero Enrique lo asistía, porque ambos eran los analistas de los Majestics, lo que sustituiría la posición de Joseph y Dunga.

—Es estúpido recordárselos, pero de todas maneras lo hare, no usen sus radios. Son en caso de emergencia, sólo los utilizaran si acaso se les cae la cabeza o algo similar- bromeó Enrique.

Los demás rodaron los ojos por el acido comentario en una misión tan delicada, así que el muchacho carraspeó para volver a los monitores que tenia en frente.

—Nos dividiremos en tres grupos- prosiguió mientras Oliver mostraba el computador con los planos.

No es como si él hubiera hakeado la red, si no que al igual que Joseph podía "escanear" el panorama con ayuda de su bestia bit; que pudiera verse en la pantalla era una combinación de sus habilidades sobrenaturales y su pasión por las computadoras. Además, como cualquier grupo de espías, es importante tener a alguien como él. Y aunque los Saint Shields seguían siendo mejores, ser los segundos no era tan malo.

—Esta es la sala de comunicaciones. Debe ser neutralizada antes que nos descubran- intervino Robert a cargo- Aquí están los prisioneros y aquí…es un punto muerto, no sabemos que hay en el interior, y eso eleva el riesgo de la misión.

—¿Alguna idea de lo que puede ser?- preguntó Miguel, junto a los demás miembros del Batallón Barthez.

—No en realidad, pero la concentración de energía indica que es algo grande- respondió Jhonny junto a Robert.

Miguel asintió con seriedad, y al igual que el resto de su equipo adoptó una posición reflexiva. Como si el roce de la muerte los pusiera a pensar en las posibilidades de sobrevivir.

—Bien, nosotros tomaremos la sala de comunicaciones- dijo Robert- Barthez se encargara de los prisioneros, y los Blitzkrieg Boyz del punto muerto.

Era lógico considerando que el mejor asesino de Neo-Borg estaba con ellos, así que con un mudo asentimiento se colocaron los cascos dispuestos a salir, hasta que el líder del Batallón Barthez los distrajo.

—¿Matilda puede quedarse?

—¡¿Qué?! ¡De ninguna manera!- se quejó la niña.

—El puesto de comunicación necesita protección- señaló Miguel con seriedad, ajeno de las quejas femeninas.

Sin embargo Robert le dio una mirada significativa, porque aunque Oliver y Enrique se mantenían lejos de la pelea no significaba que no supieran defenderse. Aunque por otro lado, algo de ayuda extra no sonaba nada mal.

—¿No se desequilibra tú equipo?- preguntó Jhonny en cuanto enarcó una ceja en duda.

—Pensé en un principio que Matilda seria un buen aditamento para ustedes.

Sin saber si sólo quería proteger a la niña, o en verdad desconfiaba de la capacidad de los Majestics para resguardar el vehículo, Rober no tuvo otra opción más que aceptar. Porque siendo el líder que era, tenia que ver todo de manera objetiva y la ayuda extra era apreciada. Pero, mientras Matilda se quejaba, Kai miró atento la escena hasta que debieron partir. Todos desaparecieron casi de inmediato para situarse cerca de un enorme complejo similar a una fortaleza.

Cada equipo estaba en un punto estratégico para triangular el lugar. Y ahora sólo esperaban mientras estudiaban la situación.

"Ahora"

Dijo Enrique dentro de sus mentes, por lo que con una mirada determinada corrieron sigilosamente a la prisión. Y como el grupo de sombras que eran, entraron como el viento a unos pasillos blancos. Enrique y Oliver les abrieron las puertas, y una vez dentro apuntaron con cuidado las armas y empezaron a moverse.

—"Eso fue fácil" –comentó Julia.

—"No se confíen, concéntrense"- dijo Robert.

—"No me distraigo, sólo decía"- bufó la chica- "Estaremos en posición en 3.5 segundos"

—"2.5 segundos" – informó Miguel.

—"Entendido" – aceptó el líder de los Majestics- "Nosotros alcanzamos nuestro objetivo. Nos preparamos para entrar"

—"Todo luce bien por aquí"- mencionó Oliver tras revisar los monitores.

Y esa fue toda la conversación que tuvieron, porque los pensamientos son más rápido que las palabras. Además acostumbrados a ese tipo de comunicación, cuando terminaron cada uno llegó a su puesto como se indico. Por eso Julia y Kai se colocaron a cada lado de una puerta, con sus armas preparadas mientras Yuriy estaba al frente.

Él los miró, y con una sola seña bastó para que abrieran la puerta. Luego con los sentidos alerta, y la adrenalina golpeando con fuerza por lo que estuviera del otro lado, entraron con cuidado. Sin embargo lo que encontraron sólo los hizo abrir grandes los ojos por la sorpresa.

—"¡Salgan es una trampa!" – gritó Enrique y la conexión se rompió.

El muchacho se adelantó a lo que el trio estaba pensando, porque lo que tenían al frente era una sala de comunicaciones completamente vacía. Tal vez eso explicaría el aumento de energía en las pantallas de los Majestic, pero ahora que podían ver las cámaras de seguridad, repararon en las sombras felinas que salieron de las puertas que Jhonny y Robert abrieron. Por eso, los pasillos se cubrieron de negro como si se tratara de una plaga.

—Debemos irnos- dijo Ivanov cuando se quitó el casco y lo lanzó a un lado. Porque le estorbaba a sus orejas, y ya no había caso cubrir su identidad. Hiwatari no tardo en imitarlo, por lo que ambos cascos rebotaron en el suelo.

—Todavía no- gruñó Julia al soltar su arma, y quitarse también el casco para lanzarse sobre la consola. Sus dedos volaron sobre las teclas hasta que encontró lo que quería- Los prisioneros todavía están vivos.

—"Aquí los Blitzkrieg Boyz"- dijo Kai una vez encendió su radio- "Los rehenes están en el sótano"

Hubo una larga pausa, porque sabían que cuando se cortó la comunicación telepática debían abortar la misión, además hasta ahora no habían visto guardias o siquiera más personal "malvado". Eso sin mencionar, que tener a los rehenes vivos gritaba "TRAMPA" en un cartel de neon.

—"Entendido"- contestó Miguel- "Nos dividiremos"

—"Tengan cuidado. Estamos en la sala de comunicaciones, los guiaremos desde aquí"- prosiguió Kai, mientras veía al batallón Bartez en una sala vacía, lejos de los felinos.

- "Estamos siendo atacados por lo que parecen bestias bit sintéticas. Los Majestics cayeron"

—"Veo al enemigo"- informó Miguel.

La radio podía estar interceptada, pero dejar a los suyos no suena tan fácil como parece. Al menos no en este punto donde todavía creían poder controlar la situación.

—"¿Vamos por los Majestics?"

—"Negativo, enfóquense en los rehenes"- intervino Yuriy, ya que según las ordenes, la línea de mando recaía en él ahora- "Yo iré por ellos"

—"Voy contigo"- dijo Julia.

Porque ella necesitaba ir con Bryan, así que antes que alguien pudiera decir algo guardo su arma en el estuche de la cintura, y desapareció del lugar.

—Yeb (maldición)- gruñó Yuriy por el repentino movimiento.

—Yo me quedo- dijo Kai justo cuando el pelirrojo le dio la espalda para ir tras ella. Porque ser impulsiva en este momento no era lo mejor.

Y aun cuando separarse no sonaba muy alentador, seria estúpido descuidar las cámaras de seguridad, no importaba si todavía no supieran si era una trampa o no. Mas, cuando las palabras del bicolor lo hicieron girar para encararlo, los ojos azules se abrieron grandes por el par de suaves labios que sellaron los suyos, mientras una dulce boca acaricio la suya durante un breve instante antes de separarse. A Yuriy francamente se le olvido la misión, la situación o siquiera donde estaba y que estaba haciendo, lo cual en realidad podía ser asquerosamente peligroso. Pero a cambio comenzó a sonrojarse.

—Uh…-musitó Kai con un suave tono carmín en las mejillas, y los labios húmedos en cuanto los lamio algo nervioso- Cuídate idiota.

Una boba sonrisa curvó los labios del pelirrojo, pero sin tiempo para hondar en el asunto, volvió a acercarse para dejar un suave besito que el bicolor recibió algo cohibido, y con esa graciosa expresión donde fingió un fastidio que en realidad no sentía.

En verdad podía ser algo lindo si no fuera tan bastardo. En especial porque ese ceño fruncido le decía que sólo estaba avergonzado, así que con suave risita lo beso una última vez, mientras sus brazos lo envolvieron por la cintura.

—Cuídate tú también- dijo Yuriy sin apartarse. Sus ojos completamente fijos en los carmín, donde sus frentes se apoyaban juntas- Imbécil.

Sonrió antes de desparecer, y sólo cuando la puerta eléctrica se cerró, Kai suspiró antes de acercarse y trabarla desde adentro. Debía haber algo malo con él, porque no estaba en su naturaleza ser tan impulsivo o siquiera descuidado en una situación tan delicada. Pero esto…se sintió tan bien, que parecía correcto hacerlo.

—Me estoy enloqueciendo- concluyó como si eso explicara lo que sucedía. Pero con la intención de olvidar el asunto, negó la cabeza un par de veces para volver a su papel como agente.

Él no era precisamente bueno con esto de las computadoras, salvo por el entrenamiento básico que recibió en la agencia; pero Mariam le enseñó un par de cosas que podrían ser útiles, así que volvió a las pantallas. Claro que apenas se sentó en la silla, algo hizo "Click" y una imagen apareció en el monitor más grande. Por eso abrió grandes los ojos y apretó los puños con el ceño fruncido.

—Tks.

…maldito Boris y sus estúpidos juegos.

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Cualquiera pensaría que liberar a una docena de agentes no seria precisamente complicado, en especial porque ellos tienen sus propios poderes. Pero era de suponer que estuvieran drogados, o casi muertos, por lo que resultaban inservibles. Como un peso muerto. Lo cual únicamente empeoraba ahora que tenían a esos jodidos gatos por todas partes.

—Tengo que irme- comentó Yuriy más para si mismo que para alguien.

Él había llegado con los Majestics, y lo que quedaba de Jhonny y Robert lo miraron desde el suelo. Donde el líder del grupo de comunicación apenas y estaba consiente, pero su segundo al mando se encargaba de sostenerlo, mientras ambos estaban contra una pared para que respirar no fuera tan difícil. Robert sangraba mucho y en este punto el ruso no sabía si se iba a salvar, pero luego de realizarle primeros auxilios y colocarle una venda en el abdomen para detener la hemorragia, Yuriy se incorporó con más sangre en las manos.

—Envía a dos del equipo de Barthez- ordenó sin poder hacer nada más por él, dado que debía concentrarse en encontrar a su amiga y ayudar a los rehenes.

—"Van en camino"

El pasillo estaba congelado, había gatos empalados y altos ataúdes de hielo con sombras negras adentro. También rompió el techo con gélidas estacas en un par de ocasiones, así que ambos muchachos temblaban. Aunque era un precio pequeño a cambio de salvar sus vidas.

—¿Por donde?

—"A la izquierda"- guío Kai- "Intenta no hacer tanto desastre esta vez"

—No es tan fácil como parece.

Porque ese blanco y frio paisaje tenia rastros rojos salpicados, y pequeños charcos que se escurrían de los picos de hielo y sus victimas atravesadas. Sin embargo Ivanov ignoró el detalle casi por costumbre y desapareció en un parpadeo. Sin embargo no avanzo demasiado ya que una mueva manada le obstruyó el paso.

—"Era el camino más rápido"- se justificó Hiwatari.

—Pudiste avisar- señaló Yuriy con una mirada aburrida, mientras hizo aparecer dos espadas de hielo en las manos.

—"No me diste tiempo"

—¿Cómo va el rescate?

Preguntó una vez atravesó una sombra, y saltó lejos para evitar las garras de otra. Luego se impulso y zigzagueo entre los gatos, sólo para congelar a un par más y salpicar de más sangre el suelo.

—"Todo en orden. J lo hace bien por su cuenta, pero todavía no llega a las celdas"- comentó Kai cuidado no de decir ningún nombre, como hasta ahora todos habían hecho.

—Hn.

—"Escucha, el primer equipo del batallón llegó antes de lo esperado, y comenzó la evacuación"- informó- "El segundo equipo acaba de llegar con los Majestics, se retiraran de inmediato"

Sólo había cuatro en el equipo de Miguel, y considerando que Matilda se quedo, eso significaba que el líder de Barthez estaba solo con los rehenes. Pero viendo que todo estaba bajo control, Ivanov apenas asintió. Además había algo reconfortante en escuchar su voz tan cerca, era casi como si le estuviera susurrando al oído, y no hablándole por un comunicador que tenia en la oreja. Sin embargo eso fue suficiente como para que comenzara a sentirse inquieto, en especial porque se dio cuenta que estaba sonriendo.

—Yeb (maldición)- masculló una vez se detuvo y colocó dos dedos en el puente de la nariz, quizás porque todavía no podía creer que él tuviera ese tipo de influencia en su comportamiento. Aunque podía resultar un poco macabro que se sintiera tan bien, mientras que tras su espalda todo estaba lleno de hielo y cadáveres.

—"¿Algun problema?" – preguntó Kai confundido por verlo ahí sin hacer nada. Sólo había dejado de moverse.

—No es nada ¿Por donde?

—"Sigue derecho, encontraras a J."

El bicolor no mintió, sin embargo apenas despejo algunos gatos, la chica a duras penas lo miró dado que salió corriendo hacia las celdas. Yuriy no la culpo porque sabía que estaba preocupada, pero el detalle empeoró cuando llegaron con Miguel.

—¡¿Dónde esta el resto?!- rugió la rubia una vez se abalanzó sobre el otro, y lo tomó por el cuello de la camisa.

—Son todos- comentó Miguel mientras su bestia bit le ayudaba a guiar a los aturdidos agentes, y los reunía en un sólo punto.

—¡Debe de haber mas!- gritó Julia esta vez.

—Hey- musito Yuriy cuando colocó una mano en su hombro, porque el cabello rubio estaba comenzado a revolotear como si tuviera vida propia, lo cual era la señal de estar a punto de perder el control y soltar todo su poder en frustración.

Por eso aunque Miguel lucia impasible, en realidad estaba atento de cualquier movimiento sospechoso para soltarse y atacar. Y aun cuando él parecía comprender su frustración, Ivanov no quiso tantear su suerte y ver que tan gentil era, así que sujetó con fuerza a Julia y la obligó a retroceder.

—Cálmate, ya lo encontraremos- prometió y no es como si mintiera, porque lo harían tarde o temprano…vivo o muerto.

Julia lo sabia, por eso soltó lentamente la camisa de Miguel y agachó la cabeza, para luego musita un suave "Lo siento"

—"Lamento interrumpir, pero deben salir de ahí ahora"- dijo Kai luego de un breve silencio- "Los guiare a la salida mas cercana"

—¿Cuándo sales tú?- preguntó Yuriy al ayudar a los sobrevivientes.

Ellos estaban flacos, débiles y tan desorientados que apenas y entendían lo que sucedía, por lo que se dejaron guiar mansa pero lentamente. No obstante, ni Miguel o los otros dos podían simplemente romper las paredes o el sistema de seguridad se activaría, dado que no lograron tener el control de la sala de comunicaciones.

—"Estoy despejando el camino para ustedes"

Cerrando y abriendo puertas para contener a los gatos, y llevarlos a salida. Cosa que grupos como los Majestics o los Saint Shields hacen; sólo que Kai era nuevo en esto y no era tan rápido, ni siquiera conocía todos los códigos porque de conocerlos, hubieran podido salir por un hoyo en la pared.

—No has respondido mi pregunta.

—"Sólo ve a la izquierda idiota, no seas tan molesto"

—Hn.

Con un gruñido Yuriy rodó los ojos, pero avanzó como se le dijo, así como también obedeció cada una de las ordenes que se le dio. Por eso algunos pasillos se abrieron y cerraron entre ese blanco y críptico paisaje, similar a un laberinto. Pero cuando la última puerta se abrió y el frio viento del exterior los golpeo, el pelirrojo se quedo de pie sin salir. Ocasionalmente era empujado por los sobrevivientes, pero no le importó cuando miró sobre el hombro

Las puertas por las que habían pasado se sellaron casi de inmediato, así que algo inseguro fue a reunirse con los demás.

—¿Dónde estas?- llamó de nuevo, porque todavía lo sentía dentro del edifico, sus orejas lobunas así lo indicaban y su olfato no mentía.

—"Eres una molestia ¿lo sabias?" sonrió Kai sin dejar de teclear y revisar los monitores- "Hay una bomba, procura que todos estén a salvo"

—¿Dónde?- dijo el ruso con impaciencia- Tienes que salir de ahí.

Un ultimo "click" y Kai selló el complejo, luego sólo se recostó en la silla y miró a la derecha donde estaba la bomba. Luego volvió a sonreír con suavidad, porque le gustaba escuchar a Yuriy de esta manera. Así que se balanceó un poco antes de estirarse.

—"No tuve tiempo"

Finalizó antes que hubiera gritos opacados por una monstruosa explosión. La tierra se sacudió con violencia, y algunas avalanchas rugieron furiosas. Por ello todos salieron volando por la honda expansiva, donde la nieve los recibió con los brazos abiertos. Eso no lo hizo más suave, mucho menos para los escuálidos agentes que se quejaron entre dientes. Pero ajeno a cualquier cosa, Yuriy se irguió tan rápido como pudo. Sus orejas zumbaban, pero se agitaron por instinto debido a la enorme hoguera que le dio algo de color al frio panorama.

Más, cuando su mundo dejó de tambalearse, abrió grandes los ojos y entreabrió los labios sin nada que decir. Por eso tardo un segundo más en enfocar adecuadamente, así que apretó los ojos y se puso de pie algo inseguro. Vagamente noto que el resto de Batallón Barthez se acercaba, y eso mejoro un poco el asunto porque no dudo ni un segundo en abandonar su puesto. No pensó en las ordenes, porque mientras paso sobre los restos del edificio, apareció y desapareció con el viento hasta que su corazón se estrujo por ver esa burbuja azul que explotó algunos pedazos de cemento.

Por eso Yuriy se cubrió con un brazo, mientras las llamas a su alrededor desparecieron. Seguramente debido al poder de Hiwatari, pero no se fijó en detalles porque cuando finalmente pudo ver a ese estúpido ruso-japonés, sonrió aliviado.

Por el momento Kai se sujetaba el brazo derecho que se lastimo; también tenía algunas heridas, pero nada grave considerando que le cayó un edificio encima. Y es que tratándose de una persona casi indestructible, eso no lo mataría sólo resultaba ser un jodido problema, en especial porque debía concentrar toda su energía en mantenerse vivo, lo que en realidad lo dejaba bastante débil.

Pero mientras cojeaba ligeramente para estar al lado de Ivanov, hubo algo que no estuvo bien, algo que percibió por el rabillo del ojo y lo forzó a dar media vuelta sin dudar. En su caso en particular, eso que estaba fuera de lugar era un muchacho de cabello naranja que le sonreía desde los escombros. Porque ahí, Brooklyn tenía el brazo estirado como si sostuviera un arma.

—Bang- masculló antes de disparar.

Kai no tuvo tiempo de moverse, de hecho ni siquiera había girado por completo sin embargo antes de poder hacerlo, Ivanov apareció al frente para recibir el impacto.

—Así no funcionan las cosas amigo- dijo Brooklyn sin interés en la intromisión, en realidad sólo disparó de nuevo, pero al cielo.

Fue ahí donde el lobo miró su pecho sin encontrar una herida, hasta que alzó la mirada donde una bestia bit revoloteaba fuera de su huésped humano. El nuevo impactó rompió la delgada línea que los unía. Claro que antes que el disparó diera donde debería, Yuriy se abalanzó contra el otro y lo derribó. Brooklyn se lo quitó de encima, aunque no salió tan bien librado, ya que debió quitarse algunas estacas de hielo del brazo. No es como si no tuviera otro brazo, así que volvió a disparar con la intención de darle a los fénix que todavía estaban en el aire. Su disparó no lastimó al ruso porque él ya era una bestia bit, y no había nada que separar esta vez.

La otra vez se transformó en dos individuos por su propio aturdimiento, pero ahora que era un ser completo y sin dudas, su poder no lo afectaba. Sin embargo Kai era diferente, era humano. Pero el tiró no dio en el blanco debido al pelirrojo que enfurecido y con los ojos rojos, gruñó en un gesto más animal. Sus orejas también se fueron hacia atrás, y sus rasgos fueron alargándose en señal de estar a punto de perder el control y volverse la monumental bestia bit que era.

Por ello le partió el brazo a Brooklyn sin ningún remordimiento, o siquiera pestañear. Después lo arrojó al suelo y cuando lo tomó por el cuello, lo estrechó con fuerza.

—K…Kai- sonrió el pelinaranja con un gesto ensangrentado, porque no podía hablar si le apretaba la tráquea de esa manera.

—Kai- repitió Yuriy como si recuperara la cordura, así que congeló al otro en un ataúd de hielo y giró con determinación.

…aunque es fácil afirmar que su mundo se detuvo cuando Hiwatari cayó arrodillado, mientras la nieve absorbió ese liquido carmesí.

—Nononononono- dijo Ivanov en cuando apareció a su lado, y lo sostuvo antes que tocara el suelo. Asustado miró hacia arriba donde los fénix lentamente se iban desvaneciendo, y la unión con su recipiente se iba rompiendo.

—Hn- se quejó el bicolor una vez el ruso colocó una mano contra su pecho, para que la herida dejara de sangrar. Y es que Ivanov estaba sosteniendo a un simple humano, uno que ya no poseía esa esencia que rivalizaba con la suya.

Además ese ruso-japonés que descansaba en sus brazos sangraba mucho, no importaba la presión que pusiera, la sangre no se detenía.

—Esta b-bien- dijo Kai con la voz pesada, y la visión que tenia ese tinte vaporoso que se distorsionaba tras cada parpadeo- No duele…cre-creo que…esta b-bien.

Su boca se sentía seca, aunque en realidad le estaba costando trabajo saber que sucedía o como llego al suelo. No es como si le importara, porque ahora Yuriy parecía a punto de llorar y eso era muy impropio en él, así que trató sonreír mientras alzó una mano.

…fue lo único que intentó, sin embargo jamás llegó a tocarlo, porque todo dolía y a medida que cerró los ojos la fuerte pulsación fue desapareciendo. A cambio Ivanov lo abrazó con fuerza y escondió el rostro en la curvatura del cuello y el hombro, porque esa cálida esencia se estaba desvaneciendo y él quería detenerla desesperadamente.

—¡No esta bien!– gritó con la voz quebrada, hasta que la mano que lo buscaba cayó lánguidamente a un lado- ¿Kai?

Sin dudar se apartó para mirarlo, pero ahí encontró los ojos carmín que comenzaron a cerrarse y los labios que musitaron algo que no llegó a entender, pero que pronto dejaron de moverse. Luego sólo hubo más silencio, y angustia. Porque esto sabia a miedo y desesperación mientras lo vio respirar una ultima vez.

Ivanov tardo en reaccionar lo que pareció una eternidad, mientras el viento lo golpeó sin tregua hasta que comprendió que se había ido. Lo había perdido.

Dejó que se lo quitaran.

Estuvo un par de minutos simplemente mirándolo, mientras su corazón se partió en mil pedazos y las lágrimas no tardaron en salir. Sin embargo el humano que era dejó de existir, y antes de siquiera contemplarlo, el dolor que sentía se transformó en un fiero destello.

—Eres un idiota- regañó con la voz desigual, y un sentimiento de perdida que jamás había experimentado. Por eso lo abrazó con fuerza antes de convertirse en una monumental bestia bit, un lobo blanco que aprecia hecho de luz.

Más, el rugido de muerte que resonó en las montañas logro que los agentes de Neo-Borg se doblegaran en el suelo, debido a la frecuencia que les lastimó los oídos. Y cuando ese fiero y monstruoso animal que era casi tan alto como un edificio los miró, se quedaron helados por el terror.

—Yo me quedo con esto- dijo Queen cuando salió de la nada, y se llevo a Kai que permanecía en el suelo, cerca de una de sus patas.

El lobo la atacó sin dudar, porque había tomado algo que no le pertenecía, pero la chica apenas y pudo escapar con ayuda de su hermano.

—¡Si lo quieres ven por él!- indicó King.

Un gruñido salvaje hizo vibrar las montañas, pero ahí los humanos firmaron su sentencia de muerte. Porque fue Boris y sus estúpidas ambiciones lo que le quitaron al bicolor, y Yuriy quería venganza.

Iba a matar al bastardo…los iba a matar a todos.

CONTINUARA:

Sin comentarios, estamos tristes.

De acuerdo como hay una estúpida norma en el FanFiction que impide contestar los Reviewer en el Fic ¬¬XXX, lo hare en mi profile n-n.

Para llegar al profile sólo tienen que ir a la parte superior donde dice Autor: Ann Saotomo. Bueno, ya saben PERSONAS ENCANTADORES QUE SE TOMARON LA MOLESTIA EN ESCRIBIRME VALLAN A MI PROFILE PARA VER SUS RESPUESTAS n-n

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