Capítulo 6: Rendición
Salieron a la madrugada, tal y como habían acordado, sin que nadie sospechara.
La chica creó la runa de transporte, con la cual llegaron a la Corte sin ningún problema. No podía decir que estuviera muy de acuerdo con el plan de su chico, pero tampoco podía discutir con él. Era perder el escaso tiempo que tenían.
Una vez llegaron a la entrada de la corte, fueron recibidos por dos caballeros hada.
_Esta es una mala señal- le dijo Jace- significa que saben que estamos aquí.
_No me digas-dijo Clary intentando sonar sarcástica. No se le daba tan bien como a él.
Las hadas los miraron con superioridad, por lo que pudo observar Clary. No solo eso, también parecían saber algo que ellos no.
_Jace…
_Sigamos.
Los condujeron al salón donde hallaron a la reina Seelie en su trono de siempre junto a un chaval de cabello rubio plateado. Aunque no podían decir que se habían esperado encontrarse con él allí, tampoco les sorprendió.
_Parecéis sorprendidos de verme-dijo él, cosa que no era del todo cierta.-No sé si por verme aquí o por si esperabais que no me enterara de vuestro plan. ¿Sigues pensando que no te conozco? – le dijo a Jace irónicamente. – Nunca sé si esperarme más o menos de ti, hermano. Hay veces que me sorprendes, pero otras me decepcionas .Suelen ser más estas últimas.
Jace sintió náuseas y odio. Deseaba con todas sus fuerzas arrancarle todos y cada uno de sus órganos a ese hijo de puta.
Sebastian se acercó a ellos.
Antes de que intentéis algo… bueno, he de advertiros que tengo a toda tu familia adoptiva amordazada.
_¿Qué?-exclamaron Jace y Clary a la vez .A continuación se miraron. En otras circunstancias se hubieran reído.
¿Siempre tenéis que acabar o repetir la frase del otro? Es muy molesto. Bueno, como iba diciendo… mis Oscurecidos están en el instituto junto a tu familia. Pero no te preocupes, la zorra y el gay están bien, por ahora.
-Y Maryse y…
Todos están bien, pero no pero mucho tiempo. A mi señal los decapitarán a todos.
_ Y no darás la señal `porque…- comenzó Clary. Estaba claro que aquí había gato encerrado.
_Chica lista. Ya sabéis cuál es el precio por mantenerlos con vida, si es que os importan, claro.
_ No creo que sea algo que debáis pensaros, chicos- interrumpió la reina- sobre todo tratándose de los salvadores.
Sebastian se rió. La reina también. Sin embargo, ninguno les prestó atención. Estaban perdidos.
_ No hay escapatoria-dijo Clary.
_No la hay- coincidió Sebastian.
_ Está bien- ´finalizó Jace.
Sebastian se rió.
Fin: perdón por un final tan cutre: no tengo tiempo apenas de escribir y quería quitármelo de encima cuanto antes. Pronto subiré otro relacionado con la sumisión de Clary y Jace hacia Sebastian, así que paciencia!
